CAPITULO 2 Ampliando el círculo.
"¿Es cierto eso que dijiste sobre una novia?" Preguntó Jiraiya a su ahijado, intrigado por si era cierto o solo una excusa para no caer en las tretas del consejo.
Era de noche y ambos estaban en el cuarto de hotel que el sanin había alquilado, la habitación era cómoda y tenía dos camas en el mismo cuarto, lamentablemente el sanin no había conseguido invitar a alguna chica atractiva a la otra cama, pero compartirla con Naruto también le agradaba… especialmente si podía conocerlo más.
"Es cierto." Dijo el rubio, para luego buscar entre su ropa y mostrarle a su padrino el colgante que usaba. "Esto es como mi anillo de compromiso… me comprometí hace dos años con Lili-chan, aunque nos conocemos hace años." Explicó él con la cara sonriente al recordar a su querida Lili-chan.
"¿Y la dejaste sola en el continente antiguo?" Preguntó algo suspicaz el peliblanco.
"Sí. Ella se quedó en mi casa… aunque confío ciegamente en ella. Además, prometí que volvería dentro de dos años y nos casaríamos." Contó Naruto narrando los planes que tenía para el futuro. "Ella es un año mayor que yo, por lo que queríamos esperar a que cumpla los 17 para casarnos." Terminó de contarle el rubio a su padrino, quien le quedó mirando atentamente antes de hablar.
"No sé, creo que eres demasiado ingenuo. Dejar a una linda y joven chica sola por dos años es como pedirle que te engañe." Dijo Jiraiya basándose en la experiencia que tenía con las mujeres.
"¡No digas eso! Lili-chan es una chica linda y leal, nos conocemos hace casi nueve años y nunca me ha traicionado… pondría las manos al fuego por ella de ser necesario." Argumentó Naruto molesto por la insinuación que Jiraiya había hecho acerca de su novia.
"¿Al menos han hecho cosas divertidas?" Preguntó él con su tono pervertido, mientras hacía una extraña mueca y ponía las manos como si estuviera sosteniendo algo que le gustaba mucho. "Es un poco vergonzoso… pero aún somos vírgenes, nos hemos besado y jugado un poco, pero nos estamos guardando para ese momento en que nos comprometamos para siempre." Dijo el rubio en un tono romántico y meloso, mirando algo en el cielo con una mirada embobada.
"Realmente eres demasiado ingenuo… no quiero ser cruel contigo, pero a tu regreso te llevarás una triste desilusión." Dijo el sanin hablando como la voz de la experiencia, ya que en su vida había conocido a muchas mujeres y la verdad es que la vida no era ni justa ni buena…sólo era vida.
"¡Lili-chan no es así! Ella me quiere como yo a ella, y cuando nos casemos vendremos a enrostrarte nuestro compromiso." Terminó de decir Naruto para luego meterse finalmente a la cama molesto, había acabado hace un rato de ver los archivos que el tercero le encomendó así que al día siguiente los vería y sabría un poco más de ellos.
Jiraiya sabía que el rubio era joven por lo que no había aprendido a desconfiar de la gente aún, lo cual era bueno ya que de alguna manera significaba que había tenido una nueva vida, pero sólo lamentaba lo que había dicho y de todo corazón esperaba estar equivocado.
…
…
Naruto se levantó temprano, comenzó el día revisando nuevamente los papeles que le habían dado y se fijó que Jiraiya estaba durmiendo. El sanin seguramente se había quedado intentando escribir hasta tarde, podía ver que había muchas hojas sueltas por todos lados en la habitación, seguramente no le habían dejado conforme y las desprendió de su cuaderno de notas.
Se puso su capucha ordenada como siempre y recogió sus cosas, no entendía mucho el sentido de tomar sus pergaminos si no podía sacar lo que había en ellos por el hecho de tener su chakra sellado. Sin embargo prefería eso a perderlos o que caigan en manos de alguien más, se miró en el espejo, vio su colgante y se lo guardó debajo de la ropa; revisó la hora y vio que todavía tenía tiempo de sobra, le habían indicado cómo llegar al salón de la academia que ocuparían por lo que no tendría problemas para encontrarlo; sin embargo, prefirió irse de inmediato puesto que no tenía nada qué hacer.
…
Entró al salón con varias carpetas bajo el brazo y como aún faltaban como veinte minutos, se sentó en el puesto del maestro y se quedó ahí tapando su rostro con la capucha; por lo que cualquier otra persona en el salón no podía verle a menos que se echara para atrás irguiendo la espalda.
Los jóvenes comenzaron a llegar diez minutos después, los primeros se asomaron y no vieron a nadie dentro ya que el rubio no se movía y no podían ni siquiera sentir su chakra; por lo que comenzaron a reunirse afuera del salón; pero cuando Shino fue el que observó, se fijó que había alguien cubierto en el interior, así que le avisó a sus otros compañeros quienes entraron en ese momento todos juntos; a excepción de Sai, quien aún no llegaba y Lee quien estaba dando vueltas alrededor de la academia; pero con sólo una mano, tras una de sus sanciones autoimpuestas.
"Ya era hora que entraran." Comentó Naruto, asustando a algunos que no esperaban que de pronto hablase. El chico dejó los papeles en la mesa y comenzó a pasearse delante de los jóvenes por unos momentos; los genin le miraban con impaciencia, sólo estaba ahí paseándose y sin decir nada, tras algunos intentes Sai entró al salón y se disculpó por el atraso; Naruto sólo señaló hacia los pupitres para que ocupara uno y cuando estaba cerrando la puerta oyó algo que le hizo mirar hacia afuera; para ver a un chico de traje verde ajustado, corte de melón y cejas abundantes gritarle para que no cierre, el rubio le esperó y después que entró cerró la puerta.
Se quitó la capucha, dejando su cabeza al descubierto de los genin quienes se sorprendieron por ser reunidos ante alguien tan joven, ya que sólo les llevaría unos años más. Naruto por su parte los miraba a todos; analizando sus reacciones, sus miradas y sus gestos… "Bien. Ustedes no me conocen, mi nombre es Naruto Uzumaki, hijo de Minato Namikaze y Kushina Uzumaki; ambos están muertos y lo que más les llamará la atención es el hecho que soy el jinchuuriki del Kyubi o zorro de nueve colas." Dijo Naruto al presentarse frente a los jóvenes, quería decirles todo lo importante de una sola vez y no andarse con rodeos, vio que uno de ellos levantó la mano para preguntar y cuando señaló hacia él; éste comenzó a hablar.
"¿Entonces tienes sellado al Kyubi dentro tuyo?" Preguntó curioso Shikamaru "¿No se suponía que había sido destruido por tu padre?" Terminó su diálogo el Nara.
"La historia que todos conocen sobre el zorro es falsa, el zorro atacó sólo unos minutos luego de que yo naciera; por lo que mi padre me utilizó para apresar a la bestia, a costa de su vida; sin embargo, para que pudiera tener una vida más o menos normal, sin que todos me rechazaran por lo que llevo en mi interior, se alteró la historia y el tercer Hokage puso severas penas a quienes informaran la verdad a los más jóvenes. Nadie les ha mentido a propósito y no lo han hecho sobre ningún otro tema." Explicó Naruto quien entendía perfectamente las aprehensiones de algunos quienes al descubrir una mentira sospechaban de todo lo que suponían como cierto.
"¿Qué poder te da?" Preguntó Sasuke, sorprendiendo al rubio ya que tras su encuentro previo, el jinchuuriki no creía que el Uchiha fuese a decir palabra alguna; sin embargo, más que algún asunto personal, el moreno estaba en busca de poder para su venganza.
"Bueno, hay varios tipos. En primer lugar hace que mis reservas de chakra vayan aumentando paulatinamente, me brinda una recuperación sumamente acelerada y es lo que originó éstas marcas." Dijo Naruto, señalando al final las líneas en su rostro que parecían bigotes. "Todo eso es de forma involuntaria, si utilizó su poder conscientemente puedo materializar el chakra y volverme inmensamente poderoso; como todos vieron, la transformación casi completa es la que utilicé el día de mi llegada para barrer con los monstruos que amenazaban la aldea." Dijo refiriéndose a esa forma de zorro gigante que atemorizó a toda la aldea completa el día del ataque.
"¿Qué se siente?" Preguntó un poco intrigada Ino, recibiendo las miradas de todo el mundo lo cual la avergonzó un poco; pero la verdad es que le intrigaba lo que se sentía tener otro ser viviendo dentro de ti, ya que era como pedirle la opinión a alguien que ella pudiera poseer con las técnicas mentales de su clan.
"Bueno. Al comienzo era complicado, porque perdía fácilmente el control; pero con mucho entrenamiento he logrado que ahora ni siquiera note su presencia. No es como si tuviera una voz constante en mi cabeza o alguien que me fuerce a hacer algo que no deseo." Explicó el rubio, pensando que con esto había terminado su presentación. "Además de explicarles la situación referente al zorro, el tercer Hokage me pidió que revisara sus expedientes y les diera algunos consejos o algo así; al ser una persona que recién los conoce, no tengo ningún tipo de influencia; así que mi opinión es objetiva y sincera." El rubio vio que Shikamaru había vuelto a levantar la mano así que le dio la palabra.
"Si dices que naciste aquí y se creó esa ley. ¿Cómo es que nunca antes te vimos?" Preguntó el Nara, algo preocupado porque lo hubiesen tenido confinado en algún sitio por el sólo hecho de ser una potencial arma.
"A los cuatro años me marché de la aldea sin que nadie de aquí lo notara." Dijo Naruto justificando su ausencia en la villa.
El rubio volvió al asiento y tomó las carpetas, abrió la primera y le dio una ojeada para saber a quién le iba a hablar; entonces miró a los jóvenes, con especial detención a aquel que coincidía con el del archivo. "Kiba Inuzuka… por lo que puedo ver y se confirma con la ficha eres demasiado impulsivo, tienes excelentes habilidades de rastreo y tu principal ventaja en combate es la velocidad y tu compañero un perro ninja… qué puedo decirte; intenta con algún jutsu o arma arrojadiza, ya que sería útil al ser inesperado. Procura pensar y analizar más la situación antes de actuar o puede que no salgas bien, si piensas que eres demasiado fuerte o duro para ser vencido, piensa en tu compañero y si te gustaría que lo lastimen por tu culpa." Dijo Naruto dando justo en el punto; muchos le habían dicho ya a Kiba que debía ser menos impulsivo, especialmente Kurenai y su propia madre, pero sólo el rubio había alcanzado su fibra sensible; que era Akamaru y su seguridad.
"Shino Aburame... el archivo dice muy poco de ti. Es una lástima que no busques destacar porque eres muy hábil… tus habilidades de rastreo, detección y combate a larga distancia son muy buenas para tu edad; pero te recomendaría fortalecer tu cuerpo o entrenar un estilo de combate directo, un enemigo que deduzca tu clan, podría intentar atacarte a quema ropa y aunque logres atraparlo con tus insectos, él podría intentar matarte de forma rápida; ya que hasta donde dice aquí, tus jutsus necesitan algo de tiempo para funcionar." Dijo el rubio a modo de consejo, el cual fue bien recibido por Shino quien sólo asintió ante la ayuda.
Para los demás podía ser molesto que alguien diga en voz alta tus debilidades y fallas, ya que esperarías mantenerlas lo más ocultas posible; pero la verdad es que entre compañeros de la misma aldea y especialmente genin, el riesgo no era tanto. Además eso era un incentivo adicional para mejorarlas y que cuando los otros piensen que tienen cierta ventaja, los puedan sorprender con el hecho que pulieron sus estilos y acabaron con su debilidad.
"Hinata Hyuga." Dijo Naruto. Apenas la nombró y la chica agachó la cabeza como escondiéndose. (No le gusta Naruto ni nada por el estilo, sólo es tímida, además el rubio acaba de presentarse y el único que le conocía era Sasuke) "Creo que tú misma te das cuenta que tu carácter es tu mayor debilidad… no sé si es un problema de motivación o confianza; pero deberías tener más fe en ti misma, tus registros son buenos, tu ojo blanco y tu puño blando son grandes cartas, tu sensei escribe muy bien sobre ti. Eres la única que no comparte esa buena impresión, deberías tenerte más fe… además, no se ve bien que una chica tan linda oculte su rostro." Dijo él terminando con un dejo de galantería que la hizo avergonzarse aún más; pero al menos le provocó una sensación positiva que le hizo escuchar con mayor consideración las palabras del rubio.
"Sasuke Uchiha… qué puedo decir de ti. Para ser un genin, eres fuerte; pero eres demasiado desconsiderado con los demás, ves a todos como simples estorbos o bien como herramientas para tu uso personal. Las cosas no son así, más que herramientas lo que necesitas son amigos, amigos que te acompañen y estén dispuestos a llegar a las últimas consecuencias con tal de ayudarte o devolverte una mano… y eso no lo conseguirás con arrogancia, prepotencia ni temor." Dijo Naruto mirando fija y desafiantemente a Sasuke. Sabía que en su condición actual, un genin como él tenía todas las de ganarle; pero tras su charla con el consejo, seguramente algunos ANBU lo estarían siguiendo a todos lados… realmente desearía su chakra para sentirlos, pero de momento sólo podía imaginarlos.
"Sakura Haruno… eres muy lista…" Al decir esto Sakura sonrió, durante el examen pasó un mal rato y se sintió débil y pequeña; pero un cumplido en algo así siempre subía el ánimo… hasta que escuchó lo que le dijo a continuación. "… e inútil. A menos que inventes una técnica en que el combate se resuelva con un juego de preguntas, eso nunca te servirá de nada. Además, por los veinte minutos que llevo aquí, te digo que Sasuke no te presta ni la más mínima atención; si realmente quieres interesarle, demuéstrale que eres alguien capaz y que vale la pena, no una tonta que no tiene nada más que hacer que acosarlo." Dijo Naruto de forma severa, había dado justo en el clavo, la chica se hundió en su asiento como queriendo desaparecer de ahí y de la crítica mirada de todos sus compañeros. Mientras sin que ella pudiera verlo; para su fortuna, Sasuke sonreía levemente ya que compartía totalmente lo que el rubio le había dicho a su molesta compañera.
"Sai… vaya, no hay apellido. Bueno… estadísticas promedio, informes y resultados promedio… demasiado promedio para mi gusto. No sé a quién intentas engañar; pero tú eres fuerte, de seguro eres ANBU o parecido, aunque te hagas pasar por un genin y créeme que lo haces bien. Pero todos los demás tienen miradas relativamente inocentes, incluso poniendo un rostro frío o malvado puedo darme cuenta que son genin con poca experiencia; pero tú… ¡Oh!, tú has matado a más gente de la que yo conozco en este lugar, y no te incomoda en lo más mínimo, desconozco tu misión; pero no creo necesario darte consejos… además de decirle a tu jefe que no me interesa nada de lo que intente ofrecerme." Dijo el rubio impactando tremendamente a Sai, ya que lo descubrió y no dudó ni un instante para ponerlo al descubierto frente a todos, seguramente ahora su asignación terminaría y estos últimos meses en el equipo siete intentando vigilar y controlar a Sasuke habrían sido en vano.
"Shikamaru Nara… todo lo que dice tu ficha es cierto, eres muy inteligente ya que piensas mucho más adelante que los demás; pero eres demasiado vago como para hacer algo al respecto, no necesitas mi ayuda puesto que sabes que tus debilidades son tu físico, tanto tu cuerpo como la parte física del chakra, así que si quieres mejorar algún día tendrás que trabajar en eso… y te sugiero que la próxima vez que intentes investigar sobre alguna conspiración, no acudas con tus padres o todos tus amigos, acude sólo a los que te sean más cercanos y de confianza; de lo contrario sólo le darás más información al que puso la conspiración." Dijo Naruto a modo de advertencia, haciendo que el Nara se diera cuenta que se habría podido meter en un gran peligro, ya que si había alguna especie de poder que estuviera conspirando a ese nivel… seguramente no le costaría deshacerse de él.
"Chouji Akimichi… eres una excelente persona, nunca dejes que alguien te convenza de lo contrario. Procura proteger siempre a tus amigos y ellos nunca te abandonarán." Dijo Naruto mirando a Chouji y causando reacciones dispares entre los otros genin.
La diferencia de reacciones fue porque mientras algunos se preguntaban qué clase de consejo inútil era ese; ya que además de no delatar sus debilidades, no le había dicho como mejorar nada, sólo le dio una sugerencia de comportamiento; pero tanto Shikamaru como Ino, sabían que Chouji era muy fuerte si quería serlo. Y una de sus principales motivaciones, así como uno de sus mayores temores era con respecto a sus amigos, así que el mensaje le venía como anillo al dedo y hacía que el rubio ganara otro punto frente a Shikamaru quien lo reconoció como alguien que sabía leer muy bien a las personas y manipularlas… afortunadamente ahora él las manipulaba para guiarlas por un buen camino.
"Ino Yamanaka… lo mismo que a Sakura, Sasuke no te va a aceptar sólo por cansancio, vuélvete una kunoichi atractiva en todos los sentidos de la palabra y si son hombres lo que quieres, los tendrás. Hazle caso a Shikamaru y a tu padre ya que ambos quieren lo mejor para ti y se más tolerante con Chouji; por cierto, no es grato que indaguen en tu mente si es lo que querías saber al principio." Dijo Naruto, sorprendiendo a la rubia por el hecho que haya descubierto la intención de su pregunta y más aún el hecho que aún la recordara.
"Rock Lee… tú eres uno de los más fuertes del grupo, deberías tomar más en serio a la gente y menos a tu maestro, no creo que necesites más." Dijo el rubio provocando que prácticamente todos en la sala asientan, dándole la razón y dejando incluso sorprendido al cejudo.
"Neji Hyuga… ¿El chico del destino no? Bueno, te tengo novedades… el destino sí está escrito, de hecho la persona más fuerte que conozco puede hacerte una predicción; pero tiene una salvedad, siempre hay una opción, sin importar cuán escrito o destinado esté algo, siempre habrán al menos dos opciones con resultados distintos; si tú no quieres verlas, nada va a pasar, ten presente que nada cambia si tú no cambias… y por cierto, no actúes tan a la defensiva en un sitio como este, incluso sin necesitar chakra me doy cuenta que hay un punto que buscas esconder." Dijo el rubio sorprendiendo a Neji, porque la mayoría de las personas le decían que el destino no estaba escrito y se podía cambiar; pero el rubio le había planteado algo distinto y por cierto muy lógico, el destino sí estaba predeterminado o escrito; pero lo que estaba preestablecido eran las opciones, no los resultados… al parecer había sido un tonto.
"Tenten… no puedo saber mucho de ti por tu ficha o tu actitud. Eres una chica reservada lo que me dice que tienes algo grande que esconder o bien que has vivido una vida no muy feliz… es una lástima que sea lo segundo, lo siento. Tu debilidad es que te vuelcas demasiado a la ofensiva, tus técnicas dejan aberturas que es muy difícil cubrir; además, requieren tiempo y preparación cosas que frente a un adversario de nivel no tendrás. Procura poner sellos en tu cuerpo para al menos utilizar armas de combate directo o bien para poder lanzar proyectiles de forma rápida y sorpresiva." Dijo él a modo de consejo, mencionando un punto muy válido que ella no había considerado, ya que si almacenaba cosas en sus muñecas o extremidades no necesitaría el pergamino y la combinación entre la velocidad y la sorpresa podrían representar la victoria.
El rubio se quedó callado unos instantes, dejando a los jóvenes pensar en lo que les había dicho ya que a la mayoría les dijo algo que ellos tenían muy adentro y él había sabido verlo con facilidad… esa era una de las tantas enseñanzas que su maestro le había inculcado.
Flash Back.
"¿Sabes qué profesión tiene esa persona Naruto?" Preguntó un hombre de alrededor de cuarenta años, que vestía una ropa de color café similar a la de un mercader; pero sólo porque era su último capricho.
Marko Urusinawa era un hombre sabio y obsesivo, era alguien que a lo largo de su vida se había dedicado a estudiar a las personas, a fijarse en los detalles; era muy observador y actualmente se jactaba de ser un maestro manipulador ya que siempre lograba convencer a la gente de hacer lo que él quería… excepto sólo dos personas, Kael Maxley el hombre que veía el futuro, o al menos así le apodaban. Era el más poderoso del continente y sus predicciones eran famosas en el lugar, aunque pocos podían recibir una. El otro era Tante Jun un joven quien había sido aceptado también por Marko como alumno; pero por un malentendido que el rubio nunca llegó a averiguar del todo, dejó el continente y nunca más fue visto en el lugar.
"¿Cómo puedo saber eso Marko-sensei?" Contestó un Naruto de siete años que iba caminando por la calle principal de la ciudad junto al conocido sujeto.
"Fíjate en sus brazos, son musculosos; pero sus piernas no tanto, además por su edad avanzada y su condición normal se puede saber que no es luchador, su ropa tiene como rastros de colores metálicos, por lo que puedo ver. ¿Me puedes decir ahora su profesión?" Preguntó él nuevamente, tras explicarle todo lo que podía ver en la persona a la cual estaba analizando.
"¿Herrero?" Intentó adivinar Naruto.
"Correcto… pero podría decirte que ahora no está trabajando y que va a ver al doctor." Dijo él sonriendo divertido al ver la cara de asombro del joven rubio, especialmente tras su último comentario. "Fíjate que uno de sus dos hombros está más abajo que el otro, de seguro tuvo un problema y va a ver el médico." Explicó el motivo de su conclusión al rubio.
El rubio quedó impactado por la habilidad de su maestro, y lo vio con aún más respeto y admiración que antes, realmente esa era una excelente habilidad y le encantaría aprenderla ya que pensaba que era algo sumamente útil… hasta que un minutos después.
"¡Hola Marko!" Dijo el herrero volteando a saludar al maestro de Naruto, quien le respondió con un ademán, causando la mirada sospechosa de Naruto quien entonces se preguntó si todo ese análisis era cierto o simplemente conocía al hombre y éste se lo había dicho.
Más tarde se daría cuenta que todo lo que le dijo era cierto y que incluso se estaba guardando unas cosas, ya que además de detallista, observador y obsesivo era paranoico; por esa razón nunca vestía de la misma manera por más de veinte días. En ocasiones se caracterizaba como comerciante, otras veces como escriba, en ocasiones incluso se disfrazaba de otras personas en particular, tanto así que Naruto hasta el día de hoy ignoraba cuál era su color real de cabello y de ojos.
Fin Flash Back
"¿Sensei… está bien?" Preguntó Tenten llamando la atención del rubio quien de un momento a otro se había quedado callado tras perderse en sus recuerdos, llamando la atención de todos quienes le miraban.
"Disculpen, me quedé recordando algo. Bueno, eso era todo lo que tenía que decirles, si tienen alguna duda y no hallan a nadie con quién discutirlo, les ayudaré dentro de lo posible siempre que sean respetosos… odio la gente prepotente. Y sí, me refiero a algunos de ustedes." Cuando el rubio dijo que estaba disponible para posteriores consultas, varios de los jóvenes consideraron que lo buscarían más tarde para hablar con él; pero cuando dijo el último comentario, y miró de reojo a algunos en el salón, causó un pequeño escalofrío en los presentes ya que les pilló totalmente de sorpresa algo así.
Finalmente Naruto se volvió a poner su capucha negra, tomó con cuidado las carpetas y tras despedirse con un gesto de mano salió del salón. La mayoría de los jóvenes se quedaron en silencio y en sus lugares, meditando sobre algunas de las cosas que les habían dicho; pero otros se pusieron de pie y se fueron. Sai porque ya había sido delatado y no tenía caso seguir intentando fingir que era uno más de ellos y no pasaba nada. Mientras que Neji no creyó en las palabras del rubio y pensó que no necesitaba nada, puesto que ya era suficientemente fuerte, así que se fue a utilizar su tiempo de forma más provechosa.
El rubio volvió a la oficina del Hokage, le informó que había hecho con lo que le habían pedido sin problema alguno, y no parecía como si alguno de ellos lo odiara o quisiera matarlo sólo por lo del zorro… al menos no de momento, así que el viejo le sonrió contento porque las cosas podrían ser más tranquilas para él ahora. El rubio se despidió y le dijo que cuando le necesite le mande a buscar.
Por sugerencia de Jiraiya, Naruto pasó a una tienda a comprar armas ya que si no podía utilizar su chakra, sería conveniente que tuviera shuriken y kunai por si los llegaba a necesitar como durante la pelea que había sostenido con Sasuke; por lo que poniendo atención a los locales, pudo llegar por fin a una tienda de armas bastante céntrica a la que entró.
El rubio se fijó que los muros del local estaban llenos con vitrinas de vidrio, en los cuales había todo tipo de armas; desde agujas senbon, hasta tremendos mazos de guerra que seguramente pesarían bastante como para que él pudiera levantarlos en el estado en que se encontraba ahora… pasó unos minutos mirando entre la gran variedad hasta que se decidió por algunos artículos que le convencieron.
"Me da esos kunai de la vitrina, los shuriken de tres puntas y cincuenta metros de cable ninja por favor." Pidió el rubio despreocupadamente al dependiente, quien le miraba con una cara de pocos amigos que el rubio no había advertido.
"Lo siento; pero esas cosas son para los ninjas, no para los monstruos." Dijo el sujeto de forma amarga, casi fulminando a Naruto con la mirada quien se sorprendió ya que nunca había recibido esos tratos.
"¿Disculpe, no me va a vender?" Preguntó Naruto molesto, pero intentando comprar las cosas de todos modos.
"¡No mocoso! No le vendemos a los monstruos." Dijo el tipo sin ni siquiera dudar o arrepentirse.
"¡Malagradecido! La próxima vez que alguien ataque la villa no pienso mover un dedo para proteger su estúpida tienda." Dijo el chico saliendo molesto y malhumorado de ahí.
"¡Hola Naruto-sensei!" Dijo Tenten al ver a Naruto salir de la tienda de su familia; aunque se sorprendió cuando vio al rubio con una cara de pocos amigos y que ni siquiera se molestara en responderle, sólo pasó de largo ignorándola, cosa que le molestó un poco… hasta que se enteró de la razón de su enojo.
….
...
El rubio ahora iba prestando más atención y se fijaba que eran muchas las personas que le miraban feo y prácticamente le señalaban con el dedo, otros intentaban apartarse de él como si tuviera la peste así que en definitiva no fue un rato agradable para Naruto quien siguió buscando, hasta hallar otra tienda cerca del hospital en donde había dos ninjas, aunque cuando iba entrando uno de ellos iba saliendo.
"¿Me puede dar un set de kunai, shuriken y cable ninja?" Preguntó Naruto al dueño de la tienda quien lo miraba igual de feo que los demás en la villa, definitivamente no le estaba gustando nada la actitud de la gente y esos tratos que estaba recibiendo; pero de momento no le quedaba más que aceptarlo, ya que sólo podía esperar a que su chakra vuelva para asustarlos, o que intenten algo en su contra para largarse de ahí.
"Aquí tienes, son 600 Ryu." Dijo el hombre marcando la cifra en la máquina registradora, hasta que el otro personaje del lugar reaccionó.
"¿De qué está hablando? Eso no puede valer más de cien Ryu." dijo el otro ninja sorprendido por el precio elevado que querían intentar cobrarle a Naruto.
"Lo siento Hatake-san es sólo el impuesto a los monstruos." Dijo el sujeto de la caja registradora como si fuera lo más natural del mundo.
La primera reacción de Naruto fue de molestia ya que no hizo nada para ganarse todos esos malos tratos y ese odio; pero al final se resignó, tenía dinero así que iba a sacarlo de su capucha cuando nuevamente el ninja que estaba junto a él le habló al vendedor.
"¡Ah! Acabo de recordar que también necesito un set de kunai, shuriken y cable ninja… ya que tiene ese afuera. ¿No me lo puede vender? Como verá yo no soy un monstruo, así que podré comprarlo al precio normal." Dijo Kakashi intentando utilizar los mismos argumentos del aprovechado vendedor en su contra.
"¡Pero si usted acaba de comprar armas!" Dijo el vendedor molesto por la intervención del ninja copia, ya que le estaba arruinando la estafa.
"Mire, si no me vende eso a cien Ryu, tendré que decirle a todos mis amigos que los precios han subido una barbaridad; por lo que tendremos que comprar en otra tienda y luego hablaré con Hokage-sama, para informarle que usted está subiendo sus precios de forma antojadiza para que le quite su permiso. ¿Le gustaría eso?" Amenazó Kakashi intentando que de una vez por todas le de las cosas al precio correcto, ya que todo lo anterior le había parecido sumamente injusto y mal.
"Está bien, son 99 Ryu… gracias por su compra." Dijo resignado el vendedor para finalmente entregarle las cosas a Kakashi, quien se las dio a Naruto delante de él con la intención de cabrearlo más, cosa que logró fácilmente.
Al final el peliblanco le dijo al rubio que le acompañara, así que salieron juntos de la tienda mientras el rubio le daba las gracias por su ayuda, y le contaba con lo que se había encontrado en la otra tienda y en general en la aldea a medida que transitaba por las calles.
"Siento lo que te está pasando Naruto." Dijo él poniéndole la mano en el hombro a modo de disculpa por el injustificado acto del que estaba siendo víctima.
"¿Cómo sabes mi nombre?" Preguntó él sorprendido que un desconocido para él le conociera. "Eres igual a…" Dijo Kakashi, callándose en el último momento ya que pensó que podría haber cometido un gran error, puesto que no sabía si el rubio estaba enterado de sus orígenes o no.
"Un momento, si conoces a mi papá… mmm y llevas máscara, supongo que eso que tapas es tu sharingan y tienes el pelo plomo… ¿Eres Kakashi?" Preguntó el rubio recordando a una de las personas de las que su padre le había contado.
"Sí, ¿Cómo lo sabes?" Preguntó Kakashi intrigado porque hasta donde supo, el rubio llevaba sólo un día en la aldea y no se habían visto antes.
"Mi papá me hablaba mucho de ti." Dijo Naruto, quien al ver la cara de intriga de Kakashi se dio cuenta que los que conocían a Minato, le hacían muerto el mismo día en que el rubio nació. Así que tuvo que explicar. "Bueno, como me ayudaste creo que puedo confiar en ti… resulta que yo puedo ver y comunicarme con los fantasmas, y así es como compartí por mucho tiempo con mi papá." Dijo él, dejando a Kakashi impactado por escuchar de tal habilidad.
El ninja copia se sorprendió ya que nunca había escuchado de algo parecido, era cierto que en ocasiones algunos charlatanes decían tener esa capacidad, pero en realidad no eran más que engaños; sin embargo, no veía mentiras en el rostro de Naruto y el rubio no tendría por qué saber su identidad y todo lo demás que dijo de no haber sido por Minato, su maestro; así que para poder acercarse más al chico decidió invitarlo a comer.
….
..
"¿Sasuke-kun no crees que Kakashi-sensei se está demorando más de lo normal? Porque normalmente cuando tenemos misión sólo llega cuando mucho con media hora de retraso, pero ya va más de una hora." Preguntó Sakura quien estaba bastante desanimada por tener que soportar una de esas largas esperas por Kakashi.
"Esto es una pérdida de tiempo, de no ser por el ataque y ese Naruto maldito, yo habría sido promovido a chunin y no tendría por qué seguir perdiendo el tiempo con Kakashi." Dijo Sasuke manifestando su enfado con toda la situación que envolvió al examen de ascenso a chunin, mientras ignoraba monumentalmente a Sakura.
…
"¿No tienes nada que hacer?... digo, no es que me moleste; pero normalmente los jounin tienen muchas misiones, además que especialmente ahora con lo del ataque, deben estar intentando reunir todo el dinero posible." Preguntó Naruto de que alguien tan famoso se haga un tiempo para él, mientras los dos comían un ramen invitado por Kakashi.
"Es verdad, de hecho tenía que estar con mi equipo para recibir una misión hace como una hora; pero siempre llego tarde así que no se sorprenderán." Dijo Kakashi apenas terminó su plato, sorprendiendo a Naruto quien sólo se descuidó un instante para ver su propia comida.
Los dos estaban en un puesto no tan llamativo de nombre Ichiraku Ramen, el ninja copia le dijo que le gustaba el sitio porque la comida era buena y quienes atendían eran personas esforzadas; por lo que él intentaba ayudarles con su preferencia, además del hecho que siempre le trataban bien y con el rubio había sido de la misma manera. Naruto pensó que lo iban a mirar feo como en la mayor parte de la aldea, sin embargo ellos sólo le mostraron el mismo respeto y amabilidad que a cualquier otro.
Estuvieron conversando un rato, principalmente sobre la vida de Kakashi tras la partida de Naruto, el rubio no tenía idea que el ninja copia había estado buscándolo por casi tres años. Casi tanto tiempo como Jiraiya quien cuando estaban por cumplirse los cinco años se dio por vencido, eso le hizo sentir muy apreciado y finalmente le agradeció toda su gentileza al jounin quien puso el dinero sobre la mesa, tras despedirse de Naruto y decirle que cuando vuelva lo intentaría encontrar de nuevo se fue de ahí.
….
…
"¿Aún no despierta?" Preguntó Jiraiya mirando a una de las celdas especiales, en las que se encontraba un niño de alrededor de trece años, su cabello era rojo y estaba rodeado de arena; cuya procedencia pocos se explicaban ya que el sitio estaba totalmente sellado del exterior. Aunque el joven había permanecido inmóvil en un rincón del lugar, seguramente el ataque de Naruto le había hecho algún daño a él mismo y el Shukaku quien primero tendría que recuperar su energía no había podido ayudarlo aún.
"No, pero hay otros invitados a quienes podríamos preguntar algunas cosas; sin embargo, por más que confíe en Ibiki, tengo mis dudas si podremos obtener algo o no." Dijo Sarutobi pasando por la celda de Gaara hasta una de las que había al lado con otro de los prisioneros peligrosos e importantes capturados durante el ataque de Otto y Suna. "Debo decir que hacía tiempo no veía a Kakashi con tanta determinación, creo que se sintió mal cuando un jovencito lo burló." Dijo el tercero refiriéndose al hecho que una de las primeras cosas que el ninja del Sharingan había hecho cuando comenzó el ataque fue enfrentarse a él y reducirlo para luego entregarlo y ponerlo en custodia, ya que en cierta forma se la debía por aquella vez que lo burló en el hospital.
"Vaya. Kabuto sí que es un sujeto valioso, los demás son simples peones que intentaban complacer a Orochimaru; pero éste es su mano derecha… sin mencionar que sin su ayuda, esa serpiente no podrá recuperar a sus sujetos de prueba, así que al menos lo retrasaremos un poco." Dijo Jiraiya sobre la base de todo lo que había averiguado en estos años siguiendo a su antiguo compañero.
…
"¡Bien hecho! Ahora debemos esperar a que la gente haga el resto y nuestros planes irán completándose progresivamente." Decía la anciana Koharu, una de los consejeros del Hokage elegidos por la gente.
"He de reconocer que tu plan para filtrar la información del zorro ha sido una excelente idea Danzou." Dijo el otro consejero Homura, mientras los tres se reunían en la casa oficial del discapacitado y antiguo líder militar de la aldea.
"Simplemente es lo que tenía que hacerse, no podemos dejar que alguien con tanto poder entre al tablero sin hacer nada." Dijo Danzou en esa voz calculadora que utilizaba cuando hablaba con alguien a quien sólo veía como una herramienta para lograr sus propios propósitos.
…
"Viejo, ¿Hay algún motivo para que toda la villa me trate como basura?" Preguntó Naruto entrando a la oficina del Hokage quien hablaba con Jiraiya.
"¡Naruto! Qué bueno verte, el motivo de eso es una terrible eventualidad; pero los miembros civiles del consejo han hablado de más y no pudieron mantener en reserva lo discutido en la última sesión. Además muchas personas en la villa perdieron a sus seres queridos durante el ataque del Kyubi y al no haber otra forma, desquitan su dolor hacia ti." Dijo el viejo quien entendía lo injusto de la situación, pero no podía hacer nada al respecto.
"¡Y yo perdí a mi padre!" Dijo él argumentando que había sido tanto o más lastimado que cualquiera de los otros.
"Me temo que no puedo hacer nada por ayudarte en esta ocasión." Dijo el Hokage encogiéndose de hombros, avergonzado ante la impotencia que tenía.
"Esta aldea no es ni parecido a lo que mi padre me contaba… si las cosas siguen así espero que intenten agredirme cuanto antes para irme de aquí, puedo trabajar en cualquier otro lado y no creo que me traten tan mal." Dijo el rubio molesto saliendo de la oficina.
"Tienes que entenderlo. Él tenía una vida feliz y normal lejos de aquí, vino porque se lo prometió a Minato y qué recibe, sólo odio y malos tratos… de ser él, yo me iría en este mismo instante." Dijo Jiraiya quien siempre estaba un poco resentido con su maestro; porque éste sin proponérselo, siempre lo menospreciaba y nunca le reconocía, puesto que cuando alguno de los consejeros u otra persona importante le llamaba la atención o prácticamente lo echaba de la oficina, el viejo nunca lo respaldaba. Cuando venía a informarle sobre Orochimaru o alguna otra amenaza, el Hokage siempre terminaba algo decepcionado porque no le traía más cosas y a la larga el sanin hacía como si no pasara nada; pero iba guardando todos esos malos ratos. "Me lo voy a llevar unos días." Dijo el sanin al tercero, quien puso una cara de sorpresa.
"Pero se supone que tiene que estar aquí protegiendo la aldea." Dijo Sarutobi pensando que seguramente a los consejeros no les gustaría que el recientemente contratado Naruto a quien le estaban pagando una buena suma, vaya a pasear por ahí.
"Si el consejo te pone trabas, tienes que considerar tus opciones que de momento son dos. La primera es que me lo llevo por mientras esté recuperándose de lo que sea que hizo y que ni tú ni él me quieren decir, tú pones la aldea en orden para su regreso y a lo que lleguemos puedes comenzar a asignarle las tareas que desees; o la otra opción es que cuentes los días hasta que algún estúpido arruine las cosas o que Naruto se aburra de este sitio y se largue para siempre, seguro que hasta tú eres capaz de elegir." Dijo el sanin terminando en un tono un tanto sarcástico, la situación completa lo tenía un poco de malas, era cierto que él podía soportar ciertos abusos; pero no iba a permitir que Naruto tuviera que hacerlo, así que antes que el viejo Hokage pudiera darle un veredicto, él salió de ahí algo fastidiado.
…
..
Cuando Jiraiya llegó finalmente a la habitación del hotel encontró a Naruto quien tenía un brazo enredado con cable ninja, mientras sostenía el otro extremo con la mano que tenía libre.
"¿Qué estás haciendo?" Preguntó sorprendido Jiraiya, puesto que el sanin no esperaba que le sucediera algo digno de un principiante.
"¿Es necesario que vuelva a decir que no recibí un entrenamiento como ninja? Y es la primera vez que tengo cable ninja en mis manos… anda ayúdame." Dijo el rubio algo avergonzado ya que además de lo débil que se encontraba, se había puesto él mismo en evidencia sobre su falta de habilidades con armas ninja, puesto que no fue entrenado para usarlas.
El peliblanco tuvo que aguantar las ganas de reírse; pero cuando se acercó a ayudarlo y vio cuán enredado estaba no pudo seguir evitándolo y rompió en carcajadas, molestando a Naruto. Al final ambos se pusieron a conversar y Jiraiya se molestó bastante cuando escuchó cómo lo habían tratado en las tiendas, aunque al menos se alegró de que Kakashi haya podido ayudarlo y confirmó lo dicho por el jounin sobre el tiempo que habían pasado buscándolo tras su desaparición, y al final se pusieron de acuerdo para marcharse al día siguiente después de almorzar en el comedor del hotel.
…
"Quien sabe qué dirían los viejos si te hubieran visto así de enredado." Dijo un divertido Jiraiya quien no se cansaba de recordarle a Naruto la vergonzosa situación en que lo había encontrado.
"¿Porqué no terminas tu plato de una vez?" Preguntó algo molesto el rubio, puesto que lo estaba molestando desde el día anterior.
Los dos estaban comiendo en el hotel para evitarse problemas en el resto de la villa, dentro de poco se irían de viaje por algunos días para calmar un poco el ambiente en Konoha hacia Naruto, y que éste pueda recuperar sus poderes. Naruto se había dado prisa en un intento infructuoso por que Jiraiya le imitara y salieran de ahí olvidando el tema, aunque las burlas se detuvieron cuando el sanin sintió a un hombre que venía entrando al comedor, era Sarutobi Hiruzen, Sandaime Hokage.
"Si vienes solo supongo que aceptaron." Dijo Jiraiya despreocupadamente ya que estaba casi seguro que le darían la razón y tampoco permitiría que le frustren sus planes, al no autorizar el viaje.
"Así es, cuando les dije el argumento que me diste no pudieron rechazarlo y la mayoría lo aprobó." Dijo el anciano un tanto cansado de tantos problemas que armaban algunos personajes en el consejo, por temas que para él eran tan simples y fáciles de resolver.
"¿Algún aviso o petición antes del viaje?" Preguntó Naruto mirando al tercero algo molesto, cosa entendible por toda la situación que estaba pasando.
"Sólo procura regresar, te prometo que calmaré un poco las cosas aquí en la aldea." Dijo el Hokage dándole su palabra, y mirando de forma un tanto suplicante.
"No te preocupes, no pretendo regresar tan pronto." Dijo el chico, levantándose de la mesa para ir por su equipaje a la habitación; ya que tenía ahí la capucha, sus pergaminos y su nuevo set ninja.
"Por favor tráelo de vuelta." Pidió el Hokage a su antiguo alumno.
"Pasé mucho tiempo buscándolo y no voy a apartarme de él tan fácilmente, aunque la aldea se interponga." Contestó Jiraiya dándole una seria mirada que le indicó al Hokage que pocas veces había hablado más en serio.
Sarutobi estaba un poco sorprendido por la actitud de Jiraiya, el sanin normalmente actuaba de forma distante y poco interesada; venía a la aldea de tiempo en tiempo, le contaba las cosas importantes y luego escuchaba las sugerencias de Sarutobi para luego irse de ahí; sin embargo, ahora con la llegada de Naruto el peliblanco estaba mucho más reactivo y preocupado. Hace mucho tiempo que no lo veía con tanta energía y su última respuesta lo perturbaba un poco, ya que llegado el caso no sabía si la lealtad del sanin permanecería siempre del lado de Konoha si algo le pasaba a Naruto.
Unos minutos más tarde el más joven volvió y con la compañía de Jiraiya se despidieron de Sarutobi, mientras emprendieron el rumbo hacia las afueras de la aldea. El Hokage les había llevado un papel que era lo acordado por el consejo con una especie de cláusula que mencionaba que no podían salir del país; sin embargo, el viejo pudo ver que los ambientes y su relación con el consejo, y con él mismo no estaban muy buenas; por lo que no quiso seguir forzando las cosas, iba a tener que tomar algunas medidas en la aldea para que Naruto no sufra tratos injustos.
…
..
-Algunos días después.-
"¿Por qué has estatizado el mercado y comenzaste a regular los precios?" Preguntó Homura, uno de los consejeros que venía acompañado de Koharu, quienes estaban escandalizados por lo que Sarutobi había hecho; puesto que tras enterarse de lo que le había pasado a Naruto, hizo una lista con los productos que todos vendían, sacó promedios y estabilizó los precios en un valor concreto, nadie podía cobrar ni más ni menos, y de ser sorprendido haciéndolo recibiría en primera instancia una multa y posteriormente la clausura.
Otro de los reglamentos que Sarutobi impuso es que nadie podía negarle el acceso de alguna persona a un negocio o sitio abierto al público, ya que recibirían las mismas sanciones anteriores. También levantó la vieja ley que impedía hablar sobre el Kyubi encerrado en Naruto y al igual que los consejeros echaron a correr la noticia de que Naruto era el jinchuuriki del Kyubi, él utilizó sus propios chismosos para comunicar a la gente que Naruto era quien mantenía a la bestia presa impidiéndole destruir la aldea y que además era el hijo del cuarto Hokage; por lo que la apreciación general del rubio había mejorado bastante.
…
"¿Reporte?" Preguntó una figura holográfica de un hombre cuya principal característica era una capucha negra con nubes rojas, una severa mirada y una imponente voz.
"A nuestra llegada, al parecer el jinchuuriki ya había salido de la aldea… pero al parecer va a volver." Contestó el renegado de Konoha que formaba parte de Akatsuki, ni más ni menos que Itachi Uchiha.
"¿La operación ha sido comprometida?" Preguntó nuevamente la imagen holográfica.
"Negativo." Respondió nuevamente el moreno.
"Quédense ahí hasta que los detecten o lleven a cabo su cometido." Ordenó la dictatorial figura antes de desaparecer del lugar.
..
Las cosas en la villa se veían aparentemente normales, la gente al comienzo parecía algo sorprendida por la medida económica impuesta por el Hokage; pero realmente no le quedaba más que aceptar y a la larga había sido mejor ya que al ser los precios iguales en todos lados, tenían que esforzarse un poco más en proveer un buen servicio o hacer que su producto sea mejor que los otros.
Algunos días pasaron y el ambiente estaba tranquilo. Al día veinte, cuando estaba terminando la tarde se pudieron apreciar dos figuras entrando a la aldea, los guardias al identificarlos cambiaron su rostro de inmediato, puesto que habían estado aburridos por no haber hecho nada interesante en todo el día, así que ahora se ordenaron un poco y presentaron sus respetos a los hombres que entraron; a Jiraiya por ser un sanin legendario y a Naruto por ser hijo del cuarto.
"¡Vaya! Realmente el viejo lo hizo, parece que ya no te van a tratar mal." Comentó Jiraiya animando a Naruto, quien venía de buen ánimo y mucho mejor ahora que tenía sus poderes de regreso.
"Es una gran mejoría, pero no todos comparten la misma opinión." Dijo el rubio por las miradas de desagrado y reprobación que seguían dándole algunas personas a medida que avanzaban en su camino hacia la aldea.
"Supongo que eso es inevitable." Dijo Jiraiya tratando de restarle importancia, para luego darle una palmada en el hombro e invitarlo a que siguieran su camino.
Avanzaron hasta el principal edificio de la villa, donde ingresaron; subieron las escaleras hasta llegar a la oficina de Sarutobi, quien les sonrió al verles, diciendo que estaba contento de que hubiesen regresado. Naruto le dijo que se sorprendió cuando escuchó la noticia de que el hijo del cuarto Hokage era un joven rubio muy parecido a él y que estaba en Konoha, y al llegar se dio cuenta que había sido difundida a la gente su identidad, cosa que no le molestaba en lo absoluto ya que estaba orgulloso de quien era. El viejo le dijo que si sus consejeros querían andar de chismosos, él podía jugar al mismo juego, además de asegurarle que se había encargado del comercio, por lo que no volverían a tratarlo injustamente y de hacerlo que le avisara para castigarlos. El rubio se mostró satisfecho por la oportuna actuación del Hokage y le dio las gracias, éste les preguntó si habían hecho algo importante, pero Jiraiya dijo que no aunque el rubio le indicó que ya tenía sus poderes de regreso, por lo que estaría disponible para asignaciones.
…
-Al día siguiente.-
"¿Ino has visto a Sasuke-kun?" Preguntó Sakura preocupada a su vieja amiga, quien estaba acompañada.
"¡No! ¿No se supone que tú como su compañera deberías saber eso?" Dijo Ino instigándola.
Ino iba con todo su equipo, es decir Shikamaru, Asuma y Chouji a la zona del río, ya que el jounin les había propuesto que ese día se relajen y compartan como equipo; incluso traían cestas con comida y todo para armar una especie de día de campo, por lo que iban caminando río arriba por la ladera de éste, Sakura lo vio pasar de lejos y entonces fue a hablar con la rubia Yamanaka.
…
..
Naruto estaba en la aldea, había almorzado en un local de comida rápida, puesto que estaba buscando a Kakashi para tratar de conversar con él, hasta que algo llamó su atención y le hizo tener que terminar rápido su plato para ir a ver si sus sospechas eran ciertas.
…
"¿Sakura no te gustaría venir con nosotros?" Preguntó Asuma viendo que la amiga de Ino parecía estar bastante sola; puesto que luego de desenmascarar la identidad de Sai, éste volvió a las divisiones ANBU a cargo de Danzou. Mientras que Sasuke estaba perdido o esquivo, y Kakashi en su mundo como siempre.
"¡Sería genial, muchas gracias!" Aceptó contenta la kunoichi quien estaba algo más aliviada por poder compartir con alguien más, puesto que en los últimos días se había sentido bastante sola.
Los cinco ninjas de la hoja iban caminando tranquilamente cuando de pronto, Chouji tropezó con alguien, y entonces se fijaron que un par de individuos había aparecido súbitamente delante de ellos con cara de pocos amigos.
'Este sujeto se me hace parecido a alguien que conozco' Pensó el genio Nara al ver a uno de los personajes que estaban frente a él.
'¡Esa banda ninja!' Pensó alarmada Sakura al ver la raya horizontal en la bandana ninja de Itachi.
"Chicos, aléjense de aquí. Esto es peligroso." Dijo Asuma sacando rápidamente sus cuchillas conductoras de chakra y asumiendo una postura defensiva, mientras los genin se refugiaban detrás de él. "¿Qué hace aquí un criminal como tú Itachi Uchiha?" Preguntó Asuma en voz alta
'¡El hermano de Sasuke!' Pensaron al mismo tiempo Ino, Sakura y Shikamaru tras las palabras de su sensei.
Los jóvenes genin sabían que Sasuke era fuerte y aunque no habían recibido la versión oficial, era imposible no saber que su hermano un día mató a todo el resto del clan; por lo que inmediatamente se alarmaron al enterarse que frente a ellos había un tipo que era tan fuerte y que más encima era un criminal y traidor declarado a la villa de Konoha.
"¡Vaya! Parece que tus amigos aún te recuerdan… ¿Quién es él Itachi?" Preguntó Kisame mientras sonreía de forma psicópata al mirar a Asuma; más que como a una persona, como a una presa.
"Asuma Sarutobi… una basura." Dijo el Uchiha de forma altanera, por lo que su acompañante de inmediato sacó su enorme espada vendada y se puso a observar al jounin.
"Entonces puedo matarlo." Dijo el tipo azul, enseñando sus irregulares dientes.
"Procura no hacer mucho escándalo y no permitir que esos mocosos escapen." Ordenó Itachi logrando su objetivo, ya que además de advertirle a Kisame de mantener el bajo perfil, había paralizado de miedo a los chicos; haciéndoles desistir de la opción más lógica que sería huir y pedir ayuda… "¡Kisame cuidado!" Gritó Itachi alertando a su compañero quien rápidamente dio un salto hacia atrás cuando percibió otra presencia.
De pronto otro personaje apareció en el sitio aquel, sorprendiendo a la mayoría de los presentes; menos al joven de cabellos negros que lo había advertido antes que nadie. Se trataba de Naruto quien se interpuso entre los de Konoha y los Akatsuki, para proteger a los primeros, ya que pese a no saber quiénes eran, el hecho de poseer bandas rasgadas era una mala señal.
"¿Tú?" Preguntó Sarutobi sorprendido al ver a ese chico interponiéndose entre él y los enemigos; no es que tuviese algo en contra de Naruto, de hecho su actitud era la de no tengo nada en contra tuya, pero te estaré observando. Así que le sorprendió que le protegiera sin ni siquiera habérselo pedido.
"Ninja-san por favor tome a los genin y pónganse a salvo." Dijo Naruto sin despegar la vista de sus enemigos.
"Pero tú…" Iba a contestar Asuma cuando fue interrumpido.
"Yo puedo manejar esto… me ayudaría más el saber que no heriré a ningún aliado cercano."
Tras eso, Kisame rápidamente blandió su espada Samehada e intentó "afeitar" a Naruto con ella, no era una maniobra muy inteligente porque simplemente cargó de frente; pero el tener a Itachi Uchiha junto a él le brindaba cierta confianza ya que él y su Sharingan eran la mejor defensa que podría tener, así que cuando andaban juntos se permitía ese tipo de comportamiento tan descuidado.
Los de Konoha se alarmaron ante el súbito ataque de Kisame que al parecer no le daría suficiente tiempo de reaccionar a Naruto; pero por la orden que Asuma gritó, ellos simplemente se pusieron a correr, mientras el jounin permanecía ahí ya que no tendría que ser protegido esperando una abertura o una oportunidad para ayudar a Naruto.
El rubio por su lado simplemente levantó una mano con el brazo extendido hacia delante y un círculo dorado apareció delante suyo, el cual sorprendió a Itachi y detuvo el ataque de Kisame incluso antes que pudiera hacer contacto con él. Aprovechando que Naruto sólo tenía un brazo en alto como haciendo su defensa, Itachi rápidamente corrió hacia el rubio por un costado, dándole una estocada con una espada corta típica de la que usaban los ANBU en Konoha; pero el rubio no tuvo que hacer nada, ya que esa misma energía aparentemente invisible que detenía la Samehada, detuvo su ataque, sorprendiendo al moreno quien no esperó eso ya que ni siquiera su Sharingan podía ver qué era lo que detenía el avance de su espada.
Naruto rápidamente metió su mano a la capucha, sacando una cadena de un pergamino, la cual lanzó hacia el Itachi que tenía al costado con su mano libre, provocando que éste se deshiciera en una nube de humo. Kisame creyó que el ataque le haría perder su defensa y volviendo a batir su espada intentó un golpe por el costado, aunque obtuvo los mismos resultados que Itachi ya que algo que no podía ver detuvo su golpe y ni siquiera su espada podía absorber esa energía; de pronto Itachi saltó hacia el agua, sólo segundos antes que una gran cantidad de cadenas emergiera del suelo bajo sus pies, entonces la mayoría de éstas armas se deshizo en el aire en una flama y sólo una, seguramente la real, fue tras el renegado de la villa.
Itachi utilizó un jutsu de agua para bloquear la vista del enemigo, ya que el muro fue fácilmente desbaratado por la cadena; pero cuando lo alcanzó, él se deshizo en el agua desapareciendo del sitio del combate, y dejando aparentemente sólo a Kisame… el rubio intentó localizar a su contrincante hasta que de pronto sintió algo.
"¡Jounin!" Le gritó Naruto a Asuma puesto que no conocía su nombre, al ver que Itachi aparecía desde el río a sus espaldas para arrojarle una bola de fuego; por lo que sólo alcanzó a estirar su mano izquierda hacia él, haciendo aparecer el círculo dorado detrás de Asuma, justo en la posición para bloquear el ataque, aunque esto fue aprovechado por Kisame quien echó su espada hacia atrás para golpear al ahora desprotegido rubio con más fuerza. No se esperó nunca que la cadena del chico volviera a salir del suelo y sujetara su espada, dejándolo en una posición incómoda hasta que el tipo con cara de pez lo vio peligrosamente cerca de su abdomen con algo en las manos.
"¡Rasengan!"
El rubio ejecutó la técnica que le enseñó su padre, impactando la esfera espiral en todo el abdomen del ninja originario de la niebla enviándolo lejos de ahí y separándolo de su espada, la cual seguía atrapada por Naruto y su cadena.
Itachi vio la situación y se dio cuenta que el salir de ahí se les complicaría se sobremanera, así que simplemente utilizó el chakra que estaba acumulando en sus ojos para una de las técnicas de dominaba gracias a su Mangekyou Sharingan.
"¡Amateratsu!"
El Uchiha hizo el jutsu ígneo por excelencia, aunque dio una rápida mirada a los dos hombres que estaban en el lugar, Asuma y Naruto lanzándoles llamas a ambos; pero Naruto mantuvo su aro dorado protegiendo a Asuma con una especie de muro invisible, mientras él recibía las flamas directamente. El Uchiha cortó la técnica esperando no eliminar a Naruto ya que de hacerlo se arruinaban los planes de Akatsuki y su vida correría serio peligro, así que aprovechó toda esa distracción para salir huyendo junto a un herido Kisame quien quiso ir por su arma, pero al darse cuenta de la situación en la que estaban valoró más la posibilidad de huir.
"¡Fuka Hoin!" (Sello de fuego.)
Jiraiya hizo uno de sus sellos para atrapar rápidamente las flamas negras en uno de sus pergaminos, Kakashi se sorprendió al ver a unos chicos que él conocía corriendo por la villa, cuando Sakura le vio, le contó que Naruto los había defendido a ellos y a Asuma del hermano de Sasuke. En ese momento el ninja copia supo que no significaban buenas noticias y como afortunadamente halló cerca a Jiraiya, ambos fueron lo más rápido que pudieron, llegando sólo al final cuando los enemigos estaban perdidos de vista tras su retirada y Naruto cubierto de flamas negras… aunque sorprendentemente no gritaba ni hacía el menor escándalo.
Las llamas negras se fueron acercando y agrupando en el papel que el sanin había extendido en el suelo y él mismo miró preocupado a su ahijado quien le miraba como fastidiado solamente por no haber podido capturarlos, pero no tenía ni el más mínimo rasguño o quemadura y no parecía sorprendido.
"¿Naruto…estás bien?" Preguntó algo incrédulo el sanin.
"Sí, el fuego es mi elemento; por eso no me lastima… ¿Jounin está usted bien?" Dijo Naruto, primero explicando por qué no le importó recibir un Amaterasu en forma directa, y luego preguntándole al hombre a quien había protegido con su aro dorado, el cual aún no salía de la sorpresa por todo lo que el rubio había sido capaz de hacer y sin usar ni la más mínima cantidad del poder del zorro.
"Yo sí, tú me protegiste después de todo; por cierto mi nombre es Asuma." Respondió el jounin cuando estaba saliendo de su estupefacción.
Jiraiya y Kakashi se habían mantenido silentes, ambos sabían que parte de las habilidades de Naruto se las había enseñado el espíritu de su padre y lo demás eran sus poderes combinados con el dios del sol y la justicia… Shamash. Pero no esperaban que fuera capaz de algo así con tan poco esfuerzo, como si sólo fuera un día aburrido… y eso sin considerar el poder del zorro de nueve colas, algo les llamó la atención y pudieron ver cómo la espada de Kisame forcejeaba con las cadenas de Naruto ya que intentaba volver con su dueño, sorprendiendo a los ninjas de Konoha quienes se fijaron recién ahora que dicha arma parecía tener vida propia.
Los genin llegaron unos minutos después para ver a Naruto mirando hacia una extraña arma que había pertenecido al sujeto de Akatsuki, mientras que alrededor estaban Asuma en perfectas condiciones, Kakashi y Jiraiya; por lo que en sus mentes apareció la misma idea. 'Luchó con esos dos sujetos sin recibir un rasguño.' Y más cerca del rubio, Jiraiya le dirigió una mirada que Naruto pudo descifrar fácilmente.
"Vale, iremos donde el viejo… que alguien sujete esa cosa." Dijo resignado Naruto refiriéndose a la Samehada que aun intentaba resistirse a la atadura.
Unos ANBU que estaban cerca lanzaron cable ninja desde varias direcciones después de escuchar al rubio dando esa indicación, por lo que tras inmovilizar el arma del hombre pez, el rubio hizo desaparecer sus cadenas, haciendo que éstas sólo se esfumen en llamas.
'Una cadena inmaterial, un escudo infalible… y el infinito poder del zorro, este chico es tremendo.' Pensó Asuma sorprendido por todo lo que había demostrado el rubio, quien ahora avanzaba junto a Jiraiya y Kakashi hacia la oficina del tercer Hokage.
…
"¿Itachi utilizó el amaterasu y no te hizo nada?" Preguntó sorprendido Sarutobi al enterarse que uno de los ninjutsus más poderosos que conocía no le hacía efecto.
"Soy prácticamente inmune a todo tipo de fuego." Dijo Naruto como si fuera lo más natural del mundo, hasta que alguien lo interrumpió abriendo la puerta de forma brusca.
"¡Hokage-sama!… Sasuke-kun." Dijo Sakura visiblemente afligida antes de ser rodeada por dos ANBU quienes pusieron un kunai apuntando a su cuello y a su corazón, debido a lo súbito de su aparición, la cual perfectamente podría tratarse de un atacante.
"Tranquilos chicos… Sakura, por favor dime claramente qué pasa con Sasuke." Dijo el viejo Hokage haciéndole un gesto a los ANBU para que retrocedan un poco y dejen de intimidar a la chica.
"Hace varios días que no veía a Sasuke-kun, específicamente desde que volvimos de nuestra última misión… así que hoy después de decirle a Kakashi-sensei del ataque del hermano de Sasuke-kun, fui a buscarlo a él para decirle; pero cuando llegué él estaba tirado en el suelo inconsciente, lo moví y lo revisé… está vivo, pero débil y algo lo tiene inconsciente.
"¡ANBU!" Dijo el Hokage para que los enmascarados fueran a por el moreno en el acto, sorprendiéndose cuando tras los encapuchados ninjas, Naruto también desapareció siguiéndolos.
Finalmente el líder de la villa le dijo a Sakura que harían lo posible y le dio las gracias por el aviso, ella preocupada por el chico que le gustaba le pidió que le avise de su estado; pero ahí intervino Kakashi como su sensei, poniéndole una mano en el hombro para calmarla y decirle sonriendo que él la mantendría informada, por lo que no tenía de qué preocuparse.
…
Naruto iba tras los ANBU con cierto esfuerzo ya que uno de sus problemas es que no era tan rápido, de hecho durante el viaje Jiraiya le había hecho ver que su velocidad dejaba que desear; pero él simplemente le contestó que con todos sus poderes no necesitaba entrenar mucho su cuerpo y si necesitaba velocidad, simplemente usaría el poder del zorro, el cual amplificaba exponencialmente todas sus capacidades físicas.
Al llegar al barrio Uchiha, Naruto tomó la delantera ya que les dijo que los enemigos podrían estar ahí todavía, los enmascarados se pusieron detrás suyo y le indicaron el camino hacia la casa de Sasuke, aunque uno de ellos se fijó que en el suelo había rastros de pisadas recientes, por lo que se apresuraron un poco para ir a ayudar al joven Uchiha.
Cuando llegaron a la que era su casa, Naruto entró derribando la puerta y haciendo aparecer su aro dorado, el cual iluminó la habitación con su fulgor color oro y les permitió ver a los enmascarados que Sasuke estaba tirado boca arriba en un sillón de la habitación principal de la casa, así que dos de ellos inmediatamente fueron a examinarlo y tratarlo, mientras el rubio revisaba el resto de la casa.
Naruto iba muy alerta porque hasta donde sabía, Itachi era un Uchiha y seguramente había estado ahí haciéndole eso a Sasuke, por lo que podría haber tratado de volver ahí antes de irse de la aldea, por lo que con mucho cuidado y sin descuidar su defensa fue recorriendo todos los alrededores de la casa, hasta que volvió con los ANBU diciéndoles que no había rastros de los enemigos, pero por lo que había visto en la cocina, habían estado ahí desde hace algunos días y se habían marchado esa mañana
Al final a Sasuke se lo llevaron los ANBU al hospital, dentro de poco llegó Kakashi a averiguar lo acontecido con su alumno y uno de los ANBU con habilidades médicas que aún seguía explorando el lugar, le explicó que había sido víctima de un genjutsu y por eso llevaba varios días en un coma leve, del cual se esperaba que se recupere dentro de algunos días bajo el tratamiento adecuado. La noticia de comienzo asustó a Kakashi, pero posteriormente lo tranquilizó ya que aunque no tenía ni la más remota idea de lo que su hermano se proponía al hacerle ese daño a Sasuke, sí estaba casi seguro que no lo quería muerto, por lo que no le habría hecho nada tan serio.
…
Algunas horas más tarde el ánimo estaba muy deteriorado, Naruto tenía una cara de fastidio inmensa mientras estaba rodeado del consejo en pleno de la aldea, Jiraiya también se encontraba con él ya que aunque fuese un ninja de la aldea al menos de forma temporal, no poseía ningún rango por lo que aprovechando ese resquicio legal, el rubio podía solicitar la presencia de su tutor legal.
"¿En serio me quieren culpar por no adivinar que Uchiha Itachi estaba en la aldea desde antes de mi llegada?" Preguntó Naruto intentando resumir el intento de acusación que habían lanzado en su contra.
"Me temo que si esa es la intención de la porción civil de este gabinete, tendremos que desalojarlos." Dijo Shikaku Nara evidenciando su desacuerdo con las palabras de los representantes civiles.
"Por favor, no saquen conclusiones apresuradas ni crean tan literalmente lo que oyen." Dijo Koharu a modo de disculpa para apaciguar los ánimos e intentar sacar algo en provecho. "Lo que decimos es que estamos pagando un alto precio por los servicios de Uzumaki Naruto como para que éste no haya sido capaz de proteger a tan importante elemento como es Uchiha Sasuke." Terminó de decir, dándole mucho más sentido a la disputa que se quería debatir y resolver en ese lugar.
"¿Debo creer que el proteger a cuatro jóvenes genin e incluso a un jounin no vale la pena señora consejera?" Dijo Jiraiya de forma insidiosa aunque sabía perfectamente lo que hacía, puesto que quería voltear a una parte del consejo de su lado. "¿Acaso debemos interpretar que los jóvenes Nara, Akimichi y Yamanaka… incluso el hijo del honorable Hokage aquí presentes no merecen la protección de Naruto sólo porque no poseen el Sharingan?" Terminó de decir Jiraiya en un tono casi acusador que provocó que los padres de los mencionados dirigieran miradas gélidas a la anciana que había lanzado la primera piedra.
"Sencillamente creo que esto es una estupidez, mi trabajo es seguir las órdenes que el Hokage me dé, y de momento nunca recibí la instrucción de cuidar o proteger a alguien; por lo demás deberían estar agradecidos del hecho que haya retenido el arma especial de uno de los sujetos." Dijo el rubio molesto por esa pérdida de tiempo, ya que desde el momento en que estaba en la oficina de Sarutobi y llegó Homura diciendo que la mayoría del consejo estaba reunido y citaban tanto al Hokage como al Uzumaki, éste último supo que eso sólo le provocaría un dolor de cabeza.
"Pero dadas tus habilidades exhibidas y el precio que estamos pagando, lo mínimo que se espera es que seas capaz de eliminarlos o capturarlos." Dijo uno de los civiles de los que querían perjudicar al rubio a toda costa.
"¿Tú entiendes lo fuerte que es el clan Uchiha?" Preguntó Naruto mirando directamente a los ojos a aquel hombre para intentar meterlo en su propio juego.
"¡Por supuesto que sí! ¿Qué clase de idiota crees que soy? Puedo no ser un ninja, pero la fama del legendario clan Uchiha es bien conocida por todos, dentro y fuera de la villa." Respondió él un tanto irritado por lo que pensaba era un intento del rubio de dejarlo por ignorante.
"Creo que eres un idiota de primera, porque si eran tan fuertes, imagina cómo es éste que acabó con todos ellos en tan sólo un par de horas." Le contestó Naruto haciéndole ver su punto y de paso insultándole gratuitamente delante de todos. "Si quieren que libere todo el poder del zorro sin importar lo que destruya, adelante díganlo y lo haré… luego no quiero quejas." Dijo Naruto intentando picarlos; la verdad es que adoraría que eso ocurriese porque nadie podría culparlo si una de sus colas accidentalmente destruyera las casas de aquellos impertinentes.
"Naruto, creo que esta reunión ha terminado, Jiraiya y tú pueden retirarse aunque les pido que aguarden en mi oficina unos minutos hasta mi regreso." Dijo a modo de sentencia el Hokage, para luego ver como los dos a quienes les habló salían del salón. "Les quiero dejar algo bien en claro a todos… Naruto no es el Kyubi, sino quien nos protege de la bestia, desconozco el deseo de algunos; pero parece que desearan que el zorro continuase lo que estaba haciendo quince años atrás, así que les pido un poco más de criterio y por último, (ahora miró fija y duramente a sus consejeros) en caso que vuelva a haber otra discusión sin sentido como esta, tenga o no relación con Naruto comenzaré a quitarle poderes y atribuciones al consejo." Terminó advirtiendo Sarutobi quien estaba tan molesto como Naruto por la pérdida de tiempo que había experimentado.
Al término de la reunión, muchos de los civiles pudieron escuchar que los líderes de los clanes estaban igual de molestos por la pérdida de tiempo, y varios dijeron que no volverían a acudir si no era por una citación a través de un ANBU con un mensaje directamente del Hokage, cosa que podría hacer mella en sus futuros planes, por lo que tendrían que dejar en paz al chico por un tiempo y buscar una mejor táctica.
…
"Siento todo eso, a veces creo que les he dado demasiadas atribuciones y se les ha subido a la cabeza, mis disculpas; sin embargo, antes de todo ese asunto del atentado estaba por asignarte una misión Naruto." Dijo Sarutobi, reubicándose nuevamente en su puesto con la compañía de Jiraiya y Naruto junto a él en la oficina.
"¡Pero viejo, Naruto acaba de luchar contra dos oponentes formidables!" Dijo Jiraiya como en un intento por proteger a su ahijado.
"No te preocupes Jiraiya, no es por alardear; pero ninguno de los tres luchó en serio y mi capacidad de chakra es enorme, así que estoy en condiciones aceptables…" Dijo el rubio sin darle mucha importancia a la pelea, cosa que no dejaba de asombrar a los viejos quienes difícilmente podrían reducir con tanta facilidad a esos dos criminales, sin importar que éstos no luchen con todas sus habilidades.
"No te preocupes, la misión estaba preparada para comenzar al anochecer…" Dijo Sarutobi buscando una carpeta, y cuando la halló entre sus documentos se la entregó a Naruto. "A partir de la información obtenida de Kabuto hemos decidido destruir las bases de operaciones y experimentos de Orochimaru, tanto las que están en el sonido como las demás." Dijo el anciano quien al ver la cara de sorpresa y aprehensión de su alumno, se apresuró a continuar. "Obviamente ya sabemos que eres capaz de batirte con él y obtener buenos resultados, por lo que eres el más idóneo, sin embargo tendrás tres ninja a cargo para toda la misión, la cual es de rango S y se estima tenga una duración algo prolongada." Dijo el viejo, como diciéndole entre líneas que iba a ocupar ese tiempo en arreglar algunas cosas, así que finalmente con los últimos argumentos Jiraiya se relajó y Naruto asintió, aceptando la tarea mientras miraba las fichas de los que estarían a su cargo. El recientemente salvado Sarutobi Asuma, Ebizu y Kurenai Yuhi, los tres jounin con diferentes especialidades, pero ninguno de ellos era del tipo…rompedor, como lo era Naruto quien lo que tenía de más era poder, así que deberían de hacer un buen grupo.
"¿No me puedes cambiar a este Ebizu…?" Pidió Naruto, sorprendiendo tanto a Jiraiya como al Hokage ya que normalmente era éste último quien designaba los equipos y supuestamente los demás debían obedecer, pero una vez más recordaron que Naruto no había sido entrenado como ninja.
"Veré a quién puedo tener disponible para entonces… aunque me gustaría saber la razón para tu solicitud." Dijo el Hokage intrigado ya que sólo conocía superficialmente a uno de ellos y no era ese sobre el que se había quejado.
"Su informe dice que su especialidad es el control de chakra y la enseñanza…eso significa que es débil, posiblemente sea sólo promedio en todo y eso no me sirve si voy a asaltar territorio hostil." Dijo dando un argumento sumamente válido que sorprendió a los mayores por el poco tiempo que le había llevado. "Además… notas perfectas, novato de la clase, todo perfecto; debe ser un total cretino y no quiero matar a ninguno de los que se supone tengo que dirigir." Acabó diciendo para provocar una pequeña, pero ciertamente justificada duda sobre el carácter del joven.
-A la salida de la torre Hokage.-
"Naruto, acertaste completamente sobre el modo de ser de ese tipo, él se llama a sí mismo un instructor de élite, como si hubiera élite entre los maestros… entrena al nieto del viejo y se cree que es de lo más importante; aunque no sé cómo pudiste averiguar eso tan fácilmente." Comentó Jiraiya dándole la razón y confesando su asombro por sus altas habilidades deductivas.
"Marko-sensei me enseñó y en poder leer a las personas no hay otro como él…" Dijo Naruto un tanto melancólico al recordar a quien fue uno de sus maestros durante su infancia.
"¿Cuántos maestros tuviste?" Preguntó Jiraiya en base a una cierta y sana curiosidad.
"Dos, Marko-sensei quien me enseñó a luchar como un dome…esto… con mi espíritu, y mi padre quien me enseñó las bases del ninjutsu, el control de chakra y algunas técnicas que consideró útiles… hasta que un día desapareció." Dijo Naruto recordando uno de los momentos más tristes de su vida, así que Jiraiya básicamente por respeto no quiso seguir preguntando.
