El Amor Sobrepasa Obstáculos Como El Papeleo II

Dos horas han pasado desde que la Primera Teniente había decidido en ayudar al Coronel a terminar su tarea diaria: el papeleo. La pareja, aunque ellos no se los admiten, estaban trabajando sin cesar en un silencio muerto.

'Rayos. Porque esto es tan duro; acaso es muy difícil tener una bendita conversación con ella?' Roy, no estando muy seguro de sí mismo, estaba maldiciendo el silencio que había entre él y su subordinada.

No. Riza era más que su subordinada…

Ella es su amiga.

Si. Esa es la palabra correcta.

...Espera. Ahora que la palabra amiga no era lo muy suficiente…Es como si todavía falta para resolver un rompecabezas que le hace falta la pieza verdadera…

Roy no sabía que era pero él se decide en prestar caso al presente como el bendito papeleo que le impide irse en santa paz a su apartamento. El de verdad debería pensar en conseguir una secretaria que se encargue del papeleo. Para ella habrá beneficios: Roy le pagaría bien, también será afortunada de ver su rostro apuesto los 6 días de las semanas por 60 horas semanales, entre otros beneficios que ofrece el cuartel.

Sip, nota mental: a primera hora en la mañana, publicar en el periódico un anuncio para la búsqueda de una secretaria apta para trabajos tediosos como el papeleo, que reciba y evita las llamadas innecesarias como las de Hughes (y si llama alguna fanaticada que la reciba a él una a la vez para así mantener control en la línea telefónica—la otra vez la factura del teléfono le costó el ojo de su cara apuesta) y otros trabajos secretariales. Requisitos: disponibilidad inmediata, ser joven y atractiva y tener puesto una mini falda en los días de labor.

Satisfecho con su anuncio, Roy sonríe malignamente. Pero su expresión se le resbala al aterrizar a la realidad: todavía tenía que terminar su papeleo y Riza estaba trabajando como una mula.

Riza! El por poco se olvidaba de ella! Que tonto de tu parte, Roy!

"Riza?"

La Primera Teniente pauso por un momento su tarea al escuchar que Roy la había llamado una vez más por su primer nombre en el día de hoy. "Si, Corone—digo, Roy?"

"Podemos nosotros platicar por un rato?" El trato de no escucharse estúpido con sus palabras.

"Bueno...nosotros tenemos un trabajo largo de que terminar." Riza le recordó, lamentablemente.

"Entonces vamos a tomar un pequeño descanso. Nosotros estuvimos trabajando sin cesar ya por dos horas corridas." El da la sugerencia no solamente para el sino para ambos.

Riza no tuvo más remedio que aceptar su sugerencia ya que sus pies le estaban empezando a doler. "Conmigo no hay problema." Ella archiva el documento que tenía en sus manos y lo guarda en un expediente antes de que ella se sentara en una silla que quedaba cerca del escritorio del Coronel, "De que me querías platicar?"

"Las damas primero: tu pones el tema. Y te prohíbo hablar de cosas relacionadas al cuartel."

"Pues en realidad a mi no se me ocurre nada. Qué tal si tu pones el tema, podemos hablar de lo que sea."

"Está bien." Roy asiente con su cabeza, 'Demonios…De que le hablo…?' El pensó fuertemente en un tema apto para llevar a cabo una conversación común y corriente, "Como se encuentra…Black Hayate?"

Riza levanta una ceja. "El se encuentra bien, el cada día mas crece. Entre el más crece, yo le enseño cada vez mas disciplina."

"Ay, caramba. Que él hizo esta vez?"

"El no hizo nada; yo simplemente lo entreno para que algún día el sea útil en el cuartel."

'Obvio que entrena al pobre con pistolas.' Roy pensó antes de hablar, "Si, el sería muy útil en rastrear pistas con su olfato en las misiones. No es una mala idea: sería una buena proposición en la próxima reunión con los oficiales de mayor rango, incluyendo el Furor Bradley."

Roy había violado las reglas pero lo que dijo era muy válido para recordarle las reglas establecida por el, Riza pensó. "Tú has tenido una vez un perro de mascota?" Ella lo dice ya que había escuchado una vez que el ama los perros.

"Si, yo tuve un perro de mascota, pero eso fue hace mucho tiempo cuando yo era joven era un niño. Yo no me acuerdo mucho de él…lo único que me acuerdo es que mi perro era un macho, manso y juguetón casi como Black Hayate."

"Y que paso con él? Estas hablando en verbo pasado."

"Un vehículo iba a una velocidad rápida cuando yo y mi mascota caminábamos la calle en una tarde-- yo me pude salvar sin ningún rasguño, pero mi mascota se quedo en medio de la calle para ladrarle al automóvil, y…"

"Lo siento mucho." Riza dijo en pésame, al deducir sus palabras.

"Está bien, Riza. Ya yo me resigne y seguí con mi vida adelante. Me acompañarías a llevarle un ramo de flores a su tumba? Llevo tiempo que no lo visito."

Ella asiente su cabeza en afirmación, "Por supuesto que sí."

En lo que pasaba el tiempo, Roy y Riza seguían conversando de lo mas bien de temas en general excepto el tema de la política, el cuartel y la mascota difunta, que descanse en paz, para evitar que el Alquimista de Fuego se sintiera melancólico. Había llegado un momento que continuaron con la tarea, no dándose los dos en cuenta que habían hecho mucho durante el tiempo fugaz.

"Acaso te he contado una vez que había una ocasión en que Hughes me hizo una broma pesada?" Roy le pregunta a la rubia y ella dice que no con su cabeza en respuesta, "El vino un día al cuartel vestido de la Antorcha Humana y todo el mundo pensó que yo lo estaba quemando vivo con mi alquimia!"

Los dos se ríen juntos en melodía por un minuto entero.

"Ese Hughes siempre se las trae." Riza dice cuando su risa había bajado lo suficiente para poder hablar adecuadamente mientras examinaba una gaveta de un armario para después mirar a Roy con archivos en sus manos, "Esta gaveta está completamente llena, en donde más yo puedo colocar los archivos, Coronel Mustang?"

Al escuchar eso, Roy puso una cara seria, "Riza."

"Qué pasa?"

"Me llamaste Coronel Mustang." El pareció estar algo decepcionado con sus palabras.

"En serio? Discúlpame, es la costumbre." Ella dijo sinceramente con algo pecado.

"Te voy a tener que dar una pequeña clasecita." Él le hace un gesto para que ella se acercara y ella lo hace, estando a su lado. El la mira a los ojos antes de comenzar con su 'clasecita', "Cual es mi nombre?"

"Coronel Must—quiero decir, Roy!"

"Como te cogí infraganti."

"Ves lo que digo? Es cosa de costumbre."

"Te voy ayudar. Te repito, cual es mi primer nombre? Repite después de mí. Roy."

"Roy."

"Roy."

"Roy."

"Roy."

"Roy."

"Eso es, Riza! Mi nombre es Roy. R-O-Y. Ahora vamos a ver si es verdad que te lo aprendiste. Cuál es mi nombre?"

"Roy. Tu nombre es Roy."

"Muy bien, Riza." Roy le dice en felicitaciones, "Viste? No es nada difícil de pronunciar mi nombre. Quiero que me llames así de ahora en adelante. Solamente me llamaras el Coronel Mustang cuando se trata de motivos del cuartel. Lo que ahora existe es Roy, nadie más. Como solamente estas aquí como Riza, no como la Primera Teniente Hawkeye."

"Hay algo que yo todavía no entiendo. Porque insistes con esto en llamarnos mutuamente por nuestros primeros nombres?"

"Yo sé que no llevamos mucho hablando en el día de hoy, pero fue lo suficiente para conocer quién es Riza. Ella es una persona un poco más abierta y fácil de hablar que la Primera Teniente Hawkeye. Ella es seria, reservada y tiene pistolas."

"Bueno, yo prefiero al Coronel Mustang. Pero… Roy es mejor." De ahí como que las miradas se volvieron intensas…y Riza como que no podía de la intensidad que Roy llevaba en sus ojos oscuros que desvió un poco su mirada, "Um, nosotros debemos volver a la tarea."

Con esas palabras, la intensidad en los ojos de Roy bajó, "Tienes razón." De repente mente, Riza se puso en estado alerta, "Que pasa, Riza?"

"Escuchaste eso? Escuche movimientos: es como si no estuviéramos solos."

A Roy se le entra la curiosidad: se supone que todo el mundo se había ido para sus hogares, incluyendo los conserjes de mantenimiento, "Iré a investigar."

Riza persigue detrás de él, "Iré contigo."

Una hora después de buscar en todas las facilidades de cuartel, la pareja vuelve a la oficina con las manos vacías: no llegaron a encontrar absolutamente nada sobre la fuente de la interrupción que ocurrió no hace mucho.

"No había nadie. Que extraño…Te lo juro, Roy, que yo escuche a alguien haciendo ruido."

"No te preocupes, Riza, yo te creo en lo absoluto. Gracias a ese idiota nos atraso el tiempo en terminar el trabajo—todavía nos queda mucho por terminar."

"No importa. Lo terminaremos juntos antes de que salga el sol."

Roy hace una sonrisa maligna a la determinación de Riza, "Continuamos?"

Y ella le devuelve la misma sonrisa, "Por supuesto."

El se ríe un poco en ironía, colocando una de sus manos en uno de los hombros de ella. "Esa es mi Riza. Ya que me acuerdo, aquí en la oficina yo tengo guardada una cafetera. Yo puedo ir a la área del comedor y colar café para los dos."

"Muy buena idea. Que tal mejor si yo lo hago para que así tu avances en firmar con calma."

"No quiero que vayas sola. Sera mejor que yo lo haga." Él lo dijo casi como un sobre protector.

"Anda, ve adelanta el trabajo, yo vengo lo más rápido posible."

Roy suspira en derrota: ella tiene un buen punto, por fin decidiéndose en escucharla, "Está bien, tu ganas, Riza." Y desde ahí, el empieza a buscar la cafetera que tenía guardada en uno de los armarios de la oficina. Luego de encontrar el objeto, se lo entrega a Riza, quien sin gastar tiempo procede a irse de la oficina.

El hombre de cabello oscuro observa a la rubia caminar hacia la dirección de la puerta con una sonrisa en su rostro guapo. Al ella abrir y cerrar la puerta de la oficina, el se sienta en su silla, preparándose para resumir con su tarea…todavía con la misma expresión, la cual nunca se le fue ni por un segundo.

El empieza a firmar el primer papel de 1,000 firmadas y archivadas. Cuando el llega al tercero, su expresión se le vuelve a caer en el día de hoy, así pausando su tarea en el proceso: algo andaba mal. El iba hacer su dichosa tarea por primera vez en su vida con una sonrisa y se pone a pensar: 'Mi Riza…? Desde cuando ella es mi Riza?'

En los pasillos, Riza caminaba hacia la dirección de la cafetería para hacer dicha tarea con la cafetera que Roy le entrego en sus manos. Un detalle que ella desconocía por completo es que una figura la observaba desde cierta distancia en silencio: la figura estaba cubierta por un sombrero, gafas oscuras y una chaqueta larga amarrada a su cuerpo que le llegaba hasta las rodillas de su pantalón y zapatos de vestir.

'Eso estuvo cerca! Si quedaba descubierto, todo esto se echaba a perder por el inodoro! Sera mejor que yo me vaya de aquí.' Resulta que la figura era masculina debido a su voz que hablaba mentalmente y su forma física, 'Por lo que he visto, todo va marchando bien de lo que me lo imaginaba…'

El sonríe malignamente en satisfacción, cumpliendo con sus palabras para irse del Cuartel de Central sin ser descubierto por nada ni por nadie.

N\A: Uuuyy, quien será la persona misteriosa que estaba espiando a la pareja? Descúbranlo mas adelante en este fic, si la autora no se tarda otros añitos en actualizar debido a ideas escazas y estar depegada de Fullmetal Alchemist por un buen tiempo.