He demorado, lo sé..no tengo perdón, pero es por que estoy cerrando una etapa con este fics que me ha llevado parte de mis vacaciones y mi regreso al trabajo. El capitulo es largo, y pretendo cerrar el fics de mejor manera que los anteriores.
Mientras tanto, el capitulo 18. Y la siguiente semana, el capitulo final. Gracias a todos los que siguieron la historia.
CAPITULO 18: PRUEBA
De todas las cosas raras que habia hecho, en las que incluía quedar de pane en medio del desierto, tirarse en paracaidas, enamorarse de un dios alien y quemar su vestido de novia, esto...esto lo superaba con creces.
Porque simplemente no podía pasarle a cualquiera, y por que le estaba pasando a ella. Por que resulta que estaba en Asgard. Si. Asgard. Ese mismo Asgard del que Thor y Loki no hablaban demasiado pero ahora que veía bien, estaba segura que el universo tenía un centro, y ese centro era ese lugar con el cielo al revez en donde el solo respirar parece mas exhuberante que en la Tierra.
Que hacia ella ahi, con una espada, una armadura rota y cansada al extremo de no poder levantarse, era algo que debia explicar ahora que LOki llegaba a ella y le ayudaba a ponerse en pie...ahora que sus rodillas dejaron de fallar...
Una mañana fría en Nueva York, no tanto considerando que aún era Primavera. Abril...un dia cualquier de abril es cuando sale con su novio y el hijo adolescente de éste a pasear por central Park, cuando desde el cielo cae y rayo que parece fulminarlos, y de entre ese rayo, un hombre grande, corpulento, de aspecto grave y vestido con una armadura dorada...camina hacia LOki y Fenrir con una espada. El muchacho mira al sujeto con miedo, sabe quien es...insitinvamente el toma su mano y ella la recibe... y lo siguiente que ve es el cielo al revez, dorado y azul de Asgard, el oleaje que rompe bajo sus pies, un puente en forma de arcoiris...y varios soldados que sin decir mas se los llevan...
El camino por el puente fue largo, considerando que ella batalló por soltarse la mayor parte del tiempo, sin exito. Al llegar, un trono giganetsco de marfil y oro, en donde un anciano de aspecto majestuoso estaba sentado. Se veía abatido y algo cansado. A su lado, a madre de Thor y Loki. Solo debía sumar dos mas dos para saber quien era...
-Que hace ella aqui?-dijo Odin-Saben bien que los mortales no deben viajar a Asgard!
-Es mi culpa, Padre de todo-susurró Fenrir-Yo la he transportado hasta aqui sin querer...
-Silencio-dijo Odin con mas calma en la voz-Fenrir, hijo de Loki, has escapado de tu encierro y por ello el consejo ha decretado...tu muerte...
Muerte...¿Muerte?, pensó ella. ¿Donde demonios estaba que un abuelo condenaba de muerte a su propio nieto solo por escapar? Ese instante de silencio solo fue interrumpido por la llegada de Thor volando con su martillo, mirando a su hermano, su sobrino y a Alexandra con extrañeza, queriendo preguntarle que demonios hacia ahi. Ella solo encogió los hombros.
-Padre, no puedes condenarlo a muerte, es solo un niño...
-Es un monstruo!-dijo un anciano, de la nobleza que formaba parte del consejo-Sabes bien que la ley del consejo es fija e inmutable, como el poder de Odin-Ese monstruo debe ser encerrado como el engendro que es!
-Mi hijo no es un monstruo!-gritó Loki-Ustedes lo son por condenar a un niño al silencio y el aislamiento, el no tiene la culpa de sus poderes, no tiene la culpa de ser...mi hijo...Odin, te lo ruego, dejame tomar su lugar!
-Padre, no!-gritó Fenrir
-La ley está por sobre todos, incluso por sobre Odin y sus hijos-dijo el anciano-Nadie puede evitarla
-Esperen...-dijo Friggia levantandose de su asiento, habia estado escuchando la conversación en silencio, sin poder contenerse-La ley de Asgard es fija! Nadie puede ocupar su lugar, nadie puede pedir levantar su condena...salvo, que alguien que nos sea un familiar luche por él...y pruebe su inocencia!
-Majestad...-dijo el anciano-Esa ley es arcaica y bárbara...y nadie aqui va a pelear por ese monstruo! Nadie ha enfrentado y sobrevivido a un Jörmungandr en miles de años...
-Yo lo haré!-dijo entonces Alexandra, mientars todos los presentes se percataban recién que ella estaba ahi-Yo pelearé por él...
-Alex, no...-dijo Fenrir-No puedes hacer eso, es un monstruo invencible, te matará en segundos!
Alexandra avanzó entre la multitufd, acercadose a Odin, Friggia y los nobles.
-Eres solo una mortal...-dijo el noble con desprecio-Que puedes hacer?
-Hay alguna ley que impida que yo, siendo mortal, pelee por la vida de Fenrir?-dijo ella-Si es asi, lo haré. Solo necesito una espada. Y una armadura si es posible.
Odin casi esbozó una sonrisa, o al menos eso le pareció a Loki, que seguia ahi sin decir nada...Odin asintió y le permitió acercarse mas. La miró unos segundos, mientras Friggia esbozaba una pequeña sonrisa complice.
-Estas consciente de lo que vas a hacer? Jormungandr es un monstruo marino, gigante, voráz, podrá despedazarte en segundos...
-Señor, soy mas fuerte de lo que cree-dijo ella-Si yo venzo a ese tal...a ese gigante marino, ¿que pasará?
-La ley es clara-dijo Odin-Si un extranjero pelea por la vida de un asgardiano y logra vencer, probará la inocencia del asgardiano. Liberarás a Fenrir de su condena
-Tengo su palabra y la de los nobles de Asgard de que será asi?
-Somos una civilización que respeta las leyes, mortal-dijo siseando el noble-No una manada de salvajes...
-Mi nombre es Alexandra Parrish-Sheridan, imbecil-dijo ella-No "mortal"...¡y recordarás mi nombre por mucho tiempo!
La llevaron a una habitación para prepararla para la batalla...una serie de sirvientes y doncellas de un gris ceremonial comenzaban a prepararse para ayudarla mientras a lo lejos Fenrir era sacado con un docena de guardias hacia las mazmorras...fueron las 6 horas mas largas de su vida. Sola, sentada en un sitial mientras un grupo de mujeres le ayudaban a vestirla...sus jeans y un hermosa blusa CK que se habia puesto esta mañana habian sido reemplazadas por un traje de amazona, una armadura en el pecho de cuero y metal, un escudo y una espada...
Sabia de armas, era un pasatiempo de su abuela como buena tejana, y algo de espadas, por algo habia practicado esgrima los 10 años de internado y habia sido campeona de su escuela, lo que sin embargo no la hacia experta. Aún asi, desechó las tres primeras y cuando estaba por fin acertando en su arma, Loki entró a la habitación, haciendo con un gesto que las sirvientas salieran...
Era un Loki diferente el que veía ahi: un verdadero principe, altivo, orgulloso e incluso hasta pedante. Nada comparado con el hombre con quien habia vivido por meses y que parecía un humano mas en la ciudad, el tipo que madrugaba por el diario o que le preparaba té con limón por las tardes cuando llegaba del trabajo. Era un Loki diferente el que se acercaba a ella. Pero el mismo Loki al fin, y vió en sus ojos con solo acercarse la preocupación, el miedo, los sentimientos confusos...
-Uds hacen de todo una ceremonia...-dijo ella al fin-Al parecer, la pelea no se realizará hasta que no me haya vestido apropiadamente y elegido un arma...
-Es la tradición. Deben cumplirla, aunque esta no sea una situación normal...
Se acercó a ella y le pidió la espada, revisandola minuciosamente mientras ella lo observaba. Al devolversela, tomó su mano, mirandola a los ojos por primera vez desde que se ofreció de voluntaria
-Alex, yo...yo no sé...
-No, por favor, Loki...no te tortures-dijo ella cerrando su labios con su mano-Todo saldrá bien, lo prometo. Debia hacerlo. Tenia que hacerlo, por Fenrir, por ti, incluso por tus padres y tu hermano...no es culpa de nadie esta situación, menos tuya. Lo arreglaré, me conoces y sabes que lo haré bien...
Loki a brazó, fundiendo con impotencia y desesperación su cuerpo en el de ella, por sobre el metal y el cuero de la armadura. Sus ojos se llenaban de lágrimas que queria contener tanto como las de ella que batallaban por no salir de los propios.
-Mantenlo lo mas alejado posible del agua, eso lo debilitará-le dijo el principe-Su punto ciego es detrás de la espalda. Muevete rápido, es torpe en espacio cerrados... cuidate mucho... En ese momento entraron sus padres, su hermano y un grupo de guardias para escoltarla hacia la batalla...él iba detrás tan altivo y majestuso como siempre se mostraba en Asgard, a lo lejos. Fenrir seguía engrillado y custodiado por los guardias...
-Mataré a ese monstruo, Fen!-le gritó la joven-Lo haré y te sacaré de este maldito lugar lleno de dementes!
Loki bajó la cabeza y esbozó una sonrisa. Esa era la mujer de la cual se habia enamorado, alguien que era capaz de enfrentar monstruos y dioses y destinos funestos por lo que creía justo y correcto. Ella frente al universo con una espada y un escudo. Ella con sus ojos aguamarina y su traje de amazona. Ella y su cabello al viento.
Fue allí cuando luego de tantos meses y meses se dió cuenta que ella era quien el destino le tenia deparado. No solo amaba a esa mujer, esa mujer lo amaba a él. No necesitaba nada mas que ella. No necesitaba reinos ni coronas, ni subditos o titulos. Solo a ella y a su hijo, y ella peleaba por ambos.
Fue allí cuando fuera de todo protocolo como nunca antes en Asgard, a tres metros de cruzar el umbral para la batalla, él tomó su brazo, haciendola voltear. Tomó su rostro y la besó como nunca lo habia hecho, con la necesidad y el miedo de no volver a hacerlo...y con una sonrisa de epifania que le decia que no importa que pasara, ella era suya.
-Acaba rápido, de acuerdo? Y ten cuidado...
Ella le sonrió. Antes de que las puertas se abrieran y ella saliera a pelear.
Si alguien de la Tierra le hubiese visto pelear, le habria guardado un puesto en alguna organización secreta de protección del mundo, o en alguna organización criminal, todo depende de quien hubiese podido verla. Eso lo agradecía, ya que no era el tipo de cosas que le gustaría hacer siempre. Alexandra siempre habia pensado que la violencia era una situación de extrema necesidad, algo que se usa solo cuando no puedes retroceder ni convercer. Como ahora. Algo que se debe evitar hasta el máximo.
Eso no significaba que no disfrutara de la adrenalina de la batalla de vez en cuando.
Ese tal Jörmungandr era de verdad un monstruo en cada una de las intrincadas letras con la que se escribía. Apestaba a todo, medía como 2o metros y pesaba varias toneladas... Uno de los golpes de su cola le hizo saltar mas de 10 metros y casi le costó una costilla. Pero su espada fue lo suficientemente rápida para poder salvar su pellejo, y cortar su cola con rápidez. Sin ella, el monstruo tambaleaba y se volvió mas lento, dandole tiempo para alejarlo de la cosa como dijo Loki y marearlo entre medio de los pilares de la gran palestra donde se desarrollaba la lucha.
"Arena"...pensó ella de inmediato...
El monstruo tenía un olfato muy desarollado, pero no muy buena vista, asi que impregnó su cuerpo con la misma sangre que brotaba de la cola del animal y la mezcló con arena, dandole un camuflaje perfecto. Cortar un ojo fue fácil, aunque el golpe al ver lanzada nuevamente no era algo que quisiera recordar.
-"Debería dedicarme a esto"-pensó ella luego de la batalla, cuando la adrenalina se esfumó viendo que en realidad y modestia aparte, habia hecho un gran trabajo-"Sería una vengadora o una espía...o una heroina como las de SHIELD, solo que sin tener que usar un ridiculo traje de spandex amarillo".
Iba ganando, al menos eso parecía. Pero esa cosa no moría tan facilmente. La batalla pudo haberse prolongado mas tiempo de no haber sido por el consejo de Loki. El punto ciego le costó trabajo, el animal engulló su escudo de un bocado, y perdió su espada en una de las patas de la criatura, de no haber sido por los cuchillos que Loki colocó en su pierna izquierda antes de entrar en batalla, habria perdido. Con dificultad enterró varios de los cuchillos en la espalda del animal, y luego corrió a su espada, enterrándola en su cuello...
Se sotenía con dificultad, su corazón latía a mil por minuto. Estaba cansada, sucia y llena de toda clase de fluidos corporales del Jörmungandr. Recuerda vagamente que sacó la espada del animal y cayó con pereza de rodillas junto al monstruo.
Vió como en una nebulosa que alguien se acercaba y le tendía una mano. Era Loki.
-Apestas...-le dijo él levantandola y tomando la espada llena de sangre, limpiandola el mismo y dandosela de nuevo-Ven...el rey te espera...
Thor hubiese matado por una fotografia de como la novia de su hermano entraba a la sala del trono del rey de asgard con moretones, algunas magulladuras, una costilla lesionada, llena de arena y sangre de monstruo, pero con su espada en la mano y triunfante...sonrió, mientras los nobles murmuraban sobre la mujer del principe bastardo...
-Las leyes de Asgard son inquebrantables-dijo el rey Odin mirando a los nobles, en especial al anciano que habia pedido la pena de muerte de su nieto-Fenrir de Asgard debe ser liberado y declarado inocente ya que su protector ha combatido y vencido. Además, debemos cumplir las tradiciones antiguas...Alexandra de Midgard, tienes derecho a llevarte riquezas de Asgard como premio a tu hazaña...
-Riquezas?-dijo ella-No entiendo señor...
El rey envió por sus sirvientes, dejando frente a él cofres llenos de armas, joyas de oro y plata, diamantes, piedras preciosas y ¿manzanas?
-Puedes llevarte de Asgard todo lo que tus dos manos puedan cargas, nada mas que ello, ni nada menos...-dijo Odin-Puedes llevar incluso las manzanas de Idun, las que te darían inmortalidad y el poder de los dioses...
Alexandra miró a Loki, quien ya estaba junto a su hijo. Fenrir le sonreía, al igual que Loki. Ya sabia lo que debia hacer...
-Señor...¿tengo su palabra?
El rey dios asintió, mientras el anciando noble cuestionada a Odin sobre darle a una mortal el premio de la inmortalidad...
Alexandra caminó hacia ellos, deteniendose frente a Loki y Fenrir...
-Lo unico que quiero de Asgard cabe en mis manos...¿Desean volver a la Tierra conmigo?-les dijo a Loki y Fenrir mientras extendía sus manos
Loki miró a su hijo, quien sonreía, y ambos tomaron la mano de Alexandra...el principe de Asgard miró a su madre y su padre con una reverencia, mientras Fenrir iba a despedirse de su abuela con un beso en la mejilla...
-Que eres, niña? Que eres que rechazas las riquezas, el poder y la inmortalidad por amor?...eso es algo que muy poca gente hace...-exclamó Odin-Acercate...
La joven fue hacia Odin, quien se levantó de su asiento para observarla...
-Tienes un extraño poder, niña humana. Fuiste capaz de enamorar un dios, de hacerlo sanar. Eres capaz de un amor incondicional y desinterado...he juzgado mal a los humanos, todos lo hemos hecho...
-No necesito riquezas ni joyas, señor. Solo quiero regresar con Loki y Fenrir a la Tierra. A mi hogar, con ellos que son mi familia...
-Tu destino es morir tarde o temprano...por eso el amor entre mortales y dioses es prohibido
-Son sus reglas, no las mías-respondió mirando a Loki-Hay un lugar ahi afuera en donde eso no importa, en donde sus leyes pueden irse al carajo, señor...
Loki se acercó a ella, haciendo una reverencia a sus padres...
-Este ya no es nuestro hogar, Odin-dijo Loki-Alguna vez lo fue, ya no...no hay nada que puedas hacer. Me volveré humano, no me importa, tampoco a Fenrir...he vivido mas en estos meses con ella que los miles de años antes estando aqui...
Se dieron media vuelta, alejadose del rey. De pronto, una manzana rueda a un costado, Alexandra la recoge, mirando al rey.
-Un ultimo recuerdo de Asgard-dijo Odin-Usala sabiamente...
Alexandra se separa de la mano de Loki y corre hasta donde está Thor. Lo mira con una sonrisa, mientras el rubio con extrañeza vé como ella le entrega la manzana
-Tampoco quiero inmortalidad-dijo ella-Pero conozco en la Tierra alguien que con esta manzana puede estar aqui pronto.
-No entiendo...-murmuró Thor mientras Alex lo golpeaba en la nuca...
-Tonto principe...el futuro rey de Asgard necesita que su futura esposa sea inmortal, no?-dijo ella mientras corría y alcanzaba a Loki.
Thor esbozó una sonrisa. Antes que esta aventura acabe, el regresaría a la Tierra por su amada Jane y la llevaría a Asgard para convertirla en su esposa. El trono de Asgard custodiado por una mortal...eso era ironía, pensó Loki.
Varios años después de ese día, Loki llegaría a pensar que la frase de Alexandra "Recordarás mi nombre por mucho tiempo" no se refería al noble que quiso matar a su hijo sino que a Asgard mismo, ya que ella causó no solo que un principe renunciara a su inmortalidad, sino que puso a una humana mortal como reina de Asgard...
-Pudiste ser tu la reina de Asgard-le dijo Loki cuando meses después fueron invitados por Thor a su boda en Asgard-Contigo hubiese sido rey, y tu mi reina...
-Eres mi rey, soy tu reina...y nuestro departamento en Manhattan es nuestro reino-le respondió-Aceptalo. Y disfruta.
Espero les haya gustado. Actualizo el proximo sabado con el capitulo final (quizás) de la historia...
