Capítulo 19: Aventuras en el desierto, llegada a Yuba, y... La tercera noche.

*ADVERTENCIA: CONTENIDO LEMON.

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La mañana llegó bastante dura para todos, ya que una tormenta de arena fue la primera cosa que los despertó.

- ¡Las tormentas de arena son otro peligro en el desierto! - Vivi gritó.

- ¡Haberlo dicho antes! - Usopp gritó, cuando todos se prepararon.

La tormenta de arena sopló a su alrededor por un tiempo, antes de desaparecer. Todos comenzaron a excavar en la arena, y miraron a su alrededor.

- ¡Bleeh! - Johnny escupió.

-Se me metió arena en lugares desconocidos para mí- Yosaku se quejó.

-Esto es una gran llamada de atención ante los peligros que encontraremos más adelante- Zoro gimió molesto.

- ¿Y nuestras carpas? ¿A dónde se fueron? - Gin preguntó.

Pronto se sacudieron la ropa, para luego empacar y viajar de nuevo.

- ¿Ya podemos comer? - Luffy preguntó.

-No, idiota. No hasta que Vivi-swan lo diga- Sanji gruñó.

El chico se volvió hacia la princesa.

- ¡Por favor, Vivi! ¿Podemos comer? – Luffy pidió.

-Ni siquiera estamos cerca de Yuba, Luffy, así que nuestros suministros deben durar lo más posible- ella respondió.

-Vivi, ¿nunca has escuchado aquel proverbio: "come cuando tengas hambre"? – preguntó Luffy.

-Lo acabas de inventar- Usopp gimió.

-Palabras por las cuales viviría gustosamente- Gin admitió con una sonrisa.

- ¡Oye! ¡No estás ayudando! - Usopp gritó.

-Está bien, Luffy. Comeremos en el siguiente grupo de rocas en el que nos detengamos- ella dijo con una sonrisa.

- ¡Entonces vamos, chicos! - Luffy ordenó, antes de desafiarlos a todos a un juego de piedra, papel o tijera, con el ganador llevando las cosas de todos. El chico de goma ganó, y ahora llevaba el equipaje, a pesar de no saber cómo sucedió.

-Él nunca cambiará- Ace dijo en voz baja, sonriendo, en tanto Usopp anunció unas rocas más adelante. El pecoso aún estaba recordando la conversación que tuvieron la noche anterior.

-Escena retrospectiva-.

-Una última cosa, antes de que regresemos.

- ¿Qué es? - preguntó Ace.

Luffy puso una sonrisa, tan grande y radiante, que a su hermano mayor parecía que había alcanzado la iluminación o algo así.

-En estos momentos, Sabo está vivo- declaró.

Ace se quedó un momento con una mirada de póker, hasta que su rostro hizo una expresión de enorme sorpresa y exclamó:

- ¡QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!

- ¡SHHHHHH! No grites. Vas a despertar a los demás- Luffy recriminó.

Ace se quedó con la boca bien abierta, en estado de shock, y se mantuvo así por aproximadamente un minuto, hasta que cerró abruptamente las mandíbulas y se echó para atrás.

-No…. Eso tiene que ser una maldita broma…. No es posible…. ¡PERO SI ÉL FUE ASESINADO POR ESE MALDITO TENRYUUBITO! ¡Y TÚ LO SABES!

Aún después de todo lo que le había contado su hermano menor sobre el futuro, que hablen de su hermano supuestamente fallecido, le tocaba un nervio, y eso hizo que perdiera la calma.

- ¡Luffy! Esto no es gracioso. ¡Te romperé la cara si juegas con eso! - gruñó.

Pero Ace sabía de antemano que su hermano era un mal mentiroso, y viendo el rostro serio del chico de goma, fue todo lo que necesitó para confirmar la afirmación de este.

-E-es… ¿en serio? Tu…. Pero, ¿cómo? ….

-Tu sabes que tanto tú como yo nunca vimos morir a Sabo, Dogra fue el único de nosotros que presenció eso, pero nunca encontraron el cuerpo.

Ace continúo escuchando seriamente.

-En mi línea del tiempo original, me encontré con Sabo en Dressrosa, a dos años de que inicié mi aventura. Había logrado sobrevivir a duras penas ese ataque gracias a los revolucionarios….

- ¿Los revolucionarios? ¿Ellos estaban en la Isla de Dawn? - Ace preguntó sorprendido.

Luffy empezó a contar todo lo que sabía de su hermano desaparecido, cómo se reencontraron y lo que sucedería más adelante. Ace aún no cabía de su asombro.

-Algunos detalles los fui descubriendo gracias al tipo que me ayudó en el viaje en el tiempo, pero ahora...

-T-todo este tiempo… estuvo con vida…. Esto tiene que ser un sueño…- Ace lo interrumpió, con ligeras lágrimas en los ojos - ¡Cuando Dadan se entere…!

-Lo malo es que, ahora en estos momentos, él aún no recupera la memoria. Tendremos que esperar- Luffy comentó.

-Buen punto- confirmó Ace –pero verlo otra vez…. Me pregunto qué tan cambiado está. Como era de chico y, su aversión a las injusticias y a los nobles, ahora que lo pienso, no me sorprende que se haya unido a los revolucionarios.

- ¡Se volvió un tipo genial! - Luffy aseguró con una sonrisa –y, cuando tú moriste, el obtuvo la Mera Mera, para así, heredar tu voluntad, y cuidar que nadie malvado se robe tu poder.

Ace nuevamente se sorprendió ante las palabras de su hermano pequeño, y sonrió, orgulloso de que, aunque fue en otra línea del tiempo, Sabo fuera capaz de hacer algo así por él, a pesar de su aparente fallecimiento.

-Ya estoy ansioso por verlo- dijo esperanzado.

- ¡Bien! Ahora sí, hora de dormir- anunció Luffy.

Los dos regresaron al campamento, mientras platicaban en voz baja, para no despertar al resto.

-Flashback fin-.

- ¡SIIIIII! ¡HORA DE COMER! - Luffy gritó, mientras corría hacia las rocas con todos los suministros.

- ¡RÁPIDO! ¡Hay que alcanzarlo! - Usopp gritó.

Luffy ahora descansaba a la sombra, antes de escuchar algunos gemidos llenos de dolor provenientes de unas rocas.

- ¿Que será eso? - se preguntó mientras se acercaba a mirar. Jadeó cuando vio a un grupo de pájaros heridos que yacían por todo el lugar.

- ¡¿Qué pasó aquí?! ¡Esperen aquí! ¡Les conseguiré un médico! – dijo, para luego empezar a correr.

Corrió unos metros antes de detenerse repentinamente.

-Espera un segundo. ¿No escaparon esos pájaros con nuestro equipa...? ¡Oh, mierda! – recordó lo que sucedió antes, y volvió corriendo.

Efectivamente, las aves estaban levantadas y sanas, y llevaban todos los suministros sobre sus espaldas, con sonrisas burlonas en sus picos, sin siquiera darse cuenta de que Luffy corría hacia ellos.

-De vuelta con los demás-.

- ¡Estúpido imbécil! ¡Corriendo así y dejándonos atras! - Zoro se quejó.

- ¡Si se comió todo de nuevo, lo voy a matar! - Sanji amenazó.

-Esa es una gran posibilidad- habló Ace.

Antes de que pudieran correr más allá, todos vieron una bandada de pájaros extraños volando asustados, como si hubieran peleado con un rey marino.

- ¿Qué les pasó a esos pajarracos? - Gin se preguntó. Vivi jadeó sorprendida, y comentó que esas aves se llamaban Warusagis, y son conocidas por engañar a los viajeros para robar sus cosas.

-Supongo que trataron de robarle a Luffy- Alvida dijo con una sonrisa.

Todos finalmente llegaron a las rocas, encontrando a Luffy actuando como un guardia.

-Hola chicos- este dijo con una sonrisa -esos pájaros intentaron robar nuestras cosas, pero les pateé el trasero.

-Es lo que vimos- Gem comentó, y vio a uno de ellos tirado en el suelo, junto a una roca -parece que éste no pudo escapar.

-Definitivamente, es un pájaro Warusagi- dijo Vivi.

Marianne se acercó para verlo más de cerca, pero repentinamente el ave se abalanzó sobre ella, agarró su mochila, y emprendió el vuelo mientras graznaba.

- ¿Qué está diciendo, Chopper? – Nojiko preguntó, ayudando a Marianne a levantarse.

- ¡Dice que ese tipo del sombrero de paja está loco, pero que no se irán con las manos vacías! – Chopper respondió.

- ¡Esa mochila tiene todos mis suministros de arte! ¡Hay que atraparla! – Marianne gritó mientras trataba de perseguirla.

- ¡Bien! - Luffy corrió, mientras Sanji lo seguía.

Ambos persiguieron al ave, hasta que Luffy le lanzó un Rankyaku. El pájaro se asustó y dejó caer la bolsa, y Sanji logró atraparla. Pero en ese momento, un grupo de plantas gigantes comenzó a atacarlos. Lucharon contra todas, ayudando a un camello en el proceso, antes de que éste comenzara a huir de algo que parecía viajar debajo de la arena.

- ¿De dónde vino ese camello? - Nojiko dijo con sorpresa.

- ¿De qué está huyendo? - Gin preguntó.

Recibió su respuesta, cuando un lagarto púrpura gigante apareció debajo de la arena.

- ¡¿QUE ES ESA COSA?! - Usopp chilló.

- ¡Un lagarto gigante de Sandora! - Vivi gritó -. Es el reptil más grande del desierto. Sus colmillos y garras son afiladas, ¡pero solo necesitan tragar a su presa entera!

-Al igual que cuando éramos niños- Ace dijo con una sonrisa -Luffy siempre está atrayendo los problemas de una forma u otra.

-Sí, ¡y nosotros tenemos que limpiar su desastre! – habló Zoro -. Aun así, apuesto a que ese estúpido cocinero lo ayudó.

El espadachín corrió hacia ellos.

- ¡Hey, imbéciles! ¿Necesitan una mano?

- ¡Como si necesitáramos tu ayuda, cabeza de musgo! – Sanji exclamó.

- ¡No te preocupes! ¡La cena está justo frente a nosotros! - dijo Luffy. Y los tres saltaron hacia el lagarto gigante.

-Gomu Gomu no….

-Tatsu….

-Épaule….

- ¡MUCHI-MAKI-SHOOT!

Los tres atacaron a la vez, derrotando al lagarto gigante con facilidad. Todos menos Ace los miraban boquiabiertos, y el reptil cayó muerto.

-Eso fue un poco exagerado, chicos- Usopp murmuró.

- ¡Así se hace, hermanos mayores! - Johnny y Yosaku vitorearon.

-Ahora me siento mal por esa lagartija gigante- dijo Nami, pero en ese momento, otro lagarto apareció justo detrás de ellos.

- ¡¿Otro?! - la pelinaranja gritó, y el resto se asustó.

- ¡Olvidé mencionar que cazan en parejas! - Vivi gritó.

- ¡Deja de olvidar esas cosas! - la mayoría de ellos gruñó, mientras Ace lo miraba aburrido.

- ¡Cuidado, Ace! - gritó Nojiko asustada.

-Conque te quieres poner así, ¿eh? - Ace preguntó a la bestia - ¿Quieres pelear? ¡Bien!

Dio un gran salto en el aire, antes de ser tragado por el animal. La boca y la nariz del lagarto estallaron en llamas, rodeando el cuerpo del monstruo en una columna de fuego, mientras Ace saltó hacia los demás. Los otros miraron en estado de shock, cuando el lagarto rostizado cayó muerto. Poco después, llegaría el trio con el otro animal a cuestas.

- ¡Genial! Éstas rocas son la sartén de la naturaleza- Sanji comentó, poniendo un pedazo de carne en una piedra grande.

Después de la pelea, todos comenzaron a comer carne de lagarto, mientras se preguntaban de dónde venía el camello. Chopper lo reconoció de inmediato y sonrió.

- ¡Te recuerdo! - dijo el reno.

Cuando Chopper estaba buscando suministros, de alguna manera terminó en Katorea, pero se topó con el camello, y logró regresar con sus amigos gracias al él.

-Este camello tiene montura y todo, ¿eh? Eso será de gran ayuda aquí- Usopp comentó.

-Parece que puede llevar dos personas a la vez- habló Sanji.

-Los camellos y los desiertos van de la mano- acotó Zoro.

-Bien, porque yo estoy cansado de caminar. Yo primero- dijo Gin, pero cuando intentó subir, el camello le mordió la cabeza - ¡Hey! ¡¿Por qué fue eso?!

Fue entonces cuando Chopper tradujo para el camello, diciéndoles que, aunque estaba agradecido de que lo salvaron, sólo llevaba mujeres, lo que resultó en que la mayoría de los hombres le diera una paliza, hasta que su cara estuviera morada de tanto golpe.

- ¿Te hicieron daño mis bárbaros amigos ❤? - Nami preguntó con voz dulce, haciendo que los ojos del camello se convirtieran en corazones -. Ahora, ¿cómo deberíamos llamar a un chico tan dulce como tú?

- ¡Idiota!

- ¡Imbécil!

- ¡Tonto!

- ¡Comemierda!

- ¡Caraculo!

- ¡Ya sé! Te llamaremos Pestañas ❤- Nami eligió.

- ¿Todos esos nombres, y tú eliges eso? – Zoro comentó.

-Entonces, ¿quién tiene el primer turno entonces? - preguntó Alvida.

Después de un rápido debate, Nami, Vivi y Mikita, que podía reducir su peso a 1 kilo, obtuvieron el primer viaje, mientras la mayoría de los hombres comenzaron a gritar molestos "Camello pervertido".

-Ahora podemos llegar a Yuba más rápido- Nami dijo alegremente - ¡Arre, Pestañas!

Pestañas se lanzó con ellas a bordo, a toda velocidad.

- ¡HEY ESPERA! ¡NO NOS DEJEN! - todos los demás dijeron.

Las mujeres siguieron a Pestañas sin dificultad, no así los muchachos. Entre tanto, Ace se perdió en medio de la nada, mientras el resto de los hombres, que también estaban perdidos, se preguntaban por un sonido en el desierto, antes de encontrarse con el barco de arena de los Piratas Barbar y su capitán Barbarossa, quienes habían capturado a las chicas exhaustas, excepto a Alvida y Mikita que, gracias a sus habilidades, evitaron ser capturadas, y estaban intentando liberar a sus compañeras. Luffy saltó para ayudarlas, pero en el proceso, rompió el mástil del barco de los Piratas Barbar por accidente. Sorpresivamente, Barbarossa resultó ser un sujeto amigable, y se disculpó por tratar así a las chicas.

Como el mástil ahora estaba roto, Luffy y Vivi, junto con Rasa y Zaba, dos piratas Barbar, fueron a las ruinas de una pequeña aldea cercana llamada Melias, para recoger madera. Cuando llegaron allí, supieron que Rasa, la navegante de los piratas de la arena, era originaria de aquel pueblo, antes de que éste cayera en ruinas, y guardaba rencor a la famila Real de Arabasta. Ella se había quedado ahí, aferrándose a la promesa de que, si algo le sucedía a su pueblo, el Rey vendría a ayudarles. Para su desgracia, nadie vino en su auxilio, hasta que tiempo después decidió unirse a Barbarossa. Pero, aún seguía preguntándose por qué se quedó esperando en ese lugar, por muy doloroso que fuera, por una esperanza quizás imposible.

-En el barco-.

De vuelta en el barco, los que se quedaron comenzaron a unirse con los Piratas de Arena, ya que un grupo de bandidos del desierto llegaron para atacarlos. Los Piratas Barbar se prepararon para luchar antes de que el Líder de los Bandidos del Desierto fuera aplastado por una bola de estiércol de un Gran Escarabajo de estiércol. La bola también aplastó a Barbarossa, pero Zoro, Sanji y Gem la destruyeron, antes de que pudiera golpear la nave.

-Con Ace-.

Ace todavía se preguntaba en qué parte del desierto se encontraba, después de freír a un escorpión gigante, y estaba montando una extraña lagartija morada.

- ¡OYE! ¡LUFFY! ¿DÓNDE ESTÁS? - él llamó.

-De vuelta al barco-.

Los Sombreros de Paja se separaron de los Piratas de la Arena, para ir a conseguir agua en un pueblo llamado Ido, mientras se despedían de sus nuevos amigos a la distancia. En ese momento, Vivi vio que Rasa también se despedía de ellos, antes de devolverle el gesto con una sonrisa acuosa.

A medida que se acercaban a Ido, vieron a Ace que venía hacia ellos a la lejanía, con un lagarto tirando una gran cantidad de comida y agua detrás de ellos. Cuando Vivi preguntó cómo lo consiguió, explicó que había un pequeño grupo de granujas que se autodenominaban 'Ejército Rebelde', los cuales, obviamente, eran unos impostores, que usaban dicha fachada para engañar a los pobladores y obtener suministros gratis de la ciudad. Vivi estaba enojada, pero Ace dijo que, gracias a ellos, los bandidos y demás maleantes dejaron la aldea en paz.

Vivi decidió probarlos, para ver qué harían en caso de un ataque enemigo. Procedieron con un falso asalto al pueblo, a lo cual el 'Ejército Rebelde' intentó escapar, sólo para ser rodeado por todos los Sombreros de Paja masculinos, mientras los aldeanos los miraban y los animaban, pero rápidamente fueron derrotados. Luffy atacó al líder del grupo, Camus, y le pateó el trasero con un solo golpe. Mientras éste yacía allí, recordó que, en el pasado, quería ser tan fuerte como los héroes de Arabasta Chaka y Pell, a los que admiraba cuando era un niño.

Camus se levantó y, les dijo que podrían ser falsos rebeldes, pero que morirían como héroes, para luego golpear a Luffy. Sus compañeros se pusieron de pie después de la paliza que recibieron, sólo para ver cómo Luffy y sus amigos corrían, diciendo cuán fuerte era su espíritu. Vivi se alegró al verlos levantarse para pelear, y no tuvo ningún problema en dejar la protección del pueblo en sus manos, mientras todos se iban de Ido.

-Algún tiempo después-.

Prosiguieron su viaje hacia Yuba. Los muchachos se estaban metiendo en pequeñas discusiones sobre el agua, Alvida, Nojiko y Marianne, debido a su baja estatura, montaban en Pestañas, y Vivi estaba contando una historia de su infancia. Ella les contó sobre Kohza, cómo se conocieron, el Clan Suna Suna, su padre, los bandidos que intentaron secuestrarla, y cómo Yuba fue construido después de que el Rey pusiera al padre de Kohza, Toto, a cargo.

Cuando le preguntaron por qué hablaba de ese tal Kohza, Vivi les dijo a todas que él es el Líder del Ejército Rebelde, en ese momento, los muchachos estaban comiéndose un escorpión gigante que habían encontrado y matado. Sanji había traído un poco de carne para ellas, pero las mujeres se quedaron disgustadas y enojadas por el desagradable aspecto del animal asado, y gruñendo siguieron atravesando el desierto.

-Tiempo después-.

Todos estaban comiendo o atacando a Luffy por robarles la comida, mientras un hombre de mediana edad los miraba desde lejos. Estaba apuntando con una bazuca a Ace, pero accidentalmente su avestruz mascota que lo acompañaba, apagó la mecha con un estornudo, lo que le hizo gritar y perseguirlo molesto. Mientras tanto, Luffy estaba siguiendo un trozo de carne 'flotante' (en realidad, la carne estaba atrapada por una caña de pescar), hasta que escuchó al viejo gritar. La bomba que tenía la bazuca del hombre se cayó de la roca gigante en la que estaba parado, pero Luffy la atrapó, y fue a hablar con él. Luego se fueron de ahí montados en el ave, el hombre mencionó que se llamaba Scorpion, y que iba a luchar contra Ace.

Mientras eso sucedía, Ace y el resto de los Sombreros de Paja se encontraron con dos niños llamados Dip y Chip, los cuales eran hermanos. Les pidieron que buscaran a cierto hombre, pero en ese momento, el mismo hombre que ellos estaban buscando, se acercó a donde estaban, montado en un avestruz, con Luffy acompañándolo. Scorpion luego desafió a Ace a una pelea uno versus uno, quien aceptó sin dudarlo. Lucharon, pero como era de esperarse, Ace lo derrotó por la enorme diferencia de poder entre ellos. Scorpion quería seguir peleando, hasta que Chip y Dip le rogaron que se detuviera, revelando que él era el padre de los niños.

Los Sombreros de Paja escucharon y descubrieron que el hombre había abandonado la vida de cazarrecompensas, que era su sueño, para criar a sus hijos. Recientemente había vuelto a ese trabajo, para mostrarle a sus hijos que la vida debería vivirse, sin importar las dificultades. Los dos niños le rogaron que volviera a casa, hasta que los tres se abrazaron emotivamente, pero el momento duró poco, cuando la bazuca de Scorpion disparó accidentalmente, y golpeó las rocas sobre ellos, siendo salvados por Ace.

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Al anochecer.

-Bueno pues… me voy- dijo Ace, mientras recogía sus cosas.

- ¿Realmente te vas, Ace? - Chopper preguntó.

-Sí. Barbanegra no está en Arabasta, así que no tengo ninguna razón para quedarme en este país- Ace comentó.

- ¿A dónde te diriges ahora, Ace? - Marianne preguntó.

-Scorpion me dijo que Barbanegra fue visto en el oeste. Iré por ahí- Ace respondió, mientras metía la mano en su bolsillo y sacaba un pedazo de papel, antes de arrojarlo hacia Luffy.

Éste lo atrapó, y lo miró. Jadeó un poco, cuando los recuerdos de este papel quemándose, mientras su hermano moría en Marineford, inundaron su mente.

- ¡Luffy! – Ace llamó, sacando a Luffy de sus pensamientos -. Ese papel nos reunirá algún día.

-B-bueno- Luffy respondió, sonando inseguro.

La sonrisa de Ace vaciló, cuando vio el dolor y el nerviosismo en el rostro de su hermano.

-No te preocupes Luffy. Estaré bien- Ace dijo con una sonrisa, mientras colocaba su mano sobre el hombro izquierdo de Luffy -. Además, todavía tenemos que encontrarnos con él, ¿no?

Luffy suspiró, y una sonrisa apareció en su rostro.

-Cierto. Y sé que estarás bien Ace- respondió, y pensó - "¡Ésta vez, no te dejaré morir, Ace!".

El joven mayor miró a la tripulación de Luffy.

-Tener un hermano pequeño tan problemático como Luffy, siempre preocupa a un hermano mayor. Todos ustedes tendrán las manos ocupadas cuidando a mi hermano de mierda, no hay duda al respecto- se volvió a su hermano -Luffy. La próxima vez que nos veamos será en la Gran Cima de los Piratas.

-Entendido- dijo Luffy, con determinación en sus ojos.

- ¡En la cima! - Ace dijo con una sonrisa.

- ¡ADIÓS! - vinieron dos pequeñas voces lejanas.

Todos voltearon, para ver a Scorpion, su avestruz y sus dos hijos despidiéndose antes de irse. Se despidieron y regresaron su vista hacia Ace, solo para notar que había desaparecido.

- ¡Wooow! ¡Se fue! - Johnny y Yosaku dijeron asombrados, mientras todos miraban a su alrededor.

-Puño de Fuego Ace. Un hombre ciertamente interesante- Sanji comentó. Luffy miró hacia donde estaba su hermano hace un momento.

-Ace…. Ten cuidado- murmuró, con una expresión seria en su rostro, pero luego empezó a sonreír - ¡Nos volveremos a ver! ¡Eso es una promesa! - dijo finalmente, y prosiguieron su viaje hacia Yuba.

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Un tiempo después de separarse de Ace, la caravana siguió su camino a un ritmo lento, ya que se habían dividido en dos grupos. La mayoría de las chicas y Pestañas el camello, ahora descansaban en unas ruinas cercanas, mientras trataban de recuperar el aliento de algo que había pasado hace unos minutos.

- ¿Qué ... qué rayos le pasaba ... al Capitán? - Mikita jadeó, cuando se sentó a lado de una inconsciente Marianne en la arena.

-No lo sé- Nojiko contestó, mientras volvía a mirar a la dirección de donde habían huido -. Nunca había visto a Luffy tan ... violento antes.

- ¿Y qué fue ... ese extraño poder que dejó escapar? – preguntó Vivi -. Noqueó a Marianne y casi a todos nosotros también.

-P-parecía ser el Haki del Rey que nos m-mostró esa vez, pero fue… mucho ma-más fuerte que cuando lo usó en el barco. Se sintió espantoso- Marianne murmuró, mientras se despertaba -. L-lo que pasa es que… Sa-Sanji no lo dejó agarrar comida, así que se comió algunos cactus cercanos, y al parecer estos lo afectaron- ella empezó a temblar como una hoja.

Mientras todos discutían por qué Luffy se volvió loco, Nami estaba más preocupada por las palabras que había dicho su capitán en su estado de locura.

-Él dijo 'no te dejaré ... quitármelos de nuevo'- se susurró a sí misma -Luffy…. ¿Qué estás ocultando?

Todas ellas continuaron hablando, mientras empezaba a anochecer. Fue un poco antes de que el sol se hundiera en el horizonte, que todos los hombres las alcanzaron.

- ¡Chicos! - Vivi dijo con una sonrisa, pero esta fue reemplazada por una mueca de horror - ¡CHICOS!

Todas caminaban hacia ellos, que cojeaban realmente, ya que todos estaban vendados y cubiertos de tierra y moretones.

- ¡¿Qué les pasó a ustedes?! - Nojiko preguntó - ¡No me digan que Luffy les hizo todo eso!

- ¡Hizo todo esto y más! - Sanji dijo adolorido - ¡Tuvimos que luchar contra él para que se detuviera!

Momentos antes.

La tripulación continuaba su viaje hacia Yuba, pero en ese momento, el estómago de Luffy gruñó de hambre.

-Sanji, Sanji, comida por favor- gimió el chico.

-Olvídalo. ¡Sigues preguntando eso cada 15 minutos y yo te digo que no! - Sanji dijo en un tono irritado.

Luffy solo hizo un puchero, hasta que encontró algunos cactus.

-Bueno, me comeré esto entonces- dijo con una sonrisa, mientras tomaba dos de los pequeños cactus y se los metía en la boca.

Chopper gimió desde donde yacía en su trineo improvisado, mientras miraba a Luffy.

-Luffy ... ¿qué estás comiendo? - preguntó con voz débil.

- ¡Mierda! - Sanji gruñó, al notar también el sonido de masticación - ¡Te dije que no te comieras nuestra comida!

-Tranquilo. Se comió un estúpido cactus que encontró en la tierra- Usopp gimió, mientras usaba un palo para mantenerse en pie, señalando un cactus en el suelo - ¿Ves?

- ¡Oh, no! ¡Es un cactus Mezcal! Ese tipo de cactus son peligrosos, porque pueden provocar alucinaciones- Chopper gritó, sentándose en su trineo.

-Demasiado tarde para decirle eso a Luffy- dijo Gin aburrido, cuando Luffy empezó a moverse erráticamente y, comportándose como loco. Comenzó a balancearse hacia la nada, mientras corría en círculos hacia una duna, con remolinos en sus ojos.

-Hace demasiado calor como para lidiar con el Jefe así- Johnny gimió.

-La próxima vez, hermano Cocinero, por favor, sólo dale un bocadillo cuando lo pida- Yosaku murmuró.

-Okay, ve a buscarlo, Zoro- Nami ordenó.

- ¿Por qué tengo que hacerlo yo? - preguntó Zoro.

-Recuerda la deuda que me debes- Nami dijo con una sonrisa arrogante. Zoro solo la miró con el ceño fruncido, antes de caminar hacia Luffy.

Él comenzó a quejarse acerca de cómo esperaba que ella algún día tuviera una muerte espantosa, pero notó que Luffy los miraba a todos.

-Hey, Luffy. ¿Ya te has calmado? – preguntó.

El chico solo los miró, mientras apretaba tanto las manos que, sus nudillos se volvieron blancos.

- ¿Luffy? Oye, ¿qué estás? ….

- ¡AKAINUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!

Luffy rugió con una ira asesina, y una intensa ola de Haki voló a su alrededor. estrellándose contra ellos. Todos se arrodillaron y, estuvieron a punto de desmayarse por la tremenda ola de poder, en tanto, debido a la onda expansiva, Marianne se cayó de Pestañas, golpeándose la cabeza en la arena, quedando inconsciente.

- "¿Q-qué carajos está pasando?"- pensó Zoro, mientras luchaba por mirar hacia arriba - "¿Por qué está usando Haki contra nosotros?".

Cuando por fin pudo levantar la cabeza, vio a su Capitán acercarse lentamente a ellos, mientras emitía un vapor misterioso de su cuerpo.

- ¿Qu ... qué está pasando? - preguntó Mikita sorprendida.

- ¡TU! ¡BASTARDO DE MAGMA! - Luffy gruñó, asustando al resto -. Primero Ace, luego mi tripulación… luego todos los que conocimos. No te dejaré ... ¡quitármelos de nuevo!

- ¡¿D-d-d-d-d-d-de qué está hablando este tarado?! - Usopp tartamudeó, y todos comenzaron a sudar.

Los ojos de Zoro se abrieron mucho, y rápidamente sacó sus tres espadas.

- ¡Todos corran! ¡AHORA! - ordenó.

- ¡¿Qué?! - la mayoría de ellos gritó.

- ¡Él no está jugando! - gritó Zoro - ¡No está pensando con claridad! ¡CORRAN!

- ¡Muy bien! - Usopp gritó, cuando se giró para correr.

- ¡HEY TÚ! ¡REGRESA AQUÍ! - gritó Luffy, y extendió su mano, agarrando a Usopp por su capa, y lo arrojó para golpearlo contra una duna de arena - ¡Ninguno de ustedes, marines, se va de aquí!

- ¡¿Marines?! ¡Pero si somos nosotros! - Alvida exclamó.

- ¡Es inútil! ¡Está alucinando! - Chopper gritó.

- ¡DETENTE, JEFE LUFFY! - Johnny y Yosaku gritaron, mientras el resto miraba con horror.

El polvo se despejó, para mostrar a Usopp tumbado en la arena con la nariz doblada.

-Owwww- el narizón gimió, pero escuchó el crujido de la arena. Vio a Luffy venir hacia él, con una mirada de puro odio en su rostro - ¡AH! ¡No, Luffy! ¡Detente! ¡Soy yo! ¡Soy yo!

- ¡Es suficiente! ¡Acabaré con esto! - Sanji gritó, mientras corría y saltaba hacia Luffy - ¡COLLIER SHOOT!

Intentó patear a Luffy en el cuello para noquearlo, pero éste no se movió ni una pulgada, y en su lugar, agarró a Sanji por la pierna, y lo chocó contra Usopp. Ambos volaron con fuerza, y golpearon la arena con un ruido sordo.

- ¡NO FUNCIONARÁ! ¡Me he entrenado para este día! - Luffy gruñó, y rugió a todos - ¡NO TE DEJARÉ QUITÁRMELOS DE NUEVO!

- ¡Oigan! ¡Tenemos que largarnos de aquí! - Nami gritó.

- ¡¿Pero qué hay de Luffy?! - Vivi dijo preocupada - ¡Debemos ayudarlo! ¡Está en peligro!

- ¡Somos nosotros quienes estamos en verdadero peligro! ¡Luffy no está escuchando razones en este momento! ¡Saldremos más que lastimados si intentamos ayudarlo! - Nami respondió.

- ¡Estoy contigo! - dijo Mikita, mientras agarraba a Marianne, antes de que comenzaran a correr.

- ¡OH NO, NO LO HARÁS! - Luffy gritó, esquivando una espada. Mientras Zoro, los hombres y Alvida lo confrontaron, las otras mujeres se fueron a toda prisa.

- ¡Luffy! ¡Tienes que despertar! ¡AHORA! - Zoro gritó.

Luffy solo respondió gritando y atacándolo.

- ¡Para con esta mierda, Luffy! – Gin exclamó, mientras golpeaba una tonfa en el costado del chico. Lo envió volando a unos metros de distancia, en tanto los demás recuperaban el aliento. Esto no pareció detenerlo, porque rápidamente saltó de la arena y atacó a todos.

- ¡No quiero hacer esto, jefe! - gritó Johnny.

- ¡Pero debes ser detenido antes de que lastimes a alguien! - Yosaku gritó.

- ¡Suzume Sashi!

- ¡Ibisha Anaguma!

Ambos cargaron contra Luffy con sus respectivos ataques de espada, pero éste solo los fulminó con la mirada, y atrapó ambas cuchillas con las manos desnudas. Éstas sangraron, y arrancando las espadas de Johnny y Yosaku, estiró sus brazos hacia atrás.

-Gomu Gomu no…. ¡TWIN JET PISTOL! - Luffy gritó, cuando envió a los dos volando.

Johnny y Yosaku se deslizaron por la arena, antes de detenerse. Ambos vomitaron un poco de sangre, mientras luchaban por levantarse, pero el golpe resultó devastador para el dúo. El chico aulló de ira, y cargaba contra ellos nuevamente, pero una serie de explosiones lo derribaron.

-Nunca pensé que tendría que usar esto contra él - Gem habló, sosteniendo un revólver humeante.

- ¿Balas explosivas? - Gin preguntó. Gem dejó escapar su aliento en la cámara del revólver.

-Incluso mi aliento es explosivo- contestó, pero fue sorprendido por un puño que salió del humo, clavándose en su mandíbula.

- ¡BASTARDO! - Luffy espetó - ¡TE ENSEÑARÉ QUÉ LES PASA A LOS QUE INTENTAN MATAR A MIS AMIGOS!

Todos estaban un poco confundidos, pero volvieron a ponerse en guardia. Luego, atacaron a Luffy con todo, sabiendo que era la única forma de tranquilizar a su amigo. La pelea sólo duró unos minutos, pero para ellos, resultó una eternidad, hasta que finalmente, Chopper encontró la oportunidad de noquear a Luffy con un sedante. Todos ahora gemían de dolor, y se aferraban a sí mismos, luchando para mantenerse conscientes.

-D-definitivamente… si hubiera peleado así desde el principio cuando… nos conocimos… Don Krieg n-no hubiera durado nada contra él- Gin murmuró.

-Ahora ya no… me sorprende por qué…. nos venció tan fácilmente cuando peleamos en Whisky Peak- Gem jadeó de dolor.

-Mierda…. Ma-maldito bastardo. Es un tipo muy duro…. Y nos pegó muy duro- Sanji gruñó, y comenzaron a caminar.

- ¡Es un monstruo! - dijeron Usopp, Johnny y Yosaku al únisono, y apenas y podían dar un paso.

Chopper había curado a todos lo mejor que pudo, y ahora caminaban hacia algunas rocas. Mientras todos seguían su camino, el reno y Zoro comenzaron a hablar, sobre por qué el espadachín se unió a la tripulación y, las circunstancias de los demás al unirse a los Sombreros de Paja. Zoro le contó sobre la importancia del trabajo en equipo. Se preguntó qué significaba eso realmente, argumentando finalmente que se trataba de personas que hacen lo que pueden para ayudar a otros cuando sea necesario. Seguían en su charla, hasta que Luffy gimió, y finalmente se despertó.

- ¡Whoa! Tuve una pesadilla, muchachos- gimió, sin darse cuenta de dónde estaba en ese momento, debido a que el sedante aún lo estaba afectando, y estaba delirando todavía.

- ¿En serio? No me digas- dijo Sanji con sarcasmo, mientras se rompía los nudillos, pareciendo listo para golpear a un Luffy sedado, por los problemas que les hizo pasar.

-Por favor, dime, ¿qué fue? Si eso te ayuda- preguntó Alvida.

Ella fue la única que salió ilesa gracias al poder de la Sube Sube no Mi, ya que Luffy estaba tan loco de furia, que olvidó usar Haki de Armadura, cuando luchaba contra todos.

-E-ese bastardo… que mató a mi tripulación y amigos… vino detrás de mí, diciendo que quería matarlos de nuevo- él murmuró.

Todos se miraron confundidos o preocupados en el caso de Zoro, y siguieron caminando hasta que estuvieron en un lugar con sombra, Luffy descansó lo suficiente y, finalmente se despertó y estiró.

- ¡Ah! ¡Qué gran siesta!

-Tch. Luffy. Sólo causas un problema tras otr…. ¡WHOA! - Zoro exclamó, cayendo por un agujero.

- ¿Eh? ¿A dónde fue el Hermano Mayor Zoro? - Johnny preguntó.

- ¡Estoy aquí abajo! - gritó Zoro.

- ¿Qué estás haciendo ahí, cabeza de musgo? - Sanji preguntó.

- ¡Cállate, cocinero pervertido! ¡No estoy aquí por gusto! - espetó el espadachín.

- ¡¿Hay forma de llegar allí para sacarte?! - Yosaku gritó, pero en ese momento toda el área alrededor de allí se derrumbó, cayendo al agujero.

-Tu, idiota ... tuviste que preguntar- Gem gruñó.

Todos miraron alrededor del área. Vieron que estaban en una cúpula, con una piedra extraña en el interior, cubierta de símbolos extraños.

- ¿Qué rayos es esta piedra? - Gin preguntó.

-He visto estas letras antes en un libro. Es una especie de alfabeto antiguo- Chopper respondió.

Todos hablaron sobre la piedra por un momento, hasta que Luffy decidió que era hora de irse y rompió un poco el techo.

- ¡Oye! ¡¿Qué estás haciendo?! - gritó Alvida.

- ¡Idiota! Hiciste más grande el agujero. Ahora no podremos salir- gruñó Sanji.

- ¡Todos, agárrense! - Luffy ordenó, mientras envolvía su brazo varias veces alrededor de un pilar cercano.

- ¡Síganle la corriente! - Zoro gritó, mientras todos se colgaban de Luffy.

-Esto no me gustan nadita de nada- dijo Johnny.

-Igual a mí, hermano- secundó Yosaku.

El chico de goma estiró su otro brazo, y lo envolvió alrededor de todos. Tomando impulso, rebotó hacia el cielo, logrando salir del agujero.

-Gomu Gomu no…. ¡ZENMAI! - Luffy gritó, y todos comenzaron a volar por el aire.

- ¡Hey Luffy! ¡¿Cómo aterrizamos?! - Chopper preguntó.

- ¡Oye! …. No lo sé- Luffy dijo pensativo.

- ¡¿NOS ESTÁS TOMANDO EL PELO?! - la mayoría de ellos gritó.

- ¡Si Alvida-chan se lastima, eres hombre muerto! ¡Luffy! - rugió Sanji.

- ¡Muy bien! ¡Lo tengo! - dijo Luffy mientras se mordía el pulgar.

-Gear… ¡THIRD! - exclamó, mientras inhalaba mucho aire, y lo soplaba dentro de su brazo - ¡Hone Fuusen!

Todos lo miraron boquiabiertos, y el chico, convertido en un globo gigante, se disparó al suelo donde iban a aterrizar.

- ¡GIGANTO FUUSEN!

Todos rebotaron en la barriga gigante de Luffy, quien empezó a desinflarse lentamente. Ahora estaban a salvo en la arena, pero de todos modos golpearon a Luffy, para desahogarse de todos los problemas provocados por éste. Luego, comenzaron a caminar nuevamente hacia las otras chicas.

El Presente.

Los Sombreros de Paja estaban ahora reagrupados y encaminados hacia Yuba. Mientras caminaban, Nami y Zoro disminuyeron la velocidad, hasta que estuvieron uno cerca del otro.

- ¿Ahora qué quieres? - dijo Zoro molesto.

-Luffy me dijo algo en Orange Town- ella habló - ¿Recuerdas esa cicatriz en el pecho de Luffy?

-Sí. ¿Qué hay de eso? - preguntó el peliverde.

-Me dijo que quien le dio esa cicatriz, mató a alguien muy importante para él- ella contestó.

Zoro levantó una ceja, maravillado al pensar si Luffy le habría contado a ella sobre el viaje en el tiempo.

-Es lo que dijo Luffy durante su crisis de hacer rato, lo que te hace preguntarte por algo, ¿no?

-'No te dejaré quitármelos de nuevo'- ella repitió -. Es la parte de 'ellos' lo que me inquieta. No sabía que perdió más de un amigo.

-Ya entiendo. ¿Pero por qué me preguntas eso a mí? – cuestionó Zoro.

-Porque es evidente que tú sabes más de lo que estás dejando ver- Nami respondió -Luffy ha estado actuando extraño desde que él y su hermano se reencontraron. ¿Qué está pasando?

-No me corresponde a mí decirlo. Si quieres saber, debes preguntar a Luffy al respecto- él contestó.

- ¡Miren! ¡Una luz más adelante! - Vivi gritó.

Nami y Zoro terminaron la discusión, mientras se unían con los demás, quienes estaban tratando de ver hacia Yuba a través de una tormenta de arena. Después de que ésta se disipó, fueron más allá para encontrarse con el ejército rebelde.

- ¡No! ¡Imposible! - Vivi dijo con horror.

Toda la ciudad se veía tan terrible como Erumalu: desierta, cubierta de arena, y sin agua ni personas a la vista.

- ¿Esto ... es Yuba? - Usopp preguntó, mientras todos miraban alrededor.

-Sí. Pero ahora ... todo está tan seco, como el resto de las ciudades de Arabasta- Vivi contestó con tristeza, pareciendo lista para llorar, pero escucharon el sonido de alguien cavando.

Todos voltearon, para ver a un viejo marchito cavando en la arena.

-Viajeros, ¿eh? - preguntó este con voz ronca -. Deben estar cansado de su viaje en el desierto. Lo siento, pero la ciudad está un poco seca en este momento, así que me temo que no podemos serles de mucha ayuda. Aun así, pueden quedarse y descansar por un tiempo. No tenemos mucha agua, pero hay muchas posadas para descansar.

-En realidad, vinimos a hablar con el Ejército Rebelde- Vivi habló, cubriéndose la cara.

- ¡Los rebeldes! ¡¿eh?! - el viejo gruñó enojado, arrojándoles varios objetos - ¡Si quieren ver a los rebeldes, entonces piérdete! ¡No están aquí de todos modos! ¡Todos ya empacaron y se fueron!

- ¡¿QUE QUÉ?! - todos gritaron.

- "¡MIERDA! ¡Me olvidé de eso!"- Luffy se reprendió en su mente, mientras el viejo continuaba hablando.

-Este pueblo sigue siendo golpeado con nada más que tormentas de arena, por lo que, sus suministros se agotaron- dijo el anciano -. Los rebeldes ahora están ubicados en Katorea.

- ¡¿Katorea?! - Vivi dijo con horror.

-Eso es malo- Marianne murmuró.

- ¿Por qué? ¿Dónde está? - Gin preguntó.

- ¿Está cerca Hermana Mayor Vivi? - preguntó Yosaku.

-N-no precisamente…. Está cerca de Nanohana, de donde comenzamos nuestro viaje- ella contestó.

- ¡¿Quieres decir que viajamos todo este camino por nada?! Maldita sea - Gin maldijo, pero en ese momento Pestañas comenzó a hablar.

-Dice que recuerda haber entregado suministros a los rebeldes en Katorea- Chopper tradujo, causando que muchos de ellos golpearan molestos a Pestañas.

- ¿Vivi? - el viejo preguntó, mientras dejaba de cavar y caminaba hacia ella.

-Emmmm ... yo no soy ...- comenzó ella a decir.

- ¿Qué quieres viejo? - Gem gruñó, mientras se hurgaba la nariz, listo para atacar en caso de que intentara algo raro contra ella.

- ¿Vivi? ¡ERES TÚ! ¡Qué bueno que estés bien! - gritó, y la agarró por los hombros - ¿No me reconoces? Supongo que he perdido un poco de peso….

-No es posible ... ¿Señor Toto? - ella dijo al darse cuenta.

Él asintió y lloró.

- ¡Soy yo! Vivi, todavía tengo fe en ti y en tu padre, el Rey. ¡Es un Rey bueno y justo que realmente se preocupa por su gente y nunca nos traicionará! - dijo antes de caer de rodillas y llorar - ¡Ésta rebelión es completamente absurda! Esos idiotas, no importa cuántas veces lo intenté, no pude detenerlos. La mayoría de este país todavía cree en el Rey, ¡pero esos rebeldes son demasiado tercos para escuchar razones! Sus suministros y fuerzas están en su límite, y planean terminar esto con un asalto final…. ¡ESTÁN PREPARADOS PARA MORIR!

Vivi parecía horrorizada ante sus palabras, cuando éste le rogó que los detuviera, para luego llorar de nuevo. Vivi se quedó allí, observando, y le ofreció un pañuelo con una sonrisa.

-No te preocupes, Toto- ella le aseguró -. Los detendré.

Toto comenzó a llorar de esperanza ante sus palabras, y ella se volvió hacia todos.

-Nos quedaremos aquí esta noche. Cuando llegue la mañana, nos dirigiremos a Katorea.

Todos asintieron, y buscaron una posada para dormir, sin saber que, en ese mismo momento, tanto Baroque Works como la Armada Rebelde se estaban preparando para la batalla. Uno para destruir el país, y otro para salvarlo.

Todos se habían amontonado en las posadas, para finalmente descansar esa noche, mientras Toto seguía cavando.

- ¡Muy bien todos! - dijo Usopp en voz alta - ¡Buen trabajo para todos! ¡Ahora es el momento de un merecido descanso! Buenas noches.

Se recostó en su cama, y comenzó a roncar, hasta que una almohada golpeó su cabeza.

- ¡Has estado durmiendo todo el día! - gritó Zoro.

- ¡Imbécil! ¡Estoy cansado! - Usopp gruñó, se levantó lentamente y le arrojó una almohada - ¡NO SOY UN MONSTRUO COMO TU!

- ¡Estás muerto! - Zoro anunció, mientras Usopp le arrojó una almohada a Chopper.

- ¡Y el gran premio para la gente perezosa es para ti, nariz azul! - dijo el narizón.

- ¡No puedo soportar este calor! - Chopper gritó, encarando a Usopp.

-Emmm, Sanji, esa es mi litera- Vivi murmuró, con sudor en la frente.

-Pensé que estarías un poco sola esta noche ❤, así que yo…- dijo Sanji, pero una almohada lo abofeteó en la cara.

-Alto ahí, marrano. ¿Qué crees que estás haciendo allí? - Usopp preguntó, mientras Chopper se reía.

- ¿Quién de ustedes me tiró eso? - exigió Sanji molesto.

-Je. Sí que te queda el mote de Cocinero Pervertido- Gem se rio burlonamente junto con Mikita, ganándose una almohada en la cara que le quitó las gafas.

La rubia solo se rio más fuerte, hasta que una almohada la golpeó, cortesía de Gin.

- ¡Cállate, chachalaca! ¡Estoy tratando de dormir! - Gin gritó, pero Nojiko le arrojó una almohada.

-Entonces cállate y duérmete, demonio gruñón- dijo ella, agachándose cuando él arrojó otro cojín en respuesta, golpeando a Johnny en el proceso.

- ¡OYE! - gritó este, en tanto Yosaku arrojó su almohada, pero golpeó a Marianne.

- ¡No molesten! - dijo ella en un tono molesto, tomando la almohada, y poniéndola debajo de su cabeza, junto con su otra almohada e, intentando dormir, hizo un puchero - ¡Jum! ¡Ahora es mía!

Nami comenzó a gritarles que se calmaran, antes de que un cojín la golpeara en la cara, haciéndola perder la paciencia, y lanzando otra en respuesta.

Todos los hombres en la habitación comenzaron una pelea de almohadas, hasta que una de éstas golpeó a Vivi. Ellas y las mujeres solo podían mirar, mientras los varones peleaban, y una sonrisa llegó a los labios de Vivi, ante la graciosa situación.

-Voy a otra posada- Alvida gimió fastidiada y cansada, mientras salía por la puerta -. Diviértanse con todo ese ruido.

-Fuera de ahí-.

Mientras todos peleaban, Luffy le preguntaba a Toto dónde estaba el agua.

- ¡El agua vendrá! - dijo éste, mientras seguía cavando, y declaró. - ¡El oasis de Yuba no puede ser derrotado por una simple tormenta de arena! ¡El Rey me encargó esta tierra! ¡Cavaré la arena tantas veces como sea necesario!

Luffy sonrió, y se colocó el pulgar en la boca.

- ¡Oye viejo!

Toto dejó de cavar por un momento y lo miró.

- ¡Sal por un segundo! ¡Te voy a echar una mano! - dijo el chico, antes de morderse el pulgar. El viejo lo miró confundido.

- ¡Gear Third! - gritó, inflando su brazo en uno gigante - ¡HONE FUUSEN!

- ¡¿Qué demonios?! - Toto gritó, con los ojos salidos de su órbita. Solo vio como el aire en el brazo de Luffy se movía hacia su pecho, y cómo éste creció 5 veces su tamaño.

- ¡LUFFY GIGANTE! - el chico gritó, cuando Toto estuvo a una distancia segura -vaya. No es tan grande como cuando lo hice en Little Garden, ¡pero es suficiente para esto!

Luego, comenzó a escarbar la arena, arrojando montículos gigantescos a medida que lentamente se adentraba en el pozo, hasta llegar a la arena húmeda.

-Creo que estoy cerca del agua- dijo Luffy.

- ¡Asombroso! – Toto exclamó. Luffy se detuvo, y lo miró con una gran sonrisa.

- ¡Encontré agua! - gritó, mientras dejaba salir el aire de sí mismo. Toto parpadeó sorprendido, y caminó hacia la repisa del agujero. Miró hacia él, y sonrió al ver el agua hasta las rodillas de Luffy.

- ¡Tenías razón, viejo! ¡Hay agua aquí! - dijo este, tomando algo del líquido en sus manos y bebiéndolo - ¡Ahhhh! ¡Agua!

- ¡Simplemente asombroso! - Toto dijo, mientras lágrimas de alegría se formaban en sus ojos - ¡La princesa tiene mucha suerte de haber encontrado amigos tan bondadosos como ustedes!

-Gracias por el cumplido, Señor Toto- llegó un tono seductor.

Ambos voltearon, para ver a Alvida mirándolos, y ésta miraba a Luffy.

- ¿Te diviertes, Luffy?

- ¡Hola Alvida! ¿Qué haces despierta? - Luffy preguntó con una sonrisa.

-Los demás estaban haciendo mucho ruido, así que me salí para buscar un lugar más tranquilo- ella dijo, mientras sonreía a Luffy - ¿Y usted Capitán?

-Yo estaba sediento- él contestó, tomando un poco más de agua - ¿Quieres un poco?

-Quizas mas tarde- habló Alvida, mientras se levantaba, pero la arena se movía ligeramente debajo de ella.

- ¡Cuidado, señorita! - Toto advirtió, pero ésta llegó demasiado tarde, cuando la repisa de arena se derrumbó debajo de ella. La mujer trató de mantenerse erguida, solo para colisionar con Luffy en el agujero.

Toto se cubrió los ojos, y se escuchó un chapoteo. Los abrió, y vio a Alvida acostada sobre Luffy, que ahora estaba sumergido bajo el agua.

- ¿Ustedes dos están bien? - preguntó.

Tanto Alvida como Luffy se sentaron lo mejor que pudieron, ya que éste estaba principalmente bajo el agua y su fuerza se desvanecía. La mujer lo sacó del agua, antes de dejarlo sentarse allí y recuperar el aliento.

- ¿Por qué chocaste conmigo, Alvida? - preguntó, mientras la miraba - ¿No dijiste que querías agua un poco más tarde?

-No fue a propósito. Me resbalé- dijo ella, mientras se ponía de pie, antes de temblar -. Este aire frío nocturno, y la ropa mojada no se mezclan. Salgamos de este agujero.

-De acuerdo- Luffy contestó, y ambos salieron del hoyo.

- ¿Ustedes dos están bien? - preguntó Toto, mientras ambos se quitaban la ropa húmeda.

-Estamos bien, pero nuestra ropa está totalmente empapada- dijo Alvida.

- ¿Tienen repuestos? - Toto preguntó.

Alvida pensó por un momento, antes de recordar algo.

-Sí, pero no son para cruzar el desierto- contestó.

-Me encargaré de eso antes de que se vayan mañana- dijo el anciano.

-Muchas gracias- la mujer agradeció, mientras se dirigía a una posada diferente.

-También tengo un atuendo para ti, muchacho- Toto habló, volviéndose a Luffy.

- ¡Gracias viejo! - agradeció el chico.

-Momentos después-.

Alvida ahora estaba ataviada con el traje de bailarina que Sanji les consiguió, mientras le entregaba a Toto su ropa mojada.

-Gracias de nuevo por su ayuda, Toto- dijo ella.

-El gusto es mio- él contestó, antes de alejarse. Cerró la puerta, miró hacia adentro, y sonrió.

-Bonito atuendo, Luffy- Alvida dijo con una sonrisa.

Luffy estaba de pie en la habitación, con una sábana que cubría su mitad inferior.

-Oh, gracias. No tenía otra ropa, así que usé una sábana- dijo con su sonrisa característica.

Alvida lo miró con una sonrisa, y sintió que su corazón se aceleraba.

-"Es tan flaco… pero sus músculos están tan bien definidos"- pensó. Al parecer, no sólo su corazón estaba agitado por el cuerpo de su capitán -"yo… no puedo mirar hacia otro lado, me estoy sintiendo ex…".

-Oye, tu atuendo te queda bien, Alvida- Luffy comentó de repente.

Ella se sonrojó, cuando él la miró.

-G-gracias- dijo rápidamente, mientras se recomponía y sonreía. Levantó los brazos en el aire -. Sabes, realmente es agradable esta ropa…. Pero es mucho mejor, si la que lo lleva baila.

Luego comenzó a balancear sus caderas, mientras bailaba en círculos. Mantuvo un ojo en Luffy, para ver que estaba paralizado por ella.

-"Lo tengo justo donde lo quiero ❤"- pensó, mientras se acercaba lentamente - ¿Qué piensas, Luffy?

-Guau…- el chico murmuró, mientras sus ojos seguían sus caderas desde donde él estaba sentado –este… no sé por qué, pero no puedo dejar de mirar.

-"Tan inocente"- ella pensó, sentándose a su lado y apoyándose en él, dándole una visión clara de su escote - ¿Te gusta lo que ves ❤?

-Sí, … creo- el chico de goma respondió dudoso, mientras sentía que ese sentimiento lo atravesaba. Alvida sonrió seductoramente.

*ADVERTENCIA DE LEMON. Si este contenido no es de tu agrado, sáltate esta parte.

- ¿Te importaría 'mirar' con tus manos? - preguntó, con un guiño de su ojo, antes de quitarse el brassier, dejando sus pechos al aire.

- ¿M-mis manos? - preguntó Luffy inocentemente, mientras miraba confundido entre sus palmas y los senos de la chica -. Pero no tienen ojos.

Alvida tuvo que contener una risa ante su comentario.

-No es exactamente lo que quise decir- dijo suavemente.

Luffy la miró, mientras ella apretaba sus brazos contra sus pechos, haciéndolos sobresalir un poco. Finalmente, una bombilla subutilizada en la cabeza del chico, se encendió.

- ¡Ohhhhh! - Luffy comprendió, y de repente extendió sus manos hacia adelante, colocándolas en sus senos - ¿Te refieres a esto?

-Exactamente- dijo ella, con un grito ahogado, cuando Luffy le apretó los pechos, solo para que se deslizaran fuera del alcance de sus dedos.

-Wow. Eres resbaladiza- dijo, mientras sus senos se deslizaban, tratando de agarrarlos. Ella se rio y gimió cuando él se sintió frustrado, hasta que éste parpadeara, y cayó en la cuenta.

-Oh, cierto.

Sus manos se pusieron negras, y así, logró apretar los senos de Alvida.

- ¡Eeeyaaa ❤! - ella gimió, y el joven pirata ahora acariciaba sus pechos.

-Son grandes- Luffy dijo con un sonrojo. Notó que las aureolas de sus pechos eran ligeramente grandes y de color café, a diferencia de Nami, que sus pezones eran pequeños y de color rosado. No podía recordar cómo eran los de Nojiko, ya que no pudo verlos bien esa vez que lo hicieron.

El chico dio una sonrisa, mientras se acercaba a ella, atrapando sus labios con los suyos. Alvida gimió en el beso, y Luffy deslizó sus manos detrás de su espalda, atrayéndola hacia sí. Ambos estaban besándose en la cama, y la mano de Luffy exploró su espalda, desde sus hombros hasta su trasero.

- "¿Acaso ha hecho esto antes?"- ella pensó, mientras su toque la estaba volviendo loca.

Rompieron el beso para tomar aire, mientras jadeaban y se miraban el uno al otro, antes de que Luffy comenzara a plantar lentos besos de mariposa en la barbilla de la mujer y bajara. Siguió avanzando, hasta llegar a donde estaba la falda de bailarina, sacó la lengua y, dejó que se arrastrara por su piel, mientras volvía a pasar por su minifalda, a través de su escote y, finalmente, se detenía en su boca para un beso rápido.

-Tienes un sabor increíble- dijo Luffy en un tono astuto, que ella nunca había escuchado antes. Eso parecía ser todo lo que necesitaba, antes de quitarse la falda y, quedar desnuda ante él.

- ¿Cómo puedes saber eso, si no me has probado TODA ❤? - preguntó con voz sensual, mientras yacía frente a él. Pero repentinamente, el chico posó su boca a sus húmedos labios vaginales, dando un grito cuando sintió que se calentaba -si ❤…. De esto estaba hablando.

La lengua de Luffy bailaba dentro de ella, mientras intentaba recuperar el aliento.

- "¡Lu-Luffy!" - ella gritó en su cabeza, mientras trataba de evitar llegar al clímax demasiado pronto, y jadeó - ¡Lu-Luffy! Estoy ... voy a….

No pudo terminar de hablar, y finalmente se rompió. Gritó lo más suave posible, mientras sus jugos fluían fuera de ella. Luffy lamió todo lo que pudo, cuando la espalda de Alvida se arqueó, antes de que llegara al final del orgasmo de la mujer, y la dejara caer. Ella respiró hondo varias veces, luego posó su vista a Luffy, que la estaba mirando, mientras lamía un poco del jugo de sus labios.

-Tenías razón- dijo tranquilamente -. Ahora puedo decir que sabes increíble.

Alvida sonrió, antes de sentarse y empujarlo hacia la cama.

-Bueno, bueno- dijo ella, quitando la sábana y, miraba el miembro endurecido del chico -porque ahora mismo deseo probarte 'ahí' abajo ❤.

Luffy vio como Alvida lamía suavemente la parte inferior de su polla. Sus ojos se llenaron de lágrimas, al sentir los destellos de placer en su mente, y se tumbó en la cama, dejándole hacer lo que quisiera. Ella pasó la lengua por toda la longitud de su pene, antes de besarle la cabeza. Él sintió que se le cortaba la respiración por la excitación, cuando Alvida colocó su boca sobre su polla. Lentamente, ella movió la cabeza hacia arriba y hacia abajo, mientras observaba toda su longitud. Aceleró y comenzó a chupar y sorber su miembro, mientras Luffy respiraba con dificultad.

- ¡Alvida! ... ¡Siento que llegará eso… pronto! - dijo él.

Ella sonrió mentalmente, y continuó, hasta sentir su semilla llenar su boca. Lo bebió todo, mientras Luffy seguía derramando su carga, hasta que finalmente se detuvo. Ella tragó la última gota, antes de liberar su miembro y hacer una mueca sonriente.

- ¡Maravilloso ❤! - la chica dijo en un tono bajo y sexy, mientras se arrastraba sobre Luffy, para luego sentarse sobre él.

- ¿Qué estás haciendo? - preguntó Luffy, encarando a la mujer, pero poniéndose duro de nuevo. Ella se inclinó para susurrarle suavemente al oído.

-Estoy a punto de darte un paseo directo al Paraíso- Alvida susurró, haciendo que la polla de Luffy se pusiera aún más rígida.

Ella se colocó sobre él y se dejó caer lentamente sobre el pene del chico…. Su himen se rompió inmediatamente, mientras ella permanecía en su lugar para adaptarse a la longitud de Luffy, y dejar que el dolor desapareciera.

- "Estoy sorprendida…. A pesar de lo grande que es, siento que podría encajarlo todo en mí"- pensó mientras el dolor disminuía.

Luego comenzó a saltar sobre su miembro, deslizándolo dentro y fuera de ella, para luego detenerse.

-Hmmmm…. Supongo que mi fruta Sube Sube hace que se sienta menos placentero de lo que esperaba- dijo con decepción en su voz. Luffy levantó la vista hacia su cara triste, para luego intentar pensar. Sus ojos se abrieron, antes de sonreírle.

-Inténtalo de nuevo ahora. Apuesto a que será diferente- él dijo.

Alvida hizo lo que dijo, e inmediatamente, sintió la ENORME diferencia.

-N-no sabía que podías usar… Ha-Haki… allí abajo.

- "Yo tampoco" - Luffy pensó.

- ¡Hmmmmmmmm ❤! - Alvida ahora jadeaba de placer, mientras continuaba cabalgando sobre el chico - ¡Ohhhh Dios!

En ese mismo momento, en Skypiea, un hombre con pañuelo blanco y orejas extrañas, estornudó ruidosamente. Luego de reponerse, este pensó arrogantemente, que alguien en el mundo estaba pensando en su magnificencia.

Regresando a la posada.

Luffy observó cómo sus grandes senos rebotaban ante él, cada vez que lo introducía profundamente, y extendió sus brazos, tomándolos en sus manos. Los sintió deslizarse por los poderes de la Sube Sube, y comenzó instintivamente a mover sus caderas al ritmo de ella…. Se dejó llevar ante la sensación de dominación que sentía…. Al insertar su polla en ella.

-Mmmmmmmm ❤…. Capitán…. Sí que eres un poco pervertido. Te mueves muy rico…. ¡Ahhhh ❤!

-No puedo evitarlo…. yo… no puedo parar…- jadeó el pelinegro, sintiendo cada vez más calor, e ignorando el frío helado de la noche.

Ambos estaban en un estado de pura felicidad, ya que Alvida tuvo que reprimir sus gritos de placer, por miedo a que los demás pudieran escuchar su faena, en tanto, su parte inferior, temblaba de placer.

-Jejejeje ❤, ¿cómo te sientes, Capitán? ¿Se siente bien? - preguntó excitada la muchacha.

- ¡Se… se siente muy bien! ¡Alvida, eres increíble! – contestó Luffy, igual de excitado -p-pero, ¿sabes una cosa?

- ¿Qué cosa, mi Capitán? - ella cuestionó jadeante.

-De esta manera… puedo sentirte lo suficiente… para que tú también lo disfrutes….

Repentinamente, Luffy tomo el mando, se puso atrás de ella, y con rapidez, clavó su miembro en su coño, haciéndola gemir de sorpresa, luego, él empezó a embestir con más fuerza a la joven.

-E-Estás… siendo… demasiado rudo... ¡Ah! Capitán…. Capitaaaan ❤….

-Genial…. Siento que puedo ir más profundo de esa manera- murmuró el chico.

-E-estás taaan duro ❤…- sólo alcanzó a decir la chica.

Esto continuó así por unos minutos, sonando el suave pero contundente golpeteo de caderas, el cual era una delicia para ambos, con repentinas convulsiones de placer de la mujer, y con un Luffy absorto ante el magnífico espectáculo para sus ojos (y su entrepierna), hasta que, pensó que era hora de que cambiaran de posición, con Alvida en la cama y él encima de ella. Mantuvieron el ritmo, hipnotizados por la sensación de estar unidos, una y otra vez, mientras se besaban.

-Hahaha…. Me estás apretando demasiado…. Alvida…. Ahí abajo… me es difícil resistirme- jadeaba Luffy de placer.

-Qué lindo eres, Luffy ❤…. ¡Hm! - replicó ella, acunando la cabeza del muchacho con cariño entre sus pechos. Se movía con inquietud y placer, al sentir como él empujaba hacia su útero. El chico gentilmente empezó a jugar con sus senos, y ella respondió amorosamente al estímulo, con un beso profundo, mientras, inconscientemente, aprisionaba con fuerza el pene del jovencito en el interior de su coño.

-J-joder…. esto es mejor… de lo que esperaba- ella murmuró.

-S-siento como si me estuviera fundiendo…. Contigo- dijo el chico del Sombrero de Paja.

Con los nervios golpeados, al momento de disfrutar ese goce similar al de una droga, ellos sintieron que ya estaban a punto de alcanzar el orgasmo.

-Capi…. Capitán… yo…. Me voy a correr- dijo con voz entrecortada Alvida.

-S-siento que viene… otra vez…- contestó Luffy.

-H-hagámoslo juntos ❤- masculló la chica.

- ¡Ya viene! – anunció el chico.

- ¡AHHHHHHHH ❤!

Ambos alcanzaron el clímax y, levantando sus caderas, Alvida apretó su vagina, tensando su cuerpo, tratando de mantener esa unión el mayor tiempo posible, en tanto, Luffy se estremeció violentamente, al sentir la sensación de la eyaculación. La entrepierna de la mujer se retorcía intensamente, mientras trataba de aferrarse al sensible pene del chico, tras haberse corrido. Parecía que ambos estaban embrujados de placer.

Después de ese momento de intensas sensaciones. Luffy se apartó de ella, y un poco de su semen se filtró en la cama, mientras ella gemía ruidosamente. Ambos se miraron con los ojos vidriosos, respirando con dificultad, y muy sudorosos, hasta que él se levantó. Ninguno de los dos dijo nada, mientras ambos se vestían y se iban a dormir.

*FIN DEL LEMON.

Un rato después.

-Dormiré aquí. Son demasiado ruidosos allá- Alvida comentó, mientras se acostaba en una cama diferente.

- ¡Eso es lo que lo hace tan divertido! - Luffy dijo con una sonrisa, para luego darse la vuelta y salir por la puerta.

- ¡Oye, Luffy! - ella llamó, antes de que él saliera dos pasos del sitio.

Luffy miró hacia atrás, para verla acostada de lado y, mirándolo fijamente.

-Cada vez que sientas esa "necesidad", y te quieras sentir bien- dijo, mientras su mano se deslizaba lentamente por su pierna, y descansaba su cabeza en la otra mano -solo dilo, y con gusto te atenderé.

Ella terminó sus palabras, con un guiño y una sonrisa seductora. Luffy se sonrojó, y sonrió antes de irse a dormir.

-Al día siguiente-.

Llegó la mañana, y todos estaban empacando y preparándose para irse. Toto le había devuelto a Alvida su ropa, que ahora estaba seca, mientras Luffy estaba ocupado sacando su cabeza, atorada en un árbol muerto.

- ¿Por qué su amigo de cabello rubio lo pateó? - Toto preguntó.

-Ni idea- todos respondieron.

-Oye, ¿cuál es tu problema, Cocinero de mierda? - Zoro preguntó molesto.

- ¡Cállate, Cabeza de musgo! - Sanji gruñó de vuelta -. Simplemente sentía la necesidad de patearlo. Eso es todo.

- ¿Una necesidad? - Gin preguntó, mientras levantaba una ceja.

Luffy finalmente logró liberar su cabeza, y fue a unirse con los demás.

-Les deseo a todos ustedes buena suerte en su viaje- Toto se despidió -. Princesa Vivi, ¡lamento no poder ofrecer más ayuda!

-No te preocupes- ella respondió -. Has hecho más que suficiente, Señor Toto. ¡Gracias!

- ¡Oh! Antes de que me olvide- dijo el anciano, mientras caminaba hacia Luffy, y sacaba un pequeño barril de debajo de su túnica - ¡Esto es para ti Luffy!

- ¡Agua! - Luffy gritó con alegría.

- ¡Y tengo todo un barril lleno para todo tu grupo aquí! – dijo Toto, mientras caminaba hacia otro barril - ¡Agua genuina de Yuba! ¡Es mi forma de agradecerte por ayudarme anoche!

- ¡No te preocupes! - Luffy habló con una sonrisa, y tratando de sonar solemne, continuó -. Lo beberemos sabiamente, viejo.

- ¡Cuídense, mis amigos! – Toto finalmente dijo, y todos comenzaron a caminar.

Mientras seguían su camino, Nojiko y Nami se alejaron unos pasos de todos, y se susurraron en voz baja.

- ¿Lo notaste? Esa es la tercera vez que Sanji patea a Luffy de la nada- Nojiko comentó.

-Sí, y generalmente lo patea así cuando Luffy se roba la comida por la noche- dijo Nami -pero todavía tenemos bastante comida, ¿por qué lo pateó?

-En realidad, podría no ser una cuestión de por qué, sino cuándo- Nojiko planteó, con un brillo astuto en los ojos.

- ¿Qué? - Nami preguntó confundida.

-La primera vez que pateó a Luffy, fue el día en que dejamos nuestra isla- la morena habló -el día después de que tú y Luffy tuvieron se….

- ¡Shhhhhh! - Nami la calló -creo que ya entendí. La segunda vez, fue el día después del que Luffy te dio duro contra el mu….

-Uh jú- Nojiko susurró mientras asentía -. Y anoche, Alvida nos dejó, y estaba durmiendo en una posada diferente.

-Entonces, tal vez ella y Luffy ...- Nami hizo conjeturas, y ambas se tomaban las barbillas, pensativas. Luego posaron sus miradas en Alvida.

-Sólo hay una forma de averiguarlo- Nojiko decidió ir al meollo del asunto.

Ambas caminaban ahora hacia Alvida, hasta estar a cada lado de ella.

-Psss, oye Alvida- Nojiko susurró.

- ¿Hmm? - dijo ella, mientras la miraba.

-Dime amiga, ¿qué tal se sintió tener a Luffy 'allí' adentro? - preguntó de repente en un susurro.

Los ojos de Alvida se abrieron un poco. Un pequeño sonrojo y una sonrisa nerviosa apareció en sus labios.

- ¡Lo sabía! - Nojiko susurró con una sonrisa.

-Supongo que tenías razón- Nami suspiró.

-O-o-o-o-oigan…. ¿C-como lo supieron? - Alvida cuestionó, sorprendida de haber sido descubierta.

Pero antes de que pudieran seguir con la plática, escucharon una conmoción con los demás.

- ¡Oye! ¡¿Luffy?! ¿Qué estás haciendo? - Usopp gritó.

Todos se volvieron, para ver a Luffy sentado contra un árbol, con un puchero en la cara.

- ¿Qué pasa, jefe? - preguntó Yosaku.

- ¿Luffy? – Vivi dijo confundida.

-Renuncio- dijo Luffy, con la cara inexpresiva.

- ¡¿Eh?! - todos dijeron.

- ¿Renuncias? ¿Renuncias a qué? - Vivi preguntó confundida.

-No sé qué pasa, ¡pero tenemos que seguir moviéndonos! - Usopp comentó.

-Sí. ¿No se supone que tenemos prisa? - Chopper preguntó.

-En efecto- dijo Sanji -. Tenemos que volver a Katorea, o un millón de ciudadanos de Arabasta comenzarán a matarse unos a otros. ¡Estamos haciendo esto por Vivi! ¡Ahora muévanse!

Agarró a Luffy por la bata, solo para que este tomara su brazo y lo tirara a un lado.

- ¡¿CUÁL ES TU PROBLEMA?! - rugió el cocinero.

-Oye, Vivi- Luffy dijo en voz baja, mientras la miraba.

- ¿Si? - ella preguntó preocupada.

-Lo único que quiero hacer…- él respondió, antes de parecer enojado - ¡Es patear el trasero de Crocodile!

Todos se sorprendieron, mientras continuaba.

-Incluso si detenemos a los rebeldes, Crocodile no se detendrá. Además, nada cambiará en Katorea. Somos piratas. Nada bueno sucede cuando nosotros estamos cerca.

-Sí que sabe llegar al punto cuando se lo propone- Sanji acotó, mientras se cruzaba de brazos.

-Aunque no con frecuencia- Gin comentó.

-Así es nuestro Luffy- habló Usopp.

Vivi intentó protestar.

-Por eso necesitamos llegar a Katorea….

-Tú quieres terminar con todo esto, sin que nadie muera…. Ni tu gente, ni nosotros, ¿cierto?

Vivi se mantuvo en silencio.

-Estamos hablando de algo muy gordo, Vivi. Luchar contra un Shichibukai, alguien considerado uno de los piratas más fuertes del mundo, no es cosa de juego. Y también, un millón de tus compatriotas estarán involucrados en esta batalla…. Y tu solo quieres que no muera nadie.

La peliazul seguía mirándolo.

-Es una estupidez. Nunca ganarás, si sigues pensando de esa manera tan estúpida.

- ¡Luffy! Mide tus palabras…. ¡Ten consideración de los sentimientos de Vi…! - Nami comenzó a decir, pero Sanji la interrumpió con su brazo.

-Espera, Nami- dijo él.

-Pero…- Nami intentó replicar, en tanto Vivi se quitó la capucha de la cabeza, y miró a Luffy.

- ¡¿Que mi forma de pensar es estúpida?! ¡¿Qué está mal con eso?! - ella gritó - ¡¿Qué tiene de malo desear terminar todo esto, sin que muera nadie?!

Luffy solo la miró fríamente, antes de responder.

-La gente muere.

Vivi se quebró de ira, y lo abofeteó, dejándolo deslizarse por la arena, mientras ella comenzó a despotricar.

- ¡¿Por qué las personas inocentes de mi país, los ciudadanos, el ejército real y el ejército rebelde, tienen que pagar por lo que hizo Crocodile?!

Luffy respondió, poniéndose de pie y dándole un puñetazo en el rostro, derribándola en el suelo, para responder:

- ¡¿Entonces está bien que solo tú mueras?!

- ¡JEFE! ¡HERMANA VIVI! - Johnny y Yosaku gritaron, mientras el resto miraba en estado de shock.

- ¡LUFFY! ¡Fuiste demasiado lejos! – Usopp exclamó consternado.

- ¡MALDITO IDIOTA! - Sanji rugió furioso, mientras se subía las mangas.

Vivi luego derribó a Luffy al suelo, y comenzó a golpearlo y abofetearlo una y otra vez, incluso con el chico todavía hablando.

-Sólo estuve mirando alrededor de este país en solo un día, ¡y hasta yo puedo darme cuenta!

- ¡¿DARTE CUENTA DE QUÉ?! - Vivi exigió.

- ¡Lo que este país necesita! ¿Crees que arriesgar tu vida es suficiente para evitar que esto suceda? - él preguntó, mientras ella seguía golpeándolo.

-ENTONCES, ¡¿QUÉ SE SUPONE QUE DEBO ARRIESGAR?! - ella preguntó, y Luffy la agarró de las muñecas.

Ella lo miró antes de calmarse y decir:

-Todo lo que tengo que arriesgar es mi vida. Eso es todo.

- ¡¿QUÉ PASA CON NUESTRAS VIDAS ENTONCES?! ¿¡POR QUÉ NO ARRIESGAS NUESTRAS VIDAS?! - Luffy exigió mientras gritaba - ¡SOMOS TUS AMIGOS!, ¿RECUERDAS?

Vivi solo podía mirar, mientras sus ojos se llenaron de lágrimas.

- ¿Olvidaste que somos tus amigos, Vivi? – él preguntó, y la princesa se derrumbó por completo, sollozante. El joven cogió su sombrero, y se sacudió el polvo antes de hablar.

-Odias todo lo que está sucediendo aquí, así que, si quieres acabar con Crocodile, tienes que apostar el todo por el todo, y eso también incluye nuestras vidas, por supuesto.

Mientras Nami y Nojiko abrazaban a una llorosa Vivi, todos los demás vieron la escena, asombrados. La princesa que amaba un país que se estaba matando, llorando ante las palabras de su capitán.

- "No por nada es nuestro capitán. Un idiota, pero nuestro capitán al fin y al cabo"- pensó Zoro con una expresión de suficiencia.

Luffy se puso de pie, y se colocó el sombrero en la cabeza.

-Ahora dime, Vivi... - habló con voz seria y dominante - ¿dónde está Crocodile?

Continuará.

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Y aquí termina este capítulo. ¡Al fin! Después de más de 7 meses sin sacar nada, completé este capítulo. Un poco abreviado en cuanto a las partes de relleno del anime, y ahora Ace sabe que su hermano postizo sigue con vida, en boca de Luffy. Y para compensar la espera, un Lemon entre nuestro capitán idiota y Alvida, agregando más detalles a éste. Y un poco más de tensión en los diálogos siguientes.

Me disculpo por mi falta de actividad. Anduve muy ocupado (me acabo de graduar…. Viva por mí) Pero ahora estoy bastante ajetreado por mis actividades laborales…. Sí, ya prácticamente soy un asalariado. En momentos así, ya no quiero ser adulto responsable, pero todo sea por el cochino dinero xD. Por fortuna, ya vienen las vacaciones de invierno, y espero tener más tiempo para adelantar la historia.

Trataré también de completar el capítulo de Hokage de Ojos Perla, y los invito a leer ésta y mis otras historias, por si no les han dado una vista. Y mis oneshots de Relatos de amor, alegría, locura y de muerte. Mientras tanto, Naruto & Boruto - Lazos más allá del Tiempo, estará pausada de momento.

Por último, sólo les pido que sigan la historia, compártanla a sus amigos, a otras páginas, etc, para que así, más gente conozca el fic, y si desean, sigan mi perfil para estar pendientes de las actualizaciones. Comenten y opinen, qué les pareció, si les gustó, y si no, también. Me gusta leer sus comentarios, críticas, correcciones y sugerencias (si es que es posible llevarlas a cabo), me ayudan a continuar.

Sin más que decir, nos vemos en el siguiente capítulo.