Capítulo 15: ¡En búsqueda de un médico! Y una conversación reveladora.
Nami y Marianne estaban acostadas en la misma cama, mientras Vivi y Nojiko mantenían un pañuelo húmedo en sus frentes. Dentro de la habitación con ellas estaban Sanji, Luffy, Usopp, Carue, Johnny y Yosaku.
- ¡Vivi! ¡Dime por favor! ¡¿Estarán bien?! - Sanji preguntó, mientras las lágrimas corrían por su rostro.
Vivi explicó que su enfermedad podría haber sido causada por el cambio climático, debido a que éste siempre era cambiante en Grand Line.
- ¿Hay alguien en el barco con conocimientos médicos? - Vivi preguntó.
Usopp, Luffy, Johnny y Yosaku señalaron a Nami, haciendo que la peliazul sudara de nerviosismo.
-Yo también poseo cierto conocimiento, pero sólo para cosas muy simples como cortadas o resfriados- Nojiko dijo, con voz llena de preocupación.
- ¡¿Qué haremos?! - Johnny gritó, mientras las lágrimas caían por su rostro también.
- ¿Tal vez ella comió algo malo? - Yosaku sugirió, pero recibió una patada rápida en la cabeza por Sanji.
- ¡Nada de lo que comiera haría esto, porque yo cocino todas sus comidas! – gruñó, antes de calmarse y mirar a Nami -. Pongo un esfuerzo extra en las comidas de las damas, para que se mantengan hermosas y saludables. Sólo los ingredientes más frescos van para ellas, mientras las sobras, la comida mal conservada y la que ya se va a echar a perder va para ustedes.
- ¡OYE! - gritaron molestos Usopp, Johnny y Yosaku, mientras Luffy argumentó que aun así sabían muy bien.
-El punto es que, mientras yo sea el chef del barco, no ocurrirán problemas de desnutrición dentro del Merry- dijo Sanji -. Si todavía están enfermas, entonces se debe a algo más. Sin el diagnóstico médico preciso, no puedo cocinar la comida adecuada para que ellas se recuperen.
Luffy sólo los miró preocupado.
- ¿Y si les damos de comer de todo? - sugirió, esperando que algo funcionara, incluso si era lo mismo que dijo en su vida pasada.
- ¡Ellas están demasiado débiles y no tienen fuerzas para comer, estúpido! – Sanji regañó.
- ¡45 GRADOS! - Vivi jadeó en estado de shock, después de mirar los dos termómetros - ¡Ambas están empeorando!
- ¡¿EMPEORANDO?! - Sanji, Johnny y Yosaku gritaron, Nojiko comenzó a temblar.
-Oye Vivi, debería haber médicos en Arabasta, ¿no? - Usopp comentó - ¿Cuánto tiempo falta para que lleguemos allí?
-Más de una semana, me temo- Vivi respondió.
-Esto se ve peor que cuando tuve escorbuto- Yosaku habló -. La hermana mayor debe estar sintiendo mucho dolor.
- ¿Es tan dolorosa una fiebre? - preguntó Gem, quien acababa de entrar a la habitación y había escuchado un poco de la conversación.
- ¡Por supuesto! ¿Qué clase de pregunta es esa? – espetó Vivi.
-Es que la verdad…. Nunca he estado enfermo de eso antes- Sanji, Gem y Usopp dijeron al unísono, mientras ladeaban la cabeza.
- ¡¿USTEDES SON MONSTRUOS O ALGO ASÍ?! - Vivi gritó con dientes filosos - ¡Es doloroso! Una temperatura de más de 40 grados es peligrosa. ¡Inclusive puede resultar fatal para ambas!
- ¡¿QUEEEEE?! - la mayoría de ellos gritaban con horror absoluto. Pronto Sanji estaba llorando, Luffy estaba gritando, en tanto Usopp, Johnny, Yosaku y Carue corrían por la habitación como imbéciles.
- ¡ESO NO AYUDA EN NADA, IDIOTAS! - Vivi les gritó.
- ¡Tenemos que encontrarle un doctor a Nami! ¡AHORA! - Luffy ordenó, y Vivi intentaba calmarlos.
-No- Nami murmuró en voz baja, antes de sentarse -. Estoy bien, chicos.
- ¿Nami? - Vivi dijo sorprendida.
- ¡No te esfuerces, Nami! - Nojiko le recriminó, tratando de hacer que su hermana se recostara.
-En mi es-escritorio… hay u-un periódico. Léelo, Vivi- la pelinaranja musitó.
Después de una búsqueda rápida, lo encontraron y se lo dieron a Vivi para que lo leyera.
-Esto…. ¡Esto no puede ser! - Vivi jadeó asustada.
- ¿Algo anda mal, Vivi-swan! - Sanji preguntó.
- ¿300.000 soldados reales … han desertado y se han unido a los rebeldes? – habló con horror, antes de decirles a todos que ahora, la guerra cambió a favor de los rebeldes, pero Nami la interrumpió, arrojando una bomba más grande.
-Ese periódico … tiene 3 días- jadeó -. Siento no mostrártelo antes. No quería que te preocuparas más, ya que navegamos tan rápido como podemos- luego miró a su capitán - ¿Entiendes la situación, Luffy?
-Las cosas están empeorando- Luffy habló con seriedad, como pocas veces sucedía, con los brazos cruzados sobre el pecho.
-En efecto- Nami confirmó -. Me alegra que lo entiendas.
- ¡Pero tenemos que llevarte con un médico! – Usopp gritó.
-Tiene razón, hermana mayor Nami- Yosaku estuvo de acuerdo.
-E-estoy bien. Ese termómetro está roto- Nami discutió, mientras se levantaba de la cama -. Nadie puede enfermarse tanto. Es un simple golpe de calor, así que estaré bien, no necesitamos ver a un médico.
- ¡Nami, quédate encamada! - exigió Nojiko, tratando de evitar que se levantara de la cama.
-Ya les dije chicos, estoy bien- la navegante aseguró -. Es la pequeña Marianne quien necesita ayuda, no yo. Nos dirigiremos a Arabasta según lo planeado ... pero gracias por preocuparse por mí- dijo mientras los miraba a todos, para luego subir por las escaleras hacia la cubierta.
- ¡Ella es tan terca! – Nojiko suspiró, para luego seguirla. Gem también las siguió.
-Nami- Luffy la vio irse, mientras Vivi, que aún no salía del shock por la noticia, comenzó a hablar de nuevo.
- ¡A este ritmo, sucederá un derramamiento de sangre innecesario! - dijo mientras miraba el periódico, para luego arrugarlo de la frustración - ¡Si no puedo detener esto, entonces todo se acaba para Arabasta! ¡Crocodile se apoderará del país! ¡Llegar a casa con seguridad no es suficiente! ¡Si no llego pronto, un millón de mi gente se matará sin razón!
- ¿¡UN MILLÓN!? - Johnny y Yosaku gritaron de pánico - ¡ESA ES MUCHA GENTE!
-Y una gran carga para una joven tan bella como Vivi- dijo Sanji seriamente, pero una voz suave sonó a sus espaldas.
-O-oigan- murmuró Marianne, mientras los miraba desde su cama - ¿Por qué están gritando todos?
-Oh, pequeña Marianne- Sanji saludó, forzando una sonrisa -. Perdón por despertarte.
-Está bien- ella murmuró- pero por favor, no me digas pe-pequeña, y, ¿pueden por favor gritar en otro lugar? Estoy cansada.
-Está bien - Sanji respondió, y miró al resto de hombres, para luego patearlos hacia las escaleras, dejando a Vivi y Marianne solas - ¡Ya escucharon a la señorita! ¡Todos fuera!
- ¿Siempre son así? – la castaña preguntó.
- ¿Eh? - Vivi gimió después de mirarla, sin darse cuenta de la pregunta.
- ¿Siempre son así de ruidosos y estúpidos? - ella preguntó de nuevo.
-Algo así- gimió Vivi con una sonrisa forzada.
Hace un momento en cubierta.
- ¡¿A dónde nos llevas?! - Nami le gritó a Zoro, quien se encargó de guiar la nave.
- ¿Qué? Vamos derecho- éste dijo en un tono aburrido, mientras señalaba hacia adelante.
- ¡Tenemos que seguir la aguja del Log Pose, imbécil! - Nami gruñó.
-Sé a dónde vamos, he estado siguiendo esa gran nube- argumentó Zoro.
- ¡LAS NUBES CAMBIAN DE DIRECCIÓN! - Nami reprendió.
- ¡Nami, deja de gritar y vuelve a la cama! - ordenó Nojiko.
- ¡Estoy bien! - ella gritó de vuelta.
- ¡Ve a dormir y sólo déjame manejar esto! - Zoro gruñó.
- ¡¿Cómo puedes hacer eso, cuando no puedes distinguir una dirección de otra? - Nami replicó, mientras se quejaba de que le dolía la cabeza por gritar, antes de mirar al mar -. El aire ... es diferente.
En ese momento, Sanji y los demás varones subían a la cubierta.
-Llegan en buen momento, chicos, ¡giren el timón hacia el sur, ahora! ¡Bajen las velas para atrapar el viento en babor!
- ¿Por qué? - Gin preguntó - ¿Qué no íbamos a Arabasta?
- ¡Sólo haz lo que dice Nami, idiota! - Sanji ladró.
- ¡Entendido! - Usopp, Johnny y Yosaku dijeron, antes de salir corriendo a seguir las órdenes de la navegante.
- ¿Nami? - Nojiko preguntó, mientras su hermana miraba al mar.
-Tengo la sensación de que viene un viento fuerte- ella murmuró.
-Está bien, cambien de dirección al gusto de Nami- ordenó Luffy.
- ¡SÍ! - todos captaron la orden, y comenzaron a dar la vuelta al barco
-Y Nami, ve a descansar - dijo Luffy con autoridad - ¡Son órdenes del Capitán!
-Pero….
- ¡Nami! – Luffy la vio con dureza, haciendo que ésta se sobresaltara y se sintiera intimidada por la presencia del chico.
- ¡Por última vez, estoy MUY BIEN! – ella intentó replicar, cuando Nojiko la agarró por la oreja y la fulminó con la mirada.
- ¡A la cama! – ella gritó, mientras comenzaba a arrastrarla hacia abajo de las escaleras, perdiendo la paciencia finalmente por la terquedad de su hermana - ¡Ya escuchaste al Capitán Luffy!
- Ugh. ¡Bien! – Nami se rindió, mientras se metía a la cama junto a Marianne - ¡Pero asegúrate de que giren hacia el sur!
-Tranquila, yo me encargo- Nojiko aseguró, mientras se iba otra vez a la cubierta, para decirles a la tripulación las indicaciones de Nami.
- ¿Que está pasando? - Vivi preguntó.
-Todos me dicen que descanse, cuando realmente no lo necesito- Nami murmuró, mientras se cubría con la sábana.
Vivi la miró como si estuviera loca, hasta que salió de la habitación y fue a la cubierta.
-Todos, escúchenme- Vivi habló, llamando la atención de los Sombreros de Paja -. Tengo un favor que pedirles a ustedes. Sé que sólo soy una pasajera, así que no es mi lugar pedirlo, pero no tengo otra opción, pero debo llegar a casa lo más rápido posible. Cuanto más tiempo esté fuera, mi patria y mi gente están en peligro de destruirse y matarse. Necesitamos llegar a Arabasta de inmediato….
Nojiko estaba saliendo a cubierta con molestia, y parecía lista para discutir con Vivi, pero se detuvo cuando la princesa puso una sonrisa.
-Así que busquemos un médico para Nami y Marianne lo más rápido posible. Es sólo que, cuando Nami está en mejores condiciones, ésta nave se mueve a toda velocidad.
- ¡Exactamente! - Luffy respondió con una sonrisa, secundado por la de Nojiko - ¡Nadie en el mundo puede dirigir éste barco como lo hace Nami!
- ¿Qué pasará con tu hogar y toda tu gente? - Usopp preguntó.
-Es cierto que necesito estar allí lo más pronto posible, pero sólo llegaremos más rápido después de que Nami se recupere. Y también deseo ayudar a Marianne- Vivi contestó, y su respuesta fue aprobada por todos los demás.
-Entonces buscaremos un médico, ¿eh? - Gem preguntó.
-Eso parece- Alvida comentó, antes de que todos notaran que el clima se empezó a agitar.
- ¡SANTO CIELO! - Johnny y Yosaku gritaron al unísono.
Todos miraron en su dirección, para ver un ciclón masivo a la distancia.
- ¡¿DE DONDE VINO ESO?! – preguntó Usopp.
- ¡¿QUÉ NO NOS ESTÁBAMOS DIRIGIENDO A ESA DIRECCIÓN HACE UN MOMENTO?! – Mikita gritó consternada.
- ¡SI! - Gin gritó - ¡HOMBRE, ESO ESTUVO CERCA!
- ¡Y TODO FUE GRACIAS A NAMI-SWAN! – Sanji exclamó.
- ¡¿Qué?! - Vivi gritó de sorpresa.
- ¡Nami nos advirtió que el viento cambió! - Nojiko contestó entre la tormenta -. ¡Por eso nos dijo que cambiáramos de dirección!
- "¡Esto no puede ser posible!"- Vivi pensó -. "El clima de Grand Line en esta zona es muy volátil y azaroso, es prácticamente imposible de predecir…. ¡Pero su navegante lo notó con el más mínimo cambio en el ambiente! Nami, ¿qué clase de persona eres?".
- ¡Muy bien todos! - gritó Luffy -. Es hora de encontrar un médico para sanar a nuestras compañeras de equipo enfermas, ¡así que sigan rumbo al sur!
- ¡SÍ! - todos gritaron.
-Al día siguiente-.
La condición de Nami y Marianne empeoró lentamente, a medida que todos seguían buscando una isla con un médico, mientras el clima se volvía más frío y nevaba.
- ¡Oigan, chicos! - Zoro llamó desde la torre vigía - ¿Creen que es posible que la gente se pueda poner de pie en medio del océano?
- ¿Por qué preguntas, hermano mayor? - Johnny preguntó, mientras él y la mayoría de los chicos estaban afuera jugando en la nieve, entrenando o aburridos. Sanji estaba con Vivi, Carue y Nojiko cuidando a Nami y Marianne, mientras el resto de las chicas intentaban calentarse en la cabaña.
-Lo pregunto por eso- Zoro respondió, mientras miraba en sus binoculares y señalaba una dirección.
Todos miraron también, y vieron lo que parecía ser un bufón parado en el océano. Luffy se quedó pensativo, mientras los demás se frotaban los ojos, y el barco navegaba más cerca del extraño hombre.
-Hace frío hoy, ¿no? - preguntó el desconocido.
Todos se pusieron de acuerdo con él, antes de volver a mirarlo con gotas de sudor en la cabeza.
- "Ese tipo" - Luffy pensó, y un ruido sonó debajo del océano. Una cúpula masiva se levantó debajo de Chess, el bufonesco oficial del antiguo Rey de Drum Wapol, provocando que el Going Merry se moviera violentamente.
- ¡¿PERO QUÉ…?! - Sanji gritó desde el interior, mientras evitaba que la cama de Nami y Marianne recibiera algún golpe - ¡Oigan cabrones! ¡Si se ponen más enfermas, me las pagarán!
Regresando en la cubierta.
- ¡¿Eso es un barco?! - preguntó Zoro, cuando la cúpula se abrió, para revelar una enorme nave pirata.
- ¡MAJAJAJAJA! – una gran risotada sonó desde el barco enemigo.
Los ojos de Luffy se entrecerraron al recordar a esetipo. Su ira por ese fraude de pirata resurgía, cuando el antiguo rey Wapol no dejaba de jactarse de su barco.
- ¡Idiotas! ¡¿Qué carajos están haciendo?! - Sanji gritó, cuando salió corriendo a revisar qué pasaba. Miró a su alrededor, antes de encender tranquilamente un cigarrillo -. Entonces, ¿qué está pasando?
-Estamos siendo invadidos por piratas enemigos - Gin dijo con calma, y en la cubierta del barco ahora tenían toneladas de hombres con uniformes similares, que apuntaban con armas a todos los Sombrero de Paja.
-Entonces, eso fue lo que causó el temblor ¿eh? - Sanji preguntó, mientras Alvida y Mikita se unieron a ellos en la cubierta.
- ¿No se lastimaron allí dentro, hermano cocinero? - preguntó Yosaku.
-No, ellas están bien, por suerte- el rubio respondió, cuando el capitán de la tripulación enemiga, que disfrutaba de un trozo de carne en un cuchillo, arribó a su barco.
-Veamos- murmuró éste, mientras masticaba –ummm, 4 ... 7…. Hay 10 tripulantes. Una cantidad decente para un barco de este tamaño- dijo antes de morder la hoja del cuchillo, y masticarla también -. Ah, a quién le importa. Tengo algo que preguntar a todos ustedes.
- ¿Se acaba de comer un cuchillo? - Gin preguntó desconcertado, y algunos miembros de la tripulación se agarraron la boca de dolor por mirar tal espectáculo.
-Debe ser un usuario, no hay otra razón lógica para explicar eso- murmuró Mikita.
-Buscamos el Reino de Drum- dijo Wapol, mientras se comía el mango del cuchillo -. No tendrán un Eternal Pose o un Log Pose, ¿verdad?
-No- Sanji contestó de forma tajante.
-Nunca he oído hablar del Reino de Drum- Gem comentó -de todos modos, ¿quién eres tú?
- ¿Yo? - dijo Wapol antes de sonreír -. Mi nombre es Wapol, Rey de Drum.
-Si ya terminaste de preguntar Wapol, ¡vete de una vez! – espetó Luffy con veneno en sus palabras, un detalle no muy común en él y que Zoro notó. Siguió observando, sin perder de vista la ira oculta en el tono del chico.
- ¡Oh, vamos! No hay necesidad de enojarse tanto- Wapol dijo tranquilamente -. Si no tienes ninguno de los dos, sólo tomaré tu tesoro a la fuerza y nos….
- ¡AHORA! - Luffy rugió. Más rápido de lo que cualquiera de ellos podía parpadear, éste apareció frente a Wapol, y con fuerza lo pateó con el pie infundido en Haki. El ex monarca voló hasta convertirse en una estrella en el cielo.
- ¡SEÑOR WAPOL! - toda su tripulación gritó horrorizada, antes de retirarse del Going Merry y navegar tras Wapol. Mientras lo hacían, Chess y otro hombre llamado Kuromarimo gritaban que se vengarían de ellos y que no los olvidarían.
Después de unos momentos, todos los Sombreros de Paja volvieron a lo que estaban haciendo, y Luffy se fue a la habitación de los hombres.
- ¡Que nadie me moleste! – éste gruñó antes de cerrar la puerta.
Todos se miraron confundidos ante esa declaración, pero lo dejaron solo ... excepto uno.
-Hey, Luffy- dijo Zoro, mientras abría la puerta de la habitación de los hombres. Vio a su capitán acostado en su hamaca, con el sombrero de paja cubriendo sus ojos.
-Pedí que no me molestaran- Luffy dijo en voz baja.
-Lo sé, pero presiento que esto es importante- Zoro respondió, mientras se acercaba y se sentaba en su hamaca.
Ambos no dijeron nada por unos momentos, mientras el barco seguía navegando. Uno tenía preguntas y el otro tenía las respuestas ... por suerte.
-Parecías más enojado de lo habitual- Zoro finalmente habló, después de unos buenos 5 minutos -. Por lo general, no reaccionas así. Esperas hasta que hagan algo, antes de que decidas o ser su amigo o patearles el trasero. ¿Qué te pasa?
Luffy inclinó la cabeza hacia un lado, miró a Zoro por debajo de su sombrero, y posó su vista al techo, tratando de evadir la pregunta.
-Y además… tengo la sensación de que sabes más de lo que deberías. Y la forma en cómo atacaste a ese tipo, juraría que ya lo conocías.
Las pupilas de Luffy se dilataron ante esas palabras. Sabía que Zoro a veces podía ser distraído y que normalmente él prefería ignorar y dejar de lado algunas cosas (como su sentido de orientación), pero no era tonto. Algunas veces, puede llegar a entender ciertas situaciones y percibir detalles que muchos pasarían por alto.
-Y cuando vimos a ese tipo en Loguetown….
-Sólo lo conozco por el periódico….
-No, Luffy, fue casi la misma reacción que tuviste cuando vimos a ese pirata. Algo nos estás ocultando, y eso, a la larga, podría generar desconfianza dentro de la tripulación hacia ti como capitán. ¿Acaso no confías en nosotros?
Zoro sin querer había dado en el clavo del asunto, y Luffy tuvo que admitirlo en silencio.
- "Me lo advirtió el viejo Jin y yo lo sabía, tarde o temprano, alguno de ellos se daría cuenta, pero no imaginé que fuera tan pronto. Fui demasiado descuidado al golpear a ese idiota por impulso" - pensó.
-Di lo que tengas que decir… o si no…. – habló Zoro.
- ¿Qué?
-Cuando termine la pelea con ese Shichibukai para ayudar a Vivi, abandonaré a los Sombreros de Paja. No puedo confiar en un jefe que no tenga confianza en sus Nakamas, y que se ande guardando secretos que puedan afectar el futuro de la tripulación, ¿no es así, Capitán?
Los ojos del chico se abrieron con horror.
-P-pero Zoro… tu no….
- ¡No estoy jugando! – espetó el espadachín con molestia, desenvainando una de sus espadas y clavándola en el suelo.
Luffy cruzó su mirada con la de su primer compañero de aventuras y quedó anonadado, dándose cuenta que el espadachín hablaba muy en serio. Permanecieron así otros 5 minutos y, después de pensarlo un poco, a sabiendas de que Zoro no iba a ceder y, conociendo lo testarudo que era, Luffy suspiró y decidió hablar.
- ¿Y bien? – dijo el peliverde.
-Okay. Si te lo digo, entonces tienes que prometerme que pase lo que pase, no se lo dirás a nadie más- Luffy respondió en un tono serio - ¿Entendido?
Zoro se percató del repentino cambio de actitud de su capitán. Aunque ya lo había visto serio, ésta vez notó que su semblante era mucho más oscuro, como si diera a entender que lo que guardaba era más grave de lo que imaginaba. Lo miró por un momento antes de cerrar los ojos.
-Entendido- dijo, mientras volvía a mirar a Luffy.
Éste saltó de su hamaca y se paró frente a Zoro.
-Aunque te advierto- el chico habló -lo que te voy a decir no va a ser nada bueno.
Luffy se desabrochó el chaleco, para revelar su gran cicatriz irregular, que tenía forma de X en su pecho, frente a Zoro.
- ¿Cómo conseguiste esa cicatriz? - preguntó éste genuinamente sorprendido. Por lo general, no le importaba esos detalles, pero después de ver la enorme fuerza de Luffy, si había alguien que pudiera dejar una marca de batalla tan grande en su capitán, tenía que ser un verdadero monstruo.
-Obtuve esto ... del mismo tipo que los asesinó a todos ustedes- dijo Luffy.
Zoro ahora sí estaba muy sorprendido, e incrédulo.
- ¿Asesinados ... todos nosotros? – preguntó confundido - ¡Eso no tiene sentido!
-Yo soy... – empezó Luffy, mientras se abrochaba el chaleco y suspiraba -... Bueno, esto va a sonar loco.
-No puede ser más loco de lo que he visto al conocerte- dijo Zoro sarcásticamente.
Luffy lo vio con una mirada en blanco.
-Tú ya has visto a muchas personas diferentes con poderes de Fruta del Diablo, ¿no? – el chico prosiguió.
-Sí. Tenemos algunos de ellos en este barco, incluyéndote.
-Bueno, conocí a un hombre con el poder de la Hito Hito no Mi: Modelo Kronos y otro con la Open Open no Mi.
- ¿Open Open? – preguntó Zoro - ¿Qué se supone que hace esa fruta? ¿Abrir cosas? No suena impresionante.
-Sabes, ahora que lo dices, no suena impresionante- Luffy dijo con una sonrisa -. Pero confía en mí, si sabes cómo usarla bien, no hay nada que no puedas abrir.
-Y mencionaste otra fruta…. La Hito Hito. Entonces, ¿qué tiene que ver con tu comportamiento anterior contra ese pirata? – Zoro preguntó, esperando que Luffy llegara al punto.
-En realidad, lo hice porque lo conocí antes. No me agradaba en ese entonces, y todavía no me agrada- respondió Luffy.
-Qué raro. No parecía que él te conociera- señaló Zoro.
-No en este momento, ahora todavía no me conoce bien- Luffy contestó.
- ¿No en este momento? - Zoro dijo confundido.
Luffy suspiró, sin saber cómo su espadachín tomaría el resto de la historia.
-Open Open no Mi puede abrir cualquier cosa que se te ocurra, no sólo puertas, sino también agujeros en el aire para entrar y salir, incluso puede "abrir" la mente de una persona, hasta cambiar su personalidad e inteligencia- explicó Luffy, y tragó saliva para seguir hablando –pero con la Hito Hito no Mi: Modelo Kronos puedes viajar al pasado o el futuro, y en conjunto con la Open Open, son una combinación muy poderosa.
- ¡¿Qué?! – gritó Zoro, preguntándose si escuchó bien - ¿Viajar en el tiempo?
-Si- respondió Luffy -yo vengo de un tiempo diferente. Específicamente, del futuro.
Zoro sólo lo miró por un momento.
-Bueno- dijo, con cierto escepticismo -. Entonces, si eres del futuro como dices, ¿por qué viniste al pasado? - preguntó, esperando finalmente obtener algunas respuestas.
-Regresé, para poder hacer lo que no pude hacer la última vez- Luffy dijo con una mirada severa -. Entonces podría ... evitar que todos sean asesinados.
El silencio llenó la habitación, cuando Zoro dejó que esa idea se hundiera en su mente.
-Entonces ... ¿quién nos mató? - preguntó.
-Los marines- Luffy contestó secamente.
Zoro parecía listo para preguntar cómo sucedió, pero se detuvo cuando notó que Luffy comenzó a temblar.
-Estábamos a una isla de ... llegar al final de Grand Line. Pero no contábamos con la locura y el miedo del Gobierno Mundial tenía de nosotros.
-Y por eso nos mataron, ¿no? - comentó Zoro.
-Si- dijo Luffy -. Los mataron a ustedes y a otros que se unieron a nuestra tripulación más tarde- murmuró, mientras su voz comenzaba a resquebrajarse - ¡Nos enviaron todo lo que tenían! ¡Sacrificaron a muchos de los suyos, sólo para asegurarse de que nadie llegara al final! Después de la batalla, el único que quedaba era yo- susurró, mientras golpeaba sus puños contra sus rodillas -. Al final me capturaron y me arrojaron a Impel Down.
- ¿Impel Down? ¿Qué diablos es eso? - preguntó Zoro.
Luffy seguía temblando, cuando los recuerdos comenzaron a inundar su mente.
-Es ... un lugar al que nunca desearías ir. En mi tiempo, me senté allí en mi celda, pudriéndome en esa pesadilla de lugar, en nada más que frío silencio- Luffy masculló, las lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos.
- ¿Estás bien? - preguntó Zoro, notando que su capitán estaba listo para quebrarse. Puso una mano sobre el hombro de Luffy, con la esperanza de calmarlo y recordarle que no estaba en el lugar donde estaba hablando.
-No ... porque esa no era la peor parte de estar en ese infierno- dijo Luffy, tranquilizándose un poco -. Ser enviado allí como el único sobreviviente de nuestra tripulación dolió ... ¡pero el Gobierno Mundial no permitió que el castigo terminara sólo con eso!
Respiró hondo, cuando los peores recuerdos volvieron con toda su fuerza.
-Durante mi primer año de encarcelamiento ... de vez en cuando ... alguien me traía un periódico, traía noticias sobre la muerte…. ¡De alguno de nuestros amigos! ¡De nuestros lugares de origen! ¡Y ellos eran los responsables!
-Espera, ¡¿qué?! – Zoro lo interrumpió -. Si ya estábamos muertos, ¿por qué perseguir a los que no estaban en la tripulación?
- ¡Por estúpidas razones! Sólo porque nos conocían y los ayudamos, el Gobierno Mundial los calificó como 'personas malvadas', y los masacraron, alegando que sólo ellos eran la verdadera justicia, y que solamente estaban desarraigando todo mal en el mundo- Luffy escupió, antes de bajar la cabeza -. Fueron a todos los lugares en los que nacimos, crecimos o visitamos durante nuestro viaje…. Mataron a tanta gente y amigos, no les importó que fueran enfermos, mujeres, ancianos, niños…. Gente inocente…. ¡Todo por su desordenado y podrido sentido de la justicia!
El chico sollozó, mientras Zoro trataba de asimilar las palabras de su capitán. Estuvo en silencio por un tiempo hasta que Zoro entrecerró los ojos. No podía imaginar si la aldea donde él vivía fuera destruida, junto con sus amigos y maestro. Pensarlo le resultaba pavoroso.
-Si eso es cierto, ¿por qué no dijiste nada antes? - preguntó.
Luffy se secó los ojos con el brazo, antes de mirar a su espadachín.
-El viejo que me envió de vuelta dijo que había tres razones por las que no debería decirlo a nadie, solamente a aquellos en los que confío por completo- Luffy contestó -. Uno: cualquiera a quien le contara, después de encontrarnos y conocernos, por un corto tiempo, probablemente pensaría que estoy loco.
-Ese es un buen punto- Dijo Zoro mientras cruzaba los brazos -. Si me hubieras dicho eso antes de llegar a Grand Line, probablemente pensaría que era una de las historias de Usopp.
-La segunda razón es que, en manos equivocadas, su poder de Fruta del Diablo podría poner al mundo en caos- Luffy siguió hablando.
- ¡Oh vamos! No puede ser tan malo- Zoro comentó, tratando de sonar razonable -. Quiero decir, ¿qué podría pasar?
-Le pregunté una vez al respecto- Luffy empezó a hablar –me dijo que, si alguien como los marines o algún pirata malvado, se hiciera con ese poder, podrían usarlo para cambiar el pasado a su conveniencia, como el curso de alguna guerra o revolución, o generar eventos que, pueden perjudicar al mundo en el futuro. O, por ejemplo, traer a cierta época a una mala persona- el semblante del chico se tornó oscuro -. O…. Hacer que ninguno de nosotros haya nacido.
Ante esas palabras, los ojos de Zoro se abrieron de terror, algo que es muy raro de ver en él.
-Ese hombre ... puede…. ¡¿Hacer que la gente desaparezca o reaparezca de la existencia?!- preguntó incrédulo.
-Si lo dices así, si ... y esa es la tercera razón por la que no quería que lo dijeras en voz alta- le recriminó Luffy -. Temía que alguno de mis amigos pidiera que cambiara algo de su pasado, como, por ejemplo, que salvara la vida de un ser querido, o eliminar a algún rival o enemigo odiado. Los cambios que se hagan, por muy pequeños que sean, si se realizan descuidadamente, pueden traer graves consecuencias en el futuro, aún si se trata de hacer una buena acción.
Zoro comprendió que su capitán tenía razón. Sabía que algunos miembros de los Sombreros de Paja, como Nami y él mismo, tenían gente valiosa que habían perdido en el pasado. Pero ahora le asustaba la idea de qué hubiese pasado si, por ejemplo, gracias a ese poder, su amiga Kuina siguiera con vida y, si eso hubiese sido bueno tanto para él como para ella.
-Retiro lo dicho. Esa es una fruta muy poderosa- comentó.
-Sí ... y muy peligrosa- Luffy completó.
-Por qué tú…- Zoro preguntó de repente, y Luffy lo miró confundido -…. De todas las personas en el mundo ... ¿por qué tú?
-Dijo que mi equipo y yo éramos los únicos que estuvimos más cerca de llegar a la última isla de Grand Line, Laugh Tale, además de Roger y su tripulación, así que éramos la elección perfecta.
-Pero, si fallamos en tu línea temporal, ¿por qué hacerlo de nuevo? - preguntó Zoro, ahora comenzando a volverse cada vez más curioso.
-Porque ahora sé lo que va a pasar, así que podremos prepararnos y volvernos más fuertes esta vez, para que no nos pillen desprevenidos y, finalmente, cumplir nuestros sueños- contestó Luffy con convicción, tranquilizándose finalmente.
Zoro sonrió.
-Tiene sentido- comentó -. Ahora sé por qué eres tan fuerte.
-Sí. Cuando el viejo me envió de regreso, mis cicatrices, mis recuerdos y mi fuerza que adquirí con los años se mantuvieron. Sólo mi cuerpo rejuveneció a tres años antes de que me encontrara con ustedes, lo que me dio más tiempo para entrenar.
-Ummm ya veo- Zoro seguía sonriendo - ¿Y ahora qué procede, Capitán?
- ¿Eh? - Luffy preguntó.
-Ahora que sé la verdad sobre ti, debemos asegurarnos de que la historia no se repita, ¿verdad?
-Eso es lo que me dijo Jin- Luffy contestó.
-Jin, ¿eh? – Zoro comentó - ¿Es el tipo que te envió de vuelta?
-Si- Luffy dijo con una sonrisa -. En realidad, es un sujeto genial una vez que lo conoces- y puso su pulgar en la barbilla -. Sin embargo, me dijo una cosa más.
- ¿Qué? - preguntó Zoro.
-Dijo que salvé su vida sin querer- Luffy contestó.
-Espera, ¿entonces lo conociste y no lo sabías? – Zoro cuestionó.
-No lo conocí personalmente. Solo sé que me vio una vez, cuando pateé el trasero de su enemigo- Luffy comentó, antes de que su estómago comenzara a gruñir -. Hablar de Jin me dio hambre- dijo con una sonrisa, haciendo casi caer de espaldas a Zoro.
- ¡¿Cómo sucedió, si lo único que hicimos fue hablar?! - él gritó.
-Porque recordé que Jin y Phill sabían hacer unas donas realmente geniales- Luffy respondió sonriente -. Ahora que mencioné donas, recuerdo a un pirata que le encantaban mucho y, debo admitir que era un tremendo glotón. Un buen sujeto, debo decir, pero en esa época, éramos enemigos.
Luffy empezó a caminar hacia la puerta.
- ¡Espera! – Zoro habló - ¿Qué pasa con los demás? ¿Les dirás?
Luffy se detuvo en seco ante ese pensamiento, y se giró hacia él.
-Primero tenemos que curar a Nami y Marianne, y llegar lo más pronto posible a Arabasta- contestó -. Cuando pase todo esto, les contaré.
Y sin perder más tiempo, Luffy salió con una sonrisa, mientras le gritaba a Sanji que le hiciera algo de comer.
- "Asesinado ¿eh?"- Zoro se dijo a sí mismo en la habitación -". Parece que tendré que duplicar mi entrenamiento".
Era tarde-noche de ese mismo día, cuando Luffy le dijo a Zoro la verdad. Sanji estaba vigilando en la torre vigía, mientras temblaba en su manta.
-Caray, sí que hace frío- él murmuró, y miró al cielo -. Vaya, parece que hay luna llena.
Dentro del barco, Nami abrió lentamente los ojos, mientras se sentaba en la cama. Gimió un poco, adolorida por la enfermedad, antes de mirar a su alrededor. Lo que vio la hizo sonreír; sus amigos y compañeros de tripulación, rendidos de cansancio, al cuidarla a ella y Marianne.
-Gracias, muchachos- Nami susurró tiernamente, mientras colocaba su mano sobre la cabeza de su nueva compañera. Al hacerlo, los gemidos de la castaña se intensificaron. La miró más de cerca, notando que Marianne estaba llorando mientras dormía, con la cara sudorosa y roja.
-Marianne. Despierta- la pelinaranja le dijo suavemente.
Apenas oyó esas palabras, los ojos de Marianne se abrieron de golpe. Se giraron por un momento, hasta que vieron a Nami, observándola.
- ¿En don? …. Este… tu…. ¿N-Nami? – la chica preguntó.
- ¿Estás bien, Marianne? Parecía que estabas teniendo una pesadilla- Nami comentó.
-Es que yo estaba…- balbuceó Marianne, mientras miraba el techo -. Yo ... tengo mucho miedo.
-Lo sé. También tengo miedo- Nami dijo, antes de sonreír débilmente -. Pero no te preocupes, pronto mejoraremos. Estos muchachos se ocuparán de eso- ella aseguró, mientras miraba alrededor de la habitación.
Marianne se sentó y miró también, para ver a casi toda la tripulación dispersa, durmiendo dentro del cuarto.
- ¿Ves?
-Si- Marianne contestó con una pequeña sonrisa, para que después, ambas se recostaran y durmieran rápidamente.
-Tercer día de enfermedad de Nami y Marianne -.
Ambas chicas estaban acostadas en la cama, mientras su enfermedad empeoraba. Nojiko, Zoro y Luffy se quedaron con ellas, en tanto el resto vestía ropa abrigadora y, estaban atentos a una isla, mientras Vivi explicaba sobre las varias islas en Grand Line. Cómo cada una tenía su propia temporada de primavera, verano, otoño e invierno y, que un clima nevado estabilizado, significaba que una isla estaba cerca.
-Ella tiene razón. ¡Veo una isla al frente! - Sanji gritó, desde la torre vigía.
- ¡¿Una isla?! - Luffy exclamó emocionado - ¡Oigan Nami, Marianne! ¿Escucharon eso? ¡Una isla! ¡Ahora ustedes dos se van a mejorar! – dijo, mientras golpeaba el piso con su pie y, repetía "isla" varias veces.
-Ve a ver también, si quieres- dijo Zoro con fastidio, antes de que Luffy se fuera corriendo.
-Es más un niño que cualquier otra persona que haya conocido- Nojiko comentó.
- ¿Apenas te diste cuenta? - Zoro dijo con una sonrisa.
-Je. Por cierto, Zoro, cuando curemos a Nami y Marianne, quiero pedirte un favor.
- ¿Un favor? No es algo relacionado con dinero, ¿verdad? – Zoro preguntó, levantando la ceja.
En la cubierta, Luffy corrió y se sentó en la cabeza del Merry, mientras miraba la isla frente a él.
- "¡Chopper!" – pensó, en tanto el barco navegaba más cerca de Drum, y gritó - ¡Es una isla llena de nieve! ¡Es increíble!
-Estamos aquí para encontrar un médico que cure a Nami-swan y la pequeña Marianne- Sanji habló con seriedad –no para una aventura.
- ¡Guau! La nieve es hermosa, esto tiene que ser el cielo- dijo Luffy, ignorando a Sanji.
Todos posaron su vista hacia la isla, especialmente, a las montañas gigantes que parecían tambores.
- ¿No tienes frío solo con eso puesto? - Usopp le preguntó a Luffy.
- ¿Eh? - gimió Luffy.
-Estamos a 10 grados bajo cero- Vivi comentó -. Los osos se preparan para hibernar a esa temperatura.
Luffy sólo los miró, antes de sonreír.
-Yo no siento frío- él contestó.
La verdad era que, ese clima le parecía una brisa fresca. Después de ser arrojado a Impel Down, los Tenryuubito se enteraron que el hombre que golpeó a uno de ellos, estaba allí. Queriendo aumentar su miseria, ordenaron a la administración de la prisión que lo trasladaran a un nivel diferente cada semana, hasta el día de su muerte. Se estremeció, cuando los recuerdos de pasar por el cambio constante entre árboles cubiertos de sangre, monstruos gigantes, hambre, calor extremo, frío helado y aislamiento, lentamente volvieron a él. Incluso se preguntó cómo logró pasar por todo eso, y seguir con vida.
- ¡MENTIROSO! – su tripulación gritó, después de ver a Luffy temblar ligeramente. Mientras éste se ponía un abrigo, el barco navegó lentamente río abajo, hacia un buen lugar para atracar.
-Muy bien- Zoro habló, después de subir a la cubierta - ¿Quién irá a buscar un médico? De hecho, ¿Quién verificará si hay personas en esta isla?
-Allí hay gente oculta- señaló Luffy en la rivera -y no están contentos de que estemos aquí.
- ¿Eh? - Gin preguntó, volteando por todos lados y, buscando a los habitantes, sin resultado, pero en un momento, las palabras de Luffy estarían justificadas.
- ¡Alto ahí, sucios piratas! - alguien gritó.
Todos dirigieron sus miradas hacia la dirección de la voz, y de repente, aparecieron muchas personas a ambos lados del río, con armas en las manos y, mirándolos con desagrado.
-Se los dije- Luffy comentó.
- "Tengo que aprender ese poder…. El Haki, a como dé lugar"- la mayoría de los Sombreros de Paja pensaron, hasta que un hombre grande, que parecía ser el líder, con una pala en la espalda, dio un paso adelante.
- ¡Dense la vuelta y lárguense! - éste dijo - ¡Ustedes, los piratas, no son bienvenidos en nuestra isla!
- ¡Esperen un momento! ¡Necesitamos un médico! – trató de razonar Luffy.
- ¡Tenemos gente enferma a bordo! - suplicó Vivi.
- ¡MIENTEN! - uno de los aldeanos dijo - ¡Este es nuestro país! ¡Ahora váyanse! O si no….
-Vaya manera de saludar a la gente- Sanji comentó sarcásticamente, mientras exhalaba un poco del humo de su cigarrillo.
- ¡CÁLLATE! - otro gritó, antes de disparar, y por poco le daba al pie del cocinero.
- ¡Oye! – gruñó Sanji.
- ¡Nos dispararon! - gritó Usopp, y algunos miembros de la tripulación estaban listos para entrar en combate.
- ¡¿Qué carajos les pasa?! - Sanji dijo con ira, mientras miraba a los habitantes, pero fue detenido por Vivi.
- ¡Sanji espera! – ésta lo intentó calmar, mientras se paraba frente a Sanji, hasta que sonó otro disparo, y Vivi dio un gemido de dolor, cayendo al piso de la cubierta.
- ¡VIVI! - la mayoría de la tripulación gritó preocupada, para luego mostrarse furiosa.
- ¡BASTARDOS! – Sanji exclamó enojado.
- ¡Prepárense para disparar! - ordenó Dalton.
- ¡ES SUFICIENTE! - Luffy rugió con autoridad, cuando lanzó una ola de Haki del Rey a bajo nivel para callarlos a todos. Todos lo miraron, mientras caminaba hacia Vivi.
- ¡Vivi! ¿Estás bien?
-Si- ella contestó, mientras se levantaba y agarraba la mano del chico –sólo me rozó el brazo.
-Bien- dijo Luffy, y volteó a mirar a la gente.
Los isleños sintieron que sus espíritus se congelaban ante su penetrante mirada, y se sorprendieron, cuando él se arrodilló e inclinó su cabeza sobre la cubierta.
- ¡Por favor, ayúdenos! – el chico exclamó.
Todos lo miraron, mientras sus palabras resonaban a su alrededor.
- ¡Por favor! - gritó Vivi, mientras se unía a Luffy, luego siguió Nojiko, y después los demás, inclinando la cabeza y pidiendo ayuda. Todos los aldeanos ahora estaban atónitos y, se quedaron callados, antes de que Dalton hablara.
-Muy bien, les mostraremos la ciudad. Síganme.
Los Sombreros de Paja sonrieron aliviados.
-Buen trabajo, Capitán Luffy- Vivi comentó, realmente impresionada por cómo éste llevó las cosas.
-Lo aprendí de ti- Luffy dijo con una sonrisa.
Vivi sólo parecía perpleja ante esa respuesta, mientras Zoro sonreía. La tripulación se separó: Luffy, Usopp, Vivi, Sanji, Alvida, Gin, Mikita, Gem y Nojiko llevaron a Nami y Marianne a la aldea, mientras que Zoro, Johnny, Yosaku y Carue se quedaron a vigilar la nave.
-Sin embargo, debo advertirles algo- Dalton hablo seriamente -. Sólo hay un médico en todo el país ... y ella es una bruja.
- ¿Eh? - la mayoría de ellos dijeron.
- "Ni que lo digas" - Luffy pensó, recordando encontrarse con ella, antes de que ésta se volviera loca e, intentara matarlo a él y a Sanji.
-Después de un rato-.
Zoro, Johnny y Yosaku estaban vigilando la nave, pero en ese momento, al espadachín se le ocurrió la idea de quitarse la camisa y sólo quedando en pantalones.
- ¿Qué estás haciendo, hermano mayor? - Johnny preguntó, mientras Zoro exhalaba y juntaba sus manos.
-Voy a meditar, mientras nado en el río frío- respondió.
- ¡¿HUH?!
- ¡¿CUACK?!
- ¿Quieren unirse a mí? – preguntó Zoro.
-Ummmm, no, gracias- ellos dijeron -. No estamos a tu nivel, hermano mayor.
-Bueno, ni hablar- dijo el espadachín, antes de zambullirse. Johnny, Yosaku, y Carue miraron hacia el agua y suspiraron.
-Hombre, ¡el hermano mayor es increíble! – habló Yosaku con una sonrisa.
- ¡Nadando en esa agua helada! - Johnny dijo con admiración -. No es de extrañar que sea tan fuerte.
Ambos miraron hacia donde se lanzó Zoro nuevamente, antes de que las sonrisas se desvanecieran lentamente de sus caras.
-No ... no salen burbujas.
Pronto, ambos y Carue se pusieron pálidos de preocupación.
- ¡HERMANO MAYOR!
- ¡CUACK! - Carue graznó, y los tres se lanzaron al agua, justo cuando Zoro resurgió de ésta con una sonrisa.
- ¡Oigan muchachos! ¡Hay toneladas de peces allá abajo! – dijo, antes de zambullirse de nuevo.
-En la aldea-.
-Bienvenidos a Big Horn, nuestra ciudad- dijo Dalton.
Todos miraron alrededor del pueblo, cubierto de nieve, mientras varias personas y animales deambulaban.
- ¡Miren este lugar! – Luffy exclamó, todavía tan emocionado como la última vez que estuvo ahí.
-Esto definitivamente es un país nevado- Usopp murmuró.
-Éste frío es infernal- Gem gruñó, antes de estornudar.
- ¿No eres amante del clima frío? - Alvida dijo, con una sonrisa burlona.
-Prefiero el clima cálido, el frío siempre me pone de malas. Lo aborrezco- espetó Gem.
- ¡Finalmente! – Sanji exclamó, llamando la atención de los aldeanos - ¡Ahora, Nami-swan y la pequeña Marianne pueden recuperarse!
Dalton tranquilizó a los habitantes, diciéndoles que siguieran con sus vidas, así como también despidió a sus subalternos. Vivi le preguntó dónde estaban los soldados, a lo que Dalton respondió que no había ninguno en servicio.
Después de caminar y, que Dalton platicara un poco con la gente, entraron a su casa y éste se presentó como el encargado de proteger la isla. Mientras llevaban a Nami y Marianne a la cama, el líder preguntó si él y Vivi se habían visto antes, lo que ella rápidamente negó, e intentando cambiar de tema, preguntó por la bruja. Después de hablar un poco, Dalton se enteró de la condición crítica de las dos chicas, y les pidió que miraran por la ventana, hacia unas montañas.
- ¿Que hay ahí? - Sanji preguntó, pero un enorme muñeco de nieve bloqueó su vista.
- ¡Este es el Gran Señor Hombre de Nieve! - Luffy gritó, mientras él y Usopp jugaban en la nieve.
- ¡No es rival para SNOWZILLA! - Usopp gritó entre risas, mostrando un muñeco de nieve parecido a Godzilla.
- ¡Entren aquí de una buena vez, imbéciles! - la mayoría de ellos gritó.
Después de que Luffy y Usopp se unieran a los demás, Dalton les pidió que miraran otra vez hacia las montañas por la ventana.
-Esas son las Montañas Rocosas de Drum- él dijo - ¿Ven el castillo encima de la más alta?
- ¡Hey, tiene razón! – Mikita exclamó, mientras los demás miraban por la ventana, para ver que un castillo estaba en la cima de la montaña más alta.
- ¿Por qué es importante ese castillo? - Nojiko preguntó, colocando un pañuelo frío sobre las cabezas de Nami y para luego hacer lo mismo con Marianne.
-La Dra. Kureha, la única doctora en esta isla, vive allá en ese castillo- Dalton respondió.
- ¡¿En serio?! - Gin preguntó con incredulidad.
-De todos los lugares para vivir, tenía que ser en esa jodida montaña- Sanji murmuró -. Bueno, ¡no hay que perder tiempo y hay que llamarla! ¡Es una emergencia!
-Lamentablemente, no tenemos forma de contactarla- Dalton dijo con tristeza.
- ¡¿Que qué?! - Gem gruñó molesto.
- ¿Y ella es su única doctora? - Sanji preguntó.
-Es una doctora excepcional, pero muy extraña- dijo Dalton -. Además, ella tiene 140 años de edad.
- ¡¿140?! - Sanji gritó, mientras el resto de Sombreros de Paja se quedaron en shock - ¡¿Y TODAVÍA ESTÁ VIVA?!
-Emmmmm sí, es que le encantan las ciruelas pasas- Dalton contestó.
-Entonces, ¿qué hacen las personas si están enfermas o heridas? - Vivi preguntó.
-Ella baja de esa montaña de vez en cuando, busca pacientes, los cura y luego les arrebata alguna posesión de valor como pago- Dalton explicó.
-Suena como una vieja bruja malvada- Usopp dijo a través de su bebida.
-Más como una pirata- Luffy comentó, aun creyendo que eso era cierto.
- ¿Cómo puede ella bajar de esa montaña tan empinada? - Vivi preguntó.
-Son sólo rumores, pero la gente dice que la han visto montando un trineo por la montaña, tirado por una criatura extraña, en las noches de luna llena.
- "Chopper"- pensó Luffy.
-Incluso muchas personas aseguran haberla visto bajar volando por el cielo. Por eso la llaman 'bruja'. Puede que sea el único médico que tenemos, pero prefiero estar lejos de ella. Sin embargo, lo único que podemos hacer es esperar a que venga aquí- Dalton terminó de explicar, en tanto Usopp comenzó a entrar en pánico por las brujas y los monstruos de nieve que se encontrarían.
-Simplemente genial- Alvida resopló molesta - ¿Cómo sabremos cuándo será la próxima vez que baje?
-Oigan, Nami, Marianne. Despierten- susurró Luffy, mientras abofeteaba suavemente sus caras.
- ¡¿PERO QUÉ DEMONIOS HACES?! - todos gritaron molestos, antes de que Nami y Marianne abrieran los ojos y miraran a su capitán.
-Oigan, ustedes dos, el único médico de este lugar está en la cima de una montaña, así que vamos a llevarlas allá- Luffy dijo sin ninguna expresión en el rostro.
Los ojos de Nami se abrieron un poco, mientras los demás lo miraban incrédulos.
- ¡¿TE HAS VUELTO LOCO?! ¡Vas a dañar más a Nami~swan y a la pequeña Marianne! - Sanji gruñó.
- ¡Vamos, capitán! – dijo Gin, tratando de razonar con Luffy - ¡No hay forma de escalar esa montaña!
-No pasa nada. Yo las llevaré- dijo Luffy.
- ¡Se pondrán más enfermas! - Vivi gritó.
Pronto se convirtió en una batalla de gritos, hasta que la voz de Nami los detuvo.
- ¿Nami~swan? - Sanji dijo confundido, mientras ella movía una mano hacia arriba, a través de la manta que la cubría.
-Se lo dejo todo a usted, Capitán- dijo la chica con una sonrisa de confianza, mientras extendía su mano.
Luffy también sonrió y tomó con delicadeza la mano de Nami. Pero sintió que otra mano debajo de la manta quería agarrarlo.
- ¿Está ... realmente bien ... hacer eso? - Marianne preguntó.
Nami la miró, y notó sus ojos llenos de miedo.
-Está bien- la pelinaranja dijo con otra sonrisa -Luffy nos ayudará a superar ésta enfermedad.
Marianne miró a la chica por unos instantes, y luego cerró los ojos.
-Si dices que está bien ... entonces está bien, confiaré- dijo, para luego posar su mirada a Luffy, con una sonrisa en el rostro -. Cuídanos entonces, Capitán.
-No hay problema- Luffy dijo alegremente.
- ¡Esto es terrible! ¡La idiotez de Luffy se ha extendido a las dos! - Usopp gritó con incredulidad, en tanto, Luffy pidió carne para el viaje.
-Un rato después, fuera de la casa-.
Todos se habían reunido afuera de la casa de Dalton, y Vivi ató a Nami a la espalda de Luffy. Sanji y Gem irían con ellos, con el moreno llevando a Marianne a su espalda.
-Pensé que habías dicho que odiabas el clima frío- Alvida dijo con una sonrisa burlona.
-Qué molesta eres- Gem contestó enfadado, mientras Nojiko terminaba de atar a Marianne a su espalda.
-El resto de nosotros nos quedaremos aquí- Vivi comentó -si fuéramos más, sólo los retrasaríamos.
-Está bien, no hay problema- Luffy respondió -Nami. ¡Agárrate fuerte!
-O-okay- ella contestó en voz baja.
-Jóvenes, no los detendré, pero mi consejo es que deberían subir al otro lado- dijo Dalton -La ruta desde aquí a la cima está llena de lapahns. Son conejos gigantes, violentos y devoradores de hombres. Si una manada los ataca, están acabados.
-No se preocupe, señor. Estaremos a salvo- Luffy respondió con confianza.
-En efecto, si alguno de esos wonejos o como se llamen nos atacan, les patearé el trasero- Sanji habló.
-Se llaman lapahns, Sanji- Luffy replicó, con una gota de sudor en la nuca.
- ¡LUFFY! - Nojiko gritó de repente, parándose en el camino de los viajeros, y luego caminó frente a su capitán, con una mirada seria.
-Si algo les sucede…- ella comenzó a decir, mientras su mirada traicionaba su actitud. El chico pudo ver el miedo en sus ojos, ante la idea de perder a Nami, para que luego la pelipúrpura parpadeara - ¡Asegúrate de que no les pase nada! ¿Entendido?
Luffy la miró, antes de sonreír.
-Entendido- dijo con calma.
-Bueno- Nojiko habló, antes de quitarse del camino - ¡Ahora váyanse!
- ¡Vamos, cabrones! - Luffy exclamó mientras corría, en tanto los demás fueron tras él, también corriendo.
-Me pregunto si estarán bien- Dalton se preguntó incrédulo, después de un momento de silencio.
-Esos tres estarán bien- Usopp dijo con seguridad.
-La pregunta es, si Nami y Marianne podrán aguantar lo suficiente el viaje hasta el castillo- Vivi murmuró con preocupación.
- ¡Ellos lo lograrán! – Nojiko respondió -. Conozco muy bien a mi hermana. ¡No será vencida por una estúpida enfermedad!
Los Sombreros de Paja escucharon sus palabras, mientras miraban al grupo de Luffy irse a la distancia.
-Entren- Dalton los invitó -. Hace frío aquí afuera.
-Me quedaré- Nojiko dijo con firmeza.
-Yo también me quedaré- Vivi la secundó.
-Yo también- Usopp dijo con seriedad.
Pronto, todos se quedaron afuera en el frío, con expresiones determinadas, a pesar de que algunos temblaban un poco por las bajas temperaturas. Dalton los miró, y una pequeña sonrisa cruzó sus labios.
-Entonces me uniré a todos ustedes- dijo, para luego sentarse al lado de todos ellos. Guardaron silencio por un buen rato, hasta que el líder del pueblo habló.
-Hace tiempo, las cosas eran diferentes.
- ¿Eh? ¿Cómo? - Vivi preguntó.
-Los doctores- Dalton prosiguió -. Hay una razón por la que solo existe una en este país- sus ojos se posaron en el suelo, antes de continuar -. Hace unos meses, este país fue destruido por piratas.
- ¿Eh? ¿Los piratas destruyeron un país entero?! - Gin preguntó con sorpresa -. Eso es… difícil de creer, pero….
-Así que, por eso querías que nos fuéramos con tanta insistencia, tiene sentido- Vivi comentó.
-Sí. Solamente la palabra 'pirata' hace que todos aquí entren en pánico- Dalton habló -. La tripulación estaba compuesta por cinco sujetos…. ¡Sólo cinco! Su capitán, un hombre que se hacía llamar 'Barbanegra', destruyó completamente nuestro país con suma facilidad.
- ¡¿Solo cinco personas?! – los Sombreros de Paja exclamaron asombrados.
- ¿Barbanegra? - Usopp preguntó.
-Nunca escuché de él- Alvida comentó, aún en estado de shock, al enterarse de que cinco piratas podrían hacer tanto daño.
- "Extraño" – pensó Mikita todavía con asombro – ". No hay registros de un pirata de ese calibre que ande deambulando por esta parte de Grand Line. Lo hubiésemos sabido de inmediato, ya que simplemente es muy difícil que alguien así pase desapercibido para los espías de Baroque Works".
-Aun así, la mayoría de nosotros lo vemos como algo bueno- dijo Dalton.
- ¡¿Qué tiene de bueno que su país sea destruido?! - Vivi preguntó con confusión.
-Sí. ¡Eso es una locura! ¿Por qué es bueno? - Usopp también preguntó.
-Porque- Dalton comenzó a hablar -antes de que ellos vinieran, este país estaba gobernado por un rey tiránico que nos causó mucho dolor a todos. El nombre de nuestro país era El Reino de Drum. Y nuestro rey era un hombre cruel, malcriado y muy perverso, llamado Wapol.
- ¡¿Wapol?! – Vivi gritó, y una imagen del infame Wapol pasó por las mentes de los Sombreros de Paja.
-Un momento, ¿todos conocen a Wapol? - preguntó Dalton.
-Si- Usopp dijo con desagrado -. Es solo un pirata imbécil que nos atacó. Sin embargo, lo mandé a volar- el narizón presumió, sólo para recibir una bola de nieve, cortesía de Gin - ¡OYE!
-No tomes crédito por cosas que no hiciste- reprendió Gin, mientras Usopp se reponía del golpe –especialmente, porque fue el capitán quien hizo ese acto.
-Dijo algo sobre querer llegar al Reino de Drum- Alvida comentó, con un dedo en su barbilla y una expresión pensativa.
-Si es ese Wapol, entonces debe ser el hombre que conocí cuando era pequeña y fui con mi padre al Levely- Vivi habló.
- ¿Levely? Jovencita, ¿quién eres tú? - preguntó Dalton con sospecha.
-Ummmm ... no es importante. De todos modos, no lo vi, pero escuché que todos lo llamaban Wapol. Nos encontramos con él ayer en nuestro camino aquí.
Dalton parecía sorprendido por esa noticia.
- ¿En serio? - preguntó con seriedad.
-No tiene ningún sentido- Vivi habló -. Si tu país fue destruido, ¿por qué Wapol sigue con vida, y es un pirata?
-Eso es solo una artimaña suya- Dalton respondió -. Probablemente solo esté navegando por estas aguas, esperando la oportunidad de regresar.
- ¿Entonces Wapol y sus hombres fueron expulsados y forzados a la piratería porque perdieron contra los Piratas de Barbanegra? - Vivi preguntó.
- ¿Qué si perdieron contra ellos? ¡Tch! - Dalton chasqueó la lengua con disgusto -. Cuando los piratas atacaron, ¡ni siquiera intentaron pelear!
- ¿Qué quieres decir? - Vivi preguntó.
-En el momento en que Wapol se dio cuenta de lo fuertes que eran, huyó del país lo más rápido que pudo, dejándonos a merced de esos piratas- Dalton respondió, mientras su rostro se retorcía de ira al recordarlo -. Todos los ciudadanos lo desprecian por su cobardía.
- ¡¿QUÉ TIPO DE REY ABANDONARÍA SU PAÍS?! ¡Simplemente abandonar a todos así sin más es inadmisible! - Vivi gritó indignada.
Todos los Sombreros de Paja la miraron con sorpresa.
-No podría estar más de acuerdo- Dalton respondió -. Pero, debido a esto, el reinado de Wapol finalmente ha terminado. Ahora, esta isla pertenece a sus habitantes; las ciudades y sus campos, y nuestra esperanza de un nuevo país está volviendo lentamente a nosotros. Es por eso, que tememos el regreso de Wapol. No podemos dejar que eso suceda, pase lo que pase. Debemos hacer de este país un lugar mejor.
Todos lo miraron, mientras algunos sonreían ante su declaración.
-Con el grupo de Luffy-.
Ellos estaban subiendo con rapidez la montaña, a medida que el viento se hacía más fuerte.
-Por Dios. Estúpida tormenta de nieve- Gem se quejó.
-Tienes razón- Sanji murmuró -y tú, ¿cómo puedes caminar con solo sandalias y pantalones cortos, Luffy?
-Es mi 'fetilo'- Luffy contestó.
-Quisiste decir 'estilo'- Sanji corrigió.
-Bueno, eso- Luffy habló, mientras continuaban su camino, incluso con un bebé lapahn tratando de atacarlos, sin éxito. Continuaron caminando y esquivando los ataques del cachorro, mientras hablaban de por qué las personas en los países nevados nunca duermen y, por qué las mujeres de aquellos países tienen la piel suave, blanca y lisa.
-Ustedes dos son unos bichos raros- Gem dijo después de escucharlos platicar.
-Él es el bicho raro, dice cosas estúpidas sobre las mujeres de nieve- Luffy contestó, señalando a Sanji.
- ¿Y tu 'gente de nieve que nunca duerme' es mejor? – replicó el rubio, antes de patear al pequeño lapahn - ¡Y YA DÉJANOS EN PAZ DE UNA PUTA VEZ! ¡WONEJO DE MIERDA!
-Es conejo, bueno, más bien, lapahn- corrigió Gem.
-Como sea- gruñó Sanji.
-Si ese se suponía que era un lapahn, no estoy impresionado- añadió Gem, para luego mostrar un poco de molestia en la nariz.
-De vuelta en el pueblo Big Horn-.
Vivi y los demás estaban conversando, antes de que apareciera una señora y, para su horror, les dijo que la doctora Kureha había bajado a un pueblo vecino. Después de escuchar eso, Dalton, Vivi y Usopp fueron hacia la villa Cocoa Weed, en un intento de hablar con la doctora. Mientras se dirigía hacia allá, Dalton se disculpó por pensar que Kureha no vendría tan pronto y por la falta de médicos.
-No es su culpa la falta de médicos, Dalton- Vivi dijo.
-Ella está en lo correcto- Usopp razonó - ¡Ahora vamos a Cocoa Weed!
-Cerca del barco de los Sombrero de Paja-.
- ¡MAJAJAJAJA! - rio Wapol, mientras sus hombres eliminaban a la patrulla guardia de la isla, quienes los habían atacado a su llegada - ¡Ahhhhh! ¡Mi hermosa Drum! ¡Tan hermosa como el día que me fui! Oye, Chess, ¿cómo se ve mi castillo?
-Parece estar bien, su Majestad- Chess respondió, mientras miraba a través de unos binoculares hacia el castillo de Drum.
- ¡Excelente! - Wapol dijo con una sonrisa - ¡Es hora de volver a mi vida como rey!
Luego ordenó a sus hombres que se dirigieran al castillo, y luego le gritó a su mascota Walkie blanco Robson que se moviera, mientras estaba montado sobre él.
- ¡Rey Wapol! - gritó uno de sus hombres, mientras corría hacia él.
- ¿Qué pasa? - preguntó Wapol, todavía un poco agitado por intentar que Robson avanzara.
- ¡Esos piratas de ayer están aquí! – dijo el hombre, mientras señalaba al barco de los Sombrero de Paja - ¡Allí está su barco!
- ¡¿QUÉ?! – Wapol gruñó - ¡¿Esos malditos bastardos están aquí?! Aunque afirmaron no haber oído hablar de esta isla. ¡Mátenlos a todos!
- ¡Está vacio! - dijo el soldado - ¡No hay nadie a bordo o alrededor!
-A juzgar por las huellas, fueron a Big Horn, Su Majestad- Kuromarimo comentó, mientras Chess tenía una mano debajo de la barbilla, en tanto Wapol les ordenaba ir al pueblo en cuestión.
- ¡Chess! - gritó Wapol - ¿Qué estás haciendo?
-Disculpa, mi Rey- Chess respondió -. Ese pirata con el Sombrero de Paja de ayer ... me parece familiar de alguna manera.
- ¡¿Conocías a ese tipo y no me lo dijiste?! - gruñó Wapol.
-No en persona- Chess aclaró -creo que podría haber estado en el periódico hace un tiempo.
-Eh. Olvídalo- Wapol dijo cortante, mientras continuaban su camino hacia Big Horn.
Ninguno de ellos notó que un guardia herido cojeaba, e iba lo más rápido que podía, a avisar a los pobladores y a su jefe.
-Con el grupo de Luffy-.
Luffy y su grupo siguieron caminando, hasta que se encontraron con una manada entera de lapahns, los cuales eran del tamaño de los osos polares.
- ¿Son estos ... lapahns? - Sanji preguntó.
-Esto no se ve nada bien- Gem dijo, mientras Luffy miraba los lapahns, antes de voltear hacia Sanji.
-Toma a Nami por un momento, Sanji- el chico ordenó, mientras desataba a Nami de su cintura y la dejaba en los brazos de Sanji al estilo nupcial.
- ¿Huh? Oye, ¿qué haces Luffy? - Sanji preguntó.
Éste no respondió, mientras caminaba hacia los lapahns. Uno de ellos, con una cicatriz cerca del ojo izquierdo, se abalanzó sobre el joven pirata, sólo para golpear la nieve cuando Luffy lo esquivó.
-No me digas que…. ¡¿Vas a luchar contra ellos!? - Gem gritó, cuando el lapahn levantó su pata en el aire, mientras Luffy levantó su propia mano.
-Conque va a hacer eso…- murmuró Sanji.
Justo antes de que la pata golpeara al chico, el animal se detuvo abruptamente, cuando Luffy lo miró y lanzó una ola de Haki del Rey a muy bajo nivel. El lapahn lo fulminó con la mirada antes de bajar la pata mientras se miraban el uno al otro.
- ¡Muévete! - Luffy ordenó, en un tono que decía que no estaba dispuesto a negociar. El lapahn miró al chico, antes de hacerse a un lado, mientras los piratas avanzaban lentamente hacia el castillo.
-Que, que ... qué ray... joder- Gem murmuró desconcertado, mientras temblaba - ¿Qué rayos hizo él?
-Un poder especial de Luffy llamado Haki- Sanji respondió, mientras ataba a Nami a la espalda del chico.
-Vámonos- Luffy dijo con una sonrisa, antes de que comenzaran a caminar. Gem solo miraba en estado de shock, mientras los lapahns de antes los seguían, pero a la distancia.
-En Cocoa Weed-.
- ¡¿Qué?! - Usopp gritó - ¡¿Se acaba de ir?!
-Me temo que sí- dijo uno de los aldeanos.
- ¿Saben a dónde fue? - Vivi preguntó.
-Escuchamos que fue a Gyasta- dijo otro hombre.
- ¿Gyasta? - preguntó Dalton.
- ¿Dónde está ese lugar? - Usopp preguntó.
-Al otro lado de Big Horn- Dalton respondió.
-Tenemos que volver- dijo Vivi.
- ¡DALTON! - llegó un grito desde la puerta, cuando un hombre herido entró tropezando para luego colapsar. Dalton corrió rápidamente, y lo atrapó para evitar que golpeara el suelo.
- ¿No estabas con la patrulla? - preguntó.
-Soy todo lo que queda de la patrulla- el hombre jadeó -. Un barco salió de la nada en el mar y nos atacó.
- Pero, cómo…. ¿Quién hizo esto? - preguntó Dalton.
- ¡Es ... es Wapol! - gritó el hombre - ¡Wapol ha regresado!
Todos en el edificio ahora parecían sorprendidos y horrorizados por esto, mientras rápidamente Dalton montó un caballo y salió del pueblo.
- ¡Señor Dalton! ¡Espere! - Vivi gritó.
Dalton siguió avanzando, antes de transformarse lentamente en un bisonte y, hacerle frente a Wapol.
-En algún lugar de la isla-.
-Ahhhh, hombre ... está helando- Zoro tiritó de frío -. Seguí a esos peces demasiado lejos. ¿Dónde estoy? - se preguntó, antes de ver un trineo frente a él, con un reno tirándolo y una anciana sentada en él.
- ¡Vaya! ¡Estoy salvado! - dijo Zoro, antes de caminar hacia ellos.
-Hola abuelita, me he perdido, ¿te importaría llevarme? - preguntó antes de ver su atuendo -qué rara eres, ¿acaso no tienes frío?
La Dra. Kureha le indicó que se acercara a ella con su dedo.
-Oye, mocoso- dijo, ya teniendo cerca a Zoro -mide bien tus palabras ante una jovencita como yo…. ¡Todavía estoy en mis 130!
Y sin perder tiempo, le asentó un fuerte puñetazo a Zoro, dejándolo tirado en la nieve y prosiguiendo su camino.
-En Big Horn-.
- ¡Wapol ha regresado! - gritó un aldeano.
- ¿Wapol? - Gin preguntó. Él y el resto de los Sombrero de Paja que se quedaron en Big Horn estaban charlando en la casa de Dalton.
- ¿Se refieren a ese rey que todos odian? - preguntó Mikita.
-A juzgar por el pánico en la ciudad, diría que es ese tipo- Alvida confirmó, antes de que oyeran disparos.
Todos fueron hacia las ventanas y, se asomaron para ver qué estaba pasando. Miraron a su alrededor, hasta que vieron a un hombre parado en lo que parecía un hipopótamo de piel blanca, y riéndose estruendosamente.
-Es él- Nojiko comentó, mientras Wapol caminaba hacia un edificio e, hizo algo que ninguno de ellos vio venir. Observaron cómo la boca de Wapol se hizo enorme, mordió un edificio, lo masticó y se lo tragó.
- ¡¿Qué?! ... ¿Se acaba de comer una casa? - Gin preguntó, en tanto Wapol terminó de comer, para luego reírse.
-Primero un cuchillo, luego una casa- dijo Mikita - ¿Qué sigue?
- ¡Devoraré a esa bruja de Kureha junto con esos Sombreros de Paja! - oyeron gritar a Wapol.
-Nosotros, aparentemente- Nojiko dijo con una gota de sudor en la nuca. Pero repentinamente, Wapol comenzó a gritar de dolor.
- ¡Dalton! - algunos de los aldeanos gritaron.
- ¡Esto termina aquí, Wapol! – Dalton espetó. Éste había herido al antiguo rey.
Todos los aldeanos lo miraron, mientras él, Chess y Kuromarimo hablaban, en tanto éste último ordenó a los Isshi-20, médicos personales de Wapol, que lo curaran.
-Bien, me siento mucho mejor- el rey habló con alivio, después de su rápida cirugía.
- ¡Deja esta isla de una vez Wapol! - Dalton exigió -. Este país no necesita ni quiere gente como tú y yo.
-Es REY Wapol para ti, Dalton- Wapol declaró, pero algunos aldeanos le reclamaban que Dalton se preocupaba por ellos, a diferencia de él. Mientras hablaban, los Sombreros de Paja salieron y se unieron a la multitud.
-Para los demás países, Drum es visto como el país de los grandes avances médicos. No podrían imaginar tu decisión de tomar a los 20 mejores médicos que esta isla tenía para ti, y desterrar o matar al resto que no siguieran tus órdenes- Dalton dijo con disgusto.
-Porque esa era la ley- Wapol respondió, como si no fuera gran cosa.
- ¡Eso es una locura! - gritó Dalton de indignación - ¡Al mantener a todos los médicos para ti en tu castillo, todos en esta isla tuvieron que arrastrarse y jurarte lealtad para recibir atención médica! ¡Una ley como esa no es más que un crimen!
- ¿Terminaste de parlotear? - preguntó Wapol con indiferencia - ¡Soldados! ¡Maten al estúpido del ex capitán de la Guardia Real!
-Tenía una deuda con tu padre, el anterior Rey, y esperaba que te dieras cuenta de lo horrible de tus actos, pero veo que eres un caso perdido- dijo Dalton, mientras se transformaba en su forma híbrida de bisonte.
- ¡Cuidado! Es la Ushi Ushi no Mi: Modelo Bisonte- gritó uno de los soldados, antes de que comenzaran a dispararle a Dalton.
Éste esquivó las balas sin esfuerzo, para luego contraatacar y derribar con mucha facilidad a sus agresores.
-Él es fuerte- Gin murmuró con asombro.
-Conque ese es el poder de una fruta tipo Zoan- susurró Mikita.
- ¿Zoan? – preguntó el resto de Sombreros de Paja.
-Hay tres tipos de Frutas del Diablo, una de ellas son las Zoans, las cuales tienen la capacidad de transformar al usuario en un animal, además de darle una resistencia superior a la humana.
-Asombroso- murmuró Alvida.
- ¿Y los otros dos tipos? – preguntó Nojiko.
-Como es muy extensa la explicación, se los diré más tarde- respondió la rubia, regresando su atención a la pelea.
- ¡Ríndete, Wapol! - Dalton exigió -. Un rey que abandona a sus súbditos ante el primer indicio de peligro, merece ser destruido.
-Ja, qué absurdo- Chess dijo con burla.
-Nosotros dos y tú solíamos ser del mismo rango, los 'Tres Oficiales Principales'. ¿No sabes que es inútil intentar derrotarnos? – Kuromarimo aseguró con una sonrisa.
-Además, te conozco muy bien, Dalton- Chess prosiguió, mientras sacaba su arco y colocaba tres flechas en la cuerda del arma-. También conozco tus debilidades.
- ¡¿Qué?! - Dalton dijo confundido, pero luego se percató de que Chess apuntaba a una multitud de ciudadanos que vinieron a pelear con Dalton - "¡NO!" - gritó en su cabeza.
Justo antes de que pudiera moverse para proteger a sus hombres, un disparo sonó, y repentinamente Chess dejó caer su arma, y se tomó el brazo.
- ¡GAH! – el oficial de Wapol gritó, mientras la sangre goteaba por su brazo.
- ¡¿Un disparo?! ¿De dónde vino eso? – gritaron alarmados los soldados.
- ¡¿QUIÉN HA HECHO ESTO?! ¡¿QUIÉN MIERDA DE TODOS USTEDES HIZO ESO?! - gritó Wapol furioso.
-Fui yo- vino una voz entre la multitud.
Wapol y sus hombres miraron hacia la dirección de la voz, mientras la multitud se separaba, para mostrar a Gin sosteniendo una pistola humeante en su mano.
- ¡Ese es uno de los Sombreros de Paja! - Kuromarimo gritó, y los demás miembros de la tripulación pirata se unieron a Gin.
-Hasta que al fin decidieron mostrarse, ¿eh?, desgraciados - dijo Wapol, antes de sonreír -. Bien, ¡nos han ahorrado la molestia de buscarlos! ¡Dispárenles, muchachos!
Pronto, todos los hombres de Wapol estaban apuntando a los cuatro piratas, pero se empezó a escuchar un ruido sordo. Todos miraron las montañas de donde venía el sonido, antes de ver que un cúmulo enorme de nieve comenzaba a acercarse al pueblo.
- ¡UNA AVALANCHA! - alguien gritó, y todo el mundo corrió para ponerse a salvo. Wapol, Chess y Kuromarimo se subieron a Robson para intentar huir de la avalancha, dejando a los soldados y médicos a su suerte. Mientras todos huían hacia un lugar seguro, Dalton notó que Nojiko miraba la avalancha, con nada más que horror llenando sus ojos.
- ¡SEÑORITA! ¡¿QUÉ ESTÁ HACIENDO ?! - gritó Dalton. Eso llamó la atención de sus amigos, quienes miraron hacia atrás, antes de correr a buscar a su compañera.
- ¡Vamos Nojiko! - Alvida gritó, mientras la agarraba del brazo.
- ¡¿Qué sucede contigo?! ¡¿Por qué te quedaste ahí parada, mujer?! - Mikita gritó.
-Esa es… la dirección ... donde se fueron Luffy con Nami y los otros ... para ir al médico- Nojiko respondió.
Los ojos de los demás se abrieron ante eso, ahora sabiendo lo que la pelipúrpura tenía en mente, mientras la arrastraban a un lugar seguro.
- "Nami… chicos ... por favor, espero estén bien" - Nojiko pensó con preocupación.
-Con el grupo de Luffy, momentos antes de la avalancha-.
Luffy y sus amigos seguían subiendo la montaña, mientras Gem seguía olisqueando su nariz.
-Odio el invierno- gruñó, antes de sentir un estornudo, lo que lo alarmó y, gritó antes de estornudar -oh no ... ¡muchachos, escapen!
No había terminado de hablar, cuando hubo una explosión en su cara.
- ¡¿Qué pasó?! - Sanji preguntó, después de saltar lejos del moreno.
-Todo en mi cuerpo es una bomba- Gem explicó -. Incluso mi aliento.
Pero el hombre sintió que otra vez le molestaba la nariz.
- ¡ACHOO! - estornudó, causando otra explosión.
Sanji caminó detrás de él y agarró a Marianne, para mantenerla fuera de peligro, mientras Gem seguía estornudando.
- ¡AH! ¡Odio el frío! ¡Me hace estornudar demasiado! - se quejó, causando explosiones con cada estornudo.
- ¡Pues aguántate y ya! - Sanji espetó -vas a…- se detuvo, antes de escuchar un temblor fuerte y palidecer - ¡Provocar una avalancha!
El grupo de Luffy comenzó a correr por la montaña, en un intento de escapar de la nieve, que bajaba rápidamente detrás de ellos.
- ¡MALDITO IDIOTA! - gritó Sanji - ¿POR QUÉ TENÍAS QUE CAUSAR UNA AVALANCHA?
- ¡CÁLLATE! ¡NO LO HICE A PROPÓSITO! - Gem gritó de vuelta.
- ¡CÁLLENSE Y CORRAN! - Luffy exclamó molesto, mientras seguían corriendo.
- ¡Por ahí! - Sanji gritó, mientras miraba un pequeño acantilado, más cerca de la cima. Corrieron hacia él y lograron subir, solo para que la nieve subiera de nivel y los empujara. Luffy se las arregló para agarrar a Sanji y Gem en el aire, y saltar sobre un tronco, ya que ahora estaban bajando la montaña sin poder detenerse, junto con un montón de lapahns.
- ¡¿ACASO QUIERES MATARNOS A TODOS?! - Gem gritó.
- ¡Cuando termine todo esto, te mataré, Luffy! - Sanji bramó furioso, antes de que todos notaran otro acantilado justo delante de ellos, con árboles destruidos - ¡MIERDA! ¡SI LAS MUJERES SE GOLPEAN CONTRA ESO, MORIRÁN!
- ¿¡QUÉ HAREMOS!? - Gem preguntó.
- ¡YO SÉ QUE HACER! - Luffy gritó, y agarrando a Sanji y Greg por la parte de atrás de sus abrigos, saltó del árbol y voló... y siguió volando.
- ¡GEPPOU!
Gem y Sanji, que no habían visto esa técnica antes, ahora miraban al suelo con los ojos salidos de sus órbitas, mientras Luffy caminaba en el aire, en tanto la avalancha avanzaba debajo de ellos.
- ¡¿CÓMO CARAJOS HICISTE ESTO?! - ambos le gritaron a Luffy, quien solo dio una sonrisa. Tomó un rato, pero la avalancha finalmente se detuvo, y el chico aterrizó sobre la nieve, y dejaba en el suelo a sus compañeros.
- ¡Vamos chicos! - Luffy dijo alegremente, y reanudó su camino a la montaña, colocando suavemente a Nami en su espalda.
- ¡¿Cómo hizo eso?! - Greg preguntó aturdido.
-Ni idea- Sanji murmuró igual de sorprendido, y encendió un cigarrillo para calmarse -pero tiene razón. Tenemos que movernos.
Ambos fueron tras Luffy, en tanto Gem cargaba a Marianne.
- "¿Qué rayos eres, Luffy?" - se preguntó el cocinero.
-De vuelta en Big Horn-.
La avalancha había cubierto todo el pueblo, hasta el punto de que solo se podían ver las puntas de las casas. Estuvo en silencio un buen rato, hasta que una boca gigante salió en la nieve.
- ¡BLEGH! - Wapol gimió, para luego escupir a Chess, Kuromarimo y Robson - ¡Ustedes saben horrible!
El rey concluyó que el resto de Sombreros de Paja que subieron la montaña debieron haber provocado la avalancha, lo que hizo que montara en cólera, y juró furioso que mostraría cómo se lucha en el país de la nieve.
Después de que Wapol y sus dos lacayos montaron a Robson, éste encontró a algunos de sus hombres, y les ordenó que comunicaran al resto de sus tropas que fueran a encontrar y capturar a los Sombreros de Paja que todavía estaban en Big Horn, para que él pudiera devorarlos, y prosiguió su camino hacia el Castillo de Drum.
-En algún lugar de las montañas-.
El bebé lapahn de antes estaba cavando desesperadamente la nieve, de donde sobresalía una pata gigante. Sus pequeñas patas estaban rojas de dolor, pero seguía cavando, pero escuchó el crujido de la nieve detrás de él. Se giró para ver al grupo de Luffy caminando hacia él, y les gruñó.
Los piratas se detuvieron frente a él, mientras lo miraban por un momento, y Luffy levantó la mano. El bebé lapahn se cubrió la cabeza de miedo y cerró los ojos, solo para abrirlos un momento después, y ver al chico sacando al adulto lapahn de la nieve. Luffy soltó al animal, mientras el bebé abrazaba al adulto, y el grupo de piratas siguió su camino.
- ¿Por qué ayudaste a ese lapahn? - Gem preguntó.
-Si no lo hubiera hecho, el bebé habría estado solo- Luffy contestó -. Estar solo es ... doloroso.
Ni Gem ni Sanji dijeron nada sobre eso, mientras seguían caminando.
- ¡TE ENCONTRÉ! - vino una voz detrás de ellos.
Miraron hacia atrás, para encontrar a Wapol y sus hombres acercándose, antes de detenerse frente a ellos.
- ¡Ahora los tengo, bastardos! – el rey gritó, y continuó hablando sobre cómo los masticaría, hasta que Luffy y sus amigos lo ignoraron y siguieron caminando - ¡OYE!
-Lo siento hombre, pero estamos ocupados, no fastidies- Gem habló.
-Estas mujeres necesitan un médico, vuelve otro día y con gusto te atenderemos- Sanji dijo con aburrimiento.
Wapol los miró enfurecido, y volteó hacia donde estaba Chess.
- ¡Chess! ¡Nueva ley! ¡Cualquiera que ignore al rey, morirá! - el grito - ¡Y mata a esas mujeres, ya que me han estado ignorando también!
- ¡¿Qué?! - dijeron Sanji y Gem sorprendidos.
- ¡A la orden, Lord Wapol! - dijeron sus hombres, antes de que comenzaran a atacar.
Luffy y Gem corrieron, mientras Sanji hizo todo lo posible por retener a los atacantes, para luego correr con sus compañeros.
- ¡Este es su territorio! – el cocinero gruñó, mientras seguían corriendo - ¡No puedo luchar contra ellos en éste lugar!
- ¡Pelearía, pero podría comenzar otra avalancha! - Gem gritó.
- ¡No importa! ¡Sigan adelante! - ordenó Luffy, pero notó que Wapol saltaba sobre ellos - ¡Cuidado! - gritó, y los tres lograron esquivar al rey, solo para ver a los hombres de Wapol saltar en la nieve, y listos para matar.
Sanji y Gem miraron horrorizados, mientras Luffy sonreía bajo su sombrero, al sentir que los lapahns se acercaban, y lograron golpear a Chess y Kuromarimo, quitándolos de su camino.
- ¿¡Lapahns?! - Wapol gritó sorprendido.
- ¿Los protegieron? – Kuromarimo se preguntó, mientras volvía a levantarse.
- ¡Imposible! ¡Los Lapahns nunca ayudan a los humanos! ¡Son animales salvajes! – Chess comentó.
Luffy, Gem y Sanji miraron hacia atrás, y vieron al lapahn con una cicatriz cerca del ojo izquierdo, con el bebé en el hombro.
- ¿Son ellos? – Sanji dijo con sorpresa, y ambos lapahns levantaron y agitaron sus brazos, en señal de respeto.
- ¡Gracias, conejos gigantes! - Luffy gritó, mientras seguían corriendo, dejando a los lapahns para que se ocuparan de Wapol y sus hombres. Continuaron durante lo que parecieron horas, mientras el viento soplaba con mayor fuerza contra ellos, hasta que finalmente llegaron a la base de la gigantesca montaña.
-Llegamos a la montaña- Sanji dijo con un poco de alivio, mientras miraba hacia arriba con una expresión sombría, y un pensamiento cruzó por su mente -. Ahora ... ¿cómo vamos a llegar a la cima?
-De ninguna manera podemos escalar esto- Gem habló.
-No hay problema. Yo puedo hacerlo- Luffy contestó, después de quitarse las sandalias.
- ¡¿Estás loco?! - Sanji preguntó - ¡No hay nada a lo que agarrarse para subir!
-Sí hay- Luffy aseguró, y encontró algunas pequeñas crestas en la montaña, y subió sin esfuerzo unos metros, y volvió su mirada a sus compañeros -. Ahora agárrense.
- ¿Agárrense? - Gem preguntó con una ceja levantada - ¡¿A dónde?!
-A mis pies- Luffy contestó, mientras los dedos de sus manos y pies se volvían negros, gracias al Haki de Armadura.
- ¡Tienes que estar bromeando! - Gem gritó.
-No ... no está bromeando- Sanji dijo con calma, notando la mirada seria en los ojos de Luffy.
-Apúrense ustedes dos- Luffy ordenó, mientras miraba hacia la montaña -. Tenemos que llevar a Nami y Marianne al médico.
Sanji solo miró a su capitán, antes de suspirar y agarrar su pierna izquierda.
-Si te caes, te mataré antes de que lleguemos al fondo- el rubio amenazó.
- ¡Todos ustedes están locos! - Gem comentó, ahora pensando que toda la tripulación estaba tan chiflada como el mismo capitán, y agarró la pierna derecha de Luffy - ¿Y cómo se supone que vas a…? - el moreno se calló, al sentir que subían la montaña a un ritmo rápido.
- ¿Ven? Sencillo - Luffy dijo con una sonrisa -. Llegaremos a la cima sin problemas.
-3 horas después-.
El chico con sombrero de paja seguía subiendo, mientras los otros dos trataban de mantenerse con vida. Nami todavía estaba atada a la espalda de Luffy, Marianne estaba atada a la espalda de Gem, y tanto el cocinero como el ex agente de Baroque Works se aferraban a las piernas de Luffy, y hablaban entre ellos, para no pensar en lo alto que estaban.
-Entonces ... ¿quieres ser un bo-bombero? - Sanji tartamudeó, cuando el frío lo estaba afectando a él y a Gem.
-S-si- Gem contestó -. Ha sido mi sueño desde que era un niño- tartamudeó un poco -. E-es por eso que me ofrecí voluntariamente en unirme a ustedes, para subir esta montaña. Pero debido a los poderes de mi fruta del diablo, causaría más daño de lo que realmente ayudaría en caso de un incendio.
-Entonces la linda Mi-Mikita tenía razón. Ustedes también tenían sueños que deseaban cumplir- murmuró Sanji.
- ¡Ya puedo ver la cima! - Luffy dijo alegremente.
Los tres alzaron la vista, para ver la punta de la montaña un poco más lejos. Luffy siguió subiendo hasta que logró llevarlos a ella, y finalmente Sanji y Gem soltaran sus piernas.
-Bonito ... castillo- Sanji murmuró.
Los tres hombres se estaban congelando hasta los huesos, mientras lentamente comenzaban a caminar hacia la entrada del castillo. Llegaron a la mitad del camino, antes de que las fuerzas de Sanji y Gem cedieran y cayeran de rodillas.
-Tan cerca- Gem jadeó, antes de desmayarse.
-Tengo que ... llevar a las damas ... con la ... doctora- Sanji habló débilmente, luchando por mantenerse despierto.
-Aguanten chicos- dijo Luffy, y los levantó en cada uno de sus brazos -. Ya casi llegamos.
Comenzó a caminar, hasta que vio dos figuras que se acercaban a ellos, y sonrió.
-Parece que tenemos algunos pacientes, Chopper- comentó la doctora Kureha, mientras miraba a Luffy - ¿Subiste 3 millas de montaña con tus propias manos? Eres un niño loco.
-No es nada- Luffy dijo con calma, mientras se tambaleaba un poco, ahora comenzando a sentir que su fuerza también se iba -. Por favor ... ayuda a mis amigos.
Chopper sólo lo miraba.
-No te preocupes, muchacho- ella lo tranquilizó -tú y tus amigos estarán bien.
Luffy sonrió, antes de dejar a sus Nakamas en el suelo, y caer de cansancio en la nieve.
-Muy bien, Chopper, ¡manos a la obra! - ella ordenó.
Continuará.
~=/=/=~
Y aquí termina este capítulo, un poco corto, pero ahora si trataré de trabajar con la traducción lo más seguido que pueda. Ya en el siguiente capítulo, finalizamos el Arco de la Isla Drum.
Si, si, ya sé que tardé en volver a retomar la obra, una disculpa de antemano por no publicar nada estos meses. Pasaron muchas cosas, entre ellas, me enfermé de COVID-19, y como saben, eso conllevó a dejar de hacer mis actividades cotidianas y obligaciones escolares, así como mi trabajo, el cual también se retrasó, y también los exámenes de fin de semestre no ayudaron xD. Por fortuna, no pasó nada grave, y pude ponerme al corriente en todo. En fin.
No obstante, aún no pienso abandonar el fic, ni parar la adaptación. Estén seguros que habrá más historias de los nuevos Mugiwaras, ahora que poco a poco nos acercamos a donde lo dejó el autor original.
Como comercial, los invito a leer mis otras historias: Hokage de Ojos Perla y mis oneshots de Relatos de amor, alegría, locura y de muerte. Naruto & Boruto - Lazos más allá del Tiempo estará pausada por el momento.
Por último, sólo les pido que sigan la historia, compártanla a sus amigos, a otras páginas, etc, para que así, más gente conozca el fic, y si desean, sigan mi perfil para estar pendientes de las actualizaciones. Comenten y opinen, qué les pareció, si les gustó, y si no, también. Me gusta leer sus comentarios y me ayuda a continuar.
Sin más que decir, nos vemos en el siguiente capítulo.
