=Inuyasha no me pertenece= ¡Disculpen por la tardanza! Me entenderán que ando para un lado y para el otro xD Bueno, este CAPITULO fue inspirado en el REVIEW de Sakura kunoichi no power, jaja después de todo, Kagome debía darle una cucharada de su propio chocolate a Inuyasha ¿O no? ¡Muajajaja!


NO SOY ELLA *cap4: La venganza es dulce part1*

De la cabeza de Kagome no salía tal escena, en donde a punto besaba a Inuyasha, quería hacerlo, pero tuvo que mencionar esa tonta de Kikyo. Ella era una chica buena, pero algunas veces deseaba que Kikyo nunca hubiera sido revivida, o si no, ella e Inuyasha estarían totalmente perdidos en el ser del otro, aunque, admitía que ya lo estaba entre esos hermosos ojos dorados del hanyo. También había recordado que Koga y el no se llevaban muy bien, entonces… ¡Haría su venganza contra Inuyasha! Eso sería tan grato, ahora aquel chico con orejas de perro sentiría lo que ella siente. Una sonrisa malévola se formo en su rostro. Más tarde, Inuyasha regreso a la cabaña de la anciana Kaede, encontrándose con sus amigos, pero la pelinegra no se encontraba ahí.

-¿Y Kagome?

-¿No estaba contigo?

-Si… pero esa niña tonta se fue, creí que regresó

-Pues creíste mal…- El hanyo gruño y salió rápidamente, la busco por todos lados pero no lograba encontrarla, seguramente había regresado a su época. Por otro lado, Kagome aún seguía por el bosque, y al no traer ningún fragmento, esta vez nadie la atacó. De repente un joven apareció ante ella tomando sus manos.

-Kagome… ¡Ese animal te dejo sola verdad!

-No, fui yo quien lo dejo

-Significa que serás mi mujer

-Eh… Koga ^^U- Un monstruo apareció debido a los fragmentos en las piernas de Koga, este tomó en sus brazos a Kagome y se la llevó dando saltos por el aire. En eso, Inuyasha corría por ahí cuando lo vio por las copas de los árboles con la pelinegra en sus brazos, y al parecer esta lo abrazaba. Gruño y fue tras ellos.

-¡Ahora que quieres animal!

-¡Deja a Kagome!

-¡Por que no mejor te largas!- Kagome se aferro más a el y se hizo remolino alejándose a una velocidad impresionante. En realidad, lo abrazaba por tal fuerza, pero si conseguía que Inuyasha se pusiera celoso, eso sería más que mejor. El hanyo no podía dejar que se la llevara, pero fue detenido por el monstruo.

-¡Ahora no molestes!- Gritó más que furioso para sacar a colmillo de acero y hacer el viento cortante, destruyendo así al repugnante ser. Por esa distracción los perdió de vista… Koga se encontraba frente a la chica acercándose en cierta dirección, Kagome solo cerro los ojos y los apretó, sabía perfectamente que Inuyasha detendría al joven lobo, pero algo no andaba bien, podía sentir el aliento cálido del chico, apretó más sus ojos, pero al sentir un cuerpo detrás de ella abrió los ojos mirando a la persona.

-Inuyasha…- El mencionado la abrazó por el hombro mientras que con la otra mano detenía a Koga por la cara, este rápidamente aventó la mano del hanyo.

-¡¿Por qué interrumpes animal?

-¡Cállate lobo rabioso!- Comenzaron a discutir.

-¡Abajo!- Ante la palabra Inuyasha se estrello en el suelo. –Es mejor que te vallas Koga, y gracias por rescatarme-

-No tienes por que Kagome, yo te salvare de todo- Se despidió y se alejo rápidamente.

-Te salvare de todo…blah blah- Inuyasha ya estaba sentado asiendo burla sombre las palabras del lobo, Kagome lo miró desde su hombro, el chico se vio aterrorizado pues nuevamente estrellaría su cara.

-Inuyasha… Quieres callarte- Se impresiono por eso, pero tampoco no iba a abrir su bocota. La misma sonrisa malvada apareció en su rostro… -¡Es verdad!

-¿Qué?

-Hoy tengo una cita…- Dijo con remarcando la última palabra.

-¿Cita?

-Si, es cuando las personas, salen juntas…

-¡Ah! Entonces nosotros tenemos citas…- le dijo inocentemente, la chica pelinegra se sonrojo. –Junto con Shippo, Miroku y Sango- Hizo una expresión de duda inocente, Kagome teniendo una gota en su cabeza, casi lo golpea. Valla que este chico no entendía nada…

-¡No! No me refiero a eso, si no cuando solamente DOS personas salen JUNTAS en una ocasión AMOROSA.- Termino para dar una pequeña sonrisa. El peliplateado mostro enojo en su rostro, al parecer ya había entendido.

-¡¿Con quien?- No obtuvo respuesta pues la chica ya estaba a punto de saltar dentro del pozo. -¡Oye Kagome!

-¡No voy a decirte!- Brincó y desapareció. Inuyasha no dudo más y fue tras ella. Ya en la época actual, Kagome había salido rápidamente, era obvio que solo era una mentira y no iría a ningun lado, pero conociendo al hanyo, este vendría para asegurarse de con quien estuviera. Trataba de esconderse, pero al no fijarse choco con alguien, por la fuerza estuvo a punto de caer pero fue detenida por unas manos. Alzó la vista.

-¿Hojo?- Ambos se sonrojaron. Un gruñido se escucho en el templo, la puerta aún no había sido abierta, pero por las divisiones de las tablas podía ver perfectamente aquella escena…