Hola queridos lectores! Bueno pues todos mencionaron que deseaban me tardara menos para actualizar y bueno que si me volvi a tardar pero ya un poco menos que antes. Espero que les agrade este capitulo yo siento que hago sufrir mucho a mi querida Santana pero todo sea en bien de esta historia. Como siempre... ni Glee ni sus personajes me pertenecen solo los uso para fines de entretenimiento... Sin demandas!


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Capitulo 3.- Ensayo

Sábado en la mañana.

Se podía escuchar el armonioso canto de los pájaros en el exterior y los rayos de sol irrumpían por las ventanas del cuarto dejando sentir su calor sobre de la joven que dormía placidamente en la cama.

Sus ojos empezaron a moverse debajo de sus parpados hasta que los abrió lentamente encontrándose con un techo que no era el de su cuarto pero no le pudo importar menos, después de todo sabia que estaba en casa de la maestra Holly Holiday.

Miro la pantalla de su celular, eran las 10 de la mañana y pensándolo bien era lo más tarde que había logrado dormir desde que hablara con Brittany frente a su locker.

Estiro los brazos y piernas hasta que escucho sus músculos y huesos acomodarse nuevamente en su lugar y se levanto de la cama para pasar al cuarto de baño, cuando salio se dirigió a la sala donde se encontró con la rubia substituta tomando una taza de café en la mesa del comedor y leyendo algunas hojas.

-Buenos días Santana –la saludo con su imperdible sonrisa, al ver a la chica con el pelo alborotado, aun en su pijama y descalza, sintió una oleada de ternura recorrerla y se levanto para darle un abrazo que le fue respondido de inmediato.

-Buen día Señorita Holiday –contesto aun aferrada a la mujer, no se sentía muy orgullosa de haberse convertido en una bebita necesitada de cariño y atención, después de todo ella era Santana López, pero aquellos abrazos y cariños la hacían sentirse mucho mejor, le daban fuerzas para seguir adelante.

Después de un par de minutos se separaron y la mujer mayor le ofreció una taza de café que coloco frente de ella en la mesa.

-Gracias

-No hay problema linda, ¿dormiste bien?

Santana levantó la vista del humeante liquido oscuro y le respondió con una blanca sonrisa.

-Muy bien, gracias

Holly soltó una risita y se levanto para entrar a la cocina y preparar el desayuno.

-¿Qué se te antoja para desayunar?

-Ahm… ¿cereal? –preguntó con una inocencia que no sabía que poseía y se vio recompensada con un plato lleno de su cereal de arroz favorito y trozos de fresa encima.

-¿Puedo comerlo en la sala? –"¿enserio Santana?, ¿comer cereal sentada frente a la televisión y en pijama?, ¿Qué, eres una niña?"- se recrimino mentalmente e hizo una mueca pero la mujer mayor no se dio cuenta y asintió con la cabeza mientras le daba unos golpecitos en la cabeza.

-Por supuesto Tana, si quieres puedes poner una película en el DVD.

La latina se levanto de un salto y tomando el tazón entre sus manos corrió hasta la sala y se dejo caer en el sofá, encendió la televisión y empezó a comer su desayuno con alegría.

Era increíble que estuviera portándose como una niña pequeña pero para ser sincera ella nunca había podido hacer nada de eso en su propia casa, ya fuera por que sus padres estaban ausentes y era su abuela quien la cuidaba y se ponía a gritarle un montón de cosas en español acerca de modales y cosas por el estilo o porque la mayor parte del tiempo estaba sola y no le daban ánimos de hacerlo, pero con la maestra Holiday sentía la suficiente confianza de dejar brotar aunque fuera por un instante su lado infantil y dejar a un lado los traumas que siempre venia cargando en la espalda como un peso muerto que no la dejaban disfrutar su vida.

La rubia se acerco a ella y le dio un beso en la cabeza mientras intentaba aplacar los rebeldes cabellos oscuros.

-Tengo que irme a dar una clase de aerobics linda pero disfruta tu desayuno y no olvides que a las 12 hay ensayo especial del Club Glee.

-No quierooo iiiiirrr –se quejo la morena haciendo un puchero adorable y la mujer le dio un golpecito en la nariz

-Ya faltaste ayer, no puedes estar faltando tanto Santana

-Pero…

-Ningún pero señorita pasare por ti al 10 para las 12 así que prepárate y ponte ropa cómoda, William me comentó que estarán ensayando pasos de baile.

Con ello dicho salio por la puerta dejando a una Santana gruñendo por lo bajo.


Tal como había prometido Holly regreso a su casa a las 11:50 a.m. para encontrarse con Santana.

El trayecto a la escuela transcurrió en silencio la joven se sentía nerviosa de encontrarse con la rubia a la que amaba tan cerca y mucho más cuando recordó que ensayarían pasos de baile lo que significaba que seria Brittany quien ayudaría a su profesor.

"No necesito ver a Brittany-piernas-de-infarto Pierce en shorts cortos, al menos no si quiero conservar mi salud mental"

-Santana… cálmate, todo va a estar bien –le dijo su acompañante como leyendo su mente y dándole un levísimo apretón a la mano que tenia más cerca desvió la mirada cuando llego a una luz de alto y le regalo una sonrisa tranquilizadora- si necesitas algo yo estaré contigo así que no te preocupes.

-Gracias –respondió con una sonrisa forzada cuando vio que llegaban al estacionamiento de la escuela McKinley.


La mayoría del Club Glee ya se encontraba en el auditorio solo estaban esperando a ambos instructores Will y Holly y también a Santana aunque nadie estaba muy seguro de que apareciera en el ensayo ya que no se había presentado ayer en clase, aunque la excepción era una joven de ojos grises que afinaba su guitarra en el escenario acompañada por sus compañeros de la banda y el pianista Brad; la chica estaba ansiosa por ver nuevamente a la ex porrista y es que tenia ganas de volver a tocar con ella y escucharla cantar con la hermosísima voz que poseía, además si era honesta la menuda latina la intrigaba, supuso que por el misterio que era toda ella y los sentimientos que parecía albergar en su interior y que intentaba esconder a toda costa.

Lia miro hacia el frente donde otra rubia –Brittany Pierce- estiraba sus músculos junto con Mike Chang, quienes eran conocidos como los mejores bailarines de la escuela; sus ojos claros analizaron con detenimiento cada movimiento de la joven; cuando empezó a hacer una rutina improvisada junto con su amigo, cuando se acerco a hablar con otra joven un poco más bajita y también de cabello rubio pero de ojos de color verde brillante que sabia perfectamente era Quinn Fabray, ex capitana de las Cheerios; pero lo que más le llamo la atención fue cuando el chico en silla de ruedas tomo a la chica de ojos azules de la mano y cuando tuvo su bonito rostro a su alcance la beso.

"Así que Brittany esta con ese chico de lentes, supongo que ese es el problema que tiene Santana, eso y el hecho de que la chica que le gusta esta ciega o tiene un serio problema en la vista, jajaja"

Justo cuando una risita escapaba de sus labios la puerta del auditorio se abrió para dar paso a Holly Holiday vestida en un pants gris, tenis y playera blanca con el cabello atado en una coleta y justo detrás de ella apareció Santana López que portaba lentes oscuros y traía una expresión bastante seria.

¡Pum!

¡Ouch!

¡Brittany!

Por un instante nadie supo que era lo que había pasado pero después de escuchar a Mike farfullando disculpas a diestra y siniestra todos los presentes supieron a que se debía la conmoción: Brittany se había caído cuando el muchacho asiático la inclinaba hacia atrás y ahora –de alguna manera- se encontraba de cara en el escenario.

Nadie se pregunto el porque del torpe comportamiento de la bailarina pero la guitarrista fue la única que se había dado cuenta de que en cuanto Santana puso un pie en el auditorio la joven rubia lo noto y al parecer también noto el corto short de mezclilla con bordes deshilachados que usaba y que dejaban ver las firmes piernas color canela, así como la playera gris que se pegaba a su cuerpo, la sudadera negra que traía atada a la pequeña cintura y los lentes oscuros que la morena traía y le daban ese aire sexy y exótico que dejaría babeando a cualquiera, se veía muy bien y parecía que aquel pensamiento lo compartía Brittany pues Lia estaba segura de que había sido el motivo por el que se había desconcentrado tanto.

"Bueno eso significa que no esta ciega pero después de ese golpe necesitara una buena operación en la nariz"

La rubia bailarina se giro para quedar boca arriba sujetándose la nariz y boca con las manos, sentía la punzada de dolor recorrerle nariz y el labio inferior y no estaba segura de que eso fuera lo único que quedara como prueba de su desconcentración, pero ¿Quién podía culparla? Santana se veía muy bien y a ella le encantaba verla con esos shorts que solo ella sabia anteriormente habían sido unos jeans que la latina adoraba y hubiera roto por tanto uso.

-Brittany, ¿estas bien? –le pregunto la voz de Holly mientras por el rabillo del ojo la veía hincarse a su lado- déjame ver… -le pidió pero la ojiazul simplemente dejo escapar un quejido y movió la cabeza en negación.

Alguien –le pareció que era la voz de Finn- dijo que tal ves seria mejor si Artie se lo pedía pero la idea le hizo cerrar los ojos con fuerza; si quería a su novio, pero últimamente estaba muy confundida y la ausencia de su mejor amiga no le ayudaba en nada, le había declarado que la amaba y ella había tenido la maravillosa idea de decirle que no podía dejar a Artie porque también lo amaba a el.

Mientras estaba metida en sus pensamientos no se dio cuenta de que alguien más se le había acercado hasta que sintió un par de manos tomar las suyas, reconoció el tacto de aquella piel de inmediato y dejo que le quitaran las manos del rostro sin esfuerzo encontrándose con los ojos chocolate de Santana López.

La chica la tomo de la mano con cuidado y la jalo hasta que quedo sentada en el escenario, Holly le tendió un pañuelo y la latina lo tomo y empezó a limpiar su nariz donde había empezado a salirle sangre, hizo presión durante un momento para asegurarse de que el liquido ya no salía y fue cuando sus ojos se encontraron; azul y café quedaron prendados y Brittany pudo ver todo el amor que la joven sentía por ella pero también pudo ver el dolor y la tristeza que le causara su rechazo.

Santana desvió la mirada, incapaz de seguir perdida en las orbes claras al sentir una punzada de dolor en el pecho, pero una pequeña mancha carmín en los labios rosas de la bailarina le llamaron la atención haciendo que levantara una mano para limpiarla con cuidado, por mas que quiso no pudo evitar que sus dedos delinearan los delicados labios, aquellos labios que se moría por poder besar; sintió como la chica se acercaba a ella un poco más y como el calido aliento que escapaba de su boca se estrellaba contra su rostro y amenazaba con volverla loca.

"A el también lo amo…"

Las palabras en su mente dolieron como nunca antes y recordó que esos labios que se moría por besar no eran suyos, Brittany había escogido a Artie y ella tenía que sobreponerse y aceptarlo.

Cuando vio que la sangre en su nariz se había detenido se levanto, volvió a colocarse los lentes oscuros y retrocedió con rapidez hacia donde estaban los bastidores, desapareciendo tras las cortinas y dejando a la rubia ex porrista con ganas de soltarse a llorar amargamente.


"Cálmate, cálmate, cálmate, cálmate, cálmate…"

Santana llego a los bastidores sintiendo que le faltaba el aire, camino con desesperación de un lado a otro y se dejo caer en el primer banco que encontró intentando calmarse y recuperar la respiración, la cercanía que había tenido con la rubia había sido excesiva y la había dejado con todos los pensamientos y sentimientos revueltos.

No escucho los pasos que se acercaban con rapidez pero si se dio cuenta de los ojos grises que la observaban con preocupación, Lia se acerco y se hinco frente a ella tomando una de sus manos y acariciándola con cariño intentando calmar a la joven pianista que seguía respirando entrecortadamente, un momento después Holly apareció de entre las cortinas y sus ojos se abrieron con asombro cuando vio a Santana y Lia, camino con pasos rápidos y abrazo a la latina con fuerza acariciando su espalda y susurrándole palabras tranquilizadoras al oído hasta que la chica logro calmarse y recuperar el aliento.

-¿Te sientes mejor? –preguntó la mujer en un susurro cargado de preocupación pero la única respuesta que obtuvo fue que Santana escondió más el rostro en su hombro.

-Lo siento linda debí haber sabido que era una mala idea el que tu atendieras a Br… la atendieras –corrigió antes de pronunciar el nombre de la persona que parecía hacerle tanto daño a la joven de quien se había vuelto guardiana.

El lugar quedo en silencio durante unos momentos, la joven guitarrista seguía aferrando la mano de la ex porrista, observándola con tristeza mientras Holly mantenía su férreo abrazo protector, los ruidos que provenían del escenario se empezaron a hacer presentes, parecía que de hecho el maestro Schue había –por fin- hecho acto de presencia en el auditorio y urgía a todos los jóvenes a que se formaran para comenzar con el ensayo.


No supo bien que era lo que había pasado pero lo que si sabia era que no era nada bueno, Quinn había notado la distracción de Brittany cuando Santana apareció en el auditorio y también se dio cuenta de cuando esta ultima se acercaba para ayudar a la rubia así que con ayuda de Kurt se dedico a distraer a Artie para que las chicas tuvieran un momento de privacidad pero un instante después cuando se giro para observar lo que sucedía se encontró con una Santana López que huía despavorida y una Brittany que parecía soltar a llorar en cualquier momento así que le dejo el problema del chico ruedas a Kurt y se dirigió hacia el escenario para consolar a su amiga.

-Britt –la llamo, colocando una mano con gentileza sobre su hombro y dándole un ligero apretón que hizo que la chica volteara con los ojos cristalinos y una expresión de abatimiento que nunca antes había visto en ella.

-Ella me odia Quinn, ni siquiera quiere estar cerca de mi… -un sollozo se escapo de sus labios y la antigua capitana miro a su alrededor esperando que ninguno de sus compañeros se diera cuenta de lo que ocurría ya que si era así pasarían un mal momento teniendo que explicar o ideando alguna excusa.

-No es así Britt y tu lo sabes bien, es solo que esta lastimada por lo que ocurrió –intento consolarla acariciando su espalda y acomodando un mechón de cabello rebelde tras de su oreja- te ama demasiado y el hecho de verte con Artie debe de ser bastante difícil para ella.

-Tu sabes porque lo hice Quinn no quería tener que estar escondiéndome para poder sujetarla de la mano o besarla –dijo mientras secaba las lagrimas que habían logrado escapar de sus ojos.

-Te entiendo B pero creo que tendrías que haberle dicho eso en lugar de decirle que amabas a Artie.

La rubia de ojos azules bajo la cabeza, apenada ante la verdad de lo que dijera su amiga; ella de verdad quería estar con Santana, la amaba más que a nadie en el mundo pero no deseaba que su relación fuera a escondidas, necesitaba que la joven se aceptara a si misma y entendiera lo maravillosa que era, pero los nervios del momento tras la confesión de la morena y la culpa de no querer lastimar a Artie jugaron en su contra y las palabras que salieron de su boca no fueron las que le hubieran gustado y solo terminaron rompiendo en añicos el corazón que Santana le entregaba en bandeja de plata.

-Desearía no ser tan estúpida así no hubiera lastimado a San de esa manera… -las lagrimas aparecieron nuevamente pero esta vez la bailarina no intento aguantarlas, dejándolas resbalar por sus mejillas para intentar aliviar el dolor y culpa que sentía en aquellos instantes, la joven de cabello corto la abrazo con fuerzas intentando tranquilizarla, en esos momentos se alegro de haber hablado con ella el día anterior y explicado todo lo que sucediera con Santana así tenia a alguien que la apoyara.

-No eres estúpida Brittany Pierce y que te quede bien claro –la regaño con seriedad separándose del abrazo para poder verla a los ojos- solo tienes que hablar con ella y explicarle todo, seguro que entenderá.

Brittany no creyó completamente lo que dijera su amiga, conocía a Santana mejor que nadie y sabia que no se recuperaría con tanta facilidad del dolor que le había provocado, pero se permitió tener esperanzas aunque solo fuera por un momento y dejo que el abrazo de Quinn Fabray la tranquilizara justo cuando la puerta del auditorio se abriera y apareciera Will Schuster listo para empezar con el ensayo.


No sabia como lo había logrado pero haciendo uso de toda la fuerza que le quedaba Santana había recuperado la compostura en el momento justo en que sus compañeros tomaban sus posiciones en el escenario.

Tomo una gran bocanada de aire, se acomodo el cabello y los anteojos oscuros que portaba y tomo su lugar al lado de Kurt con la cabeza en alto y el corazón bien protegido detrás de una mirada de perfecta maldita que solo desapareció para agradecerle a Lia por apoyarla en aquellos momentos.

Durante el ensayo no pudo sino sentirse traicionada por su propio cuerpo, sus ojos simplemente no dejaban de admirar a la rubia que se movía con elegancia frente al grupo de adolescentes, se asombraba de la maestría que parecía poseer al crear rutinas de baile tan extraordinarias y suficientemente sencillas como para que el gigantón de Finn las pudiera realizar y de la hermosura de cada uno de sus movimientos. Cada vez que uno de estos pensamientos cruzaban su mente ella se recriminaba, intentaba hacer que su cerebro entendiera de una buena vez que debía dejar de causarle tanto daño, sus manos tenían que dejar de desear el tocar la piel blanca y hundirse en aquellos cabellos dorados, sus pulmones tenían que dejar de desear respirar su aroma y sus labios debían dejar de suplicar por probar los suyos una vez más.

La latina no se dio cuenta de que unos ojos azules la miraban a escondidas, con el mismo deseo de sentirla cerca y de perderse en sus besos, pero con una mezcla de arrepentimiento y dolor poco comunes en ella.

Durante varios momentos tanto Mike como el Sr. Schue y la maestra Holiday tuvieron que regresar a la bailarina a la realidad y mostrarle nuevamente los pasos que estaban realizando en aquellos instantes y por primera vez en lo que llevaba de formar parte del club Glee deseo que el ensayo terminara porque no aguantaba más la frustración.

Por fin después de lo que parecieron siglos para ambas jóvenes el profesor Schuester termino con el ensayo no sin antes dejarles una pequeña tarea.

-Chicos, estoy orgulloso de ustedes, han hecho un excelente trabajo el día de hoy pero ahora que estamos todos juntos les dejare una pequeña tarea… –el hombre guardo silencio intentando darle más suspenso al asunto mientras los jóvenes frente a el se inclinaban hacia adelante en sus asientos- creo que últimamente el club se a separado –dijo con el rostro afligido y pasando la mirada sobre cada uno de los chicos- me he dado cuenta de que todos están más preocupados por si mismos que por intentar apoyar a sus compañeros, por intentar entenderlos, aun recuerdo cuando el club recién se formo, apenas eran cinco, pero esos cinco estaban unidos. –todos se removieron incómodos en sus asientos ante la acusación de su profesor, apenados porque sabían que en cierto punto tenia razón- Están dejando que los rumores o los noviazgos o la popularidad se interponga entre ustedes chicos, recuerden que somos una familia; estuvimos unidos cuando Quinn lo necesito, el año pasado cuando pensamos que ya no habría Club Glee y con esta tarea quiero que vuelvan a tenerse confianza.

Holly se sentó al lado del hombre de cabello rizado y sonrió –El profesor Schue tiene razón chicos, cuando llegue aquí me sorprendió lo unidos que eran y creo que eso es lo que les da fuerza y los hace ser tan extraordinarios.

-"Ser parte de algo especial te hace ser especial", ¿recuerdan? –los muchachos sonrieron al recordar frase que Rachel dijera tiempo atrás- Bien entonces su tarea es usar canciones para contarnos sus más profundos pensamientos, hacer alguna confesión, pedir una disculpa a alguien a quien crean que hayan lastimado; confíen tanto en ustedes como en sus compañeros y expresen sus sentimientos por medio de la música –el auditorio se lleno de cuchicheos encabezados por Rachel y Kurt demostrando la emoción que algunos les causaba el trabajo dejado por el profesor pero Santana no podía sino mirar a una Holly Holiday que le parecía tenía un semblante bastante culpable.


Santana caminaba justo detrás de Holly mientras ambas se dirigían a su auto, la joven tenía la mirada fija en el ir y venir de sus pies y entro en el auto sin hacer ningún sonido hasta que la maestra substituta encendió el motor y emprendió el camino a su casa.

-¿Por qué lo hiciste? –pregunto ganándose una mirada confundida de parte de la adulta a su lado.

-¿Por qué hice que Santana?

-La tarea de Club Glee, ¿fue idea tuya? –la mujer distinguió perfectamente el tono acusador en la voz de la latina y dejo que la sonrisa que siempre llevaba en el rostro cambiara a un semblante preocupado.

-Yo hable con Will y ambos quedamos de acuerdo en que serviría para unirlos a todos nuevamente antes de las regionales.

-¿Hablaste con él? ¿De que? –indago con rudeza, clara muestra de que estaba levantando las murallas alrededor de su corazón y de que sentía que la maestra la había traicionado.

-Sobre todos los chicos del club Santana, no mencione nada acerca de Brittany y tu si es lo que te preocupa –por el rabillo del ojo noto como la morena se relajaba ligeramente en su asiento- él solo sabe que tienes problemas y que tuviste una discusión con ella pero nada más, explicarle o no es tu decisión.

El auto quedo en silencio mientras Santana pensaba con cuidado en lo que la rubia le hubiera dicho decidiendo si podía seguir confiando en ella o no.

-No quiero cantar –susurro al fin mientras se acurrucaba en su asiento.

-Santana puede que sea bueno que lo hagas, me preocupa mucho que intentes ocultar todas tus emociones.

-No puedo… -comenzó a decir la chica recargándose en la ventanilla y mirando el paisaje avanzar con rapidez.

-Claro que puedes Tana, talvez podrías cantar nuevamente "No lo beses" para… ya sabes –comento haciendo clara alusión a la chica de ojos azules que estaba volviendo loca a su protegida.

-No puedo… ella tomo su decisión… -la joven se enderezo en el asiento y se giro para poder ver a la maestra- ella escogió a Artie y yo n-no… no puedo… no quiero lastimarla o hacerla sentir culpable por mi dolor. –se encogió en el asiento, escondiendo la cabeza entre sus manos e intentando bloquear las imágenes que la bombardeaban de la hermosa bailarina.

-Esta bien, tranquila –le pidió Holly al detenerse en un semáforo y acariciar con cariño su espalda- solo piénsalo ¿de acuerdo?, no te voy a obligar a hacer nada que no quieras, solo pensé que te ayudaría a sentirte mejor como aquella vez cuando te encontré en el auditorio.

Santana asintió lentamente regresando a su posición recargada en la ventanilla y cerro los ojos intentando desconectarse del mundo por un momento.