Disclaimer: Naruto no me pertenece

Cursiva: pensamientos, cuando leen o la voz del otro lado del teléfono

-*-: cambio de escena

(): Aclaraciones

Mil disculpas por la tardanza, lo que sucede es que la universidad me absorbe mucho tiempo y como trabajo en las tardes me queda solo la noche que tengo que compartir con los trabajos que me dejen (tarea). Mi comp. Estaba dañada y el cap lo hice a mano por lo que me toco transcribirlo. Enserio espero que aun quieran seguir leyendo este fic y si es asi que les guste el cap.

Beneficencia

La inteligencia consiste no solo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos a la práctica. Aristóteles

Avanzaba la tarde y no la había vuelto a ver. El sol descendía lentamente tiñendo el cielo de tonos anaranjados y rosas, poco a poco ocultándose detrás de los grandes edificios, trayendo consigo la noche. A eso de las seis y treinta de la tarde ya había acabado la jornada laboral, al parecer creía que aun podría verla ahí pero no, ella ya se había marchado. Él y su prima se ahora encontraban saliendo del estacionamiento del lugar dirigiéndose a casa de la ultima, su coche estaba averiado por lo que el pelilargo se presto para llevar a la joven a casa.

El trayecto era silencioso como siempre lo era con Neji. Siempre ha sido así, callado, serio y sobre protector. Esto último le hizo hacer remembranzas de sus años mozos, cuando era una niña y su primo la protegía, y aun con el paso del tiempo siempre fue así. Una pequeña sonrisilla se escucho en el auto y el pelilargo miro de reojo a su prima la cual, aun tenia la sonrisa en el rostro – ¿porque la sonrisa? – Cuestiono sin querer parecer curioso – solo recordaba – le respondió esta volteándolo a ver.

-¿Recordabas?

-Si. Cuando éramos niños. Recuerdo esa ocasión que te la pasaste conmigo todo el día en el centro comercial para alegrarme, creo que fue por que Kai me dejo plantada – dijo de manera pensativa tocándose con el índice el mentón.

Que si lo recordaba, por supuesto que lo recordaba. Ese idiota solo quería aprovecharse de su prima; poco después de haberla invitado a salir estaba coqueteando con otra; ese no merecía siquiera hablar con la peliazul. Ella era una jovencita de catorce años, dos menos que ese imbécil. Por lo mismo Neji hizo lo que todo buen primo hubiera hecho: dejarle bien claro al idiota ese lo que le pasaría si volvía a acercársele a su prima, y de paso compensarla a ella por el mal rato que pasaría al ver que el tonto no llegaba.

-Lo recuerdo – mascullo

-Lo que aun no entiendo es porque no se me volvió a acercar. Más bien parecía que tenía algo de miedo de acercarse a mí – mas le valía. Pensó el Hyuga

-Yo te dije que no valía la pena

-Y tenías razón – dijo la joven sonriente.

-*-

Aclaro con su mano derecha el espejo empañado por el vapor de agua y miro su reflejo. Sus ojos aperlados le devolvían cierta determinación, y una media sonrisa surcaba su rostro. Esta mañana el joven Hyuga se había levantado con una clara idea en su mente; él sabia lo que quería y ahora tenia claro como lograrlo. Si ya antes tenia en claro que cierta mujer de ojos marrones era más que solo atracción para él, también se había percatado de que ella no era cualquier mujer; ella no se le arrojaría encima ni se pondría a sus pies; ella no suspiraría al verlo pasar y tampoco caería por algunas de sus miradas seductoras. No ella no era como las demás, ella era diferente y eso es lo que le gustaba al Hyuga. Ella era todo un reto. Desde el primer día quedo claro que seria difícil hacerla caer y mas ahora con su actitud después de la otra noche. Si por su mente no paso que ella estaría nerviosa por lo sucedido, el hecho de que al menos intentara evitarlo si, pero al contraria de todo pronostico esta lo enfrento como si nada hubiera pasado.

Su actitud fue indiferente a cualquier acontecimiento. Pero esto lo que hizo fue aumentar el interés del pelilargo por ella – eres una mujer muy interesante Tenten, y vas a ser mía – sus ojos brillaban ante sus propias palabras. El tenía su plan trazado y su victima caería.

Esta mañana el Hyuga salio de su casa, con destino al trabajo con la mente clara acerca de lo que haría.

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Tenten´s pov

Bien, lo de ayer fue prueba superada. Con mi actitud queda demostrado que el ´´casi`` beso entre Hyuga y yo no significo nada para mi; esa acción fue producto de lo que tome durante la cena y en el bar – pensaba mientras terminaba de abotonarse la camisa – debo darle algo de crédito, al menos sabe como comportarse en una cita, no intento nada raro conmigo hasta que bailamos – se abstuvo un minuto de buscar el calzado para ese día y luego de unos segundos volvió a la acción – pero que estoy diciendo, si hubiera pasado algo mas no solo hubiese sido culpa suya sino mía también. El no tiene la culpa de que me haya perdido en sus tentadores labios, tampoco que esa música sea tan sugestiva o que bailara también y se viera endemoniadamente sexy, ok esto ultimo si es su culpa ¿Qué nadie le dijo que podía deslumbrar así vestido? – se detuvo un momento de abrochar la correa de su zapatilla y agito las manos – rayos, pero que estoy pensando, me estoy desviando de mi línea. Yo no me siento atraída para nada por Neji Hyuga, ese hombre hace esto solo para molestarme, desquitarse por haberlo enfrentado, o en caso extremo, llevarme a la cama. Es mejor seguir mi propio consejo: olvida lo que paso que no significa nada – se paro frente al espejo de cuerpo completo viendo s había algo fuera de lugar y se fue.

Fin Tenten´s pov

Termino de arreglarse y salio a la oficina, tenía cosas más importantes que hacer para perder el tiempo pensando en los atrayentes labios de Hyuga. Ahora tenia que arreglar la agenda para incluir los actos a los que estaba invitada, y a los cuales no podía faltar.

Revisaba las cartas que tenia en las manos las cuales eran destinadas a la familia Ama, cuya asistencia tenia aun que confirmar. Tendría que avisar que de esa familia solo asistiría ella, pues sus pares se encontraban fuera del país y para la fecha aun estarían fuera de Japón. Esto se lo encargaría a su secretaria y justo cuando estaba por apretar el botón del intercomunicador unos suaves golpes en la puerta llamaron su atención. Con un adelante dio acceso a la persona que llamaba y para su sorpresa era quien menos esperaba: Neji Hyuga. Y no necesariamente por que no lo esperase sino por lo que hizo.

-¡Valla! Aprendiste modales – le dijo alzando una ceja mientras el pelilargo avanzaba hacia ella.

-Tomé un curso intensivo – le siguió la corriente en el mismo tono de burla que ella empleo. La miraba a los ojos y medio sonreía, esa diminuta sonrisa que suele aparecer pocas veces en su rostro.

-¿Qué es lo que quieres? – pregunto apartando la mirada. Algo en esa forma en que sus miradas se conectaron le erizo levemente la piel a la castaña. Él por su parte tomo asiento y le extendió unos sobres.

-¿Qué es…? Ah – exclamo al darse cuenta de lo que eran – son las invitaciones a los actos de beneficencia que la Children of Tokio celebra anualmente - mostrando en alto un sobre de color rojo intenso con letras cursivas doradas, donde se podía leer claramente Familia Hyuga – y esta otra es la de St. Jude Fundation – mostrándole ahora un sobre azul cobalto con letras plateadas – todos los años somos invitados por estar entre los principales benefactores de las mismas – el castaño asintió ante la explicación. No es que no supiera nada acerca de esto, es solo que necesitaba entablar una conversación con la castaña y así confirmar algunos detalles.

-La primera especifica el acto a celebrarse a cabo – hablo el Hyuga – pero el segundo solo muestra el lugar y la fecha

-Es una tradición que la St. Jude avise una semana antes de que se tratara el acto. Puede ser una cena, un concierto, un baile ya sabes cualquier cosa.

La primera invitación se refería a un concierto-baile con un grupo de opera pop y estaba fechada para dentro de tres semanas, la segundo solo hacia mención de que seria dos semanas después de la primera. Pero eso poco le importaba al Hyuga, más bien le interesaba saber si la castaña iría sola.

-Tú iras en representación de tus padres ¿no? – la castaña asintió y el pelilargo se quedo pensativo por unos segundos. Su cabeza ya tramaba algunas cosas, cosas que eran para su beneficio – ¿necesitas algo más? – pregunto la joven al ver que no decía nada mas. El joven de cabellos largos negó con la cabeza y salio del lugar dejando algo pensativa a la morocha – esta es la primera conversación normal que hemos tenido desde que nos conocimos, puede que no sea tan malo después de todo – con esos pensamientos volvió al trabajo.

-*-

El tiempo iba pasando y los planes del Hyuga concretándose ¿En que consistirán los mismos? Se preguntaran muchos. Pues sabemos perfectamente que este esta decidido a conquistarla, a hacerla caer y que no le ha resultado nada fácil con su actitud de siempre; pues es hora de cambiar las cartas en el juego. Por un lado se encargaba de que las amigas cercanas de la chica, dígase la Haruno, Yamanaka, Sabaku No, su prima y por su puesto Naruto estuvieran reservados para esa noche ¿Cómo? La pelirosa obviamente seria acosada hasta el cansancio por el Uchiha, y conociendo al Uchiha de alguna forma haría que aceptara, solo era cuestión de darle el incentivo adecuado al chico y que su cabeza trabajara en la mejor estrategia para con la Haruno. Sabaku No no era un problema, Shikamaru ya se había encargado de eso. Ambos trabajan para el gobierno y como tales podrían ir sin ningún compromiso, según el Nara. La rubia era un inconveniente, ya que no la conocía pero algo se le ocurriría. Y su prima, aunque no le gustara mucho, había entablado cierta amistad con Naruto así que no seria difícil convencer al muchacho de que la invitara para ser su pareja en la actividad – mejor él que otro idiota – concluyo el Hyuga. De esta manera a la castaña con todo el trabajo que tenían, no le daría mucho tiempo para buscar y cuando fuera el momento él se lo propondría y ella aceptaría. Claro esta que según él su plan no tendría fallas.

A una semana para el acto la mayoría de sus planes se habían cumplido. Lo de Naruto con Hinata ya estaba, él solito (Naruto) la había invitado sin su intervención. La Sabaku No había aceptado la petición de Shikamaru que, según el pelilargo, ahí había más que solo trabajo. Sasuke aseguro que la chica Haruno iría con él, no sabemos con que la soborno, solo se sabe que el Uchiha llego a una de sus reuniones con sus amigos con una mano vendada – el precio que tuve que pagar – según él. Y por alguna extraña razón Sai iría con la rubia, no pregunten como. Así que las cosas le estaban saliendo a pedir de boca al Hyuga – el destino esta de mi parte – pensó una vez que se entero de todo, solo faltaba el detalle de la castaña.

-¿Iras conmigo a la fiesta? – dijo restándole importancia al asusto. Tenia que aprovechar que estaban solos en el ascensor, pues ambos acababan de llegar.

-¿A la beneficencia? – la chica lo miro fijamente. El estaba a su derecha y parecía restarle importancia al asunto, o como cuando salieron aquella vez. Reconocía que desde hacia unas semanas él se comportaba mas… como decirlo, de forma mas educada. Ya no le hacia comentarios fuera de tono, bien muy pocas veces, ni la acosaba; tocaba la puerta antes de entrar y respetaba su espacio personal. Y con todo eso ganaba puntos a su favor, ya estaba pasando de ser un idiota maleducado arrogante y cínico, a un arrogante, medio cínico orgulloso – lo pensare – claro, una pizca de conciencia le decía que podía darle el beneficio de la duda, aunque sea solo una pequeña brecha. El joven por su lado sonreía para sus adentros, eso ya era un avance.

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Esto es increíble, todas las chicas ya tienen cita para esa noche. Averigüe con todas, hasta Hinata va a salir con Naruto, eso si me alegra, hacen una linda pareja. Sakura ira con alguien del hospital. Algo me había dicho de que el Uchiha la había estado llamando para que fuera con él, ya me diría el cuento completo. Supongo que debo aceptar ir con Hyuga, después de todo no es mala idea, siempre y cuando se comporte. No es que yo haya llamado a mis amigas primero y haya dejado a Hyuga como plato de segunda mesa, es solo que no había tenido tiempo de hablar con ellas sobre esto, uff, si no lo menciona creo que llega el día y yo ni siquiera me doy cuenta.

Esa misma tarde encaro al Hyuga como quien no quiere la cosa – ¿Por qué me pides que te acompañe a la fiesta? ¿No conseguiste a ninguna amiguita? – ahora se encontraban caminando por uno de los pasillos hacia una de las salas de juntas

-Pensé que como nuestros padres no asistirán podríamos hacernos compañía mutua. Tampoco había pensado en otra persona y aunque no lo creas disfruto de tu compañía – sin darse cuenta había llegado al lugar y después de esto ultimo el pelilargo deslizo la puerta corrediza para darle el paso a ella, en su cara una media sonrisa y ella en su mundo.

Al final del día se encontraron igual que en la mañana, pero esta vez el elevador iba hacia abajo – acepto – dijo cuando las puertas del mismo se abrieron para dejarla salir. El castaño volvió a sonreír.

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No podía estar pasándole esto. Como era posible que Kami la odiara tanto. Aun daba vueltas para ver como resolvería el asunto – ahora que haré – se decía a si misma ¿Cuál es el motivo de todo esto? El hecho de que tú pareja o cita para cierta noche te cancele al último minuto por que se presento una cirugía de emergencia, es razón para estar casi histérica ¿verdad? Esto le esta pasando cierta doctora de rosados cabellos. Suigetsu, un neurocirujano del hospital donde ella trabaja, había aceptado ir con ella a la fiesta de beneficencia (todo por no dejar paso al Uchiha) la acababa de llamar por que se había presentado una emergencia y él tendría que ir. Lo curioso de este hecho es que no era en la ciudad, me explico, lo habían solicitado de otro hospital en otra ciudad y no podía negarse. Bueno, él es altamente reconocido por lo que no le extraño a la pelirosa que lo llamasen. Pero tenia que ser esa noche, ni modo. – Tranquila – respiro hondo y ya tranquila – no me queda de otra que ir sola, nadie se ha muerto por ir sin compañía a una fiesta ¿cierto? Bien, ahora solo tengo que tomar mi bolso y salir de aquí… - el timbre resonó en toda la casa mientras ella se dirigía hacia la planta baja - ¿Quién será? – se pregunto sin mucha importancia pues no esperaba a nadie y no tenia tiempo para ser social.

-Srta. La esperan en la sala – le anuncio una de las muchachas de la servidumbre cuando apenas le faltaban unos peldaños para terminar de bajar. La pelirosa asintió extrañada, no esperaba a nadie. Se encamino hacia el lugar y para su sorpresa…

-¿Qué haces aquí? – entre sorprendida y molesta

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Las puertas del Nacional Theatre of Tokio estaban abiertas, los flashes de las cámaras se podían apreciar, la prensa ansiosa por captar todo lo que fuera posible. La gala de beneficencia era considerada de muy importante, casi una premiación. Los más grandes magnates y figuras pudientes de Japón asistían a esta y los periodistas aprovechaban para sacar provecho de quien fue con quien y soltar uno que otro chisme, después de todo era la crema y nata de Japón la que acudía a ese tipo de eventos.

Con un hermoso vestido rojo pasión, descendió de un lujoso automóvil cierta castaña. El vestido era entallado a la cintura, de un solo hombro ajustado un poco a las caderas para después ir aflojando con una suave caída. Un pequeño bolso de mano en color plata y su cabello levemente recogido con algunas mechas libres. Simplemente hermosa. Acompañada de un hombre alto de larga cabellera castaña oscura vestido de etiqueta, el cual extendió su brazo para que ella lo tomara y entraran juntos.

-Ahora vemos a la heredera de los Ama, Tenten, y no viene sola. La acompaña el guapo hijo de Hizashi Hyuga, el prominente heredero de las empresas del mismo nombre…

-La hermosa pareja acaba de llegar… - y muchas otras cosas se escuchaban a los reporteros decir a cada paso que daban. Sobra decir que esto incomodaba de cierta manera a la morocha, la cual trataba de ignorar la mayoría de ellos y por lo cual respiro cuando ya estuvieron dentro del teatro.

A medida que pasaban los minutos mas personas iban llegando, las cuales se dispersaban por el lugar una vez estuvieron dentro. Charlaban con amigos o simplemente admiraban la cartelera a presentarse próximamente – esto parece un circo – escucho cerca de ella – creo que no entienden que significa beneficencia.

-Somos comida de buitres, deberías de estar acostumbrada – ahora era una voz masculina la que escuchaba. A sus espaldas venían acercándose su amiga pelirrosa y… un momento ¿Uchiha? Si mal no estaba ese elegante pelinegro era Sasuke Uchiha, pero ¿que hacia con la doctora? ¿Que ella no iba con alguien del trabajo? – Tenten – le saludo una vez estuvo de frente – ya has llegado – la pelirrosa llevaba un vestido largo estrapless en azul real, ajustado hasta la cintura. En su cabello un broche de brillantes recogía parte de su cabello.

-Tú…- insinuaba Tenten pero rápidamente fue cortada por la pelirosa – te digo después. – Por su parte los apuestos hombres que las acompañaban se miraban cómplices. De alguna manera Uchiha había logrado que la pelirosa fuera con él, ya le dirían después, lo bueno es que todo salio como el lo había planeado.

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La música resonaba en todo el auditorio y las voces del cuarteto que componen a IL Divo, se escuchaba nítidamente. Todos disfrutaban el concierto. Tenten que al principio se había preguntado por sus amigas mitigo un poco su curiosidad cuando llego a ver a una cabellera rubia junto a una azulada adentrarse a uno de los palcos, lo que significaba que Naruto y Hinata habían llegado y que quizás los demás estaban por ahí – ya los veras en la fiesta – le había dicho el Hyuga al percatarse de la insistente mirada hacia todas direcciones de la castaña.

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-¿Dónde se habían metido? – rubia, de larga cabellera, vestido ajustado con escote v en color lila. Si, Ino. Hacia ya bastante rato que el concierto había acabado y todos se habían encontrado, solo que Temari andaba saludando a unas personas y, según la rubia, se había tardado.

-No puedo ignorarlos ¿sabias? – dijo la otra rubia la cual con su vestido negro de tirantes y corte en la pierna había dejado a mas de uno babeando por ahí.

Las chicas estaban hablando entre ellas cuando algunos de sus acompañantes las sacaban a la pista – en un momento se las devuelvo chicas – este era Naruto tomando la mano de la peliazul sonriendo – pero no prometo nada – y es que la peliazul se veía hermosa con ese vestido blanco con la espalda al descubierto, tan solo unas cuantas tiras para sujetar el vestido – Hinata se ve hermosa con ese vestido – opino la castaña

-Pero se vería mejor en el piso de su habitación – señalando disimuladamente al rubio

-¡Ino! – Reprocho la pelirosa mientras Temari solo sonreía – ¿Que? es la verdad – se defendió la rubia – ellos dos hacen una linda pareja.

-A todas estas ¿desde cuando tú sales con ese chico? – Refiriéndose a Sai – te lo diré luego frentona – pues el mencionado se acercaba a ella para sacarla a la pista. – Por mi parte también voy a moverme un poco – señalo Temari ubicando al chico de las nubes.

-Creo que vienen por ti – señalo la ojijade, puesto que el joven de ojos perla caminaba hacia ellas – ahora recuerdo que le asegure bailar con él – la pelirosa la miro picara – créeme es muy persuasivo.

En poco tiempo la pelirosa se quedo sola en el mismo lugar donde estaba – parece que te quedaste sola – le dijo una voz muy cerca desde atrás, esa voz que reconocería donde quiera – tu otra vez – respondió – creo que si vinimos juntos al menos podemos bailar una pieza – mascullando algunas cosas acepto – por que tengo la impresión de que el hecho de que Sui no este aquí es culpa tuya – decía la pelirrosa con una mirada algo acusadora – no lo se – dijo el moreno con su sonrisa sexy.

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La noche estaba por terminar. Ella ya estaba en su casa y su acompañante aun estaba con ella. Se adentraron a la casa y le ayudo a quitarse el tapado. -¿Que tal la noche? – Pregunto él – no estuvo tan mal – respondió y el sonrió – será mejor que me valla – se encamino hasta la puerta seguido por la castaña, a las dos de la mañana no hay servidumbre en pie.

Se encontraba parada en el pórtico de la puerta y el castaño un paso adelante -Que tengas buenas noches Tenten – dijo y se acerco a ella que por alguna razón desconocida no se retiro, aun cuando el castaño estaba peligrosamente cerca de sus labios. La calidez de su boca choco contra la piel de su rostro, los labios de él contra su cara. El pelilargo le había besado muy cerca de la comisura de los labios de manera muy lenta y suave. Fugazmente rozó su mejilla con la de ella antes de alejarse. Ella, estática como estaba, no se dio cuenta cuando él ya estaba por subir al auto pero si cuando las luces traseras se alejaban de su vista – buenas noches… Neji.