Capítulo uno
"Viéndote por primera vez."
Damon no lo dudo, con rapidez tomo el cuerpo de Elena y con cuidado acerco sus colmillos a su cuello, disfrutando del dulce aroma de la sangre humana algo corrupta meterse en sus fosas nasales.
'Saco la droga y estará sus sangre pura, la deliciosa sangre humana de Katherine.'
Entonces lo entendió.
Toda la locura que aquella sangre había provocado en él se esfumo como una brisa fresca, sus colmillos desaparecieron y las venas alrededor de sus ojos se esfumaron con rapidez, la miro, el rostro de ella era pálido como el de Katherine, sus ojos chocolates miraban sin ver, como los de Katherine cuando estaba triste; Sin embargo sus cabellos eran lacios y estaban desparramados.
"¡Aléjate!"Grito ella al tiempo que intentaba pararse del suelo, y lo logro sin embargo su cuerpo se había movido como gelatina.
"¡Elena!"Grito Vicky que había entrado al baño riendo y con un muchacho pelirrojo abrazándola de forma bastante cariñosa,rió al ver a Vicky y viceversa. Damon solo miro a los humanos de forma divertida. No evito que Vicky tomara de la mano a Elena y no la detuvo cuando la guió entre risas hasta la fiesta de drogadictos que seguía sucediendo en el resto de la casa.
Damon lanzo un suspiro y se paro del suelo, sonriendo de forma coqueta al espejo, perfeccionando su rostro aunque no lo creía necesario, nunca admitiría que lo único que quería mostrar en su rostro era desesperación.
Sin embargo no dejo que ese lado débil de si mismo saliera, ahora debía mostrar su lado sádico y extrañamente encantador, solo así podría tomar a esa chica que lucía como Katherine.
'Elena…'Pensó Damon, recordando que así había llamado aquella chica rubia a su presa, sonrió ante lo extrañamente delicioso que ese nombre sonaba en su mente.
Sin dudarlo salió del baño, y lo noto, noto como la droga había hecho que su presa y todos aquellos adolescentes bailaran de forma descontrolada escuchando la música que ahora había aumentado de forma escandalosa su sonido, y mezclaran el alcohol que tomaban en aquellos vasos rojos y la droga que recorría sus cuerpos.
Elena bailaba de forma ansiosa, moviendo su cuerpo de forma algo torpe pero sin perder su encanto, Vicky bailaba a su lado riendo y diciéndole cosas sin sentido, el pelirrojo que había estado con la chica ahora bailaba de forma exagerada sin sacar de su vista el cuerpo de su acompañante.
"¡Ese chico te está mirando!"Grito Vicky mirando a Damon que no sacaba sus ojos de Elena, quien le miro por unos segundos y luego clavo sus ojos en la rubia.
"¡No lo mires!¡Es un loco!"Dijo Elena sintiéndose algo nerviosa, sin embargo la droga estaba haciendo su efecto porque rió y miro de forma levemente coqueta a Damon quien sonrió haciendo una entraña mueca, rió sintiéndose deseada y se saco su buso revelando una camisa blanca y un corpiño negro, Vicky rió con fuerza e inevitablemente cayo el suelo, provocando que todos la miraran y rieran o bailaran con más felicidad.
Damon dejo que el tiempo pasara, conocía a la perfección lo que luego sucedería, los humanos llegarían hasta los inicios del cielo, tocarían la felicidad con la punta de sus dedos y luego caerían hasta el infierno de forma casi trágica, con curiosidad miro como Elena no paraba de bailar, como reía con una felicidad totalmente falsa, miro como todos los chicos posibles se le acercaban y la besaban por largos minutos y luego se alejaban riendo.
La culpa no estaba en su mente, esta no existía ,solo se permitía pensar en la sangre que recorría el cuerpo de Elena, se preguntaba cómo se sentiría su sangre cuando la droga abandonara su sistema, porque esa sangre seria igual a la de Katherine.
Al menos se le parecía, si tan solo pudiera probar un poco de ella…solo un poco.
Apretó sus manos con fuerza para poder controlarse, no estaba seguro cuanto aguantaría, cuánto podría soportar tenerla tan cerca la peor parte es que podría aprovecharse de ella con facilidad, después de todo las drogas la habían vuelto más dócil, pero esperaría, no faltaba mucho tiempo para que la droga perdiera su efecto, sin embargo las horas pasaron lentamente, entre risas, y besos apasionados entre los humanos que allí se encontraban.
Sin embargo todo lo que sube tiene que bajar.
"No eres ella."Murmuro acariciando su rostro con firmeza sintiéndose extrañamente el bueno de la película, como los humanos de este siglo suelen decir, así que acerco su cuerpo al de Elena con más firmeza y la levanto, tomándola entre sus brazos de forma tal que su cabeza quedara colgada en el aire, salieron del baño donde Elena había vuelto a refugiarse y para su suerte ninguno de los adolescentes drogadictos los miro, tampoco miraban el cuerpo de aquella otra muchacha que estaba muerta en el suelo.
El vampiro camino con rapidez hasta las afueras de aquella casa, sintiéndose victorioso, su cacería había sido exitosa después de todo, en medio de la noche observo el cuerpo inerte y medio muerto de la muchacha, ella seguía mirando todo, parecía perdida en sus pensamientos y Damon lo noto, las muñecas de la humana chorreaban líneas delgadas de sangre, parecidas a la sangre que salía luego de haber rascado con insistencia una picadura de mosquito.
Sin embargo conocía bien de cerca lo que aquellas cortadas débiles significaban, sin embargo guardo silencio e inicio su camino en medio de la noche.
"¡Ella nunca te amo!¡Nunca nos amo, Damon!"
"¿Cómo puedes estar seguro de eso, Stefan?"
"Si lo que dicen es verdad, ella sobrevivió y no vino a ver qué tal estábamos."La cara de Stefan mostraba frustración y cansancio al decir esto, Damon sospechaba que era cuestión de tiempo para que las venas alrededor de los ojos de su hermano aparecieran.
Sin embargo este hecho no lo asusto para nada "Cállate, tu nunca la amaste."
"¡La ame! ¡Sin embargo nos uso!"Dijo Stefan, sin embargo fue demasiado tarde, Damon ya había empezado a caminar, alejándose de él y perdiéndose en la calle, dejando a su hermano solo en un bar con una cerveza en su mano.
Años habían pasado y sin embargo Damon recordaba sus palabras, como una marca que había quedado en su pecho y ardía como el fuego, las manos del vampiro inevitablemente aferraron más contra si el cuerpo de aquella humana, que había quedado dormida.
Sin embargo Elena volvió a abrir sus ojos y observo los de Damon, ella empezó a balbucear algo.
"Shh"Dijo Damon de forma seria, posando su mano sobre la boca de Elena "No te lastimare."
Elena dejo caer su mente de nuevo y cerró sus ojos, el muchacho sonrió sintiéndose feliz ante la debilidad de la muchacha, empezaba a divertirse de una forma extraña. Llego con facilidad a su refugio en Mystic Falls, no había nadie además de él en la enorme mansión, Stefan había desaparecido a Italia y lo más seguro es que estuviera lamentándose su vida al lado de su inseparable amiga, al menos así estaba la situación para nuestro amado vampiro.
Camino al estilo humano hasta su habitación pasando por cada escalera y pasillo, sin dejar de mirar a Elena, se sentía hipnotizado por su rostro, se parecía tanto a Katherine que empezaba a parecer un ángel a sus ojos, no podía pensar que ese momento fuera real, sentía miedo de la posibilidad inevitable de que ella desaparecería, y quedaría solo de nuevo, no sabía si podría soportarlo.
Con cuidado prendió la ducha, y se puso debajo del chorro de agua, inmediatamente Elena despertó asustada, pero cuando vio a Damon se relajo y dejo que el agua tranquilizara su cuerpo, poco a poco Elena fue reconociendo el lugar en donde se encontraba, sin embargo ni un solo murmullo salió de sus labios se dedico a observar las baldosas blancas en el suelo y el lujoso baño en donde Damon la sostenía entre sus brazos, admiro en silencio al hombre que no despegaba sus ojos de los de ella, Elena se permitió decir algo.
"¿Porque me ayudas?"
"Hmp,no tiene importancia chica brazos cortados."Dijo Damon al tiempo que la dejaba parada debajo del chorro de agua, la humana tapo con rapidez sus brazos y se sentó en el suelo, viendo como la otra persona salía del baño y la dejaba completamente sola.
Elena vio su reflejo en el espejo, su rostro estaba horrible, el maquillaje se había corrido y tenía unas enormes ojeras marcaban sus ojos, tenia los labios hinchados y marcas de mordidas por el cuello, su blusa estaba algo abierta, sin embargo no importaba, su cuerpo mojado mostraba que se había excedido.
'¿y mi buso?' Pensó y a los segundos quiso golpearse mentalmente, su mente tenía una alarma roja sonando con la imagen de aquel muchacho que acababa de irse, estaba en la casa de un desconocido que seguramente se había aprovechado de su estado de locura. Inútilmente Elena sonrió debajo del agua, recordando cuanto se haba divertido la noche anterior, aunque estaba segura que no se repetiría y un pensamiento suyo lo señalaba por completo 'Yo no soy una drogadicta'.
Elena se paro apoyando sus manos contra la pared, salió de la ducha y camino hasta el espejo enorme del baño que mostraba su cuerpo de forma completa, tomo la toalla que estaba sobre el mismo y seco su cabello, lanzo un gemido al sentir como su cuerpo entero le reclamaba sus excesos y como sus ojos querían morir al ver lo horrible que se veía, nunca en toda su vida se había descuidado así.Tal vez era porque estaba acostumbrada a maquillarse y mejorar su cuerpo, pero no estaba acostumbrada a verse así embargo ella lo había buscado, así que de cierta forma no se arrepentía, así que con todas sus fuerzas dejo la toalla sobre el espejo de nuevo y camino hasta la puerta del baño.
Damon estaba sentado sobre la cama, a su lado tenía unos jeans y una camisa blanca algo enorme, desparramándose sobre la cama, el vampiro miraba a Elena de forma curiosa, él sabía que algo andaba mal con esa muchacha sin embargo dejo su ya planeado interrogatorio para más adelante, y se paro, pero Elena se adelanto un poco.
"¿Quién eres? ¿Porque estoy aquí?"Dijo ella seria, y con sus manos hechas puños.
"No sé si es porque te rescate de una fiesta de drogadictos, o porque te traje a mi casa y no te deje en la calle, pero creo que un gracias seria un lindo gesto de tu parte."Dijo Damon acercándose de forma algo peligrosa a ella con una sonrisa.
"Gracias."Dijo ella de forma honesta y sincera, pero al instante su boca se abrió de nuevo y Damon se pregunto si las drogas seguían en su cuerpo ,él no podía detectarlo ni con sus sentidos vampíricos."¿Quién eres?"
"Damon Salvatore."Dijo el vampiro extendiendo su mano, y Elena estrecho la mano que se le ofrecía sin embargo antes de que se diera cuenta, él desconocido beso su mano con delicadeza y uno de sus dedos roso la marca de un pequeño corte que ella había hecho con la navaja vieja de su ahora ex novio.
Elena ignoro el extraño calosfrió que invadió su cuerpo, al ver los ojos de Damon y se puso en su estado más defensivo posible.
"Me voy, gracias por todo señor salvatore."dijo ella rápidamente al tiempo que caminaba hacia la puerta, sin embargo la fuerte voz del muchacho la detuvo.
"Si fuera tu sentiría vergüenza de aparecer en mi casa con la ropa mojada y marcas de besos en el cuello, no me llames señor no soy mucho más grande que tu."Dijo él divertido, porque sabía que a los ojos de la humana no era más que un aprovechado, cuando en realidad no se había atrevido ni a tocar su piel de esa forma, sin embargo él no admitiría en voz alta que tenía miedo de que ella se esfumara frente a sus ojos como el mismo humo.
"Tienes razón "Dijo ella encontrándose rodeada con la imagen de Jenna decepcionada 'Tengo que encontrar a Jer.'pensó rápidamente al tiempo que se giraba, encontrándose con Damon que sostenía entre sus manos la camisa y el jean, ella se avergonzó pero lentamente tomo la ropa y volvió a encerrarse en el baño.
Damon aprovecho y se acerco a la puerta, necesitaba preguntar algo o moriría allí mismo, era capaz de abrir las cortinas y sacarse el anillo que estaba en uno de sus dedos de su mano derecha y sucumbir ante la sensación de su cuerpo quemándose, porque necesitaba saber algo de ella.
"¿Que hacías allí?"Pregunto él con cuidado, escuchando los latidos algo nerviosos del corazón de Elena.
"¿Que hacías tu allí?"Pregunto Elena del otro lado de la puerta.
"No mentiré una fiesta descontrolada en Mystic Falls...no es como yo recordaba a este lugar,así que entre y los vi todos drogados, al menos a uno tenía que salvar de la policía."Damon sonrió, había encontrado honorable lo que había dicho.
"Mmm gracias, fui con mi hermano a esa fiesta, supongo que ya estará en casa."
"Cuando te lleve ya no había casi nadie, solo 3 chicas tiradas en el suelo."Dijo Damon rápidamente, permitiendo que Elena se relajara, cuando termino de hablar ella había salido del baño, Elena no se atrevía a mirarlo a los ojos.
"Debo irme, mi tía debe estar preocupada."
"¿Puedo llevarte al menos? Y debo saber tu nombre."Dijo él sonriendo, Elena levanto su mirada, al darse cuenta de ese detalle.
"Elena Gilbert."Respondió ella, el rostro de Damon no revelo la sorpresa que se estaba a expandiendo por su cuerpo por el apellido de la joven, es mas camino hasta la puerta y la abrió, sacando otra sonrisa coqueta de su arsenal.
"Después de usted, señorita Gilbert."dijo él, Elena se sonrojo y salió de la habitación seguida de Damon, que admiraba el cuerpo de ella vestida con su enrome camisa de marca.
Elena no sabía cómo sentirse, sobre sus piernas estaba una bolsa con su ropa mojada, y la camisa blanca algo transparente mostraba a la perfección la débil fila de marcas que tenían sus brazos, pero trataba inútilmente taparlas.
Pero no era eso lo que la avergonzaba, era el hecho de que estaba en un auto deportivo azul con un hombre que no paraba de coquetearle incluso cuando le había preguntado la dirección de su casa. Estaba segura que meses atrás ella estaría riendo y respondiendo de forma coqueta a los comentarios coquetos de Damon, pero parecía que esa Elena había muerto.
"¿Por qué hiciste eso?"Dijo Damon sin poder evitarlo.
"¿Ir a la fiesta? Quería distraerme."Respondió Elena fácilmente, sin embargo detrás de sus anteojos de sol Damon rodó los ojos sintiendo que jugaba un juego de ajedrez, una mala jugada y estaba perdido.
"No creo que esos cortes fueran para distraerte, o que drogarte fuera muy bueno para tu cuerpo, estoy seguro que ahora tu mente es pura mierda."Dijo él, no se giro a verla en ningún momento, sus ojos estaban clavados en el camino.
"No me conoces. "Respondió ella frustrada.
"Sabes que tengo razón."
"¿Alguna vez te has mirado y te diste cuenta que eres un monstruo "Pregunto ella girándose a verlo, sin embargo no espero respuesta al ver como el muchacho había aferrado sus manos al volante, parecía querer romperlo, sin embargo tomo ese gesto como un enorme "si."
Damon paro el auto y para sorpresa de Elena efectivamente la había llevado sana y salva a su casa, Damon se bajo del auto y lo rodeo, rápidamente abrió la puerta y ayudo a la humana a bajarse del auto, Elena agradeció el gesto.
"Gracias, Damon."Dijo ella dándole una vaga sonrisa, al tiempo que empezaba a caminar hacia la puerta de la casa y entraba a ella.
La imagen de Katherine diciendo las mismas palabras y dedicándole la misma sonrisa invadió su mente, entonces supo que no podía permitirse no ver a Elena de nuevo, era una versión oscura de Katherine, que deseaba conocer.
Notas:
UshieVictoria:No esperaba para nada un review jajaja muchas gracias,si es diferente esta Elena,por eso decidí publicar este fic,es diferente y muy entretenido de me alegra que te haya gustado,y hayas disfrutado leerlo : )
