10/18/13

¡No me hagan caso a la hora de alimentar a su pez o a cualquier tritón que encuentren!

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Capítulo 17

Luego de rebuscar en su pequeño apartamento, Kotetsu halló algo de papel y fabricó un cartel provisorio con una señal de "Cuarentena" junto a unos garabatos escritos debajo que rezaban "dejar el pescado para Bunny en la puerta", y lo pegó en la parte exterior de la misma, esperando que nadie los molestara. También echó la cerradura para evitar que alguien entrara sin aviso y viera a Bunny en su estado humanizado.

Le llevó algo de persuasión, pero Kotetsu consiguió que el tritón vistiera una de sus camisas. La misma era lo suficientemente larga como para cubrir su frente, pero así y todo el Japonés se sentía un poco incómodo con Bunny caminando por el lugar con su parte inferior expuesta. Honestamente le maravillaba que el ser pudiera caminar con tanta soltura, pero continuaba teniendo problemas para no quedarse mirándolo. Así y todo podría comprender en cierto modo que el tritón estuviera reluctante a vestir ropa interior.

No había muchos libros en el departamento, pero tenía un diccionario, lápices, mucho papel y una tablilla para apoyarlos. Había acabado de ordenarlos en la cama junto a Bunny cuando golpearon la puerta. Por suerte su nariz continuaba algo congestionada así que no tuvo que fingir mucho para intentar oírse enfermo cuando se acercó a contestar.

"¿Quién es?"

"Karina," contestó la chica, "Traje algo de pescado para Bunny. ¿Estás bien?"

"Todavía me siento un poco enfermo," mintió Kotetsu. "Creo que necesito otro día para reponerme."

"¿Quieres que haga algo para tí?" preguntó Karina, preocupada su voz y logrando que el hombre se sintiera culpable.

"No, gracias," contestó Kotetsu luego de un momento. "Puedo calentar la sopa que sobró de ayer."

"Bien, si estás seguro," contestó Karina lentamente, yéndose luego que Kotetsu le agradeciera.

Cuando Kotetsu estuvo seguro que Karina se había marchado, quitó la cerradura de la puerta, tomó la cubeta con los dos peces vivos y volvió a cerrar. La llevó hasta la cama, dejándola cerca de Bunny, en el suelo, para el momento en que el tritón quisiera comerlos.

Decidido a conservar la sopa para el almuerzo, Kotetsu se preparó un poco de avena para desayunar, llevando el recipiente hasta la cama cerca de la criatura mientras comenzaba su lección. Mientras comía, le explicó a Bunny que la mejor manera de regresarlo a su hogar era haciéndolo pasar por humano para salir del zoo y atravesar la ciudad, hacia donde podrían hallar una manera de regresar al tritón al mar y de allí a su lugar de pertenencia. Una vez que estuviera completamente vestido se vería como un humano, pero tenía que aprender a actuar como una persona en caso que se les hicieran preguntas, y hablar era una gran parte de ello.

Debido a que la apariencia del ser lo haría pasar como alguien de ascendencia Europea, Kotetsu se figuró que el alfabeto Inglés sería lo mejor para comenzar. Dejó su cuenco de avena y mostró algunas tarjetas didácticas hechas a mano con letras en mayúscula y minúscula, pero cuando terminó notó que el tritón no las estaba mirando, si no que observaba la avena.

"Si puedes comer arroz sin ningún problema, creo que la avena estará bien," dijo Kotetsu, levantando otra vez el cuenco. "Si te has convertido completamente en humano como te ves, deberías ser capaz de digerir las mismas cosas, ¿no?"

Mientras Bunny lo observaba, Kotetsu levantó una cuchara llena de avena y sopló sobre ella para enfriarla, antes de meterla en su boca, masticarla y tragarla. Tomó otra cucharada y la enfrió antes de ofrecérsela al tritón.

En su típica manera, Bunny primero la olió. Entonces, juzgando al parecer que era segura, imitó a Kotetsu al soplarla con suavidad, de modo que la cuchara no desparramó su contenido como habría pasado de ser una caricatura animada, y comió todo el contenido mientras Kotetsu aún la sostenía.

Fue difícil no reír ante la expresión de Bunny una vez que la avena estuvo en su boca. Tanto si era por el gusto o la textura, su expresión era idéntica a la de Kaede la primera vez que había probado comida para bebés con sabor a espinaca. El tritón se cubrió la boca, posiblemente para evitar escupir la avena, pero pasaron dos largos minutos antes de que la tragara. Luego se fregó la lengua con los dientes de una manera aturullada.

"Ya lo sé, Bunny," asintió Kotetsu y volvió a la cocina. "La avena sabe algo rara sin algo dulce en ella; a mi no me importa ya que no puedo sentirle mucho el gusto por ahora, pero esto debería darle mejor sabor para tí."

Colocando un poco de miel en el recipiente, Kotetsu llevó la botella con él cuando regresó a la cama. Y soltó una risa cuando le ofreció una cucharada y Bunny se tapó la boca en respuesta.

"¡Vamos, Bunny, tendrá mejor sabor; lo prometo!."

Manteniendo su boca cubierta, el tritón simplemente permaneció mirando a Kotetsu, viéndose desconcertado cuando Kotetsu comenzó a hacer soniditos de tren para tentarlo a abrir la boca, lo cual sólo hizo reír más a Kotetsu . Luego de un poco más de estímulo verbal en forma de palabras, el tritón eventualmente bajó sus manos y le permitió a Kotetsu alimentarlo otra vez.

Esa vez la reacción fue definitivamente más positiva, sus ojos se iluminaron un poco ante el nuevo sabor. También tragó la avena con más rapidez e inmediatamente abrió su boca por más.

Si bien Kotetsu alimentó al tritón con otra cucharada, pronto colocó el cuenco fuera del alcance de Bunny y levantó una de las tarjetas.

"Esta es una 'A' y hace un sonido como 'ah'. ¿Bunny, puedes decir 'ah'?" Kotetsu intentó imitar el modo en que recordaba lo hacían las marionetas en un programa que Kaede veía cuando era muy pequeña, preguntándose si aún tendría los viejos videos en su casa.

No pareciendo comprender, Bunny observó a Kotetsu. Miró la tarjeta y luego señaló la avena.

"Puedes tener más cuando digas 'ah'," Kotetsu esperó que su soborno funcionara.

Si bien Bunny frunció el ceño, pareció pensar sobre la oferta de Kotetsu. Luego de unos minutos, miró al ex-policía, como si lo interrogara en silencio.

"Ah," lo animó Kotetsu.

Después de un momento el tritón abrió la boca, imitando los movimientos de Kotetsu, pero ninguna palabra salió de ella.

Por un momento, Kotetsu se preguntó si Bunny era mudo. No podía recordar que el tritón hiciera ni un sonido, ni siquiera cuando estaba tan asustado.

Ya viéndose determinado, Bunny movió los labios otra vez y entonces se detuvo como si pensara sobre ello. Pasó un momento, la criatura tragando y tomando una profunda inspiración antes de emitir sonido. No fue un 'ah' ciertamente, sino más bien como si hiciera gárgaras con agua.

La gárgara continuó un poco más hasta que Bunny tosió, como si aclarase su garganta. Masajeó su cuello un poco, tragando otra vez antes de volver la mirada a Kotetsu.

"A-ah," la voz del tritón era suave, desacostumbrada y casi increíblemente bonita.

Incapaz de resistirlo, Kotetsu le dio a Bunny un rápido beso.

"¡Lo lograste, Bunny!"

Sonriendo, el tritón pareció absolutamente maravillado, logrando que Kotetsu lo besara nuevamente.

Les llevó a ambos un minuto recordar que el japonés le había prometido a Bunny más avena como recompensa, pero al tritón no pareció importarle esperar siempre y cuando consiguiera más besos.


[Fecha de inicio de traducción: 24 de Noviembre de 2013. Hora: 18:00. Fecha de término de traducción: 25 de Noviembre de 2013. Hora: 18:23]