CAPITULO 8. Nuevas realidades.

Jiraiya estaba en un bar de la aldea de la lluvia, sabía que ese sitio era bastante reservado y prácticamente nada salía de sus muros; por lo que, estando ahí y manteniendo un bajo perfil, podía mantenerse oculto y apartado del mundo ninja en general. Eran las siete de la noche y como cualquier otro día normal, estaba bebiendo en su bar favorito de aquel barrio junto a dos mujeres; una joven y bastante bonita, cuyos atributos físicos estaban desarrollados en su justa medida. Mientras que la otra tenía unos añitos más, dejándola alrededor de diez por debajo de su edad y con mayor generosidad en sus curvas; lo que inconscientemente le recordaba a una persona que desearía olvidar, no era el único hombre en el sitio, pero al menos estaba en una especie de salón bastante privado y reservado a gente especial, aunque sólo fuese un sitio para beber ya que en ese lugar no había otro tipo de servicios.

De pronto, el sanin pudo percibir algunos movimientos y sin que las damas lo noten se puso en guardia, ya que no quería tener problemas. Una mujer a quien él conocía como la administradora del bar le dijo que no había podido detener a un joven que quería reunirse con él, entonces el muchacho apareció poco después sorprendiéndolo de sobre manera. Un chico alto, de cabello largo y descuidado, con un llamativo traje naranja, un cabello rubio, unas marcas en sus mejillas tipo bigote y unos asombrosos ojos azules… algo cambiado, pero seguía siendo el mismo y único Naruto, su ahijado.

"No se preocupe Madame… aunque por cierto, preferiría que me dejen a solas con él ya que no me gustaría ser avergonzado por mi ahijado delante de estas lindas señoritas." Dijo el sanin en un tono divertido que permitió lo que él quería… deshacerse de las mujeres sin levantar sospechas ni sonar maleducado. Luego de unos segundos, los dos ninja quedaron solos y tras soportar la mirada indescifrable del rubio, fue el mayor quien rompió el hielo. "¿Cómo me encontraste?... prácticamente nadie en el mundo sabe que estoy aquí." Dijo Jiraiya, justificando su pregunta.

"¿Guardas un recuerdo de mi padre no?" Preguntó el rubio, a lo que Jiraiya recordó haciendo un gesto visible, entonces revisó en sus bolsillos interiores hallando un kunai de 3 puntas…

"¿Acaso sabes el…?" Preguntó Jiraiya, siendo interrumpido por el más joven antes de terminar.

"¿Hiraishin no Jutsu? El mismo me lo enseñó." Explicó Naruto. "Si no lo hice antes es porque estaba contigo y yo mismo sólo tengo uno de esos kunai… el cual le había dado a alguien." Dijo el rubio, intentando sonar lo más frío posible, pero de todos modos le permitió a Jiraiya hacer varias lecturas. Primero, su tono de voz indicaba que algo había pasado ya que dijo eso con una mezcla de molestia y rencor… además, utilizó la palabra había; por lo que se lo dio a alguien, pero esa persona ya no lo tenía. Si el sanin conocía en algo a su ahijado… a él sólo le importaban 3 personas en la vida… al menos según lo que había compartido cuando estuvieron juntos, Marko, Lilibeth y él mismo… su padrino. ¡Bingo! Entonces entendió toda la situación.

"¿Tuve razón no?" Preguntó Jiraiya, con una mirada de condescendencia que le permitió a Naruto darse cuenta de inmediato a lo que se refería.

"Totalmente. En media hora conociste a mi novia sólo mediante relatos, más de lo que yo la conocí en nueve años… te debo una disculpa por mi actitud en ese entonces, pero realmente pensé que ella sí me sería tan leal como yo le fui a ella." Dijo Naruto con una mirada triste.

El rubio se tomó su tiempo y tras aceptar un trago que el peliblanco le ofreció, pudo ordenar sus ideas lo suficiente como para explicarle todo a Jiraiya, quien se quedó dándole un abrazo y diciéndole que lamentaba lo sucedido. También le dijo que no deseaba eso y en ese momento sólo lo dijo por molestar, que de ningún modo quería que fuese cierto… por lo que tras un triste momento de compañía, ambos se calmaron y tranquilizaron entorno a otra copa.

"¿Entonces sigues siendo virgen?" Preguntó el sanin descolocando al joven.

"Sí, pero no entiendo qué sentido tiene hacer una pregunta así." Confesó Naruto, quien estaba más enfocado en sus emociones que en descifrar las intenciones de su padrino.

"Acompáñame. Al menos déjame compensarte por lo que te ha pasado o darte un regalo por los cumpleaños que me he perdido… tómalo como prefieras." Dijo Jiraiya mientras dirigía los pasos de Naruto fuera del local, poniéndole la mano en el hombro.

Cuando salieron del bar, entraron a un club que estaba tras doblar la esquina siguiente, éste sí era un club multiservicio, por decirlo de alguna manera. Naruto se dio cuenta de lo que su padrino se proponía apenas vio a las muchachas ligeras de ropa pasearse de un lugar a otro, sin muchos productos que ofrecer para la venta más que ellas mismas.

Finalmente Jiraiya miró a Naruto y le vio contemplando a una muchacha en particular, a quien llamó de inmediato para la sorpresa de Naruto… la chica resultó llamarse Nikki. Era morena de tez clara, sus ojos eran negros, su rostro bastante acogedor, un busto no tan grande, pero sus piernas y su trasero estaban magistralmente contorneados por el mejor artista; tenía veintitrés años, cinco más que Naruto. Tras recibir las indicaciones de parte de Jiraiya, se llevó a Naruto de la mano hasta una habitación.

Ella le volvió a preguntar una vez que estuvieron solos si es que él era virgen, entonces él respondió afirmativamente y justo cuando iba a preguntarle si estaba seguro de querer seguir con eso, Naruto le había plantado un beso prácticamente por impulso, cosa que ella aceptó debido a la condición del chico para luego guiarlo y mostrarle ciertas cosas que se estaba perdiendo.

Naruto tenía una gran energía y eso Nikki lo reconoció, ya que normalmente los jóvenes primerizos duraban bastante menos que los ya acostumbrados al sexo, pero si bien el rubio siguió esta tendencia en sus dos primeros polvos, lo que hizo que destacase fue la capacidad para reponerse luego de menos de cinco minutos y volver a estar listo para la acción.

Nikki le enseñó a Naruto las posiciones más comúnmente solicitadas por sus clientes, le permitió explorar varias de las formas del sexo dándole plena libertad para acabar donde deseara, no era normal que les diera tanta permisividad a sus clientes, como para que tomen sus dos agujeros y terminen en su interior… pero el entusiasmo de aquel joven le había ablandado el corazón y relajarse en cuanto a los límites que solía poner.

Al final, estuvieron practicando el sexo toda la noche y cuando eran poco más de las cinco de la mañana, ambos estaban tumbados en la cama descansando tras el último orgasmo que habían experimentado. Ella debía reconocer que seguramente con práctica aquel joven sería un buen amante, ya que había conseguido complacerla bastante más que muchos otros que se suponía tenían experiencia; pero cuyo egoísmo no les permitía dedicarse a complacer a nadie más que no fuesen ellos mismos y por lo mismo, es que la mayoría de las mujeres no les duraba más de una noche, puesto que esto tardaban en darse cuenta de su verdadera forma de ser.

En ese momento, Nikki le dijo a Naruto que tenía que irse ya que ella debía entregar la habitación para que la limpien; el rubio entendió y se levantó, se vistió y luego se volvió a la cama para despedirse de la chica con un beso, pero ella le cubrió la boca con los dedos y le hizo verle a la cara.

"No quiero ser cruel contigo, pero hay cosas que debes entender… las prostitutas no solemos dar besos ya que es nuestra forma de decir que por más que compres nuestro cuerpo, nuestro corazón y alma aún nos pertenecen y se los entregaremos a quien nosotras queramos… eso es algo que no puede ser comprado ni con todo el oro del mundo." Dijo Nikki en un tono bastante serio, por lo que el rubio asintió. Le dio las gracias por todo y salió de la habitación dejando a la mujer ahí, pensando si había sido muy dura con él o no, la verdad es que a la mayoría de los hombres que conseguía sacarle más de un orgasmo, le daba un beso como una especie de premio y a éste chico quería dárselo. Pero se daba cuenta que él era una persona diferente, alguien que seguramente había estado ahí y en esa condición, producto de la traición o manipulación de alguien… así que intentó complacerlo como era su trabajo, pero a su vez demostrarle lo poco amistoso y gratificante que era ese mundo, para que él vuelva a su vida y busque una novia que le diera lo que merecía.

"¿Cómo estuvo?" Preguntó Jiraiya, quien se fumaba una pipa en una especie de sala de espera que había a la entrada, para que la gente espere a los que aún estaban ocupados con las niñas.

"¿Me estuviste esperando?" Preguntó el rubio, quien no se esperaba que su padrino hubiese pasado toda la noche esperándolo.

"Sí, pero sólo como hace una hora… jeje, yo también me divertí un poco. Y dime, ¿Cómo estuvo?" Preguntó Jiraiya intentando obtener una respuesta esta vez.

"Mmm, el sexo… muy bien, el trato… algo impersonal. Como experiencia en general fue muy ilustrativo y hasta cierto punto agradable, pero no sé si lo volvería a hacer." Dijo Naruto sinceramente.

"Bueno, entonces lo único que tienes que hacer es salir al mundo y conseguirte una chica que te entregue algo más que su cuerpo." Dijo el sanin, pasando el brazo por los hombros de su ahijado para dirigirse juntos al cuarto que él rentaba en una posada.

Naruto no se hubiera imaginado que estaban en Amegakure ya que ese sitio era de muy difícil acceso, el sanin le preguntó cómo fue que había llegado entonces, puesto que no apareció en el lugar del kunai directamente. Naruto le dijo que su padre le enseñó que la técnica permitía aparecer en un rango de un kilómetro a la redonda de cada kunai, por lo que en realidad arrojar demasiados al campo de batalla no servía más que como distracción. El sanin volvió a preguntar y ahora sobre si su alumno sabía eso o no durante la tercera guerra ninja y entonces el rubio explicó que tras la muerte, aún sin ir al otro lado, las almas experimentan un cierto tipo de trascendencia y generalmente adquieren un mayor saber… por lo que comprendían algunas cosas que durante su vida permanecieron como misterios.

"Bueno Naruto, me has dicho muchas cosas… pero creo que es momento que yo te de información a ti." Dijo Jiraiya sonriendo algo sobrado por tener qué compartir con el chico, quien había estado en un sitio aislado del mundo durante los últimos dos años y fracción. "Aún tras tu ausencia el mundo ninja se ha movido bastante. Creo que partiré por Konoha… hace un año y seis meses, el viejo Sarutobi cayó enfermo… entonces se reveló la presencia de los dos primeros Hokages; quienes misteriosamente estaban de regreso entre los vivos, provocando todo tipo de rumores. Rumores que ellos no han hecho el ejercicio por desmentir; al menos no oficialmente. Ante la situación del viejo y que ellos contaban con toda la experiencia de sus vidas y muertes, así como con un cuerpo que no pasaba los treinta años de edad… ambos se hicieron cargo de la villa, con el cargo que habían recibido previamente y comenzaron a asumir con Hokages…

…El viejo Hiruzen murió dos meses después… todos dicen que sólo aguantó hasta que hubiese un sucesor para no dejar la villa desprotegida y yo creo en ellos. Cuando el resto del mundo se enteró de la resurrección de los Senju y anteriores Hokages en Konoha, hubo varias reacciones… primero pensaron que eran un fraude y los basurearon públicamente; pero ellos mismos durante los exámenes chunin más cercanos que hubieron, hicieron demostraciones de las habilidades que les habían hecho acreedores de su posición y que sólo ellos dominaban. Luego de eso se vivió un fervor por saber el secreto para regresar de la muerte, pero ellos dijeron que nunca lo dirían ya que su misma vida dependía de ello; por lo que hasta los ciudadanos dejaron de preguntar e incluso detuvieron cualquier intento de cuestionamiento, en una forma de proteger a sus líderes, a quienes siempre apreciaban." Acabó de narrar Jiraiya sobre los hechos más importantes ocurridos en Konoha.

"Vaya. ¿Y nadie ha intentado ponerlos a prueba por la fuerza?" Preguntó Naruto, quien esperaba más movimiento de parte de las otras naciones.

"Al comienzo enviaban espías de todos lados, porque pensaban que estaban mintiendo y seguramente al mezclarse entre la gente podrían averiguar algo cierto; pero se dieron cuenta que en verdad eran ellos o al menos eso creía la gente de Konoha y la noticia fue oficialmente confirmada en el mundo, por lo que entonces no necesitaron más las palabras de los espías, por lo que no les permitieron el acceso. Sabes, el viejo cambió todo el sistema de seguridad de la villa por uno excelente… es casi infalible." Comentó Jiraiya con una pequeña sonrisa de orgullo al dejar entrever que él conocía la falla.

"¿Casi?" Preguntó Naruto siguiéndole el juego.

"Nadie más lo sabe, de hecho los sapos me lo dijeron a mí. Pero una fuente que hay cerca de las zonas de entrenamiento, no es un simple pozo… sino que es una comunicación y por las montañas que hay detrás de la aldea, hay un lago que tiene una comunicación interior con este pozo; por lo que puedes pasar por ahí para ingresar a Konoha." Dijo Jiraiya, lo mismo que los sapos le habían informado a él poco después de su partida de la villa.

"¿Qué ha pasado en los otros lados?" Preguntó Naruto, porque seguramente su padrino sabía de las noticias del resto del mundo.

"Bueno… primero, los antiguos akatsuki han formado pequeñas células individuales tras su separación; algunos se reunieron con otros bandidos o renegados menores, para hacer bandas más pequeñas y prácticamente reclamar un lugar como suyo. Estas bandas se han asentado en los distintos países… excepto el país del fuego, ya que apenas se ha sabido de alguna en el país. Konoha ha reaccionado con celeridad y gran fuerza militar, los Hokages no quieren permitir problemas en sus territorios y lo han logrado. Se dice que la aldea de la roca tiene tratos con uno de los viejos akatsuki, pero no se sabe nada de forma oficial… la alianza con Suna se rompió por el ataque a Konoha y la muerte de Gaara, pero ellos fueron los principales perjudicados. Iwa sigue igual que siempre, Kiri entabló una alianza con Kumo, pero no se sabe el propósito o los alcances de ésta. Orochimaru, Tsunade y Sasuke ya están de regreso en Otto y pese a que son renegados, nadie ha hecho nada por capturarlos, ya que sólo los tres tienen un poder enorme, sin mencionar el de todo el sonido." Concluyó Jiraiya, resumiendo lo más importante ocurrido en los diferentes lugares del mundo, para poner a Naruto al corriente de la situación actual. "¿Puedo preguntar ahora… qué es lo que haces en este lado del mundo?" Preguntó Jiraiya con el fin de averiguar los objetivos de su ahijado.

"Vine porque me enteré que hay unos renegados en este continente." Dijo Naruto rápidamente para continuar igual de presto. "Los renegados son una fracción opuesta a los Doménicos y cuyos objetivos al final son perversos." Dijo el rubio, quien a ciencia cierta no sabía qué se proponían los renegados, pero tras el ataque a la ciudad de Demos y al enterarse de los poderes de Zhular, sacó sus propias conclusiones y no creía estar equivocado.

"¿Qué vas a hacer ahora?" Dijo Jiraiya, quien seguía sin averiguar todo lo que se proponía el rubio.

"Quiero volver a entrar a Konoha, pero no quiero aparecer así como así… quiero que me manden a llamar igual que la vez anterior." Dijo el rubio sonriendo de forma confiada. "Creo que voy a tener que recorrer el mundo buscando compañeros, un renegado al que interrogué me dejó entrever que nos superaban en número… así que necesito compañeros para mi causa y sólo me sirven ninjas de muy alto nivel o jinchurikis; pero ya que maté uno, tengo un potencial colaborador menos." Dijo el rubio explicándole a Jiraiya la situación.

"Puedes contar conmigo. No me gané mi fama por nada y para que lo sepas… en Konoha, Gaara estaba en el edificio que quemaste, por lo que también murió." Dijo el sanin, informándole al rubio, quien hizo un gesto de reproche con la boca, ya que nunca quiso hacer eso.

"Me alegra contar con alguien. Creo que mi primer destino será Kumo… es un sitio aislado, en el que creo que puedo llamar la atención suficiente con tal que Konoha me busque." Dijo el rubio, decidido a ir a alguna de las naciones que fuesen poderosas, ya que ahí podría hacer trabajos importantes que le dieran un nombre rápidamente. "Procura seguir oculto hasta que vuelva a Konoha." Le indicó el rubio a su padrino.

"¿Y cómo planeas salir de aquí?" Preguntó Jiraiya, tirando por la borda los planes iniciales del rubio.

"…" Calló Naruto al quedarse sin palabras, ya que no era un ninja y no tenía cómo salir de ahí sin causar un tremendo alboroto.

Finalmente, Jiraiya invocó el estómago del sapo come fuego que siempre utilizaba para atrapar a sus rivales, pero ahora lo usó para transportar a Naruto, ya que fue el rubio quien quedó dentro de ese sapo especial, que tras estallar en una nube de humo, quedó como un pequeño sapo con un tapón en la boca. Así que tras eso, el sanin pagó su cuenta del hotel para no hacer nada que llame la atención, o le impida regresar como una cuenta impaga. Acabó acercándose hasta un lago por el cual había entrado, ahí echó su invocación al agua e ingresó al interior del animal para salir de Ame junto a Naruto.

Veinte minutos más tarde, ambos hombres circulaban por las afueras de la aldea de la lluvia, donde hacía tiempo no llovía y los aldeanos decían que su dios Pain estaba ocupado con sus obras divinas… los ninjas ahora más tranquilos separaron sus caminos, aunque el sanin le prometió a Naruto que le conseguiría más kunai especiales, para cuando se reencuentren en Konoha, así que no debía demorar tanto si los quería pronto.

El rubio le agradeció su apoyo y después emprendió el rumbo hacia el este, para adentrarse primero al país del rayo y luego a la misma aldea de la Nube, sitio hasta ahora desconocido para él, pero que esperaba fuera más ameno de lo que Konoha fue para él.

Las fronteras del país del rayo aparecieron rápidamente y sin mucho esfuerzo pudo localizar a los guardias, quienes no estaban tan cerca ni tan alerta, pero si alguno tenía habilidades de percepción podía darle problemas… no es que tuviera algún tipo de doujutsu que le permita ver a los demás sin ser atrapado, pero su habilidad para ver las almas, le indicaba con cierta facilidad la presencia de seres vivos y especialmente seres humanos.

Concentró algo de chakra e hizo el jutsu de transportación para traspasar las fronteras; sin embargo, apenas estuvo dentro del país, se quedó quieto y alerta a los guardias, quienes sintieron algo que les llamó la atención, pero muy débil, así que sólo dos de ellos fueron a mirar por el sitio del exterior, mientras el rubio se apresuraba para entrar lo suficiente como para llegar a la aldea.

Al cabo de casi un día completo de viaje, Naruto llegó por fin a la aldea de la Nube, se encontró con una aldea ninja tan resguardada como la hoja y aunque no pudo sentir una barrera en torno a la aldea, sí estaba bien resguardada con todos los ángulos cubiertos; él se dio cuenta que si quería comenzar bien y no tener problemas sólo al comenzar, sería mejor que fuera de frente, por lo que se aproximó caminando hasta la puerta de la aldea, donde había una especie de recepción donde no se podía ingresar a la aldea hasta que ellos abrieran la reja.

"Nombre, motivo de la visita y autorizaciones." Preguntó el guardia sin prestarle mucha atención.

"Naruto Uzumaki, me temo que no he sido invitado y deseo una audiencia con el Raikage." Dijo el rubio, recibiendo las miradas de asombro de los tipos que había resguardando la entrada.

"No seas ingenuo, te tomaremos detenido por traspasar las fronteras del país y serás sometido a juicio." Contestó el guardia levantándose de su puesto y haciendo una seña a los ANBU que había apostados delante de la reja para que aprehendieran al rubio.

"No les dije que soy el jinchuuriki del Kyubi…" Dijo Naruto, ganándose miradas de asombro de los hombres que estaban ahí.

"Pruébalo" Dijo uno de los ANBU que había tenido contacto con Killerbee, por lo que sabía el poder que tenía un jinchuuriki.

Naruto entonces concentró la energía del zorro, provocando un instinto asesino casi palpable que inundó el lugar y llamó la atención de las personas que se encontraban cerca, aunque el rubio no quiso cubrirse con el chakra rojo, ya que sería demasiado alarmante y seguramente en menos de dos minutos tendría medio cuerpo ANBU ahí mismo; así que sólo utilizó un poco para que se sienta y para cambiar sus ojos, a unos rojos y felinos… incluso feroces que el ANBU vio con asombro, pensando si Killerbee experimentaría el mismo cambio, ya que siempre portaba lentes. El guardia de la puerta miró al ANBU como preguntándole qué hacer.

"Me lo llevo conmigo, seguro que al Raikage le parezca interesante y así evito que se meta en problemas en el camino." Dijo el ninja enmascarado, quien hizo una seña para que abrieran la reja, valla que ambos pasaron y tras su ingreso volvió a cerrarse. Entonces le indicó que le siga y que cualquier cosa que intentara, podría ser tomada como intento de agresión, por lo que de ese modo ingresó a la aldea escoltado y por lo que pudo apreciar a sus alrededores, bastante bien vigilado.

Cuando se acercó a una torre redonda de bastante grandes proporciones, se dio cuenta que el diseño era diferente al de la torre del Hokage; ya que esa era una construcción con un anillo exterior que debía brindar seguridad, mientras en el centro estaba la torre propiamente tal donde estaba el Hokage y las demás oficinas importantes… a excepción del salón del consejo, pero cuya vigilancia se concentraba principalmente en el exterior. Este sitio sin embargo, tenía muros sumamente gruesos y resistentes; aunque no le extrañaría que hubiese en su interior algún espacio para que se oculte algún ninja, ya que sus ojos le indicaban que tanto en los muros como en los techos había signos se seres humanos vivos… ya que sus almas le eran visibles, aunque de forma algo borrosa. Subió los cuatro pisos llegando al último, que era aquel donde estaba el despacho del Raikage, quien le sorprendió ya que era un tipo que incluso en apariencia derrochaba poder.

"¿Quién es este sujeto canario?" Preguntó el Raikage al ANBU que venía escoltando a Naruto, al verlos ingresar a ambos a su oficina.

"Raikage-sama." Saludó el ANBU inclinándose en forma respetuosa. "Este tipo se ha presentado en la entrada de la villa, solicitando una audiencia con usted y diciendo que es el jinchuuriki del Kyubi." Respondió el uniformado de forma resumida.

Naruto se quedó viendo al Raikage a los ojos, mientras éste le examinaba con bastante cuidado, no era por nada, pero aunque su cuerpo tuviera una composición normal, no parecía tan fuerte como él o su hermano, sus ropas eran naranjas, lo que prácticamente era un insulto para cualquier ninja. Sin embargo, la mirada de confianza que le daba, le hacía tirar por la borda sus observaciones iniciales y considerar que lo que decía, podría ser cierto… sólo se le ocurría una forma de comprobarlo.

El ANBU llamado canario se sorprendió mucho cuando el Raikage se movió a alta velocidad y le intentó dar un puñetazo al rubio, quien en un comienzo se sorprendió por esto; pero sus ojos eran bastante buenos, tanto como por su habilidad para ver fantasmas como por las mejoras que todos sus sentidos tenían, producto de la influencia del Kyubi… por lo que pudo reaccionar a tiempo y cubriendo su brazo izquierdo de chakra rojo, detuvo el golpe del Kage de la Nube con su antebrazo y como no sintió instinto asesino ni nada, supo que sólo era una prueba y no escondía un deliberado deseo de agresión.

"Veo que hablas en serio chico… puedes parecer un debilucho, pero sí tienes un zorro dentro." Dijo el Raikage tranquilamente, mientras les daba la espalda a los dos hombres al volver a su asiento. "Bien hecho canario, puedes volver a tu puesto yo me encargo de nuestro invitado." Declaró el musculoso sujeto, recibiendo una afirmación por parte del enmascarado quien rápidamente desapareció de ahí, dejando sólo al Raikage y al Jinchuuriki. "Bien chico. ¿Qué es lo que quieres?" Preguntó directamente el líder de la aldea.

"Una ocupación hasta que surja algo mejor." Contestó con la misma sinceridad el rubio, sin tapujos.

"Ya veo. Me gusta tu forma de ser, pero por favor déjame explicarte cómo son las cosas para mí." Explicó el Raikage, quien buscaba que el rubio entendiera la situación en que se encontraba. "Acabas de aparecer frente a mí, no te conozco y según mis fuentes… eres de Konoha y llegas pidiendo trabajo en forma temporal. Y por si fuera poco, tienes un potencial suficiente para destruir media aldea si te dejo sin supervisión." Dijo el Raikage, quien sabía que el rubio podía ser alguien muy útil, pero tanto o más peligroso.

"A ver, si bien soy originario de Konoha… el Naruto que salió de Konoha era un niño que huyó a los cuatro años, odiado, maltratado y muerto de hambre; ahora soy alguien que ha crecido en el continente antiguo, domina el poder del zorro a voluntad y lo que busco es una ocupación temporal, no tiene que confiarme ninguno de los secretos de la villa ni nada, puedo buscar criminales afuera o tener de contacto a un ANBU si eso le da confianza." Dijo el rubio explicando su relación con Konoha, y las alternativas que estaba dispuesto a aceptar, lo que le indicaba al Raikage, que estaba dispuesto a ser sometido a pruebas para demostrar su confiabilidad o al menos su capacidad.

"Me parece bien, te daré una misión y asignaré a uno de mis mejores jounin para que te vigile… por lo que según lo que ella me informe tomaré una decisión." Le dijo el Raikage a Naruto, quien aceptó el trato y lo selló con un apretón de manos.

El rubio fue conducido por un ninja ANBU hasta un hotel, usado para el alojamiento de extranjeros y recién llegados a la aldea, ahí le dejaron ocupar una habitación y le dieron un pergamino que contenía los detalles de la misión; Naruto fue dejado solo y tranquilo en su cuarto, por lo que se puso a revisar el pedido que le habían hecho a modo de prueba de capacidad y confianza.

"Naruto, has de ir a la ciudad conocida como la Perla del sur, en sus alrededores y en la misma aldea, ha habido varios ataques perpetrados por una especie de psicópata en serie que ha tomado ya casi veinte vidas y por más que he enviado en total cinco equipos ANBU, ninguno ha regresado si quiera; por lo que estoy a punto de presumirlos muertos. Pese a mi descontento con esta medida… tu misión es ir, resolver el asunto de las muertes y capturar o eliminar al culpable o los culpables de tan atroz acto. Para eso estarás solo; sin embargo, como te dije en nuestra reunión, una de mis jounin te supervisará y evaluará… por lo que tendrás que partir con ella, te estará esperando en la entrada a las diez de la mañana, ella sabe reconocerte, por lo que no tendrán problemas. No diré ningún tipo de advertencia, ya que otorgándote el beneficio de la duda, creeré en ti y tus intenciones, suerte en la misión y procura hacer justicia." Había escrito el Raikage, por lo que Naruto posteriormente levantó la mirada revelando un fugaz resplandor.

"Quien mejor que yo para hacer justicia." Murmuró Naruto.

"¿Cómo van los preparativos?" Preguntó un tipo de larga barba, que caminaba con la ayuda de un rústico bastón, y hablaba con aires de liderazgo.

"Todo va sobre ruedas… incluso Chas y Ryon llegaron a los sitios donde usted le había ordenado. ¿Crees que es seguro el trabajo que le encomendaste a Ryon?" Preguntó Lara mientras se sentaba en un hueco que había en el muro.

"No con certeza… por lo que hemos averiguado ese hombre es inescrupuloso e impredecible, pero espero que acepte lo que tenemos para proponerle." Respondió Zhular, quien sí creía que el renegado tendría éxito, pero tampoco es como si fuese a lamentarlo demasiado en caso contrario.

"¿Qué están haciendo los demás?" Preguntó Lara, quien debía confesar que estaba sorprendida porque no había visto a los demás en un tiempo.

"Están ocupados en sus respectivos trabajos." Indicó él respondiendo, en un tono que le indicó a Lara que no le revelaría nada más, aunque por el tiempo que se conocían, ella sabía que no tenía qué desconfiar de él; sino que era una medida de precaución en caso que alguno de ellos fuera capturado o doblegado por el enemigo… los cuales de momento eran varios.

"¿Qué haremos con Naruto? El mocoso está dando problemas y si es tan valioso como ese idiota de Marko cree, podría incluso descubrirnos." Dijo Lara, acerca de los movimientos del rubio.

"Sus poderes pueden complicar a cualquiera de los demás, pero difícilmente a nosotros; así que no debemos preocuparnos tanto. Recuerda, todos somos prescindibles, el plan es superior a nosotros." Dijo él, recordándole que el objetivo al cual apuntaban era superior a la vida de cualquiera de ellos, incluso la suya. "Naruto puede encontrar a alguien… pero cada uno sabe sólo pequeñas porciones de la información. Es por eso que incluso a ti no te he dicho todas las tareas de los demás… aún si ya conoces el plan por si eres doblegada; aún sabiendo sobre el plan, ni Naruto ni nadie pueda hacer algo por detenerlo." Dijo el hombre mirando hacia el oscuro cielo que los cubría esa noche.

"¿Lo sientes cierto?" Preguntó Lara sonriéndole a su compañero.

"Sí. Mis poderes están casi al máximo, hacía años que no me sentía así… casi no puedo esperar a que llegue el día." Confesó Zhular dejando escapar su poder, el cual salió de su cuerpo en forma de una especie de pulso de energía oscura, la cual debido a su poder llegaba a emitir un brillo en un tono morado.

"Iré a dar una vuelta." Dijo Lara antes de salir de aquel salón.

"¿Has podido crear esa arma que dijiste?" Preguntó Madara algo molesto.

Lo ocurrido en la plana mayor de Akatsuki fue un secreto para la mayor parte del mundo, incluso los otros miembros de Akatsuki, quienes fueron vilmente despedidos sin mayores explicaciones. Lo que ellos no sabían es que Nagato le pidió a Madara algo más de tiempo, ya que según sus propias palabras, en dos o tres años podría desarrollar un arma capaz de otorgarles un poder similar o incluso superior al que conseguirían con los bijuus, el cual consistía en una modificación al Gedo Mazo con el objetivo de absorber el chakra de las personas comunes y corrientes, o de otros ninjas hasta quitarles la vida; así que si reunían la energía de muchas personas, podían alcanzar un poder mayor al de los bijuus y qué decir si lograban apoderarse de la energía de alguna de las bestias con cola.

El Ancestro del clan Uchiha se tentó, ya que ante el fracaso de su plan inicial, se molestó ya que significaba muchos años perdidos; pero ahora se presentaba ante sus poderosos ojos una nueva opción que le permitiría lograr el mismo objetivo, después de todo a él no le importaba el número de personas que quedase con vida, sino que su único interés era el de dominar el mundo, controlando a los humanos que hubiese y si éste era un número menor, tanto mejor.

Ahora se encontraba en la aldea de la lluvia, ya que Nagato lo había llamado diciéndole que quería mostrarle su arma, así que él se aproximó al cuarto donde siempre se contactaba con los otrora indefensos niños de Ame, que Jiraiya tomara bajo su protección y enseñanzas; aunque cuando llegó se sorprendió de no verlo igual que siempre.

"¿Qué pasó? ¿Por fin te aburriste de usar siempre a tu amigo Yahiko?" Preguntó Madara, causando un gran enojo en Nagato por la falta de respeto a la memoria de su amigo. Sin embargo, lo soportó en aras de las propias aspiraciones que tenía en mente durante esos momentos.

"El dolor se expresa de muchas formas… esta es sólo otra de ellas." Dijo el Pain en el típico tono que utilizaba, casi filosofando sobre el dolor y los efectos de éste en las personas; lo que hizo que Madara bajara la guardia al darse cuenta que podía haber cambiado el envase, pero al final seguía siendo el mismo Nagato… pese a tener el cabello largo cayendo hacia los lados de su cabeza.

"¿Ya está lista el arma?" Preguntó Madara intentando llegar al punto… esperaba que sí, ya que si bien tenía pensado matar a Nagato cuando no le fuese necesario, en estos momentos quería ver el arma funcionando para investigar cómo utilizarla por su propia cuenta.

"Compruébalo por ti mismo." Dijo el Pain, haciendo aparecer una figura que Madara aún con su Sharingan apenas pudo ver de forma borrosa, era como una especie de espíritu que salía desde el suelo… aunque de pronto abrió una gran boca y entonces pudo verlo con claridad.

El problema fue que en ese instante, un círculo rojo fue dibujado a su alrededor y por más que intentó utilizar su Sharingan, era como si no pudiese utilizar su chakra en lo absoluto; por lo que no pudo evitar que este extraño ser absorbiera su alma, quitándola del cuerpo que utilizaba y por fin… eliminando el rastro de su alma de este mundo.

"Cof… cof." Tosió Nagato, soltando un poco de sangre debido al esfuerzo que había hecho, ya que concentró todo su chakra en uno solo de sus caminos.

"¿Estás bien Nagato?" Preguntó preocupada Konan al verlo en ese estado.

"Sí. Por fin… he atrapado el alma de Madara, ahora no volverá nunca más." Dijo Nagato satisfecho por su trabajo. Cada vez que concentraba su chakra en uno solo de sus caminos, era capaz de aumentar sus poderes de forma considerable y ésta vez no fue la excepción… logró atrapar a Madara congelando sus poderes y tomar su alma, debido a lo confiado que él estaba y a su condición en que su cuerpo no era como el de una persona normal, era prácticamente como un recipiente artificial; por lo que no le costó tanto arrebatarle su alma a cierta distancia.

Nagato por fin pudo descansar, había estado preparando y revisando los sellos necesarios durante meses y realmente había sido un trabajo de joyería; es decir, concentrándose sólo en uno de sus caminos le era posible quitar un alma con algo más de facilidad. Pero eso era siempre y cuando la víctima no opusiera resistencia… y de alguien con un doujutsu tan poderoso no podía esperarse que no lo utilice para responder; por lo que tuvo que averiguar y ejercitar la forma en que pudiera inutilizar sus poderes y tras lograrla, estudió cada posibilidad para lograr estar cien por ciento seguro que no fallaría… o de lo contrario perdería cualquier otra oportunidad futura y probablemente su vida.

Naruto despertó gracias a que por el servicio a la habitación, le fueron a golpear la puerta una hora antes de la hora a la que tenía que reunirse con su contacto; así que primero hizo unos simples ejercicios de estiramiento y meditación para luego darse una ducha, se sorprendía que esa aldea, Kumo, estaba tan al norte en el mundo y por lo mismo el clima era más frío y el agua más pura, eran curiosas las diferencias que había en las distintas latitudes del mundo.

Entre las otras curiosidades, estaba el que había muchas personas de piel morena y tostada que en otras partes del continente elemental, debido al frío de las noches y el calor del día, la gente estaba más acostumbrada al rigor y las inclemencias meteorológicas; a su vez daban mucha más seriedad a sus entrenamientos físicos y se podía decir que en promedio su taijutsu era uno de los mejores de todas las naciones elementales, incluso Konoha; donde además del trabajo en equipo, una de sus mayores fortalezas era el uso de ninjutsus, especialmente aquellos transmitidos familiarmente por los clanes, como eran los Nara, Akimichi, Yamanaka o Kurama.

El rubio llegó a una de las puertas, no era la misma por la cual él había ingresado a la aldea, pero de todos modos vio varios ninja esperando ahí. Como no tenía mayor información de su contacto, se dispuso a esperar que éste se acerque; sin embargo, su espera no duró casi nada, ya que al ver su llamativo atuendo naranja, una chica de grandes atributos y rubio cabello se acercó a él mirándole decidida… la primera reacción del rubio fue pensar en Tsunade, la sanin compañera de su padrino y que ahora había desertado para ayudar a Orochimaru, pero la voz firme y dictatorial de la mujer le sacó de sus recuerdos.

"Naruto Uzumaki, mi nombre es Samui y seré tu supervisora durante la misión… eres mayor de edad, así que espero te comportes como un adulto, nada de idioteces ni comentarios festivos, sobre mí ni sobre la misión, haz como si no estuviera y recibirás una buena evaluación; créeme que podrás usar tu bijuu con tranquilidad puesto que estoy familiarizada con los poderes que puede desplegar un jinchuuriki, así que tienes libertad. Sin embargo, como buen ninja, intenta proteger a los inocentes y reducir el daño colateral." Dijo ella firmemente mirándole a los ojos.

"Espero que no hayas tenido que aprenderte esa charla de memoria. No tienes que decirme qué hacer… así que partamos cuanto antes ya que no quiero pasar más tiempo del necesario contigo como perro de presa." Dijo el rubio, quien comenzó a seguir a Samui en cuanto ésta comenzó a correr hacia el exterior de la villa.

Samui se mostraba atenta y alerta, siempre reactiva al más mínimo estímulo y con la guardia alta en todo momento, no se fiaba de Naruto y ni siquiera se molestaba en disimularlo, aunque tampoco es como si a Naruto eso le molestase demasiado ya que no la conocía y no estaba ahí para hacer amigos, sino para llamar la atención de Konoha con tal que le pidieran que regrese a la aldea.

Estuvieron viajando durante siete horas, programando la pausa una vez que hubiesen llegado a la aldea y se enterasen de la situación que estaba ocurriendo; pero con el solo entrar y ver el acceso de la ciudad, echaron sus planes por la borda, ya que en medio de la calle había una gran mancha de sangre y por los alrededores. Incluso en las murallas había círculos rojos, presumiblemente dibujados con sangre que representaban una especie de símbolo, ya que consistía de un círculo con un triángulo en el interior. Por los alrededores había gran número de cuerpos muertos, algunos apuñalados, otros mutilados… incluso algunos descuartizados.

Verdaderamente era una carnicería brutal y la cara de Samui reflejó que eso le había impactado, ella podía ser una ninja hábil y con cierta carrera; pero una masacre de esas proporciones y de tal magnitud de violencia y aberración era algo completamente nuevo. Intentó ver la reacción de Naruto, pero apenas lo hizo se dio cuenta que algo no andaba bien con él, estaba apoyado contra una muralla como si estuviese a punto de vomitar… y en su mano derecha había una cadena.

"¿Seguro que puedes hacer esto?" Preguntó Samui, sorprendida al ver la reacción del chico que incluso superó la suya.

"¿Sólo ves los cuerpos cierto?" Preguntó el rubio, desconcertando a la chica quien se limitó a asentir. "Entonces no me juzgues. Dirígete a ese salón que hay casi en la esquina… ahí se han reunido la mayoría de los que permanece con vida y asegúrate que nada les pase." Dijo el rubio, quien aún no parecía muy recuperado de su impresión.

"¿Pero…y la evaluación?" Preguntó Samui, quien por un lado quería hacerle caso y proteger a los civiles, pero tampoco quería desobedecerle a su líder.

"Seguro que si se lo explicamos al Raikage me da otra oportunidad para ponerme a prueba…" Dijo el rubio confiando en la buena fe del hombre. "No quiero ver más esto… ve." Dijo el rubio para que la chica echara a correr hacia donde le había sido indicado.

Naruto ahora miró nuevamente hacía la calle, donde podía ver un gran número de espíritus en pena. "Por favor, díganme quién les hizo esto… y me encargaré de castigarlo para que puedan descansar." Dijo el rubio, aún afectado por ver tantas almas que no podían ir al otro mundo en un mismo sitio… y bajo tales circunstancias.

"Era un tipo negro…" Dijo el espíritu de una anciana, recordándolo con terror.

"Tenía el cabello plomizo." Complementó un hombre de alrededor de treinta años.

"Tenía una risa enfermiza." Dijo una mujer joven, quien aún después de muerta seguía aterrada, por lo que estaba agachada con los ojos cerrados y los oídos tapados.

"Era inmortal… por más que le atacamos, él seguía como si nada." Respondió el espíritu de un ninja que Naruto supuso uno de los ANBU desaparecidos que había mencionado el Raikage.

"A nosotros nos hería con nuestros propios ataques… cada vez que le hacíamos algo, nosotros recibíamos el mismo daño." Dijo otro ninja, seguramente otro uniformado de Kumogakure.

"Muchas gracias… prometo que haré a ese tipo pagar." Dijo el rubio avanzando por la calle para buscar al sujeto que le habían descrito.

Naruto sabía que lo dicho por los ninjas, debía ser al menos en parte cierto, si el enemigo tenía la capacidad de devolver el daño causado por un ataque, debía tener que realizar algún jutsu primero o cumplir cierto requisito. Así que debía intentar descubrirlo antes que sea demasiado tarde, o bien y era una mejor opción el atacarlo con algo que no le dañe a él mismo, como era el fuego, así que lo inmovilizaría y luego lo quemaría vivo; por lo que aún haciendo su truco, él no sería lastimado.

El rubio avanzó alerta entre las calles, con la cadena ya materializada en su mano derecha y su siniestra lista para levantar el escudo a la más mínima señal; sin embargo, de pronto oyó unas risas y vio que cuatro calles de donde había doblado la primera esquina, se oyó una risa grave… de una malvada alegría, de esas risas que sólo significaban algo nefasto y tras acercarse un poco vio a un tipo que coincidía con las descripciones levantando a una mujer del brazo. Ella debía estar rondando los cuarenta años y estaba ensangrentada, pero viva y con todas sus extremidades, por lo que seguramente la sangre no era suya… la mujer se había desmallado producto del terror que había sufrido, una vez que sus gritos no impidieron que este despiadado sujeto la capture. Casi por reflejo, el rubio utilizó la cadena para enrollarla en torno a la mujer y arrebatársela al enemigo… pero entonces y sólo entonces fue cuando lo vio con detención.

… y quedó paralizado…

Nunca había visto ni oído nada así. No es que irradiara algún tipo de poder o color, por más que él mismo tipo emitiera un hedor a sangre y muerte, totalmente entendible bajo las circunstancias por cierto. Pero lo que a Naruto le descompuso fue lo que sus ojos vieron… la compleja acumulación de almas que había en su cuerpo, es como si dentro de él hubiesen muchas almas en pena, siendo controladas por la voluntad dominante del sujeto que estaba atacando a los ciudadanos… pero además del tormento que para él era visible, esas almas ya habían perdido su pureza y ahora eran sumamente oscuras y negativas. La única posibilidad era eliminarle… pero el sólo ver eso y estimar su poder espiritual hizo temblar a Naruto… era algo que nunca había visto.

De pronto el tipo le miró a los ojos y algo extraño pasó, su collar brilló y el rubio de pronto como que sufrió un cambio de realidad y ya no estaba en esa ciudad frente al psicópata; sino que estaba en una extraña dimensión blanca, similar a su cámara mental. De pronto se dejó ver un piso… el cual estaba repleto de sangre y luego apareció frente a él ese símbolo que había visto dibujado en sangre y también en el collar que usaba su rival en el cuello, por alguna extraña razón, quedó paralizado y sin esperanzas que Shamash o cualquier otro de sus poderes le pudiera ayudar.

Cuando estuvo así, sin posibilidad de moverse, comenzó a sentir que era atraído hacia ese símbolo y seguramente eso significaría su final. Cuando había perdido las esperanzas, en el exterior la mujer a quien había rescatado despertó y dio un agudo grito, que al parecer le sacudió y le permitió despertar; al menos parcialmente, pero fue suficiente para que una capa de chakra rojo le cubriera y de pronto comenzó a ver todo rojo…

… No supo cuánto tiempo pasó, lo único que recordó fue a sí mismo con seis colas y un esqueleto parcial de zorro a sus espaldas. Mientras en el suelo yacía el cuerpo de su enemigo, sin vida, ya que no había ningún alma en su interior… cuando miró hacia atrás buscando a la mujer, la vio con vida, pero al parecer incluso a él le temía ya que todo el instinto asesino que emanaba en esa forma era aterrador; por lo que liberó la energía roja rápidamente y con su apariencia previa, o normal, le preguntó si estaba bien.

La mujer quien en un comienzo no estaba segura de si estaba a salvo con él o no, dudó en contestar, entonces Naruto como que tambaleó y se dio cuenta que era una persona común y corriente. Eso que hizo fue sólo parte de su poder y podía clasificarse dentro de las cosas extrañas que hacían los ninjas, por lo que se acercó y le dijo que estaba bien. Le pidió a la mujer que avise a la familia que estaba escondida en una de las casas del fondo de la calle que salgan, ya que sería mejor que se reúnan todos los de la ciudad para que Samui les diga lo que podían hacer ahora.

Naruto llegó junto a la mujer y detrás venía la otra familia de los padres junto a un hermano y dos hijos de la pareja; mientras con sus cadenas arrastraba el cuerpo sin vida de su adversario… cuyo nombre no llegó a conocer, pero era Hidan. El rubio iba pensativo, pero la verdad es que estaba muy atribulado, su control sobre el Kyubi era igual al suyo sobre sus propias emociones, mientras estuviera en control de lo que sentía… aunque tuviese miedo, ira, rencor o lo que sea… mientras él estuviera en control, podría dominar al bijuu. Pero cuando las emociones lo dominaban a él, la criatura tomaba momentáneamente el control y ahora que él había permitido que el miedo lo domine al pensar en el poder espiritual capaz de producir por un sistema de almas tan completo, el zorro lo había aprovechado para salir a flote… aunque la verdad es que no podía culparlo mucho, ya que había salvado la vida de ambos y eso era lo que más le molestaba.

Al tocar la puerta del salón, Samui quien sintió su chakra al otro lado de la puerta les abrió y sorprendida, vio que al menos la aldea seguía en su lugar y el rubio venía con más sobrevivientes junto con un cadáver a rastras. Algo incrédula le preguntó a Naruto qué había pasado y el rubio con algo de desagrado le dijo que le preguntara a la mujer que venía junto a él, mientras él iba a lavarse la cara o algo para olvidarse un momento del olor a sangre.

Samui escuchó atenta el relato de la mujer, quien le narró cómo el rubio de pronto se había quedado quieto y entonces rápidamente fue rodeado por algo rojo, que formó una especie de colas a su espalda. Después salió como un caparazón blanco y el psicópata comenzó su ataque lanzándole su guadaña ya impregnada con la sangre de sus otras víctimas, entonces el rubio con una sola mano atrapó el arma y con la otra garra, comenzó a atacar al enemigo; pero lo sorprendente es que no lo destruía, sino que como que lo atravesaba… pero después de varios golpes el sujeto cayó al suelo y no se levantó, así como el rubio le soltó y le miró para luego quitar esa cosa roja y preguntarle si estaba bien. La pelea en total no duró más de diez minutos… pero eso era algo que Naruto no sabía.

El rubio sabía que se había salvado gracias al Kyubi, ya que él había fallado. Ver todo eso le había afectado demasiado y permitió que sus emociones y un tremendo zorro tomaran el control… si bien ahora ambos salieron ganando, no sabía ni quería averiguar cuánto más podía confiar en el zorro, ya que perfectamente podía comportarse bien un par de ocasiones y si él aflojaba su voluntad, o le daba un mínimo de libertad más de la estrictamente necesaria, podría provocar un gran caos o intentar dominarlo a él mismo.

Samui reunió a todo el mundo, les preguntó si estaban bien con tal de atenderles a modo de primeros auxilios, pero quienes estaban con vida se encontraban en perfectas condiciones físicas, su estado emocional era cosa diferente ya que la mayoría estaban atemorizados. La rubia también comprometió que Kumo enviaría ayuda para limpiar las calles, enterrar los cuerpos y brindarles la ayuda que necesiten, cosa que los aldeanos agradecieron profundamente. Por la hora ya estaba oscuro, incluso les ofrecieron hospedarse ahí esa noche, aunque Samui tenía intenciones de aceptar, Naruto fue tajante al decir que debían irse cuanto antes; así que al ver ella su rechazo a seguir ahí, acabó por seguirle sus deseos y disculparse por su temprana partida.

Los dos rubios se adentraron en la zona levemente boscosa que había como a medio kilómetro de la aldea y el rubio se detuvo en un claro, como con intenciones de permanecer ahí.

"¿Podemos descansar?" Le preguntó a la chica quien deseaba lo mismo, pero no esperaba que el rubio pidiera eso, ya que había demostrado mucho apuro por partir de la aldea.

"¿Si no quieres llegar de forma inmediata, cuál es tu problema con esa aldea… mucha sangre para que un hombre como tú pueda soportarla?" Preguntó ella intentando picarlo, ya que antes él le había dicho algo que ella no pudo entender, por lo que buscaba una respuesta concreta.

"No me juzgues porque no tienes idea de lo que vi en esa ciudad. ¿Acaso no te has preguntado cómo supe la localización de las personas?" Dijo el rubio, intentando evitar que le menosprecie, pero sin revelarle sus habilidades, ella abrió los ojos sorprendida ya que no había reparado en ese hecho.

Naruto de una forma poco respetuosa se dio media vuelta y tras sacar un saco de dormir de un pergamino, se subió a un árbol y se puso a dormir sobre una rama, dejándola sola en el suelo y algo molesta.

"¡No me vas a decir nada!" Se quejó ella increpando al rubio a quien tenía que evaluar.

"En ningún lado decía que debía contarte mis habilidades. Así que no te diré nada… la verdad no me importa si piensas que soy un cobarde… Kumo era sólo una forma de lograr llamar la atención, pero si no puedo ya hallaré otro modo." Dijo Naruto sin molestarse a mirarla, mientras se acomodaba en su sitio.

Samui se quedó unos minutos despierta, estuvo escribiendo algunas cosas y vigilando el perímetro, aunque luego de unos treinta minutos acercó un saco de dormir a la base del árbol sobre el cual dormía el rubio y se durmió ahí. Normalmente no dormiría sin dejar alguien de guardia, pero estaban dentro del territorio de su país y además estaba con un jinchuuriki, pocos hombres podrían tener más poder que él, así que se sentía segura.

Seis horas después despertó al sentir un ruido y ver a Naruto doblando su saco en el suelo, a pocos centímetros de ella, en un comienzo se sintió invadida en su espacio personal, pero luego se dio cuenta que él no se había dado cuenta que estaba despierta y que ni se preocupaba por cuán lejos o cerca estaba de la chica; por lo que cuando terminó de ordenarlo lo metió nuevamente en el pergamino y ella fingió despertar con el ruido que produjo el saco al ser sellado.

"Siento haberte despertado… aunque creo que es hora que regresemos." Dijo el rubio, mirándole de forma más amistosa de lo que había hecho el día anterior.

Ella se puso de pie y en diez minutos tenía todas sus cosas ordenadas y arregladas, entonces le arrojó a Naruto un pergamino que el rubio leyó y acabó con una cara de extrañeza. Era el reporte de la misión, como si ella realmente hubiera sido testigo de la pelea, aunque el relato era muy similar al de la mujer que él había salvado, con la salvedad que su vocabulario fue mucho más técnico y preciso.

"No entiendo por qué haces esto… realmente no quiero deberte nada." Dijo el rubio, a quien le disgustaba bastante el que le anduvieran haciendo favores cuando no los pedía o no era necesario.

"Simplemente es lo que considero correcto. Además, debo decir que me sorprendió que hayas podido regresar con más personas vivas." Dijo ella diciéndole su punto directamente.

"¿Acaso el otro jinchuuriki que conoces es un asesino psicópata?" Preguntó Naruto algo molesto por ser visto poco más que como una especie de monstruo capaz sólo de destruir.

Lo siguiente sorprendió a Naruto, ya que de forma más rápida de lo que pudo reaccionar acabó mirando al otro lado, producto de la casi refleja cachetada que la mujer le había dado y que se continuó por una mirada de furia, casi como si hubiera ofendido algo muy valioso para ella.

"KillerBee es mi sensei y es una gran persona… mucho mejor de lo que tú nunca serás, es un hombre justo y respetuoso por la vida, que muchas veces incluso nos ha detenido a mis compañeros o a mí de quitarle la vida a personas que realmente no la merecían." Dijo ella bastante ofendida y molesta, ya que sabía la gran carga que su maestro había tenido que soportar, para que más encima alguien que no lo conocía viniera a hablar mal de él.

"¿Entonces por qué no piensas que pueda rescatar a alguien? Dije eso porque si tú creíste eso de mí, pensé que estabas hablando de una memoria pasada. ¿Acaso luzco como un animal? ¿Soy una clase de bestia que sólo sabe destruir?" Terminó ya gritando Naruto a la chica, quien se dio cuenta de lo que habían significado realmente sus palabras. "Me largo, dile al Raikage lo que quieras… mientras no te metas en mi camino de nuevo ambos estaremos bien." Dijo Naruto, quien le arrojó el pergamino que ella había escrito con su informe muy indignado y luego se rodeó de chakra rojo, liberando tres colas a su espalda y saliendo disparado de ahí a toda velocidad; dejándola sola, apenada y avergonzada.

Cuando el rubio llegó a las puertas de la aldea, ya había quitado el poder del Kyubi bastantes metros atrás; por lo que los guardias no lo notaron, y aunque le preguntaron por Samui ya que había salido acompañado y ahora volvía solo, el rubio les dijo que se había quedado atrás aunque estaba en perfectas condiciones; por lo que llegaría dentro de algunas horas, así que al final lo dejaron pasar principalmente debido a ese look de pocos amigos que tenía.

Tres horas más tarde llegó Samui, los guardias se tranquilizaron al ver que Naruto les había dicho la verdad y le preguntaron por lo ocurrido, ella se excusó diciendo que eran asuntos de la misión, aunque dijo que seguramente luego saldrían algunos ANBU hacia el mismo destino del cual ellos venían, como para que les dejen pasar rápidamente.

Cuando la chica llegó a la oficina del Raikage, éste se sorprendió de verla sola; es decir, sin la compañía de Naruto, por lo que su primera impresión fue sospechar que el rubio había acabado desertando, pero ella le dijo que traía su reporte. Aunque el Raikage se sorprendió en primera instancia que el pergamino estuviera sucio y algo arrugado; por lo que viendo su rostro se convenció que algo había pasado, se lo preguntó y ella le explicó la situación. La verdad es que no se esperaba esa sensibilidad, pero lo entendía bastante bien, ya le bastaba que lo odien y maltraten en Konoha como para que además lo hagan en esta aldea; por lo que viendo el informe de su ninja, hizo ya su decisión respecto a él.

"Bueno… seguiré tu recomendación y mandaré unos ANBU inmediatamente, pero por tu conducta tu castigo será ir y disculparte con él y entregarle este pergamino que indica lo que había pensado para él." Dijo el Raikage, a lo que la chica aceptó con aún más sumisión de lo que normalmente demostraba al recibir órdenes.

Toc, toc.

Sonó la puerta del rubio, quien venía saliendo hace poco de la ducha; por lo que sólo estaba cubierto por una toalla a la altura de su cintura y otra en su largo cabello que estaba enrollada a modo de turbante sobre su cabeza. Pensaba que ya le venían a decir que se presentara con el Raikage para oír su decisión… pero su rostro cambió a uno de molestia cuando vio a la chica que había abandonado, ahora de pie frente a él.

"Si te quedó algo por decirme procura hacerlo desde afuera mientras me visto, ya que me quiero ir cuanto antes." Dijo el rubio, intentando cerrar la puerta para evitarse el mal rato, mientras Samui se reponía de la sorpresa de verlo con tan poca ropa, pero finalmente siendo capaz de detener la puerta con el pie.

"No vine a eso… por favor escúchame." Pidió ella inclinando la cabeza en una actitud que sorprendió a Naruto.

"Está bien, pasa." Dijo Naruto, quien se movió de la puerta ingresando a la habitación seguido por una avergonzada Samui, quien no sabía cómo iba a hablar con él en esas fachas. El rubio al llegar a su cama cogió unas prendas naranjas y se metió al baño, dejándola esperando por mientras se vestía… aunque después de todo no podía reprocharle nada; ya que, o esperaba afuera, o le hablaba usando sólo las toallas y no sabía cuál de esas cosas hubiera sido más desagradable, o vergonzosa… respectivamente. Tras casi quince minutos Naruto salió con unos pantalones naranjos y acomodándose la capucha corta que usaba del mismo color, mientras su cinturón y demás cosas estaban sobre la cama.

"Te escucho." Le dijo el rubio sin prestarle demasiada atención, ya que seguía arreglándose.

"Lo primero que quería era ofrecerte una disculpa, me expresé mal y permití que tú malentendieras mis palabras. Lo que quise decir es que no me esperaba el grado de control que demostraste, ya que al sentir ese poder tan abrumador, creí que todo sería destruido en un radio bastante grande… pero si te hice… no; como sé que te hice sentir mal, me disculpo sinceramente ya que no fue mi intención." Dijo ella mirando hacia el suelo, ya que se había inclinado levemente para darle más realismo a sus palabras. "Además le di mi informe al Raikage y él me dio esto para ti." Dijo ella enseñándole un pergamino que él tomó de su mano.

"Gracias… si eso es todo puedes salir." Dijo Naruto mirando el pergamino, sin molestarse mucho en ella.

Samui se quedó confundida al principio, si bien era él quien debía estar molesto, algo le molestaba en el hecho que él prácticamente ignorara la disculpa que ella le había dado y ahora se centraba en ese papel, al punto que ni siquiera la miró al pedirle que se vaya… no es que la atrajera ni nada por ese estilo; pero ella normalmente era el centro de atención, ya sea por su codiciado cuerpo, como por su respetado estatus en la villa, como una de las jounin más prometedoras, alumna del hermano del Raikage y con mucha confianza depositada por el Kage mismo… pero para este chico nuevo era como si fuera poco más que una molestia a quien menos tomara en cuenta… mejor, pero no iba a rebajarse a decirle nada, por lo que masculló su rabia en silencio y se fue, dando un sonoro portazo al momento de partir.

Naruto se fijó que el Raikage le había puesto al cuidado de su hermano, tenía que ir a las montañas del norte donde él solía entrenar, ya que pasarían un par de semanas conociéndose un poco con tal de lograr cierto fiato y luego podrían ir andar haciendo misiones por el resto del mundo.

Al día siguiente llegó a la oficina del Raikage, donde además de un joven casi tan fuerte físicamente como él, había una muchacha un poco más baja, era delgada y de composición mucho más fina y delicada que Samui, ella también tenía una banda ninja de la aldea de la Nube.

"Naruto… déjame presentarte a mi hermano Bee." Dijo el Raikage señalando con la mano al hombre que había en la sala además de ellos dos. "Y aunque no estaba en los planes iniciales, también los acompañará otra de mis ninjas, ella se llama Yugito Nii." Dijo el poderoso hombre señalando a la mujer en la que el rubio había reparado al comienzo. "Estas primeras dos semanas, serán básicamente un período para que se conozcan y se acostumbren a la compañía de los demás, luego de eso podré enviarlos tranquilamente a otros sitios sin el temor que ocurra o hagan alguna estupidez." Dijo el Raikage, terminando con un tono de reproche mientras miraba a su hermano.

Una vez informado todo lo necesario, los jinchuurikis se propusieron partir de inmediato; sin embargo, cuando iban a salir alguien abrió la puerta y se encontraron con la sorpresa que era el equipo de alumnos de Killerbee, quienes saludaron a su maestro afectuosamente… y a Naruto y Yugito respetuosamente, aunque para ninguno de los presentes pasó inadvertida la tensa y agresiva mirada que Samui le dedicó a Naruto, quien pese a notar su acto, la ignoró monumentalmente… cabreándola aún más.

Salieron de la villa andando a toda velocidad, por lo que Naruto tuvo que utilizar chakra en sus extremidades con tal de mantener su ritmo, cosa que sus dos compañeros notaron pero Yugito no le dio más importancia mientras que Bee le puso bastante atención. De ese modo estuvieron recorriendo unos caminos prácticamente desiertos, ya que sólo lo circulaban los ninjas por lo inhóspito que sería para cualquier civil. Una enorme área cubierta de rocas disparejas y puntiagudas, con temperaturas bastante extremas y un ambiente muy seco; sin embargo, debido a las mismas condiciones hostiles, era bueno para forjar y mejorar la resistencia de quienes lo transitaban; por lo que, tras casi tres horas y media de viaje, los tres portadores de bestias con cola llegaron a las montañas que tenían como destino.

"¡Oye tú Naruto, si de veras quieres que te tome en serio, luchemos aquí y ahora!" Prácticamente gritó Bee apenas se quitaron el equipaje que habían traído él y Yugito, ya que Naruto tenía todo sellado.

"Pero Bee-san él estuvo utilizando su chakra déj…" Intentó interceder la rubia por Naruto, ya que seguramente había ocupado una parte al menos no despreciable de su chakra en todo el trayecto desde la villa y para un combate contra alguien con tanto poder como Killerbee, iba a necesitar de todo su poder.

"Es problema suyo si no puede mantener nuestra velocidad." Dijo el hermano del Raikage.

"Yugito-san muchas gracias por su preocupación… pero si lo que Bee-san quiere es una lección, eso es lo que tendrá. Además, déjenme decirles que si bien he sido entrenado para controlar a mi bestia y conozco ninjutsus, no fui entrenado como un ninja; por lo que, no esperen que mi comportamiento o mis capacidades sean como las de ustedes." Dijo el rubio, remarcando un punto que ya le estaba molestando puesto que tenía que mencionarlo cada vez que conocía gente nueva.

Bee le dijo a Yugito que se aleje si no quería salir herida, en su ya usual modo de hablar entre rimas y rap, que a Naruto le había llamado la atención y divertido… los primeros quince minutos, luego de los cuales lo estaba hartando, la rubia miró a Naruto como preguntándole con la mirada si estaba bien con eso y el rubio asintió.

La chica se alejó mientras comenzaba a sentir el, tantas veces percibido antes, abrumador poder o imponente chakra que emanaba el hermano del Raikage cada vez que liberaba a su bestia. Tras sólo un par de segundos el Hachibi apareció en toda su extensión, como un buey gigante que en su base tenía sus colas a modo de tentáculos, los cuales era prácticamente iguales a los de un pulpo… el ahora poderoso ninja de la Nube quedó mirando a Naruto, quien se estaba limitando a examinar la bestia que estaba frente a sus ojos.

"¿qué pasa… tienes miedo?" Preguntó Bee al rubio, quien simplemente le miraba con atención.

"No. Estaba pensando que si esto es todo, esto será rápido." Dijo el rubio, cubriéndose con el chakra rojo que comenzó a emanar a borbotones de su cuerpo, el proceso en sí tomó dos o tres veces el tiempo que demoró Bee, pero ambos ninjas de Kumo fueron capaces de apreciar las diferencias.

Primero estaba el inconfundible instinto asesino, ya que mientras el Hachibi inspiraba estupor y respeto por su gran poder; el zorro de nueve colas tenía eso y además un terrible instinto de muerte y destrucción, causado por el odio que había en su interior y que Naruto no había eliminado, sino que sólo dominó. Luego estaba el hecho que su tamaño era superior al del Hachibi por medio cuerpo, se podía decir que estando ambos apoyados bien, la altura del Kyubi era una vez y media (150%) la de su rival y otro punto que les llamó la atención, fueron los enormes eslabones que conformaban una cadena que rodeaba al zorro por la mayor parte de su extensión, a excepción de sus poderosas colas y sus fauces.

Bee agradeció estar en el interior de su bijuu y que éste fuese quien controle al final la forma y apariencia que tenían, o de lo contrario estaría muy impresionado y cualquiera que lo hubiera visto lo habría notado; su bijuu sin embargo, si bien ya conocía ese poder, no le temía por lo que fue el impulsor del ataque y dando un pequeño salto, quiso dar una especie de plancha al zorro.

Kyubi esquivó el ataque, sorprendiendo a su rival y a Yugito por la rapidez que podía tener; considerando sus colosales dimensiones, entonces el enorme buey sintió un potente golpe que le hizo desplomarse sobre el suelo, ya que la fuerza del impacto fue más de lo que sus patas pudieron soportar y cuando giró su cabeza vio una de las colas del zorro, aquellas que se decía eran capaces de derribar montañas sólo con su ondulación. El Hachibi rápidamente comenzó a concentrar chakra y disparó el cañón de energía que sorprendió a Naruto por su velocidad, aunque rápidamente se dio cuenta de la razón.

El rubio al comienzo puso el escudo de Shamash para bloquear el golpe; sin embargo, luego se acordó que no quería revelar sus poderes ni su condición de Doménico, por lo que lo quitó y sólo puso una pata para recibir el disparo.

El Hachibi vio cómo su ataque daba en el blanco y se consideró ganador con eso, ya que era su ataque más fuerte y prácticamente destruía todo en su camino, siendo la única opción esquivarlo, por lo que le extrañaba un poco que Kyubi, aún pudiendo hacerlo, lo haya recibido. Cuando pasó el impacto de la explosión lo vio y se fijó que el pelo en su rostro estaba desordenado y su pata dejaba ver una quemadura, ya que el pelo le había quedado aplastado en ese lugar… pero nada más.

'¿Acaso mi ataque más poderoso… sólo logra una pequeña quemadura?' Fue lo que pensaron tanto el Hachibi como Bee al ver el efecto de su principal arma.

Sin embargo, fueron rápidamente sacados de sus pensamientos por Naruto, quien dio un salto y volvió a azotar al impresionado Hachibi, haciéndolo caer para luego poner una pata en su cuello y producir una gran explosión; ya que tras cada uno de sus movimientos, iban cantidades enormes de chakra disparado de golpe… como una especie de juuken, pero miles de veces más potente así que con esos últimos dos golpes fue capaz de vencer el chakra que le quedaba al Hachibi, luego de lanzar semejante ataque y soportar su coletazo inicial.

Pronto la energía que le quedaba al de ocho colas fue en retirada y Naruto supo que eso había sido todo, por lo que comenzó a disipar la del Kyubi también. Al igual que la vez anterior Bee terminó antes que Naruto, pero su estado era mucho peor; además, de lo mal que se encontraba por la derrota tan clara, su energía estaba por los suelos.

Naruto sabía que debía haberle afectado el perder de ese modo y por lo mismo, en un acto de solidaridad, dio media vuelta sin decirle nada ya que no quería enrostrárselo… él no era así, por lo que simplemente se alejó de ahí acercándose a Yugito.

"¿Cómo estuve?" Preguntó Naruto de forma inocente a la chica, quien le miraba algo extrañada, ya que no le terminaba de entrar en la cabeza que el mismo chico pudiera actuar con tanta, naturalidad tras liberar a una criatura compuesta por tanto odio. Cuando ella misma había sido instruida, que para intentar controlar a su bestia, debía despojar al Nibi de su poder y de ese odio para que no le afecte, pero este chico simplemente lo había superado.

"No tengo palabras para describir lo impresionada que estoy." Dijo ella sinceramente, ya que en realidad estaba sin palabras.

"¿Tú no vas a querer luchar conmigo?" Preguntó Naruto, quien sabía que no podría volver a luchar a ese nivel otra vez; por lo que, quería preguntarle para saber si tendría que comer alguna píldora.

"No, no te preocupes… yo no soy tan impulsiva como Bee-san." Dijo ella, refiriéndose a la conocida actitud de KillerBee por intentar medir a la gente que conocía, por su fuerza. "Además, yo… yo no puedo controlar al Nibi." Agregó ella con vergüenza, ya que en vista que Bee dominaba el Hachibi y Naruto al Kyubi, ella era una fracasada que ni siquiera lograba controlar, al segundo más débil de todos los bijuu.

"Bueno… ya que estaremos dos semanas aquí, creo que podremos ayudarte con eso." Dijo el rubio, quien observaba que incluso eso no quitaba el rostro de desánimo de la chica. "Siempre y cuando tú quieras, obviamente." Dijo seguidamente el rubio, quien no quería parecer un entrometido ni mucho menos.

Al cabo de veinte minutos después, Bee se acercó a ellos y le dijo a Naruto que iría a entrenar por los alrededores, pero prefería hacerlo solo. Naruto sabía que ese sitio era poco transitado y él no era ningún debilucho por lo que podía cuidarse perfectamente, o al menos hacer tiempo hasta que su gran chakra llame la atención para que Naruto y Yugito pudieran llegar a ayudarlo, por lo que no le puso problemas.

"¿Siempre es así?" Preguntó Naruto a la chica que ahora era su única acompañante, sobre la actitud del hermano del Raikage.

Yugito le dijo que se sentara y el rubio al ver su rostro le hizo caso, ya que tal parecía que la explicación no sería corta. Todo comenzó con el infinito ímpetu e interés del chico por hacerse fuerte, él quien desde pequeño fue designado como contenedor del Hachibi; quería lograr lo que nadie había logrado antes y poder domar a la bestia, con el principal motivo de ayudar a su hermano quien había sido nombrado Raikage bastante joven… el más joven de todos de hecho. Así que manteniendo una actitud positiva frente a todo y mucho trabajo, logró el poder que ahora ostentaba y que le daba una muy buena posición respecto de los demás ninjas de la villa… y por qué no decirlo, del mundo entero también.

Ella también le explicó que él solía saludar con el puño a la gente que reconocía, ya que lo había visto hacerlo con su hermano, un jounin de nombre Motoi y sus alumnos… pero a ella nunca, ya que le veía por debajo del hombro al no ser capaz de controlar a si bijuu como sí lo hacía él.

El rubio se fijó que Yugito normalmente parecía menospreciarse, bajaba la mirada y parecía aceptar la especie de mirada en menos que recibía, convencida que la merecía. Cosa que al rubio le extrañaba puesto que sentía un gran poder en ella… al menos su alma era enormemente poderosa, pero ella parecía ignorarlo por completo. Lo que podía decir de ella analizándola, la veía como una chica solitaria, poco acostumbrada a recibir apoyo de otras personas, que buscaba el aislamiento por iniciativa propia y escondía una historia de dolor que no le sería tan fácil averiguar, ya que por más que hablara fácilmente sobre otros… tenía ciertas barreras que la protegían de los demás. Supo que la mejor forma de abordarla sería teniendo paciencia y mostrándole al menos la preocupación que pocos le habían demostrado.

Al segundo día, los jóvenes despertaron cuando el sol los comenzó a molestar, Yugito le preguntó al rubio si prefería pescado u otro animal para comer, ya que en ese sitio la vegetación no daba frutos comestibles, pero a unos veinte minutos había un lago con todo tipo de peces. El rubio vio ahí la ocasión ideal y buscando en uno de sus pergaminos, sacó unas ollas y algo de comida para preparar; por lo que gracias a sus habilidades pudo fácilmente armar un fuego y poner a calentar algo de arroz con verduras, con tal de servirle luego de algunos minutos un plato caliente y bien preparado a la chica que le quedó viendo raro.

"¿Has intentado controlar al Nibi?" Preguntó Naruto, intentando conversar de algo y de paso conocer sobre sus intentos, con tal de averiguar cómo podía ayudarle.

"Más o menos…" Dijo ella, mientras detenía su ingesta para volver a bajar la mirada.

"A ver… siento si soy muy duro o brusco contigo… pero realmente me gustaría que me expliques por qué siempre bajas la cabeza y te avergüenzas cuando hablas de eso." Pidió Naruto con el tono más amable que pudo, pero tratando de obtener respuestas.

"Lo cierto es que, para intentar controlar al bijuu… hay que hacer una especie de preparación." Dijo ella levantando el rostro hacia Naruto, pero no su mirada la cual seguía evadiendo al rubio; como si se avergonzara de algo… como quien había hecho algo malo y escondía la vista de sus padres. "Hay una fuente llamada la fuente de la verdad, en ella la gente entra en una especie de introspección para enfrentarse a sus propios demonios… no las criaturas, sino nuestros más profundos sentimientos. Bee-san lo logró sumamente rápido… pero yo lo he intentado seis veces y nunca he podido… por lo que ya me rendí." Dijo ella bajando sus cejas en señal que demostraba cansancio o frustración. "Y lo peor de todo es que ese tal Motoi le dijo a Bee-san que yo no era muy buena. Pero… pero no sé qué hacer… esa que está ahí es mi yo interior, posee la ayuda del Nibi y sabe todo lo que sé… me es imposible vencerla." Dijo ella conteniendo las lágrimas.

"Déjame ver si entiendo." Dijo el rubio quien evitaba abrazarla, sólo porque podría ser mal visto por ella que un chico que dos días atrás era un desconocido la abrace, cuando ella misma seguramente había experimentado esa sensación pocas veces. "¿Ese fue el intento por dominar al Nibi?... Siento si es algo tonta la pregunta, pero ni siquiera lo nombraste." Dijo el rubio que no comprendía bien de qué iba eso.

"Es… que…" Decía ella haciendo acopio de todas sus fuerzas para no llorar. "El requisito para dominar a un bijuu es no tener odio ni perturbaciones interiores, o de lo contrario él aprovechará esas debilidades y se apoderará de ti." Dijo ella lo mismo que tantas veces le habían dicho a ella, especialmente tras cada intento fallido en la fuente de la verdad.

"¿Eso te dijeron?" Preguntó el rubio incrédulo, ya que era algo totalmente diferente a la filosofía que él utilizaba, pero se vio respondido cuando la chica asintió. "¿Tú viste cómo controlé al zorro cierto?" Ella volvió a asentir. "Pues yo discrepo con eso y soy el mejor ejemplo, hay dos personas a las que odio mucho, tengo miedo de morir sin hacer nada útil y siempre he anhelado volver a ver a mi padre, cuyo mero recuerdo me apena mucho… estoy lleno de emociones y aún así manejo al Kyubi como el arma que es." Dijo el rubio recibiendo una mirada de impresión de parte de la chica, quien no se esperaba que las palabras dichas por Bee, el Raikage, Motoi, y los otros ninjas que la habían sermoneado tantas veces pudieran no ser ciertas siempre.

"Pero… y Bee-san." Dijo ella a modo de pregunta.

"Supongo que hay más de un modo para lograr esto." Dijo el rubio encogiéndose de hombros, ya que no era un gran experto en la materia; pero al menos podía dar cuenta de su propia experiencia con la bestia de nueve colas. "En mi caso, el requisito no es suprimir tus emociones, sino controlarlas… ya que al igual que controlo mi ira, mi pena o mi miedo, controlo al zorro… sólo es cosa de voluntad. De todos modos es necesario que enfrentes tus emociones, te sinceres contigo misma y si estás dispuesta, que te desahogues." Dijo el rubio viendo a la chica quien se quedó muda mientras pensaba.

El rubio sabía que seguramente ella tendría muchas cosas que sopesar y repasar en su mente, una y otra vez; por lo que iba a necesitar algo de tiempo. Tras ponerse de pie, puso una mano sobre su cabeza, ella le miró sorprendida y él sólo respondió con una sonrisa; como manifestándole su apoyo… que no estaba sola en eso, por lo que después intentó dar media vuelta diciendo que iba a ver cómo estaba Bee, pero se sorprendió cuando ella sujetó su mano.

"No me dejes sola por favor." Dijo Yugito entre lágrimas, cosa que enterneció bastante a Naruto.

"Supongo que Bee se puede cuidar solo." Dijo el rubio mientras se acomodaba en el mismo lugar de donde se había incorporado, quedando frente a Yugito.

"Sé que es egoísta… pero no quiero seguir sola." Dijo ella quien había detenido su llanto, pero sólo para hablar, ya que el rubio podía casi palpar el dolor que todo lo que pasaba por su cabeza le producía. "Todo el mundo dice que la gente que me rodea muere y acaba dejándome sola… yo al comienzo creí… no, quise creer que se equivocaban. Pero luego, cuando tenía seis años me enteré del Nibi… entonces entendí todo, la bestia sometida a la voluntad del Shinigami, un gato negro representante del más allá, alguien que simboliza la muerte y el infortunio. Lo peor de todo es que la marca es mía y proviene incluso desde antes del sellado." Dijo ella tomándose una pausa para dar unos cuantos suspiros, Naruto vio que tenía la intención de contarle su historia, pero era algo difícil; por lo que, sin pensarlo mucho le cogió la mano con fuerza, como para indicarle que estaba ahí con ella ahora, cosa que la tranquilizó un poco.

"Mi padre era un avezado político… pero en los tiempos del tercer Raikage, él siempre dijo que se desharía de los de su clase porque sólo impedían el progreso y entorpecían la labor de los ninjas, reconociendo al Feudal del país del Rayo como la única figura civil a quien escucharía y respetaría… la gente que iba a ser despojada de sus poderes enloqueció e intentó muchas maneras para conservar algo." Dijo ella mascullando una maldición entre dientes. "Algunos se arrimaron a las familias de algunos ninjas con irregulares matrimonios; sin importar mucho que la mujer sea una chica que no cumpliese ni los catorce años, otros intentaron volverse ninjas por ellos mismos, pero a una edad avanzada era algo difícil.

Sin embargo, mi padre tenía contactos… y acabó por ponerme al tope de la lista de candidatos para recibir al Nibi. Yo tenía apenas dos días de vida, cuando me despojaron de mi madre y con el consentimiento de mi padre fui objeto del ritual… algo pasó y salió mal, apenas la bestia fue sellada en mi, una ráfaga violenta de su energía mató casi a todos los que estaban ahí, a excepción de dos ANBU que quedaron en una especie de letargo vitalicio… hasta el día de hoy siguen con sus signos y funciones vitales intactas, pero son como verdaderas marionetas, inertes, inmóviles, con ausencia de cualquier voluntad… en fin, mi padre murió y volví a estar bajo el cuidado de mi madre quien me trató con mucho cariño por poco más de dos años…

…Entonces estalló un revuelo, cuando un grupo al parecer bastante poderoso de ninjas de Kiri entró en nuestros territorios, hacía poco habían intentado derrocar al Mizukage, pero fallaron en su cometido; por lo que quisieron distraer a sus perseguidores entrando a Kumo… la historia resumida dice que unos pocos aldeanos murieron por el fuego cruzado y el Sandaime Raikage perdió su brazo derecho en la pelea, cosa que motivó el nombramiento del actual Raikage, quien desde hacía años se sabía el siguiente en la sucesión al cargo. Entre los aldeanos fallecidos estaba mi madre… y como yo era un arma valiosa fui criada por ANBU y todo tipo de maestros con el fin de convertirme en un as importante para la aldea." Dijo ella llorando más cuando recordó la muerte de su madre. "Pero cuando comencé a fallar con el Nibi, fui progresivamente descuidada y abandonada… pero ya era una ninja y tenía las herramientas para valerme por mí misma, así que resumiendo, esa es la historia de mi vida." Dijo ella sujetando la mano ahora mojada de Naruto producto de las lágrimas que aún caían por su mejilla.

Naruto la soltó y cuando ella agachó el rostro para no ver cómo se marchaba al igual que todo el mundo, para no caer bajo su maldición de muerte e infortunio… sintió una presión en ambos hombros y al levantar el rostro vio el de Naruto sonriéndole y dispuesto a hablar.

"Si quieres compañía yo estaré a tu lado, puedes confiar que soy muy duro de matar… si necesitas ayuda con el Nibi, puedes contar conmigo, estoy seguro que entre ambos hallaremos la forma de lograrlo. Si quieres cualquier cosa sólo pídemela y te ayudaré." Dijo él intentando animarla… en su interior sentía tristeza por la chica, se ponía en su lugar ya que parte de él se identificaba con todas las personas con pasados tristes… si seguía de este modo iba a acabar con un montón de compromisos o promesas difíciles de mantener, pero por más que él mismo sintió los embates del infortunio y la traición, no podía negarle el apoyo a alguien así.

Al otro día Yugito liberó a la bestia en su forma casi completa, por petición de Naruto quien quería saber a qué se enfrentaban. Según lo que la rubia le había dicho su sello era bastante peculiar ya que sólo formaba un lazo irrompible entre el bijuu y su portadora, pero no hacía que ésta lo absorbiese; por lo que, era lógico pensar que una vez sellado éste haría algo por resistirse, como lo que hizo en el ritual aquel. La rubia se sintió algo más aliviada al saber que no había sido su responsabilidad el que su padre haya muerto, ya que ese era uno de los asuntos que la atormentaban y no la dejaban en paz; debido a todo lo anterior es que la rubia podía liberar a su bestia en una forma casi completa, pero al hacerlo perdía todo control y percepción. La criatura era libre para hacer y deshacer a sus anchas dentro de sus propias capacidades y sólo cuando se agotaba su energía volvía al interior de la chica, quien una vez adentro podía mantenerla ahí.

La rubia se sorprendió cuando sólo diez minutos luego de haber dejado salir al Nibi, volvió a la realidad y vio frente a ella a Naruto, quien tenía cuatro ondulantes colas a su espalda y un grueso chakra rojo cubriendo su cuerpo… era cierto que nunca se había enfrentado a hombres como el Raikage o el mismo KillerBee, pero sí había combatido contra grandes números de enemigos o jounin poderosos y su transformación duraba al menos dos horas. En esta ocasión, Naruto había reducido su poder en cuestión de sólo unos minutos… aunque sólo pudo dirigirle una mirada a Naruto quien volvía a verse como siempre, para darle una sonrisa y… acabar desplomándose hacia el suelo, hasta que el rubio la atrapó a medio camino.

Al otro día despertó y se sorprendió de ver que tenía una manta anaranjada encima y estaba como sentada al pie de uno de los pocos árboles que había en el lugar, ella se fijó que estaban como a medio kilómetro de donde habían estado hablando el día anterior y cuando prestó más atención, sintió un agradable olor que resultó ser Naruto preparando una sopa; por lo que se movió un poco dejando caer la manta, para darse cuenta que era una capucha muy similar a la que llevaba puesta sólo que más larga… seguramente la llevaba por si llovía.

"Vaya, ya despertaste. ¿Estás bien?" Preguntó Naruto a unos metros de ella, puesto que vigilaba la comida.

"Sí." Dijo ella como sin mucha convicción, no porque no lo estuviera, sino que toda la situación en que estaban se le hacía algo sumamente extraña.

"Deberías comer algo… estuviste mucho tiempo durmiendo." Dijo el rubio mirándola directamente, aunque con una cálida y amable sonrisa.

"¿Cuánto?" Preguntó ella, quien se sentía descansada como nunca, pero no creía que hubiese estado dormida por más de unas pocas horas.

"Casi dos días completos." Dijo el rubio, quien no pudo evitar dejar escapar unas carcajadas al ver el rostro de sorpresa de Yugito. "Jaja… no te preocupes, no pasa nada, necesitabas descansar; además, Bee no ha venido, por lo que no tiene por qué saberlo." Dijo el rubio calmándola, ya que sabía que la chica se menospreciaba por su fracaso a la hora de controlar su bijuu, por lo que seguramente se iba a sentir peor, si se sabía que había estado así de expuesta y vulnerable. "Anda, ven a comer antes que se enfríe." Dijo Naruto, invitando a la chica a acercarse.

"Gracias…" Dijo ella mirando a Naruto. 'Por todo.' Agregó ella en su mente, mientras miraba al rubio servirle un plato.

Tras comer y limpiarse un poco en el lago que había cerca, Yugito volvió a estar cerca del rubio, éste la miró ya que ella parecía querer decirle algo y él fue paciente para esperar y respetar su tiempo.

"Por favor, ayúdame con el Nibi." Pidió ella inclinando la cabeza y poniendo las manos adelante a modo de súplica, por lo que el rubio le puso la mano en la cabeza.

"Mírame." Dijo Naruto, a lo que ella irguió el cuello para mirar al rubio al rostro. "Ya te dije que lo haría, no debes humillarte." Dijo Naruto, recibiendo una sonrisa por parte de la chica.

Como ambos estaban preparados, Naruto le pidió que se siente de forma cómoda, mientras él ponía algunos sellos en los alrededores. Le pidió a Yugito que le muestre el sello que tenía y ella se levantó un poco la polera revelando un sello doble o de dos fuerzas, su diseño era muy similar al del ying yang. Naruto lo vio y luego se puso a hacer un círculo en torno a ellos, contorneado por muchos caracteres pequeños dibujados con un pincel que tenía para estos efectos; no era especial porque tuviese algún poder o habilidad especial, pero había sido el primero con el que empezó a practicar sellos cuando le enseñaba su padre, por lo que tenía un valor sentimental especial para él.

Cuando terminó puso unos kanji en los extremos, representando el sol y la luna, las representaciones físicas de la luz y oscuridad o el yin yang. Se acomodó frente a la chica y le volvió a pedir que se descubra el abdomen para ver su sello y cuando ella lo hizo… Naruto concentró chakra en su mano derecha y tras poner los dedos sobre del dibujo, le dio un giro abriéndolo.

La primera reacción de Yugito, fue sentir un gran miedo de que la energía del bijuu que tenía dentro pudiera lastimar a Naruto, la primera persona que la tratase bien en muchísimo tiempo; sin embargo, cuando la reacción producto de su trauma de la infancia estaba produciéndole un terror máximo, sintió algo que la calmó, Naruto le puso la mano sobre la cabeza diciéndole… "No estás sola." Fue lo último que escuchó antes de ser atraída a su mente.

Cuando apareció en ese oscuro y tenebroso bosque, supo que algo estaba fuera de lo normal, ya que normalmente el bosque estaba delimitado con unos sellos. (De esos típicos papeles que se ponen en torno a los templos japoneses, que se unen varios formando una especie de cadena, pero de puros papeles.) Y ella nunca había aparecido dentro como ahora, el miedo rápidamente comenzó a circular por su cuerpo, ya que en medio del oscuro bosque se sentía vulnerable a la energía del Nibi que se dejaba sentir por todas partes…

…Sin embargo, de pronto algo más apareció y pudo ver una intensa luz levantarse entre toda esa oscuridad y cuando volteó a ver a su espalda, estaba Naruto con unas brillantes y llamativas alas doradas en su espalda.

"Te lo dije… no estás sola. No te diré que no temas porque incluso yo temo a mis demonios internos… pero debes ser capaz de controlarlos y demostrar que el hecho que tú seas la que domina ahora, no es por una mera casualidad del destino." Dijo el rubio, quien al terminar volteó la cabeza ya que sintió una presencia cerca y cuando lo vio, pudo comprobar que el Nibi estaba a sus espaldas mirándolo como un animal que mira a su presa.

Yugito se llenó de odio hacia la criatura cuando la vio amenazando a Naruto; por lo que, saltó poniéndose entre el rubio y el gato súper desarrollado. Comenzó a moverse en torno a éste con mucha velocidad, creando verdaderas ilusiones, pero no eran Bunshin; sino que sólo un efecto visual provocado por la gran velocidad que la chica tenía y que incluso impresionó a Naruto, las manos de la chica comenzaron a brillar con intensidad y entonces comenzó a agarrar a la criatura a golpes, dándole potentes ráfagas de chakra en cada sacudida de sus puños.

Tras lo que para Naruto fueron casi diez minutos de una intensa pelea, la chica comenzó a notar que sus golpes ya no eran tan efectivos; por lo que, comenzó a poner más chakra en ellos. Además que el rubio pudo notar cómo concentraba una cantidad superior de chakra, pero no simplemente acumulándolo; sino que le agregó una recomposición elemental de tipo tierra, formando verdaderas botas en sus pies, las cuales le brindaban mayor potencia en sus saltos y zancadas.

Yugito de pronto vio cómo uno de sus golpes fue esquivado y aunque el enorme felino intentó atacarla, la velocidad que la rubia exhibía era simplemente superior, así que era prácticamente intocable para el oscuro animal, quien no hacía más que recibir sin poder contestar la afrenta. Aunque en un instante pareció cambiar su estrategia y puso sus colas en el suelo, por lo que cuando Yugito pasó cerca las movió haciéndola tropezar; sin embargo, cuando Yugito pensó que era su fin ya que su bijuu la iba a atrapar, unas cadenas aparecieron rodeando a la criatura por todos lados y caminando tranquilamente Naruto se acercó a ella.

"¿Recuerdas lo que te dije?" Preguntó el rubio con una sonrisa.

"No estoy sola." Dijo ella sonriéndole de vuelta y levantándose con renovadas fuerzas.

"Ahora acércate a él y quítale su chakra… no te preocupes que está inmovilizado y se necesitaría de alguien mucho más fuerte que el Nibi para romper mis cadenas." Dijo Naruto señalando la bestia que estaba delante de ellos, totalmente atrapada.

La rubia produjo aún más chakra en sus manos, llegando a hacer visibles unas chispas que sorprendieron a Naruto, ya que no debía ser sencillo dominar el chakra tipo rayo y tierra al mismo tiempo en distintos lugares de su cuerpo; pero ella lo hacía sumamente bien, ya que con la tierra fortalecía sus piernas, dándole un soporte más resistente con tal de aumentar la potencia de su impulso, además como ella misma era delgada, no se resentía por el peso extra, mientras que sus brazos acumulaban chakra tipo rayo para la ofensiva, pudiendo aumentar su alcance y la efectividad de sus puñetazos.

Entonces Yugito metió la mano en la cabeza del felino y comenzó a despojarlo de su chakra, impidiendo que alguna otra cosa entrara en ella, principalmente a base de pura fuerza de voluntad. Cuando por fin terminó, el Nibi quedó sentado sobre sus patas traseras, muy débil; había sido despojado de la mayor parte de sus poderes.

Yugito había disipado el chakra reunido en sus extremidades, pero su cuerpo emitía un fulgor negro algo escalofriante y un leve vapor que ascendía desde su cuerpo hasta el cielo… como reflejando que estaba en pleno proceso de asimilación de ese gran poder que acababa de hacer suyo, fue entonces cuando Naruto se acercó a ella y poniéndole la mano sobre la cabeza nuevamente la sacó de esa realidad, permitiéndole volver al exterior.

La rubia abrió los ojos de forma sobresaltada, sintió un gran poder emerger de su cuerpo y de pronto vio a Naruto volver en sí frente a ella, entonces fue a donde el rubio y le dio un fuerte y sentido abrazo, diciéndole "Gracias" una y otra vez. Naruto mientras tanto, sólo la rodeaba con sus brazos en silencio; el rubio por dentro se moría de ganar de llenarla de besos y caricias, pero uno de los mayores problemas de haber sufrido tanto por una infidelidad, es el hecho que además de sus ilusiones; Lilibeth se había llevado su confianza en sí mismo, al menos como hombre, por lo que temió volver a ser traicionado y se mantuvo estoico siendo su soporte, pero sin intentar aprovechar la situación.

Al día siguiente apareció Bee, el jinchuuriki del Ocho colas apareció junto al lago donde Naruto y Yugito estaban, aunque la última seguía durmiendo todavía, no despertándose incluso con la llegada de su compañero de villa, quien no hizo nada por ocultar su presencia.

'Qué raro que Yugito siga durmiendo… ella normalmente está muy alerta, siempre.' Pensó Killerbee, pero sin darle tantas vueltas al asunto, por lo que miró a Naruto. "Eres un jinchuuriki muy poderoso, me ha hecho reconocerte ese abrazo de oso." Dijo el hermano del Raikage al rubio, quien tuvo que contener la risa por la rima, entonces éste le extendió el puño y aunque la primera reacción del rubio fue de incertidumbre, luego recordó una de las palabras de Yugito sobre la forma en que él reconocía a la gente, por lo que hizo el mismo gesto y chocaron sus puños.

"Seguramente a Yugito también le gustaría que la reconozcas… se esforzó mucho para dominar al Nibi." Dijo Naruto mirando a la bella durmiente.

"¿Cómo…? Si aquí no está la fuente." Preguntó el joven sorprendido, ya que nunca esperó algo así.

"Ese método es una basura… no necesitas eliminar tus emociones negativas, basta con reconocerlas y dominarlas." Dijo el rubio, como dictando cátedra de la mejor forma de dominar un bijuu, siendo él mismo el mejor ejemplo.

Casi hora y media más tarde la rubia despertó, sorprendida de ver a Naruto y Killerbee conversando de lo más amigos. 'Por fin regresó… además parece que ahora se llevan bien. Debe haber desahogado su frustración entrenando y ahora ha despejado su mente… lástima que no sea tan fácil conmigo.' Pensó la rubia incorporándose y acercándose al par.

"Yugito, Naruto me dijo que lograste controlar al Nibi." Dijo Bee extendiéndole el puño, cosa que la sorprendió mucho, miró a Naruto como buscando en su rostro una explicación, pero él simplemente sonrió y asintió. Yugito respondió el saludo de reconocimiento de Killerbee. "Tu logro es asombroso, realmente estoy impresionado del oso." Dijo Bee en otra de sus rimas que arrancó una carcajada en Naruto.

"¿Qué oso?" Preguntó Yugito, quien no entendía lo que ocurría y luego se rió cuando el rubio le explicó la rima que le había hecho a él Bee hace unos instantes; por lo que, de ahora en adelante en sus rimas, cada vez que hiciera alusión a un oso, estaría hablando de Naruto… ¿Por qué? Nadie lo sabía, pero a Killerbee no había que entenderlo, sino que aceptarlo.

En total llevaban como una semana ahí, cuando Bee propuso la idea de regresar para recibir alguna misión, ya que no tenía nada más que hacer y estaba aburrido. A Yugito le extraño ya que él se la vivía quejándose que lo trataban mal y se sentía como un preso en la aldea; por lo que era ilógico que quisiera acortar el tiempo que tenía libre. Aunque ella tampoco se podía oponer, por mucho que le hubiera gustado pasar más tiempo con Naruto, no quería molestarlo ya que seguramente alguien tan atento como él tenía alguien más, ya que por más que ella había estado sumamente vulnerable ante él, Naruto ni siquiera hizo un comentario que pudiese malinterpretarse. El rubio por su parte no tenía ningún objetivo en mente de momento, ya que lo que quería era llamar la atención de Konoha y aunque ese descanso poco contribuyera, había podido ayudar a Yugito y se relajó un poco.

El único problema es que la cercanía con la chica rubia, le había traído un pequeño gran problema… prácticamente había estado cuatro noches sin dormir casi nada, apenas cerraba los ojos y dejaba a su mente descansar, volvían las imágenes de cuando sorprendió a Dart con Lilibeth y se despertaba al instante; con mucha tristeza y mucha rabia…incluso meditando le costaba volver a centrarse varias horas más tarde. Finalmente lograba dormirse pero por muy pocas horas y al parecer su mente estaba intentando utilizar un mecanismo de autodefensa, ya que sus sueños eran muy superficiales o livianos, por lo que no lograba llegar a la fase en la que se soñaba. Sin embargo, esa misma fase era la que proveía la mayor reposición en el sueño, afortunadamente no había tenido que luchar, ni nadie había usado una cantidad de chakra que inundara el ambiente, o hubieran podido ver a través de su Henge las ojeras y la cara de cansancio que tenía.

Luego de un rápido viaje, en el cual Naruto tuvo que volver a utilizar chakra en sus extremidades para poder mantener la velocidad de los otros dos, pudieron llegar de regreso a Kumo. Una vez ahí el Raikage se sorprendió bastante al verlos antes de tiempo, al comienzo pensó que podría haber un problema que hubiese provocado su regreso anticipado; sin embargo, Killerbee le explicó a su hermano casi todo lo que pasó, con su rap y gracias a que el Raikage tenía la habilidad única de entender a su hermano cuando hablaba así, algo que sólo él podía hacer a cabalidad y quienes más se le acercaban eran sus alumnos del equipo Samui, pero incluso a éstos los descolocaban los nuevos sobrenombres que usaba de tanto en tanto.

Finalmente el líder de Kumo sacó un par de cosas en limpios, Naruto aplastó a su hermano y aunque éste se cabreó un poco, eso le hizo respetarlo; por otro lado, el mismo rubio ayudó a Nibi a dominar a su bijuu bajo un nuevo método y finalmente todos estaban contentos, pero aburridos en ese sitio sin hacer nada, y por eso se habían regresado antes.

"Bueno, la verdad es que hay dos misiones que me gustaría encomendarle a un equipo competente y confiable… ambas tienen bastante urgencia, por lo que creo que los separaré." Dijo el Raikage, diciéndole a su secretaria que llame a algunas personas. "Hermano, tendrás a tus alumnos, pero Samui irá con Yugito y Naruto para que estén parejos como equipos de tres hombres, su labor será revisar la costa sureste y suroeste de nuestro país. He recibido informes que han aparecido muelles ilegales y podría tratarse de algún invitado no deseado, así que deben ir ahí. La prioridad es destruir cualquier tipo de construcción que haya, luego intenten obtener información y finalmente capturar o eliminar a los enemigos." Ordenó el Raikage, quien justo terminó cuando los tres ex-alumnos del jinchuuriki del Hachibi iban entrando.

Fue éste último quien le dijo a Samui que haría equipo con Naruto y Yugito, provocando que ésta pusiera una cara de tres metros ante la noticia que pasaría bastante tiempo con Naruto y la loca del Nibi como le decía ella. No es que tuviera algo en su contra, pero nadie quería acercarse a ella y se rumoreaba que siempre andaba diciendo cosas sobre muerte e infortunio a su alrededor; pero órdenes eran órdenes y no le quedaba más que aceptar. Los jinchuurikis de la aldea irían como líderes, es decir Killerbee y Yugito de sus respectivos equipos y saldrían en tres horas más, para que los recién llegados puedan bañarse y arreglarse con tiempo para la misión. Yugito miró a Naruto porque no creía que el rubio recuperara su chakra en ese lapso al menos no completamente, pero Naruto le hizo una seña como de que no se preocupe y como él siempre demostraba tanta seguridad acabó por creerle.

Todos se separaron tras ponerse de acuerdo en las puertas donde se iban a volver a encontrar, se desearon suerte mutuamente y se separaron cada uno por su lado.

'Naruto Uzumaki… quién iba a creer que serías tan especial. Sin embargo, no sé por qué me provocas la misma sensación que cuando tuve eso en mis manos…' Pensó el Raikage haciendo una evaluación de lo ocurrido en la misión y un recuerdo del pasado que atravesó su mente.

El Raikage revisó sus papeles y respondió la nota, la Godaime Mizukage, quien dirigía su actualmente aliada Kirigakure no sato, le había enviado una nota informándole de unos reportes de actividades sospechosas en la zona costera de ambos países, en la zona en que delimitaban. Seguramente era algún inteligente que buscaba que las sospechas recayeran en el otro país con tal de romper la alianza entre ambas naciones; sin embargo, los Kages habían sido más listos y comunicándose directamente pudieron saber que no había responsabilidad en el otro.

Naruto se dio una ducha y al salir se vio en el espejo, su rostro no era muy bueno, pero con la maestría que ya acostumbraba, lo camufló con una ilusión barata que cualquiera podría romper, aunque para eso tendrían que sospechar que había una… por lo que era difícil que lo averigüen, se sentía un idiota por seguir permitiendo que esa mujer que tanto daño le había causado, lo siguiera haciendo, pero no sabía de qué modo dejarla atrás.

Cuando fue la hora indicada Naruto se reunió con su equipo, sorprendiéndose al encontrar ya en la puerta a Yugito y Samui esperándole. La chica más fina le dio un afectuoso saludo con abrazo incluido, mientras que la otra simplemente le dijo hola de un modo bastante frío. Yugito se preguntaba cuál era el problema con ella, pero realmente nunca había sido cercana a esa chica, principalmente porque era como un niño malcriado, acostumbrado a tenerlo todo y estar siempre en la mira de todo el mundo; por lo que de momento, además de la misión su única preocupación era el rubio que iba con ellas.

Samui sugirió que aceleraran el paso ya que iban lento, pero Yugito quien iba como buen líder en la punta de la formación, miró a Naruto como preguntándole si estaría bien con eso… a lo que él simplemente asintió y comenzó a concentrar más chakra en sus piernas y brazos para moverse más rápido y no perder el balance al saltar de rama en rama.

El equipo dirigido por Bee llegó bastante rápido a su zona, el borde suroeste, para cualquier otro ninja, tener a Omoi y Karui en un mismo grupo era un martirio. Asimismo, para cualquier otro ninja tener a Killerbee rapeándole durante toda la misión, era un martirio similar… en conclusión, los tres eran la combinación perfecta ya que se conocían, entendían y aceptaban mutuamente.

Mientras la chica de piel morena comenzó a localizar cuántos enemigos había, su compañero comenzó a decirle que considera todas las posibilidades.

"Karui, revisa bien el área… ¿Cómo sabes si hay algún enemigo transformado en una roca?" Dijo él como siempre, imaginándose una situación muy poco probable. "Imagina un caso peor aún, que estén disfrazados de hojas… estamos en un bosque, si los árboles fueran un genjutsu y las hojas fuesen ellos transforma…" Iba a seguir con sus paranoias hasta que su maestro le cortó.

"No importa cuántos sean, debemos liquidarlos a todos." Dijo Killerbee, sacando dos de sus espadas y adelantándose unos metros. "Yo los atraeré mientras ustedes destruyen el lugar con sellos explosivos o jutsus de tierra, si necesito ayuda se los haré saber." Dijo Bee antes de desaparecer al adentrarse al campamento enemigo con el jutsu de transformación.

Naruto y las dos chicas que le acompañaban, veían a sus rivales desde atrás de unos árboles, luego de constatar que las sospechas creadas en el Raikage sí eran bien fundadas; se pusieron a examinar a los sujetos con tal de hacer una estimación de su número y poder, para saber si podían proceder con normalidad, e intentar al menos atrapar a uno de ellos con vida para obtener información, así que precisamente eso es lo que estaban haciendo detrás de los árboles.

"Cuento nueve en total, aunque su poder está entre chunin alto y jounin bajo." Dijo Yugito mientras los demás asentían, dándole la razón.

"Si alguien puede provocar una distracción yo puedo atrapar a uno con mi cadena." Dijo Naruto.

"Bien, Samui por favor haz el jutsu de neblina para distraerlos, yo usaré mi velocidad para deshacerme rápidamente del resto mientras tu atrapas uno para interrogar." Dijo Yugito a modo de instrucción para el equipo que actualmente dirigía.

Todo funcionó a la perfección, ya que la despampanante rubia hizo el mismo jutsu que dominaban los de su nueva aldea aliada, cubriendo toda la zona con una espesa y molesta niebla. Mientras que Naruto lanzó su cadena hacia uno de los enemigos y Yugito con su técnica de dos elementos se acercó al grupo a una gran velocidad, sorprendiéndose que al comienzo la cadena iba más rápida que ella, ya que aquel objeto partía a toda velocidad, mientras que Yugito tardaba un segundo en acelerar lo suficiente, pero pronto todo estuvo resuelto… o eso fue lo que pensaron.

Lo que cambió los planes fue que además del tipo capturado, habían tres tipos más con vida y éstos estaban ocultándose bajo el agua, ellos también portaban identificaciones de la villa del sonido; pero tenían unas mascarillas para respirar bajo el agua muy propias de los ninjas de Ame. Estos sujetos salieron del agua mostrando una piel oscura y unas facciones bastante animales, dando la impresión que tenían rasgos muy primitivos, casi como monstruos. Debido a su aparición sorprendieron a Yugito, ya que ésta estaba en medio de la niebla y localizó a sus enemigos por su olfato, pero como estos sujetos venían desde el agua no lograba ver más que una borrosa silueta.

"¡Quita la niebla!" Le gritó Naruto a Samui en un acto instintivo, para permitirle a la rubia que estaba en la zona cero poder combatir a los enemigos.

"No necesito que me des órdenes." Dijo ella, haciendo tal como le habían dicho, pero molesta por la ocurrencia del rubio quien corrió unos metros hacia delante para luego levantar la mano, haciendo aparecer un aro dorado delante de Yugito, impidiendo el avance de estos tres sujetos.

Cuando la rubia jinchuuriki pudo ver con claridad vio un aro dorado delante suyo, y a tres frustrados y monstruosos tipos, intentando pasar lo que parecía ser una especie de barrera invisible e impenetrable creada por ese aro, entonces volteó a mirar y el rubio tenía la mano levantada en dirección al aro, mientras miraba atentamente a los sujetos para que no hicieran nada sorpresivo. Ella no supo si sus ojos la traicionaban o si había sido víctima de algún truco, pero de pronto lo vio tambalearse y comenzar a caer al suelo él solo, ya que no había recibido ningún ataque. La cadena que retenía a uno de los sujetos capturados se deshizo en el aire y el aro desapareció; por lo que, se sintió un ruido como de cristal quebrándose, el cual interpretó como el fin de la barrera, cosa que rápidamente aprovecharon los enemigos ya que la rubia estaba más preocupada de Naruto que de ella misma.

"Suiton Tsuindoragon." (Dragones gemelos.) Gritó Samui, haciendo que desde el río nacieran dos dragones de agua de considerables proporciones.

"Raiton Denki Tsume." (Garras eléctricas.) Dijo Yugito, mientras extendía la electricidad formada en sus manos para salir corriendo a atacar a los otros que quedaban con vida, a uno de ellos le dio un golpe en un flanco que le sacó de cuajo toda la mitad derecha de su abdomen, mientras que el otro le golpeó en el hombro, arrancándole la extremidad desde la raíz, dejando a los dos muertos en cosa de segundos por la pérdida de sangre.

"¡Qué rayos te pasó!" Gritó Samui a Naruto para reprocharle por haber fallado en su parte, tanto de contener al tipo, como en proteger a Yugito, cuando se fijó que el rubio aún estaba en el suelo y su líder de equipo se acercaba preocupada a ver cómo estaba.

"Samui, por favor ven a verlo… no sé qué le pasa." Dijo Yugito, algo desesperada por el estado en que se encontraba Naruto y si se lo pidió a su compañera de equipo, fue porque Yugito no tenía ningún tipo de formación médica, mientras que Samui al igual que muchos ninjas en la aldea con un buen control de chakra, eran puestos en un programa de primeros auxilios y atención médica básica. Podrían no ser excelentes doctores, pero su ayuda había probado ser muy útil para prevenir lesiones de consideración, o apurar la puesta a punto de un equipo durante una misión.

La chica acudió al llamado y moviendo a Naruto con cuidado lo volteó desde los hombros, sujetándole la cabeza con cuidado para evitar cualquier problema en su cuello, ya que no tenía ni la más mínima idea de lo que le había pasado. Apenas pudo ver su rostro se fijó en algo que contrastaba totalmente con la imagen que había visto hasta hace unos minutos, el rubio estaba pálido y ojeroso, cosa que Yugito también notó.

"¿No estará enfermo o envenenado?" Preguntó la jinchuuriki preocupada.

"Déjame ver." Pidió Samui algo de tiempo, midió sus signos vitales, le hizo un pequeño piquete en un dedo para tener una gota de su sangre; ya que todos los que tenían conocimientos médicos mínimos llevaban unos simples aparatitos que medían ciertas sustancias en la sangre, como el nivel de glicemia, algunas hormonas y los más conocidos y comunes venenos. Sin embargo, el rubio salió limpio de todo, pero lo que pudo notar es que su rostro parecía cansado y su piel estaba algo reseca, sus uñas estaban blancas… de momento parecía bien, por lo que sólo se le ocurría una posible respuesta. "Parece que está durmiendo… pero por lo que veo debe haber estado por lo menos una semana o diez días sin hacerlo." Dijo ella a la líder del equipo.

"¡Pero si…!" Iba responder ella cuando se acordó de algo. 'Naruto siempre estaba despierto cuando yo despertaba, aunque lo veía yendo a acostarse… nunca lo vi dormir.' Pensó ella dándose cuenta de la realidad.

"Debió llevar un Henge todo este tiempo porque nadie lo notó. Como no usó al Kyubi ni nadie sospechó, no teníamos cómo averiguarlo." Dijo Samui a su compañera, como justificando que se les haya pasado por alto, como para que nadie se culpara.

"Lo llevaré a la posada que pasamos hace media hora. Por favor revisa todo el hangar que estaban construyendo y al acabar destrúyelo todo." Dijo Yugito, tomando a Naruto en sus brazos y comenzando a acumular chakra en sus pies. Samui no estaba muy a gusto con todo esto, pero por el tono en que la chica lo había dicho, no era como si aceptaría una negativa, por lo que acabó haciendo como le dijeron.

En otro lado Killerbee y su equipo, Omoi y Karui estaban teniendo una pelea que para unos era entretenida, mientras que para los otros era bastante dura ya que esos tipos se habían convertido de repente en unas monstruosas y deformes criaturas, con poderes varias veces superior al que habían demostrado en un comienzo. Aunque al cabo de unos minutos no fue nada que Bee no pudiera manejar aunque tuvo que utilizar sus ocho espadas, era eso o recurrir al chakra del Hachibi y de momento quería depender lo menos posible de él.

Al terminar atraparon a dos de ellos y los dejaron amarrados con cable ninja e inconscientes para que no causen problemas, así que los demás aprovecharon ese tiempo para revisar minuciosa y detalladamente las instalaciones y posteriormente apilar los cuerpos de los sujetos en el interior, con el objetivo de volar todo eso con una sola explosión.

Dos horas más tarde la voluptuosa miembro del equipo al mando de Yugito llegó a la posada, preguntó por sus compañeros y le dijeron que habían pedido dos cuartos aunque de momento sólo estaban ocupando uno. Ella agradeció la amabilidad de la mujer de la recepción y subió las escaleras para ir en su búsqueda.

Golpeó la puerta y le abrió Yugito, quien le dijo que no hiciera mucho ruido ya que Naruto estaba durmiendo en el cuarto. "¿Qué hallaste?" Le preguntó Yugito a Samui.

"Varias armas y mucha pólvora, sea lo que sea que hayan estado intentando, tenía un objetivo grande." Dijo ella, para tomar una pausa y continuar. "Además, había un sello de invocación simple… como los que utilizan en las misiones de entrenamiento para los espías, de esos que crean un verdadero túnel de gusano; por lo que, cualquier persona poniendo el mismo sello en otro lugar del mundo, pudo haberlo usado para entrar al país." Dijo ella informando algo que era de gran relevancia para la nación entera.

"Vaya… eso es grave, menos mal que pudimos arruinarlo. Espero que hayamos estado a tiempo y nadie lo haya utilizado todavía." Comentó Yugito ante tal revelación.