Hola Gente! Tarde en actualizar? Perdón por eso. Espero que les guste este cap.
¿Como le hacen para esconder sus atributos? Bueno pues en este universo alterno, Santana no se opero el busto, por lo que digamos que sus atributos son más pequeños. La forma en la que ambas los esconden es como lo haría todo buen Transexual, osea con vendas y algunas telas especiales. Pero ya lo explicare mas detalladamente mas adelante.
Quinn POV
Esperaba que Santana pudiera averiguar algo, estaba preocupada y necesitaba saber lo que fuera. Y si me llegaba a enterar de que aquel moretón se lo había hecho Finn, seguro que… bueno, sufriría.
Las clases en Dalton se volvían cada día más agobiantes y estresantes. No me podía concentrar para nada. Habían pasado tres días desde la última vez que había visto a Rachel, nuestras pláticas por celular y por internet, se volvieron escuetas y vacías. Ella seguía diciendo que yo era un buen amigo, pero que prefería no adentrarse en temas más profundos.
Por si fuera poco, Santana no había logrado nada con Finn, pues ya que siempre el muchacho se encontraba rodeado de sus amigos que fungían como sus guardaespaldas.
Ya era viernes, lo que significaba "Un fin de semana perfecto con los padres perfectos". Al menos tenía el consuelo de que Jeff me prestaría su auto y tal vez Rachel aceptara ir a algún lado conmigo. Con ese pensamiento alentador en mente, llegue a casa.
"Hoy en la noche tenemos una cena importante" me aviso mi padre, estábamos los tres sentados en la mesa, comiendo en relativo silencio.
"De acuerdo, ¿Es muy formal?" pregunte para cerciorarme de vestirme correctamente.
"Si. Te compramos un traje nuevo, esta en tu closet" tercio mi madre sonriéndome dulcemente.
"No era necesario, tengo varios…"
"Esta cena es importante" me corto mi padre con severidad en la mirada "tal vez en estos momentos no lo comprendas, pero algún día, todas las amistades que te presento te servirán"
"Si padre, comprendo"
Mi padre jugaba a ignorar mi condición, el fingía que yo era su niño adorado, su 'niño'. Para él, nosotros éramos la familia perfecta, y los demás también tenían que apreciarlo de la misma manera. Por eso siempre íbamos a eventos con un montón de gente influyente. Estos eventos llenos de frivolidad y altanería, me tenían sin cuidado, sin embargo yo jugaba a ser 'niño bueno' y obedecer a mis padres en todo.
Estuve un rato en mi cuarto, intente contactar con Rachel, pero no me contestaba. Tal vez ella pensaba que la estaba acosando o presionando, pero de verdad me tenia preocupada y no me quedaría con los brazos cruzados.
Finn dice que no fue él – Santana.
Recibí ese mensaje de Santana justo antes de irme a la cena con mis padres, lo releí varias veces antes de negarme a creer que fuera verdad. El chico era un patán, y ya me había abordado dos ocasiones a golpes, por lo que podía apostar era un chico violento.
La cena se llevo a cabo en una mansión de la zona mas acomodada de Lima, a unos diez minutos de mi casa. El anfitrión de dicha cena seria un tipo llamado Burt Hummel, un empresario adinerado de la zona.
Saludamos a varias personas dentro de la mansión, mi padre me presento con algunos de sus socios. Después pude caminar libre por el salón, estuve un rato caminando entre la comida y demás, hasta que escuche una voz muy familiar.
"¿Blaine?" pregunte levantando una ceja, él me miro sorprendido por igual.
"Lucas, que sorpresa, no esperaba verte aquí" contesto aparentando emoción (yo sabia que no le caía muy bien).
"¿Aburrido?"
"No, no realmente, mi novio esta aquí conmigo, así que…"
"Hola, soy Kurt Hummel" lo interrumpió el chico castaño al que habíamos cantado el viernes pasado.
"Lucas" salude "¿Hummel?"
"Mi padre es el anfitrión de esta cena" aclaro rápidamente.
"No tenia idea"
"Casi nadie, mi padre y yo no somos muy parecidos" dijo Kurt sonriéndome "tu cantas ¿Cierto?"
"Si, soy del coro, igual que Blaine…"
"Lo se, solo quería cerciorarme ¿Y eres rubio natural?" el castaño se acerco inusualmente hacia mi como intentando examinar mi cabello detenidamente.
"Si" conteste algo incomoda por la cercanía.
"¿Te gustan las guitarras?" volvió a preguntar.
"Pues toco una, por lo que si" conteste tocándome el cuello en señal de incomodidad, porque Blaine tenia cara de asesino.
"Mi padre tiene una amplia colección, deberías venir a verlas algún día ¿Qué dices?"
"Mmmm… lo pensare…"
"Es una cita entonces" finalizo el chico entusiasmado.
"Kurt, tu padre estará esperándote ahora" dijo Blaine intentando llamar la atención de su novio, que al parecer se hallaba embelesado conmigo.
A regañadientes el castaño siguió a su novio, no sin antes dedicarme una sonrisa radiante. Suspire aliviada de ya no tener a aquel chico mirándome raro.
Santana POV
No le creo, debe estar mintiendo – Quinn
Quinn seguía muy preocupada por su querida Rachel, la verdad a mi me parecía que mi querida amiga estaba sobreactuando, pero obviamente le tenia que ayudar. Quinn no creía en las palabras de Finn, sin embargo yo si, fui yo quien se encargo de interrogar al chico, pude ver sus expresiones faciales y la forma de su respiración, y en definitiva el chico no mentía, a menos que fuera un gran actor, lo que yo ciertamente dudaba mucho.
Mire a mi alrededor, mi cuarto estaba hecho un desastre, habían pasado semanas enteras desde que no lo limpiaba. Ciertamente no tenia ganas de hacer nada. En mi cabeza seguía rondando la rubia, la que salió corriendo y dijo no recordarme. No se porque me intrigaba tanto, tal vez fuera su belleza misteriosa, el hecho de que la conocía antes o tal vez porque me gustaba mucho, no lo sabia, lo que si sabia era que deseaba volver a verla.
Jeff había dicho que su hermana elegía patanes como novios, y eso significaba que ciertamente yo era su tipo. Sonreí ante mi propio pensamiento, "chico malo" ¿En que diablos me estaba convirtiendo? Mi hermano era el chico más bueno y nerd que jamás conocí. Y ahora yo reemplazando su identidad y era un chico malo, era de alguna manera gracioso.
"¿Santana?" pregunto mi padre tocando mi puerta suavemente.
"¿Si?"
"Vístete con tu mejor traje, esta noche hemos sido invitados a un evento importante" me comunico él entreabriendo un poco mi puerta.
"Pero no deseo ir" me cruce de brazos.
"Anda cariño, solo será un rato" suplico él.
"No"
"Santiago, no es una petición, es una orden, iras y punto" tercio una voz enojada, era mi madre.
"Pero…"
"Apresúrate o llegaremos tarde" dijo finalmente ella desapareciendo por el pasillo.
Mi madre nunca lo admitiría, pero yo lo sabía; Santiago siempre fue su favorito, y ahora él se había ido, en su lugar solo estaba yo, su gran decepción.
Esa noche me vestiría con un traje sobrio que mi padre había comprado en Italia para mi hermano.
La fiesta era en una mansión cerca de la casa de Quinn, como odiaba esos eventos tan pomposos, pero sabia que tenia que soportarlo, me había propuesto una meta desde hacia meses; solo necesitaba ahorrar el suficiente dinero, y entonces emprendería un viaje por todo el país a motocicleta.
Ya se que suena muy ilógico o absurdo, pero eso era lo que quería, lo que necesitaba. Mis padres tenían un fideicomiso para la universidad de mi hermano y la mía, y ese dinero aun no había sido tocado, pero cuando cumpliera los 21, seria la tutora oficial de esa cuenta, eso significaba dinero inmediato, mas el que tenia ahorrado. Lo tenía todo planeado. También me propuse que después de ese viaje, jamás volvería a Lima, viviría en New York y mis padres no me podrían controlar nunca más. Pero hasta ese momento solo era un sueño más.
Estuvimos como una hora saludando a todos los conocidos de mi padre. Estaba al borde del aburrimiento total, pero una cabellera rubia me saco de mi sopor, era Quinn, y del otro lado de la estancia estaba Rachel y Finn hablando animadamente, me supuse que mi querida rubia aun no los había visto. O Lima era muy pequeño o al destino le encantaba jugar con fuego.
"Rubio ¿Qué haces aquí?"– pregunte cerca de su oído haciendo que se sobresaltara.
"Lo mismo que tu, supongo" me contesto medio molesta por el susto.
"Tranquilo rubio ¿Por qué no me crees lo del grandulón?" le pregunte en voz baja.
"Solo pienso que alguien le hizo daño y él es el principal sospechoso" me contesto medio obstinada, solo rodé los ojos "Mira ahí"
"¿Dond…?" intente preguntar, pero las palabras me abandonaron al ver a una Brittany con un vestido que le quedaba magnifico, iba del brazo de Jeff.
"¿Quieres un vaso para la baba?" se burlo, mi rubia acompañante.
"Solo iré a saludar" dije antes de desaparecer entre el gentío.
Me abrí paso entre la multitud que me separaba de mi enigmática rubia. De nuevo ella pareció sorprendida al verme, Jeff parecía incomodo, me acerque a ellos.
"Buenas noches jóvenes Pierce" salude con cortesía absoluta. Ellos parecieron sorprendidos ante mi gesto.
"¿También puedes ser amable?" pregunto un poco brusco Brittany.
"Srta. Pierce, hasta yo se comportarme" dije sin perder la compostura. Sonreí para mi interlocutora, per mi sonrisa flaqueo al notar a los Señores Pierce caminar hacia nosotros.
"Buenas noches Joven López" saludo el Sr. Pierce.
"No teníamos idea de que su familia fuera invitada a este evento" agrego la Sra. Pierce.
"Buenas noches Señores Pierce, mis padres son amigos cercanos del Sr. Hummel" conteste aun con cortesía infinita "Espero que tengan una velada excelente y me puedan prestar a mi novia por unos momentos"
"Adelante, vayan" asintió el Sr. Pierce con inocencia.
Brittany me lanzo una mirada asesina, sabia que frente a sus padres no se podía negar, porque según ellos yo era su novio ejemplar.
Quinn POV
Santana había desaparecido mas rápido de lo que esperaba. Al parecer aquella rubia la traía loca. Volví a mirar a mí alrededor, solo para comprobar que no conocía a nadie en aquella dichosa fiesta que comenzaba a volverse insoportable. Yo prefería estar en casa, leyendo, practicando canto, o guitarra o lo que fuera, incluso haciendo tarea me podría distraer mas que en aquella soporífera fiesta de adultos.
Detuve mí mirada lentamente en una morena que estaba de espaldas a mí. No podía creerlo, era Rachel y estaba acompañada de Frankenteen. No podía creerlo, él era para mí el culpable de todo y ella estaba con él feliz de la vida, simplemente no podía aceptarlo. Ahora comprendo que solo estaba enojada. Enojada, porque un imbécil tenía a la chica que yo quería, obviamente ella no me quería.
"¿Bailamos?" me pregunto de pronto una chica que yo conocía perfecto.
Dejen sus comentarios, siempre me encanta leerlos y saber que piensan :D
.diannalopez
