Gui: Hola! Jeje dos en uno, es genial. Un saludo a Cookie, mi compi de reto, porque me ha dado nuevas palabras y yo las he mezclado con las antiguas, pero no pasa nada. ¿A que no?
Disclaimer: Vamos a ver, ¿cuántas veces os he dicho que ser amigos no es lo mismo que ser uno solo?
Nada es lo que parece
Rojo
o lo mucho que engaña el barro
Astoria Greengrass entró en Slytherin por la sangre, supone. Le encantaría encontrar en su manera de ser algo que indique su astucia. Porque no aparece por ningún lado. De hecho, solo ve mala leche y mordiscos. Será por eso que Stewarts Ackerley no le hace caso. No preguntéis por qué le gusta alguien más pequeño que ella. Es por culpa de los paseos a Hogsmeade, manchas de barro y algo de sangre.
Ella os lo explica, si queréis. Iba ella con su amiga cuyo nombre la autora no ha querido inventarse, así que será solo "la amiga", a Hogsmeade en un carruaje cuando se paró. La amiga salió del carruaje y dijo:
-Torie, ven, vamos andando.
-¿Qué pasa?
-Atasco.
A saber por qué hay un atasco de carruajes, Astoria pensaba que los thestrals eran más inteligentes. Había mucho barro, debía de haber llovido la tarde anterior, y a dos pasos del pueblo, Astoria se pegó el resbalón de su vida. La amiga le tendió la mano, o eso pensó ella porque cuando fue a levantarse, su ayudante se cayó también. Y al suelo otra vez. Por las barbas de Marlin, vaya día.
-Uf, lo siento.
-No te preocupes, esto se arregla con magia-dijo una voz que no era la de su amiga.
Astoria intentó mirar a través del barro de su cara y vio a un chico algo más pequeño que ella, bastante mono.
-¿Quién eres tú?
-Stewart.
-Astoria.
-Vamos a intentar levantarnos sin caer, ¿te parece?
Lo intentaron, y de hecho lo consiguieron. Stewarts propuso ir al pub, a pedir dos cervezas y algo de ayuda adulta para usar magia (Astoria asintió sin mencionar su edad). Así que se fueron al pub y un hombre que dijo ser sanador les ayudó con el barro. Pero era un patoso redomado porque iba bien, pero cuando llegó al brazo de Astoria, le hizo un corte.
-¡Eh! Matasanos...
-Vale, perdona mujer, que yo solo ayudaba.
-Vamonos-dijo Stewart.-Tienes algo de mal carácter, ¿no?-preguntó cuando salieron del pub.
-Déjalo, además estoy limpia, quitando la sangre.
De repente, Stewart se quedó mirando su insignia en el pecho.
-¿Eres Slytherin?
-Si, ¿qué pasa?-miró la insignia del chico.-¿Gryffindor? Bueno, ¿qué? ¿Quieres que pinte el verde de rojo? Tengo sangre a mano.
El chico esbozó una media sonrisa, muy (bastante) forzada. Astoria prefirió ignorarlo. Tres segundos de silencio después, exclamó:
-Vale, vete, si piensas que te voy a comer...
Y el tío se fue, el muy imbécil. Dos días después (el corte de Astoria ya era historia) se lo cruzó por los pasillos y se puso roja como un tomate. Cuatro días después se analizó a si misma y decidió que el chico le gustaba, y le había molestado lo de las casas distintas. Seis días después (Astoria funciona por pares) fue a buscarlo y le plantó un beso - ¡estaba debajo del muérdago! - que el chico no olvidó. Empezó a considerar eso de que los Slytherin quizás no estaban mal y tuvieron un encuentro de pasión en un armario. Diez días después, Stewart lo dejó porque era solo diversión. Y desde entonces, Astoria lo persigue por los pasillos, considerando que los colores no son nada determinante, que si quiere ella se lo tiñe todo de rojo y dorado, para que acceda a salir con ella. Pero no hay manera, maldita sea, tendrá que aguantarse.
Bueno, mejor para Draco, ya, porque no podía gustarle Stewarts siempre. Además, es imbécil.
Los reviews hacen lo mismo que las ONG, a menor escala, ¡participa!
Gui
SdlN
