¡Hola! Yo estoy escribiendo esto de acuerdo a la primera versión del anime, Fullmetal Alchemist como es la versión a la que estoy mejor orientada. La segunda versión\manga, Fullmetal Alchemist: Brotherhood me cambiaria el fic y seria otra vez empezar desde cero. Así que continuare esto según la primera versión del anime y tal vez añade algunos detalles de la segunda versión del anime\manga.
El Amor Sobrepasa Obstáculos Como El Papeleo III
Hace un momento dentro de la enfermería en el Cuartel de Central paso esta conversación:
"¿Cómo te sientes, Riza?"
"Ya está mejor. Eso no fue nada."
"¿Que no fue nada? ¿Cómo que no fue nada? ¡Mira nada mas como ese liquido malvado del demonio te dejo la mano! ¡Esa situación me tocaba reclutar las tropas de otros soldados y de una ambulancia! ¡Pobrecita! ¡Fuiste atacada por las manos del enemigo al estar sin mí, y-!"
"¡Roy, por favor, estas exagerando las cosas! ¡A mí se me viro una jarra de café caliente encima de la mano, no un acido químico!"
"Yo debí estar a tu lado desde que te fuiste a la cafetería…"
La conversación culmino con un suspiro audible de parte de Riza.
De vuelta a la oficina, Roy estaba otra vez sentado en su escritorio mientras firmaba el dichoso papeleo. Riza, por otro lado, estaba sentada en el mueble sofá con su mano derecha vendada de la quemadura. Roy le había prohibido a ella en hacer nada en lo que su mano reposaba o tan siquiera protestar como mula sin remedio. ¡Por los santos! ¡Ni que Riza fuera una bebe infante! ¡No es justo! Ella se quedaba sentada en el sofá como una tarada inservible mientras observaba como Roy continuaba el trabajo de firmar, archivar y guardar los documentos por los dos. Si solo ella no fuera tan despistada en virarse la jarra de café caliente encima…
"Dime, Roy, ¿cómo van las firmas de los papeles?" pregunto Riza para romper la ansiedad y la monotonía formulada en tan solo poco tiempo.
"He acelerado el trabajo mientras estabas en la cafetería. Digamos que nos falta cada vez mas menos de hacer," contesto Roy sin mirarla, aun concentrado en el papeleo.
"Eso es bueno de escuchar."
Entonces Roy se decide tomar un receso. El noto como Riza mostraba inquietud en su asiento durante las últimas dos horas. Para ayudarla a relajarse, el tomo la decisión de tomar un receso espontaneo para hablar con ella hasta que el antídoto de quemaduras trabajara su efecto.
"Riza, ¿le puedo hacer una pregunta de tipo personal?" Roy coloco el bolígrafo en mano al escritorio para acompañar Riza en el mueble.
"Sí, claro, pregúntame lo que quieras."
Pasaron otras horas y los dos se involucraron conversando con preguntas tras peguntas de parte de Roy mientras Riza las contestabas sin problemas. Los temas de su padre y sus vidas durante la guerra de Ishval fueron omitidas para no crear melancolía y traer de nuevo los malos recuerdos. Casi todas las preguntas trataban sobre la reservada Primera Teniente como una persona común y corriente y su forma de pensar desde un punto de vista general y personal. Hasta ahora Roy ha quedado interesado con las contestaciones: el estaba escuchando con atención a Riza durante todo el tiempo de la plática.
"Ah, y otra cosa que te quería preguntar, si no es mucha molestia. ¿Has pensado alguna vez en renunciar el ejército para realizar tu propia vida en el mundo exterior?" pregunto Roy con un interés indefinido.
Riza pensó en las palabras adecuadas: "Yo siento que este es mi lugar y pienso servir a la patria hasta el día que yo muera. También encontré en este lugar mi propósito primordial: proteger a toda costa a una persona. Esa persona es un gran líder, y eso es lo que se necesita dentro de este ejército. Yo tengo fe de que él lograra ser el próximo Fuhrer. Yo lo protegeré no solamente porque él es un líder y tiene a sus fieles seguidores que darían mucho por él, sino también porque él me importa mucho como ser humano."
Roy estaba callado y a la vez fascinado con este lado apasionado que Riza Hawkeye le expresaba con palabras.
"Yo quiero estar con él... para siempre a su lado," termino Riza suavemente. De momento se escucho la risa de Roy, y ella lo mira extrañamente, "¿Qué pasa? ¿Porque te ríes?
Roy le hablo cuando se dejo de reír: "Ay, Riza. No puedo creer que tú fueras algo ignorante con tus propios sentimientos. Tú te enamoraste de él sin caer en cuenta, eso es lo que pasa. Hablaste de él como si fuera de esos amores imposibles que los tienes tan cerca pero lejos de tu propio alcance."
Riza pensó mejor las cosas: pueda ser que Roy tenga razón… "Yo nunca lo pensé de esa manera…" ella se ruborizo: Roy tenía TODA la razón. Ella si estaba enamorada de esa persona. Ella se dejo llevar todo este tiempo con la idea de tener una gran admiración por esa persona única y especial que hubo en su vida.
Roy sonrió de forma traviesa, "Con que Riza Hawkeye se había enamorado de alguien y ella misma no lo sabía. El es muy afortunado en ser el objeto de tus afectos."
Riza cerro sus ojos y soltó un suspiro profundo, "El no sabe nada de esto y quiero que se quede así."
Roy la miro fijamente y cruzo sus brazos a su pecho, "¿Así que prefieres amarlo desde lejos y en secreto por el resto de tu vida?"
"Como siempre ha sido."
"Si sigues así, ¿qué pasaría si él encuentra a otra mujer?" pregunto Roy con seriedad.
Riza abrió nuevamente sus ojos para dar su respuesta con una mirada serena. "Su felicidad y su protección es lo que más me importa; el amor es lo de menos," contesto ella sin mostrar ningún tipo de remordimiento, "Y dime Roy, ¿has estado alguna vez enamorado de una mujer?"
Roy lo pensó primero antes de hablar porque para él sería algo vergonzoso hablar de sus sentimientos con otra persona. El estaba solo con Riza, y por eso tuvo la confianza en contarle, "Pues…Hay una mujer que me llamo la atención: ella es diferente a las mujeres que yo he conocido y coqueteado como mujeriego experto. No me le he acercado porque temo que yo a ella no le intereso y me rechazaría a simple vista."
Riza levanto una ceja. ¿A una sola mujer en Central no le interesa el famoso Roy Mustang? Vaya, esa mujer tal vez era ciega y tenia malos gustos en los hombres. Ahora, no es que ella estaba defendiendo a Roy, "¿A quién no le interesarías? Tu les gustan a casi todas las mujeres en el pueblo de Central."
Roy suspiro como si no tuviera alguna esperanza y dejo caer sus brazos a ambos lados de su cuerpo e inclino su espalda al sofá, "…pero no a ella."
"De todos modos, ¿no piensas jamás intentar en hablarle sobre tu interés en ella?" pregunto Riza con algo de preocupación.
"Al igual como tú nunca le confesaras a tu novio secreto que lo amas," dijo Roy casi resignado y conforme con la situación entre él y su amada.
Riza coloco una mano cálida en el hombro izquierdo de Roy, "Apuesto que a ella le gustaría por lo menos salir a una cita contigo si tomaras la valentía en confesártele..." Ella apretó su mano y le da al otro una sonrisa dulce. "…porque eres guapo, encantador, inteligente, carismático y amable."
Roy le devuelve a Riza la sonrisa con una de las suyas, estando agradecido por las palabras de aliento y enderezo su cuerpo en el mueble. Esas palabras lo estaba llenando de valor para hacer lo que su corazón le decía, "Yo lo intentaría si tu también intentas confesarte a tu novio secreto tu amor por él," dijo con honestidad.
Riza asintió su cabeza, aun con su sonrisa presente, "De acuerdo." Al solo ver que Roy dará el intento de conseguir su felicidad con la mujer que ha estado interesado la hizo feliz por dentro.
Roy levanto su mano y movió solamente su dedo meñique. "¿Promesa del meñique?"
Riza se rio un poco y levanto su mano al nivel de Roy. Ella unió su propio dedo meñique junto con el de él, "Es una promesa."
Después de jurar la promesa, Riza tomo en cuenta el tiempo que ella y Roy se le han pasado platicando al ver la oscuridad que hubo a través de la única ventana de la oficina. "Vaya. ¿Qué hora es?"
Roy miro el reloj que estaba colgado en una de las cuatro paredes de la oficina. "Es de madrugada…" el miro ahora a Riza, "¿Qué crees? Nosotros debemos tomar descanso por el día de hoy."
"¿Y qué tal de Hughes? ¿El no necesita todos los papeles firmados y archivados en la mañana?"
"¡Ah, sí! Mañana el cuartel no abre—es el día de los famosos que dieron sus vidas en la guerra de independencia de Central. Podemos aprovechar y terminar el resto durante todo el día…Claro, eso es si no tienes algún plan en particular."
"No se preocupe, mañana es un día perfecto para terminar el trabajo."
"¿Entonces no le molestaría a su novio secreto si me tomo prestada a su querida durante todo el día?"
Riza se sonrojó un poco ante el comentario juguetón, "Roy…"
Roy le gusto ver a Riza de esta manera. Le pareció que era linda, y el debería hacerla enrojecer más a menudo, "¿Acaso el es un hombre celoso?" Roy tuvo la curiosidad en conocer este hombre.
"¿Y qué tal de tu interés amoroso? No vaya ser que ella no le haga falta a Roy Mustang molestándola en su presencia en el día de mañana."
Roy encogió sus hombros, "Pues no lo creo; si ese fuera el caso, ella nunca me lo diría."
"Entonces esta todo hablado. ¿Mañana a las 10:00 horas?"
"Me parece bien," asintió Roy y se levanto por fin de su asiento. "Es muy tarde: yo mejor la acompaño hasta su casa."
Durante el camino, Riza se había reusado una y otra vez en ser acompañada por el Coronel debido a su vieja costumbre de caminar sola hasta su hogar. Roy le había insistido en hacerlo ya que la Primera Teniente estaba herida de su mano y era su obligación en cumplir como un caballero hacia una dama pobre e indefensa. Riza, eventualmente, dejo su tenacidad como ya los dos estuvieron cerca de la casa. Por lo menos el camino no fue tan largo de lo que Roy había anticipado en un principio al salir de los portones del Cuartel de Central.
"Aquí llegamos, esta es mi casa…" anuncio Riza y los dos se detuvieron al frente de la puerta principal. "Bueno cuídate mucho, Roy. ¿Estás seguro que no te va a pasar nada en camino a tu apartamento?"
Roy coloco sus manos en cada bolsillo de su pantalón, "No me pasara nada. De lo contrario, hare una barbacoa gigante en el medio de la calle a los que se me interpongan en el camino a mi apartamento," dijo muy seguro de sí mismo y busco algo en su bolsillo izquierdo de su pantalón. Cuando lo encontró, el saco la mano en forma de un puño y le entrega un frasco de medicina a Riza.
Riza miro el pequeño frasco y sus contenidos líquidos de color rojo que había tomado con su mano funcional.
"Ese remedio de alquimia casera se toma con un vaso de agua para que la quemadura en tu mano se te pase de la noche a la mañana," explico Roy.
Riza asintió su cabeza al entender la explicación.
Roy se torno de espaladas para caminar desde la casa de Riza hasta su apartamento. A los pocos pasos, el se detuvo como si estuviera contemplando algo que no ha hecho para irse de una vez en santa paz.
"¿Roy? ¿Se te olvido algo?" se pregunto Riza por si misma su cambio de humor.
Roy se devolvió hasta la puerta principal para estar otra vez a la cercanía de Riza. Riza tomo en cuenta la poca distancia que había entre los dos y la mirada desconocida que Roy llevo en sus ojos. El se veía como si quería hacer algo pero algo dentro de él se lo impedía de tal forma que él estaba luchando consigo mismo. También pudo oler su aroma del perfume intenso y masculino.
Roy levanto una mano para tomar la barbilla de su amiga. El cerro sus ojos, y comenzó acercar su rostro de forma lenta con el otro rostro. Riza no pudo hacer nada para detener a Roy como él estaba acercándola lentamente para cerrar la poca distancia: ella parecía estar rendida a la voluntad del otro. Cuando los dos labios iban a hacer el mínimo contacto, Roy reacciono que abrió sus ojos y se alejo inmediatamente de Riza.
Riza quedo estupefacta. Ella juro que Roy la iba a besar pero se retracto. "¿Roy? Yo…"
Roy ya estaba otra vez de espaldas. "Que tengas buenas noches, Riza," y empezó a caminar de una buena vez a su apartamento.
