06/28/13

Corto (cortito) capítulo, pero me gustó su final.

Capítulo 7

Kotetsu apenas había entrado al tanque cuando pudo sentir las manos de alguien queriendo sacarlo del agua. Casi se echó a reír cuando vio que era Bunny, intentando mantenerlo a flote. Con su mejor sonrisa, Kotetsu posó una mano en el hombro del tritón y aguardó hasta que tuvo su atención para hablar en un muy suave tono.

"Todo está bien, Bunny."

Le tomó unos minutos al tritón relajar su agarre, aún cuando Kotetsu intentó liberarse. Bunny sólo cedió cuando el japonés repetidamente, y manteniéndose calmado, dijo que estaba bien y se sostuvo de un lado del tanque.

Kotetsu esperó un momento antes de apartarse de la orilla y adentrarse en el agua. En ese momento no pudo evitar reír abiertamente ante la horrorizada expresión de Bunny. El hombre hizo toda una demostración de cómo se mantenía en la superficie y podía nadar, de modo que el tritón pudiera ver que Kotetsu estaba bien siempre y cuando no hubiese nada que lo estuviera arrastrando hasta el fondo.

Lentamente el rostro de Bunny cambió de horrorizado a impresionado. Al parecer nunca se le había ocurrido que las criaturas cerca suyo podían nadar. Simplemente observó un poco más a Kotetsu antes de enarbolar la sonrisa más grande que el japonés hubiera visto en él, Kotetsu incapaz de evitar pensar en cuán bonito Bunny se veía en ese momento.

Ya sin temor de que Kotetsu se ahogara, Bunny nadó con él por el tanque, aunque el ex policía tenía cuidado de no alejarse demasiado de la orilla en caso de que le diera un calambre o necesitara descansar. Y aunque Kotetsu no podía ir bajo el agua con él, al menos no por tanto tiempo, el tritón estaba absolutamente embelesado y no pareció notar a los trabajadores ni a los investigadores al menos hasta que se acercaron al tanque.

Para el momento en que llegó la hora del almuerzo, Kotetsu estuvo agradecido por la excusa que le permitía salir del agua. No había practicado natación en años y sus brazos y piernas estaban exhaustos. Una parte de él pensaba que era un milagro que no se hubiera hundido al no ser ya capaz de esforzarse más para mantenerse a flote.

Iván se acercó, y colocó una toalla en los hombros de Kotetsu mientras sonreía a su tímida manera. "Usted es increíble, Kaburagi-san, yo nunca hubiera conseguido meterme en el agua con él."

"Es una ayuda el saber que no me quiere muerto," Kotetsu rió entrecortadamente mientras intentaba recuperar el aliento. De verdad que debía haber tomado un descanso mucho antes, pero cada vez que intentó acercarse a la orilla, Bunny le daba su triste mirada de conejito herido, y Kotetsu no tuvo corazón para resistirse.

"Trata de no desmayarte ahora," Karina, quien se había cambiado sus ropas empapadas, puso un emparedado envuelto en una cubierta plástica en las manos de Kotetsu. "Ya no eres un muchacho."

"No podría adivinar si estás siendo amable o malvada…" Kotetsu desenvolvió el emparedado a medias, manteniéndolo en su envoltura en un intento de no dejar caer las migas.

Hubo un chapoteo y los tres humanos voltearon a ver al tritón, quien había emergido cerca de las piernas de Kotetsu. Permanecieron en silencio mientras Bunny flotaba cerca del hombre, utilizándolo como barricada entre él y los otros dos.

Kotetsu le sonrió abiertamente, deseando alborotarle el cabello, pero inseguro de cómo reaccionaría Bunny ante tal gesto.

"Hey, Bunny, éstos son mis amigos, Karina e Iván," Kotetsu los señaló a cada uno mientras hablaba, entonces soltó una risa sofocada. "Sin embargo yo nunca me presenté, ¿no?" Se señaló a sí mismo, sonriendo brillantemente, "Soy Kotetsu. Kotetsu T. Kaburagi."

Si bien Kotetsu sospechaba que Bunny entendía mucho más de lo que demostraba, el tritón no dio indicaciones de si había o no asimilado los nombres. Simplemente miró de reojo a Karina y a Iván un poco, antes de voltear hacia Kotetsu y tirar de su tobillo suavemente.

"Ahora no puedo ir al agua, Bunny," le sonrió Kotetsu. "Estoy comiendo." Hizo una demostración de morder su emparedado y masticar.

El tritón mostró que había entendido haciendo un puchero, un muy adorable puchero, a Kotetsu, aún agarrado a su tobillo.

"¿No habrás estado tomando lecciones de mi hija…no?" Kotetsu intentó resistirse con todas sus fuerzas. Ya era demasiado viejo para ser manipulado tan fácilmente de esa forma.

"Hija," preguntó Karina y permaneció mirando a Kotetsu con incredulidad, hablando por primera vez desde que Bunny se les acercara.

"Sí," asintió Kotetsu. "Tiene nueve años."

Mientras Karina continuaba mirándolo, Iván suavemente preguntó, "¿Eso quiere decir que usted está casado, Kaburagi-san?"

La sonrisa que se le formara a Kotetsu al hablar de su hija se volvió triste, mientras el hombre negaba con la cabeza ligeramente. "Soy viudo."

Aunque Karina parecía querer hacer más preguntas, detuvo su intención cuando notó algo que hizo que abriera completamente los ojos. Al mismo tiempo Kotetsu sintió algo húmedo y levemente pesado moverse en su regazo.

Cuando Kotetsu bajó la vista se sorprendió de ver que Bunny había emergido un poco del agua para apoyar su cabeza en su regazo. Uno de los brazos del tritón subió para abrazarse de una de las piernas de Kotetsu, mientras que su otra mano descansaba en la rodilla.

Kotetsu permaneció mirándolo un momento, sin saber qué pensar. ¿Era otro intento del tritón para llevarlo al agua? ¿O era que Bunny había comprendido lo que Kotetsu dijera y estaba intentando reconfortarlo?.

Casi nerviosamente, el pulgar del tritón acariciaba la rodilla de Kotetsu y su brazo le daba a la pierna del hombre un ligero apretón.

Sonriendo, Kotetsu gentilmente acarició el cabello de Bunny, sonriendo todavía más cuando el tritón permaneció relajado bajo su mano.

Parecía que debía decir algo, agradecer a Bunny por el gesto, pero no podía permitirse romper ese silencioso entendimiento entre ellos dos.

[Fecha de inicio de traducción: 29 de Julio de 2013. Hora: 21:46. Fecha de término de traducción: 31 de Julio de 2013. Hora: 21:47]