Mudándome hacia mí destino:
Capitulo 6: Besos frustrados, pesadillas y golpes
Nuestros labios volvieron a rosarse, sentí una extraña electricidad, mis mejillas ardían de la vergüenza, estábamos a tan solo centímetros de distancia, cuando unos golpecitos en el vidrio nos hicieron pegar un respingo.
Cuando vimos era Renné que estaba golpeando el vidrio de la ventanilla de Edward.
-Chicos, ya llegamos.- Dijo Renné. Qué suerte que los vidrios son polarizados, pensé.
Cuando me iba a bajar del auto, Edward me tomo delicadamente del codo.
-Lamento otra vez lo que paso, es que no puedo resistirlo.- Me dijo sonrojándose apenado, se veía tan tierno.
-No importa, solo… déjalo.- Le dije con tristeza en la voz. Me baje del Volvo y me dirigí a mi casa, cuando entre seguida de Edward, estaban todos sentados en la sala.
-Bueno, ah sido una magnifica noche, lo siento pero debo irme a dormir, porque sino mañana nadie me levantara, buenas noches.- Dije despidiéndome de todos.
-Buenas noches.- Se despidieron todos y me subí a refugiarme en mi hermosa habitación.
Tome mi pijama y me metí en el baño. La ve mis dientes, me metí en la tina y me relaje.
Cuando termine seque mi cabello, lo peine y me fui a dormir.
Cuando el calor del acolchado me rodeo completamente, me deje llevar por el sueño, con la imagen de la cara de Edward cada vez más cerca de la mía.
Cuando una pesadilla me estaba destrozando mis hermosos sueños.
Estaba sentada en mi cama leyendo uno de mis libros favoritos Cumbres Borrascosas, cuando escuche un ruido en mi ventana, me fije quien era y me sorprendí de verlo ahí.
-¿Edward que haces aquí?- Pregunté sorprendida con una extraña velocidad recorriendo mis venas e hinchando mi corazón.
-Vine a hacer esto.- Me dijo acercando su rostro al mío.
-Edward…- Fue lo último que dije antes de que sus suaves labios tocaran los míos, sentí una extraña electricidad que no terminaba en ningún lado. Cuando nuestros labios empezaron una extraña danza, dejándonos llevar por el hermoso momento. Su lengua lamio mi labio inferior pidiendo permiso para que deje pasar a su lengua, concedí el permiso y comenzamos otra vez con esa hermosa danza.
Cuando nos quedamos sin aire nos separamos jadeando por falta de aire, nos miramos a los ojos y lo único que pude ver en los suyos era lastima, y supongo que ya se por quien era esa lastima.
-Bella… lo lamento, yo no quería esto.- Me dijo pasándose sus manos por su cabello, en un acto de desesperación.
-No Edward, está bien, se que lo queríamos los dos.- Le dije acariciando su mejilla.
-No Bella, no lo entiendes, de verdad no quería esto.- Dijo sacando mi mano de su mejilla de forma brusca.
-¿Por qué?- Pregunté sintiendo como me picaban los ojos.
-Porque no te quiero, ni te amo, ni nada, solo te utilice, por eso no quería hacerlo.- Me dijo mirándome con el odio reflejado en sus hermosos ojos esmeraldas.- Pero tú, como siempre tan estúpida e ingenua no me detuviste, ¿Por qué no me detuviste?.- Me preguntó gritando.
-No lo sé, no sé porque no te detuve, no sé porque no te golpee por haberlo hecho y no sé porque no te golpee cuando me dijiste porque me besaste.- Le dije sintiendo como no podía seguir reteniendo mis lagrimas.
-No seas estúpida Bella, siempre supiste que lo quería hacer, y no te opusiste cuando entre en tu ventana.- Me dijo mirándome con lastima y odio a la vez.- Deja de actuar, si siempre supiste que te quería besar solo para usarte, no llores como una estúpida.- Me dijo levantándose de mi cama y dirigiéndose a la ventana para salir de mi habitación.
-¿Por qué me haces esto?¿Qué te hice para que me hicieras esto?.- Le pregunté con mas lagrimas saliendo de mis ojos. Sintiendo como mi corazón se rompía en mil pedazos dentro de mi pecho.
-Solo te enamoraste de la persona equivocada.- Me dijo saliendo de mi ventana.
-Edward!.- Lo llamé, pero cuando me asome por la ventana no había nadie, solo la oscuridad de la noche y la de mi corazón.
Volví a mi cama y lloré lo que extrañamente mi corazón seguía guardando, el dolor que me provoco el rechazo de Edward me lastimo, dolía respirar sin él a mi lado y despreciándome.
Me desperté sobresaltada, ese sueño había sido el más horrible que soñé en mi vida, sentía como el dolor de mi sueño me seguía a la realidad, el rechazo del Edward del sueño me lastimo infinitamente, creo que es una señal de que nunca debí haberme fijado en él.
Me fije la hora en el reloj y eran las 06:30 así que me decidí a levantarme. Tomé la ropa que utilizaría hoy y me metí al baño, tarde más tiempo del que esperaba, pero por suerte el agua logro llevarse mis preocupaciones y sueños tontos. Salí del baño lista para bajar a desayunar.
Baje para encontrarme a toda mi familia desayunando, salude a todos y me fui a servir un tazón de cereales. Me senté en la mesa y me dispuse a comer, cuando los estúpidos de mis hermanos me empezaron a molestar. Sabía que esto pasaría.
-Bells.- Me llamó Emmett pinchándome con su dedo en mi hombro.
-Si Emm.- Dije rodando los ojos y hablándole como si fuera n niño de 5 años.
-¿Qué estaban haciendo Cullen y tú ayer en su auto?.- Preguntó Jake sonriendo.
-Nada, ¿Por qué?- Pregunte suplicando porque no nos hayan visto, pero por fuera solo rodando los ojos.
-Porque tardaban mucho, y ni siquiera escucharon cuando mamá los llamó.- Dijo Emm. Agradecí mentalmente porque no nos descubrieron.
-Estábamos hablando.- Dije con voz inocente.
-¿Tan alto estaban hablando que no escucharon a mamá llamarlos?.- Preguntó Jake.
-Bueno, ¿Quieren qué les diga que estábamos haciendo?.- Pregunté tratando de pensar rápidamente para que no me descubran.
-Si.- Dijeron Emm y Jake al unísono.
-Bueno estábamos…. Escuchando música.- Dije sonriendo con mi cara de inocente.
-Sí, escuchando música. Y nosotros somos Batman y Robin.- Dijo Jake con su estúpido tono sarcástico y su estúpida sonrisa. Solo atine a rodar los ojos.
-Sí chicos, ustedes son Batman y Robin.- Dije siendo más sarcástica que Jake y sonriendo más que él.
-Bella, sabes que eso no es verdad, ¿Por qué nos mientes?- Dijo Emm haciendo el puchero que copio de Ali.
-No es mentira, que ustedes tengan mentes tan degeneradas no quiere decir que yo sea igual que ustedes.- Dije cruzándome de brazos.
-¿Y nosotros como somos Bells?- Preguntó Jake apoyando sus codos sobre la mesa.
-Ustedes son dos degenerados que les gusta cualquier chica que se les cruza y se les tiran encima, degenerados.- Dije apuntándolos con mi dedo índice.
-¿Por qué mientes tanto Bells?- Preguntó Emm haciendo que cada vez me enoje más. Son unos estúpidos que no crecerán más y quieren molestar a tu GRAN paciencia, no te bajes a su nivel tan bajo e infantil, pensé.
-Cállense, saben que es verdad, todavía no entiendo como puede ser que todavía no los denunciaron por acoso sexual.- Dije sacándoles las lengua en un gesto muy adulto.
-Por suerte todavía no violamos a nadie, si Bells, todavía ni nuestros primeros besos dimos y ya estas diciéndonos estas cosas que nos ofenden mucho.- Dijo Jake tocándose el lado izquierdo del pecho con la mano, y su famoso puchero, como si de verdad le ofendiera. Aunque sabía que era verdad, los cuatro estábamos en las mismas condiciones, ni primer beso y ya nos molestábamos, que adultos que somos por Dios! –nótese el sarcasmo- pero seamos sinceros, es divertido.
-Claro, claro, son unos angelitos.- Dije rodando los ojos.
-Me extraña araña que siendo moscas no me conozcas.- Me dijo Emm.
-Emm deja de decir estupideces y esa frase es más vieja que la abuela.
-Pero Bells, ¿Qué tiene que ver aquí la abuelita?- Preguntó Emm, mientras Ali y Jake reían por nuestra estúpida pelea tan infantil.
-Cállate Emmett.- Le dije ya bastante enojada, siempre jugando con mi paciencia estos tontos.
-Pero Bells…- No lo deje terminar ya que tome un pedazo de pan y se lo tire por la cabeza.
-Auch! ¿Por qué la violencia?- Preguntó con su puchero otra vez.
-Porque eres un tonto molesto.- Le dije volviéndole a tirar otro, ahora esta vez el me lo devolvió, y así comenzamos con una guerra de pedazos de pan.
-Chicos basta!- Nos retó Renné.
-Él y Jake empezaron Mami.- Dije poniéndole mi carita de perrito.
-¿Y yo qué hice ahora?- Preguntó Jake apuntándose con cara de inocente.
-Eso no es cierto mami, sabes que ella comenzó todo.- Dijo Emm culpándome.
-Chicos, ya déjenla.- Intervino Alice.- Si estaba o no besándose con Edward es su vida, no la nuestra.- Dijo cruzándose de brazos.- Además ya dijo que no lo hizo, así que si deciden creerle o no, lo dejo a su criterio, yo le creo.- Ahora sí que no sabía si me defendió o me dijo que me había estado besando con Edward. Que confusión.
-Gracias Ali por defenderme, pero te agradezco un 50%.- Dije terminando mi desayuno.
-¿Por qué Bella?- Preguntó alzando una ceja.
- Porque me defendiste por decir que me creías, cuando dije que no había estado haciendo nada con Edward. Pero no sé si me defendiste en verdad, cuando prácticamente me dijiste que había estado haciendo cosas con él.- Dije bufando.
-Pero si te defendí Bells.- Me dijo haciendo su pucherito, Que tramposa pensé.
-Bueno, aunque la hayas defendido, todos sabemos lo que estaban haciendo.- Dijo Emm. Cuando me canse de que me molestaran, busque ayuda.
-Mami, diles que no me molesten.- Le dije a Renné haciendo mi cara de perrito, si ellos tenían sus caras, yo también.
-Chicos, ya dejen a su hermana en paz.- Dijo Renné, frunciendo el seño.
-Pero mami…- Empezó Jake, pero Renné lo cortó.
-Mami nada, nada de peros chicos, si Bella dijo que no hizo nada, es porque no hizo nada, así que no la molesten.- Dijo Renné cruzada de brazos.- Así que pídanle perdón a su hermana.- Dijo y yo aproveche para sacarles la lengua, que adulta por Dios!
-Lo sentimos Bells.- Dijeron a coro.- ¿Nos perdonas?.- Preguntaron a lo que yo puse un dedo en mi barbilla, como pensándolo.
-Déjenme pensarlo.- Dije a lo que ellos solo sacaron la lengua.
-Bueno chicos ahora váyanse que legaran tarde a la escuela sino.- Dijo Renné levantándose de la mesa.
Nos despedimos de nuestros padres y nos dirigimos a la escuela, está vez nos fuimos en el auto de Jake, ya que le tocaba manejar y hoy tendríamos clases con ellos. En el camino estuvieron molestándome con eso del auto de Edward, sabía que tendría que aguantar esto hasta que se decidieran para dejarme de molestar, o hasta que se les olvide, algo que dudo mucho.
Cuando llegamos, lo único que atine a hacer fue salir del auto de Jake, como alma que lleva el diablo, algo que me hizo sentir demasiado segura cuando estuve lejos de sus burlas. Entre sin mirar a nadie, cuando una voz hizo que parara.
-Hola Bella.- Dijo una voz aterciopelada, detrás de mí. Me gire para hablarle y tratar de no recordar la mayoría de cosas que mis hermanos dijeron, y lo que paso entre nosotros en su auto y en la sala de mi casa, para no sonrojarme.
-Hola Edward.- Le dije mirándolo nerviosa.
-¿Cómo has dormido?- Preguntó sonriendo.
-Bien, ¿Y tú?- Pregunte.
-Bien, ¿Te molestaron mucho tus hermanos?- Preguntó viéndome apenado.
-Demasiado, ¿Cómo lo sabías?- Este chico me resultaba extraño cuando quería.
-Lo supuse.- Me dijo empezando a caminar, llevándome con él.
-Ahh, así que lo supusiste, ¿No?- Le pregunte levantando una ceja.
-Bueno, Emmett y Jacob me dijeron que lo harían, además yo tampoco me pude salvar de ellos.- Dijo soltando un suspiro nervioso.
-No les hagas caso, son dos bebés.- Le dije rodando los ojos.- Nunca crecerán.
-Bueno, apresurémonos que sino llegaremos tarde.- Le dije caminando más rápido.
-Ok.- Dijo alcanzándome y poniéndose a mi lado.
La clase paso rápida y aburrida, el profesor nos hizo trabajar en parejas, Edward y yo fuimos los primeros en terminar, al parecer los dos éramos muy buenos en esta materia.
Cuando el timbre sonó, nos dirigimos a la cafetería para almorzar estábamos muertos de hambre.
Cuando estábamos llegando a la cafetería escuchamos gritos, entramos y vimos a Renesmee, Alice y a Rosalie golpeando a Mike, Erick y Tyler, también vimos a Jasper y tratando de controlar a Jacob y a Emmett.
Nos fuimos a separar a Alice, Renesmee y Rosalie de Mike, Erick y Tyler pero no pudimos, les pedimos ayuda a Emmett, a Jacob y a Jasper y no quisieron meterse, dijeron que se lo merecía. Cuando llego la secretaria y les grito que se separaran, hicieron como que no la hubieran escuchado o eso me pareció.
-Cullen! Swan! A la oficina del director, ya!- Volvió a gritar, pero lo golpearon más fuerte.- Profesores sepárenlos!- Les dijo a Emm y a Jake, pero ellos negaron.
-Lo sentimos señorita, pero se lo merece y si ellas lo sueltan nosotros lo golpearemos y será peor.- Le dijo Emm, era extraño que se pusieran tan violentos, ellos eran muy calmados y alegres, pero ahora tenían una cara demasiado seria, además de que se notaba de que estaban conteniendo el enojo, porque tenían los puños cerrados. Y Alice, ella fue la que más me sorprendió. Rosalie y Renesmee me sorprendieron, tuvieron que haber dicho algo horrible esos dos para que los agarren así.
Cuando con ayuda de Edward logramos separarlos, nos contos bastante tiempo, pero lo logramos. Les pedimos explicaciones pero se negaron, cuando les pudimos convencer de que nos digan, nos dijeron.
-Bella esos estúpidos dijeron muchas cosas de ti y de nosotras.- Dijo Alice muy enojada todavía.
-¿Qué fue lo que dijeron?- Pregunté.
-Dijeron que…
