Mudadome hacia mi destino :
Capitulo 4: Conociéndonos
Cuando estuvimos frente a ellos, Alice les pregunto que hacían aquí.
-Hola!.- Dijo una muy feliz Alice.- ¿ Qué hacen aquí ?.- Preguntó.
-Hola.- Dijo Jasper con una sonrisa mientras miraba a Alice.- Estábamos esperándolas, pensamos que quizás les gustaría ir a nuestra casa hoy en la noche, con su familia claro.- Aclaro Jasper nervioso.
-Claro.- Dijo Alice sonriente.
-OK, es a las ocho.- Dijo Jasper.- ¿ Les decimos la dirección o quieren que los pasemos a buscara su casa?.- Preguntó.
-Creo que seria mejor que nos vengan a buscar…- Dijo Alice.- Claro… si no es una molestia para ustedes.- Siguió.
-Claro que no.- Dijo Jasper, haciendo un movimiento con la mano para darle menos importancia al tema.- Entonces los pasaremos a buscar, ¿ a las ocho esta bien ?.
-Entonces, a las ocho y gracias.- Dijo Alice con una gran sonrisa.
-De nada.- Dijo Jasper sonrojándose.
Cuando el sonido del timbre nos hizo darnos cuenta de que ya teníamos que entrar al edificio e ir a nuestras clases.
-Bueno debemos irnos, nos vemos mas tarde, adiós.- Dijo Alice saludando con la mano.
-Adiós.- Respondió Jasper devolviéndole el saludo.
Mientras nos dirigíamos a clases, Alice y yo nos pusimos a hablar de lo que usaríamos en la noche. Aunque no me agradaba la idea de hablar sobre ropa, quería verme bien frente a Edward, aunque todavía no se bien por que quiero verme bien frente a él, no me agradaba la idea de verme como un verdadero desastre frente a él. Así que no me quedaba otra que unirme a las apasionantes charlas sobre moda de Alice.
La primera clase del día fue muy aburrida y paso mas lenta que lo normal, cuando por fin termino Alice y yo nos estábamos levantando para dirigirnos hacia la cafetería, cuando de repente aparecieron los Cullen en la puerta del salón, algo que nos sorprendió a Alice y a mi.
-Hola, otra vez.- Saludó esta vez Edward.
-Hola...- Respondí.- ¿ Qué hacen aquí ?.- Pregunte todavía atónita.
-Hemos venido a buscarlas y queríamos preguntarles, ¿ si querían venir a almorzar con nosotros ?.- Preguntó la chica que según recuerdo se llamaba Rosalie.
-Claro, ¿ por qué no ?.- Dijo Alice muy contenta, al ver que podía pasar mas tiempo junto a Jasper.
-Vamos.- Dijeron Rosalie y Renesmee a coro, tomándonos a Ali y a mi del brazo para prácticamente arrastrarnos a la cafetería.
Al entrar a la cafetería nos encontramos a Mike Newton que nos paró de golpe.
-Hola Alice, Bella, ¿ como están ? que lindas están hoy.- Dijo Mike sonrojándose, se que me tendría que haber parecido tierno, pero me provoco una gran repugnancia que me revolvió el estomago.
-Hola Mike, bien y gracias que tierno.- Dije tratando de sacar una sonrisa que no hiciera notar mi repugnancia, al parecer mi sonrisa lo convenció de que me había parecido dulce, haciendo que se sonrojara mas de lo que estaba, y que yo tuviera unas tremendas ganas de vomitar, algo que me parece, todos notaron.
-Bella, ¿ estas bien?.- Preguntó esa aterciopelada voz que tanto adoraba, pero sonaba preocupado.
-Si, solo necesito tomar un poco de aire.- Dije con una sonrisa que no me llego a los ojos, algo que pareció no conformarlo.
-Vamos, te acompañare.- Sonó mas como orden que como pedido.
Antes de que pudiera negarme, Edward me tomo de la mano mientras me ayudaba a salir de la cafetería y me dirigía al estacionamiento de la escuela. Mientras yo me sonrojaba cada vez mas.
Cuando ya me sentía mejor, y menos sonrojada decidí que tendría que agradecerle por haberme ayudado alejándome de Mike y sacándome a respirar aire fresco.
-Gracias por haberme ayudado Edward.- Le dije con una sonrisa.
-De nada, te veías muy mal y decidí que tendría que ayudarte…- Dijo con esa sonrisa de lado que tanto amaba, disculpen ¿dije amaba?, creo que me estoy volviendo loca. Te gusta, acéptalo me dijo una vocecita en mi cabeza. Esta bien, me gusta Edward Cullen, debo aceptarlo, pero él no debe saberlo.- Pero dime una cosa ¿ qué te hizo ponerte así ?.- Me preguntó preocupado. No podía decirle que fue lo que Mike me había dicho, por que podría pensar cualquier cosa y no quería que se arruinara esta hermosa amistad que se estaba formando.
-Creo que fue algo que comí y me cayo mal.- Mentí.
-Debe ser por eso, pero creo que Newton tenia razón en lo que dijo.- Me dijo mirándome a los ojos.
-¿ Qué fue lo que dijo ?.- Dije, mientras pensaba que fue lo que Mike me había dicho que Edward pensara de mi, dándome cuenta de que no encontraba nada que Edward tenga que decirme.
-Que estabas muy linda hoy.- Dijo volviendo a sonreír. Mientras yo me sonrojaba.
-Gra-gracias.- Tartamudee, sonrojándome todavía mas mientras él soltaba una risita.
-Sabes, te ves mas linda cuando te sonrojas.- Me dijo acercándose a mi mientras sonreía cada vez mas. Para hacer algo que no me esperaba, me abrazó.
Edward Cullen me abrazó, por dios! Pensé. Haciendo que ya me ardiera el rostro de lo sonrojada que estaba. Mientras le devolvía el abrazo.
-Tú también te ves my lindo hoy.- Admití volviéndolo a abrazar. Sonrojándome mucho mas que antes, en este momento debería estar mas roja que un tomate.
-OH, ¿ de verdad ?, gracias.- Dijo sonriendo mas que antes y haciendo mas fuerte su abrazo. Después de lo que me pareció muy poco, ya no estaba sonrojada y soltamos nuestro abrazo. Edward me miro y me sugirió.
-¿ Quieres que nos vayamos ?, te invito un helado o lo que tu quieras, y después de ahí te llevo hacia tu casa, ¿ que te parece ?.- Preguntó Edward con una sonrisa que me derritió.
-Esta bien.- Se que me parecía mal que estuviéramos los dos solos en casa, pero ¿ que podría pasar ?.
Antes de irnos preferimos avisarles a todos que nos iríamos, diciendo que Edward me llevaría a casa por que me sentía muy mal.
Nos dirigimos a su Volvo y Edward hizo lo mismo que la primera vez, me abrió la puerta, me volvió a parecer tierno. Nos pusimos a hablar todo el camino, escuchando la radio.
Decidimos que queríamos ir a comer un helado, así que cuando nos bajamos en la heladería nos fuimos a comer nuestros helados en una banca y seguimos hablando sobre nuestras familias.
Cuando terminamos nuestros helados nos dirigimos a mi casa.
Cuando llegamos lo invite a que pase y le pedí que se quede conmigo por que Jake y Emm se habían ido a hacer unos tramites, mis padres trabajaban y Alice estaba en la escuela. Él acepto gustoso.
El tiempo se nos pasó volando y de pronto empezaron a llegar primero Emm y Jake que se asombraron al ver a Edward en ahí, luego llegaron mis padres y Alice, Edward les tuvo que explicar que hacíamos los dos solos en casa y le dijo que me había venido a traer por que me sentía muy mal, también aprovecho para avisarles a todos lo de la cena.
Cuando termino dijo que se iría a su casa para prepararse para la noche.
Yo también me dirigí a mi habitación para ver que ponerme, rastreando en mi armario no encontre nada y me senté en mi cama frustrada de no tener que ponerme, cuando unos golpecitos en la puerta me sacaron de mis pensamientos.
-Bella ¿ puedo pasar ?.- Dijo Alice desde el otro lado de la puerta.
-Pasa, ¿ qué ocurre ?.- Pregunté.
-Aquí tienes lo que te pondrás esta noche, yo te peinare y te dejare como una muñeca…- Dijo Alice dándome un vestido rojo que tenia un escote, unos centímetros arriba de las rodillas y unos tacos para morirse, cuando se dio cuenta que iba a negarme me calló.- Déjame prepararte, bueno nos vemos después me voy a cambiar.
Me dejo sola mientras me iba a duchar y a cambiarme, cuando termine la llame y me preparó, me dejo en verdad como una muñeca, lo que le agradecería mas tarde.
Cuando terminamos y estuvimos nos pusimos a esperar a los Cullen, cuando escuche el timbre me levanté para abrir la puerta, cuando lo vi…
