Rating: K+
Género: Romance/Friendship
Pareja: Johan Andersen x Yuuki Juudai
Tema: 35 - Favors / Favores
Aclaraciones: Basado en el mundo de un drabble anterior.
Una fuerte brisa que provenía del sur logró mover el columpio que yacía al lado de Juudai, quien sólo atinó a mirarlo con aburrimiento y frustración desde el suyo propio. Hacía frío y seguramente sus padres estaban muy preocupados por él, pero ya no podía soportarlo más. Necesitaba saber la verdad e iba exigirla a cualquier precio. Miró a Yubel flotando frente a él con el gesto contrariado mientras se mordía los labios, parecía estarse pensando muy bien las palabras que iba a decirle y eso le molestaba, porque significaba que el asunto tenía más peso del que siempre le había hecho creer.
—Dime quién es el chico que veo en mis sueños —exigió, metiéndose las manos en los bolsillos para calentarlas un poco, al tiempo que sus ojos castaños y enojados se posaban en los de su interlocutora—. ¿Quién es? ¿Por qué sueño con él todos los días desde que tengo memoria?
—Él era Johan Andersen —cedió por fin la mujer, con cierto pesar al recordar todo lo que había sucedido en su vida pasada y una vez más preguntándose por qué aquél recuerdo había perdurado, cuando siempre su Juudai olvidaba todo de sus vidas anteriores—. Él era...
—¿Era?
El espíritu se preguntó si de alguna manera aquellos sueños habían alentado el sentimiento del anterior Juudai por Johan, haciendo que el nuevo también estuviera enamorado de él.
—Ya te he dicho, Juudai, lo sabes perfectamente —no quería volver a repetirse, menos por un asunto tan trivial como un amor ya muerto—. Tu has reencarnado cientos de veces... A él lo conociste en tu vida anterior.
—¿Y él... qué era de mí? —un ligero carmín cubrió sus mejillas, pero la mujer se engañó diciendo que se debía al frío del invierno—. Yo he soñado cosas extrañas... —sí, cosas muy extrañas. Sus labios acercándose gentilmente en la oscuridad, sus manos tocando su rostro, su piel, su cuerpo... Si eso era cierto, ¿qué había sido Johan para él?—. ¡Dímelo por favor!
—Hazme un favor antes —Yubel sabía de la terquedad de su amado, así que tenía que frenarlo antes de que fuese demasiado tarde—. No irás a buscarlo... ¿Verdad? —Juudai asintió—. Él era tu compañero. Tu amigo, tu amante. Esos sueños que tienes son reales, todos lo son. Pero él... él murió hace muchos años, Juudai. Podría apostar a que fue hace como 60 años, en tu anterior vida.
Por alguna extraña razón, aquello lo dejó más helado que los copos de nieve que empezaron a deslizarse hacia el suelo, cubriéndolo de un manto blanco y puro.
¿Estaba muerto?
¿Su único amor estaba muerto?
Pero entonces, ¿por qué le había pedido el favor de no buscarlo?
