Hola. Bueno aquí otro cap, pero antes un resumen para que no se pierdan hehe
Quinn y Santana se visten de niños, Santana para huir de la prisión por un crimen que nadie conoce y Quinn desconoce las razones verdaderas de su disfraz de varón. Brittany esta embarazada. Lindsay esta comprometida con Quinn y Sam con Clemence (Francesa hermosa). Santana se unión a los Arcanos (organización de Clemence). Los planes de las familias para las bodas lo desvele en el cap anterior y ya. Disfruten. Y por supuesto que soy fanática de Harry Potter, haha ¿Quién no? xD
"¿Dónde estuviste?" – las luces de la sala de mi casa se encendieron, revelándome a Britt y a mis padres sentados ahí.
"Contéstale a tu prometida" – secundo mi madre con tono marcial.
Me quede pasmada, no esperaba encontrármelos ahí, mucho menos a los tres. Además parecían bastante disgustados. Eran las cuatro de la mañana, ellos deberían estar durmiendo en lugar de estar supervisándome.
"¿Qué tal si algo malo te hubiera pasado? ¿Qué hacemos entonces? ¿Llamamos a la policía?" – dijo mi padre, pocas veces lo había visto enojado como ahora – "Además andando con gente como aquella rubia."
"¿Qué?" – no entendía como es que sabían eso.
"Sospeche que te fuiste con ella, como en la fiesta se veían tan cercanas, como si se conocieron de toda la vida" – los celos en el tono de mi amada eran muy notables.
"Solo me largo a dormir…"
"¡Santana ven aquí!"
"¡Santana!"
Escuche los gritos de mis padres, pero los ignore, subí las escaleras con rumbo a mi habitación. Me puse la piyama rápidamente y me metí en la cama sin esperar a Britt. Intente conciliar el sueño, pero la adrenalina estaba demasiado fresca aún. Había olvidado esa sensación de satisfacción y poder cuando corría a toda velocidad por las calles. De pronto, escuche patrullas pasar por mi calle y la sangre se me helo, por suerte para mi, solo pasaron de largo.
Poco después sentí el peso de Britt sobre la cama, me hice la dormida. Escuche como susurraba mi nombre, luego un par de sollozos y sentí sus manos acariciando mi cara suavemente. Luego me abrazo por la espalda.
"Te amo Santana, tengo miedo de perderte" – susurro muy despacio a mi oído.
POV Quinn
Prácticamente corrí hacia la habitación de Lindsay. Ella ya me esperaba para bajar juntos a desayunar, se le veía de buen humor. Yo estaba un poco agitada por mi carrera y por lo que acaba de oír de labios de Máximo. Lindsay no lo noto, porque estaba enfrascada en la lectura de un libro.
"¿Quién es la chica de cabello rosa?" – pregunte intentando recuperar el aliento. Mi amiga pareció sorprendida al oír esto – "Porqué tu abuelo la quiere lejos de ti, de cualquier manera posible."
"Es… es Fleur" – su semblante cambio completamente, ahora parecía preocupada.
"Así que tienes mas de una enamorada" – concluí pensando con cierta lógica.
"Es Clemence… Fleur es Clemence" – aclaro con cierta exasperación mi amiga y comenzó a caminar nerviosamente por la habitación.
"Clemence no tiene cabello rosa, y tu abuelo sabe donde esta" – no comprendía nada.
"Mi abuelo no sabe que Fleur es Clemence, ahora déjame pensar" – me calló y continuo caminando por toda la habitación.
Mientras mi cabeza intentaba hacer las conexiones correctas, note que el libro que Lindsay leía tenía una inscripción en el interior.
Algún día seremos libres
Algún día escaparemos
Y finalmente seremos una
Serás mía y yo seré de ti
Mi ángel… Fleur
"¿Qué haces?"
"¡Au!" – exclame de dolor, me había arrebatado el libro y me había golpeado con él en la cabeza.
"¿Por qué eres tan curioso?" – pregunto sosteniendo el libro contra su pecho como protegiéndolo.
"Tal vez dejaría de ser curioso si me dejaran de ocultar tanta cosas" – dije entre molesta y resentida. Ella pareció entender.
"Está bien" – se sentó a mi lado en la cama, parecía mas calmada, sin embargo su preocupación seguía ahí – "Cuando tenia 15, fuimos a Londres de vacaciones de verano; ahí conocí a una chica rebelde…"
"¿Eso que tiene que ver con Clemence?" – interrumpí rápidamente, no quería que se fuera por la tangente.
"Espera, ya llegare ahí" – se acomodó mejor en la cama y miro con nostalgia el libro que tenia entre las manos – "Estaba enojada con mi abuelo, así que escape de casa para ir a una fiesta alocada en aquella ciudad que apenas conocía… cuando salí de la fiesta estaba bastante ebria y drogada, apenas y me mantenía en pie; y una chica se ofreció a llevarme a casa, era una motociclista vestida de negro, con piercings en la cara y el cabello pintado de rosa; ella también era adicta, pero lo contralaba mejor que yo[…] me llevo a su departamento para pasar la noche, pero no me quede por una noche; me quede dos semanas, cuando mi abuelo me encontró y me llevo a casa, era demasiado tarde, ya estaba perdidamente enamorada de aquella chica rebelde. Y aunque mi abuelo me mantuvo prácticamente en cautiverio, encontramos la manera de seguir viéndonos a escondidas, incluso cuando el verano termino, ella encontró la forma de seguirme hasta mi escuela y seguir en contacto… sin embargo casi un año después, ella desapareció… Fleur Delacour, mi gran amor…"
"¿Desapareció? Pero tu dijiste que estabas saliendo con alguien."
"No quería decirte que estaba comprometida con un extraño, como sea… volviendo a Fleur, creí que mi abuelo le había hecho algo" – continuo contándome Lindsay – "Le escribí cartas y se las estuve mandando a su antiguo departamento en Paris con la esperanza de que algún día contestara, durante ocho meses… nunca contesto" – una lagrima amenazaba con salir, me acerque para abrazarla, pero me rechazo – "Hace dos meses nos enteramos del compromiso de mi hermano mellizo, Samuel, con una joven francesa de alta categoría. Cuando vi la fotografía de aquella chica, casi me desmayo dé la impresión… porque era Fleur, aunque mas tarde me entere que su nombre real era Clemence."
"Wow, eso es… horrible" – pronuncie lento aun intentando procesar la información.
"Amaba a Fleur, ella se fue… pero aun así, no quiero que nada le pase a Clemence. Aunque me hubiera abandonado sin más."
La abrace, esta vez si me dejo hacerlo. Lloro en mi hombro y odie a Clemence. Ella no tenía ningún derecho de pedir un poco de amor de parte de mi amiga, cuando ella la había abandonado así. Esa chica me escucharía.
POV Santana
En la mañana, no quería reñir con nadie, por lo que me levante muy temprano y salí de la casa rumbo a lo desconocido, la verdad no tenía ningún sitio a donde ir. Así que lo primero que se me antojo fue comprar un café en una cafetería cercana al centro. Estacione mi jeep sin mayor problema y entre al local, estaba haciendo un poco de frio. Pedí un café caliente y cuando me disponía a pagar, me di cuenta de que había salido tan rápido de casa que había olvidado mi cartera.
"Yo pago" – dijo una voz masculina a mis espaldas – "Cualquier cosa por los hermanos."
"Claro…"
Mire al tipo, era un muchacho no mucho menor que yo, tenia una complexión delgada y vestía con un traje negro que reconocí de inmediato, era sin duda un miembro de aquella banda de Clemence, los Ar… arroba, no… los armados, no…
"Los Arcanos" – dijo aquel hombre sentándose en mi mesa – "Anoche no te dimos la bienvenida adecuada, estábamos de prisa."
"Gracias por el café" – le dije sin muchas ganas.
"Ya veo que no te agrada la compañía" – el tipo era bastante intuitivo ó yo era muy obvia en mi desagrado – "Me llamo Sebastián. Esta noche en el mismo lugar, misma hora, esta vez no llegues tarde; a Fleur no le gusta la impuntualidad."
"Ah…" – iba a decir algo, pero el muchacho ya caminaba hacia la salida.
Me recargue en la mesa, tarde o temprano tendría que hablar con mis padres y con Britt. Pero no quería. Además primero tendría que hablar con Quinn para aclarar su situación, quería escuchar lo que mi amiga tenia que decir respecto a toda la locura que acontecía últimamente. Levante la cabeza y mire a la ventana de cristal, vi a alguien conocida correr por ahí. Salí del lugar y la seguí, me olvide completamente de mi café.
"¡Rachel!" – le grite, pero la chica llevaba puestos sus audífonos, no me escucho, así que la seguí corriendo, cuando estuve a su altura la tome del brazo para que me notara.
"¡Tengo gas…! Ah, solo eres tú" – se quito los audífonos, pero siguió corriendo, como si no me hubiera visto.
"Rachel, espera, quiero hablar contigo…"
"¡No quiero saber nada que tenga que ver con Fabray!" – grito de lejos. Le seguí el paso y volví a quedar a su altura.
"Solo quería saber si estás bien" – le dije ya un poco agitada, por el esfuerzo – "Me preocupas. Si necesitas hablar o algo, estoy aquí para ti."
"Estoy bien, sobreviviré, dile eso al cretino de tu amigo" – apretó el paso y me dejo atrás. Si que tenia buena condición.
Aquella morena también estaba sufriendo, no te desenamoras de alguien de la noche a la mañana, menos literalmente.
POV Quinn
En el desayuno, la mesa parecía funeral. Todos se concentraban en sus platos, nadie se atrevía a levantar la mirada. Lo único que me reconfortaba era saber que después de aquel tortuoso desayuno podría irme a casa y pensar.
"Lindsay, Samuel" – dijo Máximo hablando por vez primera en toda la mañana – "Preparen su equipaje para una semana, recuerden que serán los invitados de sus prometidos durante cinco días."
"Si abuelo" – dijeron ambos al mismo tiempo. Casi me atraganto con lo que estaba comiendo, como siempre nadie me había avisado de eso.
"Señorita Poesy, Joven Fabray, espero que su noche no haya sido tan perturbarte, de verdad no me esperaba semejantes inconvenientes" – dijo Máximo ahora dirigiéndose a nosotros, yo simplemente asentí.
"Bueno, creo que algo se han de traer contra su familia" – dijo Clemence con calma y con un acento francés pronunciado. No había notado que cuando hablaba con Lindsay, su acento desaparecía por completo – "Sin embargo, cuando eso sucedía yo me encontraba en el baño, no podía dormir y baje a refrescarme ¿No es así Samuel?"
"Así es, solo que me preocupe por tu ausencia" – dijo el rubio sonriendo y tomo la mano de la chica.
Después del desayuno, subimos a las habitaciones de nuevo. Me senté en la cama y mire como Lindsay empacaba sus cosas. Como ya dije, su buen humor había desaparecido por completo.
"Mi hermano no esta enamorado de Clemence, pero lo finge bastante bien" – se quejo mi amiga mientras empacaba con algo de violencia.
"¿Te molesta?"
"No…"
"Yo diría que si" – asegure tomando en cuenta su actitud.
"Solo digo que, no tiene ninguna necesidad de fingir" – mi amiga comenzaba a molestarse – "Pero todo lo que tenemos aquí, son mentiras."
Una hora más tarde, estábamos saliendo de la casa Pierce-Evans. Un auto lujoso se encargo de llevarnos hasta mi casa. El recorrido se hizo en silencio, no quería que Lindsay se molestara mas de lo que ya estaba, además no tenia nada de lo que hablar con ella, sin contar que de mi mente no podía salir Rachel.
Mis padres y unos guardias nos esperaban en la puerta de mi casa. Uno de los guardias ayudo a bajar el equipaje y a subirlo a mi cuarto. Mis padres me abrazaron, tal cual padres amorosos que no eran. Entramos a la casa y Lindsay subió directo a la habitación, quería estar sola. Sin embargo me preocupe, porque todas mis cosas de niño falso se encontraban ahí. Pero mi madre me tranquilizo diciéndome que mis cosas habían sido removidas al cuarto de huéspedes. Solo mi ropa normal se podía hallar en el cuarto.
Mis padres me tenían un regalo por haberme portado tan bien los últimos días. Era un celular nuevo de ultima generación, claro que no me importaban ninguna de las características, solo quería tener un medio de comunicación con el mundo exterior. También me informaron que ya podía frecuentar de nuevo a Santana, que al parecer los señores Poesy y Pierce-Evans daban su aprobación a mi amigo.
"¿Lindsay?" – pregunte antes de abrir la puerta lentamente, pero no obtuve respuesta, mi amiga se hallaba plácidamente dormida, no quise despertarla. Solo tome su celular y busque a Britt entre sus contactos, lo anote en mi nuevo teléfono, necesitaba preguntarle a Britt por el nuevo numero de Santana.
POV Santana
No había ido en todo el día a mi casa, tenía decenas de llamadas y mensajes de Britt, y por supuesto también de mis padres. Sabía que tenía que volver, que ellos estarían preocupados, pero la verdad no quería enfrentar la reprimenda que me darían los tres.
Y sin comer un solo bocado en todo el día, me presente con mi jeep en la autopista norte a media noche. La mayoría ya estaban ahí, solo faltaba Clemence y todo mundo ahí se empecinaba por llamarla Fleur. Me mantuve lejos de los demás, no conocía a ninguno de ellos, solo Sebastián, bueno al menos sabía su nombre. Sin embargo hasta mis oídos llego una conversación que me pareció interesante, me acerque para escuchar mejor.
"…esa chica es un ángel o es muy tonta" – dijo Sebastián riendo con socarronería, la chica que estaba con él lo golpeo en el brazo.
"No le digas así, ni siquiera se porque te cuento mis cosas" – dijo enojada. Pude reconocer su voz como la chica que me dijo niño rico.
"Relájate pelirroja, solo digo que yo no te hubiera perdonado después de lo que le hiciste a ella" – el chico se encogió de hombros y siguió fumando.
"Ella es una persona única, creo que la amo" – exclamo la chica recostándose sobre la hierba.
"Pues no creo que ella te ame, no después de que la quisiste violar" – Sebastián dijo esto muy a la ligera, pero se arrepintió al ver la expresión de ella – "Digo, eso fue prácticamente lo que hiciste."
"Solo intente besarla" – se defendió la chica levantándose, parecía enojada.
"La embriagaste en al fiesta de su novio, la llevaste a la azotea, la intentaste besar, ella se negó, la golpeaste… creo que eso es peor de lo que suena" – el chico seguía tranquilo.
"Ya te dije, ese día no tome mis medicamentos, me sobrexcite" – la chica ya parecía exasperada – "¡Tu no sabes nada!"
"Relájate fenómeno" – dijo Sebastián con desprecio en la voz, no le gustaba que le gritaran sin duda.
"¡Me las pagaras!" – grito la chica abalanzándose sobre él, el chico intento defenderse, pero ella parecía fuera de si. Todos comenzaron a reunirse alrededor de ellos, una persona paso rápidamente a mi lado y se metió en la pelea, era Clemence.
"Tranquila, solo respira" – la francesa había tomado a aquella pelirroja por la cintura y le susurraba cosas al oído, la chica parecía comenzar a tranquilizarse.
"Esta loca" – me dijo Sebastián en voz baja acercándose a mí – "Siempre lo he dicho."
No le hice mucho caso a lo que el chico me dijo, me quede pasmada mirando la escena de Clemence tranquilizando a aquella chica. Y ahora todo parecía tener sentido, por fin después de todo este tiempo, había descubierto al agresor de Rachel. Era esa pelirroja que parecía tan inocente, pero ¿Quién era ella?
"Marissa…"
Saludos. (.diannalopez)
