Los personajes de Detective Conan le pertenecen a Aoyama. Si fueran míos, esto sería un episodio de anime.
Pareja: Kaito KID x Shinichi Kudo.
Las palabras en negrita son pensamientos.
Agradecimientos a YamiRosenkreuz por hacer de beta.
La vez anterior fue Shinichi quien estuvo celoso. ¿Qué sucederá cuando sea Kaito quien se ponga celoso de nuestro detective?
/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\ Celos de Kaito Kid /\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/\/
Ok. No era gracioso. ¿Dónde diablos se había metido Kaito esta vez? Entendía el juego de "molestar a Nakamori" pero… ¿Hattori? No entendía que se le había cruzado por la cabeza a Kaito cuando después del apagón, Hattori había aparecido con el pelo verde y una falda con lunares (debía admitir que tenía buena imaginación…)
El detective supo que caminaba en la dirección correcta cuando tuvo que hacerse a un costado para dejar pasar a un grupo de uniformados. El grupo de policías bajo las órdenes de Nakamori que perseguía a KID. Suspiró. ¿Cuándo aprenderían que Kaito no podía ser atrapado fácilmente? Definitivamente no iría a la azotea (¡estaba lloviendo! Sabía que no usaría su aladelta en ese clima), así que sólo quedaba que se hubiera disfrazado de alguien más (aunque lo descartaba debido a que no había nadie más en el edificio y no habían encontrado a nadie sin su uniforme) o que se hubiera escondido en un lugar. Se detuvo frente a una puerta que tenía todo el aspecto de pertenecer a un ascensor… Sólo que él sabía que no lo era. ¿En verdad? ¿Un ascensor? ¿Con el cartel de "Clausurado"? ¿En verdad, Kaito? No tuvo mucho tiempo para pensarlo ya que se abrió la puerta y fue arrastrado adentro del cuarto.
- Bienvenido Tantei kun…- escuchó un saludo divertido en su oído.
- Kai- - ni siquiera pudo terminar de decir el nombre del ladrón cuando sus labios fueron atrapados en un beso claramente demandante. Tuvo que ahogar un gemido en los labios del otro. Cuando se separaron lo miró curioso.- Alguien esta más activo de lo normal…- dijo un poco divertido. ¿Cuántos chocolates ha comido? En serio que parece un crío a veces.
- Es culpa tuya… - le dijo mientras lo colocaba contra la pared y comenzaba a besarle el cuello (más bien morder)
Tuvo que morderse los labios para no dejar escapar ningún sonido. ¡Los escucharían! ¿Culpa de él? ¿De que rayos hablaba? Ok, quizás era venganza por haber querido "jugar" tiro al blanco con él por lo de Ran pero… pero… No pudo evitar que se le escapara un gemido ante una mordida un poco más fuerte de lo usual. Maldito ladrón, ¡eso me dejara una marca!
- ¿D-de que hablas? – le preguntó con la voz algo entrecortada, aunque la pregunta murió cuando volvió a ser besado. Y era un beso que exigía respuesta. No pudo no devolvérselo y al mismo tiempo saborear a su ahora amante.
Bien. Lo tenía claramente distraído con eso. Sabía que su detective no podía pensar mucho en esa situación por experiencias anteriores. Lo besó más profundamente mientras lo tenía agarrado por la cintura bien contra su cuerpo. Ahora… Necesitaba recordarle quien era su dueño. Verlo muy cerca de ese otro detective de Osaka no le había gustado (¡Especialmente verlos murmurando cosas que parecían avergonzar un poco a su detective!). Con total cuidado y suavidad, utilizó su mano libre para buscar algo que había preparado especialmente para Shinichi en esos breves momentos que lo había estado esperando. No dejaré que olvides mi sabor, Tantei kun.
Tuvieron que separarse para poder respirar. Tenía la respiración agitada. Entre el deseo que comenzaba a apoderarse de su cuerpo, y los recuerdos de las veces anteriores… Sabía lo que se venía. Sabía que si no salía en ese mismo momento de ahí, y si no se apartaba ahora mismo… Ya no habría vuelta atrás. Se obligó a alzar las manos para tocar el pecho de su amante mientras se ordenaba mentalmente empujarlo. Claro que… Entre pensarlo y hacerlo había una gran diferencia.
- ¿Confías en mi Tantei kun? – le preguntó de pronto en el oído.
¿Qué clase de pregunta era esa? ¡Por supuesto que lo hacía! Si no lo hiciera, no estaría ahí en primer lugar.
- Baro… - le sonrió dándole un beso corto.- Si no confiara… ¿Por qué estaríamos así en primer lugar?
- Solo deseaba confirmarlo…-le sonrió y en un movimiento bastante rápido inmovilizó las manos de su detective con unas esposas. Sonrió divertido ante la sorpresa en los ojos de su amante.
- ¡Kaito! ¡¿Qué pretendes?- le preguntó. ¡Eso no era divertido! Intento mover las manos para liberarse pero sabía que era inútil. Había perdido toda oportunidad de escapar...
- Calma Tantei kun, calma…- susurró con un tono seductor mirando directamente a los ojos a su critico favorito. La diversión estaba por comenzar.
No le dio mucho tiempo para pensar y analizar la situación. Retomó los besos en el cuello con más ganas y nuevamente le daba algunos mordiscos que seguramente dejarían otras marcas además de las anteriores. Esta vez, se tomaría el tiempo que no había logrado tomarse en las veces anteriores (no sabía cuanto tenía, pero planeaba disfrutar y hacer que disfrute al máximo). Elevó las manos esposadas por encima de la cabeza de Shinichi (como lo hizo sin separarse mucho… No lo sé) mientras que con la otra mano desabotonaba la camisa del detective y lo acariciaba. Su pierna buscó posicionarse entre las de su amante para poder estimular cierta zona con mayor profundidad. Supo que era justo lo que a su amante le gustaba porque lo escucho gemir ante eso. Déjate llevar Shin-chan…
Tuvo que morderse un poco los labios para evitar dejar escapar otro gemido. Dios. ¡Demasiado estimulo! Por un lado sentía los labios de Kaito en su cuello, subiendo hacia su oreja y luego bajando… Después estaban las manos de su amante que se empecinaban en acariciar sus tetillas y…. Abrió los labios fallando totalmente en ahogar otro gemido. ¡Kaito acababa de morderle un poco una! ¡Y aún estaba siendo sujetado! Maldición.
Kaito había decidido por un "ataque" un poco más directo al pasar del cuello de Shinichi a su pecho para comenzar a saborearlo. Había dicho que no desaprovecharía, además… Le encantaba arrancarle esos gemidos y sonidos a su Tantei-kun. Era música para sus oídos. Siguió jugando con su lengua con una de las tetillas de su detective, al parecer estaba bastante sensible en ese lugar. Comenzó a descender su mano derecha (la izquierda aún sujetaba las manos de Shinichi) en dirección a la entrepierna…
-K-Kaito…- apenas pudo pronunciar a causa de todo el estimulo. En realidad… No estaba seguro. ¿Lo había dicho o había gemido?
Sonrió un poco para sí al escuchar su nombre en los labios del otro. De todos modos sabía bien que quería: que se quitara los guantes. A su amante le gustaba sentirlo piel con piel, aún si no se terminaba de quitar el monóculo. Aunque esta vez, no lo complacería en eso.
- Paciencia Tantei Kun, paciencia...- le susurro antes de darle una lamida desde la base del cuello hasta el oído para luego atrapar los labios del otro entre los suyos.
Estuvo jugando un rato con su crítico, besos, caricias, provocaciones que sabía que lo llevaban al límite. Kaito adoraba tenerlo así, frustrado. Simplemente porque amaba ese rostro totalmente rojo y que tuviera la respiración entrecortada (y apenas pudiera formular algunas palabras). Además que Shinichi con cada mordida, y lamida se retorcía un poco por el placer que le causaba. De todos modos sabía que tampoco podía extenderse con ese juego: el cuerpo sexy de su detective tenía el tiempo contado. Retiro su mano y ayudándose de sus dientes, se quito el guante para después proceder a remover las únicas prendas que representaban un obstáculo.
- Vaya, mira nada más como estas…- le dijo con un tono de provocación, casi burla pero que no lo era. Tomó el miembro del chico con sus manos y comenzó a acariciarlo.
- N-No…- intento decir Shinichi, realmente... Aunque fallaba en expresarse, al igual que fallaba en ocultar sus gemidos. Kaito no le daba tregua. No hizo mucho estimulo para que terminara…
Kaito sonrió con cierta malicia ante eso, y liberó el miembro de Shinichi, solo para llevarse la mano cerca de sus labios y lamer unos dedos.
- Que Tantei más… obsceno.- bromeo con la mirada fija en él.
- ¡B-baro! ¡No hagas eso!- le recriminó. Kaito estaba mucho más activo ¿qué le sucedía? Generalmente no era tan…
En eso se escucharon unos ruidos del exterior. Se habían olvidado por completo que no estaban solos en el edificio. Shinichi abrió los ojos ante eso al mismo tiempo que sus mejillas comenzaban a arder furiosamente. ¿Desde cuando había gente afuera? ¡No! ¿Nos habrán escuchado? Reconoció la voz de Heiji, lo estaba buscando.
- Kaito… Suéltame…- le pidió. Necesitaba salir, necesitaba irse de ahí antes que los escucharan (si no lo habrían hecho ya). ¡Demonios, no podía arriesgarse!
El ladrón miro unos momentos el cambio de actitud de su amante. Su expresión antes juguetona se volvió seria. No. No dejaría que la mente de su detective se volviera hacia otras personas. Era suyo y de nadie más. Al diablo el mundo exterior. Que se enteraran que Shinichi Kudo le pertenecía a Kaito Kid también conocido como Kaito Kuroba. Se quito el sombrero y el monóculo para dejarlos a un costado y libero su propio miembro.
- ¿En verdad?- le pregunto con un tono algo extraño mientras le introducía un par de dedos en la entrada.- Mira lo mojado que estas aquí Shin chan…- le dijo mientras arrancaba unos gemidos ahogados de su amante.- ¿En verdad quieres detener la diversión?
- ¿Q-que…? – no pudo terminar la frase porque sus labios fueron nuevamente capturados al tiempo que sentía cómo Kaito entraba en si. Cuando se separaron…- ¡N-no! ¡Baro..! Ah…. ¡De-detente! ¡Ah!
Cuando comenzó a moverse, una oleada de placer y deseo lo inundó y no pudo seguir esa línea de pensamiento. Como pudo bajo los brazos para abrazar a Kaito mientras éste se movía dentro de él. Esta vez no había dolor como aquella primera vez, sino que se sentía demasiado bien. Ahora quería mas y se lo hacia saber a su amante.
Kaito gimió un poco en el oído de Shinichi y continuó moviéndose dentro. Se sentía excelente. Y esta vez lo hacía con mayor energía que otras veces, lo que lo hacía mucho mejor. Supo enseguida que iba a terminar cuando sus movimientos se hicieron mucho más profundos y rápidos de una manera hasta inconsciente. Intentó esperar un poco, quería terminar junto con su Tantei. No tardaron mucho en liberarse completamente.
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- ¿Q-que…? ¡N-no! ¡Baro..! Ah…. ¡De-detente! ¡Ah!
Se quedó mirando la puerta con el cartel de "Clausurado" Efectivamente esa era la voz de Kudo pero… La otra vez que también se escuchaba era de otro chico… Más bien… De alguien que se le hacía extrañamente familiar. Cuando escucho unos ruidos…. Supo de inmediato que no debía quedarse ahí. Dio media vuelta y se retiró. Heiji podía bromear si quería sobre cómo Kudo y Kid parecían estar más atentos el uno al otro pero…. ¡Se enfrentaría sólo a la organización si tenía que asistir en otra ocasión a un evento de KID!
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Esquivo algo que claramente podría haberlo nockeado. Sudó frío. Quizás Shinichi no podía mover aún sus manos, pero ciertamente debía recordar que lo temible de su Tantei no eran las manos, sino los pies…
- ¿Te importaría explicar maldito ladrón degenerado?– le advirtió mientras acomodaba su segundo proyectil.- ¡Y QUITAME ESTAS ESPOSAS!
- Calma Tantei kun…- intentó tranquilizarlo. Ya sabía por experiencia lo temible que era cuando se enojaba.-
- ¡No intentes calmarme luego de lo que hiciste! – Encima me duele todo… Maldito ladrón. ¿Qué planeaba?
- ¡Ya te dije que es culpa tuya Shin-chan! – le dijo haciendo puchero mientras se acercaba para liberar finalmente al detective de las esposas… Aunque quizás decir eso mientras lo liberaba, no fue una de sus ideas más brillantes. Al instante su crítico lo agarro de la camisa para acercarlo con una expresión furiosa. Y avergonzada. Cute.
- ¿En que mundo y en que universo tengo la culpa de algo que no tengo idea? – siseó. ¡Debería entregarlo a los policías ahora mismo! Aunque ese puchero…
- ¡Estabas muy entretenido con ese otro detective de Osaka! ¡No sabes lo herido que estaba cuando ni siquiera notaste que estaba cerca de ti!- se quejó desviando un poco la mirada.
Parpadeó unos momentos. ¿Podría ser que…? El enojo, la gran energía de antes, la insistencia en susurrarle frases de posesión… Casi se dio una palmada en la frente. ¡Era tan obvio! Kaito estaba celoso.
- Kai… ¿Acaso te pusiste celoso porque Heiji estaba molestando?- le preguntó con una sonrisa divertida. El rubor en las mejillas del ladrón y el que asintiera solo comprobó su teoría. Lo soltó sólo para abrazarlo.- Baaaro. Heiji puede llegar a ser un pesado y una peste pero… Es totalmente inofensivo. No tienes porque ponerte así…
Lo abrazó por la cintura para tenerlo cerca. Ahora se sentía un poco tonto… Se había estresado por nada.
- Shin chan…- lo llamo para besarlo con suavidad y bajó un poco las manos…- ¡AUCH! ¡Shin chan! – se quejo cuando un golpe en seco lo mando al suelo.
- Ya te divertiste lo suficiente… Ahora quédate quieto.-
Esta vez, el detective no dejaría que se saliera con la suya fácilmente. Cuando la fuerza policial de Nakamori volvió a ver a KID, este tenía varias vendas…. Heiji en cambio no dijo absolutamente nada, cuando Shinichi volvió a aparecer con otras ropas que le cubrían mucho más el cuello…
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Creo que Kaito puede ser más peligroso que Shinichi siendo celoso. ¡De todos modos Shinichi termina golpeándolo por abusarse!
