Capítulo 11: Loguetown.

Después de navegar un poco, una explicación rápida sobre el Reverse Mountain y, que la mayoría de la tripulación deseaba arrojar a Luffy por la borda, para callarlo acerca de llegar a donde Gold Roger pasó sus últimos momentos, los Sombreros de Paja finalmente llegaron a Loguetown.

- ¡Estamos aquí! - Luffy gritó cuando desembarcaron.

-El pueblo donde Gold Roger nació y fue ejecutado- dijo Johnny.

- ¡Luego regreso, chicos! - Luffy gritó antes de saltar del barco y correr hacia la ciudad.

- ¡Luffy! ¡Aguanta! ... Ahhh, se ha ido- Usopp dijo.

-Qué problemático- comentó Nami con un suspiro - ¿No puede quedarse quieto por cinco minutos?

-Has viajado con él más tiempo, ya debes saberlo- Nojiko dijo con voz burlona.

- ¡CÁLLATE! - gruñó la mayoría de la tripulación, haciendo reír a la morena, antes de que todos se prepararan para ir a la ciudad.

-Voy a comprar la comida- Sanji dijo antes de saltar de la nave.

-Iré a buscar algunos suministros y mejor equipamiento- habló Usopp.

-Necesito algunas espadas nuevas, pero no tengo nada de efectivo- murmuró Zoro.

-Te prestaré algo de dinero, con 300% de interés- Nami dijo con una sonrisa inocente.

- "No lo hagas, Zoro" - Nojiko pensó con una sonrisa de complicidad.

-Iremos contigo, hermano mayor- dijo Yosaku, mientras él y Johnny seguían a Zoro.

-Yo ... daré un paseo- Gin murmuró con seriedad, mientras salía de la nave.

- ¿Estás bien, Gin? - Nojiko preguntó mientras seguía a Nami, dándose cuenta de la actitud de su compañero de tripulación.

-Solo... voy a aclarar mi cabeza- respondió éste.

- ¡Muy bien! Nos reuniremos en la plaza principal a las 2 de la tarde, 2:10 a más tardar, ¿de acuerdo? - Nami dijo, antes de que todos se fueran.

Un rato después.

- ¿Qué te pasa, hermano mayor? - Johnny preguntó mientras los tres seguían caminando, buscando una tienda para comprar algunas espadas nuevas.

-Nada- Zoro contestó sin mirar atrás.

Hace unos momentos, los tres se encontraron con una hermosa mujer de cabello azul que eliminó a dos piratas sin esfuerzo, antes de tropezarse y dejar caer sus gafas. Zoro recogió sus anteojos mientras los espectadores se reían antes de devolvérselos, pero casi los aplastó al verla. Se trataba de la en ese momento sargento mayor Tashigi.

- "Eso sí que me impactó…. Se parecía a ella" - Zoro pensó antes de entrar en una tienda de armas.

- ¡Saludos! - dijo Ipponmatsu, el dueño de la tienda, mientras se frotaba las manos con una sonrisa - ¡Tenemos cuchillas nuevas, espadas viejas y katanas raras! ¿Qué estás buscando?

-Tengo 100.000 berries. Dame dos espadas- Zoro dijo sin rodeos.

- ¿Sólo eso? – murmuró el dueño decepcionado, su estado de ánimo feliz se desinfló al escuchar lo pobre que es - ¿Y ustedes dos? - preguntó, viendo a Johnny y Yosaku.

-Buscamos mejores versiones de estas cuchillas- Johnny dijo, mientras él y Yosaku levantaban sus espadas.

-Por ahí- habló Ipponmatsu, mientras señalaba la vitrina a la derecha de la tienda -. Y allí hay espadas de 50.000 berries- le dijo a Zoro, en dirección a algunos barriles a la izquierda de la tienda. Pero su rostro se iluminó en confusión y conmoción, cuando notó la espada blanca de Zoro.

- "Espera... ¡Esa es…!" - él pensó.

–D-disculpa- dijo el tendero con un poco de sudor y una sonrisa forzada en su rostro - ¿T-te i-importa si v-veo esa espada t-tuya?

Los tres lo miraron con escepticismo, pero Zoro lo dejó verla. El comerciante casi se enojó cuando vio que era lo que pensaba que era, antes de calmarse e intentar comprar la katana a un precio bajo, con Zoro naturalmente rechazando a oferta.

- ¡¿Esa acaso es?! - dijo la espadachina de cabello azul de antes, que había entrado a la tienda y miraba la espada de Zoro - ¡Sí es! ¡Wadou Ichimonji!

- ¡¿Tú otra vez?! – Zoro exclamó, y el dueño se enojó con ella por arruinar su trato. La chica contó todo acerca de cómo su katana era muy rara, antes de que el dueño le arrojara su espada Shigure.

-Nunca nos contaste sobre esa espada, hermano mayor- Yosaku dijo mientras tomaba una cuchilla que le gustaba.

-Digamos que tiene un valor sentimental para mí- contestó el peliverde.

-Es sorprendente que tengas ese tipo de espada- Tashigi dijo a Zoro, en tanto éste estaba buscando algunas cuchillas - ¿Pero estás buscando tres? Eso me recuerda a un cazarrecompensas llamado Roronoa Zoro- continuó antes de suspirar - ¿Por qué las mejores espadas están en manos de piratas o cazarrecompensas?

- ¿Eso está mal? - Johnny preguntó.

-No es eso- dijo ella antes de levantar su katana- Es solo que hice un voto para obtener todas las espadas famosas de las manos malvadas.

- ¿Cómo mi espada? - preguntó Zoro con una sonrisa.

- ¡No, no! - ella replicó rápidamente -por supuesto que no…. Es que las espadas están sufriendo al ser ensuciadas por manos tan nefastas.

Zoro le sonrió, ya que ella no sabía quién era él.

-Entiendo tu punto de vista, pero también deberías entender las circunstancias de las personas en su momento y lugar, además de que, a veces, la espada es la que elige a su portador.

Él tomó una espada del montón que había en la canasta, y Tashigi notó que ésta era diferente a las demás.

- ¿Qué? – Zoro preguntó, antes de sacar la cuchilla. Tashigi la miró asombrada, antes de hojear un libro, mientras que el dueño tenía una expresión sombría en su rostro.

- ¡Esa es Sandai Kitetsu! - Tashigi exclamó.

- ¡No venderé esa espada! - gritó el dueño.

Él y Tashigi discutieron sobre por qué no, junto con la esposa de Ipponmatsu, antes de que Zoro los interrumpiera a todos.

-Está maldita, ¿no? – comentó, atrayendo la atención de todos.

- ¡¿Cómo lo sabes?! - Ippon preguntó.

- ¡¿Está qué?! - Johhny y Yosaku dijeron al unísono.

-Puedo sentirlo- Zoro habló por lo bajo.

Ipponmatsu les contó cómo todos los espadachines famosos que portaron una espada Kitetsu tuvieron una muerte horrible. Tashigi se inclinó y se disculpó por decir que debería venderla, pero Zoro solo sonrió.

-Me gusta. La compraré.

- ¿¡QUÉ!? – gritaron todos.

- ¡¿No escuchaste lo que dijo, hermano mayor?! - Johnny preguntó.

- ¡Sé que quieres buenas cuchillas, pero querer una espada maldita es una locura! - gritó Yosaku.

-Mi suerte ... o su maldición- murmuró Zoro - ¿Qué tal si descubrimos cuál es más fuerte?

Luego lanzó la espada al aire, antes de extender su brazo izquierdo.

- ¡HERMANO MAYOR! - Johnny y Yosaku gritaron.

- ¡¿Qué haces?! - gritó Tashigi.

- ¡Esa espada es muy afilada! ¡Perderás tu brazo! - Ipponmatsu gritó.

-Entonces significaría que no tengo lo que se necesita- dijo Zoro antes de cerrar los ojos, bloqueando todo menos su mente.

Escuchó que la espada giraba en el aire cuando cayó y, para sorpresa de Zoro, golpeó su brazo con el lado sin filo, dejándolo ileso, mientras la cuchilla se hundía en el piso de madera.

-Me la llevo- dijo con una sonrisa.

Todos cayeron de rodillas o hacia atrás con asombro y alivio, cuando Zoro sacó la espada del suelo.

-Oye tú…. Búscame otra espada- le dijo a Tashigi.

-Emm… si- ella contestó temblorosa, pero Ippon les dijo a todos que esperaran, antes de correr a la trastienda y volver con otra espada.

-Ésta es Yubashiri- él dijo -. Nuestra tienda es pequeña, pero es la mejor espada que tengo.

-No tengo más dinero – argumentó Zoro.

-Toma ésta y la Kitetsu, son gratis- dijo Ippon -. Es mi forma de disculparme por tratar de engañar a un verdadero espadachín.

Johnny y Yosaku se compraron algunas espadas con su propio dinero antes de partir, siguiendo a Zoro.

- "¿Quién era ese tipo?" - Tashigi se preguntó, mientras la esposa de Ipponmatsu le ordenó a éste que sacara la basura.

Mientras tanto, Nami y Nojiko estaban caminando por la ciudad con algunas bolsas de compras antes de que la navegante se detuviera.

- ¿Qué pasa, Nami? - Nojiko preguntó mientras se detenía y la miraba.

- ¿Por qué realmente viniste de viaje con nosotros? - Nami contrapreguntó. Se miraron la una a la otra, antes de que Nojiko sonriera.

-La verdad, no lo sé- respondió -. Algo en mí dijo que fuera con ustedes. Eso es todo.

Era cierto lo que ella contestó, fuera lo que fuera.

- ¿Eso es todo? - Nami cuestionó.

-Es todo- Nojiko dijo, antes de comenzar a caminar de nuevo. Nami la siguió, mientras el viento se levantaba un poco.

- ¿Estás segura de que viene una tormenta? - Nojiko preguntó mientras miraba al cielo azul.

-Sí. Una bien grande- Nami contestó.

En otro punto de Loguetown.

Gin caminaba por la ciudad, ocupándose de lo suyo, y estaba perdido en sus pensamientos.

- "De vuelta a Grand Line" - pensó con una mirada sombría -. "Debo estar loco. Sólo estuvimos una semana, y ese bastardo Ojo de Halcón destruyó toda la flota de Krieg…. Y hay seis más como él".

Suspiró mientras miraba al cielo.

- "No lo negaré. Estoy aterrorizado de volver. Sin embargo, ese niño cree que ir allí es como hacer un picnic. Solo espero que sepa lo que está haciendo".

Siguió caminando, a pesar de que notó que un grupo de 20 personas que portaban espadas y pistolas lo rodeaban lentamente. Se detuvo cuando lo dejaron sin ningún lugar a donde correr.

- ¿Nos recuerdas? - uno de ellos preguntó, mientras los otros tenían expresiones mixtas, de burla a furia.

-En realidad, no- Gin dijo en un tono aburrido.

- ¡Deberías! ¡Somos todo lo que queda de las tripulaciones piratas que tu capitán destruyó! - otro gritó.

- ¡Don Krieg nos robó nuestros sueños de ir a Grand Line para encontrar el One Piece! - uno más espetó.

Ante la mención de Don Krieg, los espectadores a su alrededor comenzaron a hablar en silenciosos susurros de miedo.

- ¿Qué tiene eso que ver conmigo? - Gin preguntó -. Ya no soy un pirata de Krieg.

- ¿En serio? - dijo un hombre alto con una espada en la mano. Llevaba jeans grises, camisa azul, cabello anaranjado, que estaba zumbado, y zapatos negros -. Estabas bajo su mando cuando nos atacaste, ¡así que te mataremos primero antes de encontrar y asesinar a Krieg!

Luego corrió hacia Gin, quien no se movió de su lugar.

-Idiota- éste murmuró antes de esquivar el ataque y le dio un codazo en las costillas, aplastándolas antes de que el tipo cayera de dolor. Luego sacó sus tonfas, antes de girar una y sonreír - ¿Quién es el siguiente?

- ¡ATRÁPENLO! - gritó uno de ellos antes de que todos se aventaran hacia él. Uno corrió hacia adelante e intentó arrancarle la cabeza a Gin, pero éste se agachó, antes de golpear su arma en la espalda de su contrincante. Otro se las arregló para golpear su cara, pero eso solo hizo que recibiera un gran golpe de la tonfa del pirata. Uno por uno, Gin los derrotó a todos, antes de mirarlos y suspirar aburrido.

-Gracias por el ejercicio- dijo antes de guardar su tonfa y comenzar a caminar. Siguió su camino, incluso con los espectadores mirándolo con miedo.

-Dejen de mirarme- gruñó, haciendo que la gente se asustara y se escondiera. Todos, excepto unos pocos hombres bajo algunas capas.

-Eh, tú- uno de ellos habló.

- ¿Ahora qué? - Gin preguntó, claramente molesto porque no podía tener un momento para pensar -. Si estás aquí para pelear, será mejor que lo reconsideres.

-No, no tenemos problemas contigo- otro contestó -estamos buscando a un hombre con un sombrero de paja. ¿Has visto a este tipo? - preguntó antes de sacar el cartel de 'Se busca' de Luffy.

Gin los miró con los ojos entrecerrados.

- ¿Qué quieres con ese mocoso? - preguntó.

-Nuestro capitán lo quiere muerto, así que lo estamos buscando- un tercero respondió, antes de que todos sonrieran bajo sus capas, sin darse cuenta de que Gin estaba preparando sus tonfas.

En otro lado de la ciudad, Usopp, ya había conseguido una buena cantidad de arsenal y, sólo le quedaba una cosa por comprar: unas gafas de francotirador. No tarda mucho en encontrar unas perfectas para él y con un montón de accesorios; pero para su desgracia, una niña rubia vestida elegantemente, las compró delante de sus narices.

Muy molesto, Usopp persiguió a la chiquilla hasta la calle e intentó obtener las gafas por todos los medios, pero ella, lejos de hacerle caso, se burlaba de él. Al final, apareció el padre de la niña, quien no era otro que el famoso ex francotirador de la Marina Daddy Masterson, considerado en el pasado como el mejor del East Blue, que ahora se ganaba la vida como cazarecompensas. Éste lo había reconocido como hijo de Yasopp, quien lo había derrotado en el pasado, y después de algunas circunstancias, Usopp aceptó el reto del tirador: acertar a una veleta en forma de ballena con corona en el tejado de una casa que se encontraba varias calles más abajo, un tiro imposible. El hombre apuntó su pistola al narizón.

-Si fallas…- éste amenazó.

- ¡Bien! ¡Dispárame en el corazón! – dijo Usopp con determinación –esta vez sí estoy arriesgando mi vida.

Nami y Nojiko, quienes habían llegado de pura casualidad al sitio, trataron de detener el duelo, pero Usopp se mantuvo firme. Tomó su tirachinas, apuntando a su objetivo.

- ¡No podrás! ¡No lograrás acertar con esa cosa! - dijo Carol, la hija de Daddy, con preocupación. Aunque le desagradaba el chico en un principio, ella no quería verlo muerto si llegaba a fallar.

- "¡Tengo que hacerlo! ¡Como lo hago siempre!" - Usopp se concentró, y tensó su arma. Estuvo a punto de disparar, cuando….

- "¿Eh? ¿Qué es esto?"

Él sentía que podía percibir el movimiento de la veleta a esa gran distancia, como si estuviera a un metro de él. Todo lo podía ver a cámara lenta… y sin necesidad de unas gafas especiales.

- "¿Qué es esa sensación de seguridad? Me hace pensar que puedo lograrlo…. Sé que puedo hacerlo" - se dijo a sí mismo y disparó.

El proyectil se perdió en el horizonte. Carol asustada, creyó que Usopp había fallado y, trató de detener a su padre, pero luego puso una cara confundida, al ver el rostro de éste llena de asombro.

- "Ese tiro…. ¡Fue perfecto!" - pensó Daddy - "No había dudas en él cuando lanzó esa bola de pachinko…. Eso no se logra solamente con buena puntería…. ¿Acaso él posee...?".

- ¡Falló! – dijo Nami.

-No- contestó Daddy, aún asombrado -él acertó, le dio justo en medio de la corona de la ballena, y no solo eso… también golpeó otra veleta igual que estaba mucho más lejos, varios metros adelante.

Nami tomó un catalejo y comprobó las palabras del tirador, ahogando un grito de asombro.

- ¡IMPOSIBLE! ¡USOPP GANÓ EL DUELO! - exclamó la pelinaranja.

-Digno del hijo de Yasopp- afirmó Daddy Masterson -. Irás a Grand Line, ¿no? Entonces nunca olvides este coraje y valor, y quizas, encuentres a tu padre ahí.

Carol se acercó a Usopp, y le entregó las gafas, sonriente.

- ¡No lo haces nada mal, onii-chan! ¡Ya nos volveremos a ver en otra ocasión! ¡Nos vemos!

Entonces tanto padre e hija se retiraron. Mientras caminaba, el hombre pensaba.

- "Este chico…. Será grande en el futuro".

-Oye papá, voy a tratar de ser una bella dama, para ser digna de ser una buena esposa, ¿sí?

- ¿Esposa? ¿De quién? – preguntó el hombre con curiosidad.

- ¡De Usopp onii-chan, por supuesto! ¡Cuando sea más grande, seré más bella y lo dejaré sin palabras! - la niña contestó con una risita.

- ¡NOOOOO! - gimió Daddy, con lágrimas en los ojos.

-Jijiji…. Bromeaba- dijo Carol.

En tanto Ussop, Nami y Nojiko estaban mirando a la pareja alejarse.

- ¡Yo me volveré tan valiente como Daddy! ¡Algún día, seré un guerrero de mar y estaré codo a codo con mi padre! ¡Estoy seguro! - declaró el chico.

-Muy bien, hay que reunirnos con Sanji- dijo Nojiko.

Unas horas más tarde, cerca de la plaza principal de Loguetown, después de algunos desvíos y un encuentro con Smoker, Luffy finalmente estaba sobre la plataforma de ejecución y, miraba a su alrededor.

-Extrañé esta vista- dijo mientras un grupo de personas miraban a chico.

- ¡Eh, tú! - gritó un oficial de policía con un altavoz - ¡Baja de allí!

- ¿Por qué? - Luffy preguntó.

- ¡Esa plataforma es propiedad del Gobierno Mundial! ¡Baja de allí ahora! – el policía grito.

- ¡Ahora di las palabras mágicas! - Luffy volvió a hablar con una sonrisa.

- ¡DIJE AHORA! ¡ANTES DE QUE TE ARRESTE! – gruñó el oficial, perdiendo la paciencia con Luffy, antes de ser noqueado por una maza de hierro.

-Cuánto tiempo sin verte, Luffy- dijo una mujer muy atractiva, que esgrimía la maza que golpeó al policía, y ahora miraba al chico con sombrero de paja -te estuve buscando.

Cuando Luffy la miró, ese extraño sentimiento lo golpeó de nuevo en su corazón, aunque era pequeño y muy diferente de cuando miraba a Nami.

-Hola- respondió Luffy - ¿Quién eres tú?

Él pensó mucho, tratando de recordarla, pero estaba teniendo problemas para acordarse.

-Eso es rudo- ella dijo con ligera decepción - ¿Me estás diciendo que no recuerdas esta cara?

-Estoy tratando de recordar- el chico contestó, todavía pensando de quién podría tratarse.

-Bueno, te refrescaré la memoria, Luffy- ella replicó -. Eres el primer hombre en golpearme.

- ¿Qué yo hice qué? – Luffy contestó, mientras algo de la niebla que había en su mente se despejaba.

-Sí. Ese puño violento que me golpeó alguna vez…. se sintió muuuuy bien ❤- dijo ella coquetamente, haciendo que todos los presentes tuvieran corazones en los ojos, mientras Luffy inclinaba la cabeza, confundido.

Ella alzó la mano derecha, y gritó:

- ¡Escuchen muchachos! ¡¿Quién es la más bella de estos mares?!

- ¡TÚ! - la multitud gritó antes de inclinarse ante ella.

-Sí, soy yo, ningún hombre puede evitar arrodillarse ante mi belleza, y a mí me gustan los hombres fuertes.

Esa pregunta parecía ser la clave final para activar la memoria de Luffy.

- ¡¿Alvida?! - éste preguntó.

-Así es- ella respondió con una sonrisa -me alegra que lo recuerdes ❤.

Luffy solo la miró mientras un grupo de oficiales la rodeaba.

- ¡Alto ahí! - gritó uno de ellos - ¡Estás bajo arresto por atacar a un oficial de policía! ¡Suelta tu arma! - luego se volvió hacia Luffy - ¡Y tú! ¡Bájate de ahí!

- ¿A quién dijiste que ibas a arrestar? - preguntó Alvida con voz dulce a los oficiales de la ley.

-A t-ti...- uno de ellos tartamudeó, y todos los demás se sonrojaron.

- ¿Realmente me vas a arrestar? - ella arrulló.

- ¡No podemos hacerlo, señor! - todos los oficiales dijeron, con corazones en los ojos - ¡Ella es demasiado hermosa!

- ¡No me importa! – dijo el capitán, con corazones en los ojos - ¡Sólo arréstala!

Antes de que pudieran hacer algo, una bala de cañón explotó sobre la fuente de la plaza, enviando un trozo de piedra grande hacia Alvida, pero éste se deslizó, dejándola ilesa, mientras el proyectil se dirigía hacia Luffy, quien solo lo atrapó antes de dejarlo caer a un lado.

- ¿Cómo hizo eso otra vez? - murmuró éste, mientras Alvida hablaba con las figuras encapuchadas que se le acercaban. Ella levantó la vista para ver la cara confundida del chico, antes de sonreír.

- ¿Sorprendido? - preguntó antes de quitarse la capa, mostrando a todos su delgado cuerpo -supongo que cambié un poco después de comer la fruta Sube Sube. Ningún ataque me puede hacer daño, ya que éstos se deslizan de inmediato a través de mi cuerpo- y añadió -lamentablemente mi gran belleza no mejoró demasiado, el único gran cambio fue… que ya no tengo pecas.

-Ah, cierto, cierto- dijo Luffy tratando de darle la razón, aunque su rostro decía lo contrario -entonces, ¿por qué estás aquí?

-Para hacer al único hombre que me ha golpeado, todo MÍO- ella contestó seductoramente -. Y estos muchachos también te estaban buscando, no puedes perder ante ellos- dijo mientras los hombres encapuchados se revelaban como Buggy y su tripulación.

- ¡Gyajajajajajajaja! ¡Ahora que hice mi entrada llamativamente, es hora de que comience el verdadero espectáculo! – el payaso gritó. Luego empezó a contar la historia de sus aventuras después de su derrota, para luego enfurecerse y gritar - ¡¿POR QUÉ TE ESTOY CONTANDO MI HISTORIA?!

-No lo sé, tu dime- respondió Luffy con una mirada en blanco - ¿No aprendiste nada la última vez que peleamos, narizotas?

- ¡¿TE ATREVES A LLAMARME NARIZOTAS?! - Buggy chilló - ¡YO, BUGGY EL PAYASO, TE VOY A MATAR POR ESO BASTARDO DE GOMA!

- ¡¿Buggy el payaso?! - Algunos de la audiencia exclamaron antes de correr, solo para ser detenidos por la tripulación del narizón.

- ¡Quédense justo donde están! - Buggy gritó - ¡Todos van a ver lo aterrador que soy!

- ¿De verdad? - Luffy preguntó aburrido - ¿Al hacer que tu tripulación haga todo el trabajo por tí?

Pero el sombrero de paja volvió a caer en la trampa de Cabaji, pero aparentemente lo hizo a drede.

-Hola de nuevo- Luffy dijo en un tono tranquilo, como si estuviera hablando con un viejo amigo.

-Hola de nuevo, monstruo de goma. ¿Cómo está Zoro? - Cabaji preguntó en un tono petulante.

- ¡Bien hecho, Cabaji! - Buggy gritó, y anunció a sus 'seguidores' que ejecutaría públicamente a Monkey D. Luffy. Éste solo miró a su alrededor, aburrido, recordando lo estúpido que es Buggy, antes de posar sus ojos en Alvida.

- "Tal vez, ella se unirá si se lo pido" - Luffy se dijo, antes de salir de sus pensamientos por los gritos de Buggy.

- ¿Te sientes honrado, niño? Estás a punto de morir justo donde Gold Roger lo hizo hace años- dijo el payaso con una sonrisa siniestra.

-Oh, ¿en serio? - Luffy preguntó con aburrimiento. Buggy casi se cae de espaldas por su actitud tranquila.

- ¡POR supuesto! ¡TE VOY A MATAR! ¡¿QUÉ MÁS CREES QUE ESTARÍA PASANDO?! – gritó, cuando comenzó a nublarse en el cielo.

-No pudiste matarme antes- Luffy dijo con una sonrisa, lo que hizo que Alvida sonriera y molestara a Buggy.

-No te preocupes, ¡AHORITA COMIENZO ESTA FIESTA CON TU MUERTE! - Buggy gritó, haciendo que sus hombres se alborotaran y vitorearan.

-Supongo que este es el final- dijo Alvida con una sonrisa triste.

- ¿Tus últimas palabras, chico de goma? - Buggy preguntó mientras sacaba una espada, para decapitarlo.

Luffy sonrió, antes de respirar profundamente.

- ¡SOY EL HOMBRE QUE SERÁ EL REY DE LOS PIRATAS! - gritó a los cuatro vientos.

Sus palabras dejaron a todos asombrados, como si pensaran que podía hacerlo, entre ellos, a un joven mafioso de cabello verde peinado hacia atrás con un copete, y con unos enormes colmillos en la mandíbula superior. Las palabras del joven pirata dejaron una fuerte impresión en él.

Aun así, Buggy todavía se reía de su declaración.

-Si eso es todo lo que tienes que decir, ¡comencemos con esto! - dijo mientras levantaba su espada.

- ¡DETENGAN LA EJECUCIÓN! - Zoro gritó desde detrás de la multitud. Él, Sanji, Johnny, Yosaku y Gin se habían encontrado y estaban buscando a Luffy. Corrieron hacia la plaza cuando lo escucharon gritar.

- ¡AHORA MISMO! – el resto de los Nakamas de Luffy gritaron.

- ¡Chicos! – éste gritó. Se alegró de verlos, mientras todos los miraban. Ninguno de ellos notó que Smoker y los marines se encontraban ocultos, esperando el momento justo para atacar.

-En el momento en que muera el del sombrero de paja, derribaremos a todos los otros piratas- él ordenó.

- ¡Sí señor! - los marines contestaron en voz baja.

Mientras hablaban, Tashigi vio al hombre que conoció en la tienda de armas a través de binoculares, el cual un marine dijo que era Zoro y miembro de los Piratas del Sombrero de Paja.

-Él es... ¿Zoro? - ella preguntó.

-No puedo creer que ese mocoso tenga 60.000.000 de berries de recompensa. Debe ser una broma de mal gusto- gruño Smoker.

-Luffy, idiota- Zoro dijo con una sonrisa -supongo que hacer el tonto finalmente te cobró factura.

- ¡¿Es realmente el momento de hacer bromas, hermano mayor?! - Johnny preguntó con temor.

- ¡Cierto! - Yosaku estuvo de acuerdo - ¡Tienen al jefe Luffy listo para matarlo!

-Como si fuera asesinado por un espectáculo de segunda como ese- Sanji dijo mientras fumaba su cigarrillo.

- ¿Cómo quedó atrapado de todos modos? - Gin preguntó.

- ¡GYAJAJAJAJAJAJA! - Buggy se echó a reír -. Me alegra que pudieras llegar, Zoro. ¡Sé testigo de la muerte de tu amigo! - dijo antes de levantar su espada en el aire.

En ese momento, todos los Mugiwaras presentes comenzaron a cargar hacia la plataforma para detener esa espada. Luffy observó, recordando que Zoro y Sanji tardaron demasiado debido a los números. Esta vez, con Johnny, Yosaku y Gin, atravesaban a los piratas como si fueran briznas de hierba.

- "¡Lo están haciendo genial!" - Luffy pensó antes de percibir que Buggy estaba a punto de dejar caer la espada sobre su cuello. Luego sintió lo mismo que la última vez que se enfrentó a la muerte.

- ¡Zoro! ¡Sanji! ¡Usopp! ¡Nami! ¡Gin! ¡Nojiko! ¡Johnny! ¡Yosaku! - dijo antes de sonreír a la multitud - Lo siento…. Estoy muerto.

La espada luego cayó hacia su cuello, mientras que los cinco Sombreros de Paja y Smoker jadearon por diferentes razones.

- ¡NO! – Gritó Zoro.

- ¡NO DIGAS ESO! – Sanji exclamó.

- ¡JEFE LUFFY! – Yosaku y Johnny lloraron.

- ¡CAPITÁN! - Gin habló en voz alta.

- ¡¿Él sonrió?! – Smoker comentó con asombro.

Todos pensaron lo peor, antes de que la electricidad chispeara alrededor de la espada de Buggy. Luego, como si el cielo todavía dijera que Luffy debería vivir, un rayo cayó y prendió fuego a la plataforma, mientras ésta giraba y caía.

Todos guardaron silencio mientras miraban la escena, incapaces de darse cuenta de cómo sucedió eso. El sombrero de Luffy revoloteaba en el aire y aterrizó a los pies de su dueño. Lo recogió mientras sonreía antes de colocarlo sobre su cabeza y reír.

- ¡JAJAJAJAJA! ¡QUÉ SUERTE! - dijo antes de caminar hacia su tripulación.

- ¿Que? ¿como...? - Johnny tartamudeó y Yosaku cayó sobre su trasero en estado de shock. La tonfa de Gin cayó de sus manos y Sanji dejó caer el cigarrillo de su boca. No fueron los únicos sorprendidos; Smoker miró todo lo sucedido con los ojos muy abiertos.

- "Al igual que Gold Roger, sonrió justo antes de ser ejecutado. ¿Por qué?" – pensó.

Él estuvo presente en la ejecución del Rey de los Piratas hace más de 20 años, y ver a otro pirata con la misma actitud ante la muerte lo dejó sin palabras, pero rápidamente recuperó la compostura y ordenó a sus hombres que los capturaran.

- ¿Intervención divina? – se preguntó Sanji.

- ¡Deja de decir tonterías! - dijo Zoro - ¡Los marines están aquí! ¡Tenemos que irnos!

- ¡Él tiene razón! – Yosaku gritó, mientras se levantaba antes de que comenzaran a correr.

- ¡Ustedes váyanse! ¡Los alcanzaré después, chicos! – Luffy ordenó, antes de acercarse a Alvida -. Oye, pareces bastante fuerte.

Ella solo lo miró después de salir de su sorpresa.

- ¿Quieres unirte a mi tripulación? - Luffy preguntó.

Alvida lo observó, desconcertada por la pregunta.

- ¿Te escuché bien? – respondió, mientras un marine intentaba golpearla con una espada, sólo para que se resbalara sobre su cuerpo y que ella lo golpeara con su maza.

-Sí. Quiero más miembros en la tripulación- Luffy dijo antes de esquivar una espada y golpear a otro marine - ¿Qué tal?

Alvida lo miró pensativa, antes de soltar una carcajada.

-Eres un niño loco- dijo antes de dejar de reír - ¿Qué tal esto? Si logras tocarme, me uniré. ¿Trato hecho?

-Trato hecho- Luffy respondió, antes de caminar hacia ella y tomar su mano, sorprendiéndola de que no se le resbalara.

- ¡Vámonos! – él gritó, antes de salir corriendo, todavía agarrándole la mano.

- "¿Qué? ¿No se le resbaló la mano ni un poco? ¿Cómo puede sostener mi mano?" - pensó Alvida. Miró a Luffy antes de sonreír, con un ligero sonrojo.

- "Bueno, un trato es un trato"- ella pensó, antes de correr al ritmo de Luffy y mirar hacia atrás la plataforma caída y, ver a Buggy en el suelo carbonizado -. "Si puede sobrevivir a eso, podría valer la pena ir con él".

-Oye, Alvida…. ¿Tienes un sueño? – preguntó Luffy.

- ¿Sueño? – dijo ésta sorprendida, pero luego se recompuso -pues, claro… ¡Ser la mujer más fuerte y hermosa de los mares!

-Un gran sueño- dijo Luffy -. Shishishishishi…. Te ayudaré a lograrlo.

- ¿De verdad? - preguntó la mujer.

-Claro que sí- respondió Luffy sonriente.

Mientras tanto, en la plataforma de ejecución.

- ¡Captúralos! - un marine gritó, cuando Buggy ahora estaba tratando de lidiar con una red de kairoseki, capturándolo a él y a su tripulación.

Mientras los Sombrero de Paja corrían, comenzó a llover fuerte, y los marines intentaron detenerlos, solo para ser golpeados fácilmente por Luffy y su tripulación. En tanto, Smoker todavía estaba aturdido por todo lo que vio.

- "Él sonrió, ¿Sabía que sobreviviría?" - pensó - "No…. Sabía que iba a morir y sonrió".

Luego escuchó que la lluvia había inutilizado la pólvora de los marines, por lo que el escuadrón en el puerto occidental se fue a reabastecer. Y si los piratas zarpaban en este momento, el viento de cola los ayudaría a escapar. ¡Es como si el cielo mismo quisiera que ese chico viviera!

Momentos antes de que esto sucediera, Mohji estaba llevando a Richie a la nave del Sombrero de Paja, con la intención de quemarlo. Tenía una cerilla encendida con una sonrisa retorcida solo para que se apagara cuando cayó una gota de lluvia, que pronto fue seguida por un aguacero.

- ¡¿Cómo podemos comenzar un incendio ahora?! - Mohji gritó, antes de que Usopp llegara y le gritara que se alejara de la nave. Después de lidiar con él, distraer a Richie con un huevo y defenderse de algunos marines, Usopp, Nami y Nojiko abordaron el barco y esperaron a que regresaran los demás.

En tanto, en la plaza principal, el extraño espectador había quedado asombrado de todo lo que había sucedido en el sitio, y sus ojos brillaban como estrellas. Ese tipo sería en el futuro el Supernova Bartolomeo, que en ese momento era un mafioso que dirigía 150 pueblos en el East Blue.

- ¡He presenciado un milagro del cielo! - se dijo a sí mismo - ¡Es inspirador! ¡Ese tipo fue elegido por Dios! ¡Quizás en un futuro también me vuelva pirata!

La gente lo veía con curiosidad, y algunos con desagrado, por tan singular personaje, pero al gánster no parecía importarle.

Mientras los Sombrero de Paja que faltaban corrían hacia el puerto, se encontraron con Tashigi, que estaba enojada porque Zoro le mintió acerca de quién era y, que ella le quitaría la espada. El espadachín se quedó para luchar contra la sargento mayor, mientras los demás seguían corriendo. Después de un duelo rápido, que Tashigi perdió, Zoro volvió a guardar sus espadas.

-Nadie me quitará la espada- dijo siniestramente, antes de alejarse.

- ¡¿Por qué me dejas vivir?! - ella preguntó furiosa - ¿Es porque soy una mujer?

Zoro se detuvo ante esas palabras, mientras Tashigi seguía diciendo que solo porque es una mujer, él se compadecía de ella. Ella continuó hasta que Zoro no pudo más.

- ¡ES TU EXISTENCIA LO QUE NO PUEDO SOPORTAR! ¡NO TU GÉNERO! - gritó molesto, antes de decir que ella se veía y sonaba como una amiga que él alguna vez conoció. Pronto, ambos se enfrentaron a gritos, mientras los marines miraban esto con algunas gotas de sudor en la cabeza.

Luffy y su tripulación estaban huyendo antes de que Johnny se diera cuenta de que tenían una persona más con ellos.

- ¿Quién es ella? - preguntó.

Todos miraron a Alvida y Luffy.

- ¡Ella acaba de unirse a nuestro equipo! - Luffy dijo sonriendo.

- ¿En serio? - preguntó Yosaku.

- ¡HOLA SEÑORITA ❤! - Sanji exclamó, mientras entraba en modo amor.

Pero Luffy, por medio de su Haki, se percató que un puño cubierto de humo se dirigía hacia su dirección y, sin pensarlo, lo paró con un puñetazo. Frente a ellos se encontraba el Cazador Blanco, el Capitán Smoker, bloqueando su vía de escape.

-Entonces viniste, Sombrero de Paja Luffy- el marine gruñó, pero luego pensó - "detuvo mi golpe, siendo yo de humo…. ¿Cómo lo hizo?".

- "¡Mierda! ¡Es Humitos! Si le muestro más de mi Haki o que conozco el Rokushiki, los marines podrían enviar tipos más duros. Todo lo que puedo hacer es esquivar y, esperar escapar" - Luffy pensó, luego ordenó a su banda -. Adelántense, chicos. Yo me encargaré de esto.

- ¡Como si fuera a permitirlo! - Smoker exclamó, cuando el humo salió de sus brazos antes de convertirse en una especie de barrera al otro lado de la calle.

- ¡¿Qué?! - algunos de los Sombrero de Paja gritaron.

-Comí la Moku Moku no Mi- Smoker explicó -. Como capitán de los Marines, ¡prometo no dejarlos salir de esta isla!

Un puño de humo fue directo hacia Luffy. Éste lo esquivó fácilmente, mientras su tripulación intentaba arriesgarse y pasar el humo, que dejó un rastro cuando atacó al chico.

- ¡Nadie pasará! - el marine gritó, antes de que su humo los atrapara a todos, excepto a Luffy.

- "Mierda, ¡los atrapó! No contaba con eso" - pensó el chico de goma.

- ¡No… me puedo mover! – Gin exclamó, mientras trataba de golpear el humo con su tonfa.

- ¡Y yo no puedo escapar! - Alvida gritó.

Mientras los Sombrero de Paja luchaban por liberarse, Smoker trató de atacar a Luffy nuevamente, pero el joven esquivaba cada ataque con gran velocidad. Pronto, ambos se detuvieron, antes de mirarse el uno al otro.

- "¡Maldito enano! Me está cansando. Es más rápido de lo que aparenta" - pensó Smoker.

-Deja ir a mis amigos- Luffy dijo en voz baja.

-De ninguna manera- Smoker respondió - ¿60.000.000 de berries es tu recompensa? Ehhh, no importa. Nunca he dejado que ningún pirata pase por esta ciudad, y no lo haré hoy, aunque debo admitir que realmente eres algo- dijo mientras alcanzaba su jutte.

- "No tengo opción, tendré que usar Haki de Armadura para derrotarlo" - se dijo a sí mismo Luffy, pero algo lo hizo distraerse un poco -. "Ese…. ¿Quién es?"

-Hay una primera vez para todo- llegó una voz detrás de Smoker, cuando una mano se extendió y agarró el jutte, evitando que el capitán de la Marina lo usara. Todos se volvieron para ver a un hombre alto con una capa verde salir de las sombras.

- ¡¿TÚ?! - Smoker exclamó, cuando un relámpago brilló, revelando la cara de Monkey D. Dragon por un momento. Algunos miembros de la tripulación se asustaron al verlo, mientras que la otra mitad no sabía quién era.

-Tú eres… - Luffy habló. Dragon simplemente le sonrió antes de mirar a Smoker.

-El Gobierno puso una recompensa sobre tu cabeza- Smoker dijo.

-Y el mundo todavía está esperando nuestra respuesta- Dragon respondió, antes de que una luz verde llenara el área, junto con una poderosa ráfaga de viento que cubrió toda la isla, liberando a los Mugiwara del humo del marine.

Luffy miró al revolucionario, antes de que él y su tripulación quedaran impresionados. Zoro llegó a tiempo, jalando a los demás para escapar, dejando a Dragon y Smoker atrás.

- ¡¿Por qué los ayudaste?! - gruñó con furia el capitán.

- ¿Por qué evitar que un hombre navegue? - Dragon contrapreguntó.

Mientras tanto, los Sombrero de Paja seguían corriendo.

-No sé quién era ese, pero al parecer, nos ayudó- dijo Gin.

-Ciertamente- respondió Zoro.

-Ese no era… - Yosaku murmuró, aún asombrado de lo que vio.

-Sí, puedo asegurarlo sin temor a equivocarme- Sanji contestó -D-Dragon, el Revolucionario. Ese tipo es famoso mundialmente y muy peligroso.

-En efecto, era él- confirmó Luffy.

- ¿Lo conoces? – preguntó el rubio.

-Podría decirse que si- respondió el chico de goma, un poco dudoso.

- "Dragon, el Revolucionario, ¿eh? Si lo que dice el cocinero pervertido es cierto, no es cualquier fulano…. Luffy está ocultando algo" - pensó Zoro en sus adentros.

Mientras tanto, en el Going Merry.

- ¡Esta tormenta está empeorando! - Nami gritó.

- ¡Hola chicos! - Luffy exclamó cuando él y los demás vinieron corriendo hacia ellos - ¡Conque estaban aquí!

- ¡Suban al barco, muchachos! - gritó Nojiko.

- ¡Y dense prisa! ¡No puedo sostener la cuerda del barco por más tiempo! - gritó Usopp.

Todos se reunieron en la nave, antes de desplegar las velas y zarpar, con el viento ayudándoles.

- ¿Quién es ella? - la mayoría de ellos preguntaron, mientras miraban a Alvida.

-Ah, ella es nuestra nueva compañera de tripulación- dijo Luffy, con una sonrisa.

La aludida dio un paso adelante y sonrió orgullosa.

-Mi nombre es Alvida, la gente me apoda 'Maza de Hierro Alvida', viajaré con ustedes de aquí en adelante, un gusto conocerlos- habló con una sonrisa.

-Ella es bastante fuerte- aseguró Luffy sonriente.

Nami, Usopp y Gin la miraban con un poco de recelo, Sanji desbordaba corazones por todos lados, y los demás varones tenían miradas en blanco.

-Si Luffy considera que ella es un buen elemento, no tengo problema. Bienvenida a bordo- Nojiko dijo con una sonrisa.

-Gracias- contestó Alvida amablemente.

- "'Maza de Hierro Alvida', ¿dónde he oído ese nombre antes?" - pensaron Zoro, Johnny y Yosaku al mismo tiempo. Luego en sus mentes recordaron vagamente el cartel de recompensa de la mujer de 5.000.000 de berries, el cual habían visto en su tiempo como cazarrecompensas, pero luego descartaron la idea.

- "Nah…. No son la misma persona, debe ser casualidad" - concluyeron los tres.

Un rato después, en Loguetown, Smoker y los marines llegaron al puerto.

-Se escaparon- dijo un marine con frustración.

-Iré tras ellos- Smoker habló, sorprendiendo a la mayoría de los marines -. No voy a dejar que escapen.

- ¡Yo también voy! - gritó Tashigi con decisión - ¡No puedo dejar que ese hombre se salga con la suya!

Mientras tanto, con los Sombrero de Paja.

- ¡Hay una luz más adelante! - Nami señaló -ahí apunta la entrada de Grand Line.

Todos la miraban con emoción o preocupación en el caso de Gin, ya que se sentían cada vez más cerca de ese mar tan misterioso.

-Nunca imaginé que nos dirigiríamos a Grand Line- Johnny dijo con una sonrisa.

-Yo tampoco. ¡No puedo evitar sentirme emocionado! – secundó Yosaku.

-Voy a volver a ese mar de nuevo- dijo Gin con una mirada sombría.

-Relájate, Gin- lo tranquilizó Nojiko -. Esto va a ser divertido, teniendo al capitán de nuestro lado.

-Ella está en lo correcto- Nami dijo con una sonrisa.

- ¡Celebremos esta exitosa entrada al Mar de las Grandezas, con un juramento! - propuso Sanji, mientras sacaba un gran barril.

-Estoy de acuerdo- Usopp dijo, mientras soltaba el mástil donde se estaba agarrando, antes de que todos se reunieran alrededor del barril. Sanji puso su pie sobre él, y los demás lo imitaron.

- ¡Voy a encontrar el All Blue! - dijo Sanji.

- ¡Voy a ser el Rey de los Piratas! - siguió Luffy.

- ¡Voy a ser el mejor espadachín! - dijo Zoro.

- ¡Vamos a ser el mejor dúo de espadachines que…! - comenzó Johnny.

- … ¡El mundo entero haya visto! - terminó Yosaku.

- ¡Voy a ... ser un valiente guerrero del mar! - Usopp dijo después de pensarlo un poco.

- ¡Voy a dibujar un mapa del mundo! - Nami declaró.

- ¡Voy a ayudarte a ver ese sueño hecho realidad, hermana! - secundó Nojiko.

- ¡Voy a cautivar al mundo con mi gran belleza! ¡Y seré la mujer más hermosa y fuerte del mundo! - aseguró Alvida.

- "Hancock, Big Mom, ya tienen una nueva rival" - pensó Luffy.

En Amazon Lily, la llamada Emperatriz Pirata y la mujer más hermosa del mundo, estornudó estruendosamente.

- "¿Qué fue eso?" - se preguntó Boa Hancock, luego sonrió con arrogancia - "seguramente, alguien está hablando de mi gran fuerza y belleza".

Mientras en Whole Cake Chateau.

-Aaa…. ¡ACHOOOOOOOOO! - una enorme y obesa mujer rolliza estornudaba con gran fuerza, despertando de su siesta y, mandando a volar tanto a sus subordinados como a sus Homies. Se trataba nada más y nada menos que de Charlotte Linlin, alias Big Mom, una de los Cuatro Emperadores y actualmente, la mujer pirata más poderosa del mundo.

- "¿Por qué tengo la sensación que alguien en el futuro me va a joder a lo grande?" - pensó la Yonkou.

Regresando al Going Merry, todos miraron a Gin, que tenía los ojos ensombrecidos mientras miraba el barril. Luego sonrió antes de poner su propio pie allí.

- ¡Nunca más huiré de Grand Line! - exclamó.

Todos ellos sonrieron mientras miraban el barril. Cada sentimiento se fortalecía.

-Y ahora- gritó Luffy antes de levantar su pie en el aire, y luego lo lanzó para romper el barril - ¡HACIA GRAND LINE!

- ¡SÍ! - gritaron todos, mientras navegaban hacia el mar donde todo es posible, Grand Line.

Unos días antes, en una isla desconocida.

- ¿60.000.000 de berries? - dijo un pirata gordito con asombro, viendo el cartel de recompensa de Luffy -nada mal para ser su primera salida al mar.

-Bien hecho, mocoso- otro comentó sonriente, fumando su cigarrillo.

-Así que ya vienes aquí…. Luffy- Habló un tercer pirata con una sonrisa, de cabello rojo, ligera barba y bigote, con una cicatriz en el párpado del ojo izquierdo.

Uno de los cuatro Yonkou del Nuevo Mundo, Shanks el Pelirrojo.

-Ese chico, realmente no es poca cosa- reconoció Ojo de Halcón Mihawk, quién le había traído el cartel al emperador pirata, el cual es su amigo -. Yo lo conocí en persona en East Blue.

- ¿En serio? - comentó Akagami con alegría, y un poco ebrio -cuéntame más, mientras seguimos bebiendo, ¡dajajajajajajaja!

Todos los Piratas del Pelirrojo estaban festejando con inmensa alegría, en tanto bebían hasta hartarse.

- ¡Vamos, Ojo de Halcón! ¡bebe, hasta el fondo! - gritaba Shanks.

-Bueno, ya que- contestó el mejor espadachín del mundo seriamente, mientras tomaba su tarro con licor.

Cuartel General de la Marina, Marineford.

- ¡Ese idiota! ¡Ya verá cuando lo atrape! - gruñó Monkey D. Garp, el Héroe de la Marina, furioso por el camino que tomó su nieto y apretujando con fuerza su póster de búsqueda - ¡A él y a ese estúpido de Ace!

Nuevo Mundo, cerca de la Isla Gyojin, Moby Dick, barco insignia de los Piratas de Barbablanca.

- ¡Mira, Padre! ¡Ese es mi hermano menor! - dijo con alegría el hermano mayor adoptivo de Luffy, Portgas D. Ace, mostrando el cartel de recompensa.

-Vaya, eso es nuevo- dijo la voz de alguien mayor, pero imponente.

Sentado en un escalón de la cubierta, con numerosos tubos y catéteres conectados a máquinas y equipos médicos para mantenerlo sano, estaba Barbablanca, el considerado Hombre Más Fuerte del Mundo. A su lado estaban sus comandantes Marco el Fénix, Diamond Jozu y Vista de las Espadas Florales. El comandante de la Cuarta División, Thatch, no se encontraba en el barco, ya que estaban ahora en una misión de exploración.

El viejo tomo el cartel y lo leyó, al igual que Marco y el resto.

-Gurararararara…. 60.000.000 de berries, qué mocoso tan interesante- dijo Barbablanca.

-Nada mal para su primer viaje- comentó Marco con una sonrisa.

- "Monkey D…" - pensó Barbablanca - "D siempre llama a la tormenta".

- ¡Miren! ¡Thach ya regresó! - gritó un pirata, señalando un barco a la lejanía.

-Je, seguramente le fue bien en su misión- comentó Vista.

Ace puso una sonrisa, alegrándose del regreso de su amigo, sin saber que, ésta noche, una gran tragedia se daría lugar dentro de éste barco, lo cual desencadenaría sucesos de gran importancia en ésta Era Pirata y, generaría grandes cambios en el mundo.

Isla Dawn, Villa Foosha.

- ¡Miren muchachos! ¡Luffy tiene una recompensa! ¡Y es bastante jugosa! - gritó un aldeano.

-Así, nuestra villa será conocida por producir a un infame y famoso pirata– dijo otro.

- ¡Hay que festejar! - gritó un tercero.

- ¡NO LO FESTEJEN, IDIOTAS! – gruñó el alcade Woop Slap - ¡Qué tiene de bueno que un pícaro haya salido de nuestra aldea!

-Pero mire, alcalde, la sonrisa de Luffy- habló Makino alegremente, mostrando el cartel de recompensa.

- ¡Hmp! ¡Un pirata es un pirata! - espetó el viejo -me pregunto qué cara pondrá Garp cuando se entere.

-Pero, ¿no le alegra? Él finalmente está cumpliendo su sueño.

El anciano miraba su vaso de agua, pensativo.

-Me pregunto…. ¿Es su sueño… o su destino? – murmuró.

OMAKE: EL AFFAIRE DE SANJI.

Antes del gran disturbio en la plaza principal de Loguetown, Sanji tuvo su propia batalla…. Podría decirse.

- ¡Sanji! ¡Te he estado buscando…!

- ¿Ummm? – este gimió sorprendido, volteándose.

- … ¡Durante los últimos 10 años!

Una mujer alta, con el pelo rosa peinado hacia arriba de forma rara y extravagante, con la frente adornada con una diadema de oro, grandes ojos oscuros con sombras de color morado, hizo acto de presencia. Ella está vestida con un traje de flamenco rojo oscuro, que remarcaba su estilizada figura, una faja verde que portaba como cinturón, con una gran rosa roja en la cadera y zapatos de color rosa palo. Para rematar, llevaba una cuchara en la boca.

A pesar de su forma tan peculiar de vestir, se podía notar que la mujer era muy hermosa, lo que llamó la atención del cocinero.

-Ella es Carmen, ¡la mejor cocinera del East Blue! - dijeron Leo y José, los asistentes de ésta.

- ¡Soy una mujer muy apasionada! La gente me llama "La Ardiente Carmen" …. ¡Olé!

Sanji se los quedó mirando fijamente, antes de arrodillarse y tener corazones en los ojos.

- ¡Oh, qué hermosa dama ❤! ¡Pensar que una mujer tan bella como tú me estaba buscando! ¡Es un gran honor conocerte! - él se acercó a la cocinera, tomando su mano para besarla.

- ¡ATREVIDO! - ella gritó con furia, sacando un sartén de quién sabe dónde, y golpeando el rostro del rubio.

Luego explicó que ella ha derrotado a todos los cocineros de renombre de East Blue, pero uno de ellos le había dicho que su cocina no era rival a la de Sanji. Había leído un artículo sobre lo famoso que es el Baratie y que declaraba al rubio como el mejor cocinero de este mar, lo que la enfureció y cuando se enteró que Sanji salió a la mar con un grupo de piratas, viajó con el único objetivo de derrotarlo y alzarse con el título de mejor cocinera.

Ella lo desafió a un duelo, y participaron en el Concurso Anual de Cocina de Loguetown, y el premio es un ejemplar de atún elefante, un pez muy codiciado por los cocineros. Sanji aceptó, tanto por ganar el pescado, como para acercarse un poco más a la cocinera. Así, ambos llegaron a enfrentarse en la gran final.

-Sanji, si gano, admitirás ante toda esta multitud que yo soy la mejor de East Blue- dijo la mujer, con una actitud confiada.

- ¿Y si gano? - preguntó Sanji con una sonrisa.

-Admitiré tu superioridad y…. Tendrás algo de parte mía.

- ¡SÍ ❤! – el cocinero gritó en modo amor, motivado por ganar.

Después de acabar a tiempo sus platillos, los jueces dieron su veredicto.

- ¡El ganador de la competición de cocina es… San…!

- ¡Un momento! – gritó Carmen.

Ella se acercó a Sanji, y lo miraba con seriedad.

-Imperdonable…. ¡No puedo perdonarme! Siempre quise competir contra ti, por eso practiqué tan duramente para este día, para estar a tu nivel, pero… tu sueño sigue siendo el mismo como hace 10 años.

- "¿Eh? ¿Ya nos conocíamos?" – se preguntó Sanji.

-No puedo perdonarme por ser tan tonta, como para pensar que podía derrotarte.

Ella sonrió y declaró:

-Perdí…. Tus platillos son mejores que los míos. Eres el mejor cocinero de East Blue, Sanji.

Todos vitorearon ante la declaración de Carmen, entre los que estaban Usopp, Nami y Nojiko. Le fue entregado al cocinero el atún elefante, el cual estaba siendo cargado por el francotirador de los Sombrero de Paja. Pero la famosa cocinera rápidamente tomó la mano de Sanji y se lo llevó, dejando plantados a sus compañeros.

- ¿Eh? ¿A dónde fue Sanji? - preguntó Nami.

Carmen llevó al rubio a su cuarto de hotel donde estaba hospedada, confundiendo a éste. Cerró la puerta con llave, asegurándose que sus asistentes no entraran. Luego ella miró al joven.

-Parece que aún no me recuerdas, Sanji- dijo.

-No podría olvidar a una mujer tan hermosa, pero… sinceramente, no recuerdo habernos conocido- contestó éste.

Ella tomó un pañuelo y poco a poco se quitó el maquillaje exagerado, mostrando con más detalle sus facciones finas, se retiró la diadema dorada y peinó sus cabellos, con un estilo más natural, haciendo que su flequillo cayera por los lados, y dándole un aspecto más juvenil. Sanji abrió grande los ojos.

- ¡Tú! … ¡También estabas en el Orbit! ¡Eres aquella hermana mayor que trabajaba como grumete en el barco!

Ella volteó a otro lado, ocultando su timidez.

-Sí, yo estaba trabajando ahí a los 15 años…. Abordé ese barco para poder viajar fácilmente, ya que me había perdido en una isla del East Blue, y no tenía forma de regresar a mi país.

- ¿Tu país? - preguntó Sanji.

-Yo soy originaria de Dressrosa, un país que se encuentra en la segunda mitad de Grand Line. Pero dado a un suceso que ocurrió ahí, decidí no regresar.

- ¿Un suceso? ¿cómo? - cuestionó el rubio.

-Eso ya no importa ahora- dijo Carmen -. Volviendo al tema, te recuerdo, eras un niño muy talentoso para la cocina, y aquellas palabras que dijiste un día a los cocineros…. Que encontrarías el All Blue, realmente me llegaron al corazón. Nunca creí encontrar a alguien que tuviera el mismo sueño que yo.

- ¡¿Tú también?! - exclamó Sanji sorprendido.

-Cuando los Piratas Cocineros atacaron y la tormenta destruyó el barco, fui una de las pocas sobrevivientes del desastre. Pero tenía deseos de aprender a cocinar…. Ser como tú y encontrarte. Yo presentía que estabas vivo en algún lugar, y me dio mucha alegría al enterarme que estabas bien y, haciendo lo que más te gusta.

-Carmen, yo….

Ella se acercó y lo besó apasionadamente, dejando al cocinero conmocionado. Se separaron y Carmen tenía la mirada más tierna que Sanji hubiese visto, sonrojándolo.

-Sólo por este pequeño instante, déjame estar a tu lado- ella dijo con dulzura.

Sanji aún no salía de su impresión, cuando Carmen lo empujó a la cama. Éste dio un respingo de asombro, en tanto la mujer se empezó a desabrochar el vestido. Sanji normalmente es el que le gusta flirtear con las mujeres, pero que éstas sean tan atrevidas y le hicieran lo mismo, lo ponía nervioso.

*ADVERTENCIA DE MINI LEMON. Si este contenido no es de tu agrado, sáltate esta parte.

- ¿Carmen~swan? – sólo alcanzó a decir el rubio.

Ésta ya se había quitado el vestido, dejándolo a un lado, mostrando su bien proporcionado cuerpo y una lencería roja bastante erótica, así como la cara de Sanji en ese momento.

-Debo admitir, que te has vuelto muy apuesto, Sanji, aunque de niño ya eras una lindura- Carmen murmuró, acariciando el rostro del chef, y dándole otro ardiente beso, haciéndole honor a su epíteto.

-Yo… emmm… oh, bueno- Sanji musitaba, completamente colorado.

-Jajaja qué lindo…. Si hace unos momentos estabas admirado de mi belleza, y ahora pareces un perrito asustado- rió la mujer, quitándole la camisa al hombre y, acariciando el pecho de éste, haciendo gemir al cocinero.

- ¡Oh, vaya! ¿Te gusta, pequeño cocinerito? - Carmen preguntó.

-A-ahora recuerdo, tú me llamabas así cuando era niño- contestó el rubio –. Siii…. ¡Me encanta!

-Me alegro- dijo la mujer, agarrándose la espalda y quitándose el sostén, dejando al descubierto unos senos grandes de color claro. Sanji por poco tiene una hemorragia nasal masiva por esto.

-Veamos qué tienes para mí- Carmen habló, bajando rápidamente los pantalones y los boxers del rubio, mostrando una ardiente erección y, dejándolo avergonzado.

- ¡Oh! Muy grande ❤…. ¡¿Quieres que te haga un trabajo con final feliz?!

- ¡Ujú! – Sanji gimoteó con los labios apretados.

Ella tomó el miembro del muchacho y lo colocó entre sus pechos, luego empezó a frotarlos sobre la longitud del pene, en tanto Sanji tenía la mirada perdida de excitación.

- "Esto tiene que ser un sueño, ¿verdad? ... ¡Porque no quiero despertar!" – pensó – "¡Esto tiene que ser el cielo!"

Ella besaba con pasión el glande, aumentando los gimoteos del chef, el movimiento erótico de los pechos sobre su miembro lo estaban volviendo loco, y Carmen se estaba empezando a humedecer, debido a la emoción del momento. Estuvieron así por unos minutos, hasta que Sanji no pudo contenerse más.

- ¡Carmen~swan! Yo creo que ya me….

No terminó de hablar, cuando se corrió sobre los pechos de la mujer, sorprendiéndola.

-Es bastante- ella lamió el líquido blanco, y no dejó ninguna gota –y tiene un buen sabor, digno del mejor cocinero de East Blue ❤.

El hombre no pudo más y entró en modo amor, abalanzándose sobre la mujer y quedando sobre ella. Eso la agarró por sorpresa, y volteó a otro lado, con nerviosismo.

- "Quiero meterla, ¡pero ya!" - pensaba el rubio, con la mente nublada de excitación.

-S-Sanji- habló Carmen, sacándolo de sus pensamientos -por favor…. Sé gentil.

El cocinero notó que ella estaba temblando.

-Es mi primera vez - musitó con timidez la chica.

Entonces él recuperó la compostura y volvió a su actitud caballerosa. Sonrió y acarició la mejilla de Carmen, tranquilizándola.

-Lo que ordene, mademoiselle.

Él quitó las bragas con mucho cuidado, acercó su miembro viril a la entrada del coño, y muy lentamente lo introdujo. Sintió que algo lo paraba, y tratando de ser lo más delicado posible, empujó hasta que todo su pene se ensartó dentro de Carmen, rompiendo su himen.

- ¡Ahhhhhhhh! – ella gritó, y se agarró con fuerza de la espalda de Sanji, arañándola, causando que éste gruñera de dolor, pero no pareció molestarlo. Después de un rato, Carmen masculló:

-Y-ya te puedes mover, ya pasó el dolor.

El cocinero empezó con movimientos lentos, mientras la mujer gemía de placer. Él quería hacerlo más rápido, pero decidió tener cuidado de no lastimar a Carmen. Ella estaba llorando, lo que alarmó al rubio.

- ¡Carmen~swan! ¡¿Por qué lloras?! ¡¿Te duele algo?!

-N-no te preocupes- contestó ella –son lágrimas de felicidad…. Por fin pude reunirme contigo después de muchos años.

Él se acercó y la besó tiernamente, mientras el vaivén de caderas se intensificaba. Se acariciaban por todas partes, aumentando el deseo sexual de ambos. Pero el cocinero estaba muy centrado en su cabello rosa.

-Tu cabello…. es precioso y definitivamente… ese peinado de flequito te queda mucho mejor.

Eso hizo que la mujer se sonrojara intensamente, y el rubió sintió que las paredes vaginales de ella lo estaban estrujando más.

-Ahahahaha…. San…ji…. Sanji ❤…. Más fuerte….

-Carmen~swan ❤… esto… se siente… muy rico….

Ambos aceleraron el ritmo, ya presintiendo que les llegaba el orgasmo.

-Yo estoy… a punto de correrme….

- ¡Sanji! ¡No me sueltes! – ella gritó, y retuvo al cocinero con sus piernas.

- ¡ME CORROOOOOOOOO!

- ¡SANJIIIIIIIIIII ❤❤❤!

Ambos llegaron al orgasmo al mismo tiempo, derramando sus sentimientos y pasiones en la cama…. Ella se retorcía de placer, mientras él respiraba con dificultad, pero con un rostro de felicidad y satisfacción. Ellos se derrumbaron de cansancio, sudando copiosamente.

*FIN DEL MINI LEMON.

Unos minutos después, estaban acostados, mirando el techo de la habitación.

- ¿Por qué no vienes conmigo? – preguntó Sanji, con una sonrisa -creo que mi capitán no tendría problema si se nos une una cocinera tan increíble como tú.

Ella se sorprendió con la proposición, y que el propio Sanji la considerara una gran cocinera.

-Gracias por tu ofrecimiento, pero tendré que declinar.

- ¿Eh? ¿Por qué? – dijo el cocinero, con un poco de decepción en su voz.

-Sanji, puede que me guste viajar, pero la vida como pirata no es lo mío- contestó Carmen -además, yo ya tengo un sueño aquí en East Blue.

- ¿Un sueño? ¡Pero si es conocer el All Blue! - comentó Sanji.

-También, pero creo que es algo que tú puedes lograr por mí- dijo ella con una sonrisa -…. Mi sueño es hacer una academia de cocina para niñas y niños huérfanos, y ya estoy muy cerca de conseguirlo.

Sanji sonrió ante su respuesta.

-Bueno, si es así… no puedo hacer nada- suspiró y continuó -por cierto, ¿Qué hora es?

Ella miró su reloj, el cual había dejado a un lado de la cama.

-Son las 2:30.

- ¡DEMONIOS! ¡Tenían que reunirme con mis compañeros de tripulación hace 20 minutos! – gritó Sanji. Se levantó y se vistió lo más rápido que pudo. Estaba a punto de salir, pero volteó a donde estaba Carmen.

-Me voy, pero algún día, nos volveremos a ver- prometió.

-Lo sé, Sanji, lo sé- ella contestó con una sonrisa -…. ¡Cumple tu sueño y encuentra el All Blue! Cuando regreses, me contarás todo lo que viste.

-Palabra de chef- el rubio respondió. Acto seguido, se retiró del lugar, para reunirse con sus Nakamas. Ella se levantó para ir a bañarse, pero antes se miró al espejo.

-Ummmm tiene razón…. Un cambio de imagen no me iría mal. Juraría que, si no fuera cocinero, sería estilista- se dijo a sí misma, riendo después de su propio comentario.

Mientras tanto, cerca de la plaza principal de Loguetown.

- ¡Maldición! ¡Dónde está ese cocinero pervertido! - gruñó Zoro, acompañado de Johnny y Yosaku.

- ¡Me dejó cargando su estúpido pez! - se quejó Usopp.

-Yo vi que se fue con aquella cocinera- comentó Nojiko.

-Tampoco veo al capitán- dijo Gin.

-Bueno…. Mientras no se metan en problemas- suspiró Nami, sin saber que más adelante, Luffy sería protagonista de un altercado interesante en la plataforma de ejecución, así como no conocer la aventura de su compañero cocinero.

Continuará.

~=/=/=~

Y aquí termina East Blue, y finalmente nos adentramos a Grand Line. Y como es obvio, también nuevos compañeros se unirán a su travesía, comenzando con mi saga favorita en mi gusto personal: Arabasta, que, en mi opinión, fue la que puso realmente en la mira del Gobierno Mundial a los Mugiwaras.

Decidí agregar detalles del relleno, para que este capítulo sea más rico en trama. Y como acotación, Daddy Masterson y su hija Carol iban a ser canon en el manga, pero como Oda ya quería comenzar su travesía en Grand Line en el capítulo 100, tuvo que descartarlos. No obstante, ellos aparecen en la novela de Loguetown, pero con un diseño totalmente distinto al anime. En lo particular, me agradaron esos personajes. Agregando, consideré que este era un buen momento para que Usopp empiece a mostrar signos de poseer Haki de Observación, y que esté mejor preparado para los peligros del océano de la Gran Linea.

¿A que no se esperaban ese momento lemon con Sanji y Carmen? ¿no? En ésta época, Sanji tiene 19 y Carmen 24, por lo que no es una diferencia de edad muy grande. Y sólo para adelantar, él no tendrá ninguna interacción física con ninguna de las Mugiwara, así que sufrirá un poco. Pero para que también tenga algo de amor, tendrá sus momentos picarones con algunas mujeres muy bellas del mundo de One Piece. Yo soy de los que creen que el personaje merece tener una pareja y formar una familia, dado el pasado horrible que tuvo, pero de preferencia, con alguien ajena a la banda, pero como sabemos, con Oda nunca se sabe xD.

Para los que están al día con el anime y manga: ¿Qué les pareció el opening 23? En mi opinión, me gustó su apartado animado y su gran calidad visual, además de una buena dosis de spoilers, como ese épico choque de espadas entre Shirohige y Roger, pero la canción no fue lo que esperaba, yo como arreglista, todavía tengo a la mente la epicidad de Over the Top y su fantástico arreglo musical con trombones, trompeta, saxofón, cuerdas, piano y demás, gran trabajo del maestro Kōhei Tanaka, para que después nos pongan esa música de sintetizador toda X. Y eso que me gustó otras parecidas como Share the World o Hard Knock Days, pero este nuevo opening no lo odié tanto como Super Powers. Me acostumbraré xD.

Como comercial, los invito a leer mis otras historias: Hokage de Ojos Perla y mis oneshots de Relatos de amor, alegría, locura y de muerte, los cuales ya tienen nuevo capítulo y actualizaré lo más seguido que pueda. Naruto & Boruto - Lazos más allá del Tiempo estará pausada por el momento.

Sin más que agregar, nos vemos en la siguiente traducción.