=Inuyasha no me pertenece= DISFRUTEN y dejen REVIEWS ^^ Gracias. ¡Me encanto cuando Miroku le dice sobre que clase de relacion le entendio haha!


~ SweetMegu ~

NO SOY ELLA *cap2: Persona incorrecta*

Ya habían pasado varios días, desde entonces Kagome no hablaba demasiado con Inuyasha como antes, Sango y Miroku notaban esa distancia entre ambos, trataban de ayudar al joven mitad bestia pero este se rehusaba a decir algo, mientras que la pelinegra actuaba como de costumbre. Caminaban en busca de algún fragmento de la perla, obviamente fueron atacados por portar un trozo no bastante grande de Shikon. Inuyasha cargó a Kagome en su espalda…"Por que la cargaba un hombre que no era su novio…" Pensaba sin prestar atención a su alrededor, pero de igual forma desde que llego la había llevado así y apenas se dio cuenta de que significado tenía. Le indico en que parte del monstruo estaba el trozo de la perla. La bajo y se dirigió a atacarlo. Se sentía tan inútil, ella no tenía ni poderes como Miroku o Shippo, ni un arma como Sango e Inuyasha, de igual este último le había dicho que era importante por que solo ella podía ver los fragmentos de la perla. Al acabar con el monstruo regresaron, pero Kagome se dirigía al pozo, como era de esperarse el mitad bestia la siguió.

-¿Por qué te vas?

-No quiero estar más aquí

-¿Por qué?

-No sirvo de nada, siempre soy yo a la que tienen que proteger.

-No es verdad, tu también nos ayudas

-En este momento no quiero hablar de eso- Se encaminó más, pero al escuchar pequeños sollozos de un niño fue hasta ese lugar, donde niños se encontraban tranquilizando a uno más pequeño.

-¿Qué sucedió?

-Nuestro hermanito se calló- contesto el mayor

-Ya veo, tengo algo que lo curara

-¿Le dolerá?- pregunto otro

-No, claro que no- Se sentó junto a ellos, mientras Inuyasha le observaba no muy lejos de ahí. De su bolsillo sacó una bandita, los niños pusieron cara de curiosidad

-¿Qué es eso?

-Una bandita

-¿Bandita?- Kagome suspiro, seguramente en ese tiempo aún no existían…

-Esto hará que dejes de sangrar- Tomó un poco de agua que los niños le habían traído y limpio la herida, después le colocó la bandita. Los niños mayores corrían alrededor de la joven pelinegra, esta sonreía con tanta dulzura. La expresión de Inuyasha cambio por completo, al ver esa escena era sustituida por otra donde Kikyo jugaba con los niños… ella era tan amable y linda…

-Gracias Onee-chan- sonrió el más pequeño mientras se alejaba con sus hermanos

-Ten más cuidado- Movía su mano en forma de despedida, Inuyasha no podía sacar esa imagen de su cabeza.

-Kikyo…- Susurro, pero Kagome en cambio, no estaba sorda así que de igual forma lo escucho, pero en ningún momento quito su sonrisa ni dejo de despedirse de los niños. Se encontraba hincada en el fresco pasto, mientras el viento corría y movía su cabello largo color negro y las hojas iban a merced del viento, para los ojos de Inuyasha, esa era una escena hermosa.

-Estas consiente ¿no?- Dijo sacándolo de su trance.

-¿Eh? ¿De que?

-De que no soy Kikyo…- El joven mitad bestia abrió sus ojos de sorpresa

-Y si, estoy consiente de que no eres ella

-¿Entonces por que siempre lo dice?

-¡No es verdad!

-¡Por favor! No estoy sorda

-Tu nunca escuchas lo que digo en verdad, así que si lo estas

-¡Abajo!- El mitad bestia se estrelló con el suelo

-¡¿Qué fue eso? Nunca digo que te pareces a ella

-Claro que sí- Se levanto rumbo al pozo. Inuyasha la siguió, al ver lo que iba a hacer se apresuró y la jaló del brazo, no calculó la distancia y sus rostros quedaron a muy pocos centímetros. La pelinegra se sonrojo, bajó su mirada y lo alejó, entrando en el pozo, el otro trato de detenerla pero había sido demasiado tarde. No tuvo otra elección que regresar con los demás.

-Su relación va de mal en peor- Dijo tan inocente Miroku

-¡¿Qué relación?- gritó un poco sonrojado

-Tranquilo, ¿Qué clase de relación me entendiste?¬¬

-Hmm… ¡Ninguna! Mejor cállate

-Inuyasha, ¿Por qué no te vas a disculpar con Kagome?- Pregunto Sango

-Si, y te llevas a Shippo y nos dejas solos- Miroku trató de abrazarse a Sango, pero fue detenido por el golpe que la chica le dio. -Solo decía… u.u

-¡Pues no digas!

-Miroku nunca cambias ¬¬, pero de igual forma hablare con ella cuando regrese, seguramente mañana regresa…- Su cara denoto preocupación.