Los personajes de Harry Potter son propiedad de JK Rowling

Corregí algunas de los errores, disculpen cualquier otro que se me haya podido pasar.

Este fic se ambienta en el sexto libro, aunque empecé en el principio del 7mo, para cuando empecé a escribir aun no se habían publicado ninguno de los dos, así que ahora pueden sufrir modificaciones.


Operación: Rey Arturo

Primera semana de noviembre, miércoles. Harry estaba saliendo del aula de transfiguraciones cuando…

- Potter, el profesor Dumbledore desea hablar contigo- dijo la profesora McGonagall.

- Bien- dijo el algo sorprendido, pues no se había metido en nada que no fuera de su incumbencia, se encogió de hombros indicándoles a sus amigos que no sabia lo que pasaba.

Siguió a la profesora hasta la gárgola que llevaba a la oficina del viejo director.

- Helado de calabaza- dijo McGonagall

- Helado de calabaza! Hay que saber que a este viejo no se le ocurre nada cuerdo- decía Harry para sus adentros mientras subía hasta la puerta de la oficina.

- Harry! sé que te estarás preguntando por qué te he pedido que vengas- decía el viejo mago mientras Harry entraba y tomaba asiento frente al escritorio donde este se encontraba firmando unos documentos. Harry se preguntaba que era tan importante para llamarlo sin previo aviso.

Dumbledore se ponía de pie y se acercaba a la jaula del fénix. Harry se preguntaba que traía entre manos el viejo.

- He visto tus progresos en combate y en la defensa contra las artes oscuras, aunque tu siempre has sido bueno en esa área, Profesore Muriaty me ha confirmado que estas listo para algo más… complejo, pero yo no estoy del todo seguro- decía mientras acariciaba a la preciosa ave

-¿a qué se refiere?- dijo Harry decidido por saber que era lo que el profesor quería.

Dumbledore dejo al ave, se acercó a uno de los libreros y tomo un rollo de pergamino y se dio la vuelta para ver directamente a Harry

- ¿Cómo empezar?... ya se! creo que conoces ese viejo cuento del Rey Arturo, Merlín y los caballeros de la mesa redonda- Harry asintió -Es un cuento muy popular en el mundo muggle, pero resulta que gran parte es verdad. Hubo una época hace miles de años, en que los muggles y brujos vivían en comunidad, sin distinción. Inglaterra no era la única también en Francia, Irlanda y otros pueblos del norte, eran tiempos muy bellos o eso dicen los ancianos. Te preguntaras ¿entonces por qué ya no vivimos en comunidad? Resulta que un grupo de mercenarios dirigidos por un grupo de magos oscuros del norte atacaron a cada uno de los pueblos eliminando a los muggles. El Rey Arturo murió defendiendo a su pueblo y con su muerte se rompieron todos los pactos entre las comunidades y quedamos separados por siempre o hasta que alguien vuelva a unirnos.

Harry se quedo pensativo y preguntó - ¿Qué tiene que ver todo esto conmigo o con lo que esta pasando en las afueras del colegio?

- Resulta que el Rey Arturo portaba una espada con poderes inigualables, creo que Profesore Muriaty les ha enseñado que si se forjan las espadas y las armas de combate con ciertos hechizos y elementos mágicos estos adquieren ciertos poderes-, la mente de Harry divagaba en las memorias de las clases de defensa

- Miren muy bien este florete, ¿alguien nota algo fuera de lo normal?- nadie contesto- Mírenlo detenidamente, mientras un arma es forjada a esta se le pueden echar hechizos especiales para que estas adquieran ciertas cualidades que no tienen las espadas comunes, también se utilizan algunos elementos naturales o animales, como madera de algún árbol mágico, garras de fénix o de Manticore, la cabeza o los colmillos de un dragón. Todos saben que los unicornios son animales muy puros como para ser sacrificados pero como todo lo que tiene un principio tiene un fin, los cuernos dan protección al arma para que no caiga en las manos de personas impuras además de que sus poderes van mas allá de lo imaginable, también ciertas piedras que guardan energía y poderes mágicos pueden usarse, ahora alguien podría identificar…

- Excalibur es el nombre de la espada, una espada capaz de unir y separar a dos mundos diferentes-

Harry ya sabia por donde iba la cosa, - ¿Voldemort la quiere verdad?-

- Si así es, la espada se encuentra en el templo de Merlín, donde se encuentra las ruinas de Stonehenge-

- ¿Por qué yo?-

-No todo el mundo puede sacar la espada de la piedra, Harry-

-¿Por qué no va usted?-

-Hay sospechas de que yo podría ir tras las espadas y si confirman que he ido por ella el colegio podría correr peligros.

- pero usted se ha ausentado por varios días del colegio y no ha pasado nada- dijo Harry

- en esas salidas nadie sabe a donde he ido y han sido eventos espontáneos. El colegio esta siendo vigilado de cerca y no puedo marcharme. Lo que menos esperan es que tú vayas por la espada.

- bien- dijo Harry al verse que no tenía opción.

- Partirán el viernes en la tarde, un grupo de la Orden te acompañara y unos cuantos del Ministerio pero no te confíes mucho de ellos. Esto es el mapa del templo. Esta es la cámara de contención donde se encuentra la espada, está en el tercer nivel del sótano, pasillo tres, ala oeste, al fondo- le decía mientras le enseñaba el camino en el mapa.

-¿No perderé muchas clases?- Harry no se sentía muy animado para ser participe, además de que pronto tendrían su primer juego de quidditch

- Lo máximo que pueden durar en esta misión son tres días, si todo sale bien estarás de regreso aquí el lunes en la mañana- y le entregó el mapa –No puedes decirle absolutamente a nadie sobre esto

-Muy bien- Harry se levantó, guardó el mapa en su HeavyLess y se marchó.

Hermione y Ron intentaron sacarle algo de información a Harry sobre que era lo que quería el profesor Dumbledore, pero Harry les dijo que aun no podía decirles nada y no les dijo mas porque Malfoy estaba tratando de escuchar lo que ellos hablaban. Harry daba por seguro que este era un Mortifago aunque nadie parecía creerle, le preocupaba que fuera a comunicar algo que no debieran saber, solo tenia dos días para prepararse física y mentalmente.

Después de una ajetreada sesión con la D. A. Harry se colocó frente a sus pesados libros para estudiar antes de irse a dormir, a Hermione esto la ponía muy contenta pero también le preocupaba mucho. Ella sabia que Harry guardaba un secreto y no lo que Dumbledore le recién había asignado, si no de lo que ocurrió después del enfrentamiento con los mortifagos en el Ministerio, lo de la profecía que tanto se comentaba, El Elegido, pero si el no quería contárselo era por que tenían sus razones, aunque no le gustaba que desconfiara de ellos, Hermione volvió a sus estudios de runas antiguas y dejo estor pensamientos en paz.

En la siguiente mañana, Harry se levantó como de costumbre para ir a correr alrededor del castillo para empezar con buenos ánimos el día. Para su sorpresa Mortimer no se encontraba en el lugar donde solían juntarse para empezar la corrida

- ¿que extraño, ella nunca deja de hacer ejercicios en la mañana? Aunque tal vez se le hizo tarde- Harry empezó sin ella pero cada vez que pasaba por aquel lugar ella no daba muestra alguna de su presencia y algo en su interior le decía que las cosas no iban del todo bien.

Cuando se dirigía hacia los baños se encontró con Wolffang, que no tenia buen aspecto ni parecía muy contenta

-Hola- dijo Harry un poco tímido,

-Hola Potter, que quieres?- le contestó ella de mala gana

- Sabes por qué no fue Émil a correr hoy?- se decidió a preguntar

- Supongo que no te enteraste?- Harry se quedó un poco atónito y ella supo su respuesta y le dijo- Ayer en la tarde ella empezó a sentirse extraña, como mareada pero pensamos que fue por algo que comió pero en la noche cuando estábamos en la sala común se desmayó cuando la llevamos a la enfermería empezó a delirar, esta hablando en una lengua muy extraña, la verdad es que nos asusto a todos. Me quedé con ella toda la noche hasta que Madame Pomfrey le dio algo para calmarla, ella no luce muy bien que digamos- dijo terminando con un largo bostezo

-Saben lo que la puso así?- pregunto Harry preocupado

-El profesor Snape cree que pudo ser envenenamiento o que haya tenido contacto con algo bajo alguna maldición, aun no se sabe que fue en verdad.- dijo en un tono preocupado,

- Eh? Gracias nos vemos luego- y ambos se separaron.

Durante el desayuno Harry les conto a sus amigos sobre la conversación que tuvo con Lilianna y aquel extraño accidente

-eso está muy extraño – decía Hermione que se encontraba en un punto muy frágil, no sabia si sentía pena por su rival o le gustaba que estuviera sufriendo.

- me pregunto por qué Malfoy la atacaría, o sea son de la misma casa?

- Oh Harry suelta eso! Malfoy no atacaría a Mortimer- dijo Hermione- además nadie sabe lo que le pasó o no? Como puedes estar seguro que ha sido él?- dijo Hermione perdiendo la paciencia. A Harry no le quedo otra que callar pues en verdad nadie sabía que le había pasado a Émil, pero él tenia sus sospechas sobre Malfoy.

Los siguientes dos días Harry se sometió al más fuerte de los entrenamientos con profesore Muriaty en defensa personal y duelo mágico. Su amiga de Slytherin no se mejoró en los siguientes días,

-Mas bien parece haber empeorado- fue lo que le dijo Liliana pues él no había tenido tiempo para ir a visitarla.

Llegó el viernes, Harry estaba demasiado agitado y correr no le calmó, decidió pasar a ver a su amiga en la enfermería. Por suerte Madam Pomfrey no estaba cerca cuando el entró, de modo que fue directo hacia la cama donde estaba Émil. Ella estaba bajo un profundo sueño, aparentemente inducido por un montón de pócimas que tenia en la mesa de noche. Harry tomó su mano y le dijo:

- Voy a ausentarme unos días, pero regresaré pronto. Espero que te mejores.

Se quedo un momento viéndola, y antes de marcharse motivado por algo que se negaba a aceptar, beso su mejilla.

- Que haces aquí a estas hora? No son horas de visita! Es mas no deberías estar fuera de la cama!- le tomó desprevenido Madame Pomfrey, Harry se puso todo rojo.

- Errr- no llegó a articular ninguna excusa a su presencia

- Fuera! Que esperas muévete!

- Bien ya me iba de todos modos- dijo mientras se daba rápido en salir del lugar, y si darse cuenta tropezó con alguien en el pasillo

- Potter!- dijo una voz fría y profunda- veo que no has abandonado tus malos hábitos de romper las reglas- le dijo Snape

- Solo quería visitar a una amiga en la enfermería y como casi no tengo tiempo libre…

- Eso no es una excusa valida para arriesgar tu seguridad y la de los demás- dijo Snape viéndolo como si se tratase del bicho más repugnante- 10 puntos menos para Gryffindor- Harry estaba molesto por la injusticia de este.- mas te vale que regreses a tu casa común, y si te vuelvo a pescar fuera de cama a deshoras te castigare por ello.

Harry no necesito más y se marchó muy molesto. Alrededor de las tres de la tarde, Harry fue llamado a la oficina del director.

-Ya tienes todo empacado? recuerda de llevar solo lo indispensable, que sea ligero y no lleves nada que tenga mucho valor por si te ves en aprieto de tener que salir lo mas rápido posible- le decía Dumbledore desde su habitual escritorio -Harry quiero tu palabra de que en casos de emergencias si tu vida corre peligro te marcharás aun si tienes que dejar la espada- dijo el viejo mago mirando directamente a los ojos de Harry

- Lo prometo- dijo el después de una pequeña pausa

- Snape te escoltará por uno de los pasadizos hasta Hogsmade donde te encontrarás con Tonks, que se encargará de escoltarte hasta el templo junto con dos aurores del ministerio, en el templo se reunirán con Kingsley y otros aurores del ministerio, la palabra clave es 'busco al rey Arturo' buen viaje y no olvides lo que me prometiste- Harry asintió y se marchó.

Harry se despidió de sus amigos, no estaba seguro si debía utilizar Felix Felicis, de modo que se la llevó consigo solo para emergencia. Snape lo escoltó por el pasadizo que llevaba a la Casa de los gritos en Hogsmade donde Tonks lo esperaba.

-A quien buscas?- pregunto Snape siguiendo el nuevo protocolo,

-Busco al rey Arturo- dijo Tonks en un tono depresivo

- Aquí tienes a tu rey – dijo Snape en el tono más sarcástico y burlón que pudo mientras Harry se acercaba a Tonks

–Sígueme tienes que entrar lo mas rápido posible- dijo ella mientras se echaba una capa negra de viaje por encima

-Entrar a dónde?- preguntó Harry mientras se ponía una capa negra que ella le pasó

-Al carruaje, nos esperan dos aurores del ministerio pero están mas en la orden que en él, hoy iremos atravesando los bosques por un camino muy peligroso. Hay hombres lobos que habitan por las cercanías pero será mas seguro que ir por otra ruta- dijo mientras se montaba en el carruaje antiguo al estilo gótico tirado por cuatro caballos negros

-A quien esperan?- preguntó Tonks a uno de los aurores que estaba como cochero,

-Esperamos al rey Arturo- contesto él,

- Por que no simplemente nos aparecemos en Stonehenge?- preguntó Harry cuando ya estaban sentados en el interior del coche y este empezaba la marcha,

- El templo se encuentra en terreno protegido por una magia tan fuerte que simplemente no se puede aparecer en las inmediaciones de él, desde hace mucho tiempo han habido problemas con eso. Las personas simplemente aparecen kilómetros de distancia de donde querían aparecer, es lo que le llaman el Efecto de Merlin, todos los magos que viven cerca de Stonehenge en un radio de 50 kilómetros no puede aparecerse- dijo Tonks mientras se acomodaba en el interior del carro encantado frente a una mesa con un mapa de Inglaterra que mostraba su progreso de recorrido

- Y como se las hacen para llegar a sus hogares?- preguntó Harry mientras inspeccionaba lo que parecían ser habitaciones

- Red Floo Harry- dijo ella antes de empezar a discutir con el otro auror cual seria la mejor forma de atravesar el peligroso bosque.

Esa noche el carro no dejo de moverse ya que se encontraban en una zona muy peligrosa, a la mañana siguiente siguieron en la misma rutina. Tonks le aseguró a Harry que mientras mas rápido salían de ese bosque estarían mas a salvo ya que muchos de los hombres lobos mas peligrosos habitaban en la zona. Harry sentía que algo o alguien los seguían aunque cada vez que daba una mirada asía atrás no había nada. La noche del sábado se detuvieron en una cabaña vacía que se encontraba a unos kilómetros de donde terminaba el oscuro y peligroso bosque, la idea de abandonar la seguridad del carro a Harry no le gustaba, pero no permitiría que el miedo le ganara. Era alrededor de media noche y Harry seguía todavía sin pegar un ojo cuando de repente empezó a escuchar unos ruidos extraños que provenían del exterior de la cabaña. Harry sacó la varita pero antes de que pudiera convocar un hechizo, Tonks se levantó y le indicó que no se moviera de donde se encontraba, le indicó a los otros dos que le siguieran al exterior de la cabaña y se distribuyeron las salidas, pero al momento en que salieron cualquier cosa que fuera lo que estaba rondando el lugar ya se había marchado.

Al día siguiente encontraron unas huellas alrededor de la cabaña que Tonks fácilmente pudo identificar como de lobos, los seguían y de muy cerca a pesar de que ellos no los podían ver

-Debemos apresurar el paso- dijo ella al momento en que entraba dentro del coche para asegurarse de que no había nada peligroso en el interior -Lo mas rápido que puedan los caballos y no nos detendremos hasta que lleguemos al templo- le indicó a los otros dos

–Cuando llegaremos?- preguntó Harry ansioso de terminar la misión

- Mañana en la mañana estaremos reuniéndonos con Kingsley y los otros dos- dijo echándole un último vistazo al mapa.

Los rayos del sol se colaban entre las extrañas nubes de tormenta permanente en el cielo dándole un aspecto tétrico al día, una briza fría en las afueras anunciaba un frio invierno con posibles tormentas. Harry ya no aguantaba las ganas de salir, tomar la espada y volver lo mas rápido a Hogwarts, sentía que debía volver pronto. Alrededor de las diez de la mañana llegaron al templo de Merlín en Stonehenge, estaban ahí frente a las ruinas pero Harry no veía ninguna estructura, Tonks se acercó a la piedra en forma de mesa en el centro y dijo

-Traemos al rey Arturo- la piedra se deslizo mostrando unas escaleras en piedras de un tono gris azulado

-Tienes el mapa?- le pregunto a Harry, él lo saco de su bolsillo y empezó a buscar las indicaciones que Dumbledore le había dado. Estaban bajando hacia el segundo piso cuando escucharon un BAMG!

– Nosotros los detendremos- dijo Kingsley a Harry y Tonks quienes asintieron y se dirigieron lo mas rápido a la próxima escalera para llegar al tercer nivel. Harry podía escuchar la voz Bellatrix y los demás seguidores de Voldemort batiéndose con los aurores, que por cierto no eran muchos

- Me pregunto como obtuvieron la clave para entrar a esta zona del templo?- le decia Tonks a Harry mientras este la guiaba por el camino hacia la espada

-algún espía de Voldemort en el colegio o tal vez en la orden, Snape tal vez- dijo Harry dándolo por sentado

-No él no, Dumbledore confía bastante en él- dijo ella con voz distante

-Y tu crees que él es de los nuestros?- le preguntó Harry

- Él se portará como un cretino en ocasiones, pero si fuera parte del enemigo como que ya a dejado pasar muchas oportunidades para vencernos- dijo ella y Harry tuvo que admitir que era un buen punto.

-Ala oeste, por aquí, el tercer pasillo al fondo- indico Harry mientras se adentraban en un amplio pasillo guiándose por la improvisada brújula que había vuelto su varita, ya no se oían las voces pero eso no significa que estaban fuera de peligro.

Se adentraron en el tercer pasillo que encontraron, en la cabeza de Harry solo había una cosa –Al fondo toma la espada y vete lo mas rápido que puedas si quieres conservar tu vida- pero cuando llegaron al fondo no había puerta alguna. Harry frotó la pared con las manos tratando de encontrar alguna señal de la puerta, pero no había nada. Tonks hizo el intento con algunos hechizos pero no pasaba nada, Harry estaba sin esperanzas hasta que

- Debe ser como el espejo de Oesed o la habitación de Requerimiento! tengo que desear lo que quiero que aparezca detrás de esta pared y con intenciones buenas- entonces empezó a caminar de un lado a otro pasando en frente de la pared lisa pensando –Necesito entrar a la cámara de contención para sacar a Excalibur para que no caiga en manos de Voldemort- pero cuando hacia el tercer recorrido oyó la voz de Bellatrix y otra persona que lograron dar con ellos

- Yo me encargo, tu intenta sacar la espada- le dijo Tonks y se fue a detener a Bellatrix y su compañero. Harry sabía que ella no los detendría a los dos.

- Vamos ábrete! es una emergencia. Tal vez tenga que decir algo como en la entrada, eso es! pero que tiene que ser algo con el rey Arturo, pero qué?- un rayo de luz roja casi da con el compañero de Bellatrix, estaba colgando cabeza abajo por lo que parecía una trampa de cadenas mientras Tonks intentaba detener a Bellatrix. La mente de Harry estaba trabajando al máximo para dar con la palabra clave –El rey Arturo busca su espada – dijo Harry poniendo todas sus esperanzas en que la puerta apareciera, pero nada paso – Vamos ábrete!- y lanzo un rayo de luz rojo y dorado al ladrillo del centro, este se hundió y los demás también se fueron moviendo formando un arco que daba paso a una cámara pequeña abovedada en cuyo centro se encontraba una espada medio hundida en una roca partida con tres círculos unidos, a los de los lados le faltaban pedazos. Harry entró rápidamente para tomar la espada pero un rayo de luz lanzado por Bellatrix le impidió llegar a ella

- Tanto esfuerzo para nada Potter- dijo ella acercándose a la espada pero al momento de tomarla lanzo un grito de dolor, por supuesto que la espada estaba protegida por una fuerte magia, algo que Harry pudo identificar

-No todos pueden sacarla de la piedra... Los cuernos de unicornios dan cierta protección a las armas para que no caigan en manos de personas impuras - se levantó confiado, se acercó a la espada y la saco sin ninguna dificultad, Bellatrix se recuraba e intentó quitársela pero Harry había recibido un buen entrenamiento de esgrima y Kendo como para que Bellatrix no saliera ilesa.

Harry convoco un escudo, como lo habían hecho Voldemort y Dumbledore en su duelo en el ministerio de magia, y se enfrento a Bellaytrix. Ella hacia todo lo que podía para defenderse de los ataques de Harry con la poderosa espada, Kingsley y dos de los aurores aparecieron en el pasillo para ayudar a Tonks y Harry, no duró mucho en derrotar y capturar al que se estaba batiendo con Tonks, Harry se las arreglaba para librarse de las constantes maldiciones de Bellatrix. Pero en el momento en que ella vio caer a su compañero Harry rompió el escudo de ella y de un tajo le corto el brazo izquierdo por encima del codo, su grito agudo lleno toda el ala pero antes de que los otros aurores la capturaran y Harry le pusieran fin a su vida, se desapareció en el aire

-COMO?COMO PUDO?- dijo Harry enojado al ver como de un momento a otro ella ya no estaba -Dijiste que no se podía aparecer aquí ni en un radio de 50km?- dijo Harry tratando de contener un poco su ira al no poder darle fin a su rival

- No se puede aparecer pero si puedes desaparecer- le dijo Tonks al mismo tiempo que le daba una mirada de asco al brazo de Bellatrix que Harry le había cortado

- Bajas?- pregunto ella a Kingsley,

- No, solo un herido-

- Muy bien, Harry Kingsley te llevara de regreso a Hogwarts

- toma mi brazo, nos vamos- le dijo este y Harry hizo lo que se le ordenó. Sintió como si su cuerpo se encogiera por una pequeña tubería, en el siguiente momento estaban en frente de las puertas de Hogwarts en Hogsmade, el todavía con la espada en sangrentada en la mano. Kingsley lanzo un patronus como señal y un momento después llegaba Snape a la puerta. Le lanzo una mirada de asco tanto a Harry como a la sangre que se secaba sobre la hoja de la espada.

-Y las cosas que estaban en el coche?- preguntó Harry después de cruzar la puerta donde pasaba a ser escoltado nuevamente por Snpae.

-No te preocupes estarán aquí en menos de una hora- le respondió.

Harry siguió a Snape por todo el camino de regreso al castillo hasta la oficina del director. Dumbledore lo recibió entusiasmado al ver que la misión se había llevado con éxito. Harry le entregó la espada.

- Y solo por curiosidad a quien pertenece esta sangre?

- Bellatrix Lestrange, ella nos alcanzó con unos cuantos Mortifagos más. Tiene idea de como pudieron entrar al templo?

- La información pudo filtrarse muy fácilmente por las personas del ministerio- dijo Dumbledore en defensa de Snape

- Otra cosa

- Si

- Cual es la verdadera razón por la cual no fue usted a buscar la espada?- Dumbledore se le quedo viendo fijo atraves de sus lentes de media luna

- Simplemente no soy la persona indicada para esa tarea- fue la respuesta que le dio

- Si no es la persona indicada para sacar la espada entonces tan poco lo es para quedársela- dijo Harry muy serio

- Lo se, y no tengo intenciones de eso. Solo estará aquí por motivos de seguridad, te lo puedo prometer.

Dumbledore le ocultaba algo muy oscuro a Harry, eso lo podía dar por seguro pues de lo contrario no hubiera necesito que él fuera a buscarla. Harry se marchó de la oficina y mientras caminaba de regreso a la casa común para contarle todo a sus amigos, le daba vueltas a una idea.

- Acaso Dumbledore tenia un pasado oscuro? Y que fue lo que había hecho para non ser merecedor de la espada?