Capitulo 8

Viernes, 19 pm.

Extrañadas por la melodía que inundaba la suite, se miraron en buscas de respuestas sin saber como actuar.

Con sigiló entraron, un poco nerviosas hasta toparse con una rubia mas baja que Alice, con unos enormes ojos celestes, saltando asustada al verles.

-¿Quién demonios eres?- dijo Alice

-Shhh- una mujer mas alta que la rubia, con curvas definidas le cayo- este es mi parte favorita- la mujer comenzó a cantar mientras las tres le miraban con ojos como platos mientras la mandíbula se les caía de la impresión.

Bella no sabia si desmayarse, en este actual momento ya que Irina Deli se encontraba en su suite cantando con su voz como sirena mientras movía su cuerpo al compas de la música.

-Wow, eres Irina Deli, la patinadora rusa con cinco medallas de oro- dijo extasiada Rosalie cual niña pequeña al ver su héroe

Pero la rubia ni se inmuto, solo hizo silenciar a Rosalie con la mano mientras seguía cantando, demandando a las tres que le acompañara en el coro, hasta que las tres se relajaron oportunidad que aprovecho la patinadora para clavar un derechazo en el rostro de Alice que cayo inconsciente.

-¡pero que diablos te pasa?- dijo Bella examinando a la morena que se encontraba en el piso

-la estúpida pinto mi pelo-dijo Irina con furia

-pero si estas del mismo tono de tu cabello- dijo Rosalie mostrándole el rubio angelical

-en serio- dijo con sarcasmo quitándose la peluca para mostrar un cabello multicolor

Bella tuvo que sofocar una risita al ver el tono de cabello, fingiendo examinar a la morena que seguía desmayada mientras la otra rubia baja se aproximaba al grupo.

-mi señora Irina esta molesta porque se han traído a su mascota favorita- dijo la rubia en forma autoritaria

-gracias Jane- dijo Irina regalándole una sonrisa

-¿el tigre es tuyo?-dijo incrédula Bella sin poder creer que una patinadora pudiera tener un animal así como mascota

-bueno entonces llévatelo- dijo Rosalie aliviada de poder zafarse de aquella bestia

Pero la rubia negó mostrando una sonrisa que hizo a Bella helarse teniendo una idea por donde iba todo el asunto.

-ustedes lo trajera, ustedes lo llevan- dijo la tal Jane mirándoles con burla

-pero…- Irina hizo callar a la rubia con un dedo

-no es nuestro problema- dijo la patinadora- tienen una hora para llevarlo a mi mansión sino desean que les busque.

Las dos le miraron petrificadas mientras la rubia salía de la suite con movimientos glaciales agitando su falsa melena seguida de la pequeña rubia que les fulminaba con la mirada algo que por un motivo les decia que aquella pequeña mujer podria sacarles el orazon sin misericordia.

Suspirando frustradas miraron a la morena que seguía inconsciente en el suelo acentuando en su ojo una marca morada del golpe.

Sin saber como resolver el dilema de llevar un tigre prefirieron arreglar un poco el lugar encontrando algunas de sus prendas en las diferentes habitaciones.

-al parecer compartimos esta suite- dijo Bella

-si no mal recuerdo no traje ropa- dijo Rosalie

-ni yo- dijo Bella encontrando unas esposas, una muy peculuar5es de tono rosa- ¿crees que invitamos algún policía?- dijo señalando la rubia el objeto

-no creo que invitamos a ningún policía- dijo divertida al ver la inocencia de la morena- y si lo hicimos no creo que era para lo que estaba diseñado

Bella capto la indirecta sonrojándose como un tomate mientras arrojaba las esposas en un tacho de basura antes de seguir arreglando el lugar.

-Rose- grito la morena al llegar a la otra habitación

Extrañada la rubia se dirigió encontrándose con ropa masculina de buena marca en donde podría decirse que seria de uno de los hombres.

-puede ser uno de sus esposos- dijo la rubia examinado uno de los trajes

Bella le miro horrorizada pero en aquel momento entro Alice sosteniendo su cabeza que le daba vueltas como si le hubiera pasado un tráiler encima.

-esa mujer pega como un hombre- dijo Alice haciendo una mueca de dolor

-Alice mira- dijo Bella llamando su atención- hemos encontrado eso

Alice abrió los ojos como platos, olvidándose de su dolor físico cuando sus ojos se encontraron con aquellas prendas. Como poseída corrió hacia el armario tomando cada una para tirarlos al piso.

-¡¿Alice que te pasa?! - exclamo alarmada Rosalie al ver que la morena sacaba todo del armario

-tenemos que quemar todo esto- dijo desesperara- no debemos dejar evidencia… hacer que nunca ocurrió nada

-ok- le paro la rubia captando por donde iba la morena- a mi me gusta la discreción, pero esto se pasa del limite

Alice cayó al suelo enterrando su rostro en sus manos mientras trataba de controlarse ante las miradas preocupadas de las dos chicas que sabían que en algún momento sucumbiría a la desesperación.

-bueno- dijo la rubia después de un tiempo largo de silencio- tenemos que arreglar el problema del tigre

La morena resoplo colocándose un paño de hielo en el ojo, sentándose en la mesa.

-yo tengo una idea- dijo con timidez Bella- podríamos llamar a Emmet y decirle que nos ayude

Rosalie le miro como si le hubiera salido dos cabezas, ni loca llamaría aquel stripper para que le ayudara pero tan solo en pensar en él sus labios se resecaban imaginándose como seria sucumbir aquel cuerpo bien formado.

-yo creo que es una buena idea- dijo Alice- nos ayudaría demasiado con aquel tigre

Sin mas las dos chicas obligaron a la rubia a llamar al hombre soltando risitas al ver como se ponía roja cuando soltaba palabras cariñosas el stripper y en algunas veces insinuaciones que tuvieron que toser cuando Rosalie se dejaba llevar.

-aquí me tienen chicas- dijo el hombre sonriendo mientras pasaba a la suite-¿que te paso?-dijo mirando a la morena

-¿trajiste lo que te pedimos?- gruño Rosalie sin mirarle a los ojos sabiendo que si miraba aquellos ojos morenos caería rendida a sus pies

Emmett sonrió como un niño agitando dos fundas que contenía pastillas de rufilin mientras Bella traía el filete que había ordenado.

-realmente chicas no se porque tienen un lindo gatito en el baño- Bella rio como si fuera su hermana pequeña sintiéndose cómoda con la presencia del hombre

-bueno, ya esta- dijo satisfecha Alice al acabar de colocar las pastillas en la carne- ¿Quién le dará?

Los cuatro se miraron la cara llegando a la parte complicada del plan, dejando excluido el chico con la conversación silenciosa de las chicas que se miraban directamente a los ojos habían escogido.

-ni loco- dijo Emmett captando la conversación femenina-deseo de una forma justa

-¿y de que forma justa lo deseas?- dijo Rosalie arqueando una ceja

-piedra, papel o tijera- dijo orgulloso el grandulón

Bella soltó una risita mientras la rubia resoplaba irritada por la muestra infantil de su esposo, ¿Qué mierda había consumido para caer en aquel hombre? Y la respuesta era sencilla, rufilin; ahora si entendía porque Bella deseaba matar aquel duende.

-esta bien- dijo Alice adelantándose a Rosalie que iba a replicar- a la cuenta de tres- los cuatro se colocaron en un circulo extendiendo la mano-uno…dos… ¡tres!

Bella se mordió el labio siguiendo su mirada a Alice que suspiraba aliviada al igual que el grandulón que ocultaba una sonrisa que bailaba en sus labios al ver a su dulce rubia refunfuñando.

-mierda- mascullo molesta al ver que todos le habían ganada- hicieron trampa- dijo como niña chiquita

-mentira- le acuso Alice- todo fue legal-sonrió al ver la frustración de la rubia.

-no es justo-dijo Rosale haciendo un puchero

Emmett no sabia si echarse a reír, aquellas chicas parecían un par de niñas peleando por cual de las tres, alimentaria al enorme gato.

Refunfuñando la rubia tomo el filete mirando por última vez a los tres traidores que trataban de no reírse de la situación.

En sigilo entro al baño mirando al majestuoso gato acostado en la baldosa, gruñendo al ver su presencia. Sintiendo miedo por sus venas la rubia poco a poco se fue adentrando blandiendo el filete para tentar a la bestia hasta que el animal hizo ademan de levantarse haciendo que Rosalie saliera huyendo despavorida del baño soltando el filete sin saber donde cayo.

Los tres observadores viendo la reacción de la rubia rieron a mandíbula abierta rodando en el piso por la graciosa escena mientras la rubia seguía corriendo hasta chocar contra una pared humana haciéndole caer al suelo.

Destellando rabia en sus ojos azules alzo la vista para fulminar con la mirada al causante de su caída encontrándose con un príncipe rubio que le miraba preocupado, con una melena parecida al de un león; alargo su mano musculoso pero fina para ayudarle a levantar.

-¿te encuentras bien?-dijo con sedosa voz acentuando su aceto surreño

Pero aquel encanto no le hechizo, su mente estaba con aquel grandulón que estaba riéndose de ella en la sala junto con las dos mujeres.

-si gracias- dijo un poco calmada

El rubio asintió receloso antes de fijar su vista en su suite, sus ojos se abrieron como paltos al ver el desastre sintiendo que toda la preocupación por la rubia se esfumo abriendo el paso a la ira.

-¡ALICE BRANDO!- grito con su voz potente haciendo temblar la suite

Alice que estaba rodando por la risa se paralizo al escuchar aquella voz masculina gritando con irritación su bello nombre. Molesta se levanto lista para encarar su peor pesadilla mientras los otros dos miraban entre sorprendidos y curiosos siguiendo a la morena a la entrada.

Bella se paralizo al reconocer al rubio como uno de los cuatro esposos, con un cuerpo bien formado pero fino llevando un impecable traje de color plomo.

-¿que diablos paso aquí?- Alice rodo los ojos

- Hola querido-dijo con una ternura que destilaba veneno- ¿que tal tu día? El mío genial, solo con un inconveniente- alzo su rostro en forma amenazante- que no me acuerdo una mierda de lo que paso estos dos días

El rubio le miro sorprendido solo un par de segundos antes de volver a la misma mascara de furia al ver como aquella pequeña, ahora su esposa había logrado destrozar su suite mientras estuvo unas cuantas horas fuera del estado.

-mierda Alice- dijo entrando a la suite - sabes que esto nos afectara

El rubio tomo entre sus manos su cabeza imaginándose como su actual suegro le decapitaría al enterarse lo de su pequeña.

-tranquilo amigo- dijo Emmett palmeándole el hombro- no es tan malo

El rubio solo quería estrangular aquel grandulón, el estaba casado con Alice Brando, actualmente con Alice Withlock, rio con ironía haciendo que todos le miraran preocupados.

-sabes Emmett- dijo mirando al moreno- te dejamos a cargo para que cuidaras de las chicas y que encuentro, una maltita suite destruida

-viejo vamos, tenia que trabajar- se excuso Emmett

El rubio rodo los ojos avanzando por al suite evaluando los daños, hasta que llego al baño soltando un grito que hizo que todos llegaran donde estaba.

-¿como diablos llego un tigre aquí?- pregunto señalando al enorme animal que se tambaleaba hasta caer al suelo

-¿quieres que te responda querido?- dijo con su lengua afilada Alice

-bueno ahora el tigre esta drogado- Jasper miro incrédulo a Bella

-¿drogado?- dijo sin aliento

-si como estuve yo en el momento de casarme contigo- siguió destilando veneno Alice

-ya basta- intervino la rubia- primero arreglemos esto, tu- señalo al rubio

-Jasper- dijo el rubio - Jasper Withlock

Alice rodo los ojos por su arrogancia, mientras las dos mujeres le miraban incrédulas al ver al joven más rico de estados unidos.

-tu eres…-Bella no podía completar la frase, estaba sorprendida que el príncipe de América estuviera frente a ellas, un sueño platónico que había tenido en su juventud

-por dios chicas- dijo Alice frustrada- solo es un hombre

Jasper le miro ceñudo, su hermosa morena había cambiado tanto desde la última vez que le vio pareciendo una pequeña guerrera que la muñeca de porcelana que fue en su adolescencia.

-ok- dijo Rosalie concentrándose en el plan- el tigre ya esta dormido, ahora necesitamos llevarle en un auto

Sigilosamente llevaron al tigre escondido en las sabanas, empujaban el carrito de equipaje por los pasillos hasta llegar al estacionamiento donde lo metieron en el mercedes, en la parte trasera ya que no entraba en el maletero.

-yo tengo tu auto- dijo el rubio a Bella- lo tome prestado para viajar a california

Bella suspiro aliviada que su bebe estuviera a salgo.

-tengo una pregunta - dijo Rosalie harta de no acordarse nada- ¿como diablos estuvimos las cuatro en tu suite'

-no es solo mía- dijo mirando a Alice que resoplo

-el punto es- dijo Emmett participando- que los tortolitos lo alquilaron para su luna de miel- Alice quería morirse en aquel momento

-pero no responde a mi pregunta- dijo Rose

-creo que eso podíamos dejar que fueron parte de nuestra alocada noche de boda- dijo Jasper sin despejar su vista en el volante

Pero en aquel momento una de las patas del tigre llegó a la espalda de Jasper rasgándole la camisa mientras todos gritaban histéricos. Saliendo del auto como una flecha sin importar que fueran un obstáculo en el trafico

-me ha rasguñado- dijo Jasper sintiendo que le escocía la herida

-genial, y ahora como llevamos al tigre- dijo Alice mirando como el animal destruía los asientos del auto.

Los cuatro empujaban el auto mientras Bella dirigía el volante saltando de vez en cuando el animal amenazaba en atacarle.

Cansados llegaron a la mansión de la patinadora, encontrándose con las dos mujeres que les miraban con reprobación.

-llegan tarde- dijo Jane

-un pequeño inconveniente con el tigre- dijo Alice mientras veía como el animal arrancaba la tapicería

-tenemos una buena noticia- dijo Irina mirando al hombre rubio con picardía

Alice no sabia como describir como se sentía, era una mezcla entre odio y ganas de asesinar a la rubia teñida que miraban sin disimulo a Jasper que parecía incomodo.

-Estábamos viendo las cintas de seguridad y encontramos algo que les podía interesar.

Al entrar a la mansión los cuatro se quedaron impresionados por los detalles rusos y árabes que se mezclaban como si siempre hubieran sido uno solo.

Tomando asiento en un sofá de cuero negro, Jane coloco la cinta, mostrándoles como ocho personas entraban a la mansión lideradas por los hombres que aprecian que estaban ebrios hasta la raíz.

Bella miraba sorprendida como las cuatro se abrazaban como hermanas de toda la vida, tambaleándose por el lugar hasta llegar a lo que aprecia una pileta natural.

-mire mi rostro en la cámara- dijo Emmett cual niño

Todos abrieron los ojos al ver la escena, sintiendo vergüenza el grandulón cuando la rubia le miro con furia al percatarse que su hermosa fuente hubiera sido utilizado como un baño publico.

-creo que mejor me voy- dijo Emmett levantándose

-no toques nada- le advirtió Irina al tiempo que el grandulon pasaba a lado de uno de sus esculturas agarrandole justo a tiempo

Rosalie se sentía ultrajada pero a la vez divertida al ver que su hombre que tenia aspecto de matón, era como un dulce niño tierno.

-el tigre es un bello animal- dijo Jasper mirando como habían sacado el animal llevándole con una correa hasta la patrulla-un majestuoso y…- las palabras se le quedaron atragantadas en la garganta

Las chicas parecían sufrir un colapso nervioso al ver como el tigre se había quedado a mitad de la entrada del vehículo mientras el rubio se montaba encima del animal, azotando su parte trasera mientras todos rodaban en el piso, riendo como unos locos

-realmente tengo un serio problema- dijo el rubio sintiendo las miradas de las dos rubias- uno muy grande.

Aliviados salieron de aquella mansión, sintiendo que cada vez ya no tenían un peso en sus hombros; relajándose

-esa Irina es una buena mujer- dijo Emmett que había temido por su suerte

Pero en aquel preciso momento un auto negro choco contra ellos arrastrándoles hasta un anuncio que por el impacto cayo sobre ellos partiendo en dos el techo.

Con miedo miraron como un grupo de hombres vestidos de negro salían encontrándose con su pesadilla.


Holaaa...y como ven ya aparecio Jasper jejejejeje...es deciar q tansolo falta dos esposaos y ya estariamos comenzando la recta final

con todo doy gracias x sus opiniones y dandole la bienvenida a las nuevas lestores y tambien aprovechando para invitarles a mi nueva historia...bueno mi adaptacion "Traviesa Bella"...es una historia muy divertida y corta

con todo nos vemos la otra semana.

Besos