Capitulo 11
Sábado, 11 am
Si hacían un repaso de todo lo que les había ocurrido, la mayoría eran estupideces como el robo de la patrulla o la boda cuádruple. Pero si lo analizaban fondo ellas habían cruzado un límite en donde se habían expuesto su vida y que ahora era el momento de pagar su imprudencia.
Abriendo los ojos como si cada parpado fuera de plomo, incapaces ya que no sentía fuerzas ni en sus extremidades o mejor dicho sentía que sus cabezas estaban desconectadas de sus cuerpos.
El murmullo de la alarma de un reloj por el cambio de hora les había advertido el tiempo que había pasado acostumbrando sus ojos a la poca iluminación del lugar que aprecia una bodega, cosquillando sus olfatos por el aroma húmedo y putrefacto.
Trato de recordar algo y lo único que podía visualizar eran aquellos ojos celestes que les sonreían mientras ella caía en un sueño relajante, trato de moverse pero unas cuerdas le impedían encontrándose que todos estaban atados a una silla como si fueran prisioneros.
Hizo una mueca de disgusto al ver al cobrizo con su rostro magullado por los golpes, pero no era el único todos estaban en el mismo estado, desalineados.
Un gemido de dolor le saco de su inspección al ver como se incorporaba Alice de la misma forma que ella tratando de adaptase a la situación.
-¿donde me encuentro?- su voz era rasposa como si le costara hablar
-no tengo ni idea- dijo Bella tratando de encontrar algo
Una puerta metálica se abrió entrando una luz cegadora que hizo que cerraran los ojos de golpe como si les quemara las corneas. Unos pasos les indicaron que la puerta fue cerrada pero no ayudo que se sintieran con miedo por su agresor o agresores.
-vaya- dijo un hombre de mediana edad mirándoles con gracia a ellas- parece que el efecto de la droga esta pasando
Bella pudo verle mejor, enfundado en un traje italiano con una cabellera larga de un color negro puro mirándoles con una hospitalidad que no sentía en aquel momento.
-te he pedido tres y me has traído seis, Dimitri- dijo con un claro acento italiano
Las dos se percataron que el hombre del auto era el mismo tal Dimitri que menciono el hombre.
-ellos estaban con ellas- dijo mirándoles con amenaza y burla
-no importa- dijo el hombre- quizás esto nos ayudara que la dulce Esme hable
Las dos se les congelaron la sangre ante la mención de la mujer que al abrirse la puerta apareció una Esme furiosa y confundida que al verlas pasó a sorpresa e incredulidad.
-Bien Esme Cullen decirme donde esta tu esposo o una de tus amigas pagaran las consecuencias- dijo el hombre con voz grave sin ninguna inseguridad
-no se de que me esta hablando- dijo Esme preocupada por la seguridad de las chicas- ya le dije todo - dijo cansada- yo no conozco aquel tal Carlies Cullen
-¡mientes!- el hombre le jalo el pelo haciendo que Esme brotara lágrimas de dolor mientras era tirada al suelo como un saco
-¡déjele!- grito Alice con impotencia
El hombre le miro fríamente, deseoso de asesinarle en aquel momento y Bella estaba segura que no lo dudaría.
-te repitiere una vez mas- dijo el hombre tomando del cabello de Esme- ¿donde esta Carlies Cullen?
Esme negó sintiendo que su cuero cabelludo era tirando hasta que soltó el aire cuando sintió una bofetada en su rostro. El escándalo levanto a todos mirando horrorizados como Esme se retorcía de dolor por las torturas del hombre
-canalla- escupió Alice al ver como maltrataban a Esme
-¿si desean salir vivos decirme donde mierda se encuentra Carlies?-bramo
Todos tenían una mezcla de miedo pero principalmente de ira como un volcán en erupción, conociendo la impotencia sin poder ayudar a la pobre mujer y a ellos mismos.
-tu- señalo a Tanya que temblaba como una hoja- maldita ramera, ¿decirme donde se encuentra tu jefe?
Tanya sollozaba sintiendo el calibre de metal recorriéndole el cuello, ya sumergida en el pánico y nublando su vista por las lágrimas.
-decirme maldita mujer o- coloco el arma en su cabeza quitando la seguridad- de vuelo los sesos.-Tanya cerro los ojos esperando su final
-no creo que lo hagas- parado en la puerta se encontraba un hombre rubio de una edad madura colocado un traje que le hacia ver como un ejecutivo mirándole con frialdad y odio al hombre que apuntaba a Tanya.
Satisfecho el otro por tener lo que quería avanzo hacia el rubio que hacia una mueca al ver a su mujer tirada en el piso por los tratos de su peor enemigo.
-nunca pensé que caerías tan bajo, Aro- su voz era tan tranquila que daba miedo- secuestrar a mi esposa y sus amigas con sus maridos ¿ni eso haría con tu Heidi o si?
Aro le miro con ira al nombra a su amada mujer agarrando con fuerza su arma listo para apuntar al maldito rubio que primero le quitaba su zona y ahora amenazaba a su mujer
-ni la toques un solo cabello- bramo
-no será necesario- dijo una rubia despampanante que podía ser la competencia de Rosalie
Aro le miro incrédulo a la rubia que caminaba con una seguridad que siempre había admirado situándose a lado de Carlies como si fueran viejos amigos.
-maldita perra- mascullo Dimitri levantando su arma
Pero la rubia era más rápida y le disparo justo en la frente sin ningún remordimiento mirándole con sus ojos dorados con asco como si fuera un insecto que se había quitado encima.
-¿Por qué Heidi? -dijo Aro impotente, herido por su traición- te he dado todo
-no todo- sonrió sin ninguna pizca de gracia- no te has separado de tu mujer
-solo por eso me traicionas- dijo el hombre con ira- con este mal nacido
Los jóvenes miraron incrédulos la imagen, comprendiendo que estaban metidos en una disputa de algunos negocios que para Bella apestaba como ilegales.
-déjalos ir Aro- dijo Carlies mirando el terror en las caras de los jóvenes especialmente de su mujer.
-crees que les dejare ir- dijo sonriendo sin gracia- ¿ahora que yo tengo algo preciado para ti?
Tomo a Esme usando como escudo mientras le apuntaba en la cabeza, retrocediendo hacia el grupo de jóvenes que seguían atados
-déjala ir- dijo Carlies ahora serio
-si muero ella muere- dijo quitando el segur o de la arma
El hombre no presto atención al ver la cercanía que estaba de Alice que aprovecho para meterle el pie haciendo que tropezara y cayera, soltando el arma que se disparo formado un revuelo mientras Carlies se lanzaba para rescatar a Esme que trataba de huir.
Solo el sonido de otra arma silencio el ruido causado por la rubia que había disparado al techo y ahora apuntaba fijamente a Aro.
-me vas a disparar Heidi- dijo el hombre- adelante, termina con mi miserable vida
-Carlies desátalos- ordeno la rubia sin dejar de apuntar a Aro que estaba tirado en el suelo
El rubio siguió las ordenes de la mujer que con ayuda de Esme logro desatar a todos llevándoles hacia a fuera mirando por ultima vez ala rubia que miraba con odio al hombre que había jurado amar.
-no cometas una estupidez Heidi- dijo Carlies pasando una mano en su hombro.
La rubia le sonrió como respuesta ordenando que desaparecieran de inmediato antes que la policía llegue si ya se han enterado.
Sin ningún reclamo o pregunta siguieron al hombre que les llevo directo a un jeep negro arrancando de forma brusca perdiéndose en una esquina en el momento que un grupo de patrullas llegaban al lugar.
-¿están todos bien?- dijo Carlies
-si el hecho de que te secuestren, te droguen y te amenacen de muerte, si estoy bien- dijo Alice al borde de la histeria
-lo siento mucho chicos- dijo el hombre- pero después de la boda tenía asuntos urgentes y me he olvidado de ustedes.
-¿a caso pertenecéis a la mafia?-dijo con sarcasmo Rosalie
-algo parecido- dijo el hombre rubio- trafico drogas
Todos se quedaron con la boca abierta, esto era lo mas loco que podían haber escuchado pero el rubio quería ver la expresión de la única mujer que le importaba que estaba sumergida en sus pensamientos.
Les llevo al hotel donde se hospedaban, bajando todos desconcertados por la revelación dejando a solas a Esme y Carlies que estaban sumergidos en sus temores.
-te asusto la verdad- fue una confirmación
-no creo que sea la palabra correcta- dijo Esme- creo que me sorprendí y seria una mentirosa que no estuviera asustada por tu estilo de vida, pero por otro lado, una parte lunática de mi parte que no comprendo me dice que no me importa quien eres o lo que haces.
-entonces…- dejo inconclusa la oración conteniendo la respiración
-no se si sabes que estoy casada pero me importa un rábano mi marido, es un cerdo que nunca le importo nuestro matrimonio, tu un total desconocido habías arriesgado tu vida por mi- le miro a los ojos lleno de ternura
-cualquier hombre hubiera hecho eso- Esme le coloco un dedo en los labios en forma de silenciarle
-solo un hombre que te ama de verdad- replico- bueno mi hijo, esta grande y quizás comprenda la situación.
-sabes que no tendrás una vida normal- dijo Carlies mostrándole sus cartas- siempre estaremos huyendo, cambiando de identidad, nunca te podre dar esa vida tranquila
-ni yo la deseo- Esme se acerco a el teniendo escasos centímetro de su rostro- toda mi vida era normal, sin ninguna pizca de emoción- Carlies le miro lleno de amor sabiendo cual eras sus palabras
-soy egoísta cariño, y este es tu ultima oportunidad para salir de mi mundo- Esme negó reacia a separarse de el
-no quiero salir de el- unieron sus labios en un dulce beso sellando su destino
HOLAAAA...aki estoy de nuevo jejeje...y q tal les parecio...para los q deseaban la aparicio de Esme aki lo tiene jejejeje...y bueno les informo q ya estamos comenzando la recta final =(...ya solo falta cuatro o cinco capis y se acaba esta historia.
a cierto bienvenidas a las nuevas lectoras...sus opinioes ayudan mucho...realmente siento las faltas de ortografias =P...y otra pregunta q mi hiceron actualizo los viernes jejeje.
FELIZ NAVIDAD!...y espero vernos la otra semana
besos y abrazos
