Capitulo 2: ¿Coincidencia o tal vez… destino?

- Vamos Neus que llegaras tarde, siempre te pasa lo mismo.

- Si mamá, estoy terminando una tarea.

Ayer con todo lo del detective espiritual, no me dio tiempo a hacer los deberes. Bueno tampoco eran demasiados y he podido terminarlos esta mañana.

- ¡Adiós, me voy a clase! – Dije y salí corriendo.

Todo iba bien hasta que miré un instante hacia atrás.

- Aaau, lo siento, no estaba mirando. – Dije des de el suelo.

- Tranquila yo tampoco estaba atento. – Me dijo una voz dulce que me ayudó a levantarme.

- Tu estas en algunas de mis clases ¿no? – Me preguntó.

- Si, - Respondí mirando unos ojos verdes. – Tú eres Minamino, ¿No? Yo soy Neus.

- Encantado. – Dijo sonriéndome.

Era muy amable, y muy simpático. Pensé que seria algo más engreído ya que tiene a todas las chicas detrás suyo. Pero tenía algo, que me resultaba extraño. Sentí un escalofrió estando a su lado. Serian tonterías mías.

Estábamos andado juntos hacia clase. Comentando varias cosas sobre las asignaturas o los profesores.

Cuando llegamos a la puerta del colegio todo el mundo se centro en nosotros. No me di cuenta hasta que deje de reírme y miré hacia delante. Las chicas tenían cara de celos. Pero yo no quería nada con Minamino.

- Será mejor que me vaya, o llegaré tarde. – Me despedí.

- Claro nos vemos otro día. – Dijo sonriéndome.

Cuando me alejé, varias chicas se juntaron a su alrededor, pidiéndole que les ayudara en algún ejercicio o simplemente para dirigirle la palabra. Menuda panda de descerebradas. La verdad es que Minamino no parecía prestarles mucha atención.

- ¿¡Has venido con Minamino! – Dijo alguien sacándome de mis pensamientos.

- Hola Lara. Si nos hemos… chocado en la calle y hemos venido juntos.

- Ahora vas a ser la envidia de todas las chicas. – Dijo seguidamente de un… - Tienes que presentármelo. – Y me guiño un ojo.

- Claro, claro. – Dije sin que me importara demasiado.

Las clases se hicieron algo largas. Esta tarde había quedado con Lara para contarle lo de Yusuke, Botan y todo. No sabía por donde empezar. Decidí que lo haría de vuelta hacia casa. Lara y yo no vivimos demasiado lejos.

- Lara, debo contarte una cosa. – Dije mientras avanzaba hacia mi casa.

- Claro, dime. – Contestó poniéndose a mi altura.

- Veras, sabes de sobras lo de mis… ya sabes, mis poderes. – Dije procurando que no nos oyera nadie. – Ella sólo afirmó con la cabeza. – Pues resulta, que sirven para algo.

- ¿Cómo que sirven para algo?

- Sí, el martes por la noche vino a visitarme una chica, que decía que trasportaba las almas, y me pidió que colaborara con, un chico, para matar a demonios y espíritus malignos.

- Es increíble. Lo que no te pase a ti – Dijo riendo. – Les ayudaras, ¿no?

- Claro, debo mejorar mis habilidades, muchos demonios van detrás de mí.

Parecía que lo que le acababa de contar fuera la cosa más normal del mundo. La verdad es que casi no parecía sorprendida. Aun que después de tantos años supongo que era algo natural.

- ¿¡Ese chico no seria Minamino! – Me soltó de golpe.

- No, no, tranquila. Pero lo siento, no puedo decirte quien es.

- Oh, de acuerdo. – Dijo decepcionada.

Me despedí de ella y llegué a mi casa, saludé a mis padres y me tire en la cama de mi habitación.

- No se por que me siento tan agotada… Me daré una ducha y me pondré a estudiar.

La verdad es que necesitaba relajarme un poco. El sábado conocería a una maestra que me enseñaría a usar mis habilidades. Mañana seria un día largo.

Mientras me secaba el cabello con una toalla me puse a repasar matemáticas. Pero no pude estar demasiado tiempo porque mi madre me llamo para cenar.

- Que tal el día hija. – Preguntó mi padre sentándose en la silla.

- Bien, tranquilo. Mañana darán las notas del examen.

- Si no apruebas no saldrás de casa enana. – Dijo mi hermano en tono serio, pero se le escapo una risita.

- Claro, claro… - Contesté sin darle importancia.

Después de la cena mi hermano y yo discutimos sobre quien la recogía, yo guardaba un truco, solo tenia que decir que debía que estudiar para que mi madre obligara a mi hermano ha hacerlo.

Volví a tumbarme en la cama pero esta vez, para dormir.

Esta vez no llegaré tarde, me vestí y desayuné rápidamente y volví a emprender el camino hacia clase.

Las notas las colgaban después de la tercera clase, así que hasta entonces fue bastante aburrido, charle con Lara, molesté a Joan…

- ¡Vamos a ver las notas deprisa! – Dijo Lara cogiéndome de la mano y echando a correr.

- Neus… Neus… Neus… - Susurre pasando el dedo por la lista buscando mi nombre. – ¡Aquí! ¡Notable, genial!

- Enhorabuena Neus, casi me superas. – Dijo Lara sacándome la lengua en forma de burla.

- La próxima vez lo haré. – Respondí con una sonrisa.

Cuando estaba a punto de irme alguien me llamó.

- Hola Neus, ¿Qué tal el examen?

- HolaShuichi, bien, he sacado un notable ¿Y tu?

- Excelente. – Dijo sonriendo.

- Siempre igual – Correspondí la sonrisa. Cuando alguien me dio un codazo. – A si, esta es Lara, va a mi clase también.

- Encantada Minamino.

- Lo mismo digo. Tengo que irme, ya nos veremos chicas.

Lara estaba encantada, pero yo tenía la impresión de que ese chico ocultaba algo.