Mudándome hacia mi destino:
Capitulo 4 : Cena con los Cullen :
Me quede estática en mi lugar viendo a la perfección delante mío. Siempre pensé que los dioses eran hermosos y perfectos, pero jamás pensé que tanto, hasta ahora.
Vestido con unos jeans desgastados y una camisa blanca con los tres primeros botones desabotonados, se encontraba Edward, por lo que me quede soñando con su perfección durante demasiado tiempo, al igual que él a mi, cuando desperté de mi hermoso sueño, me sonroje y lo invite a pasar.
-Pasa Edward todavía falta que Alice y Renné terminen y estamos listos.- Dije con voz ronca y volviendo a sonrojarme, pero esta ves debía verme como un tomate.
-Oh, claro, esperaremos.- ¿ esperaremos ?, no vi a nadie mas con Edward, solo a él. Claro porque al único que viste en todo este tiempo fue a él genia,me dijo una vocecita en mi cabeza.
-Disculpa Edward, ¿esperaremos?- Le pregunté sintiendo mi cara ardiendo.
-Si, eh venido con Jasper y Carlisle, ellos están en sus autos esperándonos.- Dijo con esa media sonrisa que me desmayaba. - ¿Ves?.- Me dijo apuntando a otros dos autos estacionados al lado de su Volvo. Salude con la mano a los dos hombres.
-Por eso no entendía cuando dijiste que esperarían, no los había visto.- Dije riendo bajito, totalmente avergonzada y sonrojada Bella céntrate y deja de sonrojarte, tonta, me volvió a decir esa ya molesta vocecita en mi cabeza.
-¿ En que deberías estar pensando para no darte cuenta de que había dos autos junto al mío?, porque creo que un auto no s tan pequeño como para no verlo.- Dijo riéndose Edward, si supieras, pensé.
-Estaba pensando en muchas cosas.- Dije tratando de enviarle una indirecta, aunque sabia que no se daría cuenta.
-¿Se puede saber por lo menos una de ellas?.- Preguntó sonriendo.
-Déjame pensarlo.- Dije jugando un poco con él.
-Vamos déjame saber que piensas, sabes es extraño.- Dijo pareciendo pensarlo.
-¿Qué es extraño?.- Pregunté extrañada.
-Que siempre logro saber lo que los demás piensan, pero en ti es imposible, nunca se lo que piensas.- Dijo.
-Eso si que es extraño.- Murmure.
-Si que lo es.- Dijo riendo.
- Sabes, eh estado pensando que hay cosas de ti que no se, aunque es muy obvio porque nos conocemos desde hace pocos días.- Dijo mirando con esos ojos penetrantes.
-Sí, hay cosas que ambos no sabemos del otro.- Dije poniéndome a pensar en las cosas que no se de él.
-Entonces mientras esperamos te propongo un juego de 20 preguntas, ¿qué te parece?.- Preguntó.
-Me parece perfecto, así puedo sacar la opción de que seas un asesino.- Dije mientras reíamos por mi estúpido comentario.
-Está bien, empiezo yo.- Dijo sonriendo.- ¿Tienes novio?.- Dijo avergonzado, lo que me parecía de lo más tierno.
-No, no tengo.- Dije sonriéndole.- ¿Tú tienes novia?.- Pregunté.
-No, si, no se.- Dijo confundido.
-¿Cómo que no lo sabes?.- Pregunté cada vez mas confundida.
-No lo se, ahí una chica que me gusta, pero no sé si me corresponde.- Dijo mirando triste.
-Entonces tienes que preguntárselo.- Dije sonriéndole y acariciando su mejilla.
-Es que soy un gran cobarde, no me atrevo.- Dijo con una mirada de dolor que me mataba.
-Entonces si no puedes decírselo, demuéstraselo con hechos, primero debes ser su amigo y luego debes ir enamorándola de a poco, entiende que se necesita tiempo para todo esto.- Dije muy seriamente, aunque no sea la más indicada para ayudarlo.- Aunque no sea la más indicada para decirte esto o no creas que te sirva mi consejo, tómalo en cuenta.- Dije sonriendo.
-Bueno lo tomare en cuenta.- Dijo volviendo a sonreir.- Ahora sigamos con las preguntas, ¿Te gusta alguien?.
-Creo que si, estoy en las mismas que tu y me di el consejo a mi misma de paso.- Dije sonriéndole, al ver que también me di un consejo a mi misma.
-Ahora me toca a mi.- Dije como una niña pequeña, haciendo que el riera.- ¿Cuál es tu segundo nombre?
-Mi segundo nombre es Anthony, ¿y el tuyo?- Preguntó.
-El mío es Marie, lo se es horrendo.- Dije odiando mi horrendo nombre, ¿por qué mis padres me odian tanto como para ponerme ese horrible nombre.
-No, es hermoso, como tú.- Dijo acercándose a mi.
-Edward ¿Qué haces?.- Pregunté tratando de alejarme de él, cuando me agarro entre sus brazos.
-Nada, sigamos con el juego, ¿Cuándo y con quien ah sido tu primer beso?.- Preguntó acercándose cada vez más a mí.
-Nunca ha sido, todavía no lo tuve.- Dije tratando de alejarme de él, pero mis esfuerzos seguían siendo en vano.- ¿Y el tuyo?.- Pregunté volviendo a hacer el mismo esfuerzo, con el mismo resultado.
-Tampoco eh tenido mi primer beso, así que podría intentarlo contigo.- Dijo cada vez mas cerca, esto ya me estaba aterrando.
-¿Por qué conmigo?.- Pregunté esperanzada.
-¿Por qué no?.- Respondió con una misma pregunta, como odio eso.
Cuando íbamos a besarnos un gritó nos interrumpió, por lo que tuvimos que separarnos.
-Bella!, ¿sabes donde deje mi brillo labial?.- Preguntó Ali bajando las escaleras.
-No Al, no se donde está.- Dije sonriéndole, debería pagársela algún día. Cuando Alice se dio cuenta de la presencia de Edward.
-Oh, hola Edward.- Dijo Ali.- Ya casi estamos, solo danos un segundo más.- Dijo apenada.
-No importa, tomate tu tiempo.- Dijo Edward mientras hacia un movimiento con la mano, restándole importancia.
-Gracias, y vuelvo enseguida.- Dijo sonriéndole y se fue, escaleras arriba. Dejándome sola con Edward.
Nos quedamos en un incomodo silencio, hasta que me atreví a romperlo.
-¿Podrías explicarme que fue lo que acaba de suceder?.- Dije sin mirarlo, no podría verlo a la cara nunca más.
-No lo se.- Dijo con un tono de voz que no supe identificar.- Lo siento, no se que fue lo que me paso.
Nos volvimos a sumir en otro incomodo silencio hasta que volví a ser yo la que lo volvió a romper.
-No importa, déjalo, ya paso.- Dije decepcionada.
Y estuvimos callados hasta que otro gritó nos volvió a sacar de nuestros mundos.
-Eyyy! Vamos! Si llegamos tarde puede que no haya mas o comida o este fría!.- Gritó Emm mientras bajaba con Renné, Alice y Jake. Reí por su estúpido comentario.
-Es verdad, si no hay comida me veré obligado a comerte duende endemoniado.- Dijo ahora Jake, ellos y su hambre de 100 hombres.
-Mamii! Jake y Emm me molestan!.- Gritó Alice como una niña pequeña mientras hacia uno de sus famosos pucheros, siempre lograba lo que quería con sus pucheros.
-Chicos, ya dejen de molestar a su hermana.- Dijo Renné retando a sus hijos. Cuando se dieron cuenta de la presencia de Edward.
-Hola Edward, cariño, lamento la tardanza.- Dijo Renné muy avergonzada por su horrible tardanza.
-Siento la tardanza Edward, es muy vergonzoso de nuestra parte tardar tanto en nuestra primera cena.- Dijo Charlie bajando las escaleras.
-No importa, además llegamos muy temprano.- Dijo Edward con esa media sonrisa que desmayaba, lo que hizo que mi hermana y mi madre soltaran un awnn.
-Bueno vamos, que morimos de hambre.- Dijeron Emm y Jake tocándose el estomago. Lo que hizo que todos riamos.
-Ok, vamos.- Dijo Edward abriendo la puerta de casa.
Nos dirigimos Alice, Jake y Emm con Jasper, Renné y Charlie con Carlisle y yo con Edward. La casa Cullen estaba en medio del bosque también, y muy alejada de mi casa.
Nos la pasamos charlando sobre varias tonterías en el camino, tratando nunca de tocar el tema, agradecí mentalmente a Edward por no haber vuelto a tocar el tema o a tratar de hacer lo mismo otra vez. Cuando llegamos a la casa Cullen, si queríamos llamarlo asi, por que no era una casa, era una mansión. Nos recibió una Esme muy alegre, con una gran sonrisa y un eufórico abrazo a cada uno.
-Hola, bienvenidos, pasen.- Nos dijo Esme con una gran sonrisa invitándonos a pasar.
-Hola Esme, lamento la tardanza.- Dijo Renné devolviéndole el abrazo y muy apenada por la tardanza.
-Oh, no se preocupen, mande a los chicos a buscarlos muy temprano.- Reí para mis adentros por llamar chico a su marido.- Además te entiendo, acá pasa lo mismo.- Dijo Esme con una gran sonrisa. Pasamos y me quede sin palabras, todo era tan hermoso, tenia un decorado muy hermoso, te daba mucha comodidad el ambiente.
-Hola.- Saludo una muy alegre Rosalie saliendo de la cocina.-¿Cómo están?.- Preguntó sonriente, iba a responder pero Emmett me interrumpió.
-Hola, bien.- Dijo mirándola embobado y con una sonrisa que le marcaba los hoyuelos.- ¿Y tú?.- Preguntó a punto de sonrojarse. Esto estaba volviendo extraño, mi hermano Emm SONROJADO, era así me estaba volviendo loca.
-Bien, gracias, vamos que ya todo listo.- Dijo dirigiéndose a la mesa y sentándose allí.
Comenzamos a comer, habían hecho un delicioso Pollo al Espiedo con Papas al horno, Charlie y Carlisle comenzaron a charlar de trabajo y de todos los viajes que han tenido que hacer por el trabajo. Renné y Esme hablaban de la decoración de las casas de ambas, mientras Renné le comentaba a Esme, lo difícil que fue criar a cuatro niños pequeños, cuando tenían que viajar y ninguna niñera se quería hacer cargo de nosotros, por culpa de Emm, Jake y Ali, que les hacían la vida imposible. Emm y Jake hablaban con Rosalie y Renesmee sobre autos, sobre lo hermosos que son todos los lugares que visitan y a los que se mudan, haciéndolas reír, diciéndoles las cosas que hacían con las niñeras, de alguna manera tratando de levantárselas(*). Ali hablaba con Jasper contándole lo mala que es en historia y Jasper le decía que si quería él la podía ayudar, porque el es muy bueno en esa materia. En cambio yo estaba acá hablando con Edward, contándole que no tenia casi amigos por mudarme tanto, le conté también que casi no veía a mis padres cuando era pequeña porque siempre viajaban, también le conté que nunca había visto a mis hermanos tranquilos, le dije que siempre eran muy hiperactivos, pero la que se llevaba el primer lugar en hiperactiva era Alice, me contó que sus hermanas son iguales, pero que Jasper era más tranquilo que él, que nunca había sido tan problemático como él era cuando era pequeño, o cuando era adolescente, que siempre fue caprichoso, que siempre trato de tener lo que quería. Eso me puso un solo pensamiento que me rondaba ¿él había querido besarme para tener un beso mío porque lo quería o porque era un capricho?, ese pensamiento no dejaba de darme vueltas, y no tendría la respuesta hasta que se lo preguntara, pero como soy tan cobarde, no se lo preguntaría nunca, ni nunca tendría la respuesta.
Al terminar de comer, le dijimos a Esme lo deliciosa que estuvo la comida y ella empezó a levantar las cosas de la mesa, para poder traer el postre. Me levante para ayudarla, pero me detuvo.
-Déjalo Bella, cariño, ustedes son los invitados, no podemos hacer que ustedes se molesten en ayudarnos, además es muy poco.- Dijo Esme tratando de convencerme, pero como soy tan cabeza dura, no iba a dejar que me convenciera, no tan fácil.
-Por favor Esme, no es una molestia, además como tu dijiste es muy poco.- Le dije sonriente, llevándome los platos a la cocina. Esme bufó y me siguió para agradecerme por ayudarla, y para decirme que era muy cabeza dura, yo solo le dije que nunca me convencería, que no era nada molesto ayudarla, ella me sonrió y nos dirigimos juntas a la mesa, junto con el postre.
Jake y Emm se pusieron muy alegres cuando vieron que había más comida, que todavía nada se había acabado, también por poderse quedar más tiempo con sus chicas, por así decirlo. Seguimos charlando ahora en familia, sobre las carreras que seguiremos. Descubrí que Edward seguirá la carrera de abogado, que Jasper seguirá la carrera de psicólogo, Rosalie seguirá la carrera de decoradora de interiores, Renesmee seguirá la carrera de veterinaria, todos eligieron carreras muy buenas. Seguimos charlando hasta que el reloj dijo que eran las doce, entonces decidimos irnos, sino mañana nadie nos levantaría, así que nos despedimos.
-Gracias por la cena, estuvo deliciosa y fue muy divertida.- Dijo Charlie dándole la mano a Carlisle.
-De nada Charlie, sabes que pueden venir cuando quieran.- Dijo Carlisle.
-Esme, tienes que decirme cuál es tu secreto, estuvo todo muy delicioso.- Dijo Renné dándole un abrazo al que Esme correspondió.
-Una tarde vienes y te cuento.- Dijo Esme.
-Está bien, vendré, lo prometo.- Dijo Renné.
-Gracias por la cena todo estuvo de maravilla, la pasamos muy bien, adiós y que descansen.- Dije sonriéndoles a Esme y Carlisle, mientras le daba un abrazo.
-Gracias por haber satisfecho a nuestros pobres estómagos, ellos están muy contentos, y si ellos están contentos, nosotros también.- Dijeron Emm y Jake al unísono, saludando a todos con la mano.
-Bien, tendré que repetir lo mismo que todos así que, todo estuvo delicioso, nos veremos pronto y que duerman bien.- Dijo Ali saludando a todos.
Edward, Jasper y Carlisle nos volvieron a llevar a nuestras casas ya que habíamos venido sin autos y no sabíamos como regresar, así que seguimos con la conversación, hablamos ahora sobre todo lo que ocurrió esta noche y lo divertida que habían sido. Cuando llegamos a casa, le agradecí por el buen momento y le dije que mañana nos veríamos. Cuando me dispuse a bajar Edward me tomó del brazo, para que lo vea, cuando me quede viendo sus hermosos ojos esmeraldas, me perdí en ellos durante un instante, hasta que vi que Edward se fue acercando a mi despacio, ahí reaccione y quise alejarme de él, pero me había agarrado de la cintura para no dejarme escapar de ahí.
-Edward- Lo llamé, pero nada.- Edward, ¿qué haces?, pueden vernos.- Le dije tratando de darle razones para que se alejara de mi.
-No importa, todavía no llegan, mira.- Soltó un poco su agarre, para dejarme ver que solo estaba su auto.- Además si llegaran ahora no nos verían, este auto tiene vidrios polarizados.- Dijo acercándose más a mi. Cuando sus labios estaban a centímetros de los míos…
(*) Cuando te gusta un chico o una chica, y queres besarlo/a o hacer varias cosas que no quiero decir, es cuando queres levantartelo/a, no se si me explico, sino busquen en Google porque no se explicar muy bien jeje.
Holaaa chicaas! Como estan?
Vine para pedirles perdon por haber tardado tanto en publicar, mil veces perdon u.u
Besitos y las quieroo!
