Hola a todos otra vez. Como ya habrán podido darse cuenta, he actualizado bastante más rápido que en otras ocasiones. Y es para mí un gusto entregarles esta humilde historia salida de mi loca imaginación. A los que leen el Nuevo prisionero de Azkaban y demás fics, quiero informarles que están en proceso de escritura, asi que paciencia. Con An inmortal love, sin embargo, llevo un ritmo más parejo, asi que no me demoraré tanto en ir actualizando este.

Nuevamente les doy las gracias a todos ustedes. Y al que me esté leyendo ahora mismo, este capi va dedicado a ti, con mucho cariño.

Que lo disfruten!!


11

La verdad.

Lilith estaba nerviosa, pero intentaba calmar sus nervios escuchando el crepitar de la lluvia que azotaba los ventanales del castillo. El sonido de la lluvia le gustaba. Le daba claridad. No obstante, ni la lluvia ni un baño de rosas podría haberla calmado en aquellos momentos.

-Es increíble que Aldana haya ido a Londres solo para ver si Harry estaba bien- comentó Sherian a su lado, sacándola de su ensimismamiento- su padre estaba furioso.

-Pero él comprende a Aldana- repuso Lilith- comprende el intenso amor que ella siente por Harry.

-Hablando de él…

-Ya sé lo que vas a decirme, Sherian. No es necesario agregar más especulaciones.

El vampiro sonrió de medio lado.

-Odio cuando te metes en mi mente.

-No puedo evitarlo, te conozco demasiado bien.

-Ya. Pero aun así voy a decirlo: nuestro muchacho se está enfermando.

-¿Eso es lo que ibas…?- Lilith lo miró fijamente por unos momentos antes de asentir con un suspiro:- sí. Tienes razón. Yo también lo he percibido.

-¿Cómo puede ser? Cuando Harry se fue de aquí tenía una increíble energía, pero ahora que lo he visto siento que está debilitado.

-Probablemente la presión. No creo que haya sido fácil para él haber permanecido en Londres.

-Sí- dijo Sherian asintiendo- debe ser eso. Solo espero que comience a recuperar su antigua salud. Odio verlo así.

En ese momento las puertas ante las que estaban se abrieron de par en par. Lilith y Sherian voltearon sus cabezas e hicieron unas leves reverencias cuando el rey Lorkan y Harry salieron de la habitación. Luego Lilith miró a Harry de reojo, contemplando su pálida piel y sus ojos cansados.

Extremadamente cansados.

-¿Señor?- preguntó Sherian mirando al rey.

-Debemos estar orgullosos de mi hijo, Sherian. Todos nosotros. Ha hecho un excelente trabajo- dijo Lorkan con energía. Harry sonrió levemente cuando su padre le colocó una mano en el hombro- ahora quiero que vayas a tu habitación, tomes un baño y descanses.

-No tengo sueño, padre.

-Claro que sí. Estás tenso, pero ya no es necesario que te sigas preocupando- el rey miró a los otros dos- Sherian, quiero que reúnas al consejo de ancianos en el salón principal. Lilith, acompaña a Harry a su habitación.

-Eh, señor, sobre el joven sheldrak…

-¿Dónde está Ian?- preguntó Harry inmediatamente- ¿Le han atendido bien?

-Ya lo creo- bufó Sherian- se ha bebido tres copas de sangre y ahora está de lo lindo conversando con Elianor. Bueno, en fin, será mejor que vaya a buscar a los ancianos.

Cuando Sherian se marchó y el rey desapareció en el interior de su estudio, Lilith miró a Harry con preocupación.

-Tus ojos están…

-Ya sé lo que vas a decirme- le interrumpió Harry- y ya que quieres saberlo, te lo diré: no he bebido sangre desde hace más de tres semanas.

-Tienes que beber ahora mismo. Quedan varias botellas en el conservatorio, vamos.

-Lilith…- murmuró Harry-… yo… no me siento bien.

La vampira miró a Harry abriendo más los ojos. El rostro del joven príncipe estaba amarillento y parecía que no era capaz de caminar por sí mismo.

-Oh, dios… es cierto. Tienes pésimo aspecto. Ven, agarra mi mano.

Harry hizo lo que ella le pedía.

-¿Podrás caminar hasta tu habitación?

-Eso creo.

-Entonces vamos.

Lilith dirigió al mareado muchacho a través de los pasillos, sin embargo, cuando intentaron descender por las escaleras Harry tuvo que asirse a la barandilla para no caer.

-Tuve una batalla… con un mago muy poderoso....- jadeó él de pronto, cerrando los ojos e intentando calmar su respiración-… Voldemort… así se llamaba…

-Y gastaste todas tus energías luchando contra él ¿no?… ¿pero cómo no te alimentaste?

-… había un hombre…- continuó Harry mientras se sentaba en el escalón apoyando la espalda en el muro-… él me dijo…. él me dijo…

Harry se interrumpió y suspiró agotado. Lilith estaba comenzando a ponerse nerviosa de verdad. La vampira se arrodilló frente a él y puso ambas manos sobre sus mejillas, sintiéndolas ligeramente tibias.

Aquello no era nada bueno.

-¿Harry? ¿Puedes oírme?

Harry gimió suavemente, ladeando la cabeza. Lilith se levantó y silbó. No fue un silbido cualquiera, sino una melodía que reverberó en cada rincón del castillo.

-Tranquilo, mi querido Harry. Solo necesitas alimentarte- susurró ella mientras tomaba su mano entre las suyas.

-¿Ginny?- murmuró Harry sacudiendo los párpados, pero sin abrir los ojos.

-Soy Lilith y estás en el castillo.

-Perdóname Ginny… yo… yo no elegí ser quien soy…

Lilith miraba a Harry sumamente perpleja. ¿De qué estaba hablando? ¿Y quien era Ginny? Por otra parte su voz sonaba rara y angustiada.

Sonaba…. humana.

En ese momento se oyeron pisadas y al momento siguiente dos esbeltos vampiros aparecieron para agacharse junto a ella.

-¿Qué le ocurre al príncipe, lady Lilith?

-No ha bebido sangre en tres semanas- les dijo ella mientras uno levantaba al muchacho- llévenlo a su habitación. Yo iré a buscar a la curandera.

Ambos vampiros asintieron y se marcharon rápidamente. Lilith inspiró hondo y se preguntó, inquieta, quien era aquella mujer que Harry había mencionado.

"Ginny" pensó, entornando los ojos "No olvidaré ese nombre"

XxxxxxxxxxxxxxXxxxxxxxxxxxxX

James Potter miró a los presentes con el semblante pálido, pero lleno de convicción. Junto a él, Lily permanecía en silencio. Sus verdes ojos acogían un sin fin de emociones distintas que solo quienes le conocían bien sabían interpretar. Sirius y Remus, por otra parte, estaban nerviosos. El primero porque nunca había visto a su amigo en ese estado y el segundo porque sabía lo que James iba a decir.

Ojoloco, Tonks, Butler, Minerva McGonagall, Dumbledore y demás miembros de confianza que conformaban la Orden lo miraban con rostros calmos, pero atentos.

-Sé que lo que voy a decir será difícil de creer- comenzó James- pero tengo las suficientes pruebas y necesito que me ayuden.

-Por favor, James. Has el favor de explicarte mejor- le rogó Ojoloco, recibiendo una vituperante mirada de Minerva.

-Se trata de mi hijo…

-¿Qué le pasa a Darek?- saltó Sirius, interrumpiéndolo.

-No habla de Darek, canuto- le dijo Lily conservando una admirable templanza- sino de nuestro primer hijo. Harry.

Se instaló un largo silencio. Casi todos miraron a los Potter sin comprender, pero Dumbledore parecía saber exactamente lo que James iba a decir.

-Harry está vivo ¿verdad?- dijo el anciano con suavidad.

-Usted… ¿usted sabe…?

-Lo he supuesto- contestó el anciano- y he encajado piezas tal como tú lo has hecho, James. Sé a quien te vas a referir.

-Por favor, díganme de que se trata porque estoy comenzando a desesperarme- intervino Sirius respirando aceleradamente- James, por favor…

-Cálmate Sirius- le dijo Remus.

James suspiró y sintió otra vez aquel dolor en el pecho. El dolor de la impotencia. De la desesperación.

-Mi hijo nunca murió. Nunca fue secuestrado por mortífagos, sino por vampiros. Y ahora él es un vampiro… como ellos.

Lily cerró los ojos intentando reprimir las lágrimas mientras los demás, menos Dumbledore y Remus, miraban a James sin decir palabra, estupefactos.

-¿No me irás a decir que…?- farfulló Sirius palideciendo-¿… ese vampiro al que hemos estado intentando atrapar…?

James se giró hacia él y asintió lentamente.

-Es Harry

Hubo un tenso silencio antes de que Ojoloco lo rompiera:

-¡Pero eso es imposible! ¡Todos sabemos que los vampiros odian a los magos!

-Alastor tiene razón- dijo la profesora McGonagall, turbada- si vampiros hubieran raptado al niño ellos no lo habrían dejado vivo.

-Se equivocan- todos miraron a Dumbledore:- los vampiros no son como todos les han clasificado- sus ojos azules se posaron brevemente a Ryan Butler, quien permanecía en silencio, antes de continuar- se trata de una raza sumamente inteligente y con valores propios. Si bien es cierto que los vampíricos actúan movidos por el hambre en determinadas ocasiones, la mayor parte de las veces no es así. Ellos pueden encariñarse con otros, respetar leyes y establecer lazos. Hasta me atrevería a decir que son más inteligentes y sensatos que nosotros.

-¿Acaso usted ha conocido a alguno estrechamente, señor director?- le preguntó Butler con una fría calma.

James intervino:

-No me importa si los vampiros son inteligentes o bestias desalmadas. Lo único que quiero es recuperar a mi hijo y por eso les pido ayuda.

-Pero James- dijo Tonks cautelosamente- ¿cómo puedes estar tan seguro de que ese vampiro es tu hijo?

-Porque desde el primer momento en que lo vi sentí que él era mi Harry. Me puse a investigar y cuando luché con él la primera vez, al mirar sus ojos…- James observó de reojo a la afligida Lily-… supe que no estaba equivocado.

-Además conserva el nombre- dijo Dumbledore- y se parece muchísimo a ti, James. En definitiva no puede ser otro más que Harry Potter.

-Pero… hay algo que no comprendo- dijo Sirius, conmocionado- ¿Por qué raptaron a Harry, lo convirtieron en uno de ellos y luego le enviaron a atacarnos?

-No es coincidencia que fuera justamente Harry, Sirius- dijo Dumbledore- el día en que secuestraron a Harry ya tenían ese propósito. Necesitaban a un mago bebé, nacido a fines de Julio, que es cuando hay luna llena, para idear su estratagema.

-¿Nacido en luna llena? ¿Que tiene eso de importante?- le preguntó Lily, confusa.

-El primer clan vampírico, los Vlad, son los únicos que pueden convertir a un mago en vampiro haciendo que este conserve su magia. La condición es que debe ser un niño menor de tres años para que este quede vivo, y en caso de que quieran conservar su esencia de mago, debe haber sido un niño nacido en luna llena. Harry reunía todas esas características.

-Y ahora lo han enviado en contra de nosotros- murmuró James, abatido- ¡le han llenado la cabeza con mentiras!... No puedo dejar que esto se quede así.

Sirius estaba pálido en su silla, incapaz de decir algo. Entonces la fría voz de Butler rompió el silencio:

-Es lamentable, Potter. Realmente lamentable. Pero siento decirte que también es demasiado tarde para tu hijo.

Lily le miró entornando los ojos.

-¿Qué quieres decir?

Ryan sostuvo la aguda mirada de la mujer sin inmutarse:

-Ellos no dejan que los magos interfieran en sus vidas. Por otro lado, cuando un humano ha sido convertido, en su alma muerta solo queda espacio para la maldad. Los vampiros son seres diabólicos por naturaleza y además están orgullosos de ello. No hay vuelta atrás después de ser convertido. Harry Potter… ya no es tu hijo.

Antes de que cualquiera de los presentes pudiera reaccionar, James se levantó para agarrar a Ryan por el cuello de la capa.

-¡No es cierto lo que dices!

-James…- murmuró Remus, pero la voz de Sirius se alzó:

-¡Cierra esa boca, Butler! ¡Claro que Harry es su hijo! ¡Y mi ahijado!

-Entiendo tu desesperación, James- le dijo Ryan mirándolo de forma intensa a los ojos- créeme; yo más que nadie lo entiendo. Pero la vida me ha enseñado cosas sobre los vampiros… cosas oscuras y terribles. Tu hijo está muerto…

-¡Cállate!
-¡Murió cuando lo mordieron! ¿Acaso no comprendes…?

James le propinó un fuerte puñetazo que mandó a Ryan al suelo. Dumbledore se levantó para retener al furioso auror:

-Basta, James. Con esto no arreglarás nada. Además… Ryan tiene algo de razón, después de todo.

-¿A que se refiere?- sollozó Lily.

Dumbledore miró a los Potter con gravedad:

-Cuando un niño es mordido por un vampiro muere, hablando en términos científicos. Los vampiros carecen de un corazón que palpite. Su sangre no corre por sus venas. Por eso son fríos, y por eso necesitan alimentarse para vivir y así estar sanos.

-¿Y no hay alguna forma de…?

-¿Traerlos a la vida?- completó James.

Dumbledore abrió la boca para contestar, pero fue Ryan Butler quien contestó:

-Ninguna.

James apretó los puños.

-¿Cómo puedes tú saber eso?

Entonces, para sorpresa de todos, el profesor de defensa y cazador de vampiros torció una amarga sonrisa antes de decir:

-Porque ya lo he intentado antes.

-¿Qué tú…?

Ryan endureció su expresión.

-No quiero hablar de ello.

Sirius abrió la boca para decir algo, pero justo en ese momento la puerta del despacho del director se abrió bruscamente. Todos se voltearon al instante.

-¡Ann!- exclamó Lily, desconcertada.

-¿Darek?- añadió James.

Ambos hermanos miraron a sus padres con expresiones serias. Muy serias.

-Oigan- gruñó Ojoloco- ustedes no deberían estar…

-Ya lo sabemos todo, papá- dijo Ann sin prestar atención a nadie más- ¡Todo! ¿Pero como pudieron ocultarnos algo como eso?

-Nos debes una explicación- añadió Darek sin alterarse, pero tieso en su lugar.

Dumbledore suspiró sonoramente.

-Niños, será mejor que hablen con sus padres después.

-¡No!- gruñó Ann, sorprendiendo a todos- ¡No me pienso ir!- entonces la muchacha miró a sus padres de manera intensa y les dijo:- queremos saber quien es nuestro hermano.

-Ann, por favor, tienes que calmarte…- le rogó Remus, nervioso, pero esta vez fue interrumpido por James.

-Sí, Ann. Tienes… tienes razón.

Lily miró a su esposo alarmada, pero este negó con la cabeza.

-Ya fue suficiente Lily, nuestros hijos tienen que saberlo.

Darek tragó saliva y dio un paso.

-¿Papá? ¿Él… está vivo?

-Sí- murmuró Lily con los ojos llenos de lágrimas, para conmoción de ambos.

Odiaban cuando su mamá se ponía a llorar. Les rompía el corazón.

-¿Quién es?- preguntó Ann, impaciente.

-Ya lo conocen. O más bien ya han oído hablar de él- dijo James con el rostro envejecido por el dolor.

-¿Qué quieres decir?- murmuró Ann.

-Papá…- añadió Darek.

-Le pusimos Harry en honor a mi abuelo- continuó James, y Ann abrió mucho los ojos- tenía los ojos de tu madre…, pero ellos nos lo arrebataron cuando apenas tenía un año. Lily y yo jamás hemos podido superar esa pérdida. Solo ahora supimos que está con vida… que nuestro Harry existe aun.

-Creíamos que los mortífagos se lo habían llevado- añadió Lily- pero no fueron ellos.

-Los vampiros…- murmuró Ann, comprendiendo-… fueron ellos quienes lo secuestraron.

Lily y James la miraron perplejos.

-¿Cómo lo sabes?

-Acabas de decir Harry- sollozó Ann- y el único Harry del que he oído hablar es…

James asintió lentamente mientras Lily se cubría el rostro con las manos.

-Sí, hijos. Él es su hermano.

Darek respiró hondo, palideciendo. Ann solo podía pensar en una cosa:

"Harry es mi hermano… ¡Mi hermano es un vampiro!"

XxxxxxxxxxxxxxXxxxxxxxxxxxxX

Lilith contemplaba a Harry con el rostro teñido de preocupación. Junto a ella, el rey Lorkan y Filius, el mejor curandero del reino, mantenían una grave conversación sobre el estado de salud del príncipe:

-… aun así pienso que tiene que haber otra explicación además de la pura falta de sangre en su sistema- decía Filius en esos momentos- Lilith ¿realmente el príncipe te dijo que fueron tres semanas de inhibición?

-Sí.

Filius se quedó con el ceño fruncido.

-¿Qué otra cosa podría haber causado esto?- le preguntó el rey intentando conservar la calma.

Filius suspiró.

-Pueden ser varias causas. La más razonable es la falta de alimentación, aunque yo lo atribuiría a más de tres semanas. Otras razones pueden ser una sobrecarga de agotamiento sumado a lo primero, aunque…

-¿Aunque?- le instó Lilith.

-Mejor será que me ponga a investigar- concluyó Filius enderezándose- hay algo aquí que no me calza.

En ese momento Harry se movió bruscamente en su estado de inconsciencia y murmuró:

-Tengo que volver… por favor perdóname…

Las pupilas se movían sin cesar bajo sus párpados y su piel pálida estaba cubierta de sudor. Lilith pasó un paño húmedo por su rostro con suavidad.

-Ya ha bebido suficiente sangre por el momento, sin embargo deberán darle dosis de un litro cada ocho horas- les dijo Filius- en caso de que no esté capacitado para beberla por sí mismo, avísenme. Solo queda esperar a que se recupere. No hay nada más que hacer.

-¿Pero se mejorará?- preguntó el rey, tenso.

Filius asintió, aunque dijo:

-De todas formas tienen que tener un ojo sobre él. Su sistema está muy delicado y vulnerable a factores como el polvo o la luz. Mantengan bien cerradas las cortinas.

Lorkan asintió.

-Gracias, Filius. Puedes retirarte.

-Estaré en mi oficina, alteza. Llámenme por si ocurre algo.

Cuando el viejo curandero salió, Lorkan se sentó junto a Harry con el semblante descompuesto:

-Estará bien en unas horas- le dijo Lilith con una pequeña sonrisa para intentar animarlo.

Lorkan suspiró cerrando los ojos.

-Eso espero, Lilith. No soportaría si a Harry le ocurriera algo grave. Es todo lo que me queda en la vida.

De pronto Harry tosió, soltando pequeños silbidos de dolor. Sus manos temblaban. Lilith tocó una de ellas, sintiéndolas calientes.

-Lilith, por favor, déjame solo con él.

El rey solo tenía ojos para Harry.

La vampira asintió, levantándose.

-Cualquier cosa, llámeme.

Y mirando por última vez al desvalido príncipe, Lilith se retiró de la oscura habitación. Suspirando, Lorkan cerró los ojos mientras sostenía la mano de su hijo. Inevitablemente pensó en ella, en Serenia. Muerta de una forma parecida.

El rey se estremeció.

La mano que sostenía se crispó de pronto y Lorkan vio que los ojos de Harry comenzaban a pestañear varias veces. Después de un minuto, el joven príncipe pudo mantener la vista enfocada y giró lentamente la cabeza.

-Padre…

Lorkan sonrió aliviado.

-Hijo, me tenías tan preocupado ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo?

-La cabeza- murmuró Harry, dejando escapar un suspiro de cansancio- ¿Qué me pasó?

-Tu sistema decayó por la falta de alimentos. Dime, Harry ¿por qué no te alimentaste?

-Si lo hice…

-No me mientas.

Harry lo miró con una sonrisa de disculpa.

-Perdón por haberte preocupado.

-No es necesario que te disculpes. Solo quiero verte sano. No soportaría perderte, querido hijo.

Ante la mención de esas últimas palabras, Harry miró fijamente el techo por unos segundos y entonces, entornando los ojos, preguntó:

-Hay algo que no me has contado, padre.

Lorkan se quedó perplejo al principio. Harry añadió, esta vez con un tono más duro:

-¿De donde provengo en realidad? Quiero la verdad.

Ambos de miraron en silencio. Y Lorkan decidió que ya no valía la pena seguir fingiendo… al menos en una parte.

-¿Por qué me dices esto, Harry?

-En Inglaterra había un hombre con el que luché… se llamaba James Potter- Lorkan se tensó, pero Harry continuó:- él me dijo que…

-Está bien. No es necesario que sigas- le cortó Lorkan.

-Pero…

-Te contaré la verdad.

Harry se quedó callado y el rey dijo:

-Tú no naciste siendo un vampiro, Harry. Tus padres eran magos.

-¿Por eso puedo hacer magia, verdad?

-Exactamente.

-¡Pero tú me dijiste…!

-Calma- dijo Lorkan con serenidad- sé lo que te dije y lamento mucho haberte mentido. Pero lo hice por tu bien, pues no quería causarte dolor. Pero ahora ya estás lo suficientemente mayor para soportar la verdad.

Harry lo miró a los ojos. Lorkan sostuvo su mirada y dijo con todo el odio que fue capaz de conjurar:

-Ellos te abandonaron.

-¿Qué?

-Tus padres, James Potter y Lily Potter, te abandonaron.

Harry desvió la mirada, respirando hondo.

-¿Es… es cierto?

-Nunca te mentiría.

Lorkan entornó los ojos, viendo como su hijo se quedaba callado. Había tristeza y rabia en sus facciones.

-No lo entiendo- murmuró Harry entonces- ¿porqué lo hicieron?

-Hay un mago oscuro al que llaman Lord Voldemort…- empezó Lorkan.

-¡Lo conozco! ¡Luché contra él!
Lorkan frunció un poco el ceño.

-¿Luchaste contra Voldemort?

-Él me buscó. Pero no pude matarlo…. Aun así ¿Qué tiene que ver él con todo esto?

-Voldemort te buscaba para matarte desde el momento en que naciste. No sé todos los detalles, pero hay una profecía que te ligaba a él. Y ese mago decidió acabar contigo antes de que crecieras. Así que tus padres, en un acto de cobardía, decidieron deshacerse de ti para que Voldemort no los matara a ellos.

Harry apretó los puños. Lorkan prosiguió:

-Te abandonaron justo a las puertas de Voldemort. Pero entonces Lilith y Sherian, que andaban cerca, te encontraron por casualidad.

-¿Ellos me encontraron?

Lorkan asintió.

-Y te trajeron a mí.

-¿Pero porqué hicieron eso?

-Serenia acababa de morir y yo me quedé solo. Lilith y Sherian sabían mi desesperación por tener un hijo que heredara mi reino, y tu llegada al castillo fue un milagro para todos.

-Pero…- Harry estaba absolutamente desconcertado-… yo era un mago.

-Lo sé.

-¿Y porqué…?

-Cuando ellos te trajeron no pude evitar encariñarme contigo. Además tus ojos eran muy parecidos a los de mi esposa- Lorkan sonrió- no me importó que fueras un mago, Harry, porque tú estabas destinado a ser mi hijo. Y no me arrepiento de ello.

Harry cerró los ojos.

-Padre…

-¿Si?

-Gracias- el joven le sonrió entonces- yo también me siento orgulloso de ser tu hijo.

Lorkan sonrió, levantándose.

-Ahora que ya sabes la verdad me siento mucho mejor. Te dejaré solo para que descanses ¿está bien?

Harry asintió.

Cuando Lorkan se fue y Harry se quedó solo en su habitación, el joven tuvo que respirar hondo varias veces para calmar su rabia.

"Ellos me abandonaron" pensó, apretando los puños "Malditos sean ambos"

Harry se levantó entonces de la cama. Aun se sentía débil, pero se acercó a la ventana y dejó que la brisa acariciara sus mejillas.

-Les haré pagar a todos- murmuró, y sus verdes ojos se oscurecieron en un halo de resentido odio- ¡Juro que los Potter conocerán mi ira!

Harry miró entonces la luna que alcanzaba a atisbarse entre las nubes y sus ojos volvieron a recuperar su color natural cuando recordó el rostro dulce de Ginny.

"Ginny" pensó, sintiendo el peso terrible y doloroso de su ausencia "Aunque te abrumen los mismos oscuros pensamientos que hieren mi alma en este momento… aunque mi rostro se pierda para siempre en las sombras de tu memoria…nunca sientas que estás sola"

XxxxxxxxxxxxxxXxxxxxxxxxxxxxxX

Muy lejos de Gelrion, Ginny también contemplaba la luna a través de la ventana de su habitación. Entre sus manos sostenía el collar con la rosa de siete pétalos que Harry la había regalado. Y sobre sus pálidas mejillas aun podía verse el rastro de sus lágrimas.

-Si pudiera olvidarte, querido Harry- murmuró, apoyando la frente en el cristal.

"Si tan solo pudiera olvidarte…"


Y esto ha sido todo por ahora. El capitulo no ha tenido acción, pero desde aquí podría decirse que comienza lo realmente bueno de la historia. En el prox. capitulo comprenderán a que me refiero. Por cierto, el 99 por ciento de los lectores prefieren a un Harry un tanto malito... jejeje. Hay un gusto notable por los fics donde Harry es un chico malo, ya me di cuenta. Algunos me rogaron que siga poniendo escenas de romance entre Harry y Ginny, pero tengan paciencia, que esta historia debe tener un avance coherente. Harry y Ginny tendrán que pasar por algunos obstáculos físicos y emocionales antes que nada. Ah, y los que me han preguntado por el pasado de Ian, en el prox. capi se explicará con bastante detalle.

Ahora los dejo. Espero que les haya gustado y, por favor, no olviden sus comentarios ^^

Portense muy mal y nos leemos hasta la proxima actualización!