Nota de la autora original:

21/6/14

Para aquellos de ustedes que no lo sepan, recientemente renuncié a mi trabajo. Estaba cerca de mi punto de quiebre pero ahora estoy estresada en una nueva manera, ya que estoy desempleada e incapaz de encontrar otro trabajo. Fui rechazada hasta por una infeliz tienda de alquileres de video, por amor de Dios.

No estoy segura de cuán a menudo seré capaz de escribir, la mayor parte de mi tiempo lo dedico a la búsqueda de un trabajo y en pulir una historia original, pero tengo algunos capítulos escritos a mano para tipear mientras tanto.

Gracias a todos por su paciencia.

Capítulo 19.

En vez de retornar al tanque a la hora de dormir, Bunny se recostó a un lado de Kotetsu y se acurrucó contra él, aún vistiendo una de las camisas del japonés. Si bien había pasado un tiempo desde que el japonés durmiera cerca de alguien, se sentía natural envolver con su brazo al tritón y acomodarse para pasar la noche.

Así y todo, mucho tiempo luego que la respiración de Bunny se acompasara, Kotetsu descubrió que su mente era incapaz de relajarse para dormir. Se mantenía pensando en lo que necesitaría para hacer pasar por humano al tritón: ropas, zapatos, lentes, identificaciones falsas, un nombre... Por no mencionar el lograr que el tritón hablase sin ser sobornado, incluso con besos fácilmente accesibles.

Además estaba el hecho que las renovaciones al tanque deberían estar terminadas al día siguiente si los trabajadores conseguían acabar con lo dispuesto en la agenda. Kotetsu y Bunny ya no tendrían todo el día para sus lecciones como hasta ese momento y eso haría que al tritón le llevara más tiempo el aprender a hablar, y aún más el conseguir llegar a su hogar.

La mañana llegó demasiado pronto, y de todas las personas que podían ir a visitarlos, fue el mismo señor Lloyds quien les llevó el desayuno a la habitación; pero al contrario de Karina, no se contentó con dejarlo en la puerta. Insistió en que necesitaba entrar para "comprobar cómo estaba todo".

"¡Estoy jodido, estoy muy jodido!," era el mantra en la mente del ex-policía mientras le pedía al señor Lloyds que "esperara un segundo", rogando que su jefe asumiera que estaba ordenando un poco y no ocultando evidencia. Kotetsu escondió toda la práctica de escritura a mano hecha por el tritón en su mesa de noche y arrojó el diccionario a un lado de la habitación antes de quitarle su camisa al ser y ayudarlo a volver al tanque, haciendo su mejor esfuerzo para no mirar más abajo que su pecho, y si tenía que hacerlo, mantener sus ojos clavados en los pies de Bunny.

A pesar que el tritón se había metido en la cama por sí mismo, no era muy estable parado sobre sus pies. Y no era que sus piernas fueran débiles como las de un animal recién nacido, las mismas se veían más que en muy buena forma; posiblemente sus músculos se trasferían desde su usual aleta. Parecía más un problema de no saber cómo mantener el balance. Iban a tener que practicar eso si Bunny tenía que pasar por humano en algún momento.

Fue embarazoso, pero el tritón hubo de introducir el trasero primero en el tanque, y para el momento en que se mojó, en cuanto al agua tocó lo que normalmente era su aleta, inmediatamente volvía a serlo. A pesar de la prisa, Kotetsu sentía el tener que dejar entrar a Lloyds a su habitación, pero no podía evitar ver cómo la pálida carne se transformaba en la brillante aleta azul del tritón. Y extrañamente ésta parecía tener más reflejos rosa metalizado que antes, ¿o era sólo que no los había notado?.

Esperando no haber olvidado esconder nada, Kotetsu casi corrió hacia la puerta y quitó el cerrojo para permitirle al señor Lloyds entrar al cuarto.

"Buenos días, señor Kaburagi," el hombre frunció el ceño, posiblemente molesto por haber tenido que esperar, lo que puso nervioso a Kotetsu. "¿Cómo se siente hoy?"

"Mucho mejor, señor," el japonés tomó la bandeja con comida que el otro le ofreciera y la dejó a un lado mientras le agradecía.

"¿Y cómo está nuestro invitado?" Lloyds llevó una cubeta con dos peces hasta el pequeño tanque. Kotetsu podría jurar que oía su ceño frunciéndose a través de su voz cuando preguntó, "¿No ha perdido el apetito ahora, verdad?"

Le tomó a Kotetsu un momento darse cuenta que Lloyds estaba mirando las cubetas con los peces sin comer que Karina había estado trayendo por los últimos dos días, ya que sólo la mitad de ellos había sido devorado por el tritón.

"¡Oh, eso!," Kotetsu intentó hacerlo pasar como si no fuera la gran cosa, haciendo un gesto de desdén mientras se sentaba en su cama. "Bunny ha estado comiendo mucho de lo que yo he comido desde que hemos estado encerrados aquí. Le gusta la avena."

Tomando eso como señal, Bunny comenzó a mirar fijamente la comida que Lloyds había traído para Kotetsu. Era un emparedado de tocino, huevo y queso, conteniendo además algo que sabía que al ser no le gustaba. Lo mismo que con el tocino, Kotetsu también dudaba que disfrutara del huevo.

Tomando algo del pan, Kotetsu se lo dio a Bunny, intentando por todos los medios mirar al tritón antes que a la reacción de Lloyds. "Y el pan, pero los peces comunes también comen eso, ¿no?"

"Claro," dijo Lloyds lentamente, haciendo que Kotetsu deseara tener mejor habilidad para leer el lenguaje corporal y los tonos de voz. "Pero no le de demasiado; no queremos que se enferme."

"Sí, señor," Kotetsu observó al tritón mordisquear un poco más el pan antes de mirar a Lloyds. "¿Cómo están yendo las mejoras al tanque?"

"Estupendamente," el hombre también apartó la mirada de la criatura. "Esa es una de las razones por las que he venido a verlo."

"¿Me necesita para ayudar a transferir a Bunny de vuelta al tanque?" preguntó Kotetsu.

"No, no todavía al menos," contestó Lloyds, mirando por un momento al tritón como si se estuviera preguntando cuánto comprendía de la conversación. "Ya que parece tan contento aquí, esperaba que usted fuera capaz de cuidarlo un poco más. Podremos hacer más arreglos con el tanque, y volver a traer a los pintores de regreso para que acaben el mural sin preocuparnos por Bunny arruinándolo."

Aunque Kotetsu fingió pensarlo, sabía que diría que si. Le daría más tiempo para trabajar en las lecciones de "humano" de Bunny y planear una manera de sacarlo del acuario.

"No me importa," dijo Kotetsu luego de un tiempo y agregó, "siempre y cuando tenga mi día libre."

"Calculo que ya acabarán para entonces, pero de otro modo no veo ningún problema con ello siempre y cuando no le importe que Karina e Iván se queden aquí para mantener a Bunny acompañado," agregó el hombre más rápidamente de lo que lo había hecho Kotetsu.

"Por mí está bien," contestó Kotetsu.

En ese punto, Bunny decidió que continuaba hambriento y atrapó a uno de los peces para devorarlo entero. Por la expresión en el rostro de Lloyds, era claro que nunca había visto al tritón comer tan de cerca y la mera visión de la criatura dislocando la mandíbula logró que el hombre se pusiera algo verde.

Luego que Lloyds se fuera, Kotetsu comió su propio desayuno antes le levantarse para volver a echar el cerrojo a la puerta. Entonces buscó el diccionario antes de volver a las lecciones de Bunny.

Para no arriesgarse, Kotetsu mantuvo al tritón en el tanque, practicando únicamente cómo aprender nuevas palabras, y después escribir un poco. Esto se hacía más difícil por el hecho que Bunny no demostraba mucho interés en hacer ninguna clase de sonidos, aunque fuese sobornado. Y sin ninguna suerte de confirmación o prueba, Kotetsu no podía estar seguro que Bunny entendía alguna de las nuevas palabras. Además tal vez Kotetsu no fuera el mejor maestro. Probablemente estaba aprendiendo muchas de esas palabras junto con el tritón.

A continuación, Kotetsu leería una palabra, la deletrearía, le explicaría el significado y uso o le mostraría un ejemplo de su uso si podía. Se preguntó si podría conseguir uno de esos pizarrones blancos donde pudiera escribir la palabra y hacer dibujos para mostrar los ejemplos.

La lección continuó hasta el almuerzo, cuando ambos chicos, Iván y Karina, vinieron para comer con él y Bunny. Quedaron fascinados con el modo en que el tritón tragaba entero su pez, mostrando la diferencia que había entre los científicos y las personas comunes como Kotetsu y el señor Lloyd, y hasta tomaron notas para dárselas al Doc Saito luego. También estaban intrigados por el hecho de que el ser quisiera probar la comida de Kotetsu, si bien el tritón se negó a aceptar ninguna oferta de comida desconocida que Iván le hiciera, aunque acabó por tomar un roll de salmón directamente de la mano del chico.

"¿Por qué está tan apegado a ti?," preguntó Karina en voz alta. "Nosotros lo conocemos hace mucho más tiempo."

"Tendrían que preguntarle a él," dijo Kotetsu, rogando no ruborizarse. "Pero ahora se llevan mucho mejor, ¿verdad?"

"Eso es gracias a su influencia, Kaburagi-san," afirmó Iván, ofreciéndole a Buny otro roll de sushi.

Si bien el tritón tomó el sushi, observó a Kotetsu de una curiosa manera.

"¿Influencia? Preguntó Kotetsu pero Bunny no reaccionó, "¿Kaburagi-san?" Cuando el tritón se vio intrigado, el hombre explicó. "Kaburagi es mi apellido, y el 'san' es un sufijo honorífico, algo como decir 'Señor' o 'Señora' en español."

Como la expresión curiosa del tritón no desapareció, Kotetsu intentó explicarlo más profundamente, "Los humanos tenemos un primer nombre, a veces uno medio, y apellidos. Ayuda a distinguirnos los unos de los otros, especialmente en papel ya que hay muchos de nosotros."

Como el tritón permanecía curioso, Iván habló, "Kaburagi-san es japonés, lo que significa que proviene de Japón, país del Oriente. 'San' es un sufijo que es parte del idioma japonés. También existe el 'chan' para las chicas o apodos informales. Y 'kun' para los chicos y-"

"Iván, creo que ya lo abrumaste," dijo Karina, señalando a Bunny, quien se había sumergido mientras Iván hablaba, por sobre el agua ahora.

"Lo siento," contestó el chico suavemente, enrojeciendo un poco.

"Está bien, Iván," suspiró Kotetsu. "Supongo que hay mucho más de lo que creí del mundo humano que Bunny no conoce."

"Al menos ahora que nos comprende mejor será más fácil enseñarle," comentó Karina, haciendo que Kotetsu deseara maldecir. No había querido revelar lo bien que el tritón los entendía. Si Lloyds lo descubría, entonces el dueño del zoológico, Maverick, probablemente querría abrir el acuario al público, haciendo que el escape del tritón fuese más difícil de llevar a cabo.


[Fecha de inicio de traducción: 21 de Junio de 2014. Hora. 13:29. Fecha de término de traducción: 25 de Junio de 2014. Hora: 17:00]


TheYoko here:

Hoooooooooolaaaaaaaaaaaaaaaaa, a todo el mundo seguidor de este fic en particular! No estoy tan contenta como podría estarlo bajo circunstancias normales, dado que la autora realmente está pasando un momento de mi**da, y nada más leer lo que dijo me tiró abajo a la hora de traducir el capi, así que no tengo la alegría de siempre... Entiendo perfectamente a Priestess porque yo estuve en su situación muchas veces, y trabajé de muchas cosas para poder salir a flote; es difícil ser adulto y ser laburante (trabajador)... Uno tiene que vivir de sus labores, pagar las cuentas, ayudar a los padres y/o hermanos económicamente a veces, soportar malos horarios, maltrato y ver a fin de mes que las dos monedas que te ganás de sueldo se van para no volver en menos de lo que canta un gallo, y así la mayor parte de tu vida. Y si bien es posible refugiarse en algún hobby amado, a veces no queda tiempo para nada más que comer, dormir y vuelta al trabajo.
Así que les pido que no sean malas, no sean crías, no se pongan impacientes y empiecen a pedirle actualización yayayayaya a esta autora. Por favor sean buenas y tengan paciencia (las que trabajan van a comprender, yo se que sí...); y las que puedan y quieran mándenle buena onda para que su situación mejore, y denle las gracias por este nuevo capítulo posteado a pesar de su mala racha. A ser solidarias, chicas!