CAPITULO 16 Mis colores

Naruto sintió que de pronto se estaba moviendo levemente, era como si lo estuvieran meciendo, se encontró que estaba tumbado en un sitio que no podía reconocer con los ojos cerrados, así que rápidamente los abrió y se incorporó, sorprendido de estar en un gran barco, el cual navegaba entre las tinieblas, no veía nada más que un agua negra y con una horrible sensación a muerte

"veo que has despertado" dijo una figura, asustando mucho al rubio, quien rápidamente dio media vuelta por medio de un salto, quedando de frente a la criatura, quien era una especie de hombre, pero estaba totalmente cubierto por la capucha negra, él imaginaba una persona porque se veían dos cosas como brazos y al parecer estaba flotando sobre el barco ya que bajo la capucha no se divisaban pies…y en la zona donde debería ir su rostro, simplemente no había nada y se apreciaba solamente oscuridad

"¿Quién eres?" demandó saber el tercer Doménico, encarando a la criatura quien simplemente manejaba el barco con gran calma

"Caronte…el barquero" dijo el espíritu, presentándose a este tan maleducado pasajero que tenía

Naruto se dio cuenta que poco a poco, unas sombras parecían ir acercándose al barco, no lograba identificar de dónde provenían, pero se veían como reptando por los suelos desde todas direcciones y tenía el poderoso presentimiento que iban por él, intentó poner su escudo, pero éste no salió, lo intentó varias veces más y al ver que no tenía efecto, trató de hacer aparecer las cadenas, sin embargo tampoco aparecieron…intentó teletransportarse a algún lado, pero se dio cuenta que eso era su espíritu solamente, por lo que no tenía la energía física que le daba su cuerpo, por lo que el ninjutsu estaba fuera de discusión

"no te agites…en este sitio tu alma está aislada" dijo el espíritu en su tono cansino y molesto, como si se tratase de una persona muy añosa "estás solo…tal como lo has estado en toda tu vida" agregó el espíritu, en lo que el rubio consideró un golpe bajo…el cual le trajo muchos malos recuerdos

Primero recordó su primera infancia, las cosas eran bastante borrosas y difícilmente recordaba algún rostro, pero sí se daba cuenta que le trataban mal y le hacían cosas malas, los único que siempre le acompañaron fueron los fantasmas, quienes conversaban con él y le acompañaban un poco…luego apareció el espíritu de su padre diciéndole que en realidad su vida había sido peor de lo que pensaba, ya que no había hecho amigos, sólo había hablado con espíritus de gente que ya estaba muerta…

"eso es…tengo un objetivo, traer de vuelta a mi padre" dijo Naruto recordándolo en voz alta, primero para decírselo a sí mismo, y segundo para restregarle a aquel espíritu su error…aunque sin darse cuenta las sombras estaban acercándose un poco más a él

"te refieres a ese hombre que te dejó justo cuando no podías impedirlo" contestó él, ya que estando en su barco era capaz de escarbar y hallar cualquier cosa en las mentes de sus pasajeros

Sin que el rubio lo notara, las sombras se acercaron más, parecían reaccionar a sus emociones negativas y el rubio estaba demasiado sumergido en ellas como para hacer algo o incluso advertirlo, recordó la traición de Lili, los malos tratos iniciales en Konoha…la muerte de Anko, su desastrosa lucha contra los hermanos Senju…

…hasta que las sombras lo cubrieron por completo, oscureciendo incluso sus pensamientos y su misma alma…

"ya est-" Caronte iba a darse por victorioso, cuando una poderosa energía salió al exterior, era el chakra de Naruto, el propio, no el del Kyubi, ni el poder de Shamash, la propia energía del rubio saliendo a la luz de una forma sumamente potente…y con cierta oscuridad propia

"¡ya he tenido suficiente maltrato…voy a hacer las cosas a mi manera!" dijo el rubio gritándole al espíritu, mientras las sombras simplemente se desvanecían ante la luminosa e intensa energía que el rubio desplegaba

"no…no puede ser…¿cómo es que tú?" iba a decir él, cuando de pronto una especie de oleada del poder del rubio le sacudió bastante fuerte, por lo que tuvo que asirse con firmeza a su apoyo para no salir disparado

"así que eres la personificación de Lamart…el que le permite transportarse dejando marcadores…" dijo el rubio al darse cuenta de lo que ocurría ahí "no sé por qué, pero supongo que por algún motivo no puedes dejar este plano y su habilidad es traer a sus enemigos aquí…" dijo el rubio deduciendo todo lo que creía correcto acerca de los poderes de la mujer que le había atrapado, y asombrando a Caronte en el proceso ya que todo era cierto, él estaba ahí por una maldición del dios del inframundo y mientras él no la quitase, no podía salir de esa dimensión, así que su ayuda a Lamart, era con los espíritus que ella le mandaba y que él enviaba al otro lado, sin importar si estaban muertos o no, después de todo al final del camino siempre lo estaban

Naruto sin embargo se acercó a él caminando, nunca dejó de emanar esa potente energía, por lo que Caronte apenas si se podía mantener en su posición, un segundo de duda o intentando hacer alguna otra cosa y caería a las mismas aguas que se suponía controlaba, el rubio siguió acercándose a él con el paso confiado y orgulloso, había tomado una decisión, un camino y lo iba a seguir hasta el final

Siguió avanzando hasta que puso su mano sobre lo que se suponía era la cabeza del espíritu y lo quemó apenas pensó en fuego, entonces sintió como si fuese succionado de ahí, ya que seguramente la fuerza que le mantenía separado de su cuerpo había desaparecido y ahora volvía a lo normal

En el mundo exterior, Naruto sintió su cuerpo, aún estaba en el suelo y dentro de la jaula, pero quiso actuar como lo haría un ninja, por lo que utilizando el Hirashin no jutsu apareció por el extremo de afuera de la jaula, justo por un costado de su sensei, empuñando uno de sus kunai especiales, con la sola intención de enterrárselo en el pecho…

…sin embargo Marko era poderoso, y no le costó nada ponerlo nuevamente contra el suelo, gracias a sus poderes gravitacionales

"qué lástima Naruto…" dijo Marko en su cada vez más usado tono arrogante y soberbio "pasaste la prueba…venciste a Lamart…cosa que realmente no pensé que lograrías…sin embargo si no estás con nosotros…no nos sirves…y yo que incluso te tenía un premio" dijo Marko, haciendo aparecer desde el suelo una roca, era bastante grande y resulta que estaba partida por la mitad, casi como una frutilla que es partida de la misma forma…sin embargo lo que había en el interior, le sorprendió mucho…ya que para él podía ser incluso tan dulce como una frutilla

En el interior, estaba Yugito, prisionera de muñecas y tobillos por trozos de roca que seguramente Marko controlaba, la chica se notaba algo lastimada, seguramente había dado pelea, pero había sucumbido al final, se notaban lágrimas en su rostro y al ver al rubio intentó gritarle, pero también estaba amordazada, por lo que no sirvió de nada…

El rubio sintió su calma irse al demonio, sus ojos se pusieron felinos, y rápidamente se vio con nueve colas rojas y una fina capa de chakra a su espalda, su ira estaba al máximo, pero no quería convertirse en el Kyubi, ya que sólo se haría más grande y más pesado, además que en ese estado era mucho más rápido y hábil…sin embargo ni con todo ese poder podía levantarse del suelo

"Naruto…tú sabes bien que el poder del Kyubi no es ni la tercera parte del poder de Shamash…imagina lo poco que vale frente a Enki" dijo Marko, sorprendiéndose cuando notó una nueva presencia, entonces rápidamente dio un salto, para ver que en el sitio donde estaba había aparecido Akashiro, con su traje como nuevo…y sin que pareciera estar utilizando su personificación

El recién llegado simplemente movió una mano e hizo desaparecer a Yugito, alarmando a Naruto al comienzo, pero luego se calmó pensando que seguramente estaría bien, ya que no tenía sentido hacerle daño a alguien que le importaba si ambos estaban del mismo lado, entonces Marko intentó utilizar sus poderes gravitacionales, pero Akashiro poseía la habilidad de la flotación, por lo que todos los enemigos, y los doménicos que permanecían leales estaban ahora flotando en el aire, sin poder controlarse en absoluto, ya que se movían dentro de su posición, girando hacia todos lados, como si estuviesen dentro de una burbuja de aire, en la que no tenían ningún control

Marko intentó luchar arrojándole piedras, pero con lo que para Naruto era una facilidad aterradora, un agujero negro apareció en medio de su abdomen y le succionó prácticamente de inmediato, eliminándolo por completo de una forma que incluso llegaba a dar miedo, ya que ese hombre se suponía fuerte, ya que era el segundo de ellos, no era más que un insecto al lado de Akashiro

"sufran la ira de Enlil…el dios del cielo" dijo Akashiro, haciendo lo mismo que le hizo a Marko, con todos los renegados, los cuales pasaron a ser historia, incluso Lamart, quien ahora que no tenía su espíritu para ayudarle estuvo más indefensa que nunca, el tipo sujetó a Naruto quien estaba aún flotando, para mirar a los cuatro restantes, Ryan, Juro, Dart y Almos "mantengan el orden" y tras eso ambos desaparecieron de ahí, con la habilidad de reemplazo o comunicación espacial que Akashiro había desarrollado

….

..

El rubio despertó y se dio cuenta que la situación era ridículamente similar a la anterior, casi como si todo hubiera sido una ilusión y nunca hubiera salido de la trampa de Caronte…sin embargo ahora estaba quieto, no se movía y estaba sobre algo blando y suave, no sintió peligro alguno por lo que abrió los ojos de a poco, encontrándose con la visión del rostro de una chica de su edad, de ojos negros y cabello azul

Naruto pronto se sentó para incorporarse y se dio cuenta que estaba descansando sobre la falda de esa mujer a quien no conocía de ninguna parte…pero ella le miraba con gran ternura y admiración

"¿Quién eres?" preguntó sumamente intrigado el rubio a la mujer, quien estaba arrodillada al igual que él

"Akashiro Tumewasi" dijo ella, con una sonrisa en el rostro, la cual se transformó en una carcajada cuando vio la cara de sorpresa del rubio "¿sorprendido?" preguntó ella, a lo que él respondió moviendo la cabeza solamente "la verdad es que yo soy la verdadera Akashiro" dijo la chica de forma muy amable

'con razón siempre pensé que ese era un nombre de mujer' pensó internamente el rubio

"él que ustedes conocían era mi subordinado…Wasar" dijo ella señalando a un hombre que estaba cortando unos arbustos muy lejos de ahí "no creo que lo sepas, así que te contaré mis razones, mi espíritu es Enlil, dios regente del cielo" dijo ella haciendo aparecer la figura de un hombre de excelente condición física, un rostro sabio y como característica más llamativa, era una piel totalmente azul, por donde quiera que él mirase "como en los antiguos tiempos miraban al cielo buscando información del futuro…yo puedo hacer lo mismo, por las noches estrelladas puedo mirar el cielo y ver el futuro…sé todo lo que va a pasar…no, mejor dicho lo que podría pasar…por eso tiré de las cuerdas para que las cosas sucediesen de la mejor forma posible…por eso yo.." dijo ella al comienzo con un tono de orgullo, como presumiendo de buena forma su grandiosa habilidad, pero terminando con un tono mucho más tímido e incluso rompiendo el contacto visual con él para bajar la mirada "yo…yo te amo Naruto-kun" dijo ella, acercándose a él y tomándole las manos

"¡guaaa!...¿acabas de decir lo que yo creo que acabas de decir?" dijo el rubio quien no se esperaba que alguien a quien acababa de conocer, le viniese con eso de forma tan repentina "no es que tenga algo contra ti, de hecho te agradezco el habernos salvado, pero no te conozco, y aunque seas una mujer linda, las cosas no funcionan así" dijo el rubio para verla bien y fijarse que su figura era bastante buena…aunque no pudo evitar reprimir un travieso pensamiento 'sus pechos no son tan grandes como los de Anko o Hinata…y sus piernas y cola no son tan lindos como los de Yugito'

"¡discúlpame por favor! No quise ser tan brusca…pero es que yo lo he visto" dijo ella justificándose, pero con lo poco que le explicaba al rubio, éste seguía escuchando puras cosas sinsentido "he visto el hombre en quien te convertirás, serás el más fuerte, harás grandes hazañas, derrotarás enemigos tan temibles como Zhular…o Pain y llenaras a la gente de esperanza y alegría, eres el ser más luminoso que he visto en todas mis visiones" dijo ella sumamente emocionada e ilusionada "por eso quiero estar a tu lado, guiándote en tu camino y ayudándote" dijo ella apretando un poco más las manos del rubio, y acercándolas a ella, por lo que acabaron en su pecho

"¿de qué hablas…? Marko-sen…Marko, me dio una paliza, de no ser por ti me hubiera matado a mí y a Yugito…y Zhular debe ser todavía más poderoso…además no tengo idea quién es ese tal Pain" dijo el rubio intentando armar algo coherente en su cabeza con todo lo que esta mujer desconocida y recién aparecida le estaba diciendo

"¡para eso estoy yo!" dijo ella sonriendo entusiasmada por serle de utilidad "lo he visto todo, tú fuiste un genio sin igual, pusiste unos sellos a tu capa para hacerla invisible por la noche, así te escabulliste y llegaste a Zhular quien se confió por estar de noche, usando el marfil de la montaña blanca te hiciste unas garras que podías utilizar con los poderes del Kyubi o de Shamash, incluso usaste un sello para mejorar las habilidades de tus manifestaciones…¡eres único!" dijo ella abrazándole, mientras que Naruto procesaba todo eso y tras romper el abrazo quiso revisar algo

El rubio abrió la mano derecha y extendió el brazo hacia el otro lado, haciendo aparecer primero el escudo y luego un eslabón de la cadena, quería comprobar que todo estuviese bien, y al ver que sus poderes funcionaban con normalidad se tranquilizó, mientras la chica se arrimaba a su hombro

"¿Cómo es que pude vencer a los zombis del edo tensei tan rápido la primera vez y cuando Shamash luchó con ellos parecían inmortales?" preguntó el rubio curioso, ya que hacía tiempo tenía esa duda, pero no tenía a quién hacérsela, sin embargo esta mujer parecía ser prácticamente omnipresente

"¿Qué no recuerdas que el Kyubi quema almas?" preguntó ella como si fuese algo que él hubiese sabido todo el tiempo, pero que al ver su rostro de sorpresa e intriga se dio cuenta que no "¿ya luchaste contra Orochimaru?" preguntó ella, a lo que Naruto asintió "Qué extraño…se suponía que cuando te enfrentabas a él, éste comenzaba a revivir muertos uno tras otro…y cuando tú los destruías con la garra del Kyubi, éstos ya no podían volver a ser invocados, porque tanto el chakra del Kyubi, como el fuego que produces con él tiene la capacidad de quemar o destruir almas…así que no pueden ser manipuladas después…para ellos no hay cielo, ni infierno ni nada de lo que haya del otro lado…simplemente se ven condenadas a ser nada por el resto de la eternidad" dijo ella sorprendida de que las cosas no sucedieran exactamente como ella las había previsto, sin embargo era algo que ocurría de vez en cuando, debido a alguna que otra decisión sorpresiva de menor importancia en la historia final

"vaya…sí que eres una mujer increíble" dijo el rubio, intentando halagarla para hacerla ruborizarse un poco…y cuando lo hizo pensó 'ésta está loca por mí'

"¿Qué me dices Naruto-kun…quieres ser mi pareja por toda la eternidad?…seremos los mejores, y nadie podrá detenernos" dijo ella tentándolo con una muy suculenta oferta, él sabía que con todo el poder y conocimiento que ella tenía, seguramente lo lograría…pero…

"¿Qué va a pasar con Anko y las otras chicas?" preguntó él un poco preocupado por sus más fieles y leales compañeras

"las dejaremos seguir con sus vidas normalmente…lo más lejos de ti que se pueda" dijo ella un tanto celosa, mientras jugaba con sus dedos enredándolos en el cabello de Naruto

"¿disculpa lo inoportuno…pero dónde estamos?" preguntó el rubio al ver que había una enorme casa a la distancia, una casa que él no conocía, así como un extraño jardín, una fuente y algunas cosas más

"esta es mi isla…vivo aquí desde hace más de ciento veinte años, mis poderes me permiten mantenerla flotando más arriba de las nubes…técnicamente a esta altura no hay oxígeno…pero para mí es sumamente fácil modificar eso" dijo ella terminando sus palabras casi susurrándole al oído "y bien…¿cuál es tu respuesta…Na…ru…to…kun?" dijo ella para finalizar rozando su oreja con sus labios

"ven aquí" dijo el rubio acercando su rostro para darle un beso, haciendo que ella se emocione mucho…

….

..Tanto que nunca vio venir lo siguiente

Naruto en un movimiento increíblemente rápido, rodeó su mano de chakra rojo y atravesó el torso de la chica a quien estaba besando con él, haciendo que se rompa el beso y ella le mire con unos ojos abiertos más allá de lo imaginable

"¿por…qué?" intentó decir ella en sus últimos instantes de vida, mientras la sangre se abultaba rápidamente en su ropa y su boca

"sabes mucho…y no me gusta ser el criado de nadie…" dijo el rubio mirando con una expresión diferente "tú dices que era una persona de luz…déjame decirte que he intentado serlo por dieciocho años…para recibir sendas traiciones y puñaladas por la espalda…incluso tú me has mentido toda mi vida, si alguna vez te me hubieras presentado en tu verdadera forma…pero eres una perra mentirosa y no confío en ti" dijo para luego fijar su atención en Wasar, quien rápidamente apareció para sujetar a su ama

"¡señorita Akashiro!" exclamó el viejo al ver a la moribunda chica, mientras la isla en la que estaban comenzaba a moverse, cayendo lentamente "¡Qué le has hecho!" dijo furioso el criado de la muchacha

"lo mismo que te haré a ti" dijo el rubio desapareciendo con el Hirashin y apareciendo detrás del sujeto, para atravesarle el pecho antes de que pudiera reaccionar…entonces miró hacia abajo y vio por última vez el rostro afligido de la poderosa doménico, Akashiro Tumewasi "gracias por la información…pero déjame decirte que cualquier de mis chicas es más mujer que tú…ya no me sirves" dijo Naruto desapareciendo en un pequeño manchón anaranjado

Después de todo lo ocurrido, el rubio apareció dentro de su casa, sorprendiendo a las chicas, quienes le esperaban ansiosas y preocupadas

Cuando Naruto las vio, se fijó que había algo de desorden y faltaban algunas cosas, una silla, algunos adornos y ese tipo de cosas, se fijó que Yugito estaba sentada en un sillón, y Anko y Hinata en los sofá del lado contrario…como si estuviesen en una tensa tregua…aunque al menos la rubia se veía más limpia y ordenada que cuando Marko se la enseñó su posible premio

"¿Qué fue lo que pasó Naruto?" preguntó Anko preocupada, atreviéndose a decir lo que las tres estaban pensando desde que sintieron todos esos poderes en las cercanías

"un montón de cosas como para explicarlo ahora…¿Yugito estás bien?" preguntó el rubio a la chica del mismo color de cabello, quien asintió, tenía unos deseos enormes de abrazarlo y besarlo ahí mismo, pero tenía el presentimiento de que apenas se levantara del sillón, las otras mujeres la iban a atacar

"Naruto-kun, ella dice que es tu novia…pero yo sé que eso no es cierto, por favor díselo" dijo Hinata en el típico tono suplicante con el que pedía cualquier cosa

"lo siento chicas…" dijo mirando a las provenientes de Konoha, generando tristeza en ellas, y una especie de regocijo mudo en la de la nube "Yugito sí era mi novia" dijo causando un shock general al utilizar el tiempo pasado y decir…era, ya que ahí las mujeres se comenzaron a perder "hoy me he reencontrado…no, me he descubierto a mí mismo, mis verdaderos objetivos y la forma en que quiero vivir…decidí que me cansé de ser amable y seguir las normas que no me agraden…y también decidí que no estoy dispuesto a elegir a una de ustedes porque las quiero a todas…no busco una novia, ya que no confío lo suficiente en la gente para tener una, así que les diré lo siguiente, sé que puedo ser la persona más egoísta del mundo, pero lo comprendo y lo acepto, quiero que se vuelvan mis sirvientas…que hagan lo que digo y me sigan…sé que pido mucho, pero es lo único que quiero…las dejaré pensarlo" dijo el rubio terminando, para ver el rostro de asombro e incertidumbre de las mujeres, por lo que dio media vuelta, pero no había alcanzado a hacerlo completamente cuando sintió a Hinata y Yugito a sus pies, jalándole de la ropa

"¡yo te seguiré siempre…no me importa cómo!" dijo Yugito s sus pies, mientras lloraba y se aferraba a sus pantalones

"¡yo no puedo vivir sin ti!" dijo Hinata mirándole a los ojos, con una increíble expresión de devoción…

Entonces fue cuando asumió que le faltaba una, entonces la miró y se dio cuenta que Anko también le estaba viendo con mucho cariño "mi vida era tuya desde antes que me la devolvieras" dijo Anko, confesándole lo que sentía, pero desde la distancia del sillón, principalmente porque nunca quiso ser un obstáculo entre él y Hinata

"entonces quítate la ropa y arrodíllate con las demás" dijo el rubio en un tono un poco más serio que el que había utilizado, provocando un tenso silencio, ya que era la primera orden que daba como si fuese el amo de ellas, y las menores no sabían cómo lo iba a tomar

Anko sólo procesó todo, para acabar entregándole todo su ser y su dignidad a él, se quitó la chaqueta, los pantalones cortos, las mallas y finalmente la ropa interior, para luego acercarse hasta el rubio movilizándose sobre sus rodillas, hasta que él puso su mano sobre su cabeza, se agachó un poco y le dijo a escasos centímetros de su rostro

"no te excluyas" dijo él de un modo un poco más amistoso, para luego darle un beso y despedirse de todas con las escuetas palabras "haré algunas cosas" y posteriormente desapareció

..

No habían pasado más de seis horas desde que Akashiro los rescató, la mayoría de los doménicos estaba cansado por la lucha y por haber tenido que soportar los poderes de Marko, que sin duda eran enormes…al menos ya había dejado de ser una amenaza, junto con buena parte de los renegados

Estaban en la oficina central y de pronto el rubio apareció ahí, sorprendiéndoles ya que ninguno de ellos había visto antes el Hirashin no jutsu

"¿Qué pasó con Akashiro…Naruto?" le preguntó Juro, quien al ser el cuarto, de algún modo había tomado las riendas en el lugar, incluso sentándose en el lugar que usaba Marko

"la maté" dijo el rubio directamente, sorprendiendo a todo mundo, entonces se produjo un molesto silencio, ya que la mayoría estaba esperando que dijera que había sido una broma y les indique las instrucciones que el primer Doménico había dejado "Akashiro Tumewasi era una mujer, aquel tipo que vestía de etiqueta no era más que su criado…ella lo controlaba todo desde una isla que tenía…pero ya no más…" dijo el rubio mostrándoles la mano derecha, la cual en la zona de la muñeca, conservaba todavía algo de la sangre que le había saltado a la mujer cuando atravesó su cuerpo

"¿Qué demonios hiciste?" preguntó Dart, gritándole fuerte al rubio, quien simplemente se movió a alta velocidad con el jutsu de su padre, para repetir lo mismo que había hecho con los otros dos, con la diferencia que apareció por detrás, metió su garra de chakra rojo por sus costillas y dejó su mano en torno al corazón del quinto Doménico

"¡Naruto para!" gritó Juro intentando razonar con el rubio, quien parecía estar fuera de sus cabales "¡Naruto…no pierdas el control!" gritó el cuarto, atento a los actos del rubio, él sabía que en el momento en que éste retire la mano, su alumno se desangraría hasta la muerte y el único que podría detener esto sería el mismo Naruto

"¿hablas de control?" dijo el rubio intentando establecer diálogo, mientras tenía perforado el pecho de su enemigo público número uno "créeme ahora no lo estoy perdiendo…lo estoy tomando" dijo en un tono serio, que era la forma en que se refería a sus semejantes ahora "Dart… tú me destruiste el corazón, yo te devolveré el favor" dijo el rubio aplastando el corazón con su mano derecha, provocando que el joven caiga muerto instantáneamente al suelo, con lo cual conseguía parte de su tan anhelada venganza, ya había dado los primeros pasos hacia un camino sin retorno, un camino oscuro y sombrío, un camino que buscaba su seguridad y el no tener que depender de nadie como lo había hecho en el pasado…un camino donde él sería el rey

"¡Naruto!" gritó Juro, poniéndose de pie para vengar ese acto tan irracional en el que le habían quitado la vida a su apreciado alumno, cuando de pronto vio todo oscuro

De pronto el cuarto Doménico se vio encerrado en una caja negra y rápidamente apareció un gran número de espadas, enterrándose en ésta por los costados…el truco de la caja…uno de los poderes de Zoroastro

"¡Almos!" dijo Juro desde un costado, conmocionado al ver que al parecer el sexto Doménico también estaba metido en eso

"astuto…usando tu habilidad del señuelo para salvar tu vida…a cambio de casi todo el poder espiritual que te quedaba" dijo Naruto, haciéndole notar a Juro que había descifrado su técnica completamente

"discúlpeme Juro-sama…pero acompañaría a Naruto al mismo infierno de ser necesario" dijo el sexto Doménico, para ver cómo el cuarto era atrapado por un montón de cadenas, las cuales eran como una más de las firmas características del rubio

"¿crees que se vería bien el truco si le añades escapismo?" preguntó Naruto en un tono divertido

Entonces Almos volvió a repetir el truco de la caja, pero ésta vez la víctima fue muerta, y antes de que la caja terminara de desaparecer, y el cadáver fuera visible, éste se rodeó por las flamas y ardió en presencia de los hombres que estaban ahí

"Ryan…yo sé que tú quieres vengarte de tu hermano…por arruinar el nombre de tu familia, pero tienes que elegir…estás con nosotros...o estás en nuestra contra" dijo el rubio cruzándose de brazos, mientras le miraba

"mientras dejes algo de Ryon para mí…te serviré…Naruto-sama" dijo arrodillándose frente al rubio quien asintió satisfecho

"bien…necesito preparar algunas cosas, así que tienen tres días, al cabo de ese tiempo nos reuniremos aquí" dijo el rubio comenzando a salir de la oficina "y si ven a algún aspirante mátenlo" dijo saliendo finalmente

Durante la pelea, la mayoría de los aspirantes a Doménico había muerto, ya que al no tener personificación, no tuvieron con qué protegerse de los ataques de los renegados, mientras que Marko los tenía pegados al suelo, sin embargo era posible que uno u otro hubiesen sobrevivido, y él no quería dejar a nadie que con el tiempo pudiera volverse una amenaza

El rubio se puso a correr rápidamente hacia la montaña blanca, concentrando su chakra en sus piernas para acelerar el paso, recordaba todavía las palabras de Akashiro, había sacado el mineral de ese sitio para hacerse unas garras, por lo que se apuró para poder llegar

Al hacerlo vio que no había nadie custodiando la entrada, seguramente quienes se encargaban de eso habían ido a ayudar en la lucha…aunque no tenía idea de cómo les habría ido, después de todo no eran necesarios y aunque hubiesen sobrevivido, no aguantarían a Almos y Ryan; despedazó la roca, no iba a necesitar más aquel sitio y prefería inutilizarlo para que nadie más pudiera ocuparlo, una vez dentro sintió que en ese sitio había una fuerte energía espiritual, pero al no estar completamente aislado, no tenía el efecto de antes, ya que en el material blanco que había detrás de la roca también había algunos sellos

Naruto cubrió su mano con chakra rojo y entonces enterró la garra en uno de los muros, extrayendo un pedazo bastante grande, el cual era absolutamente blanco, en ese momento se fijó en sus guantes negros de cuero y comenzó a sacar y tallar los trozos más pequeños con su mano cubierta por la energía del Kyubi, por lo que ese normalmente resistente mineral era casi como arcilla

Cuando tenía listas las ocho puntas, que cubrirían la zona de la última falange de sus cuatro últimos dedos de cada mano, revisó el material intentó aplicarle chakra y se dio cuenta que éste era absorbido y contenido, sin liberarse…eso le permitía usar la garra del Kyubi usando una menor cantidad de energía y a su vez podía aplicar el chakra suyo para dar un golpe más fuerte, así que usando su maestría con el fuego adhirió las garras a cada dedo en su guante, y después lo hizo con el otro, para finalmente admirar el trabajo hecho y las ocho nuevas uñas que tendría de ahora en adelante…

…recordó lo que le había sido dicho sobre aplicar fuuinjutsu a las manifestaciones, también se le vino a la mente lo que le había dicho Chass sobre la debilidad del aro dorado, por lo que lo hizo aparecer y con sus nuevas garras, comenzó a canalizar su chakra para hacer una serie de inscripciones, basándose en un principio que su padre había aplicado a los kunai del Hirashin…la capacidad de transporte espacio-temporal, grabó inscripciones a lo largo de todo el anillo dorado, cubriendo toda su circunferencia, y cuando estuvo terminado, se fijó que los caracteres estaban en un color blanco, así como lo era el material de sus garras, entonces hizo aparecer su cadena y se puso a pensar en una idea que hace tiempo le estaba rondando la cabeza, pero que ahora pensó que podría funcionar, ya que le habían dicho que pondría sellos en ella y no se le ocurría ningún otro

Entonces ahora no utilizó sus garras, sino su mismo control sobre el fuego y tomando un eslabón en su mano derecha, lo miró muy concentrado, y comenzó a idear la fórmula en su cabeza, era similar a la que le había pedido a Jiraiya que hiciera contra esos tipos de Suna, era una especie de mini dimensión con un vacío que absorbiera las cosas, pero con símbolos de energía espiritual, por lo que sería esto lo que absorbería la cadena, de ese modo si se encontraba con algún renegado le quitaría su capacidad de luchar, y en el caso de un ninja, al quitarle su energía espiritual, no tendría con qué compensar la energía física y no podría usar su chakra, por más que tuviese una gran cantidad de esta energía

Comenzó el grabado a puro fuego en el eslabón y luego éste dio un pequeño resplandor, había puesto un seguro que impedía que su propia energía espiritual fuera absorbida por la cadena, ya que no quería caer por su propia mano…

…entonces venía una de las cosas que más le intrigaba

'¿Cómo diablos se supone que haga que la capa me vuelva invisible?' pensó el rubio intentando imaginar los sellos que había puesto, ya que no se le ocurría la manera de hacerlo 'a ver…repasemos lo básico…un objeto es visible cuando la luz impacta sobre él, y se refleja hasta alcanzar la vista de otra persona' se repitió a sí mismo Naruto intentando encontrar el resquicio que debió haber explotado en esa visión de Akashiro para lograr la invisibilidad 'un objeto es transparente cuando la luz pasa a través de él' agregó Naruto en su mente, repasando lo que sabía sobre óptica para intentar descubrir la clave de su supuesta invisibilidad…'¡La solución es la misma que para ella…tengo que crear una comunicación!'

Naruto se puso a pensar un poco y luego se decidió a hacerlo, se quitó la ropa que llevaba por partes, y les iba poniendo un sello tipo marcador, ya que tenía que hacer lo mismo que Akashiro hacía con su intercambio, mercaba dos lugares diferentes, es decir, su parte de adelante, y su parte de atrás, y con la ayuda de un sello, hacía que la luz pasara por un lado e instantáneamente saliera por el otro, sin poder reflejarse en él…el único problema es que como no podía poner esos sellos en cada parte de su ropa, esa técnica sólo funcionaría cuando hubiese poca luz, es decir durante la noche o en cuevas oscuras….'espera' pensó el rubio recordando otra cosa 'es justo como lo dijo…seré invisible de noche…y así sorprendería a Zhular' recordó el rubio para dar un brinco de alegría por estar razonando de forma acertada 'aunque también tendré la limitante del movimiento, porque si me estoy moviendo la tela se ondulará…y el sello dejará de funcionar…pero supongo que sirve para hacer aproximaciones furtivas y prepararme para dar el golpe con el Hirashin' pensó finalmente el rubio analizando todas las debilidades que se le ocurrían de su técnica

..

Cerca de cinco horas más tarde, el rubio volvió a su casa, quitó la barrera que había alrededor y entró por la puerta de en frente, como lo haría la gente normal, al entrar se sorprendió de no ver a ninguna de sus nuevas y flamantes sirvientas…se dirigió a paso tranquilo hacia su habitación, para sorprenderse al verlas a todas durmiendo, afuera ya había anochecido y si bien ellas no habían tenido acción real, seguramente habían estado muy tensas y preocupadas por su bienestar, así que con cuidado se acostó en un extremo de la alcoba, ya que las chicas estaban casi todas al medio y se durmió

Al día siguiente, despertó cuando sintió algo presionándole y al abrir los ojos se encontró a Anko intentando darle un beso, entonces rápidamente le puso la mano en la mejilla y abrió la boca para besarla de forma apasionada, hasta que tras algunos instantes tuvieron que separarse para respirar

"¿las demás?" preguntó algo preocupado el rubio, quien tras los últimos acontecimientos estaba un poco paranoico, pero es que habían pasado muchas cosas y aún tenía luchas muy peligrosas por delante

"Hinata está preparando el desayuno y Yugito se está dando un baño" dijo ella, abrazada al rubio

"tenemos tiempo entonces" dijo el rubio continuando el beso y acariciando los pechos de la chica por sobre la ropa, hasta que de pronto Hinata abrió la puerta, y al verlo en esa situación…íntima, se avergonzó, especialmente cuando ambos la miraron…se iba a disculpar para salir de la habitación, pero la voz autoritaria del rubio la detuvo

"Hinata…no te vayas…vas a tener que acostumbrarte a esto, porque yo no voy a encerrar a las demás cuando quiera hacer algo" dijo el rubio, dándole un beso a Anko, para luego separarse un poco "¿a qué viniste?" preguntó el rubio quien por la expresión de su rostro notaba que ella quería decirle algo

"ano…no me vas a creer, pero de pronto apareció un mono en la casa" dijo Hinata sorprendida y confundida, porque de no haberlo visto con sus propios ojos tampoco lo creería "dijo que quería hablar contigo" dijo la chica, con la misma inseguridad

Naruto se levantó, se quitó los short que andaba trayendo a modo de pijama y se puso sus pantalones naranjos de pierna completa, se acercó a Hinata y tras darle un beso le dijo coquetamente al oído "confío en ti y te creería incluso si me dijeras que el mundo se congeló" dijo el rubio saliendo finalmente de su cuarto, para bajar las escaleras, ya que la sala estaba en el primer piso

Ahí se encontró a un simio bastante corpulento y grande, era un poco más alto que el mismo Naruto y su cuerpo se veía sumamente firme y resistente, el rubio nunca lo había visto y no tenía idea de cómo es que había aparecido ahí, aunque al parecer venía a hablar con él

"¿Tú eres Naruto cierto?" preguntó el simio, a lo que el chico asintió para que el animal continuara

"mi nombre es Enma…soy el jefe del clan de simios que Sarutobi, el tercer Hokage, controlaba y si estoy aquí es porque quiero hacer un trato" dijo el mono, captando la atención del rubio, quien nunca había tenido ninguna invocación, pero sí había oído mucho de ellas por su padre, especialmente de los sapos que él invocaba "me gustaría que fueses nuestro nuevo invocador, a cambio de que mates al segundo Hokage, Tobirama Senju, lo que él hizo con Sarutobi es una falta de respeto imperdonable, ha profanado su descanso y deseo hacerle pagar" dijo el animal demostrando gran raba hacia aquel sujeto en sus palabras

"la verdad es que yo no estoy acostumbrado a luchar junto a nadie más que a Shamash…pero si me prometes que me ayudarás a cuidar a mis…compañeras aceptaré" dijo el rubio tomando un poco las riendas del asunto, el animal asintió aceptando el trato por lo que le extendió el pergamino a Naruto, quien siguió las instrucciones que le dieron, poniendo sus huellas dactilares y su nombre en el papel

"seguro que alguna de ellas puede ayudarte con el jutsu, nos veremos pronto" dijo el mono antes de desaparecer en una nube de humo

El mono desapareció, y Naruto queriendo demostrar algo, se teletransportó a la escalera, sorprendiendo a Anko y Hinata quienes estaban escuchando la conversación escondidas

"no sigan haciendo eso…cuando sea algo que puedan oír, las llamaré, cuando no lo sea, espero que me obedezcan" dijo el rubio reprochándolas, pero tomándolas del brazo para llevarlas a la habitación, ahí vio que Yugito estaba vestida con un pantalón ajustado y una polera sin mangas, el rubio se alegró de poder tenerlas juntas a las tres, entonces las hizo sentarse en la cama, mientras él estaba en frente y comenzaba a explicarles y contarles todo lo ocurrido

Por lo que ellas escucharon todo con atención, quedando especialmente sorprendidas por cómo había aniquilado a alguien tan poderosa como Akashiro, y finalmente su declaración de ser el futuro líder del mundo entero, ahora tomaría el control él mismo, y nadie más le traicionaría ni le atacaría por la espalda

"la verdad es que no me importa lo que piensen de mi…recuerden que son mis sirvientas… mis esclavas, son sólo posesiones que mantendré conmigo mientras me sirvan o las necesite" dijo el rubio, sin mirarlas al rostro, realmente no quería sonar así de frío con ellas, pero quería dejarles en claro la autoridad…no quería que nunca lo traicionaran

Y precisamente queriendo remarcar ese punto, fue que el rubio estuvo todo el día en casa, descansando u ordenando algunas cosas, sin tocar a ninguna de las chicas, incluso al anochecer se fueron a acostar todos juntos en la cama de éste y lo único que hicieron fue dormir, pese a que el rubio se moría de ganas de hacer el amor con las tres, y ellas también lo querían, puesto que se lo habían pedido, pero iba a remarcar su autoridad y su control

En la noche poco antes de dormir, el rubio miró su perchero y sonrió al no ver la mayor parte de éste, su traje estaba colgado en él y al estar oscuro y quieto, se había vuelto invisible, así que ese día tendría que aplicar los mismos sellos en sus otros trajes, realmente era una buena combinación la que había hecho ya que las cosas materiales y el chakra no podían atravesar la tela por la barrera que tenía, pero la luz, el sonido y las otras cosas intangibles sí podían hacerlo

Al día siguiente, el rubio se despertó y nuevamente encontró a Anko intentando comérselo a besos, lo cual era una excelente forma de despertar "buenos días…amo" dijo Anko de forma muy coqueta, provocando muchísimo a Naruto

"¿las demás…?" preguntó el rubio recorriendo a todo el autocontrol que tenía

"ambas abajo…aunque no tengo idea lo que están haciendo" dijo ella, ganándose un beso por parte del rubio

Eso bastó, Naruto le arrancó la polera que estaba utilizando para taparse y le dio un beso, mientras sus manos recorrían y disfrutaban de sus generosos pechos, los cuales el rubio siempre había contemplado y admirado, pero sólo ahora tenía para él y sólo para él, así que mientras ambos se devoraban las lenguas en una especie de duelo ardiente y apasionado, él disfrutaba con sus manos lo más que podía de los suaves y voluminosos atributos de la chica, quien cada vez que sentía las manos del rubio apretarle o rozar sus pezones, sentía una exquisita sensación que le calentaba hasta la punta de los pies

Poca invitación más necesitó Anko para dejar a Naruto sin sus pantalones y despojarse de la poca ropa que ella tenía aún interponiéndose entre la unión de ambos, por lo que con muchas ansias, y sin quitarle sus pechos a Naruto de la boca, o las manos, sostuvo su miembro, apuntando a ciegas hacia su intimidad, guiándose sólo por el tacto, hasta que lo introdujo y se sentó sobre la pelvis del muchacho, quien se separó un poco de los tan deseados pechos de la chica para mirarla directamente a los ojos

"es una lástima que lo único que no pueda curar sea la mente…porque veo que aún guardas esa espina…pero sin importar lo que la gente diga o lo que haya pasado…" dijo Naruto mirándola con un rostro lleno de emociones, desde las más diversas formas de cariño, hasta las más posesivas miradas "desde ahora eres mía…y lo serás siempre" dijo el rubio quien finalmente se acercó a darle un beso, el cual ella también buscó y respondió

Yugito estaba guiándose del Byakugan de Hinata para ubicarse en la ciudad de demos, vale decir que en ese lugar las cosas estaban un poco revueltas, ya que hacía muy poco se había librado una dura batalla donde muchos habían ocupado grandes cantidades de poderes espirituales, y la mayoría podía sentirlos, así que no eran ignorantes de lo que pasaba, sin embargo estaban a salvo y por eso creyeron que los doménicos habían ganado y habían protegido ese sitio como supuestamente era su misión, sin embargo al poco tiempo, dos de ellos, Almos y Ryan comenzaron a avanzar por la ciudad, matando a los pocos aspirantes que aún quedaban con vida y esparciendo la noticia, Naruto era el líder de los doménicos, regente total de la ciudad de demos, y del continente antiguo, quien pronto sería el gobernante del mundo entero…todo aquel que estuviese con él, sería perdonado y protegido, mientras que los que no cooperen encontrarían su final

La noticia se esparció como pólvora, y en todos lados se hablaba de eso, algunos pensaban que Naruto se había vuelto alguien despiadado como para ser capaz de hacer semejante acto, y tal declaración, mientras que otros cuyo miedo hacia los renegados debido a sus dos ataques y a todas las historias les hacía verle como una especie de mesías, ya que ya todos supieron de la traición de Marko, y de cómo Naruto se deshizo de Akashiro para evitar futuras conspiraciones, así que ante la mayor parte, de la ciudad de demos al menos, Naruto era visto como el héroe que los salvó de la amenaza de los renegados, y si quería tomar el control era precisamente para erradicar esta peligrosa facción y proporcionar seguridad al mundo entero

Alguien que conocía el mundo ninja, alguien que conocía el mundo antiguo, alguien que conocía el dolor, Naruto reunía las tres, por lo que tenía una sabiduría inigualable y eso le había permitido madurar, hasta volverlo una persona en la que podían confiar…

Hinata estaba buscando con sus ojos a una persona de quien Naruto le había hablado, a ella y a Yugito, muchas veces les contó de su buen amigo Almos, él era el sexto Doménico, sin embargo sus poderes no eran en absoluto despreciables, su problema fue que al momento de incorporarse a la orden, aún quedaban muchas de las viejas glorias y sus poderes aunque duraron poco, no le animaron a desafiarles, así que desafío al sexto de la época, arrebatándole su lugar, en lo que para él era una victoria asegurada

Almos siempre era un hombre que buscaba las mejores probabilidades, no le gustaban los riesgos ni la incertidumbre, era alguien Tozudo y de poderosas convicciones…alguien que vivía por su mayor amor, Elena…la mujer que le había acompañado desde que él la protegió del ataque de los renegados, cuando Naruto era aún un aspirante, éstos atacaron demos, sin embargo él y los otros la defendieron, Almos recibió un golpe directo por usar su capa mágica para protegerla, una mujer de cabellera castaña, esbelta figura y porte elegante, era la hija del director de la academia civil, y era una verdadera princesa, llena de virtudes que embrujaban a cualquier hombre que le admirase por un instante…

Él no supo si fue algún tipo de hechizo, pero fue amor a primera vista, el problema es que gracias a eso se vio sobrepasado por los soldados oscuros de Zhular que aparecían por todos lados, afortunadamente para ambos justo en ese momento llegaron Marko y Akashiro a salvar el día, haciendo retirarse a los renegados

Desde aquel día, ella fue a darle una canasta con frutas a modo de agradecimiento al hospital, donde estaba de momento mientras llegaba Naruto, uno de los aspirantes de quienes más se hablaba por esos momentos, ya que estaba haciendo un excelente trabajo curando a todos los heridos de la batalla, tras algunos instantes el rubio llegó y al verlos a los dos solos, se avergonzó y se disculpó, pero en realidad ellos no pudieron estarle más agradecidos, ya que sólo se estaban mirando el uno al otro, mientras el silencio expresaba el contenido de sus corazones…en un tono tan bajo que no podían oírse entre sí

Almos fue capaz de sacar la voz y decirle que no interrumpía nada y que le encantaría ver las habilidades que tanto había escuchado de otras personas, así que el rubio utilizando parte del poder del Kyubi ante la falta de tanta energía propia, ya que era el duodécimo que curaba, puso sus ojos rojos y no pudo evitar liberar un instinto bastante intimidante que asustó a Elena, pero Almos remedió, tomándole la mano para tranquilizarla

Desde ese día, el orgulloso Doménico y la chica se frecuentaron bastante hasta que al cabo de casi un mes, ambos se declararon su amor y comenzaron una linda relación…

…no fue hasta sino muchos años después, cuando Naruto había cumplido doce y era un Doménico incluso superior a él, que fue a un viaje con su novia, aprovechando que había un evento en la ciudad antigua y Marko le había encargado ir como delegado de seguridad, lo que se suponía era un simple paseo ya que casi nunca pasaba nada, por lo que Elena quiso acompañarlo, y él confiando en sus habilidades pensó que no sería mayor problema

Sin embargo el destino es caprichoso e incierto, y la vida muchas veces no es ni buena ni justa…sólo es vida, por lo que en un confuso incidente, unos tipos que tenían animales perdieron el control de sus criaturas y éstas acabaron golpeando unos puestos, lo que liberó un gas tóxico que estaba contenido en unos supuestamente seguros recipientes, al final el contenido se esparció por una fracción de la feria donde se suponía él vigilaba, por lo que tuvo que dejar a Elena para ir a proteger a las personas, sin embargo una segunda fuga se situó en donde ella estaba esperando

Almos estuvo protegido por su personificación, sin embargo al notar la segunda nube marrón en el aire en el sitio donde debía estar Elena, corrió lo más aprisa que pudo, para encontrarse con la desoladora imagen del espíritu de su amor, intentando despertar o reanimar a su propio cuerpo, el joven mago fue corriendo hasta ella, las abrazó a las dos, tanto el espíritu como el cuerpo y sin soltarlas se fue corriendo hasta demos

Naruto estaba durmiendo, tras haber estado toda la noche relatándole a Lili-chan una de las muchas historias que su padre le había contado, la chica se maravillaba con las grandiosas hazañas del Yondaime Hokage, o rayo amarillo de Konoha, quien una vez rescató a la que sería su mujer, o acabó con pelotones enteros de ninjas de Iwa, sin más que los refuerzos que arrojaban sus kunai

Aún no amanecía cuando el rubio sintió alguien tocar su puerta con desesperación, Lili se inquietó ya que eso no sucedía normalmente, así que el rubio quien sólo estaba con un pantalón, se puso una bata y bajó a abrir, lo que vio al fijarse en el que le buscaba le impactó, ya que conocía a Almos y a Elena muy bien, les invitó a pasar y pronto Lili, quien bajó del cuarto que compartía con Naruto pudo ser testigo de lo que pasaba también, ella no veía al espíritu, pero por la forma de comportarse de Almos, no era muy difícil suponerlo

Almos había sido como el compañero ideal para Naruto, ya que cuando no era su sensei, era éste quien le daba consejos, le acompañaba o respaldaba sus ideas, el mago siempre había sido cercano a Naruto ya que le agradaba su forma de ser y le estaría eternamente agradecido ya que le atribuía a él, la relación que tenía con Elena, el cual era como un cuento de hadas…sólo con la diferencia que al parecer aquí no había final feliz…¿o si?

El sexto Doménico acudió a Naruto porque no sabía a quién más pedir ayuda, él sólo sabía de las habilidades curativas, ya que prácticamente ningún Doménico conocía las principales habilidades en batalla de los demás, a menos que las mostraran en un combate juntos, y Marko le había recomendado al igual que su padre que mantuviera en secreto todas las habilidades posibles, lo que sumado al hecho que Naruto detestase esa capacidad, le habían hecho una especie de tabú incluso para él mismo…Almos estaba llorando, mientras el espíritu de Elena, lo consolaba con un abrazo…inmaterial. Lilibeth le puso la mano en el hombro a Naruto, y éste sólo la miró y asintió, entonces Naruto le dijo a Almos que estaba a punto de hacer algo que detestaba, pero que haría por él y por Elena, así que invocando la luz dorada que no provenía de su mano, la resucitó

Tras eso Almos prácticamente le juró su eterna lealtad a Naruto, y Elena se lo agradeció profundamente, esto estrechó bastante los lazos entre las parejas, ya que los mayores querían servir casi de ejemplo a Naruto y Lili, sintiendo que era lo menos que podían hacer a modo de gratitud…por eso mismo es que las cuatro personas que despidieron a Naruto el día de su partida a Konoha fueron Marko, Lilibeth, Almos y Elena

Almos en la actualidad tenía veintinueve años, era de estatura media, delgado, su cabello caía por debajo de su sombrero y era de color azul oscuro, normalmente vestía de negro con una capa del mismo color y un sombrero en punta, solía usar como arma una varita y era bastante amigable con todo el mundo…esa era la descripción que el rubio siempre daba de él, a quien consideraba un amigo a toda prueba

"ano…¿usted es Almos?" preguntó Hinata acercándose al joven quien caminaba por la ciudad antigua

"ah…¿acaso ustedes son las…?" iba a preguntar en lo primero que pensó, pero por respeto prefirió no decirlo e intentar seguir con la conversación, pero la rubia que acompañaba a la chica de ojos blancos se le adelantó

"¿esclavas, siervas…putas? Sí, somos lo que sea que quieras llamarnos, pero lo somos junto a Naruto, no nos importa el título mientras estemos con él" dijo ella mirándolo de forma decidida directamente a los ojos

"ya veo…es bueno ver que al parecer ustedes no le van a traicionar…" dijo Almos pensando en algo que ocurrió hace tiempo atrás

Flash Back

Después que Naruto se fuera, él intentó ofrecerle compañía a Lili, pero ella decía que estaba bien y que quería comenzar a trabajar en un traje nuevo y súper asombroso para cuando Naruto volviese, ya que como modista, ella era la que hacía la ropa para la mayor parte de la ciudad, pero con especial cuidado y esmero la de Naruto…

Elena intentó acompañar a Lili, pero la chica sorprendentemente buscaba ser bastante independiente, y esto era raro, ya que usualmente siempre estaba acompañada de Naruto, quien la mimaba mucho, por eso es que ellos pensaron que se sentiría mal en su ausencia, pero al final parecía estarlo llevando bastante bien…

…al cabo de un mes, Elena le dijo que la había estado viendo con Dart, lo cual era prácticamente un imposible ya que el rubio siempre le decía a todos sus cercanos lo mucho que le disgustaba aquel joven, quien siempre intentaba molestarlo, provocarlo o rechazar sus propuestas, simplemente para cobrarse una supuesta venganza por haber desplazado a su maestro, siendo que éste no estaba interesado en que vengaran nada por él

Almos estuvo siguiéndolos por un tiempo, comprobando que era cierto lo que decía su mujer, los había visto en un restaurante comiendo algunas cosas, o en algunas tiendas comprando telas para sus confecciones, por lo que un día fue a hablar con Lilibeth, pero ella le dijo que el quinto Doménico sólo era un conocido y si ella no lo echaba fuera o le gritaba era por mera educación o el deseo de no querer causarle problemas a Naruto, pero que no eran tan cercanos como para que él se estuviera entrometiendo tanto en su vida

Como la chica siempre había sido sincera no creyó que hubiese ningún tipo de doble lectura en sus palabras y se conformó con eso, dejando pasar las cosas de forma tranquila y olvidando el suceso…

…poco más de un mes y medio después, una Elena muy compungida llegó a la casa por la tarde con una gran noticia, había escuchado un rumor sobre que Dart y Lilibeth habían sido vistos juntos en un puesto de comida dándose un beso, obviamente esto sentó como un balde de agua fría al mejor amigo del rubio novio de la chica, así que al día siguiente, a primera hora se puso frente a la casa de Naruto…

…cuando vio salir a Dart, tras esperar casi una hora, su rostro casi se desfigura, su mandíbula cayó hasta lo más bajo producto de la impresión, no lo podía creer, así que intentó increparlo, pero Dart le dijo que se quedara cayado ya que él podía hacer lo que desee y cuando lo desee, y si iba a hacer algo, que lo hiciera según las normas o afrontara las consecuencias

Las normas de los doménicos eran bastante estrictas en cuanto a la convivencia entre los miembros, no tanto en las conductas, sino en cuanto a los actos, ninguno podía tocar al otro con intenciones hostiles o agresivas, sólo podían enfrentarse en un duelo si tenían una disputa y ambos aceptaban, el duelo siempre debía realizarse con la supervisión de un Doménico superior en rango al de los dos contendientes y sería hasta la muerte de uno de los dos, sin permitir interferencias o rendiciones, a menos que el que se rinda, reciba el perdón de su rival, todo incumplimiento de estas normas conducía a ser catalogando como renegado y tratado como tal… es decir, la ejecución inmediata

Almos lo dejó con Dart, sabía que era peligroso enfrentar al chico tigre, ya que su personificación era muy veloz y en un combate uno a uno era muchísimo más hábil que su maestro a quien no había relegado de su posición más que nada por respeto y admiración, por lo que era demasiado arriesgado enfrentar a quien tenía el potencial para ser el cuarto Doménico

En vez de eso se puso a golpear para tratar de hablar con Lili, al ver que ésta no abría le gritó para hacerla salir, pero no hubo caso, la chica estuvo todo el día encerrada, pese a que él estuvo todo el día llamándola

Al final Elena lo vino a buscar y tras sorprenderse con las noticias, le dijo que debían hacer las cosas mejor, entonces ambos estuvieron monitoreando la casa desde un sitio oculto, por lo que tras cuatro días ella tuvo que salir a comprar víveres, Elena le avisó rápidamente a Almos, quien la tironeó del brazo y le llevó a un callejón, donde la arrinconó para pedirle explicaciones sobre lo que le estaba haciendo a Naruto, Lilibeth le dijo que no podía entender por qué el rubio hablaba tan mal de Dart, si era una persona encantadora, pero cuando Almos le dijo que le había sido infiel, con el tipo, ella lo negó, diciendo que aún se mantenía casta para la llegada de Naruto…

…Almos lo intentó unas cuantas veces más con el paso del tiempo, no creía ninguna de las palabras de la chica, pero no podía hacer más, ella era libre y no podía imponerle nada por la fuerza, habló con Marko, quien le dijo que había intentado lo mismo, pero que no podía hacer más tampoco, Naruto no aparecía y él no podía retar a Dart a duelo porque Akashiro nunca estaba, por lo que tendrían que saber apoyar al rubio a su regreso y esperar a que las cosas ocurran de la mejor forma posible…

…si es que en esa situación había algún desenlace que se pudiera llamar bueno

Fin Flash Back

"¿para qué quieren saber dónde vive?" preguntó Almos, quien no se esperaba que las…bueno, nunca esperó que tras todo eso Naruto tuviera más de una pareja, pero si todos estaban a gusto con eso, él no iba a ser un obstáculo para su amigo…aunque le sorprendía el interés de estas chicas por su antigua rival

"vamos a matarla…a él y a ese niño maldito por todo el daño que le hicieron a Naruto" contestó Yugito con aún más decisión en sus ojos que la vez anterior

"es la casa azul destartalada que el conejo les indicará" dijo Almos, moviendo su brazo para hacer aparecer un conejo en el suelo…entonces las chicas, tras ver el animal, le miraron nuevamente a él de forma interrogante "vayan…viajeras a quienes no conozco ni he visto nunca" dijo él moviéndose de ahí, mientras hacía como si nada de eso hubiese pasado

Hinata y Yugito salieron rápidamente tras el animal quien corría hacia su destino, era un gran alivio saber que el amigo de Naruto estaba de parte de ellas en cuanto a lo que iban a hacer, y que mantendría eso como un secreto, ellas sabían que el rubio odiaba a esa mujer desde lo más profundo de su corazón, pero su propia humanidad se iría al diablo si le hacía daño con sus propias manos, sus palabras podían herirla seriamente, sin embargo todo el pasado que compartieron le confería inmunidad para sus ataques reales…pero ella seguía ahí, viviendo en su propio mundo, pese a todo el dolor que le había provocado a Naruto…a su Naruto

Al llegar a una casa con las características indicadas por Almos, Hinata volvió a buscar con sus ojos, encontrando sólo a una mujer en el interior

"¿y el niño?" preguntó Yugito al escuchar de labios de Hinata que la mujer estaba sola

"no lo sé…pero podemos obligarla a decírnoslo" dijo Hinata con un veneno en sus palabras, que nadie había presenciado nunca antes…al parecer Naruto no había sido el único que había cambiado

Rápidamente las dos utilizaron sus habilidades ninja, para volar la puerta de la casa y entrar como un huracán, con potencia y fuertes gritos, tratando de intimidar a la chica, quien estaba adentro cosiendo unas telas bastante pobres, pero que tenía que hacer, hasta que se sorprendió cuando volaron su puerta y entraron con una extraña voz de mando…exhibiendo una velocidad que sólo en Naruto había visto

"vaya, vaya…por fin vino alguien" dijo Lilibeth mirando de frente a sus nuevas invitadas, justo antes de recibir un fuerte bofetón de parte de Hinata, para luego sentir cómo su brazo era sujeto y llevado hacia su espalda, para que tras un rápido movimiento ella cayera y quedase de boca contra el suelo

"¿Dónde está tu hijo?" preguntó Hinata amenazante, mientras aumentaba un poco la presión, para demostrarle que iba en serio

"nunca llegó" dijo quebrada la voz de Lilibeth, mientras que, sin las otras dos pudieran verlo por la posición en que la tenían, sus ojos se llenaban de lágrimas "luego que Naruto llegara…yo sabía que si el niño nacía…iba a provocarle mucho dolor si llegaba a verle…pero también era consciente que si Naruto lo había perdonado…y no hizo nada por quitarle la vida…él…el dios de la justicia, yo no era nadie para hacerlo…sin embargo al llegar a esta casa…recuperar todos esos recuerdos…yo…yo caí en una profunda depresión…y al tercer mes lo perdí…" dijo ella deteniéndose para llorar un poco…sintiendo el dolor que aún le provocaba la pérdida de Naruto y de su hijo "me quedé sin Naruto…y sin mi hijo…estoy sola y perdida…¿quién de ustedes es la chica de Naruto?" preguntó Lilibeth cambiando el rumbo de la plática de forma inesperada para las chicas, quienes no se esperaban a alguien tan arrepentida

"ambas lo somos…Anko, Yugito y yo seguiremos y complaceremos a Naruto en lo que sea" dijo Hinata intentando mantenerse firme, tras aquel duro relato

"pues…por favor…no le hagan dañ-" iba a decir Lilibeth, hasta que haciendo uso de su habilidad elemental y su gran rapidez, Yugito la cogió del cuello, arrebatándosela a Hinata y poniéndola frente a sus ojos para darle una puñalada en la garganta

"¡cómo te atreves a decir una cosa así!" dijo Yugito furiosa "¡es tú culpa que Naruto esté así, en primer lugar…preferiría que fuese feliz incluso si eso significara que nunca arreglara mi vida!" dijo ella llegando a las lágrimas, mientras Lili sólo miraba con sus últimos instantes de vida, mientras el líquido vital escurría por su ropa y cuerpo hasta llegar al suelo "¡prefiero ese infierno que tenía por vida, que aquel que está viviendo Naruto ahora!" dijo Yugito dándole otro golpe con su garra de chakra relámpago en el cuello, debido a que al escuchar tal declaración de devoción LIli había comenzado a sonreír…

Al final Yugito la soltó y Hinata se puso junto a ella, dejando a Lilibeth desangrándose en el suelo, para finalmente largarse de ahí, para volver a la casa…no querían arruinar el plan, así que tendrían que darse prisa…

'ellas sí se preocuparán por él…al menos…ahora puedo descansar' pensó Lilibeth mientras su vida se consumía ahí en el mismísimo lugar donde había encontrado su prematuro fin, hace años atrás, justo el día en que Naruto llegó a su vida

Lo que nadie supo, fue que poco después una capa negra cubrió a Lilibeth y tras un leve resplandor, ni el cuerpo ni la sangre estaban en el suelo de la casa, donde sus agresoras la habían dejado

Tras un rato, Hinata y Yugito llegaron a la casa, estaban algo afectadas por todo lo que había ocurrido y lo que habían hecho, al llegar se dieron cuenta que seguramente Anko había terminado, el plan lo habían ideado la tarde anterior, poco antes que llegara el rubio, las tres sabían la historia de desamor de éste, y como Naruto les había contado lo ocurrido al final, se enteraron de las grandes traiciones que habían marcado su vida y condicionaron el rumbo que había tomado ahora, por lo que querían hacer algo, equilibrar la balanza o igualar el karma respecto al odio que sentía…querían administrar la justicia que Naruto era incapaz de ejecutar, es decir… asesinar a LIlibeth

El problema es que no conocían a nadie ahí, además Naruto les había puesto a las tres el mismo sello que tenían los kunai marcados, al comienzo él les dijo que era para marcarlas como su propiedad, pero los cuatro sabían que era para mantenerlas seguras, a Anko se lo había puesto en un pecho, a Hinata en el cuello, cerca de la clavícula, y a Yugito junto al ombligo…

…otro obstáculo es que si él estaba atento y concentrado podía localizarlas en cualquier momento por medio de aquel sello, así que para eso una de ellas tendría que sacarlo de su concentración, y Anko se ofreció para hacerlo por medio del sexo, Yugito le dijo que cuando habían situaciones complicadas o difíciles Naruto no dormía o bien lo hacía de muy mala manera, por lo que tras hacer el amor y correrse un par de veces quedaba exhausto y dormía un par de horas sin que nada lo despertara, así que mientras la pelimorada se ocupaba de Naruto, las otras dos se encargarían del plan y lo mantendrían como un secreto por siempre…

…liberarían a Naruto del dolor por la existencia o la muerte de esa mujer y no fallarían