Ghost Love: Apuesta. La llegada de los Cazafantasmas
Un incómodo silencio predominó por algunos segundos, en los cuales Eiri estaba pensando seriamente en buscar un psiquiatra para tratar su pseudo locura. Shuichi, en cambio, se quedó pasmado, pues no cabía en sí de la felicidad y, tras algunos segundos decidió cambiar su tonta expresión a la típica cara de bobo enamorado, mostrándole emocionado a su rubio, sus brillantes y llorosos ojos violetas.
¿Puedes verme? *v*- exclamó emocionado, acercando su rostro al de Yuki, el que sólo le miró con un signo de interrogación… ¡Un momento! ¿no era un sueño? Se sentía tan real… Segundos después de la súper pregunta que logró formular dentro de su desbordante felicidad, el fantasma se desmayó ante la incrédula mirada del rubio… Definitivamente se había golpeado la cabeza.
Con un suspiro lleno de pesadez y resignación, se dispuso a ponerse de pie con dificultad. Su cuerpo dolía, por lo que no le cabía duda de que efectivamente había rodado por las escaleras, pero a la vez, no podía explicar racionalmente cómo había llegado arriba nuevamente. Miró el inanimado cuerpo del pelirrosado fantasma y, enseguida observó sus brazos para constatar la presencia de varios moretones y, luego volvió a mirar al fantasma. ¿Qué hacer ahora?
Estaba pensando en eso, cuando unas voces provenientes de la escalera, interrumpieron en sus pensamientos. Se trataba de Noriko y Tatsuha que venían hablando amenamente sobre la sesión de anoche.
Ambos se detuvieron al llegar arriba y ver la extraña, dramática y prácticamente indescriptible escena. Miraron a Yuki, luego a Shuichi y, después a Yuki y, a Shuichi otra vez. ¿Qué había pasado?
Eiri se percató de las constantes miradas al suelo y hacia su persona, cayendo en cuenta rápidamente en algo muy importante: Noriko y Tatsuha podían ver el bulto rosado tirado en el suelo. "Genial", pensó, "No soy el único loco en esta casa", se dijo para sí sobando sus sienes, sin pensar ni imaginarse siquiera en lo que estaba por venir.
Tatsuha se abalanzó sobre el "cuerpo" del fantasma y comenzó a llorar dramáticamente, a la vez que regañaba al rubio bajo la atónita y divertida mirada de la médium.
¡¡¿¿Qué le hiciste??!!- exclamó con aires melodramáticos- ¡¡¡Eiri, lo mataste!!! ¿Por qué? ¡¡¡¿¿Por qué lo hiciste si él es tan bueno??!!!- continuó con su escena tipo telenovela, dejando a sus espectadores perplejos, a los cuales una pequeña gotita caía por sus cabezas. Si pudiera postular al oscar como mejor actor, de seguro se lo darían. Noriko interrumpió en la escena acercándose lentamente al lugar del crimen. Se agachó para testear el aura del espectro y ver si aún seguía con vida. Trató de tocarlo y su mano pasó de largo.
¡Ya deja de llorar! ¡Es imposible que Eiri lo haya matado porque ya estaba muerto, baka! Sólo se desmayó.- Tatsuha se volvió a mirar a la mujer como preguntándole "¿de verdad?"
Yo ni lo he tocado, idiota- se excusó el rubio
¡¡Mentiroso!!- Tatsuha le apuntó con una pose retadora- ¿qué le hiciste para que se desma… Un momento…- detuvo de golpe sus acusaciones y llevó una de sus manos a su mentón en pose pensante- ¿Puedes ver a Shuichi?
Eso creo- una macabra sonrisa se dibujó en el rostro del moreno, a lo que Yuki sólo respondió con una tímida sonrisa, pues tenía un mal presentimiento sumado a un escalofrío que recorría su espalda; esto indicaba sólo una cosa: la sonrisa de su hermano daba miedo. Algo estaba tramando y no tenía intenciones de saberlo, más bien, no quería saberlo.
¿Chicos? ¿Qué hacemos con el bulto?- preguntó la médium indicando a Shuichi. Yuki y Tatsuha se miraron con signo de interrogación
Supongo que intentar despertarlo- dijo Tatsuha
Mejor déjalo ahí- Yuki suspiró y se dispuso a volver a su habitación con intenciones de descansar y ver que podría hacer con los moretones. Tatsuha y Noriko se quedaron mirando cómo el rubio volvía a su habitación y, luego se voltearon hacia Shuichi para pensar en cómo podrían despertarle.
Para cuando Yuki salió de su habitación, el pasillo estaba desierto y la campanilla que anunciaba la hora del almuerzo sonaba incesantemente. Así que, asegurándose de que esta vez nadie lo empujaría por las escaleras, bajó a almorzar con claras intenciones de explicarle a su hermano el malentendido de la mañana y comunicarle que Sir Winchester había intentado matarle.
Al llegar al comedor se encontró con su hermano y con Noriko sentados en la mesa a la espera de que sirvieran. Ambos le quedaron mirando con expresión de fastidio, seguramente enojados por haberlos dejado solos junto al fantasma.
El mayordomo y las sirvientas entraron en la sala con la comida, interrumpiendo el tenso momento que se vivía en el comedor. Los tres se habían mantenido en completo silencio dirigiéndose miradas furtivas, pero apenas los sirvientes se fueron, Yuki se decidió a hablarles llamando la atención.
Siento lo de esta mañana…- susurró bajito pero audible para sus oyentes
No importa, tampoco podías ayudar a despertarlo. De hecho se despertó solo- respondió Tatsuha en tono despreocupado
Además, Shuichi estaba muy emocionado porque podías verle y se desmayó por la impresión… Aunque aún no entiendo cómo es que un fantasma se puede desmayar…- Noriko puso cara de estar pensando para después llevarse un pedazo de carne a la boca. Yuki sorbió un poco de vino tinto desde su copa y tras tragar, tomó la palabra.
Hoy me han pasado cosas muy raras…- Tatsuha y Noriko le observaron con evidente intriga- Anoche trataron de asfixiarme… en la mañana, cuando estaba en la biblioteca, casi se me cae encima un librero. En mi habitación, me caí y, después alguien me empujó por las escaleras…
¡No puede ser! ¡Alguien está tratando de matarte!- exclamó sorprendida la médium
No me había dado cuenta de eso- dijo en tono irónico- Sir Winchester… el me empujó en las escaleras…
¿Sir Winchester? Debe estar enojado porque le gustas a Shuichi. ¡Está celoso de ti!- exclamó el moreno- Pero ¿cómo sabes que es él?
Porque lo vi… se me apareció frente al espejo… Shuichi me salvó de no seguir cayendo…
Eso ya lo sabemos, Shuichi nos lo contó…- dijo Noriko recordando cómo se habían enterado
**********Flash Back**********
No pasó mucho tiempo para que el pelirrosa despertara. Estaba confundido y aún algo alborotado, de hecho irradiaba una inexplicable y abrumadora felicidad. Armó un escándalo gigante cuando notó que Yuki no estaba, por lo que Tatsuha y Noriko trataron de explicarle que se había ido a su habitación. Shuichi les miró comprensivo argumentando para sí mismo que seguramente su rubio se había ido a curar sus heridas, pues lo había salvado de una horrible caída por las escaleras.
Los dos jóvenes le quedaron mirando entre incrédulos y sorprendidos, por lo que le pidieron a Shuichi que se explicara mejor.
No sé muy bien que pasó, pero cuando llegué, vi que Yuki caía por la escalera y volé hasta él para agarrarlo y evitar que siguiera cayendo. Así que lo tomé en brazos y lo traje hasta aquí.
Eso es extraño… Yuki siempre es muy cuidadoso, no es el tipo de persona que se caería de una escalera por sí solo.
¡Pero eso no importa, Tat-chan! Porque Yuki… Porque Yuki… ¡¡¡¡YUKI PUEDE VERME!!!!- gritó eufórico, saliendo disparado por el aire igual que un globo desinflándose, mientras el moreno y la médium se miraban estupefactos.
**********Fin Flash Back**********
Tendremos que hacer algo con Sir Winchester. No puede ser que venga a molestar a Shuichi después de muerto y, que más encima intente deshacerse de ti, Aniki
Creo que yo les puedo ayudar- los hermanos dirigieron sus miradas hacia la médium, recordando casi con terror lo que había pasado la noche anterior y, que en vez de resolver sus problemas sólo les trajo más problemas- Conozco a unas personas que son expertas cazando fantasmas. He trabajado con ellos en algunos casos. Quizás nos puedan ayudar.
Mmmm… En ese caso, contáctate con ellos y diles que vengan- Eiri sostuvo un sonrisa fingida para no mostrar su evidente horror ante la posibilidad de que los "cazafantasmas" fueran otro fracaso rotundo, aunque en el fondo de su corazón deseaba que pudieran resolver el problema con los fantasmitas.
Al finalizar el almuerzo, Noriko fue al teléfono para comunicarse con sus amigos, los que, por órdenes de Yuki, tenían que llegar en lo posible ese mismo día., pues el rubio heredero no estaba dispuesto a pasar una noche más con un fantasma lunático que lo quería enviar al otro mundo.
Mientras tanto, los hermanos subieron a la habitación del menor. Tatsuha le dijo a su hermano que tenían que hablar de algo muy importante a solas y no podían esperar otro día, así que prácticamente había arrastrado a su hermano mayor hacia su habitación. Yuki trataba de imaginarse lo que planeaba su hermano, pero aún no lograba comprender qué era eso tan importante de lo que tenían que hablar.
Al llegar, ambos se sentaron sobre la cama y Tatsuha dio comienzo a su monólogo:
Hermano, ¿te acuerdas de la apuesta que hicimos el día siguiente a nuestra llegada a Londres?- el rubio asintió sin comprender totalmente la pregunta- Bien, entonces deberás recordar que me prometiste que harías lo que yo quisiera durante todo un día si lograba demostrarte que los fantasmas existen y, en vista de que puedes ver a Shu y a Sir Winchester estoy en condiciones de exigirte en este momento que cumplas con tu promesa ¡Muajajajaja!- Rió con aires diabólico- triunfantes apuntando a su hermano
¡Un momento, enano! Tú no me has demostrado nada, así que no hay trato- se defendió encarando al menor para imponer su voluntad y quitarle a su hermano esa tonta sonrisa triunfante que le mostraba.
Te equivocas. Shuichi y yo hicimos un trato en donde él prometió ayudarme a que creyeras en fantasma. Y como Shu cumplió su parte del trato, tengo que cumplir la mía- explicó
¿Qué quieres que haga?- preguntó resignado, dando por hecho de que ya no tenía escapatoria
Quiero que pases un día entero en compañía de Shuichi. Para ser más directo, quiero que tengas una cita con él.
¿QUÉ? ¿Te volviste loco? ¿Quieres que tenga una cita con un fantasma?- Tatsuha asintió con una sonrisa socarrona en señal de victoria.
Es eso o ser mi esclavo durante un día
Esta bien, pero sólo porque no quiero ser tu esclavo- Tatsuha mantuvo su sonrisa triunfante
Entonces, le informaré a Shuichi que tendrá una cita contigo mañana- Eiri le miró asqueado- Y le pediré a Williams que les prepare algo especial- Yuki sencillamente no podía creer lo que escuchaba, más bien, no quería hacerlo. "Genial, tendré una cita con un muerto", pensó con molestia, para luego salir del dormitorio de su hermano dando un portazo que se escuchó en toda la casa- ¡Eiri, espera, hay algo más que debo decirte!- gritó afligido pero el rubio ya estaba muy lejos como para escucharlo.
En otro lado del castillo, en un lugar recóndito y oscuro, un lindo y radiante pelirrosa se paseaba impaciente de un lado a otro por todo el lugar. Estaba tan emocionado que prácticamente no sabía qué hacer ni qué pensar, aunque se lo comían las ganas por tirarse encima de su Yuki. Pero no, debía controlar sus emociones para no dar una mala impresión. Además, él era un niño de la alta sociedad, educado y respetuoso, por lo tanto debía guardar las apariencias, porque eso lo hacía más interesante y emocionante.
De pronto, las luces del lugar se encendieron y una rubia figura voló hasta él, seguido de una profunda voz que intentó llamar su atención.
¿Por qué tan feliz, My Lord?
Estoy feliz porque… Yuki puede verme, entonces, él podrá enamorarse de mí.-explicó suavemente como si estuviera hablando con su conciencia, pues aún no se percataba de la presencia de Sir Winchester
Entonces, mi plan falló...- dijo frustrado
¿Claude? ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no te has ido aún?- exclamó enojado encarando al rubio
Necesito hablar contigo, hay muchas cosas que debemos aclarar
¿Qué cosa? Yo no tengo nada que aclarar contigo- Shu se dispuso a salir del lugar, pero la voz de Claude lo detuvo
Es sobre tu muerte- el pequeño se detuvo para voltear a mirarle, pues, a decir verdad, su muerte le producía cierta intriga debido a que no recordaba nada sobre los últimos momentos de su vida- ¿Recuerdas a Yuki Kitazawa?
Claro que me acuerdo de él… Cuando él estaba aquí, este lugar lucía hermoso- dijo con nostalgia observando el lugar que los rodeaba. Se trataba de una especie de invernadero; un lugar inmenso, rodeado de ventanas maltrechas por las cuales se colaban los rayos del sol, bellas lámparas colgantes atestadas de tierra y varios maceteros rectangulares de cemento de un metro de altura que estaban pegados a la pared. Lo que más resaltaba, era el inmenso "macetero" circular en donde una vez crecían las rosas que tanto le gustaban a Shuichi y que ahora no era más que tierra seca y sin vida.- La casa siempre olía a flores y este lugar era tan lindo… Recuerdo que podía estar horas aquí admirando las flores que Yuki plantaba
Shuichi…Me arrepiento tanto de haber traído a ese sujeto a vivir con nosotros…- Shuichi le miró extrañado sin entender a qué se refería- Si yo no lo hubiese contratado… Nada de esto habría pasado…
¿De que estás hablando, Claude? No comprendo…
My Lord, Yuki Kitazawa… Él fue el responsable de todo…- Shuichi se quedó quieto intentando comprender a qué se refería el rubio con eso.
"¿Responsable? ¿Responsable de mi muerte? ¿Responsable de que Claude me matara?"- se preguntaba mentalmente, pero la lejana voz de Tatsuha que le llamaba incesante, le hizo volver a la realidad y dejar plantado a Claude en el invernadero. Ya tendría otra oportunidad para escuchar la historia completa.
Voló tan rápido que ni se dio cuenta cuando ya estaba frente a Tatsuha, esperando ansioso una respuesta, pues el pequeño pelirrosa ya tenía conocimiento del plan de Tatsuha. Ahora sólo le quedaba esperar que el moreno le diera la respuesta de su apuesto rubio. Se acomodó en la cama para escuchar, mirando atento cada movimiento del chico e irradiando una desbordante alegría y emoción.
Tatsuha le quedó viendo con un semblante serio e inexpresivo, tratando de no transmitirle con la mirada la gran noticia que le tenía.
¿Y bien? ¿Hablaste con Yuki? ¿Qué te dijo?- preguntó ansioso, cruzando los dedos y encomendándose a Eros para que Tatsuha le diera una buena noticia.
Etto… Verás… Yuki no es fácil de convencer- Shuichi bajó su rosada cabeza apenado, pues eso significaba un "NO"- ¡¡¡Mañana tendrás una cita con mi hermano!!!
¿Eh?- levantó su cabeza para mirar al moreno- ¿De verdad? *v*- emocionado por la gran noticia, se acercó lo más que pudo a Tatsuha para mostrarle sus lindos y aguados ojitos violetas a la vez que ponía cara de cachorrito. Así, rebosante de felicidad, se lanzó a los brazos de Tatsuha, tumbándolo al suelo, para luego llorar a mares por la emoción.- ¡¡TAT-CHAN!! ¡¡SOY TAN FELIIIIIZ!!- vociferaba llorando exageradamente
Después de librarse del fantasma pelirrosado, el menor Uesugi salió en busca de su hermano, para terminar con la conversación pendiente del almuerzo. Fue a su habitación y no lo encontró allí, por lo que tal vez pensó que estaría en la biblioteca. Así que decididamente trató de recordar el camino hacia el lugar y, comenzó a subir. Al llegar al tercer piso miró las puertas a ambos lados y las contó para tener una idea de cuál de todas era la correcta, por lo que rápidamente escogió una y se dispuso a subir las escaleras.
Tras abrir la gran puerta que le conducía hacia el interior, se encontró con el desastre que habían dejado después de la sesión espiritista y, el hecho de estar tan oscuro, le impidió divisar a su hermano entre tanta porquería.
Sin embargo, un estruendo similar a la caída de muchos libros, le indicó en donde estaba su hermano. Entre la penumbra logró ver una puerta que daba a una habitación más pequeña, de la cual se desprendía una tenue luz. En ese lugar, Yuki revolvía unos papeles y libros, buscando algo interesante que leer, aunque sabía perfectamente que todo lo que encontrara allí tenía relación con la actividad de su padre.
Yuki volteó al escuchar la puerta abrirse y respiró algo aliviado cuando vio a Tatsuha de pie en el umbral.
¿Aniki? ¿Podemos hablar?
¿Qué quieres? Si es algo sobre "la cita" de mañana, no me interesa- ironizó con molestia
No es eso… Es algo que Shuichi me dijo y me pareció bastante extraño… Es sobre nuestro padre- Eiri le miró bastante interesado y, así le indicó a su hermano que se sentara, para hablar cómodamente, mientras apartaba algunas cosas de la mesa para sentarse en ella.
Habla. ¿De qué se trata?
No entendí mucho, pero nuestro padre hizo un trato con Sir Winchester para que dejara en paz a Shuichi… Shuichi no me supo decir cómo lo convenció
Ahí hay algo raro…- dijo pensativo, quedando muy intrigado con lo que su hermano le había dicho. ¿Qué secreto escondía su padre y Sir Winchester?
Yo pienso lo mismo…Etto… Este lugar…
Era el despacho de nuestro padre. Estaba viendo si encontraba algo que nos pudiera ayudar, pero hasta el momento sólo he visto documentos relacionados con su trabajo. Tendré que seguir buscando- Yuki se pudo de pie para seguir revolviendo las cosas de su padre y Tatsuha salió de allí silenciosamente para salir a respirar aire, pues la biblioteca no olía muy bien debido al encierro y al polvo.
Ya habían pasado algunas horas desde que Noriko se había contactado con sus amigos y ahora posibles salvadores de Roseville. Así que todos en la casa- incluyendo a Shuichi y a Sir Winchester- esperaban la llegada de los "famosos" cazafantasmas. Yuki tomaba un café mientras escribía su novela y, junto a él, un embobado pelirrosa observaba emocionado la expresión de su amado, que hacía como que no le veía, pero en realidad él también estaba al pendiente de los gestos del fantasmita. Sir Winchester espiaba desde un cuadro la escenita que montaba su esposo en la sala de estar, mirando con evidentes celos como su amado babeaba por el rubio extranjero.
El reloj péndulo marcaba las siete en punto y aún no había señales de los cazafantasmas. Williams y las sirvientas ya estaban haciendo los preparativos para la cena y todo en Roseville era una cálida paz. Hasta que…
A eso de las ocho cuando la mesa estaba preparada y los comensales se disponían a caminar hasta el comedor, el timbre de la casona sonó estruendosamente y alertó a todo mundo, quienes enseguida se reunieron en el recibidor. Williams cogió las llaves del bolsillo de su chaqueta y procedió a abrir, mientras los demás esperaban expectantes la aparición de los invitados.
Tras la puerta, un grupo de tres hombres vestidos y equipados con cosas muy extrañas (N/A: imagínenselos como a los sujetos de la película Ghostbusters) esperaban a que les abrieran para comenzar con su trabajo. Los nuevos inquilinos entraron dejando boquiabiertos a los hermanos, quienes no podían creer lo que veían. ¿Qué clases de fenómenos y dementes eran esos tipos? ¿Era una broma, verdad?
Yuki y Tatsuha miraron sorprendidos y de pies a cabeza a los recién llegados.
El primero de ellos lucía bastante normal. Tenía el cabello corto de un color verde oscuro casi negro, unos ojos color café y a diferencia de los demás era el más pequeño de estatura. Vestía una especie de overol blanco, a la altura de la cintura llevaba un cinturón de herramientas y en su espalda cargaba una mochila que era tan grande como él. Su rostro no se veía muy contento y al contrario, se veía enojado y molesto.
El segundo… Era un poco más extravagante. Tenía el cabello largo de un color rojizo, ojos de un color grisáceo ocultos bajo unas gafas de sol, era alto y delgado, llevaba un cigarro en la mano y de su cuello colgaba un extraño anteojo rectangular similar a los que usan los nadadores. Vestía el mismo overol blanco con el cinturón de herramientas, pero en vez de la mochila cargaba un extraño aparato… ¿una aspiradora?
El tercer y último integrante del extraño grupo, sin duda, era el más peculiar de todos. Su cabello era de un color verde musgo con rasgos cafés, pero estaban tapados, en parte, por un lindo gorro rosado con orejas de conejo. Sus ojos de un azul profundo, miraban con inocencia y, completamente maravillados el lindo lugar al que había llegado, lo que le hacía ver como un niño pequeño en excursión. Vestía igual que sus compañeros, en sus brazos cargaba un conejo de peluche de color rosado y en su espalda llevaba una mochila con forma de osito.
Noriko se acercó a recibirlos al ver que ninguno de los hermanos reaccionaba. Los chicos le saludaron amigablemente y junto a ella se acercaron para conocer a sus nuevos "patrones".
Bienvenidos a Roseville, Señores- Williams se acercó para coger sus mochilas y las mini maletas que traían para acomodarlas en las habitaciones de huéspedes del tercer piso.
Soy Eiri Uesugi y, él, es mi hermano Tatsuha, somos los dueños de la casa- Yuki se presentó amablemente tratando de contener sus ganas de reír, pues los tipos era totalmente ridículos.
Nosotros somos los "England Ghostbusters"- habló el pelirrojo- Soy Hiro
Suguru Fujisaki- dijo el más pequeño- Yo me encargo de rastrear a los fantasmas ^^
¡Yo soy Ryu-chan y él es Kumagoro! Kuma-chan habla con los fantasmas- Yuki miró al peliverde con una gotita en la cabeza, seguro de que los autodenominados England Ghostbusters, sólo eran un grupo de charlatanes.
Siéntanse como en su casa. Williams les indicará sus habitaciones y pronto se servirá la cena para que compartan con nosotros. Comenzaran con su trabajo mañana en la mañana.
Muchas gracias, Eiri-san- Williams le indicó a los jóvenes que le siguieran y así, los comensales se dirigieron al comedor a esperar la cena.
Shuichi y Claude que estaban junto a los herederos, miraron divertidos a sus cazadores y ambos se largaron a reír sin poder contenerse una vez que se quedaron solos en el recibidor. Lar carcajadas se escuchaban por toda la primera planta y Yuki, Tatsuha y Noriko, sólo oían tratando de no contagiarse y no ponerse a reír también.
¡¡Son extraños!!- exclamó Shuichi-¿Crees que sean peligrosos, Claude?
¿Those freaks…Dangerous?- dijo con ironía- Impossible. You'll see that they can't defeat me.
Bueno, entonces encárgate de ellos, porque mañana tendré mi preciada cita con Eiri y no quiero interrupciones- dijo mientras divagaba en lo que haría mañana con su rubio, a la vez que miles de corazones volaban a su alrededor.
Okey, My Darling. Leave it to me- Sir Winchester se acercó coqueto al pelirrosa y sutilmente le dio un pequeño beso en la mejilla.
¡CLAUDE!- gritó enojado para regañar al rubio por su acto, pero éste ya se había dado a la fuga.
Continuará…
