10/16/13
Algunas veces creo que sufro del TOC. Cuando me doy cuenta que subir el capítulo 16 en el día 16 me hizo más feliz de lo que debería...
Capítulo 16
Por la mayor parte del día, Kotetsu estuvo dormido. Cuando despertaba era para sonar su nariz, chequear a Bunny y entonces volver a dormir, tomando más de la medicación cuando la previa dosis estaba por remitir.
En algún momento Karina debió haber venido a verlo porque cuando Kotetsu despertó en la tarde había allí un nuevo recipiente con sopa tapado a un lado de su cama y Bunny apenas había comido uno de sus peces, dejando el otro para después. Kotetsu, con frío y todavía sudando, sólo logró comer la mitad de la sopa antes de volver a dormir.
Parecía ser la medianoche cuando despertó sintiéndose más aliviado. Cierto era que su nariz moqueaba un poco, pero su cabeza estaba despejada, lo cual lo ayudó a darse cuenta muy rápido que no estaba solo en su cama.
Aunque su primer instinto fue gritar y golpear a quien fuera que estuviese recostado a su lado, Kotetsu se apartó de modo de cautelosamente abrir sus ojos tan poco como fuera posible para, con un poco de suerte, darle una buena mirada a su compañero de cama y que al mismo tiempo pareciera que continuaba dormido.
A su lado, y aparentemente también dormido, estaba Bunny. Aunque Kotetsu se preguntó cómo era posible que el tritón saliera del tanque y se metiera en su cama, el pensamiento que más se destacó en su mente fue que la criatura no estaba empapando el lecho, lo que significaba que estaba seco. Y los peces morían cuando se secaban.
Entonces Kotetsu dio un grito e intentó saltar de la cama para llegar al tanque, pero las sábanas se enredaron en sus piernas y gracias a eso cayó torpemente sobre el pecho del tritón.
Por supuesto, la acción inmediatamente despertó a Bunny, quien le dio a Kotetsu una malhumorada mirada y se lo quitó de encima empujándolo al suelo, errándole el japonés al tanque, arrastrando las sábanas y los cobertores con él.
Desenredarse de las sábanas le tomó más tiempo a Kotetsu del que le hubiera gustado admitir, y ni bien estuvo libre se puso en pié. Iba a lanzarse hacia Bunny para arrojarlo de nuevo al tanque cuando le dio una buena mirada al tritón.
O mejor dicho al hombre, al hombre completamente desnudo que ahora estaba sentado en la cama de Kotetsu; Bunny tenía piernas. Eso era, piernas y todo lo que venía entre ellas para ser un hombre humano.
En ese momento Kotetsu se ruborizó mientras gritaba, arrojando un cobertor por sobre Bunny para cubrirlo, a él y a esa cosa sobre la que Kotetsu no quería pensar, erecta.
"¡¿Cómo demonios es que tienes piernas?!," El japonés apenas se contuvo de maldecir, queriendo gritar otra vez cuando Bunny lo miró como si hubiera hecho una pregunta estúpida. "¡No, no actúes tan ofendido! ¡Los tritones no tienen piernas; por eso son tritones!"
En respuesta, Bunny puso los ojos en blanco y tomó la mano de Kotetsu, intentando llevarlo de nuevo a la cama.
"Debo tener fiebre," Kotetsu se dejó llevar, "Y estoy alucinando."
Así y todo se sintió muy real cuando Kotetsu se recostó cerca de Bunny y éste se acurrucó a su lado y colocó su cabeza en el hombro del ex policía. Kotetsu envolvió al tritón con su brazo, y lo sostuvo muy cerca suyo, preguntándose si eso era un sueño antes que una alucinación.
Cuando Kotetsu despertó nuevamente, Bunny continuaba dormido y pegado a su costado. Y seguía siendo humano y continuaba desnudo.
Intentando esconder su rubor, Kotetsu sacudió el hombro del tritón.
Sin querer despertar, Bunny intentó permanecer acurrucado contra Kotetsu pero se rindió cuando el hombre volvió a sacudirlo, y entonces lo miró, sus ojos entrecerrándose aún después de que se ajustaran a la luz, o mejor dicho, la falta de ella, en la habitación.
"Bunny," Kotetsu comenzó de forma paulatina, inseguro sobre cómo preguntar dado que no estaba seguro de si conseguiría alguna respuesta. Señaló las piernas del tritón, "¿Cómo es posible esto?"
Al principio Bunny no respondió, pareciendo desconcertado. Observó un momento a Kotetsu, y entonces se acercó para besarlo.
A pesar de su sorpresa, Kotetsu sostuvo al tritón contra su cuerpo y correspondió al beso. No pudo evitar más que encontrarlo lindo; Bunny, tibio y seco, presionado contra él con tan sólo una sábana entre ellos antes que una cierta cantidad de agua y el inevitable escalofrío que provenía de besar a alguien que era mitad pez. Se sentía como algo muy real y sólido antes que una fantasía detrás de un vidrio.
Sus labios permanecieron unidos, cada beso que acababan llevaba a iniciar uno nuevo. Y también era suave y relajante, sintiéndose más como dos personas aprendiendo a conocerse mutuamente, muy distinto del zumbido eléctrico que estimulaba la lujuria a la que Kotetsu estaba acostumbrado a experimentar con los besos de Bunny.
Aún así, eventualmente, Bunny se apartó, sonriendo a Kotetsu de una manera que hizo al corazón del hombre henchirse de adoración. Kotetsu quiso besarlo otra vez, pero el tritón vuelto humano apartó todavía más al japonés, sentándose mientras se acercaba al tanque.
Cuidadosamente, Bunny tomó algo del agua salada con su mano y la llevó hasta la cama. Kotetsu lo observó mientras el ser apartaba el cobertor lo suficiente para mostrar la parte superior de su pierna y volcó el agua en ella.
En el momento en que el agua tocó su pierna, la piel se convirtió en escamas, pero únicamente donde la sal la había tocado. Entonces, usando la manta, Bunny secó el agua y las escamas se transformaron otra vez en carne.
Gentilmente, Kotetsu pasó sus dedos sobre la piel. Bajo sus dedos se sentía como una pierna normal, sólo piel y músculo sin rastro de escamas escondidas en ninguna parte debajo.
"Entonces," Kotetsu levantó la vista lentamente hacia Bunny. "¿Cuando estás mojado eres un tritón pero cuando estás seco eres humano?"
Al principio Bunny no contestó, pareciendo pensar sobre lo que el hombre dijera. Luego de un momento, asintió.
"¿Y entonces por qué no sólo te secas y sales caminando de aquí?", preguntó Kotetsu, mordiéndose la lengua cuando el tritón bajó la mirada y la apartó. El ex policía se puso de pié, acariciando la mejilla de Bunny hasta que la criatura volvió a mirarlo. "Lo siento, esa fue una pregunta estúpida... Incluso si pudieras abandonar el acuario, estamos en medio de la ciudad. No hay manera de que simplemente pudieras dirigirte hasta el océano, desnudo especialmente. Y aún así el pescador que te halló no tiene idea de dónde provienes: podría ser muy lejos para que vayas nadando."
Bunny pareció emitir un sollozo, ovillándose y apoyándose en Kotetsu. Mientras el japonés rodeaba con sus brazos al otro hombre, pudo sentir humedecerse su pecho con las lágrimas del tritón.
Incluso mientras acariciaba la espalda de Bunny, Kotetsu sentía su corazón destrozarse. A pesar de los besos previos solidificando el deseo del japonés de estar con el ser, sabía que el tritón era un prisionero allí. Bunny nunca podría haberlo querido tanto bajo diferentes circunstancias; tanto si ambos eran humanos o tritones, y donde Bunny no estuviera atrapado en un territorio desconocido teniendo únicamente a Kotetsu para apoyarse.
La triste verdad era que el tritón no pertenecía a ese lugar, y mientras siguiera allí, con Kotetsu, nunca sería libre.
Mordiéndose el labio, Kotetsu abrazó al tritón y lo sostuvo fuertemente, suave su voz mientras hablaba.
"Haré lo que sea para ayudarte a regresar a casa; lo prometo."
[Fecha de inicio de traducción: la mera verdad es que me olvidé de anotarlo...jó!. Hora: idem que antes... já! Fecha de término de traducción: 24 de Octubre de 2013. Hora: 20:15]
