Vampire Journal
~Vampire Knight: Hanabusa Aidou/Yuuki Kuran.
~Tema: 'Música' (567 palabras).
~Género: Romance.
~Clasificación/Advertencias: T.
~Drabble: 13/96.
Matsuri Hino ©. Tabla (abecedario) Retos a la carta ©.
Summary: Los días pasaban tan lentos e interminables que Yuuki decidió hacerse con un nuevo pasatiempo. DEDICADO A KIRSCHEH, para el SAN DRABBLETÍN.
~Vampire Journal~
'Si' Bemol.
Las notas rebotaban en las paredes de la habitación consiguiente hasta el recinto donde se encontraba él. Aidou sonrió melancólicamente, el hecho de que sonasen profundamente tristes le conmovió. Siempre resultaba una acertada señal para anunciar que Kaname se había marchado y que tardaría varios días en volver, eso si es que se lo había comunicado. Porque a veces decía que volvería y nada más, podía pasar un día, dos o incluso una semana y el piano seguía tocando aquellos extraños acordes que punzaban en los oídos de Aidou.
Suspirando se levantó de su lugar y fue a verla, por lo fúnebres que sonaba aquella melodía no le extrañaría que ya se hubiera suicidado y que fuera su fantasma quién tocaba el piano (y estaba considerando lo difícil que sería primero que nada matar a un vampiro purasangre y segundo que un espectro 'tocara' algo). Yuuki estaba sentada en el banquillo del pianista con su largo cabello cayendo hasta rozarlo, el flequillo tratando de cubrir parcialmente su faz y sus hombros hundidos. Tenía la mirada fija en las teclas del piano mientras con una expresión ausente apretaba con el índice de un lado y después del otro.
Hanabusa suspiró en el rellano de la puerta.
Caminó apresuradamente rodeando el inmenso piano y sentándose a un costado de la chica, empujándola suavemente. Ella brincó hacia un lado como si hubiera sido un animal electrocutado por 120 voltios. Al rubio le costó reprimir una carcajada y mantener el semblante serio cuando la chica lo miró con sus grandes ojos asustados.
—A-Aidou-sempai… qué…
La empujó un poco más mientras ella le miraba interrogante. El susodicho la miró, trababa por todos los medios de mantener aquella expresión de superioridad que le costaba mantener frente a ella desde que se enteró de que era una Kuran. Por más que intentaba verla como Cross, la guardiana de la Academia; su mirada turbulenta de poder dormido le dominaba. Un purasangre siempre tendría el mismo efecto, conociese o no su poder.
Dio un manotazo suave a las manos de la chica que reposaban en las teclas.
—Es un delito permitir que toques tan horrible…
Y acto seguido ocupó el lugar de las manos de Yuuki para comenzar a acariciar las teclas de forma experta con una melodía más alegre. Ella no tardó ni un segundo en sonreír y Hanabusa no pudo evitar sonrojarse al sentirse descubierto. Pensó que de alguna manera Yuuki se había dado cuenta de que él trataba de animarla, negó con la cabeza apartando la idea. Es casi un delito tocar algo tan trágico, se recordó a sí mismo sabiendo que era mentira.
Yuuki sonrió aún más al darse cuenta del azoramiento del rubio, en silencio lo miró sin apartar la mirada hasta que la cara de Aidou se volvió del color de las fresas. No le agradaba en nada que la castaña supiera que se preocupaba por ella, por su tristeza y menos que le recalcara su conocimiento de aquello al mirarlo de esa manera.
Frunció el ceño molesto.
— ¡¿Qué? —gritó bastante avergonzado por el escrutinio de ella.
Ella negó con la cabeza mordiéndose los labios para evitar que una risa escapase de ellos. Quizá no estaba tan sorprendida, no era la primera vez que él intentaba animarla. Finalmente se permitió a si misma sonreír. Soltó una suave risa antes de posar un delicado beso en la mejilla del vampiro rubio.
