¿Qué onda? ¿Alguien está confundida? Solo recapitulen y hallen sentido gente. Gracias por sus comentarios y si alguien tiene una pregunta me puede mandar un mensaje mi tumblr, prometo contestar lo más coherentemente posible. Gracias por seguir leyendo y espero no dejar muchas lagunas en el fic.


POV Santana

"¡Es brillante!" – exclamo una emocionadísima Emma, espera a que Clemence lo sepa, pensé – "Preparare todo, si ustedes quieren que sea cuanto antes, cuanto antes será"

"Agradeceríamos mucho tu ayuda" – dijo Lindsay sonriente.

"Lo tengo, Elena me ayudara, todo saldrá perfecto" – siguió la inglesa.

"Te lo agradecemos mucho Emma" – dijo Quinn con una sonrisa que estaba segura que era falsa.

Habían pasado dos semanas desde el incidente del muelle, el cuerpo de Samuel Evans no había sido encontrado aun y eso que Emma estaba moviendo sus influencias para acelerar la búsqueda. De todas formas, Lindsay se negaba a hablar de su hermano y su terrible perdida; de hecho apenas y hablaba con alguien, con la única que conversaba era Quinn. Pero de eso a que ahora se quisieran casar había demasiada diferencia; porque tenía entendido que ambas estaban enamoradas de otra morena y otra rubia respectivamente.

"La amaba, eso se acabó" – me dijo Quinn mas tarde, era la primera vez que estábamos solas en todo ese tiempo, porque ella y Lindsay siempre estaban tomadas de las manos, por suerte en ese momento no.

"Estás loca, ambas lo están, ustedes no se aman" – le dije casi en susurro, sentía que la morena entraría en cualquier momento – "Tú amas a Rachel y ella a Clemence"

"No, no es así… ya no. Nos amamos, merecemos ser felices y Rachel puede ser feliz con Marissa, y si tu quieres te puedes quedar con Clemence" – dijo ella.

"¿Marissa? ¿De qué hablas?" – se suponía que aun no lo sabía.

"Tú lo sabías y si de verdad te consideraras mi amiga, me lo hubieras dicho. Por cierto creo que tú y la francesa harían una estupenda pareja" – en sus ojos pude notar odio, pero ella no podía odiarme, nunca lo había hecho antes.

"Rachel te ama y yo estaría con Britt si pudiera, lo sabes…"

"Si Rachel me amara, estaría conmigo y no con Marissa; y si tú amaras a Britt, nunca la hubieras engañado con Clemence" – lo dijo con tanta rabia que hasta estuve a punto de creerle.

"Soy tu mejor amiga, te conozco…"

"Lindsay es mi mejor amiga y ojala me hubiera dado cuenta antes de que también es el amor de mi vida" – iba a contestarle, pero no supe qué, ella me dedico una última mirada airada y me dejo sola en el solitario bar del hotel Marriage.

Me reí con ganas al notar lo estúpido del nombre del hotel, cada palabra pronunciada por Quinn me resonaba en la cabeza y me dolía en el alma. Hasta tenía razón y todo, si de verdad hubiera amado a Britt nunca hubiera deseado estar con Clemence. Podía ahogar mis penas en alcohol o podía intentar darle un poco de sentido a toda la locura.

POV Marissa

Su arma estaba sobre la mesa, podía sentir su rabia, pero sobre todo, su miedo. A pesar de que sabía que el tipo cedería, tenía cierto temor. A mis espaldas tenia a dos hombres experimentados de mi parte, aun así, el tipo parecía desafiante. Si se pusiera difícil, seguro que comenzaría una balacera y quien sabe como saldría de eso.

"De acuerdo" – dijo, casi suspire aliviada – "Les daré la cuota"

Tomamos el dinero y nos largamos de ahí. Últimamente el negocio se estaba volviendo más peligroso, Emma quería que las cuotas que le pagaban para protección subieran al doble, obviamente no se lo tomaban con humor. Mi jefa me tenía mucha confianza, aunque no sabía si eso era bueno o malo, porque me tocaban los peores trabajos. Por otro lado, la paga era muy buena, tanto que Rachel y yo nos mudamos a una zona mucho más linda de la ciudad.

Y esos trabajos de recaudación me mantenían ocupada y lejos de Elena, nada de tentación cerca. Sí, me iba muy bien. Lo único que lamentaba era mi ataque de rabia que descargue en contra de Clemence, no había vuelto a ver a la rubia después de ese día, ni a Santana, ni a nadie que conociera en realidad.

"Un día bastante tranquilo" – le mentí a Rachel esa noche.

"En dos días entro a NYADA" – me informo.

"Serás la mejor de todos" – la anime, la bese en la mejilla – "¿Qué tal tu día?"

"¿Mi d-día? P-pues… aburrido" – balbuceo mi morena, tal vez mentía, pero que importaba, no tenía ganas de discutir.

"Estuve pensando en la boda, creo que…"

"Dijimos que no hablaríamos de la boda" – me interrumpió.

Me levante del sofá donde estaba plácidamente sentada entre sus piernas, no soportaba eso, cada vez que evitaba hablar de la boda me recordaba que amaba a Fabray y no a mí. Además ahora tenía ese collar todo el tiempo con ella, como un símbolo de su amor por la rubia, ella pensaba que no lo sabía, pero si lo sabía, cualquier idiota podría leer el estúpido grabado.

"¿Qué hiciste hoy Rachel?" – volví a preguntar.

"N-nada, ya te lo dije…"

"No me mientas, odio que mientas" – le estaba dando una oportunidad de enmendar lo que sea que hubiera hecho.

"No miento, solo me visito una vieja amiga…"

"¿Quién? ¿Quinn Fabray?" – era lo último que podía soportar después de saber que esa maldita rubia había escapado de prisión.

"¿Qué? ¡No!" – negó frenéticamente, no pude contenerme, la abofetee tan fuerte que creí que le había roto el labio – "Era solo Lena, solo ella, te lo juro"

Note el miedo en su cara y me avergoncé al instante. ¿Qué estaba pasando conmigo? Se suponía que la amaba, y golpearla no era la muestra más bella de amor.

POV Clemence

Odiaba la mirada que Emma me estaba dedicando en esos momentos, una mezcla entre lastima y desprecio, y yo que tan solo le pedía comprensión. Le había pedio que me ayudara a detener la boda de Quinn y Lindsay, le explique cuanto nos amábamos en realidad y que estaban haciendo todo ese teatro para poder asegurar alguna especie de trato entre los Fabray y los Pierce en contra de mi familia.

"Puede que tengas razón, pero es por eso precisamente que debo apoyarlas en su matrimonio, puede ser la solución pacifica que estoy buscando" – me dijo la inglesa con una sonrisa estúpida en los labios.

"Los matrimonios así solo se aseguran con un heredero" – señale lo obvio que al parecer nadie notaba.

"Bueno lo tendrán, para eso existe la inseminación artificial" – Emma se encogió de hombros como si estuviera diciendo algo perfecto.

"La familia que no tenga sangre en ese heredero quedara insatisfecha o acaso no lo han pensado" – la inglesa me sonrió con autosuficiencia, seguro que ella sabía mucho más de lo que aparentaba.

"Samuel Evans está vivo…"

"¡¿Qué?!"

"Recibí ese informe de parte de Máximo hace unos días" – aun no acababa de entender, ¿Cómo demonios había sobrevivido? – "Sam será el donador de esperma o es su problema, el punto es que accedieron a la boda, es perfecto"

"Si, perfecto…"

"Pero tú aun te puedes casar con el rubio…"

"No, muchas gracias por tu ayuda" – me largue de su despacho dando un portazo innecesario.

Si Gray no me ayudaba, tendría que hacerlo yo sola. Tenía un plan en mente, tendría que buscar a mis padres y asesinarlos, luego sería la reina de los Poesy o algo así. Después me encargaría de terminar la guerra entre nuestras familias, asesinaría a Quinn y me quedaría con Lindsay ¡Un plan perfecto! Pero sin contar con el pequeño defecto de que jamás me atrevería a echar a andar un plan como ese.

Baje al bar del hotel para beber algo, me encontré con Santana ahí. Estaba en la barra con una botella de tequila al lado. Me senté junto a ella, me saludo con un movimiento leve de su caballito, bebió su contenido de un solo trago y luego se sirvió otro, le quite la botella y bebí directo de ella.

"¿Qué paso con el decoro señorita Poesy?" – la latina parecía sorprendida y a punto de reírse.

"Al diablo con el decoro" – articule con el alcohol llenándome el pecho de un calor agradable.

"Me voy a Inglaterra" – murmuro Santana como no queriendo decirlo.

"¿Me dejas sola en esta locura?" – volví a tomar otro trago, varias personas me estaban mirando de reojo.

"Emma me ofreció el trabajo de niñera de su hermana Elena" – ella también bebió y luego se puso a juguetear con su vasito – "Es un buen trabajo, el sueldo es bueno"

"¿Sabías que no puedes llegar a Londres en autobús? Esta como en otro continente, tú sabes en Europa, del otro lado del océano Atlántico" – sonrió de medio lado – "Deberías volver a Lima, con tus padres, con Bri…"

"No" – mascullo entre dientes, sus ojos se encontraron con los míos y vi tristeza en ellos – "Fue mi padre quien prácticamente me lanzo contra ti y ella estará mejor sin mí. Mis padres pueden darme por muerta y al fin darle a Santiago el funeral que se merece"

"Y quizá yo siga el consejo de Emma" – dije recordando el tiroteo en el bar – "Me iré a un país muy lejos de aquí y viviré la vida desenfrenadamente, hasta que muera de SIDA o malaria"

"O en un tiroteo" – sugirió Santana.

"O de amor…"

"Nadie muere de amor" – la latina me arrebato la botella y bebió un largo trago.

"Pero si de cirrosis" – le quite la botella de los labios.

Esa noche, no supe como llegue a mi cama y mucho menos como es que Santana llego a la tina de baño de mi habitación, no hice preguntas, tenía una resaca épica. La poca luz que se colaba por la ventana me lastimaba, por lo que me levante para cerrar las cortinas correctamente. De vuelta a la cama pise algo con mi pie desnudo, era una fotografía rota en dos, esa parte mostraba a una sonriente Clemence con unos años menos, y la otra parte debía contener a Lindsay tomada de mi mano en alguna calle de Londres. No encontré la otra parte, solo cenizas y una sabana chamuscada, me enrede en ella y sin pedir permiso, mis ojos comenzaron a llorar. Todo era una pesadilla, y era momento de que despertara de esa pesadilla, quería despertar desesperadamente.

POV Lena

No podía dejar de mirar su labio roto y el moretón en la mejilla. Ella bebía su té a pequeños sorbos, tome una de sus mano entre las mías y la bese suavemente, ella sonrió levemente. El nuevo departamento que tenían era muy bonito y estaba muy bien amueblado, pero ni la vida más cómoda económicamente justificaba la violencia.

"Se disculpó, no había tomado sus medicamentos" – la defendió Rachel.

"No te mereces esto, nadie merece que lo golpeen" – le dije suavemente.

"La quiero…"

"Pero no la amas, no tienes por qué soportar este trato" – repetí con cierto cariño – "Quinn te estará esperando, ella si te ama"

"¿Y donde esta?" – su voz se quebró.

"Vendrá a buscarte, estoy segura…"

"O tal vez sea yo la que la tenga que buscar esta vez" – murmuro mirando a su alrededor con miedo.

"Te ayudare a buscarla, lo juro" – dije ahora comprometiéndome con la otra parte de esta relación.

Me sonrió quedamente, era relativamente tarde, pero Marissa llegaría más tarde aun o eso era lo que Rachel pensaba al invitarme a cenar, para desgracia mía esa noche a la pelirroja se le ocurrió llegar temprano.

"Esta noche quería cenar contigo" – le dijo a Rachel sin notar mi presencia – "Te compre algo"

"No era necesario" – la morena se escapo de su abrazo, la otra chica saco un hermoso collar de perlas.

"¿Te gusta?"

"Igual y le gustaría más si la trataras con más respeto" – solté con veneno, no me pude contener. Ella me miro con sorpresa y luego con ira.

"¿Qué hace esta mujer en mi casa?" – su rabia era muy notoria, pude ver miedo en los ojos de Rachel.

"Oh no te preocupes, no lastimare a Rachel, para eso estás tú" – dije en tono desafiante, me levante de mi lugar y le hice frente.

"Lena se irá" – mascullo Rachel con temor – "Tranquilízate si"

"Ya la escuchaste, vete" – dijo la pelirroja con odio, saco de su chaqueta un arma y me apunto a la cabeza.

"¿Siquiera sabes usarla?" – ella no se lo esperaba, pero tome el arma por el cañón, se la arrebate y la golpee en la cara con ella. Cayó al suelo escupiendo sangre – "Muy bien Marissa, te quedaste con la chica" – me incline a su altura – "Ahora aprende a cuidarla y respetarla como la dama que es, o te juro que volveré a prisión por homicidio"

Rachel estaba llorando, me guarde el arma y solo moví la cabeza en dirección a ella en forma de despedida. No sabía si lo que había hecho era bueno o malo, esperaba por el bien de Rachel que la pelirroja hubiera captado el mensaje.

POV Marissa

Me levante del suelo, humillada y adolorida. Yo que me sentía todo un gánster había sido rebajada por una ex reclusa imbécil que se creía héroe. Rachel me tendió la mano para que me apoyara, pero la rechacé, aun estaba enojada. En la boca tenía el sabor de la sangre y la rabia demasiado mezcladas una con otra como para poder diferenciarlas. Seguramente a Rachel de pronto le había entrado el valor porque Quinn estaba cerca, seguramente la muy imbécil creía que la rubia la seguía amando o algo por el estilo, pero yo sabía que no y hubiera sido glorioso soltárselo en ese momento, pero no; debía esperar, porque si esperaba, la venganza seria aun más dulce.

Ella no me dijo ninguna palabra, ni una. Se fue a la cama sin siquiera mirarme, yo tome una ducha y me limpie la sangre. Me acosté junto a ella más tarde, sentí su miedo y lo saboree con el sentido de venganza.

"Me invitaron a una fiesta este sábado" – le dije, ella ni se movió – "Es de gala, tienes que venir como la futura esposa que tendré por supuesto ¿Cierto?"

"Si" – murmuro quedamente.

"Muy bien, digo para que vayas entrando en el tema, la fiesta será…" – sonreí en la oscuridad de la habitación – "Una bellísima boda"


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(/odestafaberry)