Capitulo 5: Guíame, te seguiré.
Ya estábamos otra vez, solo ha pasado un fin de semana y tengo la impresión de que ha sido media vida. Pero aquí estoy otra vez, en clase de nuevo, es lunes, y volvería a la rutina si no fuera por que por las tardes iré a entrenar…
- ¿¡Me estas escuchando! – Me saco de mis pensamientos Lara.
- ¡Claro, claro! – Dije volviendo a la realidad.
- ¿Entonces te parece bien o no?
- Si si… - Dije sin pensar. - ¿Qué es lo que me parece bien?
- ¡No me escuchas nunca! Te dicho si quieres que esta tarde vayamos algún sitio.
- Ah, bueno… Es que, tengo que entrenarme, ya sabes.
- ¡Genial! ¡Así me enseñas que haces!
- No, tranquila podemos ir a tomar algo, la verdad es que quiero descansar, es agotador. – Dije no muy segura.
- Ooh… De acuerdo. – Dijo Lara
-Otro día iremos.
Lara sonrió, y yo volví a mi cabeza.
- Hola chicas.
- Hola Minamino. – Dijo Lara.
- ¿Neus? – Dijeron los dos a la vez.
No se por que pero no podía concentrarme, seguía pensado en ese demonio llamado Hiei. Tenía el presentimiento de que no seria la última que vez que nos encontráramos.
- ¿¡Neus! – Repitieron
- ¿Qué? Ah, hola Shuichi.
- ¿Qué te pasa? – Me preguntó Shuichi.
- No nada, nada. ¿Me disculpáis?
Dejé a Lara y Shuichi solos, me fui al pasillo y me apoyé en la ventana, mirando al cielo.
- ¿Tu sabes que le ocurre?
- No. – Le contestó Lara algo molesta.
- ¿No deberías ir con ella?
- La conozco, antes de contar nada, quiere estar sola. Usa demasiado la cabeza.
Shuichi se rió. Y Lara le sonrió. Se quedaron hablando un rato, oía sus risas através de la puerta.
Yo tenía un mal presentimiento y no sabía que era. De pronto un escalofrío me recorrió el cuerpo. Mire hacia todos lados. Lo vi, en los árboles, me miró un instante y desapareció. Era Hiei. ¿Qué hacia ahí?
Me eché hacia atrás rápidamente cuando me choque con alguien.
- Lo siento Shuichi. Discúlpame.
Corrí hacia clase.
- Neus, he invitado esta tarde a Minamino, ¿no te importa, verdad? – Dijo Lara al verme.
- Claro que no, nos vemos esta tarde. ¿En la cafetería de siempre verdad? – Le dije con prisas.
Ella asintió con la cabeza.
- ¡Genial nos vemos. – Dije recogiendo las cosas.
- ¿A donde vas? Quedan dos clases.
- Lose, tengo que irme, dile a los profesores que me puesto enferma. Adiós.
Salí corriendo sin ni si quiera dejar responder a Lara. No podía evitarlo. Algo me impulsó a hacerlo. Corrí sin muy bien saber a donde, pero corrí, guiada por mi instinto. Alguien me llamo de lejos. Frené en seco y mire hacia un lado.
- Neus, que haces aquí, deberías estar en clase.
- Y tú que Yusuke. – Sonrió y le correspondí la sonrisa.
Mire hacia los lados.
- ¿Buscas algo?
- Yusuke, no has notado…
- Sí, es fuerte. ¿Por qué lo buscas?
- Creo que me espía.
De pronto lo vi, y eche a correr detrás suyo dejando a Yusuke con la palabra en la boca. Se paralizó un instante y luego me siguió. Ya le llevaba bastante ventaja así que se apresuró.
Llegue a un río, estaba atardeciendo. ¿Tan pronto? ¿Por qué?
- ¿Quien eres, que quieres? – Dije mirando a un árbol. Estaba ahí, tumbado, como si nada.
- Has venido. – Dijo abriendo los ojos y bajando.
- Eres Hiei, ¿verdad? ¿Qué quieres? – Dije totalmente seria.
- ¿Que qué quiero? Veras quiero…
"En el colegio…"
- Minamino, ¿sabes donde ha ido Neus? – Dijo Lara.
- No, ¿Se ha ido?
- Sí, ha salido corriendo y no se a donde. Parecía preocupada y estaba muy nerviosa.
- Tendría cosas que hacer supongo. – Dijo mirando al suelo. – Oye acabo de recordar que esta tarde no puedo quedar, nos vemos otro día, ¿Vale?
- Cla… claro. – Contestó Lara decepcionada.
- Tengo que irme. – Fue lo último que dijo antes de desaparecer por los pasillos.
- ¿Que qué quiero? Veras quiero que vengas conmigo.
- ¿Estas loco? – Bromeé.
Él solo rió. Y a mi me invadió un terrible dolor de cabeza. Coloqué mis manos en mi frente y me derrumbé en el suelo. Me quede sentada unos instantes cuando note que alguien me agarraba y me desmayé.
- ¿¡Neus! ¿¡Neus! ¿¡Neus! ¡Mierda! Llegó tarde.
Oí la voz en la lejanía, era Yusuke. Abrí los ojos un instante y vi a Yusuke tras un cielo que volvía a ser azul.
