Disclaimer: La serie no me pertenece, si no que es del gran Hidekaz Himaruya.

Pareja: UsCan o Americancest como ustedes les llamen. :3

Advertencia: Quizás algo de OOC, algunas faltas ortográficas, Autoflagelacion y drama (muy poco)? y en este capitulo posible escena subida de tono, aunque nada muy fuerte, para mi claro, pero por si acaso ya estan avisado..

Notas de la autora: Mil disculpas por la tardanza, tengo muchas explicaciones pero tratare de ser breve jaja, la escuela (malditacarcel) me tiene un poco corta de tiempo, además que me agarro una crisis de insipiración no sabia que escribir D: y lo peor es que en pocos días es mi cumpleaños numero 15 (Yeih) a nadie le importa ok y bueno ando con los preparativos para llamarlos de alguna forma :(, y para rematar todo el tema ando resfriada, por culpa del invierno, me cortaron el internet, etc; tengo mala suerte lo sé, en fiiiiiiin, espero que les guste.

Nami-Luna LinusMantita: Muchas gracias por tu Review :3 tienes razón con el tema principal, anteriormente lo estuve pensando y dije: Creo que me desvie un poquito (cofcof*demasiado*cofcof) del tema principal, trataré retomarlo, y gracias por ser mi fans incondicional, eres genial :D.

Kuromi: Graaaaacias por el review y por tus palabras, me alegra mucho que te guste, bueno reconsidere tu petición y tal vez salga Scott seguro, aunque más adelante y me tendras que esperar un poquito.

Natsukyu: Oww yo también te quiero okno jaja muuuchas gracias por tus palabras, me alegro de que te guste y que te paresca genial :3 ya somos dos amantes el americancest 3 dasdadasdads.

Sin más preambulos las dejo con el cap.

.

.

.

Unas horas después terminada la película, apagamos el televisor y nos quedamos en la misma posición por unos segundos, lo más bueno fue que en todo momento Alfred no me soltó de su agarre me tenia rodeado con sus brazos, y se sentía realmente bien estar así.
En un momento sentí como subió delicadamente sus manos a mi cara, sus dedos estaban fríos. Comenzó a tocarme las mejillas tan suavemente como si pensara que me podría romper.

Al cabo de unos segundos, tomo mi mentón y me giro para que pudiera observarlo, sentía mi corazón latir rápidamente y los nervios a flor de piel, esperaba terminar eso que no pudimos cuándo llamaron nuestros padres, y no parecía ser el único, ya que el se relambia los labios y me sonreía picaramente, me acerco y detuvo su cara a centímetros de la mía, podía sentir su aliento sobre mis labios como si fuera una briza cálida, estaba preparado para que me besara así que cerré los ojos y me deje llevar por las sensaciones que me producía, pude apreciar el apenas roce de sus labios contra los míos, empezamos algo lentos como si quisiéramos conservar el momento para siempre, pero no aguantamos el deseo y intestificamos la potencia de lo que nosotros llamábamos nuestro primer beso.

Alfred se detuvo y se aparto para poder respirar, me miro, y yo lo mire a el, nos conservamos callados, hasta que el volvió a besarme esta vez con más pasión que la anterior, me mordió levemente el labio inferior, acción que tomé como un permiso para meter su lengua en mi boca, cosa que acepte gustoso, empezamos a jugar mutuamente con nuestras lenguas, mi calor corporal aumentaba y el color rojo sobre mi rostro también, sus manos no se quedaron quietas ya que una me tenia la cadera y la otra buscaba colarse por debajo de mi buzo rojo, mientras que mis manos al contrario lo rodeaban en un abrazo buscando un mayor contacto, debía admitir que lo que estaba haciendo ahí con mi hermano no era nada bueno, pero se sentía de maravilla, mi concentración en pensar lo bien que se sentía era tal que no me di cuenta cuando Al bajo hacia mi cuello y lo empezó a besar, esto hizo que me recorriera un escalofrío tremendo por la espalda, sus pequeñas mordidas y lambidas, provocaron que empezara a tirar de su hermoso cabello dorado, si seguíamos así no podría controlar mis reacciones.

De un momento a otro yo no tenía nada sobre mi torso y fue cuándo todo se corto repentinamente.
Alfred se detuvo, dejo de besarme y se concentro en observaba mis brazos, los cortes pensé, como era sabido estos estaban ahí, dirigí también mi mirada hacia ellos, ya estaba acostumbrado a verlos pero el no y aunque quisiese evitarlo no pude ya eran parte de mi.
Mi respiración se corto por unos instantes, esperaba una reacción negativa por parte de el pero no fue así, me volvió a abrazar pero de una forma comprensiva, suspiro y me dijo.

Sera mejor que te vistas, Arthur y Francis llegaran pronto.-
Tienes razón.- Nos habíamos olvidado de ellos, gracias a Dios no regresaron mientras sucedía el extraño momento entre nosotros.
Me pare y busque mi buzo y mi remera que habían ido a parar del otro lado de la habitación, me coloque todo lentamente tratando de no rozar mucho mis cortes, y me dirigí al baño pero antes de que eso sucediera, Alfred me tomo de la cadera y me dio un tierno beso, admito que me tomo desprevenido ya que ni corresponder pude, mi cara se sonrojo.
El me sonrió dulcemente, eso me demostraba que no estaba enfadado, tal vez solo un poco decepcionado, y es que sus ojos tenían un extraño brillo de melancolía, pero aun así parecía contento.

Mis pasos no eran para nada apresurados, ya que mi mente no estaba del todo despejada, seguía pensando en todo lo que ocurrió minutos atrás.
De repente oí como alguien se reía fuera de la casa pensé que era mi imaginación así que no le tome mucha importancia, pero al bajar, vi a Alfred dirigirse hacia la entrada, tal vez ya llegaron Arthur y Francis.

Mientras el abría la puerta pude observar el deplorable estado de nuestros huespedes, estaban absolutamente borrachos.
Arthur estaba rodeando a Francis con una brazo por sobre el cuello mientras se reía y balbuceaba cosas inentendibles, y Francis trataba de caminar con Arthur y sus maletas cosa que poco conseguía.

Alfred los ayudo con las maletas mientras ellos hablaban como si fueran mejores amigos, claro que al estar en ese estado solo decian incoherencias y se reían hasta de ellos mismos, hasta que de un momento a otro Francis empezó a mandarle mano, inconsientemente tal vez, a Arthur este parecía sonrojarse y sumirse extrañamente, tuvimos que separarlos ya que no queriamos que hicieran algo, o Arthur hiciera algo de lo que después se pudiera arrepentir.

Tendriamos que ayudarlos a subir las escaleras y eso hicimos, Alfred llevaba a Arthur y yo trataba de ayudar a Francis pero este se empeñaba en coquetear conmigo.

Mon ami Mattheu, no quieres que te de algo de amour.- Sonreía y desprendía olor a vino, pero su larga melena rubia al contrario, tenia un agradable olor a shampoo y perfume.

Cuando Francis pronuncio eso Alfred se detuvo a la mitad de la escalera y se giro a vernos, yo solo aparte la mirada, y el parecía notar mi nerviosismo, sera mejor que yo lleve a Francis.- parecía algo enfadado.

Cambiamos de compañeros por decirlo de alguna forma, una vez terminado todo el tema de nuestros borrachos huéspedes, bajamos a cenar, pedimos pizza y hamburguesas, no tenia mucho hambre pero mi hermano parecía que si ya que comía desesperadamente y de paso me hablaba con la boca llena.

Deja de hacer eso.- fruncí mi seño.

¿Q-we comsa?.-

¿Qué cosa?.- Después de tragar volvio a repetir.

Eso.- dije.

Umph.- suspire y subí las escaleras.

Espera Matty ¿qué te sucede?

Nada, estoy algo cansado.

¿Quieres que te acompañe para dormir?

N-o te-e puedes quedar acá, si quieres.- Contesté algo nervioso, de solo pensar en dormir con el.

¿Por qué no? ¿quieres ir a ver a Francis cierto? es por eso que no quieres que vaya contigo, por esa razón contestas nervioso.-

¿Estas celoso?.- O eso me parecía a mi.

No, claro que no.-

Sabes mejor vete con el franchute, yo iré a ver a Arthi.

Estas demente jamas iría a ver a Francis en el estado que esta, además no es por esa razón, sabes mejor haz lo que quieras vete con "Arthi".- pronuncie este ultimo con algo de rabia y escepticismo.

Eso haré.- Grito.

Pues me parece genial.- replique.

A mi igual.- Volvió a alzar la voz.

Se fue rápidamente a las escaleras sus pisadas eran fuertes y se oían por todas partes.

No pude evitar pensar en lo que acabábamos de hacer, jamas habíamos peleado tan mal, y menos por una razón tan estúpida, me sentía con tanta rabia y resentimiento, como podría decir que quería ver a Francis antes de estar con el.

Eres un idiota Alfred, susurre, mientras pequeñas lágrimas caían de mis ojos.

.

.

.

Si te gusto o no, puedes dejarme un review, nos estamos leyendo pronto.