Ya estoy aquí otra vez jeje. Gracias por los reviews y por los consejos. Espero que s guste.
Y como siempre: La serie y sus personajes no me pertenecen.
En cuanto subieron al autobús los tres amigos se sentaron al fondo. Unos minutos más tarde Sam se quedó completamente dormida escuchando música en su iPod.
Freddie P.O.V
Carly y yo estábamos hablando sobre el programa, cuando noté algo en mi hombro. Me giré y vi la cabeza de una completamente dormida Sam en mi hombro. Dormida no parecía ella, parecía menos diabólica. Era una imagen… tierna. Como cuando ves un cachorro y te dan ganas de achucharlo. No parecía débil, ni mucho menos, todavía he visto a Sam en una situación en la que me pareciera débil. Sin embargo, al verla así de dormida, me afirmaba más a mi mismo, que pasara lo que pasara, siempre estaría a su lado, y la protegería siempre que ella no pudiera hacerlo sola. Y también estaba seguro que de un modo u otro, ella sabía que siempre iba a estar a su lado, por muchas veces que me pegara o insultara.
-Así no parece tan mortal, ¿verdad? – preguntó Carly de repente.
-Para nada – respondí sin mirarla.
-Estas sonriendo otra vez de ese modo.
-¿Cómo? – pregunté girándome hacia ella.
-Como la otra vez, como sonríes a veces cuando Sam está cerca.
-Yo nunca sonrío cuando está Sam cerca. Al menos de ninguna forma especial.
-Freddie, ¿te gusta Sam? – preguntó sin andarse por las ramas.
-¿Cómo? No. No, para nada.
-Freddie.
-Que no siento nada por Sam Carly.
-Somos mejores amigos y los mejores amigos no tienen secretos.
-Lo sé, pero no tengo ningún secreto, si sintiera algo por Sam te lo diría.
Carly no respondió. Se dio la vuelta y miró por la ventana. Para ser sincero, Carly no lo sabía todo sobre mí, tengo mis secretos como todos, y ninguno de ellos tenía que ver con que sintiera algo por el demonio de rizos dorados. Por que…no siento nada por ella, ¿verdad? No, solo estás confundido, mejor no pensar en eso.
Final P.O.V.
En ese momento uno de los profesores dijo por el micrófono del autobús:
-En cinco minutos llegaremos al aeropuerto, id preparándoos.
-Sam. – Dijo Freddie en un susurro – Sam, ya hemos llegado al aeropuerto.
Pero la rubia seguía sin despertar, así que, tras varios intentos más, se acercó a su oído y gritó:
-PUCKETT.
Automáticamente se despertó y los alumnos sentados más cerca del trío se giraron a ver que pasaba.
-¡Benson eres hombre muerto! ¿¡Acaso no sabes lo que es despertar a alguien con delicadeza?
-Llevo media hora intentando despertarte y no había manera – mintió el chico que solo llevaba dos minutos.
-Chicos ya vale de discutir. – intervino Carly.
-Como castigo me vas a comprar un bocadillo de jamón Fredward.
-¿Tienes una idea de lo cara que es la comida del aeropuerto Sam?
-Haberlo pensado antes. Además, mamá tiene hambre.
-Y miedo a volar. – dijo con una sonrisa maliciosa el castaño.
-No juegue con fuego o acabarás quemándote idiota.
-Como no calléis los dos de una vez la que va a empezar a quemar cosas aquí voy a ser yo. – dijo Carly en un tono de enfado y amenaza muy poco común en ella, pero muy efectivo.
Los dos amigos se callaron pero siguieron echándose miradas de odio mientras sacaban sus maletas del autobús, fichaban, y hacían todo esos tramites necesarios que hay que hacer antes de subir a un avión, los cuales a para Sam eran una perdida de tiempo (aunque en el fondo no quería que acabaran nunca).
Una vez acabado todo, los alumnos del instituto tuvieron un poco de tiempo libre antes de subir al avión, un tiempo durante el cual Freddie le compró a Sam su adorado bocadillo. Mientras esta devoraba sin compasión su desayuno, Carly y Freddie optaron por tomarse algo más ligero. Mucho más ligero.
¿Qué asientos os han tocad? – Preguntó Carly dando un sorbo a su café – Con un poco de suerte estamos los tres juntos.
-15 B – dijo Freddie – estupendo, me ha tocado en medio de dos asientos – Dijo sin mucho entusiasmo.
-Vaya, yo tengo el 17 A – Dijo la morena.
-No puede ser – dijo Sam de repente.
-¿Qué pasa?
- Yo tengo el 15 A. Me toca al lado del nerd.
-Hace media hora en el autobús que yo estuviera a tu lado no parecía molestarte.
-Solo por el hecho de que estaba dormida hasta que tú me has despertado.
-Sí, dormida, cómodamente apoyada en mi hombro.
Sam abrió la boca para rechistar pero enseguida la cortó Carly.
-Ahora le tengo que dar la razón a él. Parecías muy a gusto en su hombro.
-Vaya mira que hora es. Debemos ir ya a la puerta de embarque. – Dijo Sam levantándose atolondradamente de su asiento.
Carly y Freddie intercambiaron una mirada de confusión ante la reacción de su amiga y, finalmente, se levantaron y la siguieron hasta la larga cola de alumnos que se amontonaban ante la puerta de embarque.
Sam P.O.V.
Maldito Freddie, ya ves tú, ¿por qué se tenía que haber sentado en medio en el autobús? No podía haber sido Carly, tenía que ser él. Seguro que se pasa el viaje recordándome que me he dormido en su hombro. Y eso no es todo, ahora lo tengo que aguantar las próximas cinco horas de viaje. ¿Por qué me tienen que torturar de esta manera el Karma y el cosmos?
Final P.O.V
Unos minutos mas tarde los amigos estaban dirigiéndose al avión. A cada segundo que pasaba, Sam estaba más tensa y nerviosa, y eso, se le notaba. Nunca habia volado y tenía un miedo terrible, aunque no lo mostraba como muchos de sus compañeros hacían.
Freddie P.O.V
Estábamos entrando en el avión y Sam iba detrás de mí. Tensa, muy tensa. ¿Cómo lo sabía? Pues por que como ella se sentaba en el asiento de la ventanilla tenía que entrar antes que yo, así que me aparté un poco y le señalé el asiento con los brazos diciendo:
-Su asiento princesa Puckett.
Y ella ni me contestó, ni me insultó, ni me hizo nada de lo que solía hacer cuando la llamaba así.
-¿Estas nerviosa? – le pregunté sentándome a su lado.
-No. Solo me voy a elevar a tropocientos millones de metros de altura durante horas con el miedo que me da volar. Pero no, no estoy nerviosa para nada. Enserio Freddie, a veces me sorprende por qué te sigues sorprendiendo de que te llame idiota.
-Vale, admito que acabo de hacer una pregunta idiota y el horno no está para bollos.
-Bollos… - Dijo Sam con voz golosa.
En ese momento, en avión arrancó y empezó a moverse y las azafatas empezaron a hacer su explicación mega coordinada de las salidas, el cinturón y de más.
-¿Qué pasa? ¿Por qué se mueve? – Dijo Sam agarrándose fuertemente al reposa brazos y mirando en todas direcciones.
-No te preocupes, no estamos acercando a la pista. ¿Ves? Ya estamos, ahora relájate y disfruta del despegue.
Me relajé en mi asiento y en cuanto el avión comenzó a acelerar, Sam agarró mi mano con fuerza y cerró los ojos, también con fuerza. Di un pequeño respingo en el momento es que su mano tocó la mía y una leve descarga eléctrica recorrió mi espalda de arriba abajo.
La miré, y en ese momento si que vi a una Sam más débil de lo normal. Así que apreté su mano con fuerza, me acerqué a su oído y susurré:
-Si tanto miedo tienes, no te soltaré la mano en todo el viaje. Lo prometo.
Entonces ella giró la cara y me sonrió. En ese momento vi algo extraño en los ojos de Sam. Siempre me habían encantado los ojos de Sam, para qué mentir, pero vi una chispa en sus ojos. Una chispa de ¿amor?
Final P.O.V
-¿Qué estás mirando? – preguntó Sam, que estaba a unos centímetros de la cara de Freddie.
-Nada, es solo que… tus ojos… - Dijo él acercándose lentamente a ella casi sin quererlo.
-Mis ojos ¿qué? – Preguntó acercándose también.
Ninguno de los dos sabía por que se estaba acercando al otro, sin embargo, ninguno de los dos quería apartarse en el fondo. Entonces…
-¡Gibby!
El chico gordinflón cuya característica más destacada era su facilidad para quitarse la camiseta, apareció de la nada, haciendo que Sam y Freddie se separaran rápidamente.
-¿Cómo estáis chicos?
-Muy bien Gibby.
-¿No estáis ansiosos? En unas horas vamos a estar en Milán. En Italia. En Europa – Decía Gibby con entusiasmo.
-Si Gibby, estamos emocionados. –Respondía Freddie, tratando de disimular lo que le había molestado que apareciera.
Y así pasaron el resto del viaje. Freddie hablaba con Gibby, y tanto el como Sam se pasaron el viaje dándole vueltas a lo que acababa de pasa, mejor dicho a lo que casi pasaba. Sin embargo, tal y como había prometido, la mano de Freddie no soltó la de Sam en ningún momento.
Y hasta aquí el capítulo. En el siguiente por fin llegarán a Milán. Siento si se está haciendo muy largo.
Como habréis podido comprobar los diálogos en forma de teatro han desaparecido y lo he narrado normal. Los carteles que indican el punto de vista de los diferentes personajes no los voy a quitar por que me resulta más fácil de escribir así. No sé si a vosotros os resultará así más fácil de comprender o no, pero me gusta más de esta forma.
Después, mañana me voy a Madrid por que el lunes voy a ver a Paramore en directo (que ganas tengo xD) y hasta el martes no volveré, intentaré subir el siguiente capítulo es estos días, pero no aseguro nada.
Bueno, espero que so guste y dejad vuestros reviews.
Besos ^^
