CAPÍTULO 9. El corazón y la mente de Naruto.

Naruto se sentía como un fantasma, un espíritu que flotaba y lo peor de todo es que lo hacía sobre su cuarto mientras era ocupado por Dart y Lilibeth, ambos podían estar abrazados, podían estar teniendo sexo o simplemente durmiendo, pero todas esas cosas hacían trizas a Naruto por dentro. Lo peor de todo, es que a diferencia de las ocasiones anteriores en que tenía la misma visión… ahora no podía despertar, ya que apenas se dormía y los veía, su mente parecía reaccionar y para evitarle el dolor lo despertaba en un acto casi reflejo; sin embargo, ahora eso no funcionaba y por más que quisiera irse de ahí, era como si mereciera algún castigo y era forzado a ver eso pasar de forma interminable ante sus ojos.

Al menos así fue hasta que sintió una especie de fuerza que lo succionaba.

"¡Yugito!" Gritó Naruto al despertar, ya que lo último que recordaba fue que su escudo se había roto mientras protegía a la chica durante la última misión.

Al ser consciente que estaba despierto, Naruto miró alrededor y vio a Yugito en un sillón frente a la cama donde estaba acostado él, la chica despertó con el grito y comenzó a levantarse con una sonrisa en el rostro.

"Qué bueno que despertaste… ¿Estás bien?" Preguntó ella, moviéndole un poco el cabello para que no le moleste en el rostro.

"Sí… lo estoy. Pero, ¿Tú estás bien? Lo último que recuerdo fue que te atacaban tres tipos y por mi culpa el escudo falló." Se culpaba Naruto del posible daño recibido por Yugito.

"No te preocupes, eso no fue culpa tuya, tú te desmayaste y eso era algo sobre lo que no tenías control. Además Samui y yo pudimos ocuparnos de los tipos… lo único malo es que tuvimos que matar al tipo que se liberó cuando tu cadena desapareció." Respondió Yugito, tranquilizando bastante a Naruto. "Sabes…" Dijo Yugito en un tono de voz completamente diferente, el cual llamó la atención de Naruto. "… la otra vez… estuve más vulnerable de lo que nunca había estado… y tu no intentaste absolutamente nada conmigo." Dijo ella, de forma como si estuviera haciéndose tiernamente la enojada. "Entonces pensé que había dos posibilidades… o me encontrabas fea, o te gustaban los hom…" Iba a decir Yugito la última parte, que debía confesar había pasado por su mente antes que el rubio la interrumpa.

"¡No me gustan los hombres!" Dijo Naruto a la defensiva, siendo callado cuando Yugito puso una mano en su mejilla.

"Lo sé. Ahora, me gustaría pedirte que tú tengas la misma confianza que yo tuve en ti contándote mi vida y me digas quién es Lilibeth." Dijo ella en un tono de voz sincero y amigable, era como si estuviera rogándole que le cuente, aunque con la única intensión de ayudarle.

"¿Có…?" El rubio iba a preguntar cómo se había enterado de ese nombre cuando ella le interrumpió de nuevo.

"No parabas de decirlo mientras dormías. Debo confesar que al comienzo me sentí celosa… tienes a otra pensé, pero luego me fijé en tu rostro y era de mucho dolor, tu faz estaba arrugada y te contorsionabas mucho, como buscando una escapatoria… ahora me doy cuenta que ella no es más que un estigma o un mal recuerdo. Por lo que te pido que me lo cuentes, sé por experiencia propia cuán bien hace contar nuestros más profundos dolores." Dijo ella mirando atenta y tiernamente a Naruto directamente a los ojos.

"Es una larga historia." Dijo el rubio, apartando la mirada a un lado con una mueca de dolor que ni siquiera él podía esconder.

"Tenemos mucho tiempo, son las dos de mañana y no partiremos hasta que te encuentres mejor…" El rostro del rubio se iluminó pensando que podría proponer que regresen de inmediato. "Y amanezca." Continuó la rubia, sepultando las esperanzas del rubio por librarse de eso.

Al ver que no tenía salida y ella lo hacía con la mejor de las intenciones, le contó su trágica verdad. De cómo había partido del continente antiguo, para cumplir la promesa que le había hecho a su padre y de paso reunir más dinero para después casarse. Pero tras poco más de un año, a su regreso vio que la realidad era una muy diferente y su amada novia estaba en su propia cama, en los brazos de otro, además del hecho que esperaba un hijo de él. Naruto acabó llorando aunque Yugito rápidamente se acercó a él y lo abrazó de forma cálida, como brindándole la contención que necesitaba, el rubio lloró unos minutos cuando ella de pronto acercó su cabeza y le dijo algo al oído.

"No estás solo." Dijo ella, robándole una página de su propio libro a Naruto, al utilizar la frase que él mismo había utilizado para consolarla cuando ella había estado en una situación como la que Naruto enfrentaba ahora… no por los mismos motivos, pero no por eso menos dolorosa.

"Por favor no hagas esto." Dijo el rubio ya dejando de llorar, pero entendiendo el punto al que quería llegar ella.

"¿Qué cosa?" Preguntó Yugito haciéndose la inocente.

"No quiero acercarme más a ti, porque pronto me iré y volveremos a separarnos… no quiero volver a pasar por eso." Dijo Naruto, confesando su más profundo sentir, ya que por un lado sí se sentía atraído por ella y por el otro, temía volver a ser traicionado o tener que apartarse de su lado cuando le llegue esa oferta de Konoha que esperaba.

"Déjame acompañarte hasta entonces." Dijo la rubia para darle un beso a Naruto, quien al comienzo se dejó hacer de forma pasiva, pero sin poner límites, aunque cuando la chica estaba metiendo la lengua en la boca del rubio, éste puso las manos en su rostro y comenzó a responderle de la misma manera.

El beso poco a poco se hacía más intenso y cuando Naruto bajó las manos al cuerpo de la chica para desabrocharle su chaqueta, ella entendió que había logrado su objetivo y él había acabado de caer… por lo que se dejó hacer hasta que entre hábiles caricias se vio sólo con sujetador y además éste estaba desabrochado ya. Ella entonces creyó que era su turno, entonces se separó un poco de él y acabando de quitarse su sostén, comenzó a desvestir al rubio. Al comienzo intentó quitarle la parte de la capucha corta que llevaba, pero por más que intentó tirarla hacia arriba ésta no cedía; por lo que entre risas, el rubio le dijo que le abriera el cierre que tenía en la espalda, así que tras hacer eso ella pudo dejarle la cabeza libre. Entonces siguió con el resto, una especie de traje más largo que se enredaba cruzando sobre el pecho del rubio; al cual sólo iba sujeto por un broche y el grueso cinturón que le había quitado cuando lo llevó hasta el hotel para que pudiera descansar mejor, Naruto quedó entonces con una polera blanca que Yugito sacó en menos de tres segundos y entonces siguió con sus pantalones, dejándolo sólo con ropa interior.

Naruto entonces con una sonrisa traviesa, le dijo que le dejara hacer algo; por lo que le dio un beso, la dejó recostada en la cama y se puso frente a ella. Comenzó a bailar mientras Yugito tarareaba una melodía a tono con el momento, por lo que entre risas y miradas coquetas, el jinchuuriki acabó quitándose la prenda que le quedaba y arrojándosela a Yugito, quien dio una especie de aullido cuando la recibió. Luego ella se bajó la cremallera de sus pantalones y se puso con el trasero en pompa pidiéndole ayuda; por lo que el rubio ni tonto ni perezoso, prácticamente saltó sobre la cama para quitarle el pantalón y las bragas de una sola vez. Luego de arrojar la ropa en algún punto del cuarto, pegó su cuerpo al suyo y comenzó a darle besos en el cuello, mientras con una mano se apoyaba para no aplastarla y con la otra recorría sus pechos; los cuales sin ser tan exuberantes, eran firmes y al menos en su criterio muy apetecibles, entonces ella con el mismo cariño y deseo, echaba la cabeza hacia atrás para dejarle más de su cuello a disposición del rubio, mientras que con una mano hacia atrás tanteaba el firme trasero que sentía en su compañero.

Cuando se le estaba cansando el brazo por la posición, Naruto le dijo que se iba a acomodar un poco y al hacerlo, ella aprovechó para voltearse y quedar finalmente frente a frente. Sus miradas ansiosas y cariñosas, se cruzaron por primera vez desde que se despojaron de su ropa y de las caretas que tenían ante el resto del mundo, lo que prácticamente les permitía ver los pensamientos del otro al mirar fijamente a sus ojos.

"Estoy lista." Murmuró ella, sonriéndole a Naruto quien sabía a lo que se refería con eso, por lo que con cuidado apuntó a su intimidad con su miembro y entró en ella de a poco. Una vez que introdujo la cabeza le preguntó si estaba bien, ella respondió asintiendo así que el rubio acabó entrando totalmente en ella… aunque sintió algo extraño que rápidamente le llamó la atención.

"Yugito tu…" Iba a preguntar Naruto cuando su chica le interrumpió.

"Sí Naruto. Te quise dar mi primera vez… espero que al no tener la de tu novia…" Ella se fijó que el rostro de Naruto cambió su expresión casi al instante de mencionarla; por lo que se corrigió rápidamente. "No te equivoques, esto lo hago porque te amo. Por favor créeme, te amo… no debí haber dicho nada, te amo, te amo, te amo." Dijo ella acompañando lo último por muchos besos en el rostro del rubio quien se acercó a ella y con un rostro algo más serio, pero no por eso menos deseoso o cariñoso le dijo mirándola a los ojos.

"Yugito, si hago esto contigo no es porque quiera un reembolso de nadie, te quiero a ti y quiero estar contigo, olvidemos el pasado y pensemos sólo en el futuro." Dijo él, ganándose un apasionado beso en los labios con el cual comenzó a moverse, mientras ella se acostumbraba a tener toda su virilidad dentro de sí.

Al poco rato ella también acompañó el movimiento con suaves y fluidos movimientos por parte suya, haciendo del proceso algo mucho más satisfactorio para ambos; así que entre abrazos, besos, caricias y el movimiento constante de sus caderas, alcanzaron un delicioso orgasmo. Naruto acabó derramándose dentro de ella, mientras ella alcanzó al cielo al sentir la tibia semilla de Naruto en su vientre, presionando el miembro de Naruto como exprimiéndolo al alcanzar ella también ese punto.

Yugito dio un suspiro. "Te amo Naruto." Dijo ella. "Y yo a ti." Le contestó el chico, quien aún estaba sobre ella, por lo que se iba a mover cuando ella lo sujetó del brazo. "No… no te salgas, ven abrázame y quedémonos así." Pidió ella, quien a sabiendas que más adelante iban a tener que separarse, quería tenerlo con ella el mayor tiempo posible, así que se acostaron ambos, uno frente al otro y abrazados. Aunque como Naruto era más alto, ella quedó con su cabeza entre el cuello y el pecho de Naruto… ella quien aún tenía el pene de Naruto en su vagina sintió que se le volvió a poner duro al cabo de unos minutos, aunque no dijo nada.

—Media hora más tarde. —

"¿Estás dormido?" Preguntó a oscuras Yugito quien sentía tantas cosas que de momento se le hacía imposible conciliar el sueño.

"No. Después de… ¿Cuánto estuve dormido?" Preguntó el rubio quien recordó que no había averiguado eso.

"Tres días y dos noches." Respondió Yugito.

"Gracias por cuidarme todo este tiempo." Dijo él dándole un beso en la cabeza.

"No estás solo." Dijo ella diciéndole a Naruto la misma frase con la que le había dado confianza a ella unos días atrás.

"No, no lo estamos." Dijo el rubio agachando un poco la cabeza para estar más en contacto con ella.

Así se quedaron. Por poco más de cuatro horas estuvieron compartiendo anécdotas y experiencias de prácticamente toda su vida, conociéndose bastante más el uno al otro y debido a la posición en que estaban, al amanecer volvieron a hacer el amor ya que el rubio tenía una erección de aquellas… y Yugito había quedado bien contenta la primera vez; por lo que, con gusto repetiría, sin contar que también compartieron una divertida ducha.

A las nueve de la mañana, Samui vio salir a Naruto de la mano con Yugito hasta que ambos bajaron al comedor de la posada en que estaban para encontrarla.

"Veo que ya estás mejor." Dijo ella en un tono algo suspicaz.

"Sí. Además no podría estar mal teniendo a Yugito." Agregó él dándole un beso a la chica.

"Partiremos después de comer, así que cuando termines anda a arreglar tus cosas." Dijo Yugito, por lo que la otra rubia que no deseaba ver tan de cerca un par de tórtolos, al menos no a esa hora de la mañana, terminó su bocadillo y fue a su cuarto a recoger y ordenar sus cosas, mientras los dos enamorados se acompañaban en el comedor, recibiendo tiernas miradas por parte de todo el mundo.

El viaje de regreso fue aún a mayor velocidad, este hecho hizo que hasta Samui, notara la forma en que Naruto concentraba grandes cantidades de chakra en sus extremidades para mantener el ritmo… lo cual la sorprendió, ya que hasta donde había escuchado, ese joven venció a Killerbee; pero carecía de muchas habilidades básicas o elementales para cualquier ninja, de Kumo al menos.

Luego de casi una hora y media pudieron llegar a las puertas de Kumo, donde los guardias se alegraron de verlos con bien y les dijeron que el Raikage los esperaba ya en su oficina, cosa natural debido al atraso que habían tenido. Ellos entraron a la aldea y avanzaron rápidamente hacia la oficina.

"Yugito, Naruto, Samui me alegro que estén bien." Dijo el Raikage quien en un comienzo pensó que la tardanza del equipo se debía a algún tipo de problema.

"Lo siento Raikage-sama, pe…" Iba a disculparse Naruto cuando Yugito le interrumpió.

"Raikage-sama, Naruto tuvo un problema personal que retrasó la misión; pero ya fue resuelto a cabalidad, así que me gustaría dar el informe de la misión." Dijo la rubia sorprendiendo tanto al Raikage como a Naruto, el primero notó cierta complicidad entre ambos jinchuurikis, aunque prefirió mantener esa idea para sí mismo… al menos de momento.

"Prosigue." Dijo el Raikage a modo de orden.

La chica entonces dijo lo que habían hecho al comienzo, la evaluación del enemigo y la cuasi emboscada que le habían hecho. Ella en ningún momento entró en detalles sobre lo ocurrido con el rubio; sino que sólo dijo que de pronto se desmalló, pero entre ella y Samui pudieron reducir a los tipos restantes, aunque desafortunadamente sin la oportunidad de capturar a alguno de ellos con vida. Posteriormente prosiguió a relatar lo que Samui le había informado sobre el sello y la pólvora que la rubia había arrojado al agua, ya que pese a que existía un riesgo de contaminación, eso era mejor a arriesgar a que algo tan peligroso fuera usado para causar una explosión en algún punto del país.

"Bien. Bee me había informado casi lo mismo, aunque sólo mencionó un sello cuya función al menos para él era desconocida. Sobre lo de los cautivos, ellos me trajeron dos, pero son más animales que humanos; por lo que, poco razonamiento se puede obtener de sus cabezas… incluso bajo tortura no dijeron nada más que alaridos bestiales, totalmente impropios de un humano." Comunicó el Raikage, con una mueca de disgusto por el fracaso en la obtención de mayor información, aunque vio a Naruto levantando la mano así que le hizo una seña para que hable.

"Raikage-sama, creo con bastante certeza que eso se trata del sello maldito de Orochimaru." Dijo Naruto, recordando sus encuentros con esa marca. "He visto la marca en su etapa inicial, cuando el huésped sobrevive y deja que su poder contamine su chakra, se acaba volviendo uno de esos monstruos que sólo son capaces de recibir órdenes simples." Informó Naruto, comentando la experiencia pasada que había tenido visitando los laboratorios de Orochimaru.

El Raikage consideró sus opciones y le agradeció la información al rubio, quien también le advirtió de la presencia de Tsunade y Sasuke en Otto; principalmente porque éstos podrían ser los más hábiles ninjas de esa aldea, el musculoso hombre volvió a asentir y les indicó que podían irse. Ellos salieron de la oficina, quedando Yugito de último, aunque cuando Naruto salió, ella dio media vuelta y cerrando la puerta tras de sí se volvió a mirar al líder de la Nube.

"¿Tiene esto algo que ver con lo que pareces tener con Naruto?" Preguntó el Kage directa y abiertamente.

"Sí, somos novios y quería pedirle si es posible que en cada misión o encargo nos envíe juntos, de ahora en adelante." Pidió la rubia mirando a su líder de forma firme y decidida.

"Puedo preguntar la razón." Pidió él intentando siempre averiguar las motivaciones de sus ninjas.

"Sé que él va a partir a Konoha en un tiempo y no deseo evitarlo, por lo que busco pasar el mayor tiempo posible con él." Acabó diciendo Yugito, echando por tierra las esperanzas del Raikage porque la rubia convenciera al jinchuuriki para quedarse en su aldea, por lo que finalmente acabó asintiendo para darle la razón.

Al salir Yugito le contó a Naruto quien se había quedado esperándola, éste la levantó en sus brazos y le dio un cariñoso beso que llamó la atención de los presentes que estaban ahí, pero a la reciente pareja poco le importó.

Naruto había dejado el hotel que le recomendaron al llegar a la villa y se mudó con Yugito, quien tenía un apartamento en el que fácilmente cabrían unas cuatro personas. Al parecer el Raikage decidió darles unas pequeñas vacaciones que para ellos fue como una luna de miel; porque aunque estaban en la villa, se la pasaban todo el día juntos, ya sea en el departamento, en algún parque, en un campo de entrenamiento y eso duró seis maravillosos días… aunque al comienzo, debieron reconocer que las cosas eran un poco llamativas, puesto que por toda la especie de fama que había entorno a Yugito y los infortunios, el primer día que salieron abrazados por la calle un ninja comentó en una voz audible para cualquiera que esté a menos de cinco metros, que no entendía cómo alguien podía estar con una criatura que sólo traía muerte e infortunio…

…medio segundo más tarde ese ninja estaba totalmente encadenado y colgando a seis metros del suelo, de cabeza. Naruto lo miró molesto preguntándole lo que había dicho de su novia. El tipo al final terminó haciéndose en los pantalones, por lo que se ganó las burlas de quienes eran testigos, pues estaban en plena calle y finalmente lo soltó, causándole un susto de muerte el cual calmó sujetándolo medio metro antes de impactarse en el suelo… a la larga, ese tipo es aún la burla de la aldea y consiguió dar un claro mensaje a quienes se sintieran lo suficientemente valientes como para hacer nuevamente ese tipo de comentarios.

Este hecho llegó a oídos del Raikage, pero a fin de cuentas el rubio había actuado defendiendo el honor de su mujer y eso era incluso respetable y aplaudible, por lo tanto no hizo nada al respecto. Naruto sabría un rato después, que ese era un jounin algo mediocre que había intentado ligársela una vez; pero que ella había rechazado por ser un idiota presumido y vanidoso… cosa que seguramente ahora poco conservaba, ya que con lo sucedido ese día, muy poca vanidad habría de quedarle.

Al sexto día el Raikage le pidió a la pareja, junto con Killerbee que hagan un recorrido desde el extremo norte del país, bajando por toda la frontera por si había alguna presencia de ninjas enemigos; además de informarles que había enviado una considerable cantidad de sus ANBU a patrullar los distintos rincones del país por si alguien había utilizado el túnel de gusano creado por esos sellos que habían destruido.

Los tres ninjas partieron a donde se les había indicado, los dos que eran locales estaban ya acostumbrados a que el rubio utilizara su chakra para mantenerles el ritmo; por lo que, al llegar tenían la consideración de dejar al menos una media hora para que él se reponga un poco… principalmente por si debían combatir contra alguien fuerte, porque aunque su poder era colosal, nunca era bueno confiarse, ya que si los jinchuurikis fuesen invencibles, la última guerra ninja habría acabado de forma sumamente diferente.

Al llegar al punto más al norte de la frontera no encontraron nada sospechoso; por lo que, continuaron bajando a lo largo del límite fronterizo, hasta llegar a un punto cercano al cual había llegado anteriormente el equipo de Naruto y Yugito. Como se estaba oscureciendo decidieron acampar ahí y para darles algo de tiempo, Bee decidió hacer la primera guardia por cuatro horas, así que los otros dos armaron rápidamente una carpa y la compartieron durmiendo cómodamente por ese lapso, para luego cambiar con Bee y ponerse ambos a vigilar pese a las insistencias de Yugito por hacer que Naruto durmiera, pero Naruto le decía que ahora no tenía de qué preocuparse ya que nunca se había encontrado mejor.

Cuando siguieron avanzando, se toparon que algunos metros dentro del país del agua, en el curso de un río iban tres barcos similares a los que habían desembarcado todos esos materiales para crear esos hangares en sus costas, iban a intervenir los de Kumo cuando Naruto puso el brazo como deteniéndolos.

"Quiero practicar algo de ninjutsu, hace tiempo que no lo hago." Dijo el rubio con un aire de confiado, formó unos sellos rápidamente y luego extendiendo la mano hacia los barcos dijo: "Katon Hi no dai bakuhatsu." (Gran explosión de fuego.)

Entonces se formó en el brazo de Naruto un resplandor rojo, que en ningún momento hizo sospechar a nadie del Kyubi, solamente era el chakra de Naruto el que acabó formando una esfera en su mano; era del tamaño de un rasengan, pero tampoco guardaba semejanza con la esfera espiral ya que la única recomposición especial que tenía era la de compresión de todo ese fuego. Así que luego la arrojó en un potente y rapidísimo disparo que alcanzó la cubierta del barco de en medio, envolviendo rápidamente las tres embarcaciones en una verdadera hoguera debido a que el fuego se expandió por las tres embarcaciones, calcinando cualquier ser vivo que hubiese en ellas, para finalmente apagarse en el agua al hundirse los barcos, no dejando ninguna huella del ataque para de los turistas que vacacionaban por aquel río.

"Así evitamos problemas." Dijo el rubio, a modo de presumir que ese potente jutsu no había sido nada para él; por lo que, luego de un leve golpe en el hombro por parte de Yugito por presumido, continuaron su recorrido hacia el sur, bordeando la línea que marcaba el final de la extensión del país del rayo.

Durante su recorrido fueron avanzando con precaución, tomando pausas para mantenerse en óptimas condiciones por si debían luchar; sin embargo, el viaje sucedió de una forma tranquila ya que no hubo más presencia de enemigos, el país del rayo era rodeado por mar en el lado este y por el oeste por el resto del continente; por lo que, al menos una de las dos fronteras ya había sido limpiada de incursores enemigos.

Al llegar al punto sur del país, aquel sitio donde comenzaba nuevamente el continente más allá del propio país del relámpago encontraron algo que llamó su atención. Puesto que detrás de una zona bastante irregular y peligrosa, por los peligros de derrumbe y los inclinados pasos, había un poderoso genjutsu que ellos sólo pudieron notar por una especie de capa de hollín que estaba cubriendo las hojas de los pocos árboles que había por los alrededores.

Yugito iba a disipar la ilusión al ser ella quien tenía el mejor control de chakra de entre los tres; sin embargo, Bee le puso la mano en el hombro y le dijo que esto necesitaba más potencia que precisión. Así que, concentrando parte del chakra de su bijuu, creó un gran pulso que produjo una perturbación en la continuidad del chakra puesto en el sitio y acabó por romper la ilusión… mostrando algo para nada alentador frente a los jinchuuriki. Se trataba de una especie de taller o fundición, que trabajaba a toda máquina y estaba peligrosamente cerca del país, aunque muy bien escondida… de momento no había modo de determinar cuánto tiempo llevaba eso ahí; por lo que, no tenían idea de qué es lo que habría ahí dentro, así que de antemano tenían dos opciones… reportar el suceso y esperar instrucciones o bien, destruir eso y tras informar pedir órdenes en forma posterior.

"¿Qué hacemos?" Preguntó Bee en voz alta a los demás, ya que esto se veía tan grande y peligroso que incluso él no podía ser tan relajado como de costumbre.

"Yugito… ¿Cuánto te tardarías en ir a Kumo?" Preguntó Naruto, intentando obtener la mayor información posible para tomar una acertada decisión.

"Si voy a toda velocidad, puedo hacer el viaje en seis horas; pero no creo que puedan llegar refuerzos antes de doce horas luego que el Raikage los envíe." Dijo Yugito, considerando tanto sus tiempos, como los que tardaban los demás ninjas promedio de la aldea.

"Vigilen por favor… necesito unos minutos para esto." Pidió Naruto sentándose en el suelo y sacando un par de pergaminos de su bolsillo.

Naruto sacó dos pergaminos en blanco, eran cortos y pequeños; pero la ventaja es que estaban en blanco, por lo que servían para el propósito que él buscaba. Así que dibujando un círculo con una figura poligonal en el interior, cuyos vértices tocaban la circunferencia y al final puso unas líneas atravesando la figura, formando una especie de asterisco, o estrella de siete extremos, lo miró atentamente y comenzó a dibujar la misma figura en el segundo papel, con igual cuidado y meticulosidad al hacer cada trazo, cada línea…

Al cabo de veinte minutos había terminado, puso un kunai en uno de los pergaminos y al ponerle un poco de chakra el arma apareció sobre el otro pergamino, el rubio sonrió satisfecho y guardando el arma… le dio uno de los dos pergaminos a Yugito.

"Es un sello de invocación similar al que había en el muelle ese, pero a menor escala." Le informó Naruto a su novia. "Sólo puede pasar una persona a la vez y el límite con el chakra que utilicé es de doce personas; asegúrate de decirle eso al Raikage, infórmale de toda la situación y vuelve con las instrucciones." Le dijo Naruto, quien se daba cuenta que la situación era seria, ya que era una especie de ataque silencioso a la aldea de la Nube, que de no ser detectado, podría haber provocado inmensos problemas.

La rubia repasó en su mente todo por última vez, tomó el pergamino y lo sujetó con fuerza, miró hacia el país con dirección a Kumo; pero justo cuando iba a partir, Naruto la sujetó por el hombro, la giró y le dio un apasionado beso.

"Cuídate mucho y no te preocupes por nosotros, que sabes de lo que soy capaz." Dijo Naruto a Yugito en un volumen muy bajo, ella sonrió, le volvió a besar y luego le dijo:

"No estarás solo mucho tiempo, por favor esperen." Dijo ella antes de concentrar una gran cantidad de chakra, aunque lo que sorprendió a Bee fue que era un chakra negro el que se acumuló en sus piernas y brazos; por lo que, cuando partió, su impulso fue sumamente fuerte, tanto que provocó una gran onda en el sector.

"Realmente la quieres mucho." Dijo Bee, como quien comenta el clima.

"Sí. Así que más me vale salir ileso de esta o la haré sufrir." Respondió Naruto mirando de forma seria la base enemiga.

Ellos no sabían si había ninjas o qué era exactamente lo que producían, pero el humo indicaba que debía ser algún tipo de producto metalúrgico, ya que incluso la pólvora se hacía químicamente, sin involucrar más energía en su fabricación. Ninguno de los dos dudaba que fuesen capaces de ir y hacer una masacre; pero eso alertaría a los responsables y los haría saberse detectados. Además que sería mejor interrogar a alguien que estuviese al mando, para obtener información del real responsable e idealmente sobre lo que pretendía hacer con esa tremenda instalación.

Los jinchuuriki se quedaron contemplando el sitio, sorprendidos porque nadie haya notado que el genjutsu se había disipado… seguramente ellos utilizaban algún medio de túneles subterráneos, o algún otro tipo de acceso cerrado, así que no estaban atentos a las reacciones del exterior.

Los dos permanecieron así hasta que luego del tiempo inicialmente establecido, algunas nubes de humo comenzaron a ser visibles, sorprendiendo a los jóvenes de ver al Raikage en persona, seguido de Yugito y el resto del grupo conformado por puros miembros ANBU.

Naruto le dio la mano a Yugito y la hizo sentarse, ella se veía agitada y cansada, seguramente hacía pocos minutos llegó a donde el Raikage, le explicó la situación y se devolvió de inmediato. Mientras tanto, el poderoso líder de Kumo contemplaba con asombro lo que habían puesto en el límite mismo de la nación que ellos protegían, eso era claramente una agresión indirecta y él no iba a permitirse algo así, él era una persona severa y mucho menos quería lucir débil o permisivo si alguna otra de las grandes naciones se llegase a enterar de eso.

"ANBU" Dijo secamente el Raikage, para que los diez sujetos avanzaran rápida y sigilosamente hasta la especie de factoría que estaban vigilando los demás. Esos eran ninjas de operaciones especiales, especializados en asaltos furtivos y misiones encubiertas; por lo que, sabían ocultarse y no llamar la atención, ellos pudieron avanzar hasta quedar afuera de la instalación, sobre los muros, contemplando por las ventanas a los tipos trabajar en el interior.

Rápidamente uno de ellos rompió un vidrio y dos más lanzaron unas bombas de gas al interior, mientras que los demás, quienes portaban las mascarillas apropiadas para no sufrir los efectos, iban controlando a los que intentaban huir y buscaban el camino que estos intentaban tomar.

Al cabo de quince minutos, todos los del interior estaban dormidos sobre el piso del recinto, mientras que seis de los ANBU habían decidido explorar el túnel de salida, para ver a dónde apuntaba y esperar encontrar en él al responsable de ese hecho, con tal de tomar las medidas más apropiadas. Una vez resuelta la situación más urgente, el Raikage le dijo a los jinchuuriki que debían regresar a la aldea y los ANBU se encargarían de lo demás, cosa que sucedió de ese modo

Los enmascarados iban interrogando a las personas a medida que despertaban, mientras que otros pocos revisaban cada centímetro de lugar, para evitarse más sellos de invocación o sorpresas que resulten peligrosas. Los otros seis seguían dentro del túnel, que al parecer era más largo de lo que en un comienzo sospecharon.

En Kumogakure estaban todos tranquilos, el Raikage le había dicho a los portadores de las bestias con cola que descansen y se encuentren en condiciones para partir en cualquier momento; puesto que, si sabía quién era el responsable podría intentar un ataque sorpresa con ellos como fuerza primaria para la primera ola ofensiva. Así que mientras Bee andaba por ahí haciendo sus rimas por la aldea, Naruto estaba junto a Yugito aprovechando la oportunidad que tenían para estar juntos.

A los dos días, llegaron dos de los seis ANBU que habían estado inspeccionando el túnel, con otro ANBU de los restantes que se había quedado revisando el lugar y dieron su informe de todo lo que habían averiguado.

Ese edificio que hacía de factoría era una fundición y forja de armas, además de un laboratorio químico para producir explosivos. Los hombres del lugar no tenían idea de quién sería la víctima de todo su trabajo ya que por su propia seguridad evitaban hacer preguntas; sin embargo, quienes les habían contratado habían sido hombres que actuaban en nombre de Orochimaru, así como los ANBU dijeron que sus otros cuatro compañeros habían muerto al llegar al otro extremo del túnel, debido a que en su comienzo estaba vigilado por un contingente ninja, quienes portaban los emblemas del sonido… así que los otros cuatro que iban más adelante bloquearon el túnel para permitirles a ellos regresar a dar la información.

El Raikage lamentó que el enemigo haya sido puesto en alerta del hecho que habían sido descubiertos, por lo que tendría que actuar con celeridad. Sabía que si intentaba una guerra para anexar el país del campo de arroz, sería mal visto y la mayoría creería que es sólo una cruzada en busca de más tierras y más poder; así que debía tomar otra medida para hacerles sufrir tanto o más.

Se puso a pensar llegando a la conclusión que Otto era una aldea pequeña, las misiones ninja eran principalmente encargos de su propio feudal, o de sus socios más cercanos y los mayores ingresos de éste, derivaban de la comercialización del arroz, principal y casi único producto que comerciaban en el país entero…

Esa tarde llamó a los tres jinchuuriki, así como a un buen número de ninjas tanto chunin como jounin, de quienes sabía que eran poderosos luchadores y que con los líderes adecuados, no necesitaba más en el aspecto estratégico u otros campos como detección y esas cosas. Reunió un gran número de candidatos disponibles y los mandó llamar; así como a los tres que habían descubierto todo ese asunto, este iba a ser un gran operativo y tenía que tomar bastantes consideraciones.

Tenía a su secretaria redactando varias cartas, aunque la más importante ya había sido entregada hace varias horas. La primera de ellas fue para el feudal del país del relámpago, informándole de la situación y que tomaría acciones militares en contra, para no dejar pasar esa agresión y ponerlo en conocimiento de la situación… cosa que el regente máximo agradeció y le dijo que confiaba en su criterio, lo cual era prácticamente una carta abierta.

.

"Bien, están aquí reunidos porque han sido seleccionados para participar en una importante misión." Dijo a modo de introducción el Raikage, al numeroso contingente de ninjas que estaba formado en frente suyo. "Como algunos han de saber y para los que no, ahora se enterarán. La aldea del sonido ha puesto un verdadero taller en nuestra frontera, en la cual producían armas, explosivos y ese tipo de herramientas; lo que sumado a sus avances previos en nuestro territorio, ha sido tomado como una agresión de grado medio y responderemos con fuerza, para marcar un precedente frente al resto del mundo." Dijo él, sereno pero notablemente tenso; por lo que, cualquiera con la suficiente experiencia podía apreciar al ver su postura y expresión facial. "¡Te metes con Kumo y lo lamentarás!" Gritó el Raikage, como intentando animar a sus soldados.

"AAAAAHHHH" Gritaron los ninjas en respuesta, como en una especie de grito de guerra; el cual se escuchó en gran parte de la aldea y muchos se dieron cuenta de lo que estaba por ocurrir.

"Tomaremos las fronteras del país del campo de arroz y las rodearemos por completo." Dijo el Raikage, explicando lo principal del plan en términos simples. "Se dividirán en tres escuadrones tomando la zona este, sur y oeste de la frontera. Eliminarán a cualquier ninja que se interponga en su camino y luego asegurarán el perímetro, si alguien viene del exterior… lo invitan a marcharse y sólo atacan si son atacados o provocados mucho. Si alguien del interior intenta traspasar la línea que ustedes van a formar, le dan una advertencia y luego atacan… cualquier ninja de Otto es eliminable, incluyendo a los ex-sanin de Konoha." Dijo el Raikage entrando más en detalles, si bien no era necesario que él de personalmente esas instrucciones, era mejor así, de este modo todos lo sabrían de primera mano. "Su misión es hacer un perímetro en el país del campo de arroz para causar un bloqueo a Ottogakure, nadie pasa de un lado a otro; ni los comerciantes, ni los ninjas de otras naciones, ni el mismo feudal en persona. ¿Entendido?" Acabó preguntando el líder de la nube.

"¡Sí, señor!" Contestaron a una sola voz todos los ninjas de la nube, que se encontraban desplegados frente a él.

Al cabo de una hora, todos estaban organizados en las puertas de la aldea. Se habían dispuesto de manera tal que cada jinchuuriki comandaría un grupo de 32 ninjas, los cuales a su vez estaban divididos en ocho escuadrones de 4 ninjas cada uno. Cada una de estas divisiones obedecía a su propio líder y a nadie más; es decir, Naruto, Bee y Yugito sólo mandarían a sus 32 hombres y no al resto, para evitar problemas. De esta forma el Raikage se aseguraba que para hacer cualquier cosa que requiera la presencia de más de una división, iban a tener que ponerse de acuerdo entre ellos.

Sus enviados eran despedidos por un gran número de personas en las puertas de la aldea, eran en su mayoría civiles; pero también había bastantes ninjas, en su mayoría genin y chunin. La gente apreciaba a los ninjas, puesto que habiendo sufrido los embates de una guerra, sabían lo duro que podía ser sufrir los ataques enemigos; eran perfectamente conscientes que los ninjas impedían que los enemigos, entren en la ciudad causando masacres y destrucción a su antojo, por lo que los valoraban mucho.

Aplausos, palabras de aliento y pañuelos blancos, despedían a los hombres y mujeres que iban a reafirmar el poder de la aldea, para demostrar por qué ellos eran una de las cinco grandes y Otto no. El Raikage le había dicho a los líderes de las divisiones que el asedio continuaría de forma indefinida, hasta que el feudal del campo de arroz manifieste su deseo de comunicarse con él o con el feudal del relámpago; ya que sólo había dos posibles salidas para eso… el término de Otto y que autorice el ingreso de los ninjas con intenciones totalmente destructivas; o bien, que se rinda y entregue sus tierras al feudal del relámpago, asumiendo que los hombres bajo su mando fueron los causantes de la agresión a otra nación.

Entre muchas palabras de ánimo, los ninjas partieron a la orden del Raikage; moviéndose coordinada y rápidamente entre los arbustos. Yugito, Bee y Naruto iban a la cabeza de los grupos, a la misma altura, cada uno seguido por su división. Habían acordado que Bee tomaría la frontera Oeste. Naruto la Sur, debido a que ésta era más extensa y peligrosa al colindar más cerca con el país del fuego y Yugito la frontera Este, ya que era la más cercana a Kumo y ella era de las más rápidas… en caso de tener que informar algo con urgencia.

Cuando llegaron a la zona Este, el grupo de Yugito comenzó a atacar a los ninjas que patrullaban la frontera por ese sector, que tampoco eran muchos; pero el mayor trabajo era perseguirlos para que no consigan alertar a nadie del asedio… hasta que éste estuviera completo del todo.

Mientras el grupo de la rubia combatía, los otro se adentraban en el territorio enemigo tomando un camino diagonal, para llegar justo al centro de la frontera sur, donde esperaban encontrar a los vigilantes de ese sector; por lo que, antes de encararlos, el grupo de Bee se separó de los demás para ponerse en marcha y no hacer un grupo más grande de lo necesario. Al ser tantos podrían detectarlos, así que al final, tras dejar tres grupos con él esperando un poco más retirados, Naruto envió los restantes cinco escuadrones a su cargo a reducir a los enemigos… con la orden que no importaba si se escapaban al interior ya que para eso estarían ellos esperando ahí.

A Yugito la tarea le fue fácil, porque los dos vigilantes lo suficiente rápidos para escapar de los ninja de Kumo y su primer ataque… fueron interceptados de forma casi instantánea, cuando Yugito volvió a concentrar su chakra de los dos elementos en sus extremidades para darles caza y eliminarlos de un solo golpe.

Naruto tuvo aún menos complicaciones ya que los ninjas que patrullaban su país, parecían más interesados en alertar al estado central que defenderse, cosa sumamente loable para un ninja; sin embargo, no contaban con que en el interior alguien los estuviera esperando. El rubio y los ninja que estaban con él, sólo tenían que darle el golpe final a los sorprendidos ninjas que venían corriendo por sus vidas, sin saber que en realidad estaban corriendo directamente a la boca del lobo.

Bee realizó una táctica un poco más arriesgada, pero igualmente válida para alguien con sus capacidades. Le indicó a los ninja bajo su mando que se quedaran a la espera y no intervinieran en sus luchas; pero que eliminen a aquellos que se escapen de un área de cien metros en torno a él… de ese modo enfrento a los encargados de los patrullajes en Otto, quienes normalmente no se caracterizaban por ser fuertes, sino que por ser rápidos.

En alrededor de una hora y media había sido el primer golpe, sin ninguna baja en las filas de la Nube, esto podía evaluarse como un completo éxito. Ahora venía la segunda parte del plan, debido a que eran cuatro fronteras y los enemigos aún podían escapar por el mar… aquí entraba en juego una de las mejores habilidades del rubio, la del Fuinjutsu.

Naruto había diseñado una compleja barrera, la cual se basaba principalmente en cuatro pilares y tres puertas. Yugito envió dos escuadrones de ninja con lo necesario para poner el primer pilar en el extremo más Norte de la frontera Este; es decir, el punto más cercano al mar. Naruto envió un clon al extremo Este y otro al extremo Oeste de la frontera Sur que le había tocado a él, para acabar formando con el pilar anterior una figura en forma de L invertida. Finalmente Bee envió dos escuadrones también al punto más al Norte de su frontera para poner su pilar, el cual era el último y le daba forma de U a la estructura, la cual posteriormente buscaría su estabilidad y terminaría de formar un cuadrado.

Los ninjas al llegar a su destino hicieron tal como les fue ordenado, ya que les explicaron con mucha detención, puesto que era el paso más importante y no podía tener fallas. Primero, debían poner una esfera de hierro del tamaño de un puño y con algunos sellos en ella en el suelo, enterrarla algunos centímetros bajo la tierra y luego poner un kunai, que en el extremo tenía unos papeles con notas que al menos para ellos eran inentendibles. Cuando hicieron eso, los ninjas dispararon una bengala roja, señal para que Yugito, el Naruto original y Bee instalaran las puertas que tendría la barrera.

Éstas consistían en un pequeño tetsubishi con varios símbolos en él. Éste debía ser puesto en el suelo, en una coordenada específica para que quedara a la misma altura que los pilares. Al hacer esto, los jinchuuriki lanzaron una bengala azul, señal que los clones de Naruto vieron para activar la última etapa del armado de la barrera. Entonces cubrieron su cuerpo con un tenue manto rojo, ya que contenían un poco de la energía del zorro y la canalizaron en los pilares que ellos habían puesto, dos de los cuatro papeles que había en los kunai comenzaron a flotar y desde el cielo cayó sobre ellos un rayo rojo, el cual formó una columna.

A medida que la energía bajaba, se hacía más visible, aunque por efecto de la esfera que había debajo de cada kunai, el propio pilar compuesto por el kunai y las notas atadas a éste, estaba rodeado por una esfera pequeña del mismo tono rojo… lo que hacía que la barrera no dependiera de alguien protegiendo su soporte.

Desde cada pilar, salió una luz roja por el suelo hacia donde estaban ubicados los otros papeles atados a los kunai, a medida que se encontraban los rayos entre sí, se comenzaba a levantar un muro. Pero cuando pasaban sobre el tetsubishi que había al centro de cada muro, se formaba un vacío en la barrera con forma de triángulo; con dos metros de altura y dos de base, por el que podían pasar a lo más dos personas, ya que con tres… una entraría en contacto con la barrera, la cual estaba armada para repeler cualquier cosa, tanto la materia como el chakra, con la misma intensidad con que éste la contacte; es decir, si alguien la rozaba levemente, sólo sentiría un leve impulso en el sentido contrario… pero si le lanzaba un jutsu de forma directa, acabaría recibiendo su jutsu de vuelta.

Cuando la barrera inicial se formó, cualquiera que mirase desde arriba, podría ver que había una especie de letra U de color rojo; pero los pilares de arriba, esos que estaban separados seguían emitiendo esa luz por el suelo en varias direcciones… hasta que unos treinta minutos después se encontraron y se levantó la cuarta y última muralla. Sólo que ésta no tenía ninguna puerta, ya que no había nada en su camino; sólo algunas calles de Otto que conducían a los puertos, pero incluso nadie se vio interceptado por el muro rojo.

..

"Orochimaru ¿Ves eso también?" Preguntó Tsunade preocupada al ver desde lo lejos, al comienzo cuatro pilares rojos y posteriormente cuatro altos muros del mismo color, los cuales se levantaban al menos unos cien metros de altura.

"Parece que esos idiotas de Kumo se dieron cuenta de lo que hemos estado haciendo… kukuku, se me hacía raro no haber recibido reportes por varias horas." Decía Orochimaru, mientras estaba en su escritorio, con la barbilla apoyada sobre sus nudillos meditando sobre las posibilidades y opciones que tenía dentro de su rango de acción.

"Deja de perder el tiempo y decide rápido, por lo que parece, nos han hecho un bloqueo y sabes que eso nos afecta mucho." Dijo Tsunade, quien sí consideraba que la principal fuente de ingresos de su país, era el comercio del arroz y sus principales clientes eran el feudal y sus hombres cercanos, así que todos se veían afectados por esto.

"Recuerda que debemos ser cautelosos, no debemos enviar grupos débiles o pequeños, porque sólo perderemos ninjas." Dijo Orochimaru, quien realmente consideraba la opción de ir él en persona, para obtener la mayor información que le sea posible sobre esa barrera.

La mayoría de los habitantes, tanto de la aldea del sonido como del resto del país del campo de arroz, se sorprendieron al ver el gran muro rojo que se había erguido alrededor de ellos. De inmediato intentaron reunir información para saber lo que ocurría, el feudal por ejemplo, llamó a algunos de sus hombres y les ordenó ir a exigirle información a Orochimaru; mientras que numerosos ninjas de Otto fueron a la oficina del sanin a ver si él sabía lo que estaba sucediendo.

Orochimaru finalmente envió a los cinco del sonido, acompañados por un clon de sombras, esperando que los demás tomen cualquier tipo de ataque enemigo; mientras él llegaba a su destino para que no se disperse, así que tras enlistarse, todos salieron hacia uno de los pilares superiores… el que estaba en el extremo Noroeste, según el sanin ese sitio era más abordable y el paisaje le permitía tener una vista anticipada, debido a que esa zona estaba como en declive y los que se acercaban desde el interior los podían ver desde arriba.

….

..

Mientras tanto, en las otras naciones ninja corrían las noticias sobre el asedio que Kumo estaba ejerciendo sobre Otto, a causa de las incursiones que éstos habían hecho en su país y de la fundición que habían puesto en su frontera misma. Ante la opinión general, ellos no quedarían como si estuviesen en busca de tierras o poder, sino que como una nación severa que no toleraba agresiones.

En Kiri, la Mizukage recibió mayor información y aunque le ofreció ayuda al Raikage; éste le agradeció, pero le dijo que manejaría esto por su propia cuenta ya que era algo casi personal. Konoha se sorprendió con la noticia y envió algunos de sus ninjas espías a averiguar algo más, principalmente para obtener algo de información sobre sus desertores que estaban precisamente en esa aldea.

Suna recibió la noticia y no les causó el mayor interés, generando la misma reacción que en Iwa. A éstas naciones no les importaba mucho el que otros se metieran en conflictos, mientras no sea una gran guerra que pudiera traer consecuencias para ellos, o bien alguna oportunidad de obtener dividendos… no intervendrían de ningún modo.

….

..

"Vaya vaya, quién diría que alguien se interpondría en el camino de Orochimaru; más si se sabía que en Otto estaban Orochimaru, Tsunade y Sasuke… tres famosos ninjas." Comentó Jiraiya, mientras bebía una copa en un sitio de reputación poco decorosa.

"Si alguien es capaz de eso, ese es el Raikage, Jiraiya-sama." Contestó un hombre casi tan alto como él, que vestía con una capucha negra, similar a la de los ANBU; pero con símbolos de la niebla en sus ropas. Piel blanca, una espalda ancha y unos lentes cuadrados que ocultaban unos ojos negros, prácticamente inexpresivos.

"¿No te saldría peligroso estar aquí por tanto tiempo, llevas casi un día entero?" Preguntó Jiraiya, preocupado por mantener a su contacto en el país del agua, ya que actualmente estaban en una ciudad pequeña, bastante cerca del límite del país del agua.

"No se preocupe, técnicamente mi coartada es infalible. Estoy en una misión de encubierto, pero ya hice lo que tenía que hacer y debo llegar mañana." Comentó el sujeto con quien estaba conversando Jiraiya.

"Si logras averiguar algo más sobre este asedio, te lo agradecería." Dijo Jiraiya, mientras bebía otro trago y sacaba un sobre de entre sus ropas, para luego ponerlo sobre la mesa.

El hombre de la niebla lo abrió y vio las hojas, en las cuales estaban las fichas de Orochimaru, Tsunade y Sasuke… Jiraiya como todo espía, sabía que para recibir hay que dar y así como él siempre obtenía información, creía útil entregar esa información. Después de todo, sin importar sus lazos anteriores, esos tres eran desertores y no traerían más que problemas; así que si no era él quien luchaba contra ellos, sería bueno que alguien más lo hiciera.

"No creo que tengan tantos problemas, en Kumo hay ninjas fuertes; sin contar que poseen dos jinchuuriki." Comentó el hombre de la niebla, tras guardar lo que le habían entregado. "Además, supe que un joven que al parecer también es como ellos, está haciendo algunas misiones para Kumo." Informó el contacto de Jiraiya.

'Naruto… al parecer te ha ido bien en Kumo. Espero no te pase nada si es que estás en esta misión.' Pensó Jiraiya de forma aprehensiva sobre su ahijado, ya que por más poderoso que fuese, él se seguía preocupando de él.

….

..

Seis horas después, se encontraban los ninjas de Otto, cerca de ocho cadáveres correspondientes a ninjas de la aldea de la Nube, los cuales nada pudieron hacer frente al ataque combinado de Tayuya, quien los desorientó y Kimimaro quien los liquidó, con sus jutsus a base de sus propios huesos, gracias a su línea de sangre. El Kaguya seguía siendo el más fuerte de los cinco y ahora que Tsunade lo había curado de su terrible enfermedad, había crecido sano y fuerte… convirtiéndose en una de las mejores y más leales armas del sanin domador de serpientes.

"¿Qué opina Orochimaru-sama?" Preguntó Kimimaro, quien contemplaba la atención que Orochimaru le ponía al pilar. Llevaba casi veinte minutos mirando el mismo objeto, le había pedido que lance un hueso y luego que la toque, incluso le pidió que la tocara a diferentes velocidades y siempre era repelido al contacto… él mismo intentó utilizando un poderoso jutsu de tierra por si era posible un escape subterráneo, pero la barrera seguía presente tanto por debajo como por sobre la superficie.

"Esto definitivamente es obra de un experto." Murmuró él con una evidente molestia.

El clon del sanin les ordenó volver de inmediato, antes que alguien más extrañe a los ninjas muertos y posteriormente se disipó, para traspasar sus experiencias al original; quien miraba desde su oficina pensando en las posibilidades que tenía. Algunos ninjas ya habían ido a probar el muro que los aislaba del puerto y al final sólo acabaron haciéndose daño ya que todo lo que le arrojaron al inamovible muro rojo, les fue devuelto con la misma fuerza.

Cuando recibió los recuerdos de su réplica maldijo por dentro, normalmente las barreras utilizaban un pilar o algún otro medio de propagación para mantenerse en pie, solo era cosa de encontrar y destruir ese pilar para deshacerse de la barrera; sin embargo, la gente más capaz podía proteger incluso el pilar con la misma barrera, envolviéndolo o bien, haciendo que éste quede por fuera de la barrera… así que de momento, el único que podía darle alguna pista era Sasuke. Al examinar el muro con su Sharingan podría indicarle si había algún punto más débil que pudieran intentar romper… el problema que esto suponía, es que era prácticamente imposible que pudieran encontrarlo en el muro que estaba en la aldea misma, y si se arriesgaba a enviar a Sasuke a uno de los demás… las cosas podían tornarse increíblemente desafortunadas para todos sus intereses.

….

..

Naruto contemplaba la situación, de momento nadie de la villa del sonido se había acercado a su muro y es que además de los patrullajes que los ninjas a su cargo hacían constantemente, él tenía algunos clones escondidos en puntos estratégicos, para alertarle de cualquier incursión enemiga con el tiempo suficiente para no ser sorprendido.

El rubio pensaba en cómo habían ido las cosas, claro de momento todo marchaba sobre ruedas; pero la verdad no conocía lo suficiente a Orochimaru como para saber qué haría. Lo que vio de Tsunade la primera vez que se encontró con ella… y la única en realidad, es que era la típica mujer que intentaría liberarse y escapar a la primera oportunidad; abriéndose paso a fuerza bruta de ser necesario, sin importarle demasiado el porvenir de los demás, seguramente estaba ansiosa por liberarse o deshacerse de esa barrera ya.

Sasuke por lo que creía no se vería afectado, a él nada le importaba más, que volverse lo suficientemente fuerte como para acabar con la vida de su hermano, incluso un par de meses encerrado significarían más tiempo para dedicar a su entrenamiento… y por la ocasión en que enfrentó a Itachi, Naruto sabía que existía una gran brecha entre los hermanos Uchiha.

Cuando pensaba en la barrera, agradecía que no fuese hecha contra Konoha, o si no hubieran podido detectar el único punto débil que tenía; obviamente no podía ser perfecta y este lugar era precisamente en las puertas de acceso, ya que los tetsubishi distorsionaban los muros, así que sobre el triángulo vacío cuando comenzaba nuevamente el muro, en los dos metros de altura, había poca energía y no tan bien distribuida como en el resto de la barrera.

Una técnica con la suficiente potencia podría destruirla y al destruir cualquier muro, tanto éste como el que impedía a los del sonido huir hacia el norte por el mar caerían. Debido a esta misma razón es que insistió tanto en que los portales de acceso estuvieran vigilados, el Raikage era el único que sabía la verdad; pero al igual que Naruto le había dicho a los demás, que era para evitar la fuga de los demás o la entrada de ayuda externa… cosa aceptada por los demás sin cuestionamiento alguno.

Bee estaba extrañando el regreso de dos escuadrones, a quienes había enviado a patrullar el borde norte así que se quedó intrigado, puesto que debían haber vuelto hace ya cuarenta minutos aproximadamente y no tenía noticias de ninguno de ellos. Se preocupó y decidió ir en persona, dejándose acompañar sólo por un equipo, mientras que los otros cinco dejaban sus labores de patrullaje para vigilar exclusivamente la puerta.

Todos iban rápido ya que en caso de estar heridos, los otros ninjas iban a necesitar que lleguen pronto, para su sorpresa buscó y buscó en todo el camino y no encontró ni a los ninjas que había mandado a hacer la ronda, ni nada de sus cuerpos o su ropa; cosa que le hizo pensar que alguien del sonido los liquidó y alguien fuerte, ya que no hicieron una demostración tan llamativa, siendo que él estaba a sólo quince minutos de ahí… sin embargo, pudieron eliminarlos y deshacerse de toda la evidencia.

Uno de los ninjas que iba con Killerbee, le indicó que sentía algo extraño al pisar sobre un sitio en particular, fueron a ver y uno que dominaba el elemento tierra abrió un agujero para ver el interior y vio un gran hueco. Bee y los demás estaban intrigados porque no sabían lo que esto significaba, pero el ninja en cuestión le dijo que eso era típico de cuando alguien quería cubrir los rastros de un ninjutsu de tierra; con esto, estaba prácticamente confirmado que los enviados ahí habían sido asesinados y posteriormente desaparecidos.

"Por favor, acudan al muro sur, infórmenle la situación a Naruto y luego devuélvanse tras pedirle que le indique a Yugito lo ocurrido para que ella envíe a alguien." Dijo Bee, quedándose en ese lugar para evitar que alguien esté husmeando por ahí; mientras el resto de los equipos que le quedaban, seguía vigilando la puerta que había en su muro.

….

..

Cuando Naruto se enteró, sospechó de inmediato de Orochimaru… sin embargo, al pensarlo mejor se dio cuenta que era poco probable, que el sanin en persona fuese a hacer la primera investigación, lo más seguro es que hubiese enviado a alguien en su lugar. Así que Bee de momento no corría mayor peligro, aunque de todos modos hizo otro clon para que vaya hasta su posición, sólo a echar un ojo por un asunto de precaución.

El rubio le pidió a uno de sus escuadrones que acuda al pedido de los enviados de Killerbee y fuesen a informar de las bajas al Raikage, así como del progreso general de la operación, mientras que una réplica suya iba a informarle a Yugito de la situación.

….

..

"¿Por qué no dejaste que fuera yo?" Le preguntó Yugito al clon de Naruto, algo apenada al saber que ocho personas de su aldea habían perdido la vida.

"Porque no debes moverte de esta puerta." Respondió la réplica de su novio, mencionando algo que ella también sabía perfectamente, pero que la emoción del momento le hizo olvidar.

"Pero podría haber enviado a alguno de mis ninjas, estamos más cerca y se demorarían menos, se cansarían menos también." Dijo ella intentando participar más, no es que se sintiera menospreciada; pero quería ser considerada como una igual, siempre lo quiso y parte de esa consideración es recibir tareas que sólo se le asignen a alguien en quien confíes.

"Lo siento, pero el jefe no quiere que pierdas a ninguno de los ninjas que te acompaña… de hecho, si pudiera te mandaría a los suyos a cuidarte." Dijo el clon un tanto despreocupado por la sinceridad con la que estaba hablando, ya que percibía al original como a otra persona y no una extensión de su ser.

Yugito se quedó sin palabras ante esa frase. Se acordó que Naruto nunca la menospreció, sino que siempre la ayudó y le subía el ánimo; por lo que, en realidad lo que hacía era preocuparse por ella, así que sorpresivamente le dio un beso en la boca al clon y luego le dio un golpe en la cabeza para dispersarlo… dejando al original con una extrañamente deliciosa sensación.

….

..

Al día siguiente, todos los jinchuuriki se sorprendieron al ver llegar un total de 192 ninjas ANBU, los cuales se repartirían en divisiones de 64. Ésta vez no estarían al mando directo de los jinchuuriki, ya que con el perímetro asegurado, éstos no eran tan necesarios en los tres sectores. Los otros ninjas podrían volver a la aldea, mientras que Bee, Yugito y Naruto permanecerían en el exterior del muro sur… a la espera de alguna señal. Todos los ANBU tenían varias bengalas; por ejemplo, una bengala azul significaba que algún intruso externo estaba dando problemas, la bengala roja significaba que un enemigo del sonido se acercaba, tres bengalas rojas significaban un gran ataque de parte del sonido, mientras que una bengala negra era la señal que el muro había caído.

Estos uniformados sabían de la debilidad de la técnica, principalmente porque con este conocimiento prestarían más atención. Además que la mayoría tenía excelentes habilidades de combate, con lo cual sería difícil que un grupo pequeño pudiese con ellos al punto de no dejar ni siquiera que una señal llegue al cielo para ser visible por los demás.

Una de las más agradecidas con el cambio de estrategia fue Yugito, quien apenas al llegar junto a su novio le dio un abrazo y un beso, sorprendiendo a la mayoría por la cercanía y ternura que la otrora loca de la mala fortuna, demostraba en torno a este muchacho recientemente llegado. Cuando llegó Bee a donde estaban los otros dos, los ninjas que habían sobrevivido al asalto inicial, se marcharon de ahí entre palabras de felicitaciones por parte de los portadores de bijuu quienes le reconocieron su ayuda y buen trabajo.

Orochimaru sabía que era algo difícil y seguramente arriesgado, pero atacar ahora era una estupidez. En estos momentos las defensas debían estar en su punto más alto… especialmente tras la baja de dos escuadrones, seguramente éstos habían sido reforzados, sobre todo en las zonas de los extremos. La decisión más sabia sería esperar con paciencia, hasta el momento adecuado para hacer su golpe; estaba prácticamente seguro que esa barrera debía tener alguna abertura, ya que un asedio hecho sólo por una barrera era inviable, se necesitaba de muchos especialistas en barreras o fuinjutsu de altísimo nivel… por lo que descartó esa opción.

De seguro la barrera es sólo el medio de contención primario, mientras que ninjas reales hacen de refuerzo… pero éstos ninjas no podían estar ahí por siempre, seguramente había un punto por el cual se podía transitar y aunque ese punto seguramente era uno de los mejores resguardados; era precisamente el lugar que él debía intentar tomar, para liberarse de la presión que la Nube tenía sobre ellos.

El problema es que él sabía que el Raikage tenía hombres poderosos con él, entre los que destacaban dos jinchuurikis y aunque desconocía las bestias que portaban o sus identidades… ir a una pelea a sabiendas que podía encontrarse con dos contenedores era algo muy arriesgado, incluso si iban dos sanin y los cinco del sonido. Además, seguramente no estarían solos, sino que tendrían apoyo seguramente por ninjas ANBU.

Con las reservas de dinero y recursos que tenía, la villa soportaría hasta dos meses; sin embargo, no tenía idea de cuánta paciencia tendría el tonto del feudal, ese sujeto simple y obsesionado con el dinero; que con la sola idea de tener ninjas haciendo sus labores y más encima cobrándoles un impuesto sobre las misiones de clientes extranjeros le encantó… Orochimaru lo detestaba, así como a mucha gente y sólo le perdonaba la vida porque le era de utilidad; pero si se volvía una molestia demasiado grande, simplemente lo eliminaría y reclamaría sus territorios como suyos.

'Sólo espero que Sasuke-kun y esos idiotas no se dejen atrapar.' Pensó Orochimaru contemplando la barrera por enésima vez desde su escritorio.

….

..

—En algún lugar dentro del país de la tierra. —

"¿Cuánto tiempo más van a estar perdiendo ahí?" Dijo Sasuke, a los dos tontos que iban con él y que cada vez soportaba menos; pero que gracias a sus raros poderes, le servían de ayuda para buscar a su hermano.

"Espera… Chass aún no está listo." Dijo Ryon, el mismo sujeto algo deforme que había enfrentado a Naruto en el pasado y que ahora lucía una apariencia similar; pero con la piel pálida, con manchas oscuras y la piel mucho más seca… casi quebradiza. Realmente se veía como si estuviera enfermo, pero el Uchiha debía admitir que sus habilidades eran sorprendentes y era incluso más sorprendente, que Naruto haya podido dejarlo en tal estado.

Ryon utilizaba el espíritu de Rikimaru para ser invisible, cuando no estaba luchando y una de sus habilidades además, le permitía teletransportarse distancias cortas para dar un golpe sorpresivo a su oponente, idealmente matando en ese primer golpe… él había sido un excelente entrenamiento para su Sharingan y sus reflejos, los cuales ahora se habían incrementado sustancialmente. Pero aún estaba asombrado por el hecho, que sus poderosos ojos no pudieran ver, ni el menor rastro de su presencia cuando estaba invisible.

Por otro lado Chass, a quien Naruto de algún modo le había arruinado sus poderes espirituales, destruyendo casi permanentemente la sincronía que tenía con su espíritu Hyperión… al cual nunca más pudo contactar. Sin embargo, además de los poderes del sello maldito que aumentaban sus capacidades físicas, con mucho entrenamiento y algunas drogas que Tsunade había desarrollado, lograba un control muy menor sobre la vegetación; es decir, no podía hacer crecer nada, pero a partir de los árboles o lo que ya existía, era capaz de darles algo de movimiento o hacerles lanzar proyectiles… no era lo mismo que antes, pero era mejor que nada.

"No te preocupes Ryon… ya me encuentro bien, sigamos adelante." Dijo Chass, llegando desde un rincón en el que había dormido, la noche anterior estuvo hasta tarde entrenando; pero seguía sin poder contactar a su espíritu… definitivamente cuando viese a Naruto, le haría pagar por lo que les había hecho. Lo mejor de todo es que era una de las tres personas que conocía su punto débil, el cual averiguó en uno de los mayores hallazgos de su vida y compartió con las personas más poderosas de los renegados para que supieran también… la idea era que se mantenga en secreto el mayor tiempo posible, ya que si todos lo andaban divulgando o comprobando, llegaría a oídos suyos y entonces lo corregiría.

..

Una semana había transcurrido desde que dio inicio el asedio de Kumo a Otto, los demás países habían reaccionado de diversas maneras; pero a nadie le había importado demasiado, con excepción de uno, el cual estaba pronto a actuar. Así que, los que resguardaban la frontera, además de negarle el pasó a los comerciantes y dignatarios de todos lados que intentaban ingresar al país del campo de arroz, ya sea con fines comerciales o como atajo, no tenían mayor trabajo.

Hasta que llegó el décimo día… el instante en que los tres jinchuurikis que estaban en un refugio montado dentro de la puerta del lado Sur, fueron alertados por un ANBU que venían algunos ninjas desde el exterior. Eran cuatro en total, pero sus presencias eran bastante fuertes, sin duda aquel tipo era un ninja tipo detector. Le dieron las gracias y salieron unos metros fuera de la barrera para recibir a estos intrusos, ya que hasta ahora eran los primeros ninjas que se acercaban… y no tenían ni la más mínima idea de lo que podían querer.

Cuando se fueron cercando pudieron ver a tres ninjas ANBU, acompañados por un sujeto con una ropa azul y un aura bastante poderosa; Naruto lo vio y lo reconoció de inmediato, él conocía esa alma y de hecho conocía a dos de ellos, puesto que uno de los ANBU era alguien con quien simpatizaba.

"Tranquilos, vienen de Konoha… dejémosles hablar," Dijo el rubio a sus compañeros, quienes estaban detrás de él en una posición como de flecha.

Los jinchuurikis de Kumo pudieron ver cómo un escuadrón de ANBU de Konoha, encabezados por el mismísimo Nidaime Hokage en persona estaban ahí, frente a ellos y aunque no parecían tener intenciones hostiles, los otros dos detrás de Naruto estaban atentos y alerta, para evitar posibles problemas.

"Vaya… así que nuestros informantes estaban en lo cierto, estabas aquí Naruto-kun." Dijo en un tono algo provocador el segundo Hokage, mirando a Naruto quien de momento permanecía inmune a sus provocaciones.

"Es Naruto-sama para ti… recuerda lo que me debes." Dijo Naruto, recordándole que había sido él quien les devolvió la vida; pero sin mencionarlo para que no lo sepan los de Kumo. De hecho, Yugito era la única que sabía de la completa extensión de sus poderes, pero confiaba en ella cuando le dijo que no le diría nada a nadie.

"Jeje… nosotros nunca pedimos algo como eso, así que no te debemos nada." Dijo de forma algo divertida, moviendo las manos como alegando inocencia. "Voy a ser claro, queremos que vuelvas a Konoha… hemos limpiado la aldea y no hay nadie que te vuelva a molestar." Dijo él haciendo su oferta. "Podemos pagarte lo mismo que recibías antes, ya que las condiciones no han cambiado demasiado." Acabó de pronunciarse el menor de los Senju leales a Konoha.

"Vaya, así que tu hermano incluso te ha mandado a ti… no pensé que serías su perro faldero, pero seguramente él no puede sino ver a todos los demás como simples ayudantes." Dijo Naruto, incitando clara y abiertamente al ninja experto en Suiton, con el único propósito de ver alguna de sus reacciones, ya que de momento parecía ser muy cauto y actuar todo el tiempo casi por lo que decía el libro, necesitaba ver algo de su verdadero modo de ser para poder leerlo como hacía con todo el mundo… necesitaba saber qué esperar de él.

"Eso fue feo Naruto… además no contesta en lo absoluto mi oferta." Dijo el segundo Hokage, intentando por todos los medios ocultar la rabia que sentía.

'Lo sabía… ese pequeño titubeo, di justo en el clavo; ese es su punto débil, seguro tiene una relación de admiración/odio con su hermano.' Pensó Naruto a raíz de lo que pudo observar. "Lo siento, pero de momento estoy ocupado y no me gustaría abandonar un trabajo a mitad de camino… eso arruinaría mi reputación. Si la oferta aún sigue en pie, iré cuando termine con esto." Dijo el rubio desinteresadamente y levantando los hombros, como si realmente fuese algo que escapase de su control.

"Creo que no me has entendido… si estoy aquí, es porque queremos asegurarnos que vengas." Dijo el Segundo, mirando con unos ojos un poco más intimidantes.

"¿Aún por la fuerza… crees que puedes conmigo?" Dijo Naruto mirándolo seriamente, ya que no sabía si tendría que pelear con él o no.

"No creo que puedas luchar conmigo y proteger a esa chica que parece ser tu novia." Dijo el Hokage refiriéndose a Yugito, quien prácticamente cada diez segundos miraba a Naruto con una expresión de devoción que sólo una novia podía dar. Además, su respuesta se vio confirmada cuando tras sus palabras, Yugito le miró decidida; pero Naruto sólo se inclinó levemente hacia el lado en que ella estaba, como protegiéndola, hasta que…

"Jajajajajajaja" Rió Naruto, en un acto que sorprendió totalmente al Hokage y a quienes contemplaban el tenso diálogo entre ambos. "Ahora veo que ustedes son dos viejos perros de guerra, realmente no les importan los medios, sino los fines… me parece interesante, pero ya deberías saberlo, no tienes posibilidad alguna contra mí y además no necesito protegerla de ti." Dijo Naruto, en un tono absolutamente despectivo hacia el menor de los hermanos Senju, para luego dar media vuelta y quedar mirando a sus compañeros.

El Hokage sumamente molesto por este acto arremetió contra Naruto, quien estaba de espaldas y sólo pudo ver la reacción que había previsto desde hace algunos instantes; cuando el Hokage estaba en el aire detrás de sus espaldas, sonriendo al sentir un pie apoyarse sobre su hombro…

…Tobirama Senju se supo impactado, cuando vio a la chica con quien había amenazado a Naruto, moverse a una velocidad muchas veces superior a la suya… por lo que, decidió detenerse y acabó cayendo el suelo detrás de Naruto… dio un giro para encarar a la mujer y esta le dijo en un tono serio.

"Esta vez fue sólo un rasguño… pero aprenderás a no menospreciar a todo el mundo." Dijo Yugito, mientras aún tenía electricidad en sus manos y rocas en sus pies, cosa que hacía que su chakra se sintiera bastante grande… y sin la participación del Nibi.

Al final, el Hokage le dijo a Naruto que le estarían esperando cuando acabe con lo que estaba haciendo y se fue, seguido de los mismos enmascarados dejando a Yugito algo nerviosa, hasta que Naruto la abrazó y le dio las gracias por protegerlo, haciendo que ella prácticamente se derrita en sus brazos, sin poder ver el rostro de él.