CAPITULO 5. Interrogantes.
Era temprano y el sol llevaba pocas horas alumbrando el cielo de la aldea, Naruto estaba saliendo de la oficina del viejo Sarutobi; le comunicó todo al respecto de la misión, mencionando que encontró a dos individuos que conocía de antes, pero que eran sus enemigos… uno de ellos estaría incapacitado para siempre y el otro tardaría un poco en recuperarse. Sarutobi le preguntó qué era ese grupo de los Doménicos, pero el rubio simplemente le dijo que esa era una palabra que nunca más iba a escuchar; por lo que no necesitaba saberla, el anciano mantuvo sus dudas… pero acabó aceptando la verdad que él estuvo dispuesto a contarle.
Jiraiya no estaba en la aldea, ya que él mismo había dicho que fue a investigar la nueva localización de Orochimaru; no sin antes prometer que no buscaría un enfrentamiento, ya que él bien sabía que sería casi imposible enfrentarse a sus dos compañeros al mismo tiempo. Sin embargo, era uno de los mejores a la hora de pasar inadvertido… y espiar, especialmente a las mujeres.
Sarutobi estaba sinceramente impresionado, ya que esperaba que la misión les tomara al menos unos tres días; así que de momento no tenía ninguna asignación para él, por lo que Naruto acabó teniendo el día libre…
…No sabía qué hacer, así que optó por ir a Ichiraku, donde al menos sabía que lo trataban con normalidad; por lo que al menos así podría comer en paz, así que cuando fue al lugar pidió una orden de ramen y se la sirvieron pronto. El rubio les preguntó por Kakashi, pero la chica; hija del dueño, le dijo que no lo habían visto hace varios días, el rubio le dio las gracias por la comida y salió de ahí, para sorprenderse cuando vio a una cansada Hinata en la calle.
"¿Hinata?" La llamó el rubio para asegurarse que fuese ella, puesto que iba de espaldas.
La chica se dio vuelta para ver quién la había llamado, y se sorprendió aún más al ver que era el rubio, con una sonrisa se acercó rápidamente a él.
"Naruto-san, he decidido que voy a seguir tus consejos. Estoy comenzando a entrenar en las áreas en que soy buena y…y si alguien me vuelve a tratar mal en mi casa me iré, el Hokage dijo que puedo pedirle un departamento a un precio accesible; tal como varios genin hacían, ya que al salir de la academia buscaban mayor independencia de sus familias cuando eran muy aprehensivas." Dijo ella contenta con este nuevo rumbo que estaba tomando su vida.
"Me alegro de saber que te fue de utilidad mi consejo, espero que te vaya bien en el futuro." Dijo Naruto, para terminar con una leve reverencia con la cabeza y luego seguir su camino.
Hinata hubiera deseado poder hablar con él un poco más, pero entendió que seguramente tenía algo mejor que hacer; además, ella estaba cansada tras varias horas de entrenamiento, por lo que se fue directamente a su casa porque necesitaba un baño y reponer energías para el día siguiente.
Naruto se fue hasta una de las áreas de entrenamiento y comenzó a hacer algunas cosas simples… arrojaba algo al aire y lo interceptaba con sus cadenas; o bien, también estuvo dibujando algunos sellos en distintos pergaminos y repasando los trazados para ver todas las cualidades que tenían, hizo uno que pensó le podría servir a Hinata, así que lo guardó para dárselo la próxima vez que la viera.
Era extraño lo que le pasaba con la tímida y vulnerable princesa Hyuga, ya que en cierta medida le recordaba a su yo de antes… ese Naruto de cuatro años que estaba completamente solo, y que tuvo que ser rescatado por su padre… sentía que ayudarla a ella, era como ayudarse a sí mismo y en cierta, forma devolverle la mano al destino, o a su padre. Sin importarle mucho la razón, se sentía con la obligación moral de apoyarla… y pretendía hacerlo.
…
..
"¿Cómo haremos para llevar a cabo esa misión líder?" Preguntó Sasori, quien no estaba seguro si sería tan fácil entrar a Konoha, a por el Jinchuriki del Biju de una cola, quien estaba recluido en la prisión de máxima seguridad de la aldea.
"De la misma forma que harías en cualquier otro sitio… eres un ninja, es hora que actúes como tal, Deidara puede proveer la distracción que necesites, mientras que tú vas por el contenedor." Dijo Pain, molesto por el miedo del artista de las marionetas, ya que éste esperaba que fueran nuevamente Itachi y Kisame quienes irían a Konoha.
"Sí líder." Dijo Sasori.
El tipo de la arena se puso algo molesto… eso sería algo complicado, pero nada imposible; sin embargo, iba a tener que realizar algunas preparaciones previas para poder realizar la misión de forma exitosa y salir de ahí con vida.
…
El tiempo avanzó tranquilamente, Naruto de tanto hacía algunas misiones, la mayoría de rango A y no había vuelvo a encontrarse con ninguno de sus conocidos nuevamente. Cada cierto tiempo, Jiraiya le decía que debía entrenar su cuerpo ya que era muy lento y su fuerza tampoco era tan grande; pero el rubio simplemente le decía que no necesitaba nada de eso, ya que su escudo y su cadena hacían el trabajo por él. Además, sí conocía algunos ninjutsus, aunque no los usara regularmente debido a que prefería luchar como venía haciendo hasta ahora.
Las relaciones de Naruto con la villa seguían tan inexistentes como siempre; porque el rubio simplemente ignoraba tanto a los pocos que le veían como el legado del cuarto, como a los muchos que le veían como el zorro. Anko había intentado acercarse a él en dos oportunidades, pero el rubio de forma rápida y educada le dijo que no necesitaba hacer eso y se fue. Por otro lado, acompañaba a Hinata en sus entrenamientos siempre que ambos coincidían en la aldea; por lo que se veían bien a menudo. Y finalmente, el rubio comía y conversaba con Kakashi cada dos o tres días, cada vez que el ninja copia tenía que salir en una misión… y por supuesto, se juntaba con Naruto a la hora en que debería estar en las puertas de la aldea; pero ya todos estaban acostumbrados a su usual tardanza por lo que no tenía caso reclamar.
Habían pasado diez meses, Naruto ahora tenía dieciséis años y aunque su relación con la villa no había mejorado prácticamente nada, al menos tenía unos cuantos cercanos con los que se llevaba bien y con los que compartía la mayor parte del tiempo que permanecía en la aldea.
En Konoha las cosas iban bien, la nueva barrera funcionaba de forma espléndida, ya que normalmente detectaba y permitía capturar dos asesinos a la semana… asesinos enviados por Iwa a eliminar a Naruto. Lamentablemente una confesión obtenida por Ibiki no podía ser usada como prueba, ya que bajo presión, una persona podía decir cualquier cosa… no necesariamente cierta.
Aunque era cierto que éstos preocupaban a Sarutobi, al menos el rubio valía lo que cobraba… hasta ahora todas sus misiones habían sido un éxito y no volvía con un solo herido, sólo dos veces hubo resistencia y en el informe se reportó que algunos miembros del equipo fueron heridos; pero el mismo Naruto le informó que los curó con sus habilidades especiales, y a la hora de volver estaban como nuevos. Una habilidad que incluso para él, el profesor, era algo increíble ya que sólo le tomaba un rato, a lo sumo unas horas y el paciente quedaba en perfectas condiciones, logrando algo que iba más allá que el mejor de los jutsus médicos que Tsunade podría hacer.
Había desarticulado bandas de mafiosos con ninjas renegados, enfrentando a diversos ninjas incluso de rango A, sin ningún problema. Se había infiltrado en organizaciones de tráfico de niños y logró llegar hasta el más alto nivel, salvando a absolutamente todos los pequeños y eliminando a todos, menos al jefe superior, todos pagaron menos el hombre realmente responsable quién pagaría con prisión.
Otra cosa que le sorprendió, es que tal como el rubio le había dicho, nunca más oyó ni una sola palabra acerca de los Doménicos, cuando le preguntó a Jiraiya, el sanin le dijo que no sabía nada más, solo que ese era un grupo de hombres con poderes similares a los de Naruto, cosa que el Hokage no entendió del todo, pero fue todo lo que obtuvo… lo que no supo el viejo, fue que Jiraiya sí sabía más, pero le había prometido a Naruto no andarlo divulgando.
Jiraiya estaba un poco frustrado, ya que por más que se esforzaba, no había logrado averiguar absolutamente nada sobre sus antiguos compañeros de equipo y eso le molestaba, sabía que eran una amenaza para Konoha y si les daba tiempo, después podían lamentarlo. Sin embargo, Naruto se lo había dicho, antes el sanin se había confiado y por eso era tan fácil rastrearlo, pero ahora estaba alerta y siempre era más fácil esconderse que encontrar a alguien… ya que el pálido domador de serpientes tenía poder y tantos contactos como Jiraiya, así que mientras no cometiera algún error, cosa poco común en alguien de su nivel y experiencia, no iba a poder encontrarlo.
Sasuke estaba entrenando bajo la tutela de dos sanin… aunque el mismo Uchiha había preferido darle más prioridad a las enseñanzas del domador de serpientes, ya que su estilo era más del tipo ninjutsu/kenjutsu y no tanto combate directo como Tsunade, ni mucho menos los jutsus médicos. Aunque a decir verdad, por insistencia de la rubia, había aprendido algunas cosas básicas y se sintió enormemente satisfecho por la mejoría en su control de chakra; puesto que con eso su uso de jutsus se amplió muchísimo, permitiéndole utilizar más jutsus de alto nivel en un combate antes de sentir la falta de chakra.
…
..
Ese día Naruto estaba en la aldea, y por eso es que había estado ayudando a Hinata con sus entrenamientos. El rubio normalmente la miraba y le decía en lo que él creía que podía mejorar, o bien, se fijaba qué hacía bien y qué no. La Hyuga se había vuelto bastante más fuerte y hábil en todo este tiempo; sin embargo, las cosas en su casa no estaban mejor… sino levemente peor aunque ella no se lo decía al rubio, ya que no quería preocuparlo, pero en su casa la mayoría la trataban bastante mal… aunque al menos aún no habían pasado a la fase del contacto físico.
Hinata estaba sudando y bastante cansada, Naruto le había vuelto a decir que aumente sus pesos y siempre que eso ocurría, ese era un día horrible. Naruto le había hecho unas especies de medias o calcetas que debía poner debajo de su ropa, éstas tenían varios sellos en ellas, era un kanji el cual se repetía en tres columnas de cuatro, usaba una de esas cosas en cada pierna. Para aumentar el peso debía concentrar su chakra en su mano y su pierna, para luego en esa pierna tocar uno de los kanji con la mano y hacer que el contorno se ponga de color rojo; mientras que para desactivarlos, debía liberar chakra como un pulso desde sus pantorrillas, de una forma particular que el rubio le había enseñado.
Ella había notado el aumento en su velocidad conforme pasaba el tiempo utilizando esos pesos, y se daba cuenta que servían… el único problema es que las técnicas blandas que practicaba requerían mucha precisión; por lo que, no podía entrenar con los pesos ya que al quitárselos, en un combate quedaba fuera de posición, así que primero corría y hacía algunos ejercicios con el peso aumentado y cuando practicaba su estilo de combate los desactivaba.
Los jóvenes se despidieron al terminar y como era costumbre Naruto se apresuró en ir a Ichiraku, sabía que la chica se podía confundir con toda la atención y dedicación que él le daba, y no quería nada que hiciera sospechar a Lili-chan, así que mejor se mantenía alejado de los problemas.
Aún no recibía su platillo cuando apareció Kakashi, el ninja copia saludó cariñosamente a Naruto y pidió un tazón de ramen… el cual trajeron junto con el de Naruto. Luego pasaron por detrás Asuma, Anko, Kurenai, Neji y Shikamaru… los jounin hicieron algunos comentarios cuando vieron a Kakashi en Ichiraku, sabían que si se había dado tanta prisa fue porque sintió la presencia de Naruto en ese sitio, así que el adicto al tabaco le dijo que se adelantara y él entregaba el reporte.
El que Neji y Shikamaru hayan ido a una misión importante, era porque ambos eran chunin ya, hace cuatro meses habían sido los exámenes chunin desarrollados en Kumo… incluso Naruto fue como parte de la guardia del Hokage durante la última parte. El rubio al comienzo se sorprendió cuando Hinata le dijo que no iba a participar, porque él sabía que ella tenía el nivel para vencer casi a cualquier chunin; pero finalmente y tras mucha insistencia, ella le dijo que no quería toparse con Neji. No porque le temiera… sino porque si ahora se topaban y ella llegaba a ganarle, sólo haría aumentar su resentimiento; mientras que si se dejaba perder o luchaba deliberadamente mal, podría resultar malherida, así que el rubio aceptó su decisión y la aplaudió por su madurez y gentileza.
Naruto se sorprendió por lo poderoso que era en apariencia el Raikage, no lo había visto en acción, por lo que no podía atestiguar sobre sus capacidades; pero parecía un hombre bastante fuerte. Además, que pudo sentir a otros dos jinchuurikis, ignoraba qué bestias tenían esos hombres en su interior; pero lo vigilaban de cerca, así que se comportó lo mejor posible… aunque al menos las cosas acabaron transcurriendo con normalidad y nadie hizo nada de lo que había ocurrido en Konoha.
Kakashi le comentó a Naruto sobre la misión, la cual consistió en ir al país del té y vencer a unos ninjas renegados de la aldea de la niebla. Resultó que eran tres tipos de nivel jounin, que desertaron de la aldea tras ser rechazados en su postulación para formar parte de los siete shinobi gatana; pero su nivel no era nada despreciable, y por si fuera poco había algunos otros ninjas que les apoyaban… un trío de chunin con excelentes habilidades para combatir en el agua y una molesta capacidad para hacer ilusiones como equipo, confundiendo bastante a Anko, Asuma y Shikamaru, ya que los otros podían ver la verdad ya sea por sus habilidades en ésta área o a sus ojos especiales.
Naruto sabía que Jiraiya no estaba, ya que hace dos días se despidió diciendo que había sido informado de varias apariciones de akatsuki, por lo que fue a investigar. Naruto le pidió que no se expusiera ya que él podía resolver cualquier problema con esos sujetos, pero el sanin le dijo que ellos eran una amenaza para todo el mundo y no sólo para Konoha que era en parte su responsabilidad por cederles a Itachi Uchiha prácticamente en bandeja; así que finalmente sí salió tras la pista de estos peligrosos sujetos.
Esa noche el rubio durmió tranquilamente, había sido otro día en la aldea y no había tenido mayor problema. Le gustaba estar tranquilo y felizmente, podía decir que el consejo no lo había citado desde aquella ocasión en que volvieron de los exámenes chunin, donde le pidieron su opinión… fue idea del tercero, pero el hecho que le escucharan por una vez sin decirle demonio le agradó bastante.
Ese nuevo día, como acostumbraba… pidió desayuno en el hotel. Cuando le llevaron la comida le dio las gracias a la mujer que le atendió y le canceló la comida ahí mismo, para no dejar a Jiraiya con una tremenda cuenta a su regreso, así que tras comer y meditar un par de horas, estuvo listo y dispuesto para salir de la aldea. Él siempre solía meditar a diario para mejorar su sincronización con Shamash y sus poderes espirituales, así que recién ahí bajó para buscar a Hinata, quien normalmente le estaba esperando en la recepción del hotel a esa hora…
Al llegar al primer piso no la encontró y cuando preguntó a la recepcionista, ésta le dijo que la chica que normalmente venía a buscarle por las mañanas, aún no aparecía… esto sorprendió a Naruto ya que ella no solía atrasare nunca, así que salió de ahí curioso por saber de ella.
Cuando salió del hotel se sorprendió de ver una gran cantidad de movimiento en la aldea, pues los ANBU circulaban rápidamente de un lado a otro, una agitación que no veía desde el día en que llegó a Konoha y estaban en medio de un ataque; por lo que decidió que luego resolvería su preocupación por Hinata y ahora iría a ver al Hokage.
"Viejo, ¿Qué está pasando?" Preguntó intrigado Naruto al entrar a la oficina del atareado Sarutobi, quien una vez más decía que ya no estaba para esos trotes.
"Alguien ha secuestrado a Gaara desde la prisión de máxima seguridad… se han disfrazado como ninja ANBU, consiguiendo sortear algunas vallas de seguridad y luego desaparecieron con él. No hemos sabido de Gaara hace doce horas." Explicó Sarutobi, quien aún no podía creer esa falla puesto que era la primera que se presentaba desde que se colocó la nueva barrera, y eso le significaba un mal trabajo… y tanto empeño que había puesto en que quedara bien.
"¿Los de la barrera no los han sentido salir?" Preguntó Naruto, intentando hacerse una mejor idea de la situación, para intentar proponer una solución.
"Naruto, ni siquiera los sintieron entrar… y eso que arreglamos la barrera para que no haya puntos muertos." Explicó Sarutobi, quien aún estaba desconcertado por este hecho.
"Entonces fueron de adentro… Danzou. Jiraiya me dijo que tú siempre desconfiaste en que desarmara su división ANBU, pero nunca pudiste probar nada." Dijo Naruto, recordando una de las tantas conversaciones que había tenido con su padrino, acerca de las cosas que oficialmente nadie conocía de la villa.
"Es posible, pero… ¿Por qué?" Dijo Sarutobi algo sorprendido, no había pensado en ningún momento en esa posibilidad; apenas le dijeron que dos ANBU habían entrado a la prisión incapacitando a los guardias y eliminando a dos de ellos, pensó de inmediato que eran impostores; pero nunca consideró la solución más obvia… fueron ANBU reales, de la misma aldea.
"¿Quieres que haga algo?" Preguntó Naruto esperando las instrucciones, como quien aguardaba con el dedo en el gatillo, a la espera de la orden.
"No todavía, si te necesito te mandaré a llamar." Dijo el Hokage, quien tenía que investigar la situación rápidamente y con hombres de plena confianza.
Naruto asintió y salió de la oficina con un renovado interés en lo que sucedería ese día, aunque de momento no tenía ninguna instrucción, por lo que decidió ir a ver si sabía algo de Hinata. Fue al hotel nuevamente a preguntarle a la recepcionista, pero ésta le dio la misma respuesta, así que el rubio le dio las gracias y fue hacia la mansión Hyuga en busca de su cuasi aprendiz; sin embargo, apenas caminó dos calles, dio vuelta en una esquina y se la encontró de pie apoyada en un poste. Hinata estaba apoyada ahí con la mirada hacia el suelo, llevaba su cabello suelto a diferencia de la cola que se tomaba normalmente casi al final de la extensión de su cabello, para lucir su largo y evitar que le moleste. Naruto se dio cuenta de inmediato que algo le sucedía, él era excelente para leer a las personas, sus emociones, estados e intenciones; por lo que, rápidamente se acercó a ella.
"¿Hinata?" Dijo Naruto, de pie justo delante de ella en plan inocente, como si no se diese cuenta del estado en que se encontraba.
"Naruto-san." Respondió Hinata con una voz apagada y cortante.
"¿Qué es lo que te pasa Hinata?" Preguntó Naruto preocupado por la chica… ella iba a decir nada, pero entonces el rubio le tomó del mentón y al levantar su rostro pudo notar que tenía un moretón en el pómulo izquierdo, y un parche en el extremo del ojo del mismo lado. "¿Quién te hizo eso?" Preguntó levemente molesto Naruto.
"Nadie. Me caí mientras entrenaba en mi casa." Dijo ella desviando la mirada hacia otro lado, puesto que no podía mentirle a Naruto si éste la estaba viendo a los ojos.
"¿Hinata, quién te hizo eso? Sé muy bien que es un golpe." Preguntó Naruto intentando sonar autoritario, pero comprensivo. "No tienes por qué soportar esto… dime. Y por favor, dime la verdad… ¿Cómo ha sido el trato en tu casa todo este tiempo?" Terminó preguntando quien siempre sospechó de las vagas descripciones que Hinata le daba, cada vez que él le preguntaba por cómo iban las cosas en su casa.
"No…" Intentó decir ella, justo antes de ser interrumpida.
"Hinata… por favor, dime la verdad. No tienes por qué aguantar esto, es injusto, no has hecho nada para que te traten así… esto debe terminar." Dijo Naruto con un tono más amable, mientras volvía a tomar su mentón para mirarle a los ojos.
Hinata entonces le dijo que las cosas nunca habían estado bien, y que cada vez que así se lo dijo, había sido una mentira para mantenerlo tranquilo. En realidad su hermana casi nunca le hablaba, Neji le dirigía gélidas miradas cada vez que se cruzaban y tampoco le hablaba, mientras que Hiashi la reprendía cada dos o tres días por ser vista junto al demonio como le llamaba él.
Hinata normalmente le ignoraba y seguía su camino, pero el día anterior había explotado y le defendió, increpó a su padre diciéndole que ese demonio como él lo llamaba, la había tratado mejor de lo que él podría haber hecho en toda su vida como padre; además le había dicho que si no estaba a gusto, debía irse de la casa. Hiashi molesto por la respuesta de su hija la abofeteó con fuerza como para hacerla escarmentar y desistir de cualquier otra actitud como esa en el futuro… y ella si bien salió de la casa como todos los días, se quedó en el camino al hotel… ya que estaba triste y no quería molestar a Naruto con sus problemas.
El rubio se molestó mucho con el líder del clan Hyuga, así que acercó a Hinata a unos asientos que había cerca y ahí le empezó a curar el rostro con su luz dorada. La Hyuga se sintió bastante mejor luego de recibir el tratamiento y entonces le iba a dar las gracias, cuando el rubio la tironeó del brazo hasta llevarla donde el Hokage.
Hinata estaba avergonzada, no quería darle problemas a nadie. Siempre suponía que si era tranquila y no daba que hablar, le agradaría a la gente, por eso no quería importunarlos con sus asuntos; pero Naruto insistía tanto en que no tenía por qué soportar más esos malos tratos, que le estaba comenzando a creer.
"Hinata, ¿Es verdad que tu padre te golpeó?" Preguntó Sarutobi, a lo que ella simplemente asintió. Sabía que no tendría el rastro del golpe, ya que Naruto le había dicho que ya la había tratado y él siempre dejaba las heridas como si nunca hubiesen estado ahí; por lo que sería imposible ver evidencia alguna. "¿Estás segura de querer desvincularte de tu clan y vivir por tu cuenta?" Volvió a preguntar.
"S-Sí, estoy segura…. no quiero volver a ese lugar." Dijo ella reuniendo más determinación.
"Está bien. Firma aquí por favor y serás libre, conservarás tu apellido, pero al casarte adquirirás el de tu esposo… al igual que tus hijos, quienes no se someterán a las leyes del clan Hyuga. Te deseo buena suerte Hinata, pasa por la tarde para darte un apartamento." Dijo el Hokage cuando Hinata firmó el papel que él le extendió, una vez que ella estampó su firma en el original y la copia del documento, el viejo líder de la villa le dio la mano y le sonrió.
Hinata sintió un gran alivio en su ser, como si al sólo firmar ese papel, se desprendiera de una pesada carga sobre sus hombros, una pequeña satisfacción llenó su seno y le dio un instante de felicidad. Naruto le dio unas palmaditas en la espalda y luego le pidió que le espere afuera unos instantes, cosa que ella hizo algo confundida.
"Naruto, sabes que estamos en estado de emergencia, si no me lo hubieras pedido tú, no habría tramitado esto en menos de tres días." Dijo Sarutobi a modo de reproche, ya que no era la mejor idea perder tiempo en burocracia, en medio de un asunto como el que estaba desarrollándose ese día.
"Lo sé y te lo agradezco mucho. Ahora quería pedirte un último favor… quiero que cuides a Hinata como si me cuidaras a mí… ella es hábil, pero necesita tiempo para volverse más fuerte. Además, su corazón es muy noble y eso la hace vulnerable." Dijo Naruto, recordándose a sí mismo en cada una de sus palabras… cada vez que veía a Hinata en problemas, o la veía sufrir, era como volver a verse a sí mismo con 4 años, cuando estaba solo y abandonado.
"¿De qué estás hablando Naruto… cómo qué último favor?" Preguntó Sarutobi, descolocado y un poco molesto. "¿Qué vas a hacer?" Preguntó aún más alterado el viejo líder de la villa a Naruto, quien ya estaba avanzando hacia la puerta, dándole la espalda… pero el rubio simplemente lo miró, como pidiéndole disculpas y salió de la oficina.
Hinata le dio las gracias, le confesó que nunca pensó atreverse a dar ese gran paso, pero ahora que ya lo había dado, se sentía sumamente bien. El rubio le sonrió y le dijo que ella merecía estar bien y ser feliz, entonces le pidió que lo acompañe a otro lugar donde era necesario que fuesen en ese mismo instante.
Toc, toc.
"¿Quién ra…" Anko abrió la puerta molesta, ese día la habían despertado temprano por el asunto del ataque a la prisión de alta seguridad de la aldea y ahora que quería descansar, volvían a importunarla. Sin embargo, se dio cuenta al abrir que era Naruto y una chica que no recordaba. "…¿Naruto…? No te esperaba. ¿Qué pasa?" Preguntó ella intrigada, puesto que ni en su más loco pensamiento lo imaginaba frente a su puerta.
"Necesito un favor." Dijo él de forma seca, algo poco útil para estas ocasiones…realmente no estaba acostumbrado a pedir favores porque detestaba tener que hacerlo.
"Dime, lo que sea lo haré." Dijo ella sin pensárselo dos veces, pero siendo sincera. Estaba en deuda con él y no se quedaría satisfecha hasta pagárselo de alguna forma.
"Necesito que cuides y entrenes a Hinata hasta que ella esté lista." Dijo él sorprendiendo a las dos mujeres que estaban ahí.
"¿Qué?" Preguntó Anko confundida. "¿Lista para qué?" Intentó preguntar para tener más información, ya que algo no le cuadraba.
"Acaba de dejar a su familia… te lo explicará con el tiempo. Pero si tienes aunque sea algo de gratitud hacia mí… por favor cuida de ella." Pidió Naruto.
"Pero Naruto-san… Naruto, ¿No me vas a entrenar tú?" Preguntó Hinata, algo triste y sorprendida de que el rubio le pidiera a otra persona que supervise y ayude con su entrenamiento.
"No… hoy me iré de la aldea." Dijo el rubio, quien asintió a modo de despedida y se fue de ahí antes que pudieran reaccionar como para decirle algo más.
"¿Sabes lo que va a hacer?" Preguntó Anko a Hinata, por si es que ella tenía alguna idea… aunque la Hyuga sólo negó con el rostro. "Pasa… vamos a estar juntas un tiempo, así que será mejor que nos conozcamos un poco." Dijo Anko, abriendo la puerta de su casa para que una tímida y sorprendida Hinata pudiera entrar.
"¿Vas a ayudarme?" Preguntó Hinata, impactada porque una desconocida le fuera a brindar ayuda y protección.
"Pasa y te explicaré mis motivos… así tú también me cuentas los tuyos." Dijo la kunoichi permitiendo que la morena entrara a su casa.
…
..
Naruto fue primero al hotel, tenía algunos asuntos que resolver antes de hacer lo que tenía que hacer. La verdad es que se estaba acostumbrando a ese sitio, y sabía que había unos pocos que quedarían tristes tras su partida, era precisamente eso lo que él no quería, no deseaba encariñarse con nadie porque sería dolorosa la partida… pero ya no se podía hacer nada.
Al llegar al hotel se sorprendió al ver un ANBU, la recepcionista apenas lo vio entrar le dijo que ese ninja llevaba poco más de cuarenta minutos esperándole, y cuando el enmascarado lo divisó, le dijo que lo estaba buscando. El rubio le pidió unos minutos para ordenar sus cosas, pero el ninja parecía demasiado apurado o ansioso por su propio bien, así que sujetó a Naruto de la muñeca como para forzarlo a que le acompañe; sin embargo, de pronto sintió una cálida sensación y un intenso instinto asesino llenó el lugar, haciendo que todos miren sorprendidos sus felinos ojos rojos.
"O me sueltas el brazo, o pierdes el tuyo." Dijo Naruto, con una voz bastante más grave que la utilizaba normalmente. Dándole a este sujeto el susto de su vida, a tal punto que le soltó como si le quemara y en su afán de alejarse tropezó solo y quedó sentado en el suelo, luciendo sumamente débil y pequeño
El rubio le ignoró y volvió a la normalidad quitando el chakra del Kyubi, por lo que de ese modo, avanzó hacia las escaleras y subió a la habitación que solía utilizar. En ese sitio recogió las pocas cosas que tenía desparramadas y las volvió a almacenar en sus pergaminos, entonces sacó uno en blanco y cortando unos trozos de papel, escribió una carta para Jiraiya y otra para Kakashi. Hizo un dibujo, en los cuatro muros del cuarto donde se quedaban y finalmente uno sobre la puerta, desde afuera, con lo que se aseguraba que sólo Jiraiya pudiese entrar; por lo que a paso lento bajó hasta la entrada del hotel y se sorprendió de que el ANBU no estuviese.
La mujer del mesón le dijo que le estaba esperando afuera, seguramente para evitar la humillación cada vez que alguien lo miraba. Él rubio le dio las gracias por su gentileza y le dijo que había dejado la habitación cerrada, para que nadie vea el interior y sólo Jiraiya podría abrirla. La mujer iba a decirle algo, pero el rubio se adelantó y le dijo que no buscaba meterla en problemas, que si alguien se lo pedía, ella podía escoltarlos al cuarto y dejar que intenten revisarlo; sin embargo, no podrían abrirlo. Así que la mujer agradeció la consideración y deseándole buena suerte en el futuro se despidió.
"¿Puedes caminar?" Preguntó Naruto, tentando al ANBU que ahora conservaba su distancia del rubio y se notaba molesto.
"Sígueme en silencio por favor." Dijo de forma cortante, para comenzar a saltar por los tejados en una dirección que confundió un poco a Naruto ya que no iban hacia la torre Hokage… fue entonces cuando comprendió de qué iba esto…
… lo estaban llevando a la boca del lobo.
Naruto siguió haciéndose el inocente, mientras seguía el camino indicado por el ninja delante de él quien claramente le tenía miedo; pero seguramente tenía sus instrucciones claras y de fallar, su destino no sería mucho mejor que la ira del rubio. Así que intentaba ir lo más rápido posible para no permitir que Naruto se le acerque tanto, al punto que Naruto tuvo que utilizar chakra en sus extremidades, puesto que su velocidad no era tan grande como para mantener ese ritmo por su propia cuenta.
Tras varios minutos de ese silencioso y casi vicioso viaje, el ANBU se detuvo y bajó a la calle, en un sector prácticamente deshabitado de la aldea. El sujeto entró a un pequeño edificio de tres pisos que parecía de departamentos, pero cuando el rubio entró tras el enmascarado se dio cuenta que eran unas largas escaleras que descendían varios pisos, por lo que estuvo un buen rato detenido en ellas hasta llegar a una especie de arena de combates, puesto que solo era un cuarto cuadrado. Bastante amplio, casi dos canchas de fútbol podrían comparársele y como a tres metros de altura, había una especie de balcón, pero que abarcaba los cuatro muros y tenía salidas en uno de los lados. Seguramente a otra instalación secreta que el Hokage desconocía totalmente.
Cuando entró, pudo ver que frente a él, aunque era en el balcón sobre el rubio, estaba Hiashi Hyuga, el padre de Hinata. El hombre al que pretendía quitarle la vida desde que vio la marca en la mejilla de su hija, la expresión de odio en su rostro, le indicó claramente que eso era una trampa. Cosa que confirmó cuando vio que con una señal de la mano, aparecieron alrededor de veinte miembros del clan Hyuga, todos llevaban sus frentes cubiertas, lo que le indicaba que no necesariamente hacían eso por gusto… aunque su rostro parecía indicar otra cosa. Y por si fuera poco, comenzó a escuchar un molesto sonido rítmico acercarse desde lejos, era como un pequeño golpeteo que se repetía cada cierto intervalo de tiempo, se volvía más fuerte… se estaba acercando y en menos de dos minutos unas figuras rápidamente lo rodearon. Finalmente apareció el causante de ese molesto ruido, era un viejo tuerto, con muchos vendajes a quien él conocía de una de las reuniones del consejo, y su nombre era Danzou.
"Maldito demonio, no sé qué es lo que te propones con mi hija, pero no lo conseguirás. Hinata es mía y la manipularé según mi conveniencia." Dijo Hiashi, casi escupiendo las palabras con un gran veneno en su voz…
"Maldito miserable, me alegro de haber hecho lo que hice… hoy he liberado a tu hija, ya no pertenece al clan Hyuga y me aseguraré de que sufras diez veces más que ella." Dijo Naruto, en un tono amenazante pero controlado, estaba mirando hacia abajo cuando escuchó a Hiashi dar la orden.
"¡Mátenlo!" Gritó Hiashi con furia, para que todos los hombres que estaban ahí, que hacían alrededor de cien, lo atacaran.
El rubio simplemente respiró profundo y rápidamente lo cubrió el chakra rojo, cuando todos los ninjas estaban a punto de golpearle con sus ataques, salió la cuarta cola y la sola energía derribó a los de las primeras filas. Apoyó el puño en el suelo y concentrándose unos instantes dijo…
"Hai ni subete o henkan." (Convierte todo a cenizas). Dijo Naruto en voz baja.
De pronto, cuatro pilares rojos rodearon el edificio por fuera, siendo visibles por todo aquel que prestara atención y mirara el lugar. Antes que cualquiera del interior pudiese reaccionar, el fuego lo invadió todo, y de forma inclemente eliminó a la mayoría de los que estaban ahí, para el asombro de aquellos que habían tramado todo eso, quienes no se esperaban tal demostración de poder.
En la aldea todos sintieron eso, especialmente los muchos ninja que estaban movilizados en busca de los responsables del atentado a la prisión. Sarutobi se dio cuenta y supo de inmediato, que era eso lo que el rubio se proponía desde el momento en que se despidió de él y le pidió que cuide de Hinata. Toda la aldea pudo ver una columna de fuego emerger con forma de prisma, (cuadrado) hasta perderse entre las nubes.
Los ANBU, de inmediato fueron atraídos a ese lugar para intentar averiguar y remediar lo que estaba ocurriendo, ya que por la energía que había sido utilizada en esa técnica, no había duda alguna que era obra de Naruto; pero su razón para actuar de esa manera, era aún desconocida… aunque a muchos les gustaría atacarlo de muerte apenas tuvieran posibilidad.
…
..
¡Infierno!
Eso era en lo que se había convertido ese lugar, un verdadero infierno, una caldera ardiente; los muros se habían derretido, todos los ninjas enmascarados o de ojos blancos que intentaron atacar al rubio estaban calcinados, a un nivel que era imposible distinguir donde comenzaban los restos de uno y donde terminaban los del anterior…
Y en medio de todo ese fuego, había tres individuos sufriendo por ese sofocante calor…bueno, sólo dos resentían esto.
Uno de ellos era Hiashi, quien no entendía cómo es que seguía aún con vida, ya que cuando vio todo ese fuego, pensó que iba a morir… pero luego se fijó que sin que él hubiese hecho algo, ese fuego lo rodeaba, sin tocarlo ni dañarlo en lo absoluto. Así que cuando pasó todo el ataque, pudo ver que el zorro de cuatro colas en que Naruto se había convertido, estaba apuntando con su mano izquierda hacia él, activó su barrera de sangre con la intención de cargar él mismo contra el rubio, sin notar que sobre él había un aro dorado que le había cubierto de las llamas.
El Hyuga dio un pequeño brinco para quedar de pie en la barandilla del balcón, pero apenas se estaba impulsando para saltar desde ahí, el rubio apareció súbitamente en frente suyo, sujetando su rostro con sus poderosas y dañinas garras de energía… las cuales hicieron la presión suficiente para destruir sus ojos y dejarle una marca horrible que era como una quemadura. La quemadura con forma de garra que ahora llevaba en todo el rostro y que llevaría por siempre, como un castigo por sus pecados…
…el rubio aún tenía la cabeza del tipo entre su mano derecha, cuando de pronto le llegaron tres kunai con una extraña energía, aunque debido al manto del zorro ni lo tocaron. Sin embargo, le sorprendía que hubiera alguien capaz de hacer algo…
Miró al balcón del lado opuesto y vio a Danzou, quien había perdido las vendas pero tenía un Sharingan en su ojo derecho y muchos más en su brazo del mismo lado… no sabía cómo, no sabía por qué, pero alguien había sobrevivido a su técnica y ahora tendría que pelear contra un oponente desconocido, que seguramente se llevaría el premio al tipo más raro que había visto en la vida. Después todo, no es como si todos los días se encontrara con sujetos que tenían infinidad de ojos en el brazo…
Simplemente soltó a Hiashi, tirándolo hacia abajo del balcón como si de un simple bulto se tratara. Mientras que Danzou saltó hacia él con serias intenciones de atacarlo, por lo que Naruto dio un salto hacia un lado para esquivarlo, ya que Danzou utilizó una espada y no quería correr riesgos.
Una vez a salvo del ataque, utilizando su mano derecha, materializó las cadenas y atrapó al extraño enemigo con ellas, sujetándolo hasta que se acercó él mismo y con sus garras lo perforó en el pecho… hasta donde él sabía lo había eliminado, pero de pronto el tipo apareció junto a él intentando enterrarle una espada que tenía algún tipo de chakra, puesto que tocó su manto rojo y se hundió unos milímetros… afortunadamente sin llegar a perforarlo.
"Fuuton Repussho." (Palma de aire violento) Dijo Danzou, exhalando una cantidad de viento bastante considerable, que se vio seguida por una gran cantidad de armas que también tenían chakra tipo viento, lo que hacía que en vez de rebotar o destruirse al contacto con la poderosa capa protectora que el zorro le daba, se enterraran casi un centímetro antes de salir finalmente disparadas en otra dirección.
Naruto, utilizando la gran velocidad que ganaba al usar ese poder, dio una especie de salto mortal hacia atrás, cayendo sobre el hombro de un sorprendido Danzou con un rasengan. Sin embargo, algo pasaba ya que cada vez que le daba un ataque como para terminar el combate, el viejo lo recibía, pero pese a eso, aparecía en algún lugar cercano y lo peor de todo, intacto… algo estaba haciendo y ya estaba molestándolo.
Al final tomó un poco de distancia para tomar algo de sus pertenencias, cuando se fijó que el Sharingan que tenía concretamente en el ojo, estaba girando… ahí se dio cuenta que el hombre estaba intentando controlarle, puesto que sentía como trataba de poner pensamientos en su mente. No es que le afectara demasiado, ya que el hecho de estar sincronizado con dos espíritus además del suyo propio, le habían dado una invulnerabilidad para esas cosas… así que hizo lo que mejor habría hecho un ninja…
…Fingir.
Naruto una vez que tenía en la mano el objeto que buscaba, se comenzó a doblegar de forma incómoda y poco decorosa… como si estuviese sucumbiendo al control de Danzou; pero no por completo, sino que hacía como que luchaba para darle credibilidad.
Así que, creyendo que la habilidad adquirida junto con ese ojo estaba haciendo efecto en el chico con quien estaba combatiendo, se acercó a él… si lograba ponerle unos sellos, lograría inmovilizarlo y una vez en esa situación, estaría a su merced.
Lo que nunca se esperó, fue que cuando estaba a dos metros del rubio, éste rápidamente se moviera y le pegara un sello disruptor de chakra en la frente… impidiéndole utilizar cualquier técnica que requiriera la manipulación de esta energía; por lo tanto, se deshizo el Izanagi y la cadena de Naruto, ahora sí le acabó por quitar la vida al ejercerle una tremenda presión en todo el torso.
Cuando el rubio por fin hubo acabado con la vida de Danzou, cosa que él podía comprobar fácilmente al tener la capacidad de ver almas con sus ojos. Miró a Hiashi fijándose que estaba vivo, pero en muy malas condiciones. El fuego había desaparecido, a excepción de los pilares rojos que antes habían sido colas del Kyubi, pero tras irse, dejaron unas intensas llamas… pero que eran periféricas y no amenazaban al maltratado líder del clan Hyuga. Lo vio atentamente y consideró que ese era suficiente escarmiento, por lo que salió del edificio; al cual había sido conducido para ser emboscado… encontrándose con dos ANBU particulares a quienes parecía conocer con sólo sentirlos.
"Veo que me estaban esperando… qué conveniente que aguardaran aquí desde hace varios minutos, de lo contrario podrían haber salvado a ese traidor." Dijo el rubio, insinuando que habían dejado que matara a Danzou de forma deliberada.
"Sabes lo que podemos hacer… por favor no te metas en más problemas." Mencionó el más alto y corpulento de los dos ninjas enmascarados.
Antes que Naruto pudiera responder, algo llamó la atención de los tres y les hizo mirar hacia un lado, y hacia arriba ya que veían una sombra acercarse a la villa. El rubio apuntó al punto en el cielo donde estaba y ambos enmascarados fueron capaces de verlo con claridad, un proyectil blanco a toda velocidad, y poco detrás de él, un dragón de arcilla con dos figuras encima.
"Supongo que ya saben lo que eso significa; así que, pueden quedarse aquí para detenerme en mi intento por largarme… o bien, pueden defender la aldea." Dijo el rubio de forma relajada, la decisión en realidad era simple, ya que ellos tenían como misión proteger la villa y de momento el rubio no era una amenaza, por lo que simplemente dieron media vuelta y se fueron rápidamente al sitio desde donde venían los ataques. Naruto mientras tanto, volvía a sacar el chakra rojo y con tres colas a su espalda comenzó su salida de la villa a una gran velocidad.
"Suiro no jutsu." (Prisión de agua) Gritó uno de los dos ANBU, atajando en el aire el proyectil explosivo de Deidara y atrapándolo… incluso cuando el rubio lo hizo estallar, no pudo más que utilizar toda la energía de la explosión para romper la barrera, pero sin provocar más daños externos…
Unos brazos de madera salieron hacia los dos tipos que venían volando sobre el ave de arcilla, causando que ambos tengan que saltar del pájaro, por lo que luego se iban a poner a luchar contra los sujetos. Deidara iba a hacer unas figuras pequeñas para separarlos, solían luchar separando a sus rivales, dado que sus estilos de arte y de lucha no coincidían por lo que aplicaban el típico adagio… divide y conquistarás…
Sin embargo, los ANBU eran todo lo contrario, durante años lucharon codo a codo, uno al lado del otro, así que cuando mejor podían luchar era cuando sabían que el otro les cubría las espaldas.
"Mokuton Hijutsu Jukai Koudan." (Gran crecimiento de árboles) Dijo el que parecía ser mayor, juntando sus manos en un potente jutsu.
En ese momento el sitio del combate tuvo un drástico cambio, afortunadamente estaban todavía afuera de los muros de la aldea, por lo que no hubo daño en ésta producto del acelerado crecimiento de los árboles; sin embargo, los enemigos se vieron sorprendidos y amenazados ya que tuvieron que ponerse a salvo de los grandes troncos y ramas que por poco los aplastan.
El problema es que esto redujo la visibilidad de forma considerable, incluso evitó que Deidara pudiera subirse a alguna figura de arcilla, ya que a unos cinco metros de altura, había una especie de cielo formado por una abundante cantidad de ramas y hojas; además, los troncos proveían una excelente forma de protegerse de las explosiones de Deidara.
"Kage Bunshin no jutsu!" Dijo el mismo hombre que hizo crecer ese bosque, creando un número de copias desconocido para los enemigos.
Los akatsuki estaban sumamente molestos, así que rápidamente comenzaron a sacar sus propias armas para el combate. Sasori sacó la marioneta del tercer Kazekage y alistó los pergaminos necesarios para arrojar fuego por sus manos, debido al gran número de árboles que les rodeaba, pensaba que podría serle útil para tornar el escenario a su favor… mientras que Deidara esparció un gran número de sus pequeñas figuras de C1 en el lugar, para tomar desprevenidos a los enemigos que vengan con la intención de atacarle.
"Kokuangyō no Jutsu." (Oscuridad total) Pronunció el que había ejecutado el jutsu de agua al comienzo del asalto de los akatsuki.
…
..
Deidara no supo qué hacer… esos tipos luchaban tan bien, que parecían estar a un nivel completamente diferente al suyo. Él era joven, valiente e intrépido, pero en ningún momento el combate había estado en control, sino que por jutsus y maestría en su uso, esos dos ANBU los habían superado y por mucho. Ahora lo único que se le ocurría era utilizar la técnica que había preparado para cuando enfrentara a Itachi; sin embargo, el utilizar esa técnica erradicaría cualquier forma de vida en un área de medio kilómetro a la redonda… no podía hacerle eso a Sasori. Además, si el chico al que buscaban estaba en la villa… todo se iría al trasto…
Finalmente optó por quitarse la ropa del pecho, permitiendo que su última boca se llenara de toda la arcilla que tenía… haciendo que su chakra aumente de una forma peligrosa que sólo podía significar una cosa.
'¡Oh no, maldición!' Pensó Sasori, quien se pegó a la marioneta del tercera Kazekage y recurriendo a toda la arena mineral que había en el sector, hizo una especie de huevo con la arena de hierro, su propia defensa definitiva.
"Mokuton Moku Jōheki." (Muro de bloqueo de madera) Dijo el tipo corpulento produciendo una defensa de madera que lo protegió a él y su compañero.
"Suiton Suijinheki No Jutsu." (Muro de agua) Completó el otro, levantando una ancha ola de agua por delante de la cubierta de madera, para reforzar la misma.
"¡KATSU!"
Se escuchó el comando de detonación de Deidara y la explosión ocurrió, la energía se expandió en un radio un poco mayor al bosque que el ninja de la hoja había levantado. Sin embargo como el rubio no estaba al centro, sino que hacia el extremo externo del bosque, aún quedaron algunos árboles delante del muro de la aldea.
La defensa doble levantada por los ninjas que defendían la hoja, había aguantado, se destruyó totalmente el muro de agua; mientras que el de madera quedó bastante arruinado, pero aún había una parte de él en pie. Además sirvió para su propósito, el cual era proteger a ambos ninjas de la explosión.
Sasori por otro lado lamentó la pérdida de su mejor marioneta, ya que la técnica había sido tan potente que le hirió incluso a él… afortunadamente era un muñeco y no resentía los impactos de energía que no eran mortales, así que es como si no le hubiera pasado nada. Por otro lado, su marioneta favorita estaba destruida casi por completo… al menos toda la explosión había dispersado la oscuridad que les había impedido hacer algo antes, por lo que sabiéndose en un aprieto recurrió a su técnica definitiva.
"Aka Higi: Hyakki no Sōen" (Técnica secreta roja: función de las 100 marionetas) Exclamó Sasori, sacando todos los muñecos que podía controlar al mismo tiempo y poniéndolos delante suyo, entre él y los dos ninjas que estaban varios metros por delante suyo. "Ataq…" Iba a decir antes de ser interrumpido por el más delgado.
"Suiton Suishoha." (Destrucción de colisión de agua) Dijo el que parecía ser el menor, quien de un instante a otro, hizo aparecer una enorme cantidad de agua, la cual llevaba mucha fuerza y con muchas olas, barrió todos los muñecos… incluso el original, sacudiéndolos con mucha fuerza hasta estrellarlos contra un muro en el cual encontraron, sin excepción alguna, su destrucción.
Cuando dejaron de sentir la presencia del enemigo se dieron por satisfechos, sabían que habían triunfado y aunque les dieron trabajo, la dificultad del combate tampoco fue demasiada… y eso se debió a su impecable trabajo en equipo, así que bajaron la guardia y se relajaron un poco… para volver a tensarse cuando seis ANBU los rodearon.
"Vayan a ver si quedó algo que analizar del enemigo." Dijo el hábil usuario del elemento madera, ante la postura expectante de los otros ANBU, ya que ese día todos estaban alerta, debido a la intromisión de unos ANBU traidores a la prisión de alta seguridad, y desde el punto de vista de los enmascarados, nada indicaba que no fueran esos dos… al menos poder tenían, así que si de capacidad se hablaba, esos dos sí eran capaces de hacer algo como lo ocurrido.
"Hagan lo que les indicaron por favor." Dijo el tercer Hokage, apareciendo detrás de los ANBU y varios metros frente a los dos que enfrentaron a la pareja Akatsuki, así que cuando los ninjas al servicio del Hokage escucharon sus instrucciones, se fueron de ahí rápidamente para cumplirlas.
"Por favor discúlpenlos, pero con los eventos sucedidos hoy todos están actuando como si la aldea estuviera llena de sospechosos… Hashirama-sensei… Tobirama-sensei." Dijo el Sandaime Hokage con una sonrisa en el rostro.
