PROVOCASIONES
Buenos días Jessica – la voz de Bella retumbo en el pasillo de Mercurio
Señora buenos días – dijo nerviosa, al ver que ella se dirigía a la oficina de su esposo
Señora lo siento, el señor esta ocupado – dijo de manera tímida, no quería arriesgarse a perder su empleo
No te preocupes no voy a molestarlo – dijo girando el plomo de la puerta, para adentrarse en la oficina de su marido y lo que vio ya no le sorprendió…
Te pedí discreción – dijo ella rompiendo el beso de los amantes
Isabella que demonios haces aquí – dijo Edward entre la cólera y la sorpresa
Lo que haría, cualquiera, que fuese dueña de una empresa tan prestigiosa como Mercurio – dijo sonriendo, provocaría a Edward hasta el limite de su resistencia
Isabella – dijo con voz atemorizante
Dime querido – pregunto con inocencia mientras, se sentaba en uno de los sofás, sin ponerle atención a la Rubia
Vete – dijo ahora no tan decidido, recordó lo sucedió la noche anterior…
Claro que me iré – dijo levantándose al mismo tiempo
No entiendo como es que te has casado, con una mujer tan asquerosamente sumisa – la voz de Tanya se hizo escuchar por primera vez en el lugar
Cállate Tanya – la orden de Edward retumbo que la oficina
Creo que las cosas quedaron claras, anoche Edward, solo tienes exactamente 30 minutos a partir de ahora para hacer efectivo el despido de esta mujer, la quiero fuera de esta empresa – sentencio Bella
Y quien te crees tú, para pedir mi despido – dijo la rubia enojada
Nadie más que la dueña absoluta de Mercurio – sonrió ante los ojos abierto de la rubia
Te he dicho que no me dirás como manejar este asunto – Edward a pesar de sentirse culpable era un hombre sumamente orgulloso y no permitiría que su esposa lo ridiculizara frente a su amante, vio atento como Isabella sacaba su móvil del bolso y marcaba con rapidez unos números, su voz atrajo entonces toda la atención
Emmentt, puedes dejar de girar los cheques que Mercurio envía a Italia a nombre de Carlisle Cullen – dijo seria, Edward había tenido a la mujer bondadosa seis meses pero tanta humillación Bella no se lo aguantaría
Que demonios – pregunto Edward sin terminar de hacer la pregunta
30 minutos y los cheques volverán a girarse con total normalidad – dijo Isabella saliendo de la oficina, dejando a una confundida Tanya y a un Edward al punto del Colapso…
La noche cayó sobre Paris y con ella un nuevo plan de Isabella para conseguir el amor de su marido, no como lo había intentado en todo este tiempo mas bien como debió hacerlo de un principio…
Se encontraba en la cocina de la Mansión, buscando un vaso con agua, realmente se sentía satisfecha y hubiese querido brindar con un buen vino, pero la situación no era la mejor debía tener sus cinco sentidos, para enfrentar lo que venia, hace unas horas había logrado sacar a Tanya Denali de Mercurio, pero sabia de sobra que no de la vida de su esposo, escucho la puerta abrirse y salió a su encuentro…
Isabella – dijo Edward al ver como estaba vestida su esposa, en simples bóxer de encaje y un sostén que guardaba sus bellos pechos cremosos y dejaba a la vista el escultural cuerpo de su esposa, nunca antes la habia visto con tan poca ropa, trago en seco, las intenciones de discutir se fueron al traste y su cuerpo empezaba a responder a la tentación de su esposa…
Dime querido – susurro de manera sensual, se sintió orgullosa de si misma pues habia notado el cambio en la mirada de su esposo
Que es lo que pretendes – dijo entre dientes, no cedería si eso era, lo que ella quería
Yo, - dijo de manera inocente mientras se dirigía camino a hacia las escalares, moviendo de manera sexy su sexy cuerpo
Nada querido, solo tenia un poco de calor, esto de buscar un heredero y verme libre de ti a la brevedad me deja acalorada – dijo sonriendo de manera inocente, sabia que el pensaría lo peor y eso era lo que realmente quería
Demonios Isabella no me diras que – dejo la pregunta sin terminar
Oh no querido, aun no, tengo que ser discreta lo recuerdas – dijo sonreído y sin mas siguió su camino, hasta que se paro al final de la escalara…
Por cierto querido, puedes dormir en el cuarto de Huéspedes – dijo y desapareciendo del lugar, dejando ya no a un Edward furioso, si no, todo lo contrario, dejo a su esposo perplejo por su actitud, la sumisa Isabella, habia desaparecido y ahora Edward, tenia enfrente a una mujer, madura, terriblemente sexy y para terminar de agravar la situación, esa mujer, su esposa, lo quería fuera de su cama… esto es mas que el frio y ambicioso Magnate Italiano podía resistir, deseaba a Isabella en su cama y no pararía hasta conseguirlo…
Serás mía querida – dijo sonriendo de medio lado
Si quieres un Heredero, te lo daré – volvió a sonreír, mientras se dirigía a su habitación conyugal, no seria esa noche, pero estaba seguro que tendría a Isabella a cualquier precio…
NOTA:
Buena chicas les dejo el capitulo, me demorare en actualizar este mes, porque, tengo problemas con mi conexión a internet y no me lo restablecen hasta dentro de unos 20 días, asi que serán las actualizaciones cada ocho dias mientras eso pase, espero su comprensión y que la historia no pierda la emociones, gracias por los comentarios, favoritos y por todas las alertas que llegan a mi correo infinidad de gracias hasta el próximo capitulo que tratare de hacerlo mucho mas largo besos
