Harry Potter y sus personajes no me pertenecen. Gracias por seguier leyendo mi historia. ahora contesto sus reviews:

Maritza chan: deja de molestarme y no te atrevas a arruinarle la historia a los demás o arruino la tuya. No te preocupes ya no volveré a hacer un parrafo tan grande.

Salila: No, no es un sueño, es la realidad, ahora es que comienza la veraddera historia.

Fweasley: hola, espero que sigas leyendo mi fic.

Ahora sin mas que decir, les dejo con el tercer chap.

Corregí algunas de los errores, disculpen cualquier otro que se me haya podido pasar.

Este fic se ambienta en el sexto libro, aunque empecé en el principio del 7mo, para cuando empecé a escribir aun no se habían publicado ninguno de los dos, así que ahora pueden sufrir modificaciones.


Al Final del Verano

Para Harry el hecho de que el mismísimo Dumbledore se tomara la molestia de irlo a buscar para llevarlo a casa de los Weasley, le hacia pensar que algo en especial debía haber, fuera del hecho de que él era el Elegido y todo lo demás. Ese verano además de caluroso la perpetua neblina que cubría todo (gracias a los dementores) lo hacían el peor de lo veranos. Harry había pasado días sumido en una profunda depresión por la perdida de Sirius. Se quedaba casi todo el tiempo trancado en su habitación, además de que había dejado de comer. La tía Petunia empezaba a preocuparse, hasta el día que dijo que lo vendrían a buscar para irse a casa de su amigo, entonces ya no le importó. Por fin llegó el día de marcharse del núm. 4 de Privet Drive. Claro que él no les había dicho a sus tíos quien iría a recogerlo. Así que se sorprendieron mucho cuando llegó el mago a su casa. Harry y Dumbledore conversaron en la sala de los Dursley como si estos no estuvieran presente, el primer tema a tratar fue el testamento de Sirius, que le dejaba absolutamente todo a Harry, esto no lo hacia feliz en lo absoluto ni que le hiciera falta. Luego pasaron a discutir su legitimidad como dueño de Grimmauld lo cual se demostró cuando Kreacher no le quedo más que obedecer a Harry, y este lo mandó a Hogwarts como sugirió Dumbledore. Y antes de ir a casa de los Weasley. Dumbledore le pidió a Harry que lo acompañara a visitar a un amigo que quería hacer sacar del retiro para que volviera a Hogwarts. Después de la productiva visita a Slughorn, por fin Harry llegó a casa de Ron pero antes de entrar Dumbledore le pidió a Harry que tomara unas clases privadas con el al volver a Hogwarts. En todo esto Harry no dejo de notar que Dumbledore tenía la mano derecha lesionada, tenía aspecto de estarse pudriendo.

Los siguientes días en la madriguera fueron muy buenos, Harry se la pasó haciendo todas sus tareas atrasadas, jugando quidditch con los Weasley, haciéndose bromas unos con otros. Eran unas buenas vacaciones solo que el sol no brillaba, y la neblina se hacia permanente tiñendo todo de color gris. Los gemelos decidieron agregar algo mas de entretenimiento en el patio trasero, un mini lago artificial, en verano disfrutarían de bañarse al aire libre en sus aguas frescas y en el invierno podrían patinar sobre él, esto complementaba el estilo de la casa y agregaba un poco más de alegría.

Harry tenia la buena suerte de que Voldemort ya no lo atormentaba en sus sueños ni en cualquier otro de sus pensamientos, pero aún Harry no sabia completamente oclumencia, y de vez en cuando tenia sueños extraños que el atribuía a su dolor por la muerte de Sirius. Su objetivo sería volverse auror. Pero no muy lejos estaban los recuerdos, aquella profecía seguía en su mente, era de esas cosas que no puedes dejar de recordar. Harry no se lo había contado a sus amigos todavía, sentía que rea un peso que el solo tenia que llevar, era algo muy personal como para contárselo a alguien, pero si Sirius estuviera vivo a él se lo contaría y tal vez él le hubiera ayudado con algún consejo. Cada atardecer era un momento lleno de melancolía para Harry, la muerte de Sirius sería algo muy difícil de superara o al menos eso él pensaba. De modo que evitaba hablar sobre el asunto.

Las reuniones de la orden se seguían realizando en Grimmauld Place, por lo tanto los chicos no podían espiar pero Fred y George les daban algunos detalles de ellas, como que Lupin tendría que marcharse a Rumania y esos lados de Europa para hacer contactos con algunos cuantos licanos, eso significaba para Harry que la ultima persona al cual podía considerara como un familiar, estaría muy lejos de él. Bill y Fleur habían regresado de una misión en Egipto y se estaban quedando en la Madriguera, pero como los gemelos se quedaban a dormir en el piso en sima de la tienda en Diagon alley casi no los veían, y el movimiento de personas en la casa era constante en especial en las noches. Tonks pasaba de vez en cuando, Harry pudo notar que al igual que el clima ella lucia muy gris, Hermione le dijo que ella se sentía culpable por la muerte de Sirius.

- Bueno ya somos dos- pensaba Harry, pero él prefería no tratar el tema y evitaba a toda costa hablar sobre lo que había pasado aquella noche en el departamento de misterios.

Fred y George también les informaron que durante el periodo de vacaciones Hagrid y Madame Maxime harían otro intento de hacer contacto con los gigantes, irían a una reserva de gigantes en los límites de Inglaterra con Irlanda. Sabían que Snape estaba en una misión secreta, por eso no tenían que verlo durante el verano, para su suerte, pero este estaría de regreso para el comienzo de las clases.

Para la suerte de Harry, Dumbledore no era de los invitados cotidianos de la orden que iban a cenar a casa de los Weasley. El verano estaba llegando a su fin y por fin llegaron las cartas de Hogwarts, que este año parecían que nunca llegarían, junto con las cartas recibieron los resultados de los OWLs. Para mala suerte de Harry había obtenido una E en pociones y Snape exigía O para poder continuar el siguiente nivel, y el necesitaba tomar pociones para poder ser auror. Esto no le cayó nada bien. Entre la lista de libros que usarían para ese año estaban "Metamorfosis" de L.M. Butterfly, "Defensa Personal" de S.G Takeuchi, "El Mundo de lo Siniestro" de Ann E. Frank, Harry pudo observar que usarían dos libros para les clases de DADA, y que por el titulo del libro que usarían para transfiguraciones, le enseñarían algo de animagia.

Harry quería ir a Diagon Alley pero dudaba que lo dejaran ir. La señora Weasley se negaba ir a Diagon Alley sin la compañía de su esposo así que el viaje se iba posponiendo más y más hasta que por fin el señor Weasley tuvo tiempo libre para acompañarlos. Como nuevamente contaban con el ´´apoyo´´ del ministerio de magia, estos le proporcionaron transporte especial. Harry tenia más de dos años que no iba a aquél lugar, y quería ver donde trabajaban los gemelos, también le hacia falta los helados de aquél lugar, y para cosa muy extraña tenia ganas de comprar algunos libros extra. Ese año se había marcado la meta de mejorar sus calificaciones pues sabia que solo aprendiendo le daría un poco mas de oportunidad de sobrevivir.

Llegaron al Leaky Cauldron donde se reunieron con Hagrid, que había regresado de su misión y estaba allí para darles mayor seguridad. El señor Weasley les dijo que para terminar mas rápido lo mejor era dividirse, de forma que Ron, Hermione y Harry irían por túnicas donde Madame Malkin mientras el, Molly y Ginny se encargarían de ir a Flourish & Blotts por los libros de todos. Diagoin Alley lucia muy tétrico, para mala suerte de Harry ya no estaba el puesto de helados, y Olivander también había cerrado, varias tienda estaban cerradas y las demás tenían los escaparates empapelados con anuncios del ministerio de magia. Las personas todas se movían rápido y en grupos, nadie se detenía. Harry todavía contaba con un poco de dinero que le había sobrado del año anterior pues no tuvo muchos gastos, además del dinero extra que le saco Bill de Gringots.

Para completar el día se toparon con Draco Malfoy y su madre en la tienda de túnicas donde por muy poco casi se arma un duelo, pero la Sra Malfoy mantuvo la calma y prefirió irse de la tienda sin comprar nada antes de ´´rebajarse´´. Tan pronto terminaron con las túnicas el grupo emprendió camino, los otros también habían terminado con los libros. De camino a la tienda de los gemelos se detuvieron a comprar comida para las lechuzas, tinta, plumas, y pergaminos.

Para asombro de Harry habían cambiado la tienda de escobas por otra, la nueva tienda se llamaba Quidditch Manía, al parecer era la única tienda que no estaba empapelada por los anuncios. Su modulo era mas amplio que la antigua tienda, tenia un gran escaparate lleno de diferentes modelos de escobas, algunas Harry nunca las había visto en su corta vida como mago, eran planas y con diseños que él pudo identificar como aerodinámicos, el tenia que entrar a ese lugar. Asi que imploro a los señores Weasley que los dejaran entrar, estos accedieron los esperarían mas adelante en la tienda donde compraban los suplementos para las pociones como Ron y Harry pensaban que no la tomarían ese año no compraron los materiales para las clases de pociones.

Ron, Hermione y Ginny entraron con él, el lugar era fantástico, Hagrid se quedo afuera de la tienda. Harry pudo notar que esas escobas extrañas eran importadas del norte de Europa (Suecia, Islandia, Noruega…), eran para practicar algo parecido al Snowboarding, también había algunas que se parecían a estas pero era para practicar una especia de surf con escobas voladoras, estas eran de Australia. Harry se sentía que debía comprarse una de cada una, la adrenalina lo llamaba, además a Ron no le molestaría pues podía comprarse una sin ningún problema. En la tienda tenían uniformes y todo tipo de cosas relacionadas a los diferentes equipos de quidditch, tanto nacionales como internacionales.

- No es acaso una época muy mala del año para instalar un negocio de escobas?- comento Hermione mientras se paseaban en la tienda, que estaba un poco atestada por jóvenes.

- La situación era muy diferente cuando se compró el local, a los dueños le pareció un lugar muy adecuado, nadie se imagino como cambiaria la situación, aunque el flujo de las ventas se mantiene a pesar de todo- dijo un dependiente que se les acerco.

Harry no lo pensó dos veces y comenzó a preguntarle al dependiente de cual era la mejor de esas escobas.

- Bueno la Avalanch es la mejor de todas para vinterstyle, que es sobre nieve, y la Blue Wave es la mejor para el Vattenstyle, es sobre agua. Pero si eres un principiante en estos deportes te recomiendo la Ventisca para nieve, es de peso medio y tiene una enorme resistencia para los choques, se mueve sutilmente y su velocidad es de 100km/seg. max. La Deep Ocean es liviana resiste a todo tipos de golpes, no se sumerge con facilidad, se mueve con solo pensarlo y su velocidad max. es de 120km/seg.

Harry dudo un momento para tomar su decisión, arriesgarse a comprar una para expertos o una para principiantes

- ¿Cuanto cuestan esas?- dijo Harry refiriéndose a las cuatro escobas que el dependiente le mencionó

- La Ventisca y la Deep Ocean cuestan 76 galeones cada una, y la Avalanch y la Blue Wave cuestan 89 galeones con 10 sickles cada una. – le dijo el dependiente,

- No se Harry ¿no crees que son un poco caras?- le dijo Hermione,

- Señoritas estas escobas han sido traídas desde muy lejos y cada una representa una obra de arte- le contesto el dependiente indignado a Hermione

- ¿Cuáles ventajas tienen la Avalanch y la Blue Wave?- pregunto Harry para poder determinar si haría esa inversión

- La Avalanch y la Blue Wave son irrompibles, súper livianas y se mueven con solo desearlo, pueden alcanzar una velocidad max. de 140km/seg.

Harry dudaba un poco, pero opto por las de mejor calidad- Me llevare estas dos- dijo señalando la Avalanch y la Blue Wave - puede que ahora no sea un experto en esto pero lo seré pronto y no me gustaría tener que volveré gastar en un par de escobas nuevas- justificó mientras el dependiente tomaba las escobas de otro aparador, de las que no estaban en exhibición.

Hermione no parecía contenta con su decisión, - Harry vas a gastar 179 galeones en escobas, que por cierto ¿donde piensas usar la de agua?- dijo Hermione un poco indignada

-la usare en el lago y la otra en invierno- le contesto Harry,

- No se preocupe señorita le aplicaremos un descuento por llevarse las dos escobas - dijo el dependiente mientras las depositabas sobre el mostrador.

Detrás del mostrador estaba una joven que a Harry le pareció a ver visto antes, - Lily aplícale un descuento para extremos – dijo el dependiente a la cajera

- Bien entonces son 160 galeones, ¿desea suscribirse a la revista Quidditch Manía? – dijo ella mientras ponía los paquetes en una bolsa

- Que revista? – dijo Harry despistado,

- Esta – y ella le pasó un ejemplar de esa semana - Los editores de esta revistas son los dueños de esta cadena de tiendas alrededor del mundo además de tener un programa con el mismo nombre, lo transmiten a las tres de la tarde todos los días por la estación mágica Jeun 107. Al parecer has estado muy desconectado de este mundo, ¿acaso vives con muggles?- le dijo ella.

Harry lo pensó de nuevo, era sobre Quidditch, además no debía costar mucho, - ¿cuanto cuesta?-le preguntó

- Eso depende por cuanto tiempo la quieres, un año, dos años…?- le dijo ella,

- Un año esta bien- dijo él,

- Bien son 8 sickles- dijo ella mientras lo anotaba a una factura.

Terminada la compra salieron de la tienda y se reunieron con los demás para seguir el camino hasta la tienda de los gemelos. Que junto con la nueva tienda de escobas era lo único que parecía tener vida en todo Diagon Alley. Los gemelos le dieron un tour especial a Harry por la tienda mostrándole sus nuevas creaciones y el compro unas cuantas cosas. Ron primero trató de convencer a los gemelos de que le compraran una escoba de vinterstyle pero ellos le dijeron que tenia que ganársela, luego empezó a tomar productos de la tienda y como los gemelos le dijeron que tenia que pagar por ellos no le quedo de otra que dejarlos. Los chicos disfrutaron de su breve visita a la tienda de bromas de los gemelos, que por cierto no le faltaban clientes.

Harry necesitaba unas cuentas cosas extras para completar sus útiles y después de ver los libros que usaría para DADA decidió que debía comprarse una nueva bolsa para sus libros. Por suerte había una tienda cerca, él y Hermione fueron, y ella le ayudo a escoger una, él nunca las había visto antes y ella le aseguro que la suya era una de esas, eran en piel de dragón y estaban hechizadas para que pudieras poner todo tipo de cosas y no te molestaría el peso, Heavyless. Ya estaban por salir de la tienda cuando vieron que Malfoy se dirigía hacia el callejón Nokturn, Harry salió rápido en búsqueda de Ron para darle caza a Malfoy. Bajo la capa de invisibilidad los tres lo siguieron hasta la tienda de antigüedades oscuras donde hace unos años atrás Harry terminó por error. Malfoy quería reparar un objeto y compró otro. Hermione entró en la tienda después que este se fuera pero su interpretación no fue nada buena pues se delato muy rápido y no le quedo otra que irse. Volvieron a la tienda de los gemelos donde una muy molesta señora Weasley los esperaba y se valieron de la excusa de que habían cruzado a la tienda del frente para que Harry se comprara una mochila nueva para zafarse del problema.

Regresaron a la Madriguera, esa noche le harían una despedida a Lupin debido a que se iba para Rumania en la misión de la orden y posiblemente no lo verían hasta después de navidad. Harry quería hablar con Lupin y esa seria su única oportunidad para hacerlo, tenia que desahogar sus penas. Para la cena estaban la mayoría de los de la Orden, Harry pasó un buen rato con ellos e hizo el intento de buscar el momento apropiado para hablar con Lupin. Después de la cena Harry se acercó a Lupin

- ¿Podríamos hablar?

-Si claro- contesto Lupin amablemente, - Arthur ¿crees que puedo usar tu cobertizo un momento?- le preguntó Lupin al señor Weasley,

- Claro siéntete como en casa- dijo el señor Weasley, Lupin se llevó a Harry al cobertizo para hablar con el sin ninguna interrupción.

Harry empezó la conversación sin ningún rodeo, la estuvo ensayando en su mente durante toda la cena. – A veces me siento un poco confundido sobre lo que debo hacer, después que hablé con Dumbledore, sé que todos esperan que yo acabe con Voldemort pero yo…yo no se como lo lograré además no me gustaría volverme en un…- Harry casi no podía continuar, mientras hablaba miraba el piso, Sirius y Lupin eran amigos desde el primer año en Hogwarts y por su culpa ahora Sirius ya no estaba,

- Harry sé que debes sentirte culpable por la muerte de Sirius pero tu hiciste todo lo posible por él a pesar de que él nunca estuvo en peligro, además murió luchando y no ocultándose en la casa de su madre, no es tu culpa, el decidió ir en tu ayuda, él fue quien corrió el riesgo.- dijo Lupin tratando de consolar a Harry.

Harry respiró hondo, - No es exactamente de eso, es sobre lo que decía la profecía, para que uno de los dos este vivo alguien debe morir, ¿sabes lo que eso significa?- dijo Harry confesando lo que lo estuvo torturando todo ese verano y que posiblemente lo seguiría haciendo el resto de su vida

- Matar o morir esa es la cuestión, Harry, mi única sugerencia en este caso es que no te des por vencido, debes seguir luchando, en ti están todas nuestras esperanzas y eso puede ser abrumador, un trabajo difícil pero cuentas con el apoyo de todos nosotros y estaremos a tu lado en cada momento,- Lupin le dio un fuerte abrazo a Harry, este se sentía algo mas liviano, ya le había prometido la otra noche a Dumbledore que no se rendiría pero era una carga muy pesada.

-Bien vamos a disfrutar este momento… a casi se me olvida, la navidad pasada Sirius te dio un trozo de un espejo mágico que él y James usaban para comunicarse durante los castigos en aulas separadas?- le preguntó Lupin a Harry

- Si- contesto él con un poco de remordimiento,- si tan solo se me hubiera ocurrido en ese momento el estaría aquí- dijo Harry para sus adentros,

- Bien, yo tengo su otra mitad así que cuando sientas la necesidad de hablar con migo, no dudes en usarlo- dijo Lupin firmemente a Harry,

- No lo dudaré- le aseguro él,

- Bien salgamos de aquí- y ambos se dirigieron a la sala donde se encontraban todos los invitados. Para su sorpresa Dumbledore había llegado, y al verlo sintió una rabia enorme, no entendía lo que le pasaba era como aquella madrugada en la oficina de este después del evento en el ministerio de magia. Harry evitó todo lo posible a Dumbledore el resto de la velada. Después de despedir a Lupin todos los demás invitados se marcharon, ayudaron a la señora Weasley a recoger todo y al momento de irse a dormir Harry ya estaba mas calmado, pero se sentía preocupado…no lograba comprender lo que le estaba pasando pero sentía que algo en él estaba cambiando.


Les gustó? Si no, como quiera espero sus reviews.

Bye!