No sé qué decir. Tan solo que ya tengo todos los capítulos terminados y que lamento muchísimo el abandono de este Fic. Espero que les gusten los siguientes capítulos, ya tan solo faltan 5.
Gracias por leer :)
POV Quinn
Armas cargadas, cuchillos afilados y ropa negra ajustada, yo ya estaba lista. Mis compañeras de cuarto aun se estaban poniendo los zapatos o ajustándose el aparatoso cinturón que Emma nos había proporcionado, un utensilio impresionante con compartimentos múltiples; para guardar balas de distintos tipos, esconder cuchillos, resistente al agua y a disparos. La verdad estaba impresionada con todo lo que la inglesa nos había dado en equipo, la ropa era perfecta para el camuflaje en la noche y el agua, los zapatos eran resistentes y flexibles por si se mojaban, las armas eran pequeñas y con silenciadores, y los cuchillos eran tan afilados que estaba segura que me podía depilar las piernas con ellos. Y finalmente los intercomunicadores resistentes al agua.
"Lista" – dijo Santana mirándose en el reflejo de la ventana – "Me veo más sexy de lo usual"
"Sin duda, pero sigues teniendo algo raro" – le seguí la broma.
Nuestra amiga francesa se veía muy tranquila, mientras yo era un manojo de nervios. Cuando subimos al auto negro de Emma, sentía que el corazón se me salía por la boca, toque mi pecho para calmarme, el traje tenía un bolsillo exterior y ahí había guardado mis gafas negras y el collar que Rachel me había dado hacia ya una eternidad; tenerlo cerca me ayudaba a calmarme, me hacia pensar que estaba con Rachel, siempre con ella.
Emma detuvo el auto a unas cuadras de los muelles Longsword que era donde Sam nos dijo era el gran desembarco, caminaríamos desde ahí. Bajamos del auto cuando faltaban veinte minutos para la una de la mañana. Caminamos nerviosas una detrás de la otra, la inglesa conocía el muelle mejor que nosotras por lo que ella nos guiaba, la noche nos ocultaba bien en las calles, pero en el muelle todas las luces estaban encendidas. Nos detuvimos un momento para analizar la situación, desde nuestra posición podíamos ver a hombres armados patrullando a lo largo del muelle, detrás teníamos el mar abierto, pero aun no había ningún barco en el agua, solo lanchas.
Clemence señalo el agua con la cabeza, Santana negó rápidamente; la perspectiva de entrar al agua helada en la madrugada no era alentadora, pero era única opción que nos quedaba. La francesa fue la primera en sumergirse, Emma la siguió, luego fue mi turno. Sentí que se me congelaban hasta las ideas cuando me sumergí completamente, luego nadé lo mas en silencio posible y seguí la figura difusa de Emma.
Nadamos hasta quedar debajo de los tablones del muelle, escuchamos las pisadas de los guardias sobre nuestras cabezas, temí que nos pudieran ver por los resquicios de las tablas, pero solo miraban al frente. Emma señalo al mar, observe como un barco enorme se aproximaba no muy lejos de ahí, tardaría una media hora en llegar, tal vez un poco mas.
"¿Ya avisaron a la central?" – dijo una voz de hombre.
"Si señor, todo está listo" – contesto otra voz.
No se escucho nada más en los siguientes minutos. Creí que iba a morir de hipotermia si seguía más tiempo en esas aguas heladas, pero para mi sorpresa el barco se detuvo a una distancia considerable del muelle, comenzó el movimiento caótico sobre nuestras cabezas. Tomaron las lanchas de motor que había ahí y se dirigieron al barco, luego silencio. Mire hacia arriba, no parecía quedar nadie en tierra firme. Clemence nos hizo señas con las manos y luego subió al muelle.
"Está despejado" – dijo cinco minutos más tarde desde arriba.
Al fin salimos del agua, sentía todo el cuerpo entumido. De acuerdo al menos ya no me moría de frio, pero ahora como demonios llegaríamos hasta el barco. No tuvimos que averiguarlo, porque por obra divina el barco estaba viniendo hacia nosotras y de nuevo volvimos al agua.
POV Santana
Me estaba congelando en el agua. Cuando el barco atracó, tardamos más de quince minutos en rodearlo para buscar un sitio para poder escalarlo, luego nos tomo tan solo diez minutos subir por una cadena enorme que pendía a tan solo medio metro del agua. Entramos a lo que parecían las cocinas, nos miramos confundidas, se suponía que esa entrada nos llevaría a las bodegas o eso es lo que estaba trazado en el pequeño plano que nos había dado Emma. Nuestra confusión solo duro poco, porque escuchamos pasos aproximándose, nos escondimos en la oscuridad que nos proporcionaba el lugar.
Cuando el tipo pasó junto a Clemence, ella lo tomo por el cuello y antes de que siquiera pudiera gritar ya le había rebanado la garganta de un tajo, hice una nota mental de nunca meterme otra vez con la francesa.
"Recuerden, Elena" – susurro Emma – "Nos separaremos, la primera que la encuentre nos avisa a las demás"
Asentimos silenciosamente, apreté el hombro de Quinn en señal de despedida y me encamine por la primera puerta que encontré. Eran escaleras ¡bingo!, baje cuidadosamente peldaño a peldaño, saque mi arma y le coloque el silenciador por si las dudas. Baje hasta lo que parecía ser la zona de calderas, hacia mucho calor y al fondo había unos hombres trabajando, no había nada que hacer ahí, era obvio que Elena no estaba en ese sitio.
Volví a subiral punto de partida, tome otra puerta, otra vez escaleras, pero esta vez hacia arriba, subí de mala gana maldiciendo mi mala suerte. Fui a dar a la cubierta, había muchas personas ahí, la mayoría estaban armados, no me convenía enfrentarlos, regrese al punto de partida una vez más. Esperaba que las demás tuvieran mejor suerte que yo. Entonces recordéalgo que me hizo sonreír.
"Santiago, cariño ven" – dijo una Gloria diez años más joven.
"Soy Santana mamá" – dijo con un puchero.
"Te dije que no les cortaras el cabello igual" – tercio su padre riéndose de la situación.
"Solo bromeo, si soy Santiago" – volvió a decir el niño riéndose de su madre – "Santana esta jugando con la vecina otra vez"
"Pero si estoy aquí" – dijo una niña flacucha con un corte extraño para su sexo – "¡Y no soy como Santiago!"
Esta vez tome directamente las escaleras que me guiaron a la cabina del timón, no había nadie ahí, la vista era buena, pude ver a varios hombres descargando cajas y demás cosas, supuestamente era un cargamento de armas, bueno de algo tenia que servir que estuviera en esa cabina, rebusque un poco entre los papeles que había regados por un escritorio; esperaba encontrar cartas de navegación, pero no había nada de eso, solo periódicos y documentos de antiguos desembarcos en el mismo muelle.
POV Clemence
La bodega era inmensa y se veía aun más grande cuando solo había un par de cajas por ahí, supuse que ya las habían descargado todas en algún otro puerto, solo quedaban un par de hombres hablando en susurros, no escuchaba nada. Me moví en la oscuridadentre algunos estantes, sentía las manos pegajosas por la sangre del tipo que acababa de asesinar. Los tipos comenzaron a caminar hacia la salida, me acurruque en el suelo para que no me vieran, y mientras estaba hecha un ovillo recordé a Lindsay.
"Se equivoca señorita Pierce, soy mejor que eso" – le dije mientras caminábamos tomadas de la mano por uno de los barrios pobres de Londres, donde nadie nos conocía, donde el mundo solo era nuestro.
"Entonces ¿Qué harás cuando termine el verano?" – sonrió burlonamente, ella creía que era una chica perdida y pobre, claro.
"New York, iré a la ciudad donde los sueños se hacen realidad" – dije sonriéndole, ella también sonrió dulcemente.
"¿Y cual es tu sueño?"
"Pasar mi vida junto a usted señorita Pierce…"
"¿Cómo casarnos?"
"Nos casaremos" – aseguré con toda la seguridad que una chica de mi edad podía tener.
"Creo que no es legal"
"Aun…"
Los tipos pasaron de largo junto a mí, me levante. Fui a donde aun quedaban cajas, estaban hechas de madera y parecían bastante solidas, no creía poder abrirlas con mis manos, mire a mi alrededor en busca de algo que me ayudara a abrirlas, supuse que cualquier cosa seria una pista mas en contra de Máximo.
Por fin encontré un pedazo de fierro oxidado lo suficiente largo para hacer una palanca, levante la tapa un poco, hacia demasiado ruido; creí que atraería a alguien, pero no. Seguí con mi labor, después de varios intentos la tapa cedió. Mire el contenido, era solo aserrín en la superficie, metí la mano para tantearel fondo, toque algo solido e intente sacarlo, pero estaba demasiado pesado. Aparte el aserrín para mirar mejor, era tan solo una caja negra, estaba hecha de plástico o de metal negro, no lo podía decir con seguridad. Abrí otras dos cajas de madera que contenían esa misma caja negra, pero al abrir la tercera escuche un leve sonido; aparte el aserrín rápidamente y esta vez era algo distinto, era una misma caja negra si, pero con un reloj adherido de a ella.
"Bomba" – dije a mi intercomunicador – "Tenemos que salir de aquí, hay una bomba aquí"
"Ya salgo" – me contesto Santana, pero de las demás no obtuve respuesta.
POV Quinn
Subí escaleras, revise cuarto por cuarto; no había rastro de Elena, pero tampoco de ningún guardia, eso me pareció extraño. De todas formas seguí buscando, hasta que di con una puerta cerrada, intente abrirla forzando la cerradura, pero no cedió. Luego escuche que alguien se acercaba, no tenia donde esconderme a menos que…
Me arroje por la borda, me sostuve solamente con mi cinturón y espere a que pasara lo que tuviera que pasar.
"¿Escuela de leyes de Yale?" – preguntó Rachel con el seño fruncido – "¿Por qué no Columbia? He escuchado que es mucho mejor y está en New York"
"Me gusta Yale, su programa es de los mejores de país y del mundo" – conteste, fue uno de esos días cuando vocalizamos juntas.
"Pero New York…"
"Lo sé, Rach lo sé" – dije cansadamente – "Pero no podemos estar siempre juntos"
"Tienes razón" – su voz sonaba triste – "Siempre, es demasiado tiempo"
"Si…"
Escuche como se detenían cerca de mí y abrían la puerta de la cerradura o eso quise pensar.
"Te dije que seguían aquí" – dijo una voz femenina.
"Solo quería asegurarme" – dijo otra voz masculina.
"¿Qué es eso?"
Escuche los pasos aproximándose a donde estaba, saque mi arma y me prepare para lo peor. Una chica se asomo por la borda y nuestras miradas se cruzaron por un momento… dispare. Subí lo mas rápido que pude para quedar frente a un hombre que me apuntaba con su arma, el tipo disparo pero fallo por poco, me arroje al suelo y desde ahí dispare cuatro veces, acerté en la pierna y el dorso del tipo.
"Me rindo" – dijo cuando me acerque para apuntarle de cerca. Recordé el plan, Sacar a Elena y matar a quien sea que se interponga, le apunte a la cabeza y dispare.
Nada paso, no tenia mas balas. El tipo comenzó a reír histéricamente, lo golpee con el mango de mi pistola y lo deje inconsciente. La puerta del cerrojo estaba abierta, estaba oscuro adentro. Escuche un leve forcejeo, busque a tientas algo que me permitiera ver, había un interruptor mas allá. Cuando encendí la luz me quede sin palabras, pero antes de que pudiera siquiera pensar, escuche la voz de Emma en mi intercomunicador.
"Tengo a Elena, hay que salir de aquí" – dijo.
Me acerque a donde estaban las dos figuras encadenadas, les quite la mordaza y los ojos azules de ella se llenaron de lagrimas.
"Clemence…" – dijo Lindsay en un hilo de voz.
"Es una trampa" – dijo Sam respirando trabajosamente – "Hay una bomba"
"Los sacare de aquí" – dije examinando las cadenas que los tenían prisioneros.
Eran grilletes, los sostenían en los tobillos y en las muñecas, y a su vez a la pared. Una llave, necesitaba una llave. Salí corriendo del cuarto, rebusque entre las ropas de la chica y el tipo inconsciente. No tenían nada. Tome mi intercomunicador y les pedí ayuda a las demás, Emma me contesto que ya estaba fuera del barco, las otras no contestaron. La chica no llevaba arma, por lo que tome el arma del tipo y volví a la habitación, les dispare a las cadenas que se unían con la pared, las cadenas que apresaban a Lindsay se rompieron, pero me quede sin balas.
"¿Puedes caminar?" – le pregunte a mi amiga, ella asintió – "Bien, baja las escaleras hasta la cubierta, Emma se encargo de los guardias del muelle, no tendrás problemas en bajar"
"Pero Sam…"
"Lo ayudare a liberarse" – le dije tranquilizadoramente – "Clemence te estará esperando abajo"
"De acuerdo, pero apresúrense, los estaré esperando abajo" – dijo ella, me dio un beso en la mejilla y se fue rápidamente.
"No saldremos de aquí ¿Verdad?" – dijo Sam.
"No" – conteste, me senté junto a él – "No sé que hacer"
"Es fácil" – dijo él – "Vete"
"No me iré, no te dejare" – me levante y mire los grilletes una vez mas, si tan solo no hubiera perdido mi cinturón.
"Mira en mi bolsillo" – saqué un pequeño disco – "Son pruebas que necesitan, vete Quinn y detén a mi abuelo"
"No, saldremos juntos de aquí o no saldremos…"
POV Santana
"Bomba" – dijo Clemence por el intercomunicador – "Tenemos que salir de aquí, hay una bomba aquí"
"Ya salgo" – conteste rápidamente.
Cuando al fin había encontrado algo interesante, resultaba que tenia que irme. Tome todos los papeles que mis manos me permitieron, mire hacia la cubierta, no había nadie ahí y en el muelle tampoco, se había despejado la zona, era un trampa, todo el tiempo fue una trampa, que imbéciles fuimos. Corrí hasta la cubierta, escuche el sonido de cadenas, observe anonadada como alguien caminaba hacia a mí.
"¡Lindsay!" – corrí a ayudarla, apenas y podía caminar con los grilletes que sostenían sus tobillos.
"¿Tú eres Emma?" – preguntó algo asustada.
"No, soy Santiago…" – intente explicarle, pero escuche un sonido que se extendía desde lo más profundo del barco.
No había tiempo, tome a Lindsay en mis brazos y saltamos por la borda, el agua amortiguo el sonido de todo, ella no podía nadar, hice que pasara los brazos sobre mi cabeza y se sostuviera con sus mismas cadenas a mi cuello. Cuando salimos a la superficie, el barco estaba en llamas y hundiéndose, nade trabajosamente hacia la orilla; Clemence, Emma y Elena estaban ahí mirando el espectáculo de llamas en el muelle y el agua. La francesa me ayudo con Lindsay, las deje para que pudieran decirse todo lo que no pudieron en tanto tiempo.
"¿Dónde está Quinn?" – le pregunte a Emma, ella negó con la cabeza – "No, ¡No!"
Volví al agua, no podía ser, mi amiga estaba bien, tenía que estar bien. Nade hasta muy cerca de las llamas del barco, ya casi no quedaba nada de él, se estaba perdiendo todo en el agua y la oscuridad de la noche.
"¡QUINN!"
(/odestafaberry)
