Hola aqui el segundo capitulo de esta pequeña historia.
Espero les guste.
Lo que una probable carta de amor puede causar al destinatario y las dudas que llevan a este a la cita
Debe ser una broma.
Hola George:
Sabes, desde hace tiempo he querido decirte algo personal, exactamente desde el último partido de Quidditch cuando te acercaste a mí, pero no tuve oportunidad de hablar contigo después.
Es algo muy importante y especial para mí, quisiera que fuera en otro lugar, no en el Colegio, pudiéramos vernos este sábado en Hogsmeade, solo indícame el lugar exacto y la hora en que podrás.
Te estaré esperando.
Valeria Berlix
El chico pelirrojo leyó la nota, y cautelosa mente la guardó en su túnica, teniendo cuidado de que su profesor no lo descubriera, ya había sorprendido a su amiga y acababa de quitarle puntos a la casa de Ravenclaw, pero estaba confundido, por un momento pensó que sería una broma de sus compañeros, y rápidamente miro a su alrededor esperando burlas y risas de ellos, o al menos de la chica y sus amigas, observó también a su gemelo, quien al notarlo le hizo un gesto de pregunta, él negó con la cabeza y después volteo a ver a Valeria, esperaba alguna reacción que le indicara que se trataba de una broma. No podía creer que aquella chica, compañera suya de varios años se prestara a esos "juegos", Aun así, le indicó en voz baja lo que requería el mensaje.
— Mañana en Las tres escobas, a las cinco…
Las clases terminaron y siguieron con los entrenamientos, tomaron los pedidos de los estudiantes más jóvenes de sus productos, dulces y bromas, pero la dichosa carta le daba vueltas en la cabeza y no dejaba de pensar en su compañera, aun en la cena estuvo pensativo y la observaba de repente entre los estudiantes, ella también lo buscaba con la mirada y en varias ocasiones encontraron su objetivo al mismo tiempo, ella se ruborizaba cada vez que esto ocurría. También las chicas que se encontraban cerca de ella se veían emocionadas, pero ninguna le dirigió la palabra o hizo algún anuncio referente al tema.
Hasta ahora nadie me ha hecho burla, tampoco es obra de Ron — Pensó el chico — Ya estarían todos muy divertidos.
— Pero, nadie sabía lo del partido… — murmuró — Entonces es verdad, pero, ¿Que ocurre con ella?
— ¡En fin, mañana lo sabremos! — dijo en voz alta
— ¿Decías? — preguntó Harry
— Nada… hablaba conmigo mismo. — dicho esto tomo su cena con toda tranquilidad.
El día paso de lo más normal, después de cumplir con algunas tareas impuestas por la Profesora McGonagall y surtir algunos pedidos de sus compañeros vía lechuza, tras un interrogatorio de sus hermanos se preparó y salió a Hogsmeade a encontrarse con su compañera.
La nieve aun cubría todo a su paso, lo que dificultó el camino y acceso a las tres escobas, esto haría que llegara unos minutos después de lo acordado; al entrar la vio en una mesa un poco alejada de las demás, y conforme se iba acercando noto a Valeria muy nerviosa, llamo su atención que la chica volteaba a todas partes, como si quisiera escapar o encontrar a alguien, entonces pensó que alguien los podría estar observando.
Después de todo, si podría ser una broma— pensó — ya veremos si es verdad, pero esto está bastante raro.
Bien, aquí vamos, si esto es una broma tendré que felicitarla, después de todo mantuvo mi mente en ella todo el día — pensó — y si no lo es, será algo muy confuso.
— ¡Hola Valeria! — Dicho esto se sentó frente a ella.
— ¡Buenas tardes George! — dijo la chica bastante nerviosa, estaba roja como un tomate, lo que a él le causo gracia.
— ¿Sabes algo? — Empezó a conversar el chico — Creo que eres la única persona que me saluda en esa forma, y no es que este mal, solo que, es algo diferente a lo que estoy acostumbrado… ¡Vaya! tal vez sea por la impresión o por la gran personalidad que poseo, sabes la gente a veces con tanta emoción olvida cosas hasta el lugar donde esta, el día que es y cosas así, que no tienen importancia, creo que me entiendes ¿verdad? Pero que grosero soy, dime, ¿Gustas alguna bebida? ¿Quieres que pida algo de comer? ¿Llevas mucho tiempo aquí?
— ¿Cómo dices? — Preguntó la chica totalmente confundida y más nerviosa que antes — ¡No te entiendo! Es decir, yo no…
— Claro que tonto soy, si ya estas tomando algo, yo pediré una cerveza de mantequilla, espera un momento.
Ella suspiró angustiada, parecía que él quería relajar el momento y que ella se soltara, pero había conseguido lo contrario con las cosas que decía.
— Aun podría salir corriendo — dijo en voz baja — pero sería una total grosería, se ve tranquilo, espero que sea sincero pase lo que pase.
El chico llego con su bebida en una mano y un tazón con golosinas en la otra, se sentó de nuevo frente a ella y mirándola a los ojos, esperaba que ella hablara, pero al pasar un instante en silencio fue él quien hablo.
— Y bien pequeña… dime, ¿Para qué me citaste aquí? — preguntó con toda tranquilidad.
— Mencionaste que era algo importante, pero como comprenderás estoy confundido por la forma en que manejaste este asunto. Porque… Si es conmigo el asunto ¿No?
Queria aclarar algo antes, pero no disfrutarian el capitulo y el detalle,
Me he tomado algunas "licencias" creo qe asi le dicen, recordando que es solo mi version.
- Por ejemplo la clase de Snape estan Gryffindor y Ravenclaw; cuando normalmente es con Slytherin con quein toman esa clase, pero, no recuerdo si tambien los del grado de los gemelos estan con ellos de compañeros o si tienen el mismo horario de clases que Harry y amigos.
- Aqui desde este año los gemelos inician su "negocio" y sus pedidos de bromas.
¡Gracias por leer! ^^
