Capítulo dos

"Antes de verte de nuevo."

"…De verdad lo siento." dijo la enfermera con tal vez honestidad, pero Jeremy no estaba seguro, su mente se había desconectado por completo, de una forma tal vez natural, sus ojos se posaron en los de su hermana que estaba a su lado. La muchacha tenía su mirada en algún punto de la pared de cuadros blancos.

Entonces Jeremy lo supo, había perdido a sus padres y a Elena para siempre.

Jeremy abrió sus ojos con fuerza, encontrándose con la vista del techo de su habitación, lleno de dibujos suyos, y posters de películas que había visto, giro su cuerpo sintiéndolo pesado y débil, pero sus ojos se encontraron con el rostro durmiente de Elena, ella dormía pacíficamente. Los ojos del muchacho se deslizaron lentamente hasta los hombros de su hermana, él veía las marcas en sus brazos aun sin que estos estuvieran descubiertos.

Deseaba severamente curarla, pero prefería lidiar con sus propios problemas primero, tal vez así podría salvar a su hermana. Después de todo podía matar dos pájaros de un tiro.

"Mírame."Murmuro, haciendo que su hermana abriera los ojos con lentitud, ella le miro sin mirarle, Jeremy se pregunto si él tenía la misma mirada vacía en sus ojos. Un leve si en respuesta sonó en su mente.

"Buen día."Respondió Elena, mirando el reloj que reposaba en el modular de la habitación de Jeremy. Este la miro con cuidado dándose cuenta que no recordaba haberla visto con esa ropa.

"¿Cómo llegaste a casa?"Pregunto el muchacho, a los segundos que se sentaba en su cama, repasando sus ropas, viendo que todo estaba en completo orden.

"Un chico me trajo…"Respondió ella con simpleza, no había notado el cuerpo de Jenna, que los miraba a ambos con mucho cuidado.

"¿Un chico…te trajo?"Dijo Jenna, entrando a la habitación con una mano enredada en sus cabellos y la otra colgando en el aire, mostrando su decepción. Elena supo que ella y su hermano estaban perdidos, un enorme sermón se les avecinaba, pero no estaba segura si realmente lo escucharían.

"¡Sabes lo peligroso qué es que un desconocido te traiga!" Dijo ella desesperada "El alcohol ,las drogas ¡Yo…!"Dijo Jenna, tratando de decir las cosas que no podía decir, era demasiado, veía los ojos de sus sobrinos perdidos en la nada, la veían pero ella sabía que no estaban conscientes de lo preocupada que había estado durante horas.

Horas en las que no se había atrevido a llamar a la policía, porque sabía que terminaría apareciendo en el periódico, y que le sacarían la tutela de ambos, Elena había sido una cuerda a la cual agarrarse antes de caer a la nada.

Ahora ella estaba tirada con ropas de hombre arriba de su cuerpo, estaba segura que aquel chico que la había traído se las había dado, lo que podía señalar que ella…

"Elena, tengo que hablar contigo. "Dijo Jenna, aguantando las lágrimas que querían salir de sus ojos con fuerza, mirando en silencio a Jeremy, que parecía algo consciente de la situación en la que estaba.

Elena se levanto de cama, y camino de forma fácil hasta donde Jenna estaba parada, inmediatamente fue arrastrada por ella hasta su habitación, sin decirse ninguna palabra o reto.

La mujer cerró a puerta y enfrento a su sobrina, mirándola con la decepción inyectada en sus ojos de colores claros, Elena sintió que un pedazo de su corazón se achicaba cuando encontró esa mirada atacándola.

"¿Cómo pudiste?"Dijo Jenna furiosa, sintiendo que la desesperación la estaba dominando por completo.

"Lo necesitaba…yo."Dijo Elena, sintiendo que sus excusas rápidamente se esfumaban, porque se sentía avergonzada por haber actuado así, pero al mismo tiempo se sentía relajada e incluso bien, aunque estaba esa parte de ella que estaba triste y muriéndose.

"¿Un momento libre? ¿Una descarga? ¡¿Qué te sucede Elena?!"Dijo Jenna, buscando en los ojos de su sobrina la verdad. Pero no podía encontrarla, se perdió de forma momentánea en los ojos de ella, estaba ese extraño brillo que estaba en los ojos de Jeremy.

Algo oscuro que ella no podía ver, que no reconocía y esperaba nunca entender, solo deseaba que pasaran esa etapa de una vez, y volvieran a ser los mismos muchachos que conocía, esos adolescentes dulces, amorosos.

'Regresaran.' Se dijo, y su corazón acuno esas palabras con fuerza, sabiendo que eran ciertas y muy posibles.

"No hay nada que pueda decirte, Jenna."Respondió Elena, sintiendo que era lo único que podía decirle.

"Lo sé, prepárate iras al instituto. "Dijo Jenna, con facilidad, desahogando su odio en aquel castigo. Porque en el fondo sabía que el cuerpo de Elena le daría su propio castigo.


Los pasillos del instituto se sentían pesados e incluso molestos, la sensación de que caería en cualquier segundo, o que terminaría cortándose débilmente las muñecas en el baño se hacían más presentes.

Sabía perfectamente como seria ese día, completamente sola quedándose en el aula mirando a la nada, escuchando música. Era su realidad le gustara o no y nunca cambiaria.

Porque ella había vuelto su realidad así, bueno aunque no había ganado completamente.

"¡Elena! No contestaste mi llamada. "dijo Bonnie, a los segundos que empezaba a caminar a la altura de Elena, quien no respondió su comentario, sólo siguió caminando con su remera azul tapando sus cortadas y unos jeans gastados modelando su dulce figura. Sus cabellos algo ondulados caían en cascada, remarcando su belleza.

"Vamos a clase…"Dijo en un susurro y Bonnie asintió, impresionada al haber recibido una respuesta de su amiga. Ahogando una sonrisa maternal que quería salir desde el fondo de su corazón.

"¿Elena te llamo?"Pregunto Bonnie, mirando a su amiga rubia que estaba poniéndose rubor en frente del espejo del baño.

"Nope."Dijo Caroline sonriéndole a su reflejo, la muchacha había ganado el puesto de chica más popular gracias a la retirada de Elena, y ahora tenía a Matt buscándola todo el tiempo.

Bonnie regreso sus ojos a su celular, hace más de una semana que Elena no pisaba la zona del colegio, algo frustrada al ver como Caroline parecia más preocupada en su ropa que en su mejor amiga que claramente las necesitaba, camino hacia el pasillo del instituto, dejando a Caroline sola en el baño.

Se topo con la imagen menos esperada de Elena, no llevaba puesto su uniforme de porrista ,llevaba un jean gastado y un buzo fuera de lugar para el verano que atacaba Mystic falls, esperaba que su amiga la saludara, pero Elena paso enfrente de ella sin girarse a mirarla.

Sin embargo Bonnie lo noto, noto en los ojos de Elena la tristeza y desilusión en sus ojos.

'Hace más de dos meses que sus padres murieron, Bonnie. Ella se pondrá bien. 'Pensó la muchacha pero algo le decía que su mente la engañaba por completo.

Bonnie salió de sus recuerdos, al ver como Elena se sentaba en una esquina del aula, alejándose por completo de ella y de la masa de alumnos que hablaban de lo que habían hecho el fin de semana, pero no se rindió, sin ningún problema se sentó al lado de Elena, sin sospechar que los pensamiento de ella eran una bomba.

'¿Por qué se sienta a mi lado si no le importo?'Pensaba Elena sintiéndose confundida, pero su respuesta llego con rapidez, Caroline entro con su informe de porrista mostrando su estatus social y con Matt siguiéndola como un perrito, aferrándose al status social de su ama.

Elena se sintió mas relajada al pensar que ella era una manera de no lidiar con Caroline, lo que significaba que Bonnie se separaría de ella dentro de un tiempo. Se acomodo mejor en su asiento, ignorando por completo a Caroline y Matt cuyas risas sonaban más fuertes y teatrales que nunca.

Sin embargo no sentía ningún tipo de rencor, tampoco odio hacia Matt o incluso Caroline. Sentía pena por ellos, porque no faltaba mucho tiempo para que terminaran como ella. Perdidos, y pensando en la muerte como ultima solución .Sintió tristeza al pensar que había una posibilidad de que ella no estuviera para presenciar aquello. Lo único que la ataba a Mystic Falls o al mundo era Jenna, Jeremy y la curiosidad de saber quién era Damon Salvatore.

"¿En qué piensas?"Pregunto Bonnie, mirando a Elena a los ojos, notando aquella extraña curiosidad brillando en sus ojos castaños.

"El profesor Alaric se está tardando demasiado."Dijo Elena, sacando la imagen de Damon sosteniéndola entre sus brazos con desesperación.


"Así que…¿Quién es ella?"Pregunto la mujer, observando los ojos claros de Damon con curiosidad, inmediatamente él le respondió la sonrisa.

"La única mujer que tengo en este momento eres tú, Sally."Respondió con su voz clara y fuerte, mirando directamente los ojos vampirescos de la mujer, Damon sabia que ella y Sally eran los únicos vampiros que estaban en Mystic Falls. Por lo que tenía cierta confianza en ella, pero no se sentía listo para decirle que había visto a una muchacha igual a Katherine…o que había sido Katherine para él.

"Si claro, tienes esa mirada."Dijo ella, antes de alejarse de la barra e ir atender a un muchacho que estaba más lejos de Damon.

Sally tenía un bar en Mystic Falls, que había abierto hace algún tiempo, sin embargo nunca pasaba de atender a 20 personas, personas que no tenían nada más que hacer que beber y pagar las cuentas mensuales de Sally.

Así la vampiro se mantenía en un buen estado económico, y conoció a Damon, único vampiro con el que mantenía contacto, lo curioso es que lo descubrió viendo como Damon había intentado morder a uno de sus clientes luego de haberse pasado con los vasos de vodka.

"¿Esa mirada?"Pregunto el vampiro curioso, Sally le sonrió de forma abierta. Se poso delante de Damon, clavando sus ojos grises en los azules de Damon, sintiéndose la mujer mas lista del mundo.

"¿Qué estará haciendo?¿Debería ir a verla?¿Pensara en mi?"dijo ella, imitando una voz masculina y gruesa.

"No estoy pensando eso, deberías dejar de ver películas románticas con chicos inexistentes como protagonistas."Dijo Damon, aunque su mente se preguntaba si Elena lo recordaría.

"Deberías hablarle."Dijo Sally, mientras secaba un vaso transparente con un trapo blanco como el papel.

"No quiero hablar con nadie. "Gruño el vampiro, antes de beber de su vaso de vodka, sintiendo como un ardor se expandía por su garganta.

"¿Qué…? Oh Damon ¿Es menor de edad?"Pregunto ella algo decepcionada, pero sus ojos se abrieron con fuerza "Es humana."Agrego ahora divertida.

Damon bajo las cejas, mostrando su ceño fruncido y molesto, no le gustaba cuando la sociedad no entendía que no tenia deseos de hablar de su asquerosa vida amorosa, que no deseaba pretender que era humano en ese sentido.

'Aunque realmente si lo pienso, si seria humano en ese sentido. 'Pensó irónicamente el vampiro, recordando cuantas veces se había acostado con mujeres, sospechaba que había hecho el amor con más mujeres que cualquier hombre que se cruzara por su camino. Era la ventaja de ser joven y hermoso para siempre.

"¿Cómo se llama?"Pregunto la mujer rubia, admirando el rostro pensativo de su mejor cliente, Damon la miro como si le hubiera dicho que su padre había estado allí.

"Estoy consciente de que tienes contadas las personas que viven en este pueblito, no voy a hablar."Dijo el muchacho, mirando directamente los ojos de la mujer. Retándola en silencio a un reto que ambos sabían que se estaba dando.

"Por tu reacción, debe ser una porrista del instituto, tranquilo crecen rápido y tú tienes toda la eternidad."Dijo Sally, antes de reír de forma juguetona.

"Veo que tienes experiencia."Dijo Damon, sonriendo ante la imagen de su amiga acosando adolescentes con hormonas revueltas.

"Pues…"

"Déjame ser claro."Dijo el vampiro, poniéndose serio "Señorita-solterona-casamentera no tengo deseos de hablar de mi vida amorosa o mejor dicho sexual, nuestra confianza no pasa de cliente-mujer que vende alcohol."

"Se supone que los barman se enteran de la vida de sus clientes."Dijo Sally, sonriendo y esperando un comentario sarcástico de Damon sobre el hecho de que ella no entraba en el término barman.

"Se supone que yo me emborracho y tú me tiras de aquí."Contesto el pelinegro antes de beber de su vaso, sintiéndose acosado como hace un buen tiempo no sucedía.

"Se supone que deberías estar con tu chica…"Contraataco Sally, antes de caminar lejos de la barra, para chequear el estado de un hombre que estaba en una esquina del bar, con su cabeza acostada en la mesa.


Elena admiro en silencio el techo de su habitación, sintiendo como su cuerpo estaba relajado sobre la cama, de tal manera que la respiración era tranquila y apacible. Con cuidado admiro sus muñecas, estaban intactas, aun tenia marcas claro. Pero ese día no había lastimado la piel de ese pedazo de su cuerpo.

Lentamente metió la mano en el bolsillo de su piyama, encontrando la navaja que Matt solía usar para cortar en los arboles sus nombres en una suma que ahora parecía incorrecta, sin sonreír o mostrar algún tipo de expresión deslizo la navaja sobre su piel de forma suave y sin mucha presión.

Rápidamente la línea roja inicio su recorrido con lentitud, no era mucha ni muy poca, pero si lo suficiente para demostrar que dejaría marca en la piel de la muchacha castaña.

El proceso de desinfección tomo lugar momentos después, Elena ya había limpiado su herida en silencio, antes de caer rendida en su cama, luego de ocultar toda evidencia de que había cortes en su piel, debía ocultar sus cortadas de Jenna por más tiempo.

Elena Gilbert no sospechaba que una sombra había visto toda la escena en pleno silencio, evitando todos sus instintos salvajes que le habían dicho que bebiera la sangre que había escapado del corte que ella había hechos sobre su propia piel.

Notas:

tefi96: ¡Gracias! me alegra que te haya gustado, fue muy raro para mi escribir este fic,siento que estoy mostrando un lado muuuy oscuro de Elena :P Gracias por dedicarle un rato a este fic,se que debe ser raro leerlo.

Kturra86: Gracias, eso se irá mostrando a medida que avanza el fic,ten paciencia :P Gracias por leer y deja respuesta.

UshieVictoria : ¡Gracias otra vez! Si esta Elena es diferente, al igual que Damon. Te diré un secreto NUNCA escribo cosas normales, debe ser una enfermedad o algo así.En mis fics siempre hay algo extraño o diferente. Gracias por dedicarle un rato a este fic.