Resumen: Si había algo para los que Severus Snape no estaba preparado era para hacerse cargo de un niño, mucho menos del niño-que-vivió, aun así lo defenderá a capa y espada de quien sea... ¿Quién dijo que ser padre era sencillo?... lo bueno… ya no estará solo…

Notas de autora: Finalmente he podido encontrar lo que llamo el punto triple de la escritura, tiempo-inspiración-internet… Lamento mucho el tiempo que tardo en escribir pero aunque me gustaría poder priorizar mis escritos lamentablemente el universo requiere que priorice otras cosas, como mis estudios por ejemplo… sé que no es excusa pero bueno es la realidad que me toca, aun así no deseo dejar de escribir, y no voy a hacerlo solo les pido paciencia y sepan disculpar las molestias.

En fin, espero que les guste el capitulo y; como siempre digo:

¡Nos estamos leyendo!

Categoría: Harry Potter

Personajes: Harry Potter; Severus Snape.

Géneros: Drama, angustia

Clasificación: T

Desafío: "Reto por Sulix" del foro "Retos Harry Potter y más"

Capitulo: 3

Completa: No

Disclaimers: Los personajes de este fic pertenecen a J.K. Rowling yo solo los utilizo por mera diversión.

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Capítulo 3: Aceptando responsabilidades

El constante sonido de la pava hirviendo sobre la hornalla de la cocina era el único sonido que se esparcía por la casa, sobre la mesa ratona se puede ver un par de hojas arrugadas dejadas al azar, a su lado, demasiado cerca del borde, se encuentra el vaso carente de whisky con un par de hielos a medio derretir.

Justo delante del ventanal se puede ver la derrotada figura de Severus, su pálida mano apoyada sobre el vidrio, sus dedos ejerciendo presión contra la ventana como queriendo atravesarla. Su rostro, normalmente serio, se mostraba ahora lleno de emociones desbordantes y negativas, r odio, confusión y culpabilidad.

En su otra mano sostiene un papel del ministerio, un papel que se niega aún a leer, sabedor del contenido de la misma, incrédulo de encontrarse frente a tal bizarra situación.

Sus ojos oscuros como la noche brillaban en frustración, recorrían la sala de un lado a otro sin poder focalizarse en nada en particular hasta que se cruzaron nuevamente con las arrugadas hojas sobre la mesita.

Ese fue el instante en que pareció volver en sí, captando al fin aquel molesto pitido de la pava que no recordaba haber puesto a hervir, con un movimiento brusco se volteó y en un par de zancadas estuvo en su cocina apagando el fuego de la hornalla. Sin prepararse nada regresó al living, aun con el papel en su otra mano.

Se dejó caer cual bolsa de papa sobre el sillón, dejó el papel sobre la mesa y tomó en sus manos nuevamente las arrugadas hojas que conformaban las últimas palabras que leería de su amada, con un pase de varita las dejó de nuevo lisas, y comenzó por segunda vez a leerla, podía incluso sentir a la misma Lily recitarla a su lado, con aquella suave voz que recordaba de las contadas veces que estudiaron juntos alguna materia.

Severus:

No sé cuantas veces he comenzado a escribir esta carta, cuantas hojas he tirado a un costado de mi escritorio, aún ahora, no sé bien como expresar en palabras todo lo que corroe mi alma. Tengo miedo Severus, miedo del horror que rodea a mi familia y más que nada temo por mi bebé, mi pequeño Harry.

Su vida está marcada ¡Lo soñé! Aún lo sueño, a dos días de su nacimiento, sueño su soledad, su sufrimiento, mi pobre pequeño…

Cuánta razón tenías, a veces las personas son solo ilusiones, meras idealizaciones de aquello que deseamos que sean. Yo misma soy alguien que no se conoce a sí misma porque nunca tuve el valor de aceptarme, tal cual era. Si no hubiese estado tan ciega… supongo que a esta altura ya no tiene importancia.

Te pediría perdón, te diría que me arrepiento de haber elegido a James, pero solo te estaría mintiendo, sin embargo no puedo evitar extrañarte, eras mi amigo, mi mejor amigo…

Nuevamente me estoy yendo de contexto, ya no vale la pena seguir vagando en recuerdos de sentimientos perdidos, sobre todo cuando lo que realmente importa son las verdades que necesito que sepas.

1º- Si estás leyendo esta carta, dos sucesos importantes han ocurrido, tal vez no al mismo tiempo: el primero, que tanto James como yo ya no estamos en este mundo y; lo segundo que mi bebé fue dejado en manos de mi hermana y su familia, gente sin nada más que maltratos para ofrecer a aquellos que son distintos a ellos, aunque formen parte de su propia familia.

2º- Nunca dejé de estar en contacto con Lucius, tal vez te sorprenda, pero su máscara fue, y estoy segura que aun es, la más perfecta de todas; él fue quien me ayudó con el hechizo de protección y resguardo que llevó a Harry a tu lado, el único en quien en estos momentos confío. Él siempre ha estado a tu lado, cuidando tu espalda, sin importarle que te dieras cuenta o no, desde el momento en que recibiste tu marca, esa maldita marca… Confía en el Severus, no te arrepentirás.

3º- ¡NO CONFÍES EN DUMBLEDORE! No hay en el mundo una persona más ruin, arrogante y deseosa de poder como él, aléjate de sus mentiras y despréndete de los hilos que va atando lentamente sobre ti…

Confío en ti Severus, a pesar de todo… Confío en la persona que sé que eres, aquella amable y valiente, que aun en tu sarcasmo, en tu soledad sé que añoras algo mejor, por eso no te cierres en lo malo, no permitas que la oscuridad consuma tu corazón, Severus, pelea por tu felicidad, por tu futuro, lo único que te pido con toda mi alma es que le des cabida a mi bebé en tu vida, en tu corazón, bríndale aquello que a ti se te negó, sé para él un padre amoroso y recto no permitas que su procedencia haga de él objeto de odio, de tú odio.

Te lo imploro Severus, dale una vida feliz y te aseguro que con él cariño no te faltará. Te adjunto el papel de adopción que con solo tu firma bastará para que mi pequeño se convierta en un orgulloso Snape Prince, sí, orgulloso porque no dudaré ni por un instante de lo feliz que ambos serán si aceptas esta responsabilidad.

Ya no tengo más palabras que dedicarte tan solo un recordatorio más, amigo mío, no te cierres al amor, a pesar de las circunstancias, del peligro que los rodee si encuentras alguien a quien amar no dejes ir la oportunidad.

Cuídate y cuida a Harry, aunque sea a la distancia.

Con mis mejores deseos y amor;

Lily.

-Maldita sea Lily, pides demasiado- susurró para sí observando la escalera que daba hacia donde dormía el pequeño.

[…]Confío en ti Severus […]

Para cuando aquella frase terminó de recorrer su cerebro, la pluma que de algún lado apareció cayó ruidosamente en la mesita.

Observó asustado el papel de adopción, su nombre pulcramente escrito sobre la línea punteada ¿Qué había hecho? O mejor dicho ¿Por qué lo había hecho?

Sus manos comenzaron a temblar se abrasó así mismo intentado mitigar la confusión que lo apresaba.

[…]Te lo imploro Severus, dale una vida feliz y te aseguro que con él cariño no te faltará […]

[…] Confío en ti Severus […]

[…] pelea por tu felicidad […]

[…] Confío en ti Severus […]

Y así, sin darse cuenta dejó de temblar…

-¡Tifa!- gruñó masajeándose la sien tratando de mitigar la creciente migraña.

-¿El amo llamó a Tifa? ¿Qué puede hacer Tifa por el amo?- una joven elfina de grandes ojos, nariz larga y puntudas orejas se inclinó en un exagerado ángulo luego de haber aparecido con un sonoro plop frente a Severus.

Por un instante el momento el pocionista fijó su vista en la pequeña criatura que lo observaba expectante moviendo sus orejas en un gesto particularmente canino.

Luego, por milésima vez, volvió a fijar sus ojos en la carta que aún sostenía en su mano y de allí observó el papel de adopción ya firmado con su puño y letra.

-Tifa se pregunta si el amo se encuentra indispuesto ¿Puede Tifa serle de utilidad?- la voz algo chillona y preocupada de su elfina le sacó de su ensoñación.

-Escucha bien Tifa, quiero que vayas al callejón Diagon y compres todo lo necesario para el cuidado de un niño de 5 años- la elfina pestañó incrédula al pedido de su amo.

-A partir de hoy el niño que duerme en la habitación de invitados es mi hijo, Harry Severus Snape Prince- con voz serena y firme pronunció por primera vez el nombre de su, ahora, hijo, terminando de aceptar su propia elección a medida que el nombre de Harry aparecía mágicamente en el papel de adopción, trazando con ello un nuevo e incierto futuro para ambos…

Continuará…