Capitulo 7: ¿Me invade la locura?
Kuwabara, Yusuke y Botan fueron al lugar del secuestro. Kuwabara que llevaba ventaja, llegó primeo, paro en seco al lado del río y se puso a pensar.
Parecía esforzarse mucho, como si de un momento a otro le fuera a salir humo de la cabeza.
- Mmmm…
- ¿Los encuentras ya? – Dijo Yusuke impaciente.
- ¡Un poco de paciencia que no es tan fácil!
Kuwabara se sorprendió, parecía nervioso.
- ¿¡Que ocurre! – Preguntó Botan.
- Que no los encuentro…
Yusuke le dio un puñetazo a Kuwabara.
- ¿Deja de hacer el tonto y concéntrate!
Hiei se quedó unos instantes en silencio, no sabia como reaccionar a tal pregunta. ¿A que venia eso? Esa pregunta le desconcertó.
Kurama también estaba algo confuso.
- Pero que tonterías estas diciendo… - Dijo por fin Hiei.
- Nada, olvídalo…
No se muy bien por que pregunté aquello, y en un momento como este, pero… Me salio solo, mi mente soltó esas palabras.
Hiei seguía algo extrañado, dejó de mirarme, se dio la vuelta rápidamente y se dirigió a Kurama.
- ¡Kurama lárgate!
- No sin ella.
- No quiero tener que luchar contra ti, no te lo repetiré. ¡Fuera!
- Hiei, así no solucionaras nada. – Intervine.
Los dos me miraron al instante. Noté el cambio en la mirada de Hiei al referirse a mí.
- Una vez este en libertad los del mundo espiritual podrán ir a por ti igual. – Continué
- La verdad es que dudo mucho que el mundo espiritual rompiera un trato así como así. – Respondió Kurama.
- ¡Kurama no ayudas! – Dije en un tono para nada serio.
Los dos nos pusimos a reír. ¿Reír? ¿En un momento como este? La verdad es que no lo entiendo. Es una situación algo extraña. No siento peligro, estoy bastante tranquila… Tal vez este loca.
- Dejad de reír, ¿¡no comprendéis la situación!
- La verdad es que tengo el presentimiento de que esto acabará bien. – Dije con total normalidad.
- ¿Bien? Ya estoy harto, ¡silencio!
- No noto su energía… Lo siento mucho, pero me es imposible…
- Tranquilo Kuwabara pero ¿Ahora que hacemos Botan?
- La verdad es que me temía que pasara… Es capaz de disimular su fuerza…
- ¿Disimular? ¿Qué quieres decir?
- Veras, ahora mismo no tiene toda la fuerza que podría llegar a tener. Y si no usa el ojo infernal es capaz de distribuir su fuerza por el espacio, con lo cual, al no acumularse en un punto no se puede detectar.
Yusuke y Kuwabara pusieron cara de extrañados.
- ¿Lo habéis entendido?
- Nada de nada. – Soltaron los dos a la vez.
Botan se sentó en el suelo algo desesperada.
- Que nos será imposible encontrarlo intentado captar la energía.
- ¡Nada es imposible para Kazuma Kuwabara el gran detector de energías! ¡El salvador de todas las chicas!
- Ya estamos otra vez… - Dijeron Yusuke y Botan al unísono.
Kuwabara se cruzó de piernas y se sentó en el suelo, cogió su barbilla con la mano derecha y se concentró en captar a Hiei.
Kuwabara era algo estúpido e infantil, pero cuando había que ponerse serio lo hacia. Si era un tema importante, se centraba. Lo olvidaba todo y solo pensaba en ayudar lo máximo posible.
Lara no podía dejar de dar vueltas. Estaba en el parque de siempre, la gente que pasaba la miraban extrañados, pero a ella eso le daba igual. Había mentido, se sentía mal por eso, pero estaba claro que eso era lo que menos le preocupaba.
- ¿Un secuestro? ¿Un secuestro?
No paraba de repetírselo una y otra vez. A ver si así era capaz de creérselo. No comprendía por que había ocurrido.
- Yusuke, Botan, daos prisa…
Lara querría a ver ido con ellos, pero… No tiene esos "poderes" como ella los solía llamar. Hubiera sido una molestia. Aunque deseaba ayudar.
- Kurama lárgate de una vez. Me estoy cansando.
Hiei saco su espada y amenazó a Kurama. Él dio un paso atrás pero no parecía tener intención de irse.
Su cara mostraba algo más de preocupación que antes. ¿Dudaba que Hiei le pudiera atacar de verdad? La verdad es que parecían conocerse bastante bien. Hiei era bastante agresivo, pero… ¿le haría daño a un "amigo"?
Si es que lo eran.
- Kurama vete. No quiero que pelees por mi culpa. Además parece que os lleváis bastante bien. – Dije al ver tal escena.
- Pero Neus…
- Tranquilo, estoy segura de que estaré bien. – Sonreí.
