Aquí está el octavo capítulo!
Espero que os guste :3 El próximo será bastante tranquilo y sin grandes revelaciones pero a partir de ahora la cosa ya va encaminándose hacia el final (unos 5 capis más por lo menos xD)
8.-
El local estaba lleno a rebosar, gente bailando, gente hablando, gente riendo, gente besándose, haciéndose fotos o simplemente descansando por unos momentos. La fiesta de fin de año de George estaba siendo un éxito.
Harry y Luna habían cenado en casa con Ron y Hermione y tras ello se habían dirigido a la fiesta para ayudar en los preparativos finales. Viejos amigos y conocidos habían ido llegando poco a poco; felicitando a George por el sitio, un local espacioso de dos pisos con dos amplios balcones que daban al extenso campo que rodaba el lugar y permitían una vista del cielo y las estrellas impresionante; por la decoración, si bien algo estridente ¿pero qué se esperaba de un Weasley? Y la comida y la música.
Harry bailó con Luna, con Hermione y con Ginny, estuvo largo rato debatiendo con Ron la nueva plantilla que los Cannons habían presentado para la nueva temporada y luego con Neville sobre su estancia en Menorca y el poco contacto que había tenido con la población maga del lugar. Se sentía tranquilo y relajado, feliz, buena música resonando en sus oídos, su cerebro ocupado en mantener conversaciones interesantes y su cuerpo en no pisar a su pareja de baile. El alcohol ayudándole a desinhibirse pero también recordándole lo sucedido el año anterior, manteniéndole alerta por si aparecía Ian, haciendo que su corazón diera un brinco cada vez que veía una cabeza rubia entre la multitud. Podía ser Ian, podía ser Draco, podía ser… cualquiera menos ellos, por qué uno estaba en Estados Unidos y el otro le había dejado muy claro que no iba a aparecer por allí. Aun y así Harry no podía dejar de saltar cada vez que en su mente aparecía una pequeña señal de alarma indicando a un elegante chico rubio.
Veinte minutos antes de las campanadas Harry decidió salir a que le diera el aire, le había entrado algo de morriña y tenía que seguir fresco durante toda la noche, mantenerse alegre y simpático durante toda la fiesta. Se dirigió al balcón de la izquierda, el más pequeño y por lo tanto menos visitado. Se dejó caer en uno de los bancos que había en él y dejó el baso casi vacío en el suelo. Cerró los ojos y se apoyó en el respaldo de madera, notando la fría brisa de invierno en la piel. En cada esquina había pequeños farolillos que irradiaban calor, pero no eran suficientes como para crear un ambiente lo suficientemente cálido. Al menos no nevaba. Se pasó una mano por el cabello y se quitó las gafas, doblándolas y colocándolas a su lado en el banco. Se masajeó el puente de la nariz y luego las sienes, el frío le había despejado la ente pero aun se sentía la cabeza ligeramente embotada. La música hacía reverberar las ventanas del balcón pero Harry aun podía distinguir qué canción estaba sonando. De repente sintió que alguien le observaba. Nadie había entrado después de él, así que eso quería decir que cuando él lo había hecho ya había habido alguien en el balcón, pero Harry, absorto en sus pensamientos, no le había ni visto. ¿Cómo había podido sobrevivir a Voldemort con esa grave falta de atención? Abrió los ojos y efectivamente, una figura se encontraba al otro lado, apoyada en la barandilla, de cara a él.
-Ei, lo siento, no me había fijado que hubiera nadie más — la sombra no contestó, tan solo alzó un brazo e hizo un extraño movimiento con él, Harry supuso que para restar importancia al asunto.
Harry miró a un lado y a otro y no vio a nadie más, respiró aliviado, no le hubiera gustado interrumpir a ninguna pareja… Quien fuera que estaba con él en el balcón seguía observándole atentamente y eso empezaba a ponerle nervioso. Harry cogió las gafas y se las puso, oyó una suave risa y extrañado fijó la vista en el extraño. No lo podía creer.
-Realmente tú vista está fatal eh Potter.
Era Draco. Draco Malfoy en el balcón de un local en el que se celebraba una fiesta a la que se había negado ir. Harry parpadeó un par de veces, aun sorprendido.
-¿Además de los ojos tienes algún problema cerebral del que nadie sabía nada hasta ahora? Buen trabajo ocultándolo. Bueno, no tanto… nunca me engañaste y lo sabes —Draco se curzó de brazos y se dirigió hacia Harry, quien le seguía con la mirada.
-Vete a la mierda Malfoy —fue lo que finalmente pudo decir. Y Draco se sentó a su lado.
-Creía que ya lo estaba…
Harry puso los ojos en blanco al ver la sonrisa burlona del rubio y se frotó las manos un par de veces para hacerlas entrar en calor.
-¿Qué haces aquí?
-¿No tendría que hacerla yo esta pregunta? Supongo que se trata del Gran Harry Potter buscando calma y privacidad tras largas horas de estar rodeado de fans que le adoran y que hacen cola para bailar con él, para que tan sólo les sonrían o les de la mano, ¿no se ha desmayado nadie aun? —Harry suspiró.
-No voy a ponerme a discutir. No quiero acabar el año y empezar el siguiente gritándole a nadie.
-Quedan más de diez minutos para eso, si es algo rapidito nos da tiempo —dijo el chico mirando el reloj. Harry dio gracias a ello y al frío, por qué sentía cómo sus mejillas empezaban a calentarse y enrojecerse.
-Y después dices que soy yo el que te hace la vida imposible… Y que te acoso. ¿Qué haces aquí?
-Curiosear —dijo encogiéndose de hombros.
-Claro.
Los chicos se quedaron en silencio, la música resonando en el interior del local y el frío colándose en sus huesos. Pero por alguna extraña razón se estaba bien allí, así que ninguno se levantó ni hizo nada para que ese inesperado momento acabara. Oyeron risas y gritos extasiados de alguien que pasaba frente al balcón pero nadie entró. Harry miró su reloj, faltaban cinco minutos para las doce, y se preguntó si alguien le echaría de menos. Recordó el año anterior y supuso que no, que nadie lo haría. Aquello le relajó pero también le hizo sentirse solo, y a la vez empezó a ponerse nervioso recordando —lo poco que había resurgido tras los sueños— lo que había sucedido con Ian y sintiendo a Draco a su izquierda. Se frotó las manos una vez más y empezó a subir y bajar la pierna como si tuviera un muelle en el talón. Se puso la mano en la rodilla y paró. Sintió la mirada gris de Draco en su cuello y se giró para verle de frente. Draco alzó una ceja, rubia casi blanca, fina y elegante, a modo de pregunta y Harry tan solo sonrió tímidamente antes de volver a fijar sus ojos verdes en el extenso paisaje oscuro que tenía en frente.
Al cabo de un rato la música calló y la voz de George les llegó apagada.
-¡Queda poco más de un minuto para las doce y el nuevo año está apunto de llegar! Espero que todo el mundo tenga su bolsita de serpentinas, gorritos ridículos y matasuegras —George calló y todos los invitados gritaron algo indescifrable des del balcón en respuesta— El reloj iluminará los cuartos y luego irán apareciendo los números correspondientes a las campanadas junto con una posición que todos tendréis que imitar si queréis tener un buen año nuevo. ¿Listos? Allá vamos; primer cuarto…
Harry y Draco se miraron, dudando si entrar dentro o quedarse allí, si levantarse para recibir el año de manera solemne y más digna o seguir allí sentados, tranquilos y en silencio.
-Cuarto cuarto y… ¡Uno! ¡Dos! ¡Tres!
Los chicos seguían con los ojos clavados en el otro, ahora una leve sonrisa adornaba sus labios. Era ridículo que aquello estuviera ocurriendo de verdad, dos enemigos acérrimos sentados tan cómodamente en un banco en plena noche de fin de año sin hacer otra cosa que mirarse.
-¡Nueve! ¡Diez! ¡Once! —entonces Harry vio que Draco se acercaba a él y por un momento todo su cuerpo se tensó, alerta, por si era necesario defenderse de un ataque inesperado. Pero lo único que hizo el chico fue besarle en la mejilla— y ¡Doce! ¡Feliz año nuevo a todos!
Harry se llevó la mano a la mejilla y observó en silencio al chico frente a él.
-Ya sabes lo que dicen, si no besas a nadie en fin de año tendrás mala suerte.
Harry asintió inconscientemente. Sí, lo sabía, pero no dejaba de ser una sorpresa que Draco Malfoy le besara a él, a Harry Potter. Aunque fuera tan solo en la mejilla. Tan absortos el uno en el otro estaban, que no oyeron nada de lo que George anunció a continuación una vez el griterío de la gente se calmó, era el turno de los fuegos artificiales.
Aquellos ojos grises le miraban fijamente, no sabía si esperando algo o evaluándole, su estómago era un revuelto de tripas convertido en cemento de tanto que le pesaba, le costaba respirar y su boca empezaba a secarse. Trató de recuperar la calma, de ahogar las ganas de besar al chico que tenía delante suyo, por qué un beso en la mejilla podía considerarse un gesto amistoso y casto, pero lo que Harry ansiaba no era nada de aquello, lo que él quería era acariciar aquel sedoso cabello rubio mientras su lengua se adentraba en aquella boca de finos labios rosados y sus dientes los teñían de un rojo intenso… Cuando finalmente la valentía Gryffindor tomó el control de su cuerpo ignorando todo sentido común y Harry cerró los ojos para besar a Draco, la puerta del balcón de abrió y un montón de gente empezó a entrar.
Los chicos se levantaron de golpe, Harry maldiciéndose mentalmente por lo que había estado a punto de hacer pero agradeciéndole a quien fuera de que hubiera tardado tanto o la situación hubiera sido mil veces mucho más humillante. Unas manos se aferraron a su jersey des de detrás y Harry se giró para ver de quien se trataba.
-Draco ¿qué haces?
-Nadie sabe que estoy aquí, no quiero que me vean —dijo el chico en un susurro.
-Entonces… ¿cómo has entrado?
-Con un confundus —contestó entre dientes. Harry tuvo que resistir las ganas de reír ante aquello y de repente una gran duda le asaltó ¿por qué razón había ido a la fiesta Draco entonces? Pero decidió no decir nada, no romper aquel extraño hilo que se había tejido entre ellos durante los últimos minutos.
-¡Y ahora es momento de deleitaros a todos con unos preciosos fuegos artificiales marca Weasley! Recordamos que tras ellos la fiesta seguirá a plena potencia hasta que salga el sol y a todos aquellos que hayan resistido se les dará un delicioso desayuno. Ahora miren todos al cielo…
El cielo se iluminó durante un segundo y un segundo más tarde la oscuridad que lo había envuelto todo cobró vida, todo tipo de colores formaban un cúmulo de formas y palabras. "Feliz Año Nuevo" danzaba sobre todos ellos cambiando de dorado a rojo a plateado a azul y dorado de nuevo, mariposas, dragones y unicornios iban apareciendo y rodeando el local despertando en los presentes graciosas caras de asombro con las bocas bien abiertas. Harry estaba tan concentrado en todo ello que no se dio cuenta de que Draco seguía con sus manos agarrando su jersey hasta que éste se acercó a Harry hasta casi apoyar su pecho en su amplia espalda.
-Potter, va a ser mejor que me vaya ya —le susurró en la oreja. Harry se giró rápidamente y su nariz se rozó durante un ínfimo instante con la de Draco, el chico se ruborizó y se le quedó mirando sin saber qué decir que no fuera "no te vayas, aun no te he besado, lo estaba pasando tan bien aquí contigo los dos solos y tranquilos…". Finalmente se acercó al rubio y le besó en la mejilla.
-Yo tampoco quiero tener mala suerte este año.
-¿Tú mala suerte? Los dioses no se atreverían ha hacerle eso a su protegido —le contestó el chico sonriendo. Harry frunció el ceño y le sacó la lengua, sabía que lo decía a modo de broma. Draco se separó de él y dio dos pasos antes de volver a girarse y decirle— Si quieres, puedes venir a la cafetería cuando quieras.
Harry asintió y le observó irse. Minutos después la multitud que poblaba los balcones y el terrado del local empezó a bajar de nuevo al calor de la fiesta y Harry se dejó llevar, tratando de no pensar más de lo debido en todo lo que había pasado. Había sido agradable y no quería ensombrecerlo con dudas.
Cuando chocó de cara con Ron y este le preguntó donde había estado le dijo que el alcohol no le había sentado muy bien y que había ido a tomar el aire, pero que por suerte había visto los espectaculares fuegos artificiales. Nada como alabar el trabajo de alguien para hacerle cambiar de tema de conversación.
Espero que os haya gustado!
Como siempre muchisimas gracia spor todos vuestros comentarios y favoriteos! :D
Niea.
