Los personajes de Harry Potter no me pertenecen
disculpen cualquier error que se me haya podido escapar
Plan B
El dolor en el pecho de Harry le estaba costando la vida y encima debía hacer el esfuerzo sobre humano de localizar a sus dos amigos que aparentemente habían salido del castillo. Harry, cojeaba ayudándose de Luna entre los estudiantes que esperaban las instrucciones de McGonagall para abandonar el castillo. No había rastro de Hermione y de Ron por parte alguna. Harry ya no podía mas y le pidió a Luna que le dejara en la mesa de Gryffindor que buscara a Ron y a Hermione.
- creo que necesitas ayuda Harry, te ves mal- dijo ella
- no, ve por ellos
- pero donde podrían estar?
- No lo se- dijo Harry en agonía- solo búscalos- y le dio el mapa
McGonagall acababa de dar las instrucciones a los prefectos, cuando noto a Harry tumbado en la mesa de Gryffindor y fue a ver que le estaba pasando.
- Potter, no se supone que debías estar buscando algo?
- Si, ya lo encontré profesora- dijo Harry casi sin aliento
- sucede algo? te ves mal...- dijo ella preocupada por el aspecto de Harry
- solo necesito encontrar a Hermione y a Ron...- dijo Harry casi perdiendo el conocimiento
- Potter! Potter!- decía McGonagal mientras Harry se desvanecía en la mesa.
Harry estaba en las desiertas ruinas de una castillo lejano cruzando el mar, y en dirección opuesta a el podía fer la figura delgada y aun en la oscuridad solo iluminado por la luz de luna Harry podía ver lo grotesco de aquel ser, que en orden para sobre vivir tenia que aferrarse a la vida de otros seres, la ultima batalla estaba por liberarse.
- se que se están preparando para luchar- dijo una voz fría desde la distancia, y esta vez no provenía desde la cabeza de Harry o de la de Voldemort, aunque era su voz pero esta se oía distante y Harry volvió a la realidad- sus esfuerzos son inútiles, no pueden contra me. Yo no los quiero matar. Yo tengo un gran respeto por los profesores de Hogwarts. No quiero derramar sangre mágica- decía la voz que parecía provenir de cada piedra del castillo, mucho de los estudiantes gritaban y se agrupaban temerosos del dueño de aquella fría voz- entréguenme a Harry Potter y ninguno saldrá lastimado. Entréguenme a Harry Potter y serán recompensados, tienen hasta media noche
silencio cubrió el gran comedor, Harry saco fuerzas de lo mas profundo de si, tenia que encontrar a Hermione y a Ron para deshacerse del ultimo Horcruxe antes de la media noche y enfrentar a Voldemort antes de que la guerra se desatara sobre los terrenos de Hogwarts. Harry prácticamente se estaba arrastrando entre las sillas de la mesa de Gryffindor para llegar a la salida, cada paso era un enorme esfuerzo, cada latido de su corazón desencadenaba un dolor inmenso en su pecho que le cortaba la respiración Entonces Pansy Parkinson se puso de pie y llamo la atención de todos hacia a Harry y sugirió que lo atraparan y lo entregaran, Harry casi estaba inconsciente de nuevo cuando un buen grupo de estudiantes se coloco entre el y el resto de la mesa de Slytherin.
- Realmente me gustaría verte intentarlo- dijo Mika con su varita en alto apuntando a Pansy
- Gracias señorita Parkinson, usted sera la primera en salir, el señor Filch la escoltara a usted y al resto de su casa- dijo McGonagall, y los de Slytherin siguieron a Pansy y a Filch por el corredor, luego fueron los de Ravenclaw, aunque buena parte de los de ultimo año se quedo en la mesa y la gran mayoría de los de Hufflepuff y ni hablar de los de Gryffindor, tanto que McGonagall tuvo que encargarse de sacar a los menores de edad.
- Harry que te sucede?- pregunto Arthur Weasley al verle tumbado en una silla al final de la mesa
- estoy bien- dijo Harry tratando de sonar lo mejor posible
- seguro? Creo que necesitas que te vea la señora Pomfrey
- no, no hay tiempo, debo encontrar a Ron y a Hermione...y a Luna- dijo Harry poniéndose de pie con dificultad
- Harry, necesitas ayuda- dijo Mika que fue corriendo a su lado
- Luna, anda buscando a Hermione y a Ron, necesito encontrarlos, rápido dijo Harry tratando de mantenerse en pie por si solo
- bien, te ayudare- dijo ella al tiempo en que pasada un brazo al rededor de Harry y este se apoyaba en ella para salir del comedor, Darius fue con ellos para ayudarla pues ella tampoco estaba en las mejores condiciones físicas.
Y entre el mar de estudiantes que abandonaban el castillo, Harry buscaba a sus amigos.
- Tienes idea de donde puedan estar?- pregunto Darius mientras trataba de ver por encima de las cabezas de los estudiantes que pasaban por el pasillo
- algo sobre un baño...
- bien busquemos allá dijo Mika y los tres se dirigieron a los baños del primer piso que estaban mas cerca pero no encontraron a nadie, salieron y siguieron hacia las escaleras para ir al segundo piso cuando se toparon con Mirtle y Luna
- Luna!- dijo Harry- donde están los demás?
- Bueno, según Mirtle están en la Cámara de los secretos- dijo ella
- al baño de las chicas- indico Harry y los otros dos le ayudaron a llegar al lugar
- aun deben estar allá abajo- dijo Harry cuando llegaron al lugar y no se encontraron con Hermione y Ron
- quieres que bajemos?- le pregunto Mika, Darius no parecía muy convencido de aquello
- no, deben subir en cualquier momento- dijo Harry con voz entre cortada
- espero que sea pronto- dijo Mika mientras se acercaba a una rendija que hacia de ventana, el tiempo transcurría y los otros dos no aparecían
- yo me iré con los demás para defender los terrenos- dijo Darius después de un tiempo cansado de esperar
- esta bien- dijo Mika no muy contenta de separarse de el
- quédate en el castillo- le dijo antes de marcharse
- no me quedare sin pelear- dijo Mika mas para ella que para los demás que estaban en el baño- hay asuntos pendientes entre los mortifagos y yo
- ellas no regresan...- dijo Harry con voz distante
- lo se, pero sus muertes no serán en vano
- Mika...- pero Harry no llego a terminar de decir lo que decía porque el dolor en su pecho era tal que era como si le estuvieran atravesando con una espada, y casi perdiendo la razón Harry vio como se abría un pasaje en uno de los lavabos.
El no llego a ver a Ron y Hermione emerger de las profundidades de las tuberías del castillo cargados con colmillos de basilisco. Ron y Hermione dejaron caer la preciada carga y fueron en ayuda de Harry, Hermione rápido busco un poco de una de las pociones que había empleado con Harry la vez que tuvo el primer ataque. Harry estaba de vuelta en el desolado castillo, esta vez la horrenda y corrupta figura del pedazo de Voldemort estaba sobre el, estrangulandole, tratando de matarlo desde adentro, Harry trataba con todas sus fuerzas de quitárselo de encima, pero era prácticamente imposible, la ira que Voldemort sentía en su verdadero cuerpo de alguna forma le daba fuerzas a al ultimo pedazo de alma fuera de el. El dolor superaba a todas las experiencias previas de Harry, lo cual era mucho, ya no soportaba mas. Dejo de luchar, tal vez era el momento de que alguien mas cargara con la tarea, Mika era valiente y con la varita de Acero en sus manos tendría la posibilidad de eliminar a Voldemort, ya casi lo que quedaba de el en aquel mundo se desvanecía bajo las huesudas y largas manos de Voldemort, tal vez esa era la única forma en que se liberaría de el. Y en su desesperación una luz plateada aparecía iluminando un campo de batalla que solo existía en su mente. Y Harry vio su rostro, era como si nunca se hubiera ido, como si ella siempre estuviera a su lado. Y usando sus poderes desprendió a la grotesca criatura y la encerró en una esfera de luz plateada.
- Harry, no queda mucho tiempo, no podre contenerlo por siempre, debes destruirlo
- como? si esta dentro de mi...- y algo en la mirada de ella le hizo comprender algo que ya sabia de hace mucho tiempo
- debes ser fuerte, muy fuerte y valiente para atravesar el lago de las parcas y volver a tu mundo- le dijo ella
- y si no quiero regresar...
- debes- y con esto ella se desvaneció y Harry abrió los ojos para ver a Hermione con lagrimas en sus ojos mientras murmuraba hechizos que el nunca había conocido
- despertó!- dijo Mika recobrando el aliento
- Harry!- dijeron Ron y Hermione al mismo tiempo
- estoy bien- dijo Harry respirando profundo- que rayos hacían en la cámara de los secretos?
- Estabamos buscando algo con que destruir el ultimo horcrux, fue idea de Ron- dijo Hermione ayudandole a sentarse
- como? Para poder entrar hay que hablar en parsel
- Buano después de haberte escuchado la vez del medallon y un sin numero de veces en las que hablas dormido pude imitar el sonido aunque debí intentarlo varias veces- dijo Ron mientras recogía los colmillos de la difunta bestia
- tienes el Horcrux?- le pregunto Hermione
- justo aquí- dijo Harry sacando un viejo pedazo de tela de su túnica
- es la diadema perdida de Ravenclaw!- dijo Mika asombrada al ver la diadema en las manos de Hermione
- si, pero esta corrompida por magia negra y debemos destruirla- dijo Harry y Mika le veía con recelo
- ahora o nunca- dijo Ron a Hermione pasándole uno de los colmillos
- bien, a la cuenta de tres
- uno- dijo Luna
- dos- dijo Ron
- tres- dijo Harry, y Hermione atravesó el centro de la diadema con uno de los colmillos, Mika ahogaba un grito, pero el grito de dolor que provenía del objeto era peor, era el peor sonido que se podían imaginar, y un liquido extraño empezó a brotar de la diadema y luego esta se rompió en dos
- y ahora que?- pregunto Ron
- solo queda algo por hacer, y esta vez solo yo puedo hacerlo...
- pero...- dijeron los demás
- debo enfrentar a Voldemort, solo, y lo mejor es que vaya ahora antes de que el plazo se cumpla y la vida de los demás se vea en peligro, Mika, quiero que tengas esto- dijo Harry pasandole la varita de Acero- si sale algo mal tu deberás dar el golpe final
- pero...la habías destruido
- no, pero ahora no hay tiempo para explicaciones, solo prométeme que en caso de que yo falle tu lo destruirás
- puedes contar conmigo- dijo ella tomando la delgada varita metálica
- y que varitas piensas usar?- le pregunto Hermione
- tengo la varita que le quite a Draco, creo que esa me bastara
- estas seguro?
- Ademas tengo a Excallibur- dijo Harry poniéndose de pie, no había tiempo para despedidas y no quería despedirse pues aun tenia esperanzas de regresar con vida del fatal encuentro que le esperaba
- te esperaremos en el recibidor- dijo Luna dando por sentado que el regresaría
- nos reuniremos allá- dijo Harry y sin mas se marcho. No iba muy lejos, podía escuchar a Hermione romper a llorar y a Ron consolándole, diciéndole que Harry regresaría, que todo estaría bien.
Harry re puso la capa de invisibilidad encima y empezó a caminar por los pasillos, necesitaba concentrarse para encontrar a Voldemort. Bajo las escaleras y atravesó el recibidor evadiendo el resto de personas que se movilizaban para formarse y prepararse para la inminente batalla. Fuera del castillo todo esta frió el cielo estaba despejado, la luna brillaba junto con todas las estrellas evocando un brillo blanco sobre la nieve en el suelo. Harry cerro sus ojos y se concentro para rastrear a Voldemort, quien no debía estar muy lejos. Hermione le había suministrado buena dosis de poción haciendo que el dolor desapareciera pero estaba consciente de que el efecto no seria por mucho tiempo y que tan pronto este desapareciera el dolor volvería a el tan fuerte como en el principio o tal vez peor. Harry apretó los ojos y respiraba profundo, la mascara que llevaba calentaba un poco el aire frió Y pudo ver un reloj de arena que brillar a la luz de la luna que se colaba por la única ventana que no estaba tapiada, la habitación estaba casi en total oscuridad exceptuando por aquella poca luz que se colaba por al ventana y por una pequeña lampara de aceite que ardía sobre una mesa toda mal trecha, el polvo cubría todo el lugar y papel tapiz rasgado colgaba de las paredes. Harry abrió los ojos, ya sabia hacia donde se debía dirigir. Un vuelco en el corazón sin duda era la noche perfecta para morir.
En el castillo, Mika observaba la varita de Acero en sus manos, y recordaba su enfrentamiento con Voldemort en las ruinas del castillo de Hassd´erenfield. Esta vez no podía fallar.
- es la hora- dijo ella, y Ron y Hermione se pusieron de pie.
Ella levanto la varita y pronuncio unos hechizos, rayos que emanaron de la varita volvieron sus ropas una brillante armadura plateada, y con mas rayos azules convoco su escudo de combate. Con paso determinado salio del baño y Luna, Ron y Hermione le siguieron hacia el recibidor, donde se reunieron con el resto para luchar contra todo lo que el señor Tenebroso les mandare.
Harry caminaba por los terrenos del colegio, mientras la capa tras el barría sus huellas ocultando su rastro, paso cerca del sauce boxeador, y pensó que tal vez usar el pasaje seria la forma mas adecuada de llegar a Voldemort, se aproximo a este, pero una corazonada le indicaba que mejor tomara el camino largo, y volvió sobre sus pasos, camino hasta que llego a la puerta de hierro custodiada por los dos cerdos alados. No había nadie cerca. Harry murmuro un hechizo sobre las cadenas y estas se separaron y la puerta se abrió salio y la cerro tras de si convocando mas hechizos protectores, tal vez no tan poderosos como los de los profesores, pero al menos se cercioraba de no dejar una brecha abierta para los mortifagos. Harry apresuro el paso, pues sabia que le quedaba poco tiempo antes de que estallara la batalla.
El tiempo se había cumplido, todos estaban en sus posiciones listo para el combate, cuando los mortifagos empezaron a lanzar sus hechizos contra el castillo, alguno que otro intento cruzar la barrera, y lo único que logro fue salir rebotando como si hubiera recibido una enorme descarga eléctrica Y mientras unos cuantos intentaban romper las defensas, ante los ojos de todos, el gran mago oscuro hizo su acto de presencia, mucho se alejaron temiendo por sus vidas, pero el no les puso atención se sentía un poco decepcionado, realmente esperaba que alguien le trajera a Potter o que este fuera a buscarle por sus propios medios, pero nada había pasado, era hora de castigarlo un poco y convencerle de que debía ir a su encuentro. Usando la varita de Sauco Voldemort convoco varios hechizos que hicieron que el castillo de Hogwarts se estremeciera hasta sus cimientos rompiendo los encantamientos que creaban la barrera invisible entre ellos.
- vayan por el, lo quiero vivo, maten a todos los demás fueron sus palabras y sus subordinados se lanzaron sobre el castillo, entonces el volvió a la casa de los gritos.
Harry desde la villa de Hogsmade pudo ver la luz resplandeciente sobre el castillo cuando todas las defensas mágicas eran rotas, Harry cerro los ojos y se concentro en Voldemort, este se encontraba volando entre los arboles del bosque, mejor se apresuraba a llegar antes que el. Había algo en Voldemort que le indicaba a Harry que este no estaba contento, y no era relacionado con el, era algo mas, algo no estaba saliendo como el lo había planeado.
Harry camino hacia el pequeño cerro donde se elevaba la casa un poco aparte de las demás casas de la villa, pero para su sorpresa alguien se encontraba en la entrada de la casa, al parecer se había quedado un poco atrás. Harry vio con odio a aquel hombre que se movía como un enorme murciélago con su nariz ganchuda y su pelo grasiento. La verdadera razón por la cual Voldemort se había enterado de la profecía la razón por la cual había perdido a sus padres y tuvo que creer con los Dursley, la razón por la que durante diez años fuera tan infeliz...la causa de todas sus penurias...si alguien estaba en su lista negra era Severus Snape, justo encima de Bellatrix, ya se había cobrado la de esta, ahora era el tiempo de que Snape pagara por sus actos.
Harry se aproximo con cuidado de no hacer ruido, pero el mínimo sonido de la nieve bajos sus pies era mas que suficiente para llamar la atención de Snape, quien tenia un oído capaz de detectar cualquier cosa. Este apuntaba con cuidado varita en alto hacia la nada. Harry se quedo quieto tenia la varita en los alto bajo la capa de invisibilidad, podía lanzar la maldición desde aquel punto y Severus no tendría mucha oportunidad de escapar, pero eso seria algo cobarde de su parte, en cambio opto por algo mas de su estilo.
- expelliarmus!- dijo Harry en su cabeza y un rayo de luz roja le tomo por sorpresa a Severus haciéndole perder la varita- sorprendido!- dijo Harry saliendo debajo de la capa- Snape trato de escapar pero Harry se valió de la nieve haciendo que esta se elevara formando una solida pared de hielo con la que este choco para luego volver a su forma humana- esta vez no podrás escapar como el gran cobarde que eres- dijo Harry al mismo tiempo que hacia que se formaran mas paredes de hielo encerrándolos en un cubo- te llego tu hora- dijo Harry desenfundando a Exacallibur, Snape que en un principio buscaba una salida, ahora estaba calmado, después de todo estaba acorralado en un rincón del cubo de hielo
- acepto mi castigo- dijo Severus viéndole de frente, entonces la espada emitió un brillo rojo y Harry la empuño atravesándolo al sacar la espada Snape se volvió una solida estatua de piedra.
Harry no se sentía aliviado, ni satisfecho con lo que había hecho, pues nada de lo que hiciera volvería el tiempo atrás y cambiara las cosas, solo podía luchar y evitar que mas personas inocentes murieran. Harry iba a derretir las paredes del cubo de hielo cuando noto que una especie de liquido azul plateado emanaba de los ojos de la estatua que una vez fuere Severus Snape, Harry reconocía que eran memorias que de seguro brataron de el al momento en que le atravesó con la espada Harry tomo un poco de hielo y lo volvió una especie de frasco donde las recolecto y las guardo en un bolsillo de su túnica.
Entonces cuando fue a recoger la capa de invisibilidad vino a el el recuerdo de aquella tarde en que visitaron al padre de Luna, La Capa de Invisibilidad, la piedra de la resurrección y la Varita de Sauco, los tres juntos hacen a su dueño el conquistador de la muerte. Entonces Harry saco del saco de cuero que llevaba alrededor de cuello la snicht dorada que le había dejado Dumbledore, con la inscripción de me abro al acercarse. Entonces Harry se la llevo a los labios y esta se abrió y tal como por mucho tiempo lo sospecho allí estaba el anillo que una vez fue de Marvolo Gaunt, con la pequeña piedra negra rota en el centro justo encima del símbolo de las Reliquias. Harry la giro tres veces y ante sus ojos aparecieron cuatro figuras plateadas, su madre, su padre, Sirirus y Émil.
Su madre y su padre llevaban las misma ropas que tenían el día que fallecieron, Émil tenia una túnica plateada y su cabello flotaba haciendo ondas mientras un luz mas intensas que la de los demás emanaba de ella, Sirius se veía mas joven y apuesto que la ultima vez que le vio.
- nunca quise que ninguno de ustedes murieran por mi causa- dijo Harry a los cuatro ´´ espíritus ´´ que le acompañaban- realmente lo siento
- Harry nuestra muertes nunca serán en vano mientras hayan personas luchando por hacer de este mundo un lugar mejor y mas justo- dijo Lily
- nosotros siempre estaremos orgullosos de ti- le dijo James
- acaso duele?- pregunto Harry sin poder ocultar el temor que ahora se apoderaba de el
- no, sera mas rápido que quedarse dormido- le aseguro Sirius
- debí haberte hecho caso cuando me mostrabas el armario desvanecente- dijo Harry a modo de disculpa
- mi muerte no fue por causa de Malfoy, Harry, sabes que soy una witte weiven, eso me confiere poderes y propiedades mágicas mas allá de las magos, y hay una en especial y es el ´´sacrificio de la amante´´ mediante el cual la persona toma la vida del otro para alcanzar la inmortalidad, mi muerte fue de una manera tal para evitar que el obtuviera de mi algo mas con lo cual fortalecerse y hacer indestructible- le explico a Harry
- siempre te amare y te tendré presente
- yo siempre estaré a tu lado, sin importar lo que pase...
Harry sabia que ya era el momento y que debía dejar la seguridad del cubo de hielo y enfrentarse al ultimo enemigo, la muerte. Con un movimiento de su varita una de las paredes de hielo se derritió y Harry camino hacia la casa toda destartalada donde le esperaba, a su lado los cuatro ´´ espíritus ´´ le acompañaban en sus últimos segundos. Claro que Voldemort se había percatado de la presencia del cubo del hielo, es mas vio cuando Harry acorralo allí a Severus, pero no pudo ver lo que paso en el interior, solo debía esperar a que Harry saliera. Al fin de cuentas no tuvo que irle a buscar pues Harry llego a el.
- El niño que vivivio...ha venido a morir- dijo Voldemort con una extraña sonrisa en su rostro mientras los poco que le acompañaban en la casa se quedaban viendo con expectación, Harry se quedo quieto- Avadakedabra!
