Gui: Bueno, tercer capítulo. A mis querido lectores que dejan tantos reviews, que vienen a ser mis queridas Veela Black, NatWizard y mi compañera de reto Cookie's Monster, os recomiendo pasaros por el de Cookie: es bueno saber las dos caras de una moneda, yo también le he propuesto un reto, aunque no sean las mismas palabras... Se llama Poison y es mi amado Severus. Además, muchas gracias por los reviews, los amo. Y os dejo con la tercera entrega (que profesional soy, dios mio).

Disclaimer: Como ya sabéis, la amistad entre Rowling y yo es eterna. ¿Cómo voy a ser amiga de mi misma cuando podemos ser dos?


Nada es lo que parece

Volar
o cómo considerar el valor de una escoba.

Sí, una escoba es algo que merece la pena. Y no, no es que su sueño incumplido sea ser una criada, no lo malinterpretéis, lo que él quiere es volar. De hecho, piensa que las alfombras voladoras fueron un chollo en su época porque volar dos en una misma escoba no es cómodo. Menos si el otro alguien es... Da igual.

De hecho, se pregunta por qué piensa en ella. Si no sabéis en quién piensa, ajo y agua, que está bastante claro. Y claro, lo de pensar en volar y pensar en ella, no hace más que recordarle a la otra ella. La de antes. Maldita e insufrible sabelotodo. Mira que le gustaba, cómo le gustaba, maldita sea. ¿Qué desde cuándo? Pues no lo sabe. Cree que se dio cuenta cuando le pegó aquél puñetazo (legendario puñetazo). Joder y mira que la odiaba por colarse en sus malditos pensamientos en todas las malditas y aburridas clases. Cree que su obsesión llegó a la cima el día del baile de Halloween, cuando apareció cogida de la mano de Krum. Ah, a la señorita no le gusta volar (no hay más que recordar las clases de vuelo en primero) pero sí le gustan los pájaros. Maldito artículo de Corazón de Bruja. Le gustan los pájaros pero solo los que "no pagan para entrar en el equipo de Quidditch". Oh, pensar en esa chica le volvía loco, sobretodo ahora que sí la odiaba, porque ya no le gustaba.

Claro, ya se dio cuenta que la cosa no podía ser, sobretodo después de pillar en mitad de un pasillo a la rata de biblioteca con el pobretón de Weasley, colmillos en los brazos y besándose en plena batalla de Hogwarts, vaya mierda. Así que después de que su subconsciente decidiese que esa chica estaba vetada, se pudo a buscar a otra que le tocase las narices de la misma forma. No tardó más de cuatro meses en encontrarla. Pero estamos hablando del Subconsciente de Draco Malfoy, y el subconsciente de Draco Malfoy es Sub-subconsciente. Vamos, que él ni se inmuta. Hasta que cae en la cuenta y se maldice a sí mismo.

¿Qué cuándo se dio cuenta de lo de Astoria? Pues más o menos de la misma manera que con Granger, la única diferencia es que Astoria es mucho más violenta que Granger (así que le gusta mucho más). Vamos, que en vez de pegarle un puñetazo, le pegó lo suyo de patadas. Pero él no había hecho nada. Sólo había cogido prestados sin permiso unos ingredientes de pociones de la primera mochila que encontró en la bibioteca. ¿Qué iba a saber él que eran de Astoria? Quiero decirte, a lo mejor su subconsciente sí que lo sabía. Quién sabe, sobretodo con el Subconsciente de Draco Malfoy. Después de la ristra de patadas, puñetazos y escupitajos de los que no se supo defender, sólo se le ocurrió coger la escoba y salir a volar, para que el viento le de en la cara y la Pomfrey no pregunte por sus magulladuras.

Y ¿por qué recuerda todo eso? Pues porque ahora mismo está peleando con la misma Astoria sobre su escoba. Porque se la ha confiscado (la maldita niña ni siquiera ha sido prefecta y ya se cree que todo lo puede hacer) y no piensa devolvérsela. Así que Draco ha optado por la convicción-seducción y está diciéndole que se la dé de todas las formas imaginables.

-No vale la pena que te arrastres. Una escoba no vale la pena.

-Sí la vale. Además no me sacrifico. Dame la escoba y yo te daré algo que anhelas.-Draco aquí está pensando que Astoria anhela su cuerpo y ese es el fallo gordo de su plan. Que de momento ella no lo anhela lo suficiente como para ceder. Y a saber donde a metido la escoba. Y si pensáis que Draco es mago y bien podría quitársela con magia, que para algo ha vuelto a Hogwarts, su varita no la tiene a mano. A saber donde está. Quizás en su bolsillo, su subconsciente anula este conocimiento porque sabe que a su consciente le gusta estar así con Astoria.

-¡Que me des la maldita escoba, maldita sea!

-No pienso dártela, y no te pongas violento.

-¡Ja! Habló aquí la niña bien y delicada. Maldita sea, ¿quién me dio esas cien mil patadas?

-Eso no es violencia, es lucha por pertenencia.

-No sé de donde sacas esas cosas pero esto también es lucha por pertenencia. Te podría empezar a dar patadas.

-Pero no lo vas a hacer, porque si no ya llevarías un rato pegándome.

-Eres insufrible.

-Yo también te quiero.

¿Qué? Lo ha admitido – sí, queridos lectores, Draco no sabe lo que es la ironía cuando la emplea Astoria Greengrass.

-¿En serio?

-¡Claro que no!-demasiado tarde, Draco no piensa, coge y le planta un beso en los labios.

Si habéis pillado el temperamento de Astoria, seguro que sabéis perfectamente cómo reacciona a eso. Con patadas y escupitajos, claro.


Que maja es Astoria, le aconsejaría a Draco que no le robe nada, ni ingredientes de pociones ni besos. Por su bien.

Los reviews adelgazan, quitan la celulitis Y hacen desaparecer las estrías. Lectores, los reviews son un chollo! Esperad al próximo capítulo para saber cuales son las siguientes propiedades.

Gui
SdlN