06/14/13

Capítulo 5

Aún con Bunny saludable, pasaría un largo tiempo antes que pudieran dar a conocer al público su existencia y mostrar su exhibición en el zoológico. El tritón se rehusaba a reconocer cualquier cosa que los científicos le dijeran, a pesar que Kotetsu sospechaba que el ser comprendía todo, y podía volverse bastante violento cuando estaba de mal humor. Incluso si llevaban invitados bajo la superficie del tanque y no esperaban otra cosa de Bunny mas que el de dejarse observar, el tritón no nadaría por los alrededores para que pudieran verlo. Parecía preferir apegarse a una esquina del tanque donde no había vidrio, de manera de hacer más difícil su avistamiento.

Y tampoco ayudaba, por la razón que fuera, que Bunny odiara cuando Kotetsu tenía días libres. La pequeña tolerancia que tenía por los investigadores desaparecería después de una hora sin signos de Kotetsu, y mojaría a cualquiera que intentara entrar a sus dominios, aún si sólo fuera para alimentarlo. Al menos ya no volvió a golpear a Kotetsu cuando el hombre regresó, luego de que el tritón lo hiriera. Vería a Kotetsu llegar y pondría una expresión de indiferencia, como si no hubiera estado teniendo un berrinche el día entero, y volvía al agua como si nada hubiera pasado.

Luego del cuarto día libre de Kotetsu, el cual tenía una vez cada semana, Lloyds quiso anularlos completamente para así mantener calmado a Bunny. Por supuesto que Kotetsu no lo toleraría, ya que apenas veía a su hija de esa forma. Amenazó a Lloyds con renunciar si le quitaban siquiera un solo día. Era una amenaza sin asidero, pero funcionó para el momento.

En esos días, en el acuario se continuaba con los trabajos que no habían tenido tiempo de terminar en la urgencia de trasladar a Bunny a alguna parte oculta luego de su adquisición. Cuando Kotetsu llegó por primera vez, los trabajadores estaban afanados en alguna parte fuera del área de la piscina, queriendo mantenerlos lejos de Bunny; pero ahora no quedaba más trabajo que hacer excepto allí.

Apollon Park había contratado a unos pintores para que hicieran un mural en el área de la piscina para cuando el acuario se abriera, para lo cual necesitaban utilizar andamiajes en las altas paredes. Cada día los empleados llegarían y harían un pequeño trabajo en orden de permanecer cerca de Bunny tan poco tiempo como fuera posible, y para mantener los vapores de la pintura al mínimo, dado que el acuario tenía muy pocas ventanas debido al hecho de mantener al tritón en secreto. La mayor ventilación provenía del techo, el cual se abría, pero sólo lo abrirían por una parte, otra vez, por el secreto.

El primer día que abrieron el techo, Bunny emergió a la superficie y permaneció observando hacia arriba de una manera que Kotetsu sólo podía describir como anhelante. Nadó hasta aquel lado del tanque y se tomó de la orilla, colocando su cabeza sobre sus brazos para disfrutar de la luz del sol. Sin embargo, en el momento en que los pintores volvían a su labor, Bunny se zambullía en el agua, sólo para salir al centro del tanque y continuar observando el cielo.

No estando seguro de cómo construir una pequeña isla para la piscina, Kotetsu mandó a Iván a la tienda de regalos y quedó encantado cuando el chico volvió con una tabla de poliuretano asemejando la figura de un delfín. Con cuidado, cuando se acercó a la piscina, Kotetsu depositó la tabla en el agua y la empujó hacia Bunny.

Cuando el tritón vio la tabla inmediatamente se hundió en el agua. Debió haberla estado estudiando desde las profundidades quizás, porque volvió a emerger a la superficie cuando nada sucedió. Aún así se acercó lentamente y la tocó con su cola, nadando rápidamente para alejarse, y observándola otro poco antes de acercarse nuevamente. Luego la olió y estuvo a punto de morderla cuando Kotetsu aclaró su garganta para detenerlo, logrando que Bunny mirara al japonés con desconfianza.

Ya teniendo la atención del tritón, Kotetsu imitó su anterior posición, cruzando sus brazos y apoyando la cabeza en ellos con la esperanza que Bunny comprendiera.

La tabla no era lo suficientemente grande como para soportar el peso de Bunny, pero sí lo bastante como para que relajara sus brazos y la cabeza mientras tomaba sol. La utilizaba cada día en que los pintores llegaran y abrieran el techo, obligando a Kotetsu a preguntarle al Doctor Saito si podía conseguirle a Bunny una pequeña isla, o quizás alguna clase de juguete para piscina en la que el tritón pudiera recostarse. Aunque al Doctor le había agradado la idea, al final Lloyds o el señor Maverick eran quienes lo decidirían.

Cuando Kotetsu volvió, luego de su primer día libre con los trabajadores pintando el mural, estuvo complacido de notar que habían cesado los chapoteos. Eso significaba que Bunny había aprendido que Kotetsu regresaría al lugar, y que no debería preocuparse, o que el techo abierto era suficiente para aplacarlo. Y aunque Kotetsu estaba agotado por haber estado bebiendo de más con Antonio y Keith, quien los había hecho beber un trago tras otro, quería chequear a Bunny antes de irse a la cama.

Los pintores ya se habían ido, sin embargo el techo continuaba abierto para ventilar los vahos de la pintura, y sólo quedaban un par de investigadores en el lugar. Si bien el sol ya había desaparecido y era algo tarde ya, Bunny seguía en la superficie, mirando el cielo nocturno. Kotetsu divisó a Iván a través del vidrio y lo saludó con la mano, sin mirar por dónde iba. No vio lo que golpeó, pero eso causó que algo se enredara en su tobillo y jalara, arrojándolo al suelo y arrastrándolo en la dirección en la que rodara lo que fuera que pateara. A la par que fallaba en encontrar algo para aferrarse y así detener la carrera, vagamente oyó que alguna parte del andamiaje caía, justo antes de que fuera prácticamente arrojado al tanque, y el peso atado a su tobillo continuara hundiéndolo.

Afortunadamente, la cuerda entre Kotetsu y el peso era lo suficientemente larga como para evitar ser arrastrado hasta el fondo del tanque, donde la presión del agua probablemente lo habría matado. Pero aún así estaba muy lejos de la superficie y no había tenido tiempo de inspirar profundamente antes de ser sumergido.

Mientras las manos de Kotetsu luchaban con el nudo alrededor de su tobillo, el agua salada escociendo sus ojos, no podía dejar de pensar en Kaede. Se la imaginó creciendo sin ninguno de sus padres y sus ojos ardieron aún más, obligándolo a preguntarse si era posible llorar bajo el agua. Tiró más fuerte de la cuerda pero ésta sólo lastimó sus manos y se negó a desenredarse.

Con el rabillo del ojo vio a Bunny nadando hacia él. Se preguntó si el tritón iba a ayudarlo a ahogarse más rápidamente, y si alguien sería capaz de ayudarlo a esa profundidad. Bunny nunca había llevado a nadie tan hondo cuando intentó ahogarlos, probablemente por eso nadie había muerto, y ahora Kotetsu estaba prácticamente a mano para ello.

Luchó cuando el tritón tiró de sus muñecas, pero a causa de su falta de fuerza la pelea fue corta. Así y todo se asombró cuando Bunny intentó tirar de él, llevarlo a la superficie, antes que hundirlo como había hecho con los otros anteriormente.

Aunque sus ojos ardían y estaba mareándose, Kotetsu notó que el tritón lo observaba, como si lo analizara, antes de soltar sus muñecas. No tuvo mucho tiempo para pensar en ello porque entonces Bunny tomó su rostro entre sus manos y presionó sus labios contra los suyos.

Lentamente el mareo de Kotetsu se desvaneció mientras Bunny forzaba aire dentro de sus pulmones, permitiendo a las burbujas escapar de entre sus bocas cuando Kotetsu necesitaba exhalar. Permanecieron así un tiempo, Bunny respirando por él y Kotetsu permitió a sus ojos cerrarse.

Cuando Kotetsu estuvo lo suficientemente calmado, tanto como podía estarlo en esa situación, Bunny cerró su boca con un golpecito en su mandíbula, y Kotetsu contuvo el aliento, pero manteniendo cerrados los ojos. Podía sentir al tritón tirando de la soga, y Kotetsu movía su pierna lo mejor que podía hacerlo con las manos del ser guiándolo. El mareo estaba retornando cuando su pierna se liberó, y el tritón volvió a dispensarle algo de aire antes de envolver sus brazos en él y rápidamente subir a la superficie.

En el momento en que irrumpieron sobre el agua, Kotetsu jadeó en busca de aire entre toses, aunque sus ojos escocían demasiado para abrirlos, y continuaba sosteniéndose de Bunny. Estaba temblando y su cuerpo entero se sentía pesado, y estaba asombrado además de que el tritón pusiera sostenerlo.

Hubo mucho alboroto, pero Kotetsu no lograba comprender nada de lo que estaba sucediendo, únicamente estando consciente de que Bunny nadaba llevándolo hacia alguna parte. No fue hasta que sintió suelo bajo él que comprendió que el tritón lo había llevado hasta donde el decline entraba en el tanque como la playa lo hacía en el océano. Aún tosía un poco cuando lo apoyó de espaldas, habiéndolos arrastrado a ambos lo suficientemente lejos hasta donde el agua sólo cubría sus hombros una vez estuvo recostado por completo.

Era doloroso, pero Kotetsu consiguió abrir los ojos, aunque en cambio fue fácil sonreírle al tritón.

"Gracias, Bunny."

Una muy breve sonrisa cruzó los labios de Bunny antes de que levantara la vista y se zambullera en el agua, lejos de los científicos que se acercaban.

Karina lo ayudó a sentarse y lo sostuvo muy cerca suyo, preguntándole si se encontraba bien.

Si bien Kotetsu no deseaba nada más que desmayarse allí mismo, contestó que estaba bien gracias a Bunny.

Dos de los científicos, cuyos nombres no se había aprendido todavía, ayudaron a Kotetsu a ponerse en pie, casi cargándolo hasta su habitación, para que el Doctor Saito lo observara.

[Fecha de inicio de traducción: 7 de Julio de 2013. Hora: 16:17. Fecha de término de traducción: 17 de Julio de 2013. Hora: 21:36]